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Pensamiento postmetafísico

Optativa de ética y filosofía política


José Carlos Hernández Pineda
Facultad de Filosofía y Letras
BUAP

4. Acciones actos de habla, interacciones lingüísticamente mediadas y mundo de vida

En este capítulo Habermas distingue acciones no lingüísticas (actuar) de acciones lingüísticas


(hablar) la primera se entiende como una actividad que apunta a un fin con el que interviene
en el mundo, para realizar mediante la elección y utilización de los medios apropiados los fines
que se propone. Por otro lado, las acciones lingüísticas son actos con los que un alguien puede
entenderse con otro acerca de algo en el mundo. Los anteriores son conceptos más simples con
los que se entiende la interacción o acción social, la cual no es otra cosa que el tipo de solución
que se le da a los planes de acción de los diversos actores y cómo estos pueden coordinarse
entre sí. .La interacción tiene un mecanismo que utiliza el lenguaje como medio en el que fluye
la información o como fuente de integración social. En el primer caso se trata de acción
estratégica y en el segundo de acción comunicativa. Hay que distinguir en el proceso
comunicativo los éxitos ilocucionarios1 (entender un acto de habla), exito ilocucionario2
(aceptar el acto de habla), efecto perlocucionario1 (que se sigue del acto de habla) del éxito
perlocucionario2 (que no se sigue del acto de habla pero sí fue producido por él).
Expone también la pragmática del significado recurriendo a la pretensión de validez:
validez de verdad proposicional, pretensión de validez de veracidad subjetiva, pretensión de
validez normativa. La pretensión de validez no es otra cosa que el modo prioritario en que
pretende ser aceptada una emisión lingüística. También expone que el concepto de mundo de
la vida es un concepto que complementa a la teoría de la acción comunicativa. El mundo de la
vida es un saber atematico, pero hay varios saberes atematicos con los que es importante
diferenciarlo: el saber prereflexivo lingüístico, el saber horizonte relativo a la situación, el saber
contextual dependiente de los temas y el saber de fondo en el que coincide el mundo de la vida.
A diferencias de los otros saberes el saber de fondo es más estable.
Habermas critica los accesos que propone Husserl y Searle porque estos accesos
muestran que el mundo de la vida es algo que podemos disponer a voluntad, pero no. Habermas
está de acuerdo con Peirce en que el mundo de la vida nos sale al encuentro con el poder
objetivo que caracteriza a los eventos históricos. El mundo de la vida como saber atemático
tiene tres características: es un saber en el modo de una certeza directa, tiene fuerza totalizadora
y es espeso o denso.
Finalmente el mundo de la vida tiene tres componentes los patrones culturales, los
órdenes sociales considerados legítimos y las estructuras de la personalidad. La cultura es un
saber de donde se proveen de interpretaciones los participantes en la comunicación. La
sociedad son los órdenes que se consideran legítimos mediantes los cualaes los participantes
regulan su pertenencia a grupos y aseguran su solidaridad. Las estucturas de la personalidad
son los motivos y competencias que capacitan a un sujeto para hablar y actuar, y con ello
asegurar su identidad.