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HISTORIA DE LA FILOSOFIA DE LA

SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX: DE MARX


A FREUD

José David Mora González

Sobre Kierkegaard
Kierkegaard y su método.

Dando ya por bien sabido y entendido la concepción del pecado y todo lo que a
ello se refiere, me convenzo de asimilar otro punto de partida para hacer de este
escrito algo interesante y no tan burocrático. Advirtiendo que mi investigación
de suyo transgresora, comparto dicha preferencia hacia tan noble filósofo, Sӧren
Kierkegaard, una personalidad muy fina y critica; se pensara que solo hace un
juicio en oposición radical al hegelianismo, sin embargo, ese análisis es muy de
academia, a lo que a mí respecta como dice Castellani,

El camino mental es religioso y partiendo de Lutero llega al catolicismo.


No de Lutero totalmente asumido ni un catolicismo paladino. Al fin de su
vida aparecen las críticas (y ultrajes) radicales a Lutero y se multiplican
las alabanzas rotundas al catolicismo, 1

No es que lo concibamos como católico, ni menos ex-luterano, pues


simplemente es un alma que peregrina hacia Dios como "Itinerariun mentís ad
Deum", aunque muchos entre ellos el mismo Fabbro, que fue su principal
traductor, dice que no se hizo, pero si hubiera vivido, se perfilaría a las filas de
la Iglesia, y aun mejor, que, si bien era pietista, hubiera sido tomista.

Se observará de modo burocrático a Kierkegaard desde su más anquilosada y


bienintencionada propuesta de comprender su pensamiento, en los tres estadios
–ético, estético y religioso- empero ese análisis que de por si es en un suspiro
de kierkegordianos desinteresados y poco observadores de las exigencias de la
existencia de Kierkegaard; exigencias que tenía en lo más recóndito de su ser,

Esta es la manera de expresarse de K„ su pensamiento continuamente


“dialéctico”: tesis, antítesis— sin síntesis. Ni el respecto estético ni el

1
Castellani, Leonardo. De Kierkegord a Tomas de Aquino. Guadalupe, Bs. As., p. 8
respecto ético acerca del matrimonio lo llenan. Quiere decir pues que la
única justificación que K. se veía a sí mismo era en el plano religioso.2

Claramente que Kierkegaard nunca señala orgánicamente ni sistemáticamente


sus famoso tres estadios, tampoco expresa existencialismo en ningún texto, más
bien todo aquello está señalado en la nueva ciencia que señala en la introducción
a El concepto de la angustia, una obra en la cual determina el paso por medio
de los tres estadios: ético, estético y religioso; estados de la existencia o de la
misma vida, y antes a esto su filosofía de la existencia, que nunca expresa como
filosofía existencial.

La filosofía existencial se resume en la subjetividad, ya que de este modo así se


puede captar la existencia individual, y con ella comprender que todo su
pensamiento refiere a una filosofía apasionada, es decir, que es una norma
sustancial para determinar el orden de los estadios, el pathos que bien lo asume
en Temor y temblor, “Las conclusiones de la pasión son las únicas dignas de
fe”3, y trata la fe porque es la más alta pasión en la cual se sitúa en el estadio
religioso.

Tomado de Regis Jolivet, para poder partir de aquí sobre la existencia, en


mismas palabras de Kierkegaard,

“la incertidumbre objetiva asimilada firmemente por la interioridad más


apasionada, he aquí la verdad, la más alta verdad que haya para un
sujeto existente”4

Lo citado anterior es a conveniencia de dar cuenta de que esa pasión que da


orden y fundamento a los tres estadios y que es característico de una filosofía

2
Ibíd. p. 156-157
3
Kierkegaard, Sӧren. Temor y temblor, 5ta ed. 2000, FONTAMARA. México. p. 180
4
Citado por, Jolivet, Regis. El pensamiento de Kierkegaard. Sapientia. Año IV, No. 11. pp. 35
de la existencia, y que así mismo se perfila a comparecer en la existencia
individual y con ello dar cuenta que sin esto no se podría percibir al sujeto,
“Existencia es ser un sujeto” 5
; así mismo la subjetividad implica
necesariamente la pasión y por lo que sugiere al respecto Jolivet,

La que tal hace es la armonía de la verdad con las exigencias más


profundas de la persona y con toda la realidad moral que soy yo y quiero
ser. La certidumbre no puede surgir sino de la experiencia de la vida y
de la acción.6,

Es decir, que esa subjetividad propone una certidumbre que apunta a


consideraciones de certeza en tanto a una realidad moral, en la determinación
de la vida y de los actos, que con ello se empecina en poner a discusión el tema
de la voluntad y la libertad –lo cual no tocare en dicho ensayo por premura del
escrito- que subyace en la misma calidad de que la elección y el riesgo de
aquello es esencialmente una categoría de la existencia, juntamente con lo que
menciona el mismo Jolivet, “Ninguna elección existencial se efectúa sin
angustia”7, la cual invita a ponderar sobre el papel y el concepto de la angustia
en dicha existencia –que no especulo en cuanto tema central de la filosofía
kierkegordiana-.

Kierkegaard es el primer filósofo en preponderar, la Psicología, con la


Dogmática y con la Ética, esto exquisitamente en la introducción a su obra El
concepto de la angustia, donde no es más que un magnifico análisis filosofo del
pecado, es el primer filósofo en tratar la cuestión; a diferencia de Hegel y no en
detrimento de Sto. Tomas de Aquino, no racionaliza la fe, pero tampoco le pide

5
Ibíd. pp. 34
6
Ibíd. pp. 35
7
Ibíd. pp.35
a la lógica y a Aristóteles que aclare el dogma como lo señala el Dr. Leonardo
Castellani8, sino que le pide al dogma que aclare las profundidades del hombre.

Lo anterior supone que se dé entre todo un juicio psicológico, ético o dogmático,


pero lo cierto es que simplemente a mi parecer participan simplemente la
Psicología y la Dogmática en esa dinámica por solucionar la cuestión, pues
como dice el mismo Castellani,

Cometido el pecado, la angustia de ia tentación se vuelve la angustia del


remordimiento. Ella puede tomar dos caminos: el camino de la
desesperación y el camino del arrepentimiento. Es un sendero que se
bifurca, siempre en virtud de la libertad. Con razón dice el filósofo que
el arrepentimiento es la cumbre del estado ético y destruye el estado
ético. Pone al hombre delante de Dios y el hombre se ve desnudo. Su
personalidad, estructurada por lo ético, queda triturada, contrita. Ve que
su único remedio es Dios, que él es Nada. lEs el comienzo del estadio
religioso.9

Realmente no sé hasta qué grado se puede equiparar a estas tres ciencias –si se
puede llamar así- con los tres estadios, pues a lo que respecta con el estadio
religioso, la Dogmática como nueva ciencia para dar ese salto cualitativo tan
buscado por Kierkegaard, pero si me es asequible lo que infiere él mismo en la
introducción,

Psicológicamente, es muy exacto que la naturaleza del hombre ha de


hacer posible el pecado; pero consentir esta posibilidad del pecado en su
realidad subleva a la Ética y es para la Dogmática una blasfemia.10

8
Castellani, Leonardo. De Kierkegord a Tomas de Aquino. Guadalupe, Bs. As., p. 203.
9
Ibíd. p. 204.
10
Kierkegaard, Sӧren. El concepto de la angustia. Espasa-Calpe, México. 1988. p. 25
Es así como Kierkegaard plantea una nueva ciencia para explicar el
pecado y con ello el tema central de su filosofía, la angustias, aunque no
abordé ni ahonde sobre la angustia queda abrupto a un mejor trabajo; esa
nueva ciencia tratada por la dogmática en la llegada en la dialéctica del
estadio religiosos, se encuentra la filosofía de la existencia.