Está en la página 1de 4

¿Qué es la sinonimia?

La sinonimia es la semejanza de significados entre dos o más términos comprendidos en


un mismo campo semántico, es decir, dentro de un mismo ámbito de asociación de
palabras que, a pesar de tener ciertos matices diferentes, están referidas a un tema en
común.

Se llama sinonimia a la relación entre palabras diversas que comparten


un mismo significado.
semblante, aspecto
parco, austero
abyecto, malo
arrendar, alquilar
cotejar, comparar
cavernas, cuevas, concavidades
pequeñez, bagatela, nimiedad, nadería
confirmar, corroborar, ratificar
antiguo, viejo, arcaico, vetusto, anticuado

Comúnmente se piensa que la sinonimia implica la relación de igualdad de significados


entre las palabras; esta creencia es errónea y fácil de rebatir. Al observar con cuidado el
mundo, en que vivimos nos damos cuenta de que entre los objetos, los seres, los
fenómenos, las situaciones, etc., se puede establecer muchas relaciones, entre ellas la de
semejanza, pero resulta casi imposible establecer relaciones de igualdad, puesto que, por
naturaleza, las cosas existentes son variadas, distintas. Entonces, si no existe igualdad
entre las cosas, tampoco puede existir igualdad entre las palabras, pues estas últimas no
son sino el reflejo de aquéllas. Por otro lado, no tiene sentido para la comunicación humana
crear palabras que posean el mismo contenido, pues se estaría incurriendo en una
repetición innecesaria. ¿Para qué crear varias palabras que designan exactamente la
misma realidad? El lenguaje no puede ser algo ocioso, el lenguaje es y debe ser una
actividad creadora en esencia.
Asimismo, está generalizada -sobre todo a nivel escolar- la idea de que la sinonimia es la
simple relación de semejanza entre dos o más palabras. Esta creencia si bien no es errada,
no por ello deja de ser superficial.
La sinonimia, hablando en rigor, no se limita a establecer la semejanza de significados de
las palabras, sino, básicamente, determina la sutil diferencia semántica existente entre una
palabra y otra parecida.

Ejemplos
Las palabras ACABAR y FINIQUITAR son sinónimos. Así, podemos hablar de "acabar o
finiquitar un negocio'', pero no en todos los casos podemos utilizarlas indistintamente, pues
no es lo mismo decir "la lanza acaba en punta" que decir "la lanza finiquita en punta". De
aquí deducimos que las palabras acabar y finiquitar no son completamente equivalentes:
tienen caracteres o semas comunes, pero también presentan una pequeña diferencia. En
efecto, el vocablo acabar tiene varias acepciones. En una de ellas significa: "rematar,
terminar, finalizar". Se aplica a la forma de los objetos; por ejemplo: "la espada acaba en
punta". En tanto que el vocablo finiquitar significa en una de sus acepciones "terminar,
saldar una cuenta", lo cual implica concluir algo pendiente; por ejemplo: "finiquitar un
compromiso financiero". Por tanto, es impropia su aplicación para cosas materiales como
la lanza.
Por lo que acabamos de constatar en el ejemplo expuesto, podemos concluir que
la sinonimia, más que la simple semejanza de significados, debe ser entendida como la
sutil diferencia entre dos o más palabras de significados parecidos. El empleo espontáneo
del lenguaje nos enseña que no siempre podemos utilizar indistintamente los sinónimos,
pues presentan un variado matiz significativo o pueden representar distintos valores
expresivos
Ejemplos:
1. libreta/cuaderno

2. pila/batería

3. peca/lunar

4. yeso/tiza

1. En el bolsillo de mi pantalón siempre llevo una libreta/*un cuaderno para apuntar teléfonos.

2. Olvidé apagar las luces del coche y me he quedado sin batería/*pila.

3. Esta temporada están de moda los vestidos de lunares/*pecas.

4. Me molesta llegar a clase y no tener tiza/*yeso para escribir en el encerado.


Tipos de sinonimia:

1. a)Hablamos de sinonimia conceptual o total cuando coinciden los rasgos


conceptuales de los significados de dos términos:

alubia, judía, habichuela;

inciar, comenzar;

lenguas romances, neolatinas, románica;

hexaedro regular, cubo.

Roberto es iletrado, Roberto es analfabeto.

Hay un clima helado, hay un clima gélido.

El teatro ardió en llamas, el fuego se extendió por todo el escenario.

Al parecer la lumbre de un cigarro fue la causa de que el fuego se extendiera.

Las lluvias provocaron un deslave, varias rocas cayeron en la carretera,


varios peñascos pasaron cerca de mi carro.

Algunas piedras cayeron en mi coche, pero no pasó nada, incluso tomé


un guijarro como recuerdo del suceso.

En la ceremonia de boda, entre Luis y Carmela, a la hora de ponerle la sortija, no


la encontraron, así que tuvieron que prestarle un anillo.

Atraparon al asaltante que te robó la semana pasada, lo llevaron a la cárcel.


Creo que debes de ir para que tomen tu declaración y ese salteador no salga
de prisión.

En la edad media a los prisioneros los encerraban en el calabozo, muchos nunca


salían y morían en la mazmorra.

b) Es más frecuente la sinonimia contextual o parcial: los términos que


pueden ser conmutados en un contexto determinado sin que se altere el significado
del mismo.
Así un mismo término puede tener varias series de sinónimos: ej. pesado tiene
como sinónimo pelma o indigesto en un determinado contexto, pero no en
otros: Los garbanzos son pesados. Pepe es un pesado. Los garbanzos
son indigestos. Pepe es un pelma. No puedo decir, por ejemplo, Los garbanzos
son pelmas.

Otro ejemplo: minúsculo, ínfimo, exiguo pueden darse en principio como


sinónimos de pequeño. Pero minúsculo se refiere esencialmente al
tamaño, ínfimo se refiere además al último grado de una jerarquía u
orden. Exiguo lleva consigo la idea de insuficiencia unida a la de pequeñez.
Dar, producir, entregar son sinónimos, pero dependiendo del contexto se
utiliza uno u otro.

La tierra da frutos.
La tierra produce frutos
El niño me dio el libro.
El niño me entregó el libro.

La sinonimia total se da en muy pocas ocasiones. Es más frecuente la sinonimia


parcial, pues la mayoría de las palabras sinónimas poseen matices semánticos que
las diferencian y hacen que no sean intercambiables en todos los contextos. En
verdad, el contexto, entendido como todo lo que rodea a una unidad lingüística, es
el elemento decisivo en la relación de sinonimia. En ello esto, precisamente, estriba
la riqueza y flexibilidad de las lenguas.

c) Sinonimia referencial. Los términos remiten al mismo referente pero no


significan lo mismo: Juan entró en el despacho del jefe. El señor López miró a
su subordinado con desprecio: aquel joven le resultaba odioso.

d) Sinonimia connotativa. Cuando dominan las connotaciones pueden aludir al


mismo significado términos que objetivamente nada tienen que ver entre sí. Juan es
un monstruo / un salvaje / un bestia.

Ejemplo: a) Sinonimia conceptual o denotativa:


Pedro es listo. Juan es inteligente.

b) Sinonimia contextual:

Pedro está listo. Juan está preparado.