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Autores guatemaltecos

Marco Antonio Flores.

(Guatemala, 1937).Poeta, narrador, ensayista, periodista. Ha sido


catedrático en las universidades San Carlos y Rafael Landívar, de
Guatemala; becario en el Sistema Nacional de Creadores del Fondo
Nacional para la Cultura y las Artes, de México; investigador. Ha dictado
conferencias en universidades y centros culturales de México,
Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa
Rica, Panamá, España, Alemania, Inglaterra e Irlanda. Ha desplegado una
intensa actividad cultural como coordinador de talleres literarios, cursos
de literatura y editor, tanto en México como en Guatemala. Parte de su
obra ha sido traducida al inglés, francés y alemán. En dos ocasiones salió
exiliado de su país. Es autor de los libros de poesía La voz acumulada (1964), Muros de luz (1968),
La derrota (1972), Persistencia de la memoria (1992), Crónica de los años de fuego (1993), Un
ciego fuego en el alma (1995), Reunión, Poesía completa, Volumen I (1992) y Volumen II (2000),
Poesía escogida (1998); de las novelas Los compañeros (1976), En el filo (1993), Los muchachos de
antes (1996), Las batallas perdidas (1999); de los libros de cuentos La siguamonta (1993), Cuentos
completos (1999); de la crónica histórica Fortuny, un comunista guatamalteco (1994); de las obras
de teatro Entremés para cantar (1972), El entrenador (1997), de un librocollage Los rollos que
quedaron (1997); ha recopilado sus columnas periodísticas en un volumen Pan pa' mi matate
(1995); y en ensayo, Poetas guatemaltecos del siglo XX (2000).

Adrián Recinos.

Adrián Recinos, hijo de Teodoro M. Recinos y Rafaela Ávila de Recinos, nació


el 5 de julio de 1886 en Antigua Guatemala.1 Se casó con María Palomo y
tuvo cinco hijos: Beatrice, Isabel, Mary, Adrián Jr., y Laura.1

Recinos obtuvo su bachillerato en Ciencias y Letras en 1902, y se graduó


como abogado y notario en la Escuela de Derecho de Guatemala en 1907.
Entró al servicio diplomático en 1908 como Secretario de Legado en El
Salvador, Secretario adjunto del Estado (1910-1920), Ministro de Asuntos
Exteriores (1922-1923), Embajador en España (1923-1925), Presidente de la
Asamblea Legislativa (1926), Embajador en los Estados Unidos (1928-1943).
En 1944 fue candidato a la Presidencia de la República en elecciones ganadas por Juan José
Arévalo.

Junto a Virgilio Rodríguez Beteta, fundó la revista jurídica El Derecho, y fue uno de los fundadores
de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala, ahora conocido como Academia de Geografía
e Historia de Guatemala. También era miembro de la Sociedad Mexicana de Geografía
y Estadística(México), Sociedad Histórica Americana (Buenos Aires), Instituto Ibérico-Americano
de Derecho Comparado (Madrid), entre otros.1

Como historiador, Recinos obtuvo reconocimiento nacional e internacional por su "Monografía del
Departamento de Huehuetenango" y sus traducciones al español de antiguos manuscritos mayas.
Angelina Acuña Castañeda

Angelina Acuña Castañeda, gloriosa representante de la prosa y


poesía femenina guatemalteca, murió a los 101 años de edad, luego
de legar al país una voluminosa y reconocida producción literaria,
que fue valorada nacional e internacionalmente.

La hermana en espíritu de Gabriela Mistral, como la llamó la


escritora Margarita Carrera, nació en 1904, en el departamento de
Jutiapa, años después vivió en la ciudad capital y se graduó de
maestra de educación primaria y bachiller en ciencias y letras, en el
Instituto Central para Señoritas, Belén, indica una síntesis biográfica
de quien hoy fue despedida de su tránsito terrenal, en el Cementerio
General.

La escritora fue una de las principales forjadoras de la poesía hispanoamericana de la primera era
del siglo pasado y como una de las féminas ilustres de su época, por sus éxitos fue denominada
"Mujer de las Américas", indica una reseña de Carrera.

Se le conoció también como "Poetisa Excelsa" y perteneció a la generación de César Brañas, León
Aguilera, Humberto Hernández Cobos, Flavio Herrera y otros que valoraron su pluma, sobre todo
por el manejo perfecto del verso clásico, coinciden biógrafos y críticos literarios.

Carrera subrayó que Acuña Castañeda era maestra en la versificación y que destacó sobre todo en
el soneto, por lo que se constituyó en una digna sucesora de Sor Juana Inés de la Cruz y Gabriela
Mistral.

La fecunda literata empezó a escribir en la primera mitad del siglo pasado, específicamente antes
de 1920, y desde entonces recibió múltiples premios, entre éstos la "Orden del Quetzal" y la
"Orden Francisco Marroquín".

El año pasado, la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) la galardonó con el "Quetzal de


Jade Maya", 2005 e Ileana Alamilla, ex presidenta de esta entidad, recordó que fue la primera
mujer en recibir este importante premio, por medio del cual se honra altos méritos y que sólo se
entrega en ocasiones especialísimas.

Virgilio Rodríguez Macal

Nació en la ciudad de Guatemala, el 28 de Junio de 1916, hijo del Lic.


Virgilio Rodríguez Beteta y de doña Elisa Macal Asturias. Su padre fue un
ilustre diplomático e historiador, que escribió importantes libros sobre la
Historia de Guatemala y de Centroamérica. Virgilio Rodríguez Macal
empezó a escribir en el periódico El Mercurio de Chile a la edad de 21 años.
Fue precisamente en Chile, donde vivió cuando su padre fue Embajador de
Guatemala en ese país, donde nació La Mansión del Pájaro Serpiente, una
de las más bellas de sus obras.

Dentro de las características de su personalidad de escritor, destaca el


hecho de que no era usual en él corregir lo que escribía. Cuando lo hacía, era para volver a dejarlo
como lo tenía desde la primera vez. Además, escribía muy rápidamente. Empezaba a escribir y
seguía, seguía haciéndolo sin parar durante muchas horas, por lo cual terminaba sus obras en
corto tiempo. Cuando decidió escribir Carazamba, se dio cuenta que faltaban muy pocos días para
el Certamen de los Juegos Florales Centroamericanos de Quezaltenango, en el que quería
participar por primera vez, y con su primera Novela.

Cuando murió, a los 47 años, víctima de un cáncer pulmonar, planificaba una próxima novela a
desarrollarse en el Oriente de Guatemala.

Las largas temporadas que pasaba en las selvas del Petén, donde se adentraba a veces con un guía,
a veces solo, fueron indudablemente las que nutrieron su fantasía para dar vida a todos esos
personajes, a todas esas escenas, a todas esas maravillosas descripciones de ese mundo verde que
tanto amó.

Contrajo matrimonio en Guatemala dos veces con la señora Olga Chávez Flamenco, con quien
procreó en su primer matrimonio a sus hijas: Olga y Elisa. En la época del nacimiento de su
segunda hija residía en Chile, donde después de divorciarse de su esposa Olga, contrajo
matrimonio con la señora Ana Severín Saenz, de nacionalidad chilena, con quien procreó a su
único hijo varón, Virgilio. Posteriormente se divorció de la Señora Severín Saenz, contrayendo
matrimonio de nuevo con su primera esposa, Doña Olga, con quien procreó a la menor de sus
hijas, María Elena.

A la hora de su muerte estaba casado con la señora Elvira Silva González, madre de su hija Luz
Patricia.

Mario Alberto Carrera

Mario Alberto Carrera nació la ciudad de Guatemala en 1945.


Escritor y periodista. Es licenciado en letras por la Universidad
de San Carlos de Guatemala. Realizó estudios de posgrado en la
Universidad Rafael Landívar, en la Universidad de San Carlos y
en la Universidad de Venezuela. Desarrolló una importante
labor dentro del periodismo, iniciándose como articulista del
diario El Gráfico, en 1974. Dirigió los suplementos culturales de
los diarios La Hora y La Nación. Publicó en El Imparcial, Siglo
Veintiuno y para la revista Crónica, fue profesor del
Departamento de letras de la Facultad de Humanidades de la
USAC, Ocupó el cargo de secretario a perpetuidad de la academia Guatemala de la Lengua, del cual
renunció. Es miembro de la Comunidad de Escritores de Guatemala y de RIN 78. En 1999 obtuvo el
Premio Nacional de literatura.

Uno de los más altos logros de Carrera fue cuando, en 1999, recibió el Premio Nacional de
Literatura. Durante el acto de ceremonia destacó la importancia de manejar a la perfección el
español. "Antes de ser especializado, hay que manejar la lengua más allá de lo baladí y lo frívolo",
expresó.

También ha escrito análisis completos sobre otros grandes de la literatura guatemalteca como José
Batres Montúfar, Miguel Ángel Asturias o Rafael Arévalo Martínez.

En cierta ocasión escribió una obra de teatro, La cólera (1975), que ganó el primer premio en el
Certamen Nacional de Bellas Artes. Esta fue estrenada con el nombre Expreso a Pandora, ganadora
del Opus de Dramaturgia en 1990.

En la obra de Carrera sobresale también La estética en el pensamiento de Herbert Marcuse (1973).


"Él era un filósofo alemán que decía que es posible una sociedad libre, democrática, socialista, en
la cual el amor y el arte serían la base. Es una utopía, pero si nadie propone algo nuevo,
seguiremos en la misma desgracia en la que estamos", comenta.
De hecho, En el ataúd del incrédulo, un libro que anunciará este mes, trata sobre lo anterior.
"Abarca al ser humano y su libertad. Es sobre su enfrentamiento con el bien y el mal. Los
personajes ponen en duda lo establecido y dan nuevas normativas sociales", adelanta.

LIBROS

"Buscando el Sendero" (1967)

"Cuando el Arte Muera"

"Las ocho novelas de Rafael Arévalo Martínez"

"Cuentos Psicoeróticos"

Eutanasia

La eutanasia (del latín científico euthanasia y este del griego antiguo εὐθανασία /euthanasía/
'muerte dulce')1 es la intervención voluntaria que acelera la muerte de un paciente terminal con la
intención de evitar sufrimiento y dolor del individuo. La eutanasia está asociada al final de la vida
sin sufrimiento.1

En un sentido más contemporáneo y restringido, la eutanasia es aquel procedimiento voluntario,


intencionado, estudiado y consciente que realiza un médico para acelerar la muerte de un paciente
terminal de algún padecimiento incurable; a solicitud consciente, estudiada y deliberada del
enfermo o familiares, quienes, plenamente enterados de que no existe tratamiento curativo para la
dolencia; le solicitan al médico que la realice sobre el paciente para así dar fin con
el dolor y sufrimiento intolerables e intratables.2

Existen diferentes leyes sobre la eutanasia en cada país. El Comité selecto de Ética médica de
la Cámara de los Lores británica define la eutanasia como «una intervención deliberada
emprendida con la intención expresa de poner fin a una vida, para aliviar el sufrimiento
intratable».3 En los Países Bajos y en Bélgica, es entendida como «la terminación de la vida por un
médico a petición de un paciente».4 Sin embargo, la ley holandesa no usa el término eutanasia,
sino que lo incluye bajo la definición más amplia de «suicidio asistido y finalización de la vida a
petición».5 En Colombia la Corte Constitucional en su sentencia C 239 de 1997 manifiesta que el
homicidio por piedad «es la acción de quien obra por la motivación específica de poner fin a los
intensos sufrimientos de otro», y que «doctrinariamente se le ha denominado homicidio pietístico
o eutanásico».6 Por medio de la resolución 1216 de 2015 se reglamentó la eutanasia en Colombia
y se creó el protocolo médico para la aplicación de la eutanasia.7

La eutanasia está clasificada de diferentes formas: directa e indirecta según el accionar médico,
voluntaria e involuntaria si se cuenta o no con el consentimiento del paciente.

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