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El verdadero máximo poder público.

 Introducción
A medida que observamos el normal discurrir de nuestra realidad política podemos
darnos cuenta de la división del poder público. Observamos 3 ramas del poder pero
¿Cuál es la materialización real de ese Poder? .Como sociedad facultamos a ciertos
representantes para servir a la unión estatal, al cumulo de personas que conforman
un espectro jurídico-social y territorial llamado Estado pero, ¿Cómo podemos
mostrar el vigor de ese poder? Hablamos del Pueblo como el ente más poderoso
de un estado, y al mismo tiempo vemos como existen divisiones y represiones a
este potente sujeto. Por ello, este escrito permite ilustrar acerca de cuál es la
Máxima expresión del Poder.

 La cadena
Hemos dicho ya que el Pueblo es poderoso pero su poder siempre se ve limitado
por una cesión o contrato social a los Órganos estatales. Como sociedad cedemos
nuestro inmenso poder a canales de control que encursen los esfuerzos colectivos
con celeridad y precisión, no obstante que un Gobierno servil, una Justicia eficiente
y un Legislador viviente y móvil sea una idea utópica es testimonio de la ausencia
de una reciprocidad en el contrato. El pueblo otorga a unos representantes la
potestad de amarrarlos y manejar sus destinos, juzgar sus errores y limitar sus
derechos, y si la transacción no estuviera ya lesionada, los representantes reciben
adoración y pleitesía. Sería un insulto a la inteligencia colectiva pensar que este
precepto expuesto es desconocido o invisible a los ojos de los ciudadanos, por lo
que llamaremos el Poder eudaimonico del Estado. Ya que el estado aparte de tener
las 3 facultades mencionadas posee la capacidad de malear el estado de bienestar
de sus ciudadanos, su rango de conformidad y limitar sus acciones a través de
prebendas a no afectar el status quo, en otras palabras, el estado tiene la habilidad
no solo de limitar al titánico pueblo, también tiene el poder de hacerle amar sus
cadenas de control.

 El subyugador y el subyugado
Podría mirarse a este punto del discurso como una acusación típica al estado
opresor limitador tiránico de derechos, pero es esa relación dialéctica vertical la que
permite la subsistencia del mundo civilizado. Reiteradamente se ha dicho que el
Pueblo tiene demasiado poder y es una tesis que se defenderá irestrictoriamente
en este texto, así como se defenderá la existencia de esas cadenas y esa ilusión de
felicidad colectiva. Para explicar más allá este concepto podemos partir de la idea
Hobbesiana del estado; donde ponemos a la voluntad colectiva en descontrol y
dominado por salvajismo y pasiones. Son estas cadenas las que mantienen
calmados los instintos humanos de despedazar el avance humano. Definiríamos
como abusivo la obviedad como algunos representantes estatales tiran a la bestia
social de sus cadenas, pero ese pacto esclavizante la supervivencia de seres
inteligentes. El problema radica en la capacidad del subyugador de mantener en
paz a la sociedad, de mantenerla vida. Es más fácil tolerar la severidad que la
ineficacia y la automutilación a un pueblo, por ello un Gobernante/Juez/Legislador
sin razón de causa para justificar sus actos no es más que un sadista estrafalario.
El pueblo no debe ir en contra del gobierno que aparentemente le amarra, sino de
la forma en la que los gobernantes asumen la responsabilidad de llevar un control
prácticamente inmaterial sobre un poder prácticamente incontrolable.

 Conclusión
La finalidad de las ideas expuestas en ningún momento justifica la sublevación
violenta o la corrupción. Sólo se muestra como una consigna altruista a una realidad
algo difícil de digerir. El bienestar en sociedad y el compartir interpersonal puede
ser complejo cuando se añaden tantas aristas a el control social y las posibilidades
de zafarse de este, sin embargo es preferible al estado bestial de la sociedad
nómade sin nortes. Es prioritario mantener no solo conciencia del movimiento social,
sino también de sus repercusiones. Para tomar la decisión correcta en el momento
correcto.