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Siesta - lo bueno, lo malo y cómo hacerlo apropiadamente.

Diciembre 2016 – Como vimos aquí antes la siesta puede perturbar los patrones de

sueño, lo cual a su vez pude de perturbar tu salud en general. Sin embargo muchas

personas toman la siesta. A Edison y Einstein les gustaba una rápida siesta entre sus

ráfagas de brillantez científica. Winston Churchill no dejo ni siquiera que la presión en

tiempos de guerra le privaran de sus siestas de la tarde. Napoleón fue prolífico para las

siestas, como el presidente Kennedy, Roosevelt y Reagan ¿Cómo pueden las siestas

simultáneamente ser algo malo, y ser utilizados con un gran efecto por todos estos

grandes individuos? Bueno, lo que obtienes de una siesta depende en gran parte de

dos factores: quien eres y como duermes.

¿Qué pueden las siestas hacer por ti?

Las siestas, si son usadas cuidadosamente y correctamente, proveen grandes

beneficios a la salud:

Estrés: Cuando todo es amenazante, llegando a ser un poco perturbador, puede

ayudarte a poner tu cerebro en un periodo de inactividad. Irse a dormir puede parecer

contra intuitivo, pero en efecto tu cerebro hace muchos de esto procesamientos

emocionales mientras tus “funciones superiores” están durmiendo. Es una razón por la

que las cosas parecen mejores en la mañana, es porque mientras estas inconsciente tu

cerebro ha estado trabajando con tus problemas y haciendo el tipo de procesamiento


psicológico que necesitas para hacerles frente, dado que el estrés no solo es

angustioso sino que puede causar una serie de condiciones médicas.

Creatividad: Una siesta larga casi puede completar un siclo de sueño REM que permita

a tu cerebro formar nuevas conexiones, las cuales pueden ayudarte a superar un

bloqueo de creatividad. Las siestas cortas tristemente no reducen nada en este

sentido. Necesitas alrededor de 90 minutos para completar un ciclo de sueño REM.

Mejoramiento del estado de ánimo: si tú te sientes menos cansado, más inspirado y

menos estresado, naturalmente experimentas un mejoramiento en el estado de

ánimo.

¿Cuál es el problema?

Si las siestas pueden hacer todo esto ¿Cuál es el problema con ellas? Bien, tan bueno

como las siestas son, si las usas incorrectamente, pueden causarte más problemas de

los que resuelven. Algunas personas simplemente no son aptas para tomar siestas.

Usualmente porque sus relojes están finamente sincronizados con sus propios

horarios, que las siestas lo derrumban todo. Las siestas inoportunas pueden

interrumpir los ciclos circadianos, llevándolo a la pérdida del sueño y a peculiares

patrones del apetito. Además las siestas tomadas en el momento equivocado o con

una duración demasiado larga, o demasiado corta, pueden dejar una sensación de

atontamiento y pesar. Vale la pena mencionar que el café y otras bebidas con cafeína

también pueden tener efectos nocivos en los patrones del sueño, pero las siestas
tienden a ser vistas con más precaución debido a su potencial para producir sueño en

la gente por el resto del día. Por lo tanto, es importante hacer siestas adecuadas para

obtener los beneficios.

Como optimizar tu siesta

Para aprovechar el poder y evitar las trampas de las siestas, sigue estos simples pasos:

Evitar las siestas si tienes insomnio: hasta que tengas tus patrones de sueño bajo

control, es mejor no intentar tener siestas - por muy cansado que estés.

Duerme por la correcta cantidad de tiempo: 20-30 minutos es apto para un rápido

realce de energía, 90 minutos para una recarga más exhaustiva. 20-30 minutos, como

ves, es lo suficiente como para completar la primera etapa del sueño, y tu cerebro

comienza a “desvanecerse” naturalmente en un sueño más ligero, antes de hundirte

profundo en REM. Al salirte de este “desvanecimiento” te dejara energizado y no

atontado. Al final de los 90 minutos, te “desvanecerás” otra vez en un sueño más

ligero, después de un ciclo de sueño completo, haciendo de 90 minutos otro buen

punto de corte de la siesta. Sin embargo, Cualquier cosa entre estos tiempos que te

despertara de un ciclo inacabado del sueño del que no estés listo para despertar – te

dejara sintiéndote atontado.

Siesta al mismo tiempo: buenas siestas y hábitos de sueño son todo para los ritmos

circadianos – el reloj interno que dicta el dormir, el despertar, el apetito, etc. Las

siestas con mucha diferencia de tiempo cada día pueden confundir tus ritmos
circadianos, sin embargo las siestas al mismo tiempo cada día podrán ayudarte a

solidificar tus ritmos circadianos, dejándote muchos de los potenciales beneficios.

No duermas dentro de las 6 horas antes de acostarse: las siestas posteriores no te

dejaran el suficiente tiempo para “agotarte” naturalmente, llevando a un potencial

insomnio.