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Hindúes

El sánscrito es la lengua clásica por excelencia de la civilización india siendo el


vehículo de una enorme y magnífica literatura religiosa, filosófica y artística. La gran
antigüedad del idioma sánscrito y su abundante documentación lo hacen, además,
muy valioso en lingüística comparada. El sánscrito pertenece a la familia lingüística
Indoeuropea que es hoy la más extensa tanto por el número de lenguajes que
contiene como por el número de hablantes.

Todos los miembros de una familia lingüística derivan de un lenguaje ancestral


común, aunque en la mayoría de los casos no queden rastros directos de él por
haber desaparecido antes de la difusión de la escritura. Así ocurre en la familia
Indoeuropea por lo que su lenguaje ancestral, el indoeuropeo o protoindoeuropeo
es hipotético. Sólo se puede reconstruir tentativamente por el análisis comparativo
de los miembros de la familia. La familia Indoeuropea como lo indica su nombre
comprende lenguas “occidentales” y “orientales”. Las primeras incluyen la gran
mayoría de las lenguas europeas (germánicas, latín y romances, griego, eslavas,
célticas, etc.) y las segundas las lenguas iranias y las de una buena parte de la India
(también el hitita y otras lenguas anatólicas desaparecidas).

Por lo tanto, aunque a primera vista pueda no resultar obvio, sánscrito y español
están emparentados, lo que facilita en parte su estudio. Ese parentesco se evidencia
sobre todo en el vocabulario pues aún hoy, a pesar de varios milenios de evolución
divergente, es posible reconocer sin mucho esfuerzo el origen común de un buen
número de vocablos.

He mencionado la gran antigüedad del sánscrito, pero los primeros documentos


escritos de la India datan recién del siglo III aC. Por lo tanto, hubo un largo período
de transmisión oral pues los himnos del Rig Veda, por ejemplo, fueron compuestos,
en su mayoría, a fines del segundo milenio aC. La importancia de la oralidad no
cesó con el advenimiento de la escritura moldeando la forma de muchas obras
literarias, religiosas y filosóficas relativamente tardías.

Es imposible saber hasta qué punto y en qué período el sánscrito fue un vehículo
de comunicación popular. Lo que podemos comprobar es que entre los siglos V-IV
aC., su evolución cesa predominando desde entonces las lenguas Indoarias
medias. Así, el sánscrito devino una lengua “muerta” comprendida por una minoría
y empleada con fines exclusivamente literarios y religiosos, fenómeno que continuó
hasta un pasado reciente (y que en cierta medida prosigue hasta el presente en
algunos grupos).

Grecia

La literatura es una de las aportaciones del mundo griego que más pervivencia ha
tenido hasta nuestros días. La literatura, tal y como hoy la entendemos, es una
creación exclusivamente griega y, aunque otorgarle a la palabra escrita un valor
estético es algo que ya había sucedido antes, sin embargo, no con la intensidad e
importancia que adquirió en la Grecia antigua. Por eso afirmamos que la literatura
occidental tiene su origen en la Grecia antigua.

Esta literatura ejerció su influencia, sobre todo, a través de la civilización latina, que
imitó no sólo temas y contenidos, sino también rasgos formales o de fondo. Cuando
en el S. III a C. Roma empieza a producir literatura, ya la literatura griega llevaba
más de cinco siglos engendrando obras que ya gozaban de gran tradición por todo
el Mediterráneo. Esto hace que los géneros, los temas, los personajes, las tramas,
el lenguaje, el estilo provenga fundamentalmente de Grecia. Así fueron surgiendo
en Roma los géneros de la épica, la lírica, el teatro, la historiografía, la retórica,
etcétera. Además, los romanos cultos se rodearon de sabios griegos que les
enseñan la tradición literaria griega hasta el punto de que se prefirió el griego al latín
para las creaciones literarias. Por géneros, podemos decir que la épica en Roma
siguió los aspectos formales de la obra de Homero. Toda la lírica y la elegía romana
están inspiradas en la griega, aunque en Roma se compuso para ser recitada, no
cantada como en Grecia. A la lírica clásica se deben muchos de los tópicos literarios
a que recurren los poetas de tiempos posteriores. El teatro tuvo en Roma un doble
origen, uno de carácter griego y otro autóctono. Del drama de origen itálico no
conservamos más que vestigios, de modo que lo fundamental del teatro latino está
ligado al teatro griego.

Los latinos sintieron predilección por la comedia. Los primeros historiadores latinos,
llamados 'analistas', usarán la lengua griega para sus obras, como Polibio, que
escribe en griego una historia con sus experiencias. La oratoria romana,
influenciada por Demóstenes, adquiere una enorme importancia y hoy en día se
conservan en nuestra literatura española en lo que llamamos figuras retóricas. Es
un hecho por todos reconocidos que las literaturas modernas se originaron como
continuación del estudio de la literatura clásica, la cual sirvió de modelo continuado
hasta nuestra propia época.

Durante los siglos XV y XVI fue difícil la difusión de la literatura griega en lengua
original y se preferían traducciones de las obras griegas al latín o lenguas europeas:
se crean traducciones de Homero, de Eurípides, de Píndaro, etc. Desde esta época,
las referencias a la cultura y civilización griega son abundantes: a menudo se
plasman argumentos de carácter mitológico, como el poema a Dafne de Garcilaso,
se eligen personajes o títulos de obras que hacen referencia al mundo griego, se
usan tópicos literarios o rasgos puramente formales. Pero la influencia de la
literatura griega ha ejercido una gran influencia hasta nuestros días, comprendiendo
su campo de acción en toda la literatura europea.

Latinos

El tema del idioma español retoma diferentes épocas y cambios a través de varios
años, pasando entre diferentes culturas y grupos, también teniendo en cuenta la
importancia de las lenguas romances, la decadencia y con ello su gran aporte al
castellano. ¿Pero en realidad se conoce una fecha exacta donde podamos notar el
sentido y la importancia que este tomo? Sabemos que, así como nuestra cultura e
historia evoluciono, el idioma y más éste en particular también lo hicieron. Por ello
es de gran relevancia retomar que, desde los pueblos prerromanos, se tenía una
cultura ya formada y por ende un idioma o idiolecto ya hecho, al igual que su arte y
su religión; teniendo como base los tres tipos de latín (clásico, eclesiástico y vulgar).
El clásico era considerado para la gente de estratos o clase alta, el eclesiástico fue
conocido por los famosos textos del clero o la iglesia y finalmente el vulgar es el que
nos compete a la hora de llevar a cabo una investigación acerca de las lenguas
romances y la evolución de estas. El latín vulgar era hablado por la mayoría de las
personas de bajos recursos, o por decirlo así, el pueblo, entonces este latín fue
convirtiéndose en “potencia” para todos los hablantes, convirtiendo el latín
eclesiástico en el escrito y textos del clero y el vulgar para todo el pueblo y la vida
cotidiana.

Las lenguas romances tomaron fuerza en el siglo XIII con Alfonso X el sabio puesto
que el escribió los cantares de gesta en romance; pero es aquí donde se hallan
documentos en los cuales se marca el texto romance debido a los monasterios y los
textos que han ido evolucionando; por lo tanto, se empieza a hablar en romance.

Alfonso el sabio también es conocido por su gran esfuerzo en la traducción de


diferentes textos a al latín y a varias lenguas romances con ayuda de otros
traductores crearon la escuela de traductores de Toledo. Él también se encargaba
de documentar todo lo que pasaba en su época, textos que irían principalmente
dirigidos a la clase alta ya que algunos contenían influencia política.

En la formación del español cabe distinguir tres grandes períodos: el medieval,


también denominado del castellano antiguo, fechado entre los siglos X al XV; el
español moderno, que evolucionó desde el siglo XVI a finales del XVII, y el
contemporáneo, desde la fundación de la Real Academia Española hasta las
modificaciones que culturalmente se le hace