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Flujo volumétrico

El caudal volumétrico o tasa de flujo de fluidos es el volumen de fluido que pasa por una superficie
dada en un tiempo determinado. Usualmente es representado con la letra Q mayúscula.

Algunos ejemplos de medidas de caudal volumétrico son: los metros cúbicos por segundo (m3/s,
en unidades básicas del Sistema Internacional) y el pie cúbico por segundo (cu ft/s en el sistema
inglés de medidas).

Dada un área A, sobre la cual fluye un fluido a una velocidad uniforme v con un ángulo θ desde la
dirección perpendicular a A, la tasa del caudal volumétrico es:

𝑄 = 𝐴 · 𝑣 · 𝑐𝑜𝑠𝜃
En el caso de que el caudal sea perpendicular al área A, es decir, θ=0, la tasa del flujo volumétrico
es:

𝑄 =𝐴·𝑣

Bienvenido Mr. Parshall


Muchos años antes de que Luís García Berlanga dirigiera su célebre película “Bienvenido Mr.
Marshall” otro norteamericano de nombre similar patentó un método físico para medir el caudal
que circula por una canal.

Fue Ralph Parshall (1881-1959) quien, constatando las dificultades de medición de caudales en
cauces, desarrolló un instrumento que implementado en un canal es capaz de medir el paso del
flujo mediante una relación inequívoca con el calado.
Vinculado con la Colorado State Universty (entonces Colorado Agricultural College), cuando se
enroló en su laboratorio de hidráulica inició sus estudios sobre la medición de flujo, que
culminaron a principios de los años 20 del siglo XX, cuando presentó la patente en 1921 del
“Venturi-flume water-stage-recording instruments“, que le fue otorgada un año después en
1922.
Su patente ha sido, y sigue siendo, uno de los instrumentos de medición de flujo en lámina libre
más extensamente implementado en cauces, canales de riego, redes de saneamiento, procesos
de tratamiento y depuración de aguas, vertidos, etc… Además, su funcionamiento es la mar de
simple.

¿Cómo funciona un aforador de canal Parshall?

La caracterización hidráulica de los flujos en canales abiertos o lámina libre ha sido una tarea que
trajo de cabeza a numerosos científicos a lo largo de la historia. Fue su tratamiento como
concepto de energía lo que permitió dar el salto definitivo en el estudio del movimiento de
fluidos y el desarrollo de las distintas teorías y formulaciones que posteriormente permitieron la
aracterización hidráulica del mismo.

Es en el siglo XVIII cuando Daniel Bernoulli plantea en sus estudios de hidrodinámica los
conceptos de altura y conservación de la energía que posteriormente implementó Leonhard
Euler en la ecuación que al final acabaría adoptando el nombre del primero como reconocimiento
a sus pioneros logros.

A lo largo de estos casi tres siglos, el conocimiento en este campo ha ido avanzando gracias a
nombres como Venturi, Chezy, Manning o Bakhmeteff, que formularon expresiones y teorías
fundamentales en la comprensión del comportamiento de los fluidos… Y basándose en todos
estos conocimientos, Ralph Parshall desarrolló su estudio que derivó finalmente en su patente.

Así, sabemos que cuando las condiciones por las que transita el flujo son constantes, éste se
desarrollará en régimen uniforme, pero si estas condiciones (como por ejemplo la sección de paso)
se ven modificadas el régimen del flujo variará gradual o rápidamente dependiendo de cómo sea
esa modificación.
De este modo, el canal Parshall no es más que una adaptación del principio de Venturi en
hidrodinámica de canales abiertos. Aplicando un estrechamiento de la sección y un
levantamiento del fondo del canal, se le aplica una aceleración al flujo para forzar un cambio de
régimen de subcrítico a supercrítico, lo que implica que entonces se debe pasar
irremediablemente por el calado crítico.

Esta variación de régimen se produce ademas con una pérdida de energía mínima… y se
produce gracias a una geometría que enlaza una transición de entrada, un estrechamiento o
sección convergente, una garganta o sección estrecha y un ensanchamiento o sección
divergente.

Mediante este desarrollo, y después de probar multitud de tamaños y proporciones de secciones


de canal, Parshall fue capaz de establecer una relación matemática entre calado y caudal en
situación de descarga libre, que se rige por la siguiente expresión:

en la que Q es el caudal, Ha el calado en un punto determinado del canal, y C y n son coeficientes


que dependen de las dimensiones del canal.

Dimensiones y mediciones del canal Parshall

Como bien habrás supuesto, tanto trabajo de pruebas de tamaños y proporciones se ha


traducido en que los rangos de funcionamiento y la geometría de este tipo de aforadores está
completamente definida a través de tablas…

Si tienes claro en qué rango de caudales se ubicará el flujo a medir, debes tener en cuenta qué
anchos de garganta debes imponer, algunos de los cuales tienes reflejados en la siguiente tabla:
Establecido el ancho de garganta, el resto de dimensiones del aforador por canal Parshall viene
fijado por el siguiente esquema… fíjate que los puntos de toma de lecturas de calado está
perfectamente fijado, de modo que el calado de referencia para el cálculo del caudal se ubica a
2/3 de la longitud de la zona convergente desde su sección final.
Los valores de las variables dimensionales del canal Parshall son los que se recogen en la
siguiente tabla:

Así, a través de los orificios de toma de datos, y por vasos comunicantes, se puede observar en el
pozo correspondiente la altura de lámina de agua Ha registrada, y a través de la expresión
matemática que he expuesto anteriormente obtener de manera directa el caudal (o gasto) que
circula… para ello es preciso conocer los valores de los coeficientes C y n, que también dependen
del ancho de la garganta, de manera que para cada dimensión de garganta la expresión
matemática queda de la siguiente manera:
Estas medidas de caudal son válidas si el canal Parshall trabaja a descarga libre, es decir, que la
relación entre los calados en zona convergente (Ha) y garganta (Hb) se encuentra por debajo de
estos valores:

Cuando se superan esos umbrales, se dice que la descarga entra en submergencia lo cual
repercute en una reducción de los caudales según la siguiente relación:

donde Qs es el caudal aforado bajo condiciones de submergencia, Q el caudal teórico de la


expresión matemática general y Qe el caudal de corrección, el cual se obtiene a través de
gráficas… éste se puede consultar en el completísimo documento sobre aforadores Parshall del
Bureau of Reclamation (cuidado que ahí las unidades son pies, pulgadas, pies cúbicos segundo,
etc…) o también puedes descargar desde aquí un extracto del documento “Manual de diseño de
estructuras de aforo” del IMTA.

¿Otros cien años de vida?

Durante buena parte del siglo pasado, este instrumento de medición fue la estrella de los
aforadores… ¿pero será capaz de resistir a lo largo del siglo XXI?

El instrumento tiene sus ventajas…

 Permite medir tanto caudales pequeños como grandes, permitiendo además la


construcción del aforador usando una gran variedad de materiales

 Evita las obturaciones y sedimentación gracias a la geometría y a la velocidad de paso por


la garganta

 El caudal no está influenciado por la velocidad de llegada del flujo

 Las pérdidas de carga son muy pequeñas en comparación con otros métodos de medición

 Su uso es válido para una gran variedad de emplazamientos (cauces, canales de riego,
pequeños canales, etc)

… y sus inconvenientes:

 Su construcción es más costosa ya que requiere de una precisión geométrica


detallada para que sus mediciones sean correctas

 No pueden usarse en lugares cercanos a derivaciones

 El flujo de llegada debe ser uniforme y la superficie de agua de entrada relativamente


suave

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