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Adopción de parejas

homoparentales: estudios científicos


que derriban mitos
Actualmente se está llevando a cabo en el Congreso una discusión para modificar la ley
de adopciones. En ella se pretende, entre otras cosas, no discriminar a quienes postulan
a adoptar, ya que hoy existe un criterio de puntaje que le da mayor valor a parejas
casadas y en desmedro de las personas solteras. En este marco de discusión, diversas
organizaciones de la sociedad civil han acudido a solicitar que las parejas del mismo sexo
puedan ser incluidas como adoptantes, ya que actualmente esas parejas homoparentales
no pueden adoptar.

Por Janet Noseda

@janetnoseda

Psicóloga. Magister en psicología clínica. Especialista en género y diversidad sexual.

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Esta petición me parece sensata, ya que las parejas del mismo sexo que tienen
hijos, están desprotegidas legalmente: si algo le ocurre al padre o madre
biológica en una pareja homoparental, el sobreviviente queda sin reconocimiento legal
y no puede adoptar al menor, quedando éste desprotegido.

Esta situación resulta paradójica, ya que se está intentando modificar la ley de


adopción en pos de no discriminar a nadie. Pero, hasta ahora, una vez las parejas del
mismo sexo son discriminadas. Un real avance de la ley de adopción, debiera
considerar entonces a las parejas del mismo sexo como adoptantes tan
válidos como cualquiera, dándole además la posibilidad a tanto niños y
niñas de tener una familia (sí, las parejas del mismo sexo también son familia).

Detrás de la exclusión de las parejas del mismo sexo como personas


idóneas para adoptar, hay varios prejuicios que no tienen sustento alguno,
según los estudios e investigaciones científicas. Veamos algunos de ellos.

MITO 1: Creencia de que las personas lesbianas, gay y


bisexuales son anormales y pueden dañar al niño o niña
En el 1973 se removió la homosexualidad de los manuales de enfermedad mental (DSM
III). Esto se realizó gracias a las decenas de estudios que se habían
realizado hasta la fecha, donde se demostró que las personas
homosexuales, bisexuales y lesbianas eran tan normales como los
heterosexuales y no se diferenciaban de estos en cuanto a su juicio de realidad,
pensamiento, área afectiva ni área social.

La homosexualidad no es una enfermedad mental y bien lo sabemos


quienes trabajamos con personas de la diversidad sexual, donde atendemos a
personas tan normales como usted o como yo. Para quienes quieran saber más de esta
premisa, pueden revisar APA (1974), Gonsoriek (1991) (Hart, Roback, Tittler, Weitz,
Watson & McKee, 1978) y (Reiss, 1980).

MITO 2: Homosexualidad no es igual a pedofilia


Existe la creencia de que las personas homosexuales son pedófilas, lo cual no tiene
ningún fundamento empírico. De hecho según un estudio de la APA (2005) y
según los datos que maneja el SENAME, los pedófilos son en un 90%
hombres heterosexuales que son familiares o conocidos de la víctima.

MITO 3: Los niños criados por parejas del mismo sexo tendrán
un daño psicológico
Esta creencia tampoco tiene fundamento empírico. Según un estudio realizado
por Goldberg (2010) y por la APA en el 2005, los niños criados por parejas
del mismo sexo en comparación con niños criados por parejas
heterosexuales, presentan la misma estructura mental, misma afectividad
y habilidades sociales, sin poder diferenciar unos de otros. También,
presentan mismo rendimiento académico (Gartrell y Boss, 2010; Wainright y
cols., 2004; Goldberg, 2010; Patterson, 2008)

MITO 4: Los hijos de parejas del mismo sexo sufrirán mayor


bullying
Los estudios muestran que esto difiere de país en país pero que como norma
general, los hijos criados por personas del mismo sexo no sufren mayor
bullying. El bullying y las molestias ocurren cuando el niño o niña es él
mismo gay, bisexual o lesbiana.

No olvidemos que Chile tiene como principal causa de muerte en los jóvenes el suicidio
por bullying. No hay datos como para saber si estos jóvenes eran gay, lesbianas o
bisexuales pero según mi experiencia clínica, hay una alta probabilidad de que sí lo
sean.

Creo que si tanto preocupa que los niños serán discriminados, entonces los
adultos debieran dejar de discriminar. Simple como eso. Creo que se
debiera hacer un trabajo de educación de la sociedad en su conjunto sobre
las personas LGBTI, ya que la educación es fundamental para erradicar los
prejuicios, que son a su vez la ante sala para el hostigamiento y los crímenes de odio.

¿Por qué, en vez de oponerse a que parejas del mismo sexo adopten, se
preocupan mejor en hacer un plan nacional de educación sexual de
calidad? Creo que ello aportaría no sólo a prevenir que los niños sean discriminados,
sino que también ayudará a disminuir el bullying homofóbico o que casos como el de
Andy no ocurran más, donde fue su escuela la que la desvinculó de la institución. Andy
no era el problema, sino los adultos desinformados de esa escuela.

MITO 5: La identidad de género de los hijos criados por dos


padres o dos madres se verá alterada
Los estudios muestran que los hijos de parejas del mismo sexo no tienen
confusión sobre su rol de género, siendo las hijas de lesbianas más femeninas
incluso, que las hijas de parejas heterosexuales (Farr y cols.; Golombok y cols. 2003).

Por otra parte, diferentes estudios han demostrado que los hijos de parejas del
mismo sexo son en un 90% heterosexuales (Bailey, Bobrow, Wolfe, y Mikach,
1995; Golombok y Tasker, 1996; Tasker y Golombok, 1997). La orientación sexual
no responde a un patrón aprendido de los padres o madres, si no a otras
figuras más complejas que aún no han podido esclarecerse.

Por último, los hijos criados por parejas del mismo sexo desarrollan mayor
empatía(Tasker y Golombok, 1997), sufren menos síndrome de alienación
parental (Tasker y Golombock, 1997) y sus padres o madres usan más el
refuerzo que el castigo.

Por último, quisiera hacer algunas reflexiones finales. La experiencia me ha enseñado


que aunque muestre la evidencia empírica una y otra vez, las personas homofóbicas
simplemente seguirán aferradas a sus prejuicios. La última vez que tuve
oportunidad de corroborarlo fue cuando el pasado mes, presenté estos
resultados a la Comisión de Familia, donde la Diputada Claudia Nogueira
se mostró molesta, negando que los pedófilos son hombres heterosexuales
(aunque la evidencia así lo muestra en nuestro país) y desestimando un
estudio que presentamos de la investigadora Gartrell, por ser “una
lesbiana activista”. Sin embargo, esta “lesbiana activista” es una de las
investigadoras más reconocidas del mundo en materia de homo y lesbo maternidad (de
todos modos me quedé pensando “¿Significa que yo como heterosexual, no puedo
investigar temas de heterosexuales?”).

Tenemos la oportunidad de empezar a hacer las cosas bien, a ser un país


menos homofóbico, que no discrimine por prejuicios, dando a todas las
personas las mismas oportunidades de adoptar y formar una familia.

Más aún en nuestro país, donde las instituciones de menores como el SENAME ya no
dan abasto. Espero que la Comisión de Familia escuche y tome en cuenta los
estudios científicos y no se deje llevar por ideas prejuiciosas sin sustento
empírico.

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