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Enseñar:

GVIRTZ

La enseñanza- ¿Qué es la enseñanza?


La enseñanza es una actividad un hacer, una práctica.
¿COMo tiene que ser una actividad para que la llamemos enseñanza?
Festemacher establece como una actividad en la que el concepto genérico en la que
debe haber al menos dos personas, una de las cuales posee un conocimiento que la
otra no posee; la primera intenta transmitir esos conocimientos o habilidades a la
segunda, estableciendo entre ambas una cierta relación a fin de que la segunda los
adquiera.
¿Por que hablamos de la enseñanza como un intento?
Porque al tratarse de una relación entre personas no es posible asegurar que aquello
que se debe o quiere comunicar sea efectivamente transmitido y adquirido.
Para decirlo en un lenguaje más usual: El hecho de que el docente enseñe no significa
que el alumno aprenda o que aprenda lo que se pretende enseñarle. Si el alumno,
no aprendiera nunca algo cercano o parecido a lo que se le intenta transmitir , la
enseñanza sería una actividad sin sentido.

Las actividades de enseñanza tienen como correlato la producción de aprendizaje,


pero lo cierto es que la enseñanza y aprendizaje son dos procesos diferentes.
La enseñanza sería una guía o el sostén que el docente ofrece y luego retira para
favorecer el aprendizaje de sus alumnos.
La visión de la enseñanza como actividad de andamiaje aparece bien clara a la
relación padre-hijo, Los adultos guían el aprendizaje del niño mediante la proporción
de ayuda: el niño comienza haciendo las tareas más fáciles hasta que logra hacer las
difíciles el adulto va retirando su ayuda mediante l niño va avanzando.
La enseñanza sistemática existe en la medida en que se produce un proceso de
comunicación entre docentes-alumnos que permite que los primeros ayuden a los
segundos a resolver problemas que no serían capaces de resolver por sí mismos.
La enseñanza no solo ayuda sino que guía del aprendizaje que los alumnos realizan
en la escuela, el aprendizaje se da en un contexto social, histórico y cultural.

DAVINI
Para la autora, la enseñanza “es una práctica social e interpersonal,históricamente previo
a la existencia de las escuelas… y aún hoy se desarrolla más allá de sus límites”. Sostiene
también que “es una acción voluntaria y conscientemente dirigida para que alguien aprenda
algo…enseñar es un acto de transmisión cultural con intenciones sociales y opciones de valor
”. En este sentido, el autor Fenstermacher (1989) distingue analíticamente la enseñanza"con
éxito", con logro de resultados de aprendizaje, y la "buena enseñanza",sustentada en valores
éticos y en la validez de aquello que se enseña. Así, la autora plantea cuestiones a la hora
de enseñar: "Esto que enseño (y la forma en que lo enseño), ¿es válido?, ¿ayuda a las
personas en su desarrollo?, ¿es éticamente sostenible?"2. Perspectivas de la enseñanza:

LA ENSEÑANZA COMO ACCIÓN INTENCIONAL DE TRANSMISIÓN CULTURAL


La enseñanza siempre responde a intenciones, es decir, es una acción voluntaria y
conscientemente dirigida para que alguien aprenda algo que no puede aprender solo, de
modo espontáneo o por sus propios medios. Cuando una persona aprende sola, sin que
exista la intención consciente y voluntaria de otro por enseñarle (aprender por la simple
"imitación" de un modelo adulto repitiendo lo que hacen otros), lo que ocurre no es
''enseñanza", sino aprendizaje social o socialización (acoplamiento al comportamiento del
grupo). La enseñanza puede, así, ensanchar la comprensión de la naturaleza y de la sociedad
de quienes aprenden. Vista desde este ángulo, la enseñanza en las escuelas debería
constituirse en una gran distribuidora del conocimiento a individuos y grupos sociales,
generando espacios de participación en el mundo social y de la cultura.

LA ENSEÑANZA COMO MEDIACIÓN SOCIAL Y PEDAGÓGICA


Puede entendérsela como una acción de mediación social entre los conocimientos y prácticas
culturales y las personas que aprenden. La conservación y el desarrollo de las sociedades
humanas a través del tiempo requieren la transmisión de su legado y costumbres a sus
miembros y lo hacen por la mediación de la enseñanza. Con ello, no sólo transfieren y
conservan su cultura, sino que amplían las capacidades de los individuos y de los distintos
grupos sociales, asegurando su participación en la renovación cultural y la mejora social. En
la relación de enseñanza simple, en la cual participan dos personas (un adulto y un niño) o
de una persona y un grupo (profesor y el grupo de alumnos), se espera que quienes aprenden
adquieran las herramientas culturales (por ejemplo, el lenguaje) y amplíen sus conocimientos,
habilidades y

En otros términos, es de fundamental importancia que los estudiantes desarrollen


capacidades para enseñar y que los profesores y docentes orientadores que los guían tengan
la sincera confianza en que pueden hacerlo.
En cualquiera de los casos, la enseñanza implica:
• Transmitir un conocimiento;
• Favorecer el desarrollo de una capacidad;
• Guiar una práctica.
Siempre responde a intenciones, es decir, es una acción voluntaria y concientemente dirigida
para que alguien aprenda algo que no puede aprender solo, de modo espontáneo o por sus
propios medios.
Estas intenciones son de doble vía: quien enseña desea hacerlo y quienes aprenden desean
aprender, por ello la enseñanza deberá estimular en los estudiantes el deseo o interés por
aprender. Pero en sentido estricto, la intencionalidad surge especialmente de quien enseña,
teniendo una amplia gama de recursos para que los otros puedan aprender algo
efectivamente y, más aún, deseen hacerlo.
En otros términos, la enseñanza no es algo que ocurra de modo espontáneo ni representa
una acción puntual. Implica una actividad sistemática y metódica, con fases más breves o
más largas, y un proceso interactivo entre quienes participan, conforme a los valores y
resultados que se busca alcanzar.
De todas maneras, cabe recordar que la intencionalidad de la buena enseñanza no se
restringe a lograr que otros aprendan. Más allá del resultado de aprendizaje en sí, quienes
enseñan buscan transmitir un saber o una práctica considerada culturalmente válida,
socialmente justa y éticamente valiosa (Fenstermacher, 1989). En otras palabras, enseñar es
un acto de transmisión cultural con intenciones sociales y opciones de valor.
Para ello, es importante reconocer la mediación pedagógica del docente. La idea de
mediación pedagógica es fértil para comprender que quien enseña no es el centro del proceso
de enseñar. Por el contrario,quienes enseñan son efectivamente mediadores, entre las
intenciones educativas, aquello que se enseña y las características y necesidades de un
individuo o grupo concreto.
Recuperar la centralidad de la enseñanza no quiere decir que la comprendamos sólo desde
sus funciones técnica e interpersonal. La enseñanza las incluye, solidariamente integradas a
sus funciones
sociocultural y política, para que los alumnos alcancen los conocimientos y herramientas
culturales
que les permitan la inclusión social, así como la integración en distintos contextos,
instituciones y en el mundo del trabajo.

La enseñanza no es una relación entre máquinas sino entre personas activas y dotadas de
sentidos propios. Desde este lugar, quien enseña puede recuperar esta dinámica, potenciar
distintos resultados y ampliar las posibilidades, considerando las siguientes acciones:
● guiar y apoyar a los alumnos para que trabajen y piensen por sí
mismo.
● ayudar a problematizar los contenidos que se abordan;
● promover el intercambio entre los estudiantes y el trabajo cooperativo;
● favorecer la participación en diversas actividades;
● facilitar que los estudiantes puedan participar de la planificación de sus actividades de
aprendizaje y de la valoración sus progresos;
● habilitar y estimular el proceso de transferencia de los aprendizajes a las prácticas, en
el contexto particular en el que se encuentran.

DIDÁCTICA: dAVINI

Es evidente y de sentido común que quienes enseñan necesitan saber o tener un relativo
dominio sobre el conocimiento, la habilidad o la experiencia que desean transmitir. En otros
términos, nadie puede enseñar bien aquello que no conoce, no sabe hacer o no ha
experimentado de alguna forma. Pero conocer o tener este saber no es suficiente: se necesita
también pensar para qué enseñarlo, cómo enseñarlo y tomar decisiones definiendo las formas
particulares de hacerlo. Esto es especialmente importante para quienes ejercen la tarea como
profesionales de la enseñanza, es decir, los docentes.

Distintos campos del conocimiento filosófico, político, social y pedagógico colaboran en esta
dirección. Entre estos distintos campos, existe la contribución particular de la didáctica, con
una trayectoria histórica y transformaciones sustantivas a lo largo de su evolución. Entender
y profundizar estos desarrollos es una compleja empresa que excede los límites y objetivos
de este trabajo, y convoca a un permanente debate entre los especialistas.

Pero, considerando que ios docentes (cualquiera sea el ámbito institucional, el nivel educativo
en el que se desempeñen o los contenidos que transmitan) son profesionales de la
enseñanza, se impone la necesidad de conocer y reconocer este terreno, de modo de facilitar
una toma una posición y contribuir al desarrollo de la enseñanza.

LA DIDÁCTICA Y LOS PROFESORES

Si bien cualquier persona puede enseñar a otros, los docentes (maestros, profesores, tutores,
capacitadores, etc.) ejercen esta tarca como profesión, en ámbitos determinados de la
enseñanza formal (escuelas, colegios, institutos, academias, universidades) o del mundo del
trabajo. En esta profesión, la enseñanza deja de ser una tarea de
amateurs,
supone una racionalización y una especialización de un determinado saber y de sus práctica.

….La docencia no constituye una excepción. Requiere de prin-cipios y criterios básicos de


intervención, es decir, aquellos que le posibiliten la consecución metódica de sus flnes con
los medios más adecuados. Además de conocer ios contenidos que enseña, el docente
necesita contar con normas básicas generales para la acción práctica de enseñar, a partir de
las cuales pueda construir su propia experiencia. Esta es la contribución que debe brindar la
didáctica, es decir, el campo de conocimientos que permite formular distintos criterios y
diseños metodológicos en la enseñanza para alcanzar, en forma concreta y práctica, distintas
intenciones educativas. Este es el espacio de conocimientos que establece los puentes entre
ios fines educativos y el desarrollo de estructuras metodológicas apropiadas, cuya lógica
teórica, pedagógica y práctica pueda analizarse en sí misma, sirviendo de bases para la
acción educativa en los contextos distintos y con los sujetos particulareS.

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