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Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Facultad Tecnológica
Tecnología en Construcciones Civiles
Ética y Sociedad Grupo 379-202
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Sebastián Hernández Babatíva 20172379010

Ficha de lectura: Kant, Marx y Hegel -Victoria Camps


Fecha: 14/05/19

Palabras Claves:

-Autonomia. -Moral
-Razón. -Historia
Presentación
La Autora muestra las diferencias, similitudes y las bases de uno para llegar al otro, de
los tres filósofos más importantes del fin de la era moderna, lo cuales cada uno tenían
una odea diferente de la moral, uno por autonomía, otro por razón y el último por crear
un sistema totalmente diferente a todo. Cada uno muestra su ideología y como se
acopla a la sociedad de si época y, tal vez, a una sociedad que no logra avanzar por no
conocer su historia, no saber actuar según las huellas del pasado.

Argumentación

La noción de autonomía ocupa un lugar muy importante en la filosofía moral de Kant,


si bien éste no es el de proporcionar el fundamento de la validez de las exigencias que
la moralidad dirige a un ser como el hombre. Según Kant, sólo si obro con arreglo a la
ley moral merece ese obrar ser considerado autónomo: conducta autónoma y conducta
moralmente valiosa son nociones equivalentes, luego en la primera no puede residir el
fundamento de la segunda. Por otra parte, el hecho de que la ley moral haya de tomar la
forma de un imperativo cuando se dirige a un ser como el hombre obliga a pensar que
este no es autónomo en sentido pleno, pues no puede superar la distancia respecto de la
ley moral que establece la imperatividad de que se halla revestida esta última. La
autonomía plena, consistente en un cumplimiento a la vez necesario y gustoso de la ley
moral, es un ideal inalcanzable por una voluntad del tipo de la humana.

La filosofía de Hegel constituye lo que tal vez sea el intento más ambicioso de crear un
sistema total de comprensión de lo humano y lo divino. Hegel es por ello el arquetipo
del pensador totalizante y su sistema busca resolver las incertidumbres y los
desgarramientos más profundos que la irrupción de la modernidad estaba produciendo
en la existencia humana. Se trata, por una parte, de la pérdida de la certeza en la
existencia de Dios y, con ello, del sentido no sólo de la historia sino de la vida misma.
Esta incertidumbre fundamental es producto del conflicto abierto entre ciencia y
creencia o, para decirlo con los términos de entonces, entre razón y fe. Por otra parte, se
trata de los desgarramientos y conmociones del orden social tradicional, remecido por
la irrupción de la democracia en Estados Unidos y, sobre todo, por la Revolución
Francesa. Ante estos hechos, que lanzaban la existencia humana hacia una
incertidumbre creciente, Hegel hace un intento sublime de restablecer la armonía y la
certidumbre a través de un sistema filosófico que todo lo abarca, una cosmovisión

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completa que a partir de un principio único quiso llenar el vacío que dejaba la creencia
religiosa en retirada.

La filosofía deMarx es una continuación radical de la de Hegel que se desplaza cada


vez más hacia la base tecno-productiva de la sociedad como la esencia o logos de su
desarrollo. Se trata de una visión profundamente secularizada en la cual lo divino como
tal desaparece completamente, pero en donde, y aquí reside uno de sus rasgos más
singulares e importantes, el proceso histórico sigue siendo comprendido de una manera
que estructuralmente y en cuanto a su mensaje esencial retoma tanto la dialéctica de
Hegel como la matriz histórica cristiana compuesta por el paraíso originario, la caída y
la futura redención. Para Marx, sin embargo, no es la naturaleza (Kant), la razón
(Hegel) o la Providencia (cristianismo) lo que actúa como la fuerza motora de la
marcha progresiva de la historia. Marx pone, a tono con el creciente optimismo
tecnológico e industrial de su época, las fuerzas productivas de la humanidad en primer
plano de una manera hasta entonces desconocida. Es el desarrollo de éstas que ahora
pasa a ser concebido como el núcleo secreto de la historia, como aquel factor que, a fin
de cuentas, explica los avances y las conmociones sociales, políticas o ideológicas que
forman la superficie más visible y evidente del movimiento histórico. En Hegel, las
diferentes formaciones sociales de importancia “histórico-universal” correspondían a
las diversas fases de desarrollo del Espíritu, que no es otra cosa que la razón actuando
en la historia.

Conclusión:
- Para Kant, un hombre moral es que actúa por autonomía, para sí mismo. A eso lo
considera libertad
- El ateísmo toma fuerza con la moral de Hegel, que al no determinar a Dios como eje
fundamental de la sociedad, consagra un nuevo pensamiento de Estado.
- Para Marx la historia es una prioridad al momento de ser moral " quien no conoce su
historia está condenado a repetirla".

Preguntas
-¿Puede algún día el ateísmo consolidarse como eje de una nación en Latinoamérica?
-¿Por qué Latinoamérica desconoce los actos de su historia y repite su moral de siglo
xx?
Bibliografía:

Victoria Camps. Breve historia de la ética. Kant, la autonomía moral. Hegel y Marx, la
historia como progreso moral. Pág 226-267.