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Los neurotransmisores centrales

Los neurotransmisores son sustancias químicas creadas por el cuerpo que transmiten
señales (es decir, información) desde una neurona hasta la siguiente a través de unos
puntos de contacto llamados sinapsis. Cuando esto ocurre, la sustancia química se
libera por las vesículas de la neurona pre-sináptica, atraviesa el espacio sináptico y
actúa cambiando el potencial de acción en la neurona post-sináptica.
Existen distintos neurotransmisores, cada uno de ellos con distintas funciones.
De hecho, el estudio de esta clase de sustancias es fundamental para entender cómo
trabaja la mente humana. En este artículo, revisaremos algunos de los
neurotransmisores más significativos.
La acetilcolina es el neurotransmisor de la unión neuromuscular (la sinapsis entre el
nervio y el músculo). En el cerebro es producida por neuronas de proyección difusa que
tienen los cuerpos celulares en el tronco encefálico y en el prosencéfalo basal y
proyectan hacia la corteza cerebral y el hipocampo. También es producida por
interneuronas del estriado. La ACh en el encéfalo anterior influye sobre muchos
procesos incluyendo la motivación, el aprendizaje y la memoria.
monoaminas se encuentran ubicadas dentro de la clasificación neurofisiológica de los
neurotransmisores. Entre los más importantes se encuentran las catecolaminas
(epinefrina, dopamina y norepinefrina), las indolaminas (serotonina) y otras aminas
como la acetilcolina.

La principal característica de las monoaminas es que están ampliamente distribuidas a


lo largo y ancho de todo el sistema nervioso central (SNC) y también por todo el
sistema nervioso periférico (SNP). Básicamente, son neurotransmisores que cuentan
con diversas funciones de neuromodulación, lo que significa que reciben y liberan
material sináptico, el cual contiene información para cada una de las complejas
actividades que realizamos como seres humanos.

Resulta insólito que sustancias como las monoaminas, pese a su tamaño microscópico,
puedan regular funciones tales como la atención, los estados emocionales y las
funciones viscerales, dado que las tres anteriores características son fundamentales
para la vida de cada persona. Esto quiere decir que sin la actividad de control guiado
que ejercen las monoaminas sobre la dopamina, no podríamos ejecutar una adecuada
función motora, lo que nos impediría realizar tareas como jugar al futbol, enhebrar una
aguja o escribir

Neurotransmisores centrales

Aminoácidos:

Los aminoácidos neurotransmisores han sido clasificados en inhibitorios y excitatorios.

Entre los inhibitorios tenemos: el gama amino butírico o GABA, la taurina, la glicina y la
alanina.

Actúan sobre receptores asociados a canales iónicos, abren canales de cloro,


producen una hiperpolarización de la membrana post sináptica y disminuyen la
actividad neuronal.

Entre los excitatorios tenemos: el homocisteico, el aspártico y el glutámico.

También actúan sobre receptores asociados a canales iónicos, abren los canales de
sodio, producen una despolarización de la membrana post sináptica y aumentan la
actividad neuronal.

Origen de los aminoácidos

Las fuentes principales de glutamato y aspartato son el ciclo de Krebs y sus


intermediarios alfa oxoglutarato y oxalacetato.

A través de la acción de enzimas transaminasas el alfa oxoglutarato se convierte en


glutamato y el oxalacetato en aspartato.

Estas reacciones ocurren en todas las células.

Características de los aminoácidos:

Tanto el aspártico como el glutámico son aminoácidos no esenciales, no atraviesan la


barrera hematoencefálica, son sintetizados a partir de la glucosa y de precursores
como la glutamina.
Péptidos:

Un péptido está formado por una cadena de aminoácidos. A su vez, los péptidos
forman proteínas. Esta secuencia se controla desde el núcleo de la célula.

Los llamados neuropéptidos constituyen varias familias de moléculas que han mostrado
ejercer efectos particulares a nivel del sistema nervioso (aunque muchos de estos
péptidos se descubrieron en el intestino). Mencionemos que el sistema gastrointestinal
contiene tantas neuronas como el cerebro, las cuales producen los mismos
neurotransmisores que las neuronas centrales.

Las neuronas secretoras de péptidos difieren de las productoras de transmisores


aminoácidos: estos últimos se forman mediante una o dos reacciones enzimáticas a
partir de precursores que provienen, en general, de la dieta. El producto de estas
reacciones se almacena en la terminal nerviosa hasta el momento de su liberación.
Una vez que ésta ocurre, el transmisor es recaptado por la terminal para ser reutilizado.

A diferencia de estas células, las neuronas liberadoras de péptidos los sintetizan en el


cuerpo celular (en los ribosomas) y siempre a partir de precursores mucho más
grandes. O sea, a partir de moléculas mucho más largas que el neuropéptido. Estos
precursores, o prohormonas, son fraccionados después por enzimas específicas, en
fragmentos más pequeños, algunos de los cuales serán los neuropéptidos que se
liberarán por la terminal (véase la figura X.I. como un ejemplo). Tanto la prohormona
como sus fragmentos pueden tener efectos biológicos (y, por tanto, receptores)
diferentes. Estos fragmentos se transportan después (por flujo axonal) hasta las
terminales, donde se pueden liberar solos o junto con otro neurotransmisor de tipo
aminoácido. En esta "coliberación" participa el calcio.
Existen varias familias de péptidos, algunos más parecidos entre sí que otros. Unos
funcionan por sí solos, mientras que otros modulan el efecto de aminoácidos: el VIP
acentúa la respuesta de neuronas corticales a concentraciones muy pequeñas
(subóptimas) de noradrenalina.

FISIOLOGIA DE LA SENSACION

Los organismos superiores captan del medio ambiente en que viven y de ellos
mismos,
diversas impresiones que utilizan para mantener su unidad orgánica y para regular su
conducta. El sistema nervioso es el encargado de este papel informativo. Para ello
varias partes
del mismo se especializan en la recepción de determinados estímulos y constituyen los
llamados aparatos sensoriales, que son la vista, el oído, el olfato, el gusto, y las
sensibilidades
Cada uno de estos aparatos se compone de:

a) un receptor periférico con estructura y características propias

b) un conjunto de fibras nerviosas (vías aferentes) por las cuales van impulsos de los
receptores a los centros

c) centros donde los impulsos se elaboran y se asocian (centros superiores) con otros
impulsos,

resultando la sensación y la respuesta, esta


última por la descarga de impulsos desde los centros a los efectores (músculos o
glándulas).
LAS SENSACIONES.

El mundo es objetivo y real, siendo captado por los sentidos, por eso afirma Aristóteles
que los sentidos reciben las formas sensibles de la naturaleza pero sin su materia: así
captamos todas las cualidades del árbol, pero no recibimos su materia. Para que haya
sensación es necesario también que se produzca una separación entre el órgano
sensorial y el objeto sensible: el medio. Éste varía según la naturaleza propia de la
facultad sensible: aire para el sonido y el color. Aire y agua para el olor. Medio líquido
para el sabor y aire tierra y agua para el tacto.

Las sensaciones conforman las vías de comunicación entre los individuos y entre estos
y las cosas. Mediante las sensaciones el hombre tiene acceso a los productos o
servicios que le ofrece el mundo físico o social de su entorno. La sensación también se
define en términos de la respuesta o reacción, DIRECTA O INMEDIATA, de los órganos
de los sentidos, provocada por un estímulo

La Sensación: Es el Proceso fisiológico por el cual la información física recibida, se


convierte en información nerviosa. Sin embargo en el proceso del conocimiento la
sensación es una reacción fugaz, que da origen a la percepción: que es el proceso por
el cual la información sensorial recibida es organizada e interpretada.

La Sensación se refiere a experiencias inmediatas básicas, generadas por estímulos


aislados simples. La sensación también se define en términos de la respuesta de los
órganos de los sentidos frente a un estímulo.

La Sensación.- Es una actividad primaria y cognoscitiva original que capta ciertos


caracteres concretos de los cuerpos; o también a actividad psíquica causada por la
estimulación de un órgano sensorial, por la que conocemos ciertas propiedades
sensibles de los cuerpos (sensibles propios y comunes).

La sensación es el acto cognoscitivo que posee formas corpóreas singulares y


concretas, es decir, accidentes.

DEFINICIÓN:LA NATURALEZA DE LAS SENSACIONES.-

En la naturaleza de las sensaciones se destacan los siguientes criterios:

La sensación como una operación Psíquica. Es operación porque sentir es algo


dinámico. Es psíquica porque le corresponden los caracteres generales de los actos
vitales o psíquicos.La sensación es un conocimiento objetivo y legítimo y no una simple
afección o un estado subjetivo, porque por la sensación conocemos la existencia de los
cuerpos y sus propiedades sensibles reales y concretas; ciertamente con la sensación
no conocemos la esencia de lo corpóreo pero sí captamos sus accidentes verdaderos.

La sensación es un conocimiento relativo a un sujeto y a un objeto (realidad corpórea),


la sensación depende de los caracteres sensibles de las cosas, como también de los
factores constitutivos del sujeto que siente: estado general del sujeto y en particular de
sus órganos sensoriales.La sensación es un conocimiento "intuitivo", la sensación
capta su objeto sin juicio ni discurso, sino de golpe y poseyendo la impresión objetiva
desde el principio.La sensación es un conocimiento directo de algo sensible y existente
además de real y no precisamente del mismo acto de sentir, es decir, capto las cosas
exteriores y no mi sensación de ellas.La sensación es un acto cognoscitivo y no un
estado afectivo. Si bien dolor y placer implican conocimiento más bien pertenecen al
orden de la afectividad o de los apetitos sensibles

LOS ELEMENTOS DE LAS SENSACIONES:

Esta definición supone la existencia de por lo menos tres elementos:

Un estimulo. Es un cuerpo capaz de estimular a un órgano sensorial.Fisiológicamente,


un estímulo es un impulso nervioso que induce una respuesta en alguna parte del
cuerpo, estos estímulos pueden ser inducidos química, eléctrica o mecánicamente...
por ejemplo, si se pincha el dedo con una aguja, ese pinchazo es un estímulo que va a
viajar por el nervio que inerva esa parte del dedo y va a llegar a la médula, luego
recorre el tronco del encéfalo y llega a la corteza cerebral para hacerse consciente.

En el proceso de un estímulo se suceden dos procesos, la excitación (el ponchazo) y


la reacción (el retirar la mano después de haber recibido este pinchazo). El Estímulo es
la entrada a un sistema. La entrada es la comunicación que el sistema ha recibido en
determinado momento desde el entorno, a través de las sensaciones. El término
"estímulo" tiene varios significados: En fisiología, un estímulo es algo externo que
evoca o influye sobre una actividad o respuesta fisiológica o psicológica.

El estímulo en psicología, es cualquier cosa que influya efectivamente sobre los


aparatos sensitivos de un organismo viviente, incluyendo fenómenos físicos internos y
externos del cuerpo. En otros campos, un estímulo es cualquier cosa que pueda tener
impacto sobre un sistema; por ejemplo, un estímulo económico, y que necesariamente
genera una respuesta en el individuo que lo siente. En la mayoría de contextos, un
estímulo puede describirse como "estimulante", causando así la "estimulación".Un
órgano sensorial, El órgano sensorial es una estructura especializada de una o más
células receptoras. Terminaciones neurales o células especializadas en contacto con
neuronas.

Los órganos sensoriales responden a un estímulo en particular. No interpretan los


estímulos - actúan como transmisores. Un órgano sensorial generalmente puede recibir
sólo un cierto tipo de estímulo, y por lo tanto, recibir también sólo ciertas especies de
comunicaciones desde su entorno. El ojo o una cámara de televisión, por ejemplo, que
puede percibir una cierta franja de radiación electromagnética, pero nada más.Una
relación sensorial. Es aquella que se establece entre los órganos sensoriales y las
respuestas que un individuo da ante los estímulos recibidos.
Esta relación es fundamental para dar inicio y el desarrollo pleno del proceso del
aprendizaje. La alteración de los órganos sensoriales es frecuente en las personas
mayores. Cuando se analiza la prevalencia de deterioro de la función visual y auditiva
en personas mayores de 80 años, se determina que existe o se produce una relación
directa entre éstas y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Emile
Hunder en investigaciones realizadas en la Universidad de Utah de EE.UU. y expuesto
en su libro "Material y métodos acerca de la relación sensorial en la vejez humana"
obtuvo datos claros en estudios poblacionales de persona que habían pasado los 80
años y/o en aquellas personas que de una u otra manera habían sufrido pérdidas o
deterioro de algún órgano sensorial. Llegando a la conclusión que "La capacidad para
realizar actividades instrumentales está disminuida en las personas con pérdida visual
o con doble pérdida sensorial".CARACTERÍSTICAS DE LAS SENSACIONES.

Las sensaciones poseen las siguientes características:

La sensación es un fenómeno innato; no es aprendida; se nace con la capacidad para


recibir sensaciones.La necesidad de la intensidad o fuerza de la sensación para que
sea captado el estímulo y puedan apreciarse las variaciones del mismo. De esta
intensidad del estímulo depende la intensidad de la sensación.

La intensidad mínima que necesita un estimulo para que el sujeto se dé cuenta de él,
se llama "umbral mínimo". Y la cantidad mínima que hay que aumentar o disminuir en
la intensidad del estímulo para que el sujeto sienta la diferencia, se llama "umbral
diferencial".Duración: Tiempo de permanencia de la sensación, es decir, de la
estimulación a los receptores.

Se ha comprobado que las sensaciones auditivas y visuales son de corta duración,


mientras que las dolorosas son prolongadas.Tono afectivo o estado de ánimo del
sujeto, determinado por los motivos, expectativas y experiencias que vive y que afectan
tanto las disposiciones y capacidad perceptivas como la intensidad de los estímulos,
para ser captados e interpretados dentro del campo psicológico que vive el
individuo.Contenido de las sensaciones:El contenido influye en la captación de los
estímulos de acuerdo con la relación que tiene con los motivos, intereses, expectativas
y el tono afectivo. Generalmente captamos con mayor rapidez e intensidad lo que nos
interesa; y a veces ocurre lo mismo con aquello que nos imaginamos va en contra
nuestra
UMBRALES DE LAS SENSACIONES.

Aunque los estímulos sensoriales pueden ser los mismos, para todas las personas,
cada una de ellas percibirá cosas distintas. Por otra parte, la capacidad sensitiva viene
definida por los umbrales de la sensación - percepción, es decir, ¿a partir de qué
intensidad de estímulos comenzamos a percibir algo. En tal sentido pueden distinguirse
tres umbrales: máximo, mínimo y diferencial.
a) Umbral mínimo. Es el nivel mínimo o máximo a partir del cual un individuo puede
experimentar una sensación. Es la barrera que separa los estímulos que son
detectados de los que no.

b) Umbral máximo. Cuando la sensación experimentada por el individuo es tan fuerte


que no es percibida de forma completa.

c) Umbral diferencial. Este umbral es la diferencia mínima que se puede detectar entre
dos estímulos. Según la ley de Weber, el aumento en la intensidad de los estímulos
necesario para provocar una sensación es proporcional a la intensidad inicial. Es decir,
que cuanto más fuerte sea el estímulo inicial, mayor será la intensidad adicional
requerida para que el segundo estímulo se perciba como diferente.

SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN.

Para el ser humano le resulta difícil hablar de sensación sin mencionar la


PERCEPCIÓN. Hay que entender que, la representación mental del mundo se
consigue a través de la sensación; pero, sin la capacidad para seleccionar, organizar e
interpretar nuestras sensaciones esta representación no sería completa. Este segundo
proceso lo denominamos PERCEPCIÓN.

La percepción, por lo tanto, es la interpretación secundaria de las sensaciones (áreas


secundarias y terciarias) en base a la experiencia y recuerdos previos.

La sensación y el procesamiento ascendente del análisis, se inicia en los receptores


sensoriales y culmina con la integración de la información sensorial del cerebro. La
sensación es la respuesta directa e inmediata a una estimulación de los órganos
sensoriales.

Las sensaciones nos llegan desde el cuerpo hasta el sistema cognitivo y es allí donde
se convierten en percepciones. Todas las sensaciones pasan por el sistema cognitivo.
El primer filtro que atraviesan las sensaciones es el cuerpo y el segundo es el sistema
límbico, esto se cumple para todas las sensaciones excepto para las olfatorias que no
se modula y llegan directamente al sistema límbico.

Una sensación no implica necesariamente que la persona se dé cuenta del origen de lo


que lo estimula sensorialmente, para ello analiza el estímulo, es decir hace uso de las
percepciones.Una sensación se transforma en percepción cuando tiene algún
significado para el individuo. Por eso es importante analizar cuál es la experiencia de
las personas con esas sensaciones, ya que la percepción aumenta o se fortalece
conforme se enriquece la experiencia y la cultura del sujeto.Las sensaciones no sólo se
reciben a través de los cinco sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto), que funcionan
de forma automática y natural, sino que también dependen de la cantidad de estímulo y
de su naturaleza diferencial.

Al hablar de la naturaleza diferencial, nos referimos, por ejemplo al hecho de no


distinguir un objeto negro en una habitación oscura.La sensación es un fenómeno
psíquico determinado por la modificación de un órgano sensorial. Así, somos capaces
de percibir distintos tipos de sensaciones, que pueden ser táctiles, auditivas, visuales,
olfatorias o gustativas. A través de la piel recibimos información sobre la colocación de
nuestro cuerpo en el espacio, y el sentido del equilibrio está estrechamente ligado al
sistema auditivo. Los sonidos se utilizan en programas psicomotores en los cuales los
sonidos graves se ha visto que bloquean el cuerpo mientras que los sonidos agudos
son movilizadores.

La sensación, se puede también definir, como el contenido más sencillo e indivisible de


la percepción.La percepción es la sensación interior que resulta de una impresión
material hecha de nuestros sentidos.Existen una serie de leyes de la forma estudiadas
por la Psicología Gestáltica. Estas leyes se basan en una idea de totalidad, en que las
personas captamos las cosas de una manera global porque las cosas formas siempre
parte de un conjunto. La psicoterapia de la Gestalt está muy relacionada con los
modelos humanistas. La percepción y el procesamiento descendente: proceso que
permite construir las percepciones a partir de la experiencia y las expectativas y no sólo
en base a las sensaciones que "suben" al cerebro.

Sensibilidad propioceptiva

Sensación que se capta en los músculos, los tendones y las articulaciones. Los
receptores que informan del estado de contracción de los músculos son los husos
neuromusculares (v.) y los órganos tendinosos de Golgi.

La sensación propioceptiva permite conocer la posición de las diferentes partes del


cuerpo. Esta información sirve para el control reflejo de la posición y el equilibrio del
cuerpo.

Sensibilidad táctil

Sensibilidad que se despierta por el contacto sobre la piel. A diferencia de la


sensibilidad profunda, o de presión, basta una ligera deformación de la piel para que
los receptores táctiles (discos de Merkel y corpúsculos de Meissner), situados
inmediatamente debajo de la epidermis, se estimulen. Ver espinotalámico, vía de la
sensibilidad táctil.

Sensibilidad dolorosa
Sensación producida por la estimulación de las terminaciones nerviosas (receptores)
del dolor. Son terminaciones libres que se encuentran en todos los órganos, si bien su
densidad es muy variable. Los estímulos que producen dolor son variados, pero se
pueden englobar en dos grupos: químicos y físicos.

Entre los químicos están los derivados de la degradación del ácido araquidónico, la
bradiquinina, histamina, etc. Entre los físicos están el calor y la presión. Estos también
producen dolor, pues originan sustancias irritantes para los receptores nociceptivos.
Para conocer el comportamiento de los impulsos nociceptivos, hasta alcanzar la
corteza cerebral, y las posibilidades de su modulación.

Mecanismos neurofisiológicos

La mayor parte de estímulos que producen daño o inflamación en el tejido liberan


diferentes sustancias que actúan sobre los nociceptores:

Después de un daño o inflamación del tejido, se liberan diferentes sustancias que


actúan sobre los nociceptores sensibilizándolos o excitándolos.

Las prostaglandinas, son responsables de una sensibilización de los nociceptores para


disminuir su umbral.

La bradicinina o la histamina, excitan directamente los nociceptores.

Los mismos nociceptores activados liberan sustancias, como algunos péptidos entre
los que se encuentra la sustancia P. La sustancia P produce la liberación de histamina
que ejerce una potente acción excitadora de los nociceptores.

Seguramente, alguna vez ha experimentado el fenómeno de hiperalgesia. La


hiperalgesia es un aumento de la sensibilidad y respuesta a la estimulación del área
que rodea el tejido dañado. Así, en el tejido que se encuentra alrededor de la lesión, los
estímulos que normalmente no producirían dolor, se perciben como dolorosos y los
estímulos que normalmente serían dolorosas, aún lo son más. La causa de este
fenómeno es la sensibilización de los nociceptores por diferentes sustancias liberadas
después de la lesión tisular. La liberación de bradicinina, histamina, prostaglandinas y
otros agentes aumenta la capacidad de respuesta de las terminaciones nociceptivas.

Este señalamiento químico es un mecanismo de protección del área lesionada, ya que


se relaciona con la promoción de la cicatrización y la protección contra infecciones.

La participación de estas sustancias se ha utilizado en la producción de analgésicos.


Por ejemplo, la aspirina actúa inhibiendo la ciclooxigenasa, una enzima importante en
la biosíntesis de las prostaglandinas.

La sensibilidad gustativa

Para que una sustancia sea captada por los botones gustativos ha de ser líquida o
soluble.

Las células gustativas, al ser estimuladas, transmiten este estímulo a las neuronas
acompañantes, y éstas, que constituyen un plexo, desencadenan un impulso nervioso
que, a través del nervio facial y del nervio glosofaríngeo, llega al bulbo raquídeo;
desde allí algunas fibras alcanzan el lóbulo parietal del encéfalo, que es el área
responsable de la percepción del gusto.

Existen cuatro gustos o "sabores puros": dulce, salado, ácido y amargo, aunque
recientemente se ha propuesto la existencia de un quinto sabor primario: el "umami" o
proteico (representado por el glutamato y otros aminoácidos y que caracteriza el sabor
de la carne y el pescado). El resto procede de diferentes combinaciones de éstos. Hay
que tener en cuenta, además, que el olfato participa de forma muy importante en la
detección de los sabores, ya que al masticar la comida en la boca escapan
componentes volátiles que llegan a las fosas nasales. Así el sabor es una sensación
compleja en la que intervienen sensaciones olorosas, gustativas y, en menor grado, la
temperatura y el tacto captados por las papilas filiformes de la lengua.

Clásicamente se ha considerado que los receptores gustativos estarían especializados


en detectar una sola variedad gustativa y localizados en lugares concretos de la
superficie lingual, lo que permitiría la diferenciación de los "sabores". Sin embargo, hoy
se sabe que las células gustativas no están especializadas y se excitan en presencia
de distintos tipos de estímulos gustativos (dulces, amargos, ácidos o salados), aunque
suelen responder con mayor intensidad a un tipo.

Hay sabores más fácilmente detectables que otros; el orden decreciente en la


capacidad de detección es: amargo – ácido – salado – dulce.

En los primeros momentos percibimos intensamente el sabor de una sustancia; pero la


persistencia llega a producir fatiga gustativa.
sensibilidad olfativa

Los humanos tenemos un extraordinario y desconocido sentido del olfato, pero, quizá
por desconocerlo, confiamos poco en nuestra propia sensibilidad olfativa y
generalmente nos autoevaluamos a la baja, es decir, minusvaloramos nuestra
capacidad olfativa.

Vaya por delante que somos capaces de detectar la misérrima concentración (0,2
partes de mil millones de moléculas) del odorante mercaptano, el que se le suele echar
al gas propano para identificar su presencia. Eso es equivalente a tres gotas de ese
odorante en una piscina olímpica. Es decir, entre dos piscinas olímpicas llenas de agua
un humano puede detectar por el olfato la que contiene disueltas esas tres gotas.
Podemos también distinguir dos olores que difieren sólo un 7 % en su concentración y,
por el olor, podemos saber si una camiseta es la que hemos llevado nosotros u otra
persona hasta 24 horas después de ser usada. Un padre o una madre pueden
distinguir perfectamente el olor de su bebé del de otro bebé. Por increíble que parezca,
la nariz humana puede llegar a detectar la esencia del miedo en el sudor de otra
persona, y, por su específico olor corporal, la pareja que mejor se acopla
genéticamente a nosotros. Esto último significa que si una mujer huele las camisetas
que han llevado varios hombres puede resultarle más agradable la del que, en caso de
copular con él y resultar fecundada, habría menos probabilidad de tener un
descendiente con alguna enfermedad por razones genéticas. Por supuesto, no es así
como elegimos pareja, pero el procedimiento funciona.

Tenemos además una buena habilidad olfatoria espacial de carácter alocéntrico, es


decir, moviendo la cabeza o el cuerpo localizamos el objeto que huele, y podemos
aprender a seguir un rastro oloroso en un campo, no tan bien, desde luego, como
muchos animales. No es una fantasía lo de los rastreadores de las películas del oeste.
Sin embargo, nuestra habilidad olfatoria egocéntrica es muy mala, pues con la nariz fija
en un punto, es decir, inmóvil, tenemos mucha dificultad para distinguir de dónde viene
un olor pues hasta nos cuesta saber si viene de la derecha o de la izquierda, de más
arriba o de más abajo.

De todas formas, resulta curioso que a pesar de nuestra soberbia sensibilidad olfativa
sólo prestamos atención a las altas concentraciones de odorantes, a aquello, para
entendernos, que huele mucho. Prestamos poca atención a las situaciones u olores de
baja concentración, a lo que huele poco, incluso cuando, como hemos visto, también
estamos capacitados para detectarlas. En el caso del odorante inocuo que se añade a
los gases, el mercaptano, se ha observado que generalmente no prestamos atención
espontánea a su olor hasta que no se aumenta unas 57.000 veces la concentración
umbral, es decir, hasta que no se aumenta en esa cantidad la mínima que podemos
detectar. La razón de esa falta de atención olfativa podría estribar en que la atención
selectiva es algo generalmente dirigido al espacio y, como acabamos de explicar, y a
diferencia de otros sentidos como la vista, los humanos carecemos de una
representación cerebral, es decir, interna, del espacio olfatorio, por lo que nos cuesta
identificar espacialmente los olores, salvo, como ya dijimos, buscando y dirigiendo la
nariz hacia el posible estímulo. Pero además, a diferencia también de la visión o la
audición, el estímulo olfatorio no es un estímulo continuo, es discreto, pues se produce
a esnifadas, dando lugar a anosmias de cambio, es decir, a incapacidad para detectar
espontáneamente pequeños cambios en el espacio olfatorio natural. Quizá por eso los
cambios olfatorios son menos propensos a atraer nuestra atención y por eso también
los humanos tenemos poca consciencia del entorno olfatorio.

A pesar de todo lo dicho y quizá por desconocerlo, confiamos poco en nuestra propia
sensibilidad olfativa y generalmente nos autoevaluamos a la baja, es decir,
minusvaloramos nuestra capacidad olfativa, salvo, eso sí, cuando el olor molesta. En
este último caso solemos evaluarnos mejor, incluso sin ser verdad, pues
probablemente la molestia generada ha requerido mayor concentración de odorante
que la de otros casos en que olemos con estímulos más débiles. Lo que ocurre es que
a los malos olores les prestamos más atención. Comparativamente, entre la vista y el
olfato, confiamos más en la vista. Si se le asigna color a algo que no huele
prácticamente a nada aumenta la probabilidad de que digamos que huele a algo.
Sorprendentemente, a los expertos también les pasa, pues 54 estudiantes de enología
cambiaron su criterio y, después de olerlo, consideraron que el vino blanco era tinto
cuando fue coloreado con una sustancia roja inodora. La vista, y no el olfato, fue lo que
les hizo decidir el tipo de vino. Ni que decir tiene, por otro lado, que, podemos mejorar
nuestro olfato con la práctica, como se observa en los dependientes de perfumería o en
los catadores de vino. El olfato mejora también en situaciones especiales, como
cuando hace mucho que no comemos y tenemos hambre. En ese caso las células de
las paredes del estómago segregan una hormona especial, la grelina, que viajando por
la sangre llega al cerebro donde, además de activar los circuitos neuronales del
hambre, estimula también la exploración mediante esnifado y aumenta la sensibilidad
olfatoria, todo lo cual ayuda a localizar, identificar y seleccionar comidas. Cuando nos
referimos a comidas hablamos de aromas y de fragancias en el caso de los perfumes.
Bibliografia

https://es.slideshare.net/Zaddai/sensibilidad-olfatoria-y-gustativa

https://psicologiaymente.com/neurociencias/tipos-neurotransmisores-funciones

http://wwwpsicobiologia.blogspot.com/2013/05/fisiologia-de-la-sensacion_15.html?m=1

https://m.monografias.com/trabajos59/organos-sentidos/organos-sentidos2.shtml

https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/sensibilidad-tactil

https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/sensibilidad-propioceptiva

https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/sensibilidad-dolorosa

https://www.google.com.ni/amp/s/www.psicoactiva.com/blog/sistema-sensorial-la-
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https://neurocerebro.es.tl/P%C9PTIDOS.htm

https://www.eutimia.com/cursos/neurotransmision.htm

http://biologiaygeologia.org/unidadbio/a_biohumana/sentidos/gusto2.html

https://www.investigacionyciencia.es/blogs/psicologia-y-neurociencia/37/posts/nuestra-
increble-sensibilidad-olfativa-14031
Integrantes:
Ieleen Alburquerque
Ingrid Mayorga
Katherine Itamar Tersero
Katherine Massiel Palacio
Katherine Ruiz
Jopsan pineda
Davidson Gonzales
Jacksell Borge

Docente:
Dr. Eddy Zelaya.

Asignatura:
Fisiología

Fecha de entrega:
23/11/2018