Está en la página 1de 9

CASO DE LOS EXPLORADORES DE CAVERNAS

PRESENTADO POR:

DAVID ANDRES ROJAS ESPINOSA


FABIAN ANDRES BOTERO SALAZAR
NESTOR JOSE VERA GUERRERO
DIEGO ANDRES CAÑAR TROCHEZ

DOCENTE:

DR. FERNANDO OVIEDO

FUNDACION UNIVERSITARIA DE POPAYAN


FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS CONTABLES Y
ADMINISTRATIVAS
INSTITUCIONES JURIDICAS Y DERECHO CONSTITUCIONAL
POPAYAN/CAUCA
11/03/2019.

INTRODUCCION
En este caso hipotético, un grupo de cinco exploradores quedan atrapados en el
interior de una caverna. Estos habían llevado escasas provisiones, y la caverna
carecía de sustancia animal o vegetal que les permitiera subsistir. Tras un mes de
esfuerzos por parte de las fuerzas de rescate, finalmente se logró remover los
escombros que habían sellado el acceso. Una vez que los espeleólogos fueron
rescatados, se supo que uno de ellos había sido asesinado y comido por sus
compañeros (Whetmore).

En base a lo anterior defenderemos la postura expuesta por el magistrado


TATTING, explicando de manera clara las razones por las cuales decide apartarse
de este caso, resultando para el de gran importancia renunciar y abstenerse de
tomar una decisión que favorezca o desfavorezca a los espeleólogos.

CASO DE LOS EXPLORADORES DE CAVERNAS


RESUMEN:

Los hechos del caso son narrados por el autor del libro Lon L. Fuller, a través del
magistrado de la sala, quien además es el presidente de la misma (Truepenny).
Los hechos contados por el magistrado se llevan a cabo así:

1. Año 2999: Roger Whetmore y sus cuatro compañeros exploradores,


miembros de la Sociedad Espeleológica penetran una caverna de piedra
caliza.
2. Se produce una avalancha, se cubren todas las aberturas quedando
atrapados en su interior.
3. El secretario de la Sociedad es notificado por los familiares de los hombres
al notar su ausencia por varios días; ellos habían dejado indicaciones acerca
de dónde se encontrarían.
4. Comienza el proceso de rescate, pero se dificulta. Obreros, ingenieros y otros
expertos trabajan para salvar a los exploradores.
5. En una de las tareas de remoción, perecen 10 obreros a raíz de otra
avalancha que se presenta.
6. Luego de varios días se logran comunicar con los hombres a través de un
equipo inalámbrico portátil que habían llevado a aventurar por la caverna. Se
les informa que tardarán 10 días más hasta lograr sacarlos de allí.
7. Roger Whetmore pregunta si comiéndose a alguno de ellos podrían
sobrevivir; no hubo respuesta por parte de nadie (médicos, religiosos,
jueces).
8. Supuestamente fue Roger Whetmore quien habría propuesto tal acto, llevado
a cabo con unos dados. Pero antes de que se comenzara a tirarlos Roger se
retira del acuerdo, aun así sus compañeros lo acusan y continúan con lo
convenido. El tiro le resulta adverso.
9. Los compañeros espeleólogos lo asesinan y se lo comen.
10. Se somete a los exploradores a proceso de homicidio en juicio oral. Se
aceptan los hechos tal como Truepenny los explicó.
PUNTO DE VISTA MAGISTRADOS

magistrado Escuela o principio que decide el caso Voto

Keen Iuspositivismo Culpables

Textualismo; Escepticismo ético / positivismo


Truepenny Culpables
lógico [cita requerida]

Renuncia a
Tatting Doctrina del razonamiento con la moral [cita requerida]
dar su voto

Foster Derecho Natural Inocentes

Handy Realismo jurídico Inocentes

MAGISTRADO TATTING
Para dar una explicación de la ponencia, es menester citar lo expuesto por el
magistrado Foster (derecho natural), quien en su decisión declaró inocente a los
acusados y sus bases argumentativas son las que nos darán una mayor proyección
del porque el magistrado Tatting decidió dar un paso hacia un costado y no hacer
parte de la decisión de este caso tan controvertido y difícil, resultándole como mejor
opción la renuncia al mismo.

El ministro Foster basa sus tesis en dos posturas independientes; La primera en el


sentido de que el derecho positivo presupone la posibilidad de la coexistencia de
los hombres en sociedad (relaciones entre personas), pero que al surgir una
situación que hace que esa coexistencia sea imposible, deja de existir una condición
implícita tanto en los precedentes como en la ley, de manera que al desaparecer tal
condición también se va con ella el orden positivo, pues sus acciones no fueron
hechas de manera absurda o dicho en otras palabras más coloquiales caníbal, sino
por el contrario por el bien de los 4 espeleólogos, la vida de los mismos, esto no
implica que por su postura sea conducido de manera deshonesta y desleal sino de
lo contrario que entre las partes (los espeleólogos) existió un contrato y una
manifestación de voluntad para poder llevarse a cabo el plan de supervivencia.
Es relevante aducir que la conservación de las vidas de 4 espeleólogos sólo se haría
posible quitando una vida, entonces las premisas básicas al orden jurídico pierden
su sentido y fuerza. Así, cuando el infortunado explorador perdió su vida, los
acusados no se encontraban en un estado de sociedad civil (viviendo en sociedad),
sino en un estado de naturaleza, por lo que el derecho que debía aplicarse es el
adecuado a su condición.

La segunda de sus posturas radica en la idea que uno de los vestigios más arcaicos
de conocimiento jurídico expresa que un hombre puede vulnerar la letra de la ley
sin violentar la ley misma, de suerte que toda proposición del derecho positivo, ya
sea contenido en una ley o en un precedente judicial, debe interpretarse en forma
razonable a la luz de su propósito evidente. Enfocándose a un punto en particular
dijo que años atrás se estableció que matar en defensa propia es excusable, pero
que nada hay en la letra de la ley que sugiera esa excepción. Así, pidió que la
eliminación de los efectos de la ley en el caso de los exploradores se justifica por
las mismas consideraciones aplicadas al caso de la defensa propia, lo que conduce
a revocar la sentencia en análisis.

Concluye y admite que estaría equivocado al afirmar que la situación de estos


hombres los sustrajo de los efectos de nuestro derecho positivo, y que es claro que
los acusados vulneran el texto de la ley, pero que la misma ley debe interpretarse
en forma razonable, a la luz de su propósito evidente. La ley está hecha para evitar
que se comentan crímenes, pero si se calificara la defensa propia como asesinato,
la ley no actuaría para prevenir. Un hombre cuya vida es amenazada rechazará a
su agresor, sin importar lo que la ley diga. Por lo tanto, podemos estar seguros de
que su decisión bajo la alternativa de vivir o perecer no estará contenida en nuestro
Código y no debería aplicarla al caso. Terminando argumentando que los acusados
son inocentes y que la sentencia debe ser revocada.

Ahora bien dejando en un segundo plano la ponencia del magistrado Foster,


asumimos que para el magistrado Tatting resulta inaceptable la mayoría de los
argumentos expuestos por su antecesor el magistrado Foster, y sostiene que está
plagado de contradicciones y falacias, aduce que era inaceptable que los acusados
se encontraran en un estado de naturaleza que debiera aplicárseles y que tampoco
podía homologar las disposiciones que pretendía introducir.

Aduce además que en este caso en particular no pudo separar los aspectos
emotivos de los intelectuales, así; “tenía la esperanza de llegar a poder apartar estas
emociones contradictorias como irrelevantes, y de decidir el caso sobre la base de
una demostración lógica y convincente del resultado que nuestra ley exige.
Desgraciadamente, tal camino no se me ha abierto”.
Es inadmisible para el magistrado Tatting que su colega el magistrado Foster siendo
juez designado para un tribunal del Commonwealth como lo es él y sabiendo el
alcance de su juramento, altere la autoridad del tribunal y hable de un estado de
naturaleza.

Responde diciendo que no se encuentran en estado de Naturaleza. Si se analiza el


código de la naturaleza que propone Foster, es un código en el cual el derecho de
los contratos es más fundamental que el del homicidio y una vez concertado el
convenio es irrevocable y si una de las partes intenta revocarlo, las otras partes
pueden tomar la ley por manos propias y ejecutar el contrato por medio de la
violencia.

El magistrado Tatting establece como ejemplo qué pasaría si Whetmore hubiera


tenido un arma y se hubiera defendido. Los razonamientos de su colega Foster
aplicados a estos hechos harían de Whetmore un asesino, ya que la excusa de
defensa propia debería serle negada. Si sus atacantes actuaban con derecho
mientras procuraban privarlo de la vida, entonces Whetmore no hubiera podido
excusarse más de lo que puede hacerlo un prisionero condenado que mata al
verdugo.

Tatting ataca a su compañero afirmando que lo que expone acerca de la defensa


propia es una excusa, La norma en el caso de su país establece que “La ley
referente al homicidio exige un acto “intencional”. El hombre que actúa repeliendo
una amenaza agresiva a su propia vida no actúa “intencionalmente”, sino que
responde a un impulso hondamente enraizado en la naturaleza humana. Esta
excusa de defensa propia no podría aplicarse por analogía a los hechos de este
caso. Estos hombres no sólo actuaron “intencionalmente”, sino también con gran
deliberación y después de haber discutido durante horas sobre lo que harían.

Si bien es cierto una ley debe aplicarse a la luz de su propósito, y uno de los
propósitos de la legislación penal es reconocidamente la prevención, también otros
propósitos se adscriben a la ley o normatividad penal. Se ha dicho que uno de sus
objetivos es proveer un escape ordenado a la instintiva necesidad humana de
retribución, también se ha dicho que su objetivo es rehabilitar al delincuente.
Suponiendo que debamos interpretar una ley a la luz de su propósito ¿qué hacer
cuando sus propósitos se hallan discutidos?.

Cita un ejemplo muy racional ya fallado con anterioridad y consiste en: Al acusado
se le procesó por haber hurtado pan, alegando este como defensa que se hallaba
en condiciones que se aproximan a la inanición (muerte por hambre). La Corte se
negó a aceptar tal defensa. Si el hambre no puede justificar el hurto de comida
natural que era para poder morir y no morir ¿cómo podrá justificar el hecho de matar
y comerse a un hombre?

El estigma de la palabra “asesino” es tal que creo sumamente probable que si estos
hombres hubieran sabido que la ley calificaba su acto como asesinato, hubieran
esperado por lo menos unos días más antes de llevar a cabo su plan y quizás habría
sido un desenlace diferente, u ocurrido algo diferente a privar de la vida a uno de
sus miembros.
CONCLUSIÓN MAGISTRADO TATTING

En casos anteriores pudo cumplir con sus deberes sin mezclar sus emociones,
intelecto y reacciones. Ahora, en cambio siente simpatía, repulsión y disgusto.
Innumerables preguntas están en su cabeza, ¿qué separó a estos hombres de la
sociedad civil? ¿En qué momento ocurrió? Fue al entrar a la gruta o luego del
bloqueo…

Considera que el fiscal los acusó por asesinato porque no hay ley que diga que es
un crimen comer carne humana. Se abstiene porque si bien el tribunal está obligado
a decidir porque el fiscal lo acusó, él piensa que ni siquiera debiera haber habido
proceso.

Afirma que “Cuando me siento inclinado a aceptar el punto de vista de Foster, me


detiene la impresión de que sus argumentos no son intelectualmente sólidos y se
aproximan a meras racionalizaciones. Por otra parte, cuando me inclino a confirmar
el fallo recurrido, me choca lo absurdo de condenar a muerte a estos hombres
cuando sus vidas han sido salvadas al costo de las vidas de diez heroicos obreros”
Esto es un punto muy relevante ya que confirma que no cuenta con los argumentos
necesarios para poder aprobar u objetar cualquiera de las posturas y tomar una
decisión, por esto afirma que:

“Siento tener que anunciar un paso que, creo, carece de precedentes en la historia
de este Tribunal. Renuncio a participar en la decisión de este caso”.

El ministro Tatting reitera que no emitirá voto.

Hallándose dividido en forma pareja el voto de los miembros de la Corte, la


sentencia condenatoria del tribunal a quo es confirmada. Se ordena que la ejecución
de la sentencia tenga lugar el viernes 2 de abril de 4300.