Está en la página 1de 3

Teoría de la motivación de Maslow II.

Más sobre las


necesidades básicas
Cuando Maslow formula su teoría de la motivación, que presentó por
primera vez en 1942 en una sociedad psicoanalítica y publicó en 1954 en
el libro ya comentado (ver libros recomendados), a parte de las 17
proposiciones previas que consideraba como las bases fundamentales
para un teoría verdaderamente humana de la motivación (las veremos en
otro post), añade a la jerarquía de las necesidades ciertas
precondiciones y características de las necesidades básicas, así como
ciertas aclaraciones sobre las necesidades cognitivas básicas.

Para Maslow existen ciertas condiciones que son prerrequisitos


inmediatos para satisfacer las necesidades básicas. Se refiere a
condiciones como la libertad de hablar, la libertad de hacer lo que uno
desea (mientras no se perjudique a los demás), la libertad de expresión,
la libertad de investigar y de buscar información, la libertad de
defenderse, la justicia, la equidad, la honestidad y la disciplina en el
grupo. Son precondiciones para la satisfacción de las necesidades
básicas porque sin ellas sería casi imposible su satisfacción.

Recuerda que las capacidades cognitivas (perceptiva, intelectual, de


aprendizaje) son un conjunto de instrumentos de adaptación que, entre
otras funciones, satisfacen nuestras necesidades básicas. Cualquier
privación de ellas resultará una amenaza indirecta para las necesidades
básicas.

Las necesidades cognitivas se organizan también en su propia jerarquía


de forma que, por ejemplo, el deseo de saber predomina sobre el de
entender. Aunque las dos jerarquías están interrelacionadas, son
sinérgicas en vez de antagónicas. O sea, se debe evitar separar estos
deseos de las necesidades básicas.

Una aclaración importante que hace Maslow sobre la jerarquía de las


necesidades es que su dinámica no es brusca ni excluyente en cuanto a
la transición entre niveles. Es decir, aclara que la aparición de una nueva
necesidad no es un fenómeno repentino sino que más bien aparece
gradualmente y que en realidad, en la mayoría de los casos, se está
parcialmente satisfecho y parcialmente insatisfecho en todas las
necesidades básicas a la vez.

Asimismo, Maslow reconoce que la jerarquía no es un orden fijo, hay


excepciones:

1. Hay personas para las que la autoestima es más importante


que el amor. Son personas que lo que buscan es una mayor estima
de sí mismos.
2. Hay otras de naturaleza creativa en quienes el impulso de la
creatividad parece ser más importante que cualquier otro
determinante contrario.
3. En ciertas personas el nivel de aspiración puede estar
permanentemente amortiguado o reducido. Los objetivos menos
prepotentes pueden haberse perdido o desaparecido para siempre,
por ejemplo una vida vivida a un nivel muy bajo.
4. La personalidad del llamado psicópata es otro ejemplo de la
pérdida permanente de las necesidades del amor. Por ejemplo, los
que no han tenido amor en los primeros meses de su vida y han
perdido ese deseo para siempre.
5. Otra causa de inversión de la jerarquía es que cuando una
necesidad se ha satisfecho durante mucho tiempo esta se puede
infravalorar.
6. Otra explicación parcial de inversiones aparentes se
comprueba analizando el predominio entre deseos o necesidades
conscientes y el comportamiento. Observar la conducta puede dar
conclusiones erróneas.
7. Quizás más importantes sean las que implican ideales, un
nivel social de vida o valores superiores. Son las personas fuertes
las que pueden superar el desacuerdo y la oposición, las que
pueden nadar contra corriente de la opinión pública y que pueden
apoyar la verdad a un gran coste personal.
De igual forma, Maslow habla de ciertas características de las
necesidades básicas que se deben tener en cuenta a la hora de aplicar
su teoría de la jerarquía de las necesidades. Entre otras señala que:

 Las necesidades básicas son, con frecuencia, bastante


inconscientes, aunque puedan hacerse conscientes con la debida
preparación.
 En culturas diversas las diferencias se producen más en las
necesidades superficiales que en las básicas.
 Existen motivaciones múltiples de la conducta. Cualquier conducta
tiende a ser determinada por varias o todas las necesidades básicas a la
vez.
 Existe una diferencia elemental entre conducta expresiva y
conducta funcional. El comportamiento habitual de rutina, automatizado o
convencional, puede ser expresivo o puede no serlo y lo mismo sucede
con la mayoría de las conductas por estimulo.
 La frustración de deseos sin importancia no produce resultados
psicopatológicos mientras que la frustración de necesidades básicamente
importantes sí los produce.
 Que su teoría empieza por el ser humano en vez de hacerlo por
cualquier animal inferior, es decir, ya no es necesario estudiar a los
animales antes de poder estudiar a los hombres.

Terminamos con un párrafo fundamental para entender esta teoría en


toda su dimensión que con el paso de los años sigue teniendo vigencia:

"Las necesidades básicas superiores pueden llegar a ser, después de


una larga gratificación, independientes tanto de sus más poderosos
prerrequisitos como de sus propias satisfacciones. Por ejemplo, un adulto
que fue satisfecho de amor en los primeros años de su vida llega a ser
más independiente que el término medio, con respecto a la gratificación
de seguridad, de pertenencia y de amor. Es la persona autónoma, sana y
fuerte la que es más capaz de soportar la perdida de amor y popularidad.
Pero esta fortaleza y salud se producen normalmente en nuestra
sociedad por la gratificación habitual temprana de las necesidades de
seguridad, amor, pertenencia y estima. Lo que equivale a decir que estos
aspectos de la persona se han hecho funcionalmente autónomos, o sea,
independientes de las mismas gratificaciones que los crearon. Preferimos
pensar que la estructura del carácter es el ejemplo único y más
importante de autonomía funcional en psicología".
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir con TwitterCompartir con
FacebookCompartir en Pinterest