Está en la página 1de 1

 Fisioterapeuta: Un terapeuta que ayuda a los pacientes con problemas relacionados con el

movimiento, la fuerza muscular, el ejercicio y el funcionamiento de las articulaciones.


La función más conocida de la fisioterapia es la recuperación funcional. "Una vez que el
médico realiza un diagnóstico sobre una dolencia, lesión física o tras una intervención
quirúrgica, el paciente se pone en manos del fisioterapeuta para que le cure utilizando
medios físicos, lo que coloquialmente se conoce como rehabilitación.

Entre otras funciones que desempeña es configurar la historia clínica del paciente. Hacer un
diagnóstico funcional Plan de tratamiento y objetivos de tratamiento Aplicar tratamiento con los
medios físicos. Valorar periódicamente al paciente Informar a los otros profesionales del equipo
rehabilitador del estado del paciente Orientar a los familiares.

 Concretamente los fisioterapeutas centran su labor en el control y evaluación de la Ayuda


Técnica utilizada por la persona, unido a tareas de adiestramiento y apoyo en la
implantación en el paciente de dicha Ayuda Técnica. La prescripción, hasta el momento, es
realizada por un médico especialista, en la mayoría de las ocasiones un médico
traumatólogo o un médico rehabilitador.

El médico especialista, tras evaluar la discapacidad del paciente, prescribe la Ayuda Técnica más
adecuada limitándose en la mayoría de los casos a determinar el tipo de Ayuda Técnica más
adecuada para la deficiencia.

 Como se mencionó anteriormente, los alcances de este artículo cubren únicamente las
complicaciones relacionadas con el muñón del paciente amputado.

Sin embargo, es necesario hacer énfasis en la relevancia que dentro del proceso de rehabilitación
tienen la prescripción de una adecuada prótesis que responda a las necesidades propias de cada
persona. Además del adecuado entrenamiento en el uso de la ayuda, orientado y dirigido por el
médico, el fisioterapeuta, el técnico protesista y el terapeuta ocupacional como miembros que debe
tener, mínimamente, el equipo de rehabilitación. Se hace evidente, entonces, que la planeación de
todo el proceso requiere del concurso de todo el equipo, cuyos aportes, desde sus respectivas
profesiones, acompañarán al paciente por su transcurrir en cada una de las fases y etapas
presentadas. Lo anterior para llevar al paciente a una óptima adaptación protésica.

Igualmente fundamental es la educación y el entrenamiento del paciente y su familia en relación


con las estrategias planteadas, muchas de las cuales pueden y deben ser desarrolladas por ellos, de
manera independiente y rutinaria. Finalmente, es necesario insistir en que el proceso de
rehabilitación de este tipo de pacientes no debe quedarse únicamente en el logro de la adaptación
protésica como un elemento de carácter material y sin contexto. Por el contrario, debe ser visto
como un medio que le permita al paciente amputado continuar desarrollándose como persona
capaz de incluirse nuevamente en su rol ocupacional, familiar y social, es decir, que la rehabilitación
no se debe limitar a una recuperación de tipo funcional.