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Venezuela y los Vascos, dos viejos conocidos

500 años

Xabier Iñaki Amezaga Iribarren


Venezuela y los Vascos, dos viejos conocidos
Indice
Capitulo -1- Los vascos en el Descubrimiento 5

Capitulo -2- Lope de Aguirre Principe de la libertad 11

Capitulo -3- Antonio de Berrío Gobernador Guyana y Manoa,. 17

Capitulo -4- Los vascos en la Fundacion de Caracas 26

Capitulo -5- Primeras inmigraciones 33

Capitulo -6- Investigacion siglo XVI y XVII . 36

Capitulo -7- Expedicion de Limites - José de Iturriaga y Aguirre 41

Capitulo -8- Pedro Jose de Olavarriaga - El Precursor 50

Capitulo -9- la Real Compañia Guipuzcoana de Caracas 193

Capitulo -10- Compilacion presencia vasca siglo XVIII 408

Capitulo -11- Viajeros vascos en la Venezuela Colonial 661

Capitulo -12- La Colonia y la Republica siglo XIX 665

Capitulo -13- Comerciantes vascos en la Caracas de 1800 669

Capitulo -14-Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar 671

Capitulo -15- Nombres vascos en la historia de Venezuela. . 684

Capitulo -16- Exilio infantil 1939 1940 686

Capitulo -17- Diaspora vasca a Venezuela 1939 692

Capitulo -18- Apellidos vascos en la historia de Venezuela. 753

Capitulo -19- Palabras venezolanas respecto a los vascos. 758

Capitulo -20- Pocas palabras 760

Bibliografia 761
Introduccion
Presencia vasca en Venezuela - 500 años

La presente compilacion, a partir de varios escritos, solo pretende mostrar lo que ha sido 500
años de vida, en el hacer y quehacer de la Diaspora vasca en Venezuela, como dije dos
viejos conocidos

Los vascos llegaron a suelo americano siglos antes de su descubrimiento oficial por Cristóbal
Colón, aunque se limitaron a pescar el bacalao y la ballena, sin pensar en hincar banderas
que marcaran una conquista.

Ya en el Fuero de San Sebastián del año 1150 se habla de la pesca de la ballena por sus
marinos; y consta documentalmente la presencia de los pescadores vascos en Terranova
desde 1413, probablemente estaban yendo regularmente a estos parajes desde uno o dos
siglos antes.

El piloto de la expedición colombina en 1492 es un vasco, Juan de Lakotsa (La Cosa para los
españoles), que al mismo tiempo es propietario de la nave almirante, la "Mari Galante",
rebautizada como "Santa María"; también son vascos la mayoría de los tripulantes de esta
nao. Desde entonces no faltan los vascos en ninguna de las expediciones descubridoras.
Sebastián de Elkano da la vuelta al mundo por vez primera en 1519-21. Urdaneta y Legazpi
colonizan las Islas Filipinas en 1564-5.

Es curioso observar que los vascos no proporcionan conquistadores, sino colonizadores. Es


decir, los hombres que vinieron al Nuevo Mundo no a conquistar fáciles riquezas, sino a crear
nuevas riquezas, a incorporarse a la vida de este continente, y con el transcurso de los siglos
a constituir las futuras repúblicas americanas.

Los primeros colonos del Nuevo Mundo son los que deja Cristóbal Colón en el Fuerte
Navidad; cuando al siguiente viaje regresa y encuentra la fortaleza destruida y sus hombres
muertos, se echa la culpa a los bizkainos que pelearon entre sí "por el oro e las mujeres".

Años más tarde, el gipuzkoano Hernando de Cebara es el primer europeo que se casa con
una princesa india, con Higuemota, hija de la reina de Jaragua Anacaona.

Más tarde, Irala funda Asunción de Paraguay en 1538, Legazpi funda Manila en 1571, Garai
funda Buenos Aires en 1580, Zabala funda Montevideo en 1724.

Los tres grandes problemas que provoca la colonización americana son luchas por la
libertad; y en ellas ocupan siempre papel protagonista los vascos.

El primer problema es el de la esclavitud de los indígenas. Su gran defensor es el dominico


vasco Francisco de Vitoria, que desde su cátedra de la Universidad de Salamanca pronuncia
la Relectio de Indüs, que, a la vez que defiende la libertad de los indios americanos, sienta
las bases para el futuro Derecho Internacional.
El segundo problema es la revuelta de los primeros colonos contra los poderes omnímodos
de gobierno que los reyes habían concedido a los descubridores y conquistadores.

Esa revuelta surge en la Isla Española, donde el vasco Adrián de Muxika secunda a Roldan
en su protesta contra los hermanos Colón. Y culmina en México, donde el obispo Zumarraga
se enfrenta a conquistadores y oidores, a la par que defiende a los indígenas.

El tercer problema será la futura independencia de los países americanos. Aunque ésta
tenga lugar a principios del siglo XIX, su primer estallido lo dirige el vasco Lope de Agírre el
año 1560, desde el corazón del río Amazonas. Su figura ha sido denigrada por los escritores
al servicio de Felipe II; pero, pese a los tintes sangrientos que aureolan su gesta, hay que
reconocerle la gallardía de haber sido el primero en proclamar la independencia del Perú y
declarar la guerra contra el rey de España.

Con estos antecedentes no es extraño que los vascos se incorporen plenamente a la gesta
independentista desde México a la Argentina.

Esa participación vasca llega a su cumbre con la figura del venezolano Simón Bolibar, por
cuyas venas corría la sangre vasca. Su obra es genial como libertador de naciones, pero
quizás tenga aún más valor profético en su espíritu, cuando en plena campaña convoca el
Congreso de Panamá.

Con esta introduccion de la influencia de los Vascos en Ameriica, nos enfocaremos en hacer
y quehacer de los vascos en Venezuela, a traves de 500 años.

Como dije; Venezuela y los vascos, dos viejos conocidos

.
CAPITULO - 1

los vascos en el descubrimiento de Venezuela

Cristobal de Aguerre con su compaña estuvo aquí el 5 de Noviembre de 1493, casi cinco
años antes que Colón asomara como descubridor de Paria.

Los vascos y Colon.

Las relaciones de los vascos con el genovés Cristóbal Colón se remontaban a tiempos
anteriores al descubrimiento de América; y al gestionarse el Primer viaje oficial, contaba el
Almirante con la nao-bacalera de Lakotsa, llamada "Santa María" y su compaña marinera
cuyos componentes "eran todos o los más de su tierra", como se dijo con referencia al patrón
Lakotsa que decían Vizcaíno.

Que la tal nave se tenía a disposición, lo prueba la Provisión de los Reyes Católicos de fecha
30 de Abril de 1492 "para que los Palos den las dos carabelas que les está mandado por los
del Consejo" y que reza en parte Por cuanto Nos habernos mandado a Cristóbal Colón que
vírya con tres carabelas a cierta parte de la Mar Océana, e Nos queremos que lleve consigo
las dichas dos carabelas con que así nos habéis de servir".

Se pretendió en principio que a la tal "Santa María" acompañaran dos chalupas caleras
vizcaínas, como exploradoras; pero los Soberanos apelaron en cambio al expedito recurso
de hacer que los de Palos sirvieran siquiera carabelas, para salir del paso sin mayor agobio
económico.

No se puede hablar da lo historio de los vascos, pero menos aún de lo historio de los vascos
en Venezuela, siñ mencionar en primer lugar, a Juan de Lakotsa. Fue este navegante
biskaino quien bautizo tal cual a Venezuela, cartógrafo vasco Juan de la Cosa (1500)

De La Cosa y Rodrigo de Bastidas visitaron la zona ese mismo año. En el tercer viaje de
Colón (1498) participaron los hermanos Arana, el tonelero Martín de Arriarán, Pedro de
Bilbao y el secretario de Cristobal Colón, Bernardo de Ibarra.

El 30 de julio divisaron la isla Trinidad y el 1 de agosto la costa venezolana, concretamente el


golfo de Vallena o golfo de Paria situado entre Venezuela y Trinidad, cerca de las bocas del
Orinoco (paralelo 10 Norte), desde donde tocaron Macuro y reconocieron la isla Margarita y
se dirigieron a Santo Domingo, el único enclave europeo existente aún por entonces. Ibarra
declaró en el pleito entre el fisco y Diego Colón haciendo saber al Rey y a la Reina "las
perlas y cosas que habían hallado" y que Colón había enviado "una carta de marear los
rumbos e vientos por donde había llegado a Paria."

Lakotsa (dicho de la Cosa por los castellanos) puso en los mapas, el nombre de Venezuela
llegó a manois de los Reyes Católicos

He aquí lo que escribió Segundo de Izpizua:

El nombre del insigne vasco Juan de la Cosa (Juan de Lakotsa) es el más glorioso después
del de Cristóbal Colón, o al par con el de éste, en la historia del descubrimiento de
Venezuela. Esta afirmación es hoy una verdad indiscutible, y el presente capítulo se
consagra a rehabilitar la memoria del sabio cosmógrafo dando a conocer su gran valor, sus
incomparables méritos y su gran servicio como descubridor.

El Almirante Colón penetró en el Golfo de Paria, reconoció la costa meridional de esta


península, salió al mar por la Boca de Drago y preocupado por la idea de que se le inu-
tilizasen los víveres que con tanto trabajo había adquirido para los colonos de Santo
Domingo, hizo rumbo a la isla.

Mas Juan de la Cosa (Juan de Lakotsa) reconoció antes que nadie todo el litoral venezolano
y dejó consignado en un memorable documento geográfico, su mapamundi, el resultado de
sus descubrimientos. Todos los accidentes de la costa de Venezuela se hallan anotados en
este asombroso mapa.

Es. pues, obra de Justicia que en las primeras paginas de la historia de venezuela brille con
letras de oro el glorioso nombre de juan de la cosa (juan de lakotsa).

Sin embargo, sus méritos y servicios han sido ignorados durante largos siglos y no son, hoy
mismo, debidamente conocidos; y aún se ha pretendido ponerlos en tela de juicio.

Mejor; así saldrá su fama más purificada y sólida. Son por desgracia frecuentes en la
historia las pretericiones, olvidos e injusticia's con ciertos hombres, mientras han llegado a
gozar otros de indebidos laureles. Vespucci usurpó a Colón durante varios siglos
la gloria de haber sido el primer descubridor de las tierras continentales del Nuevo Mundo.
Sostienen sus defensores que esta usurpación no fue intencional. Alegan que la
creencia de que fuese Américo el primer descubridor del continente del Nuevo Mundo fue un
error histórico de su época, sin que se pueda probar que el cosmógrafo florentino llevase
participación en la divulgación de tal creencia, sobre todo en la Europa Central. ¿Pero no
consta en los dos textos latino e italiano de sus cuatro navegaciones, la fecha de 1497?

¿No se sabe hoy, y lo hemos demostrado, que las tierras continentales del Nuevo Mundo
no fueron visitadas por nadie antes de 1498? ¿No dice Vespucio en el texto italiano de la
primera navegación que el retorno de su primer viaje fue en septiembre de 1498? Y si no
pudo efectuar semejante viaje en 1497 y su vuelta en septiembre de 1498

Esto es un error historico y por ser un acto de justicia, es que exponemos los detalles de ese
error

MARÍNELA

El término "Marínela" se refiere al Marino-pescador vasco.


El Almirante, en el ápice de su gloria, pudo disponer de Flota ideal para su Segundo viaje: 17
naves, cuando de Cádiz, zarpó en fecha 25 de Octubre de 1493.

Es de imaginarse la formación: la carabela redonda "Santa Clara" abriendo marcha seguida


por la nao-Capitana apodada "mari-galanté" (so-grande o voluminosa expresada en vizcaíno)
flanqueda por las naos "Colina" y "Gallega" que cubrirían agua a la estela de las carabelas
latinas "San Juan" y "Cardera" respectivamente; y precediendo la formación, el
desembarazado revoloteo de las once anónimas "veloces y ligeras" chalupas-caleras
vizcaínas en función de escampavías, tripuladas por gente marínela organizada en
compañas que se atenían a disposiciones que a, bordo se acordaren entre los miembros
componentes.

Al asimilarlas a la Expedición, se tuvo que alterar la fórmula usual por la que, para abarcar a
los subordinados todos, bastaba al Jefe mencionar Capitanes, Maestres, Contramaestres y
Marinería; porque esta vez se tuvo que mencionar también a los "Patrones de fustas y
Compañas que en ellas navegaren", y que debieron de aprestarse a la Expedición de buen
grado, con la euforia que refleja la popular estrofa: "Boga, boga, Mariñelak; joan-bear-degu
urrutira: ¡Indietara!".

DOMINGO DE BERMEO

Ya en América, concebió Colón e! propósito de valerse de los marínelas para que con sus
chalupas. a vela y remo, se dedicaran a la caza de Indios para esclavos y así procurar
fondos para explotar minas de oro; pero las compañas no se prestaron al juego y de ellos
surgió espontánea y unánime la consigna: ¡Goazen etxera! (¡Vámanos a casa!)... y no valió
apelación al Rey ni roque que les hiciera desistir.

Las caleras regresaron todas, pero no todos los hombres; porque "aquel día 23 de noviembre
(1493) se nos murió un marinero vizcaíno que el día 14 fue herido por los Caribes; e porque
iban por costa de tierra, diose lugar a que saliera una fusta a enterrarlo {en la playa de Puerto
Rincón, isla Española o de Santo Domingo) e fueron en resguardo dos carabelas".

Así rezaba carta que el doctor Alvaro Chanca, miembro de la Expedición, escribió a la ciudad
de Sevilla.

Por ello, no es de pasar por alto el hecho de que el tal Vizcaíno: Domingo de Bermeo, fue del
mundo el primero en recibir cristiana sepultura en tierra de América luego del Des-
cubrimiento; porque en la fecha en que esto ocurría, yacían todavía insepultos los restos de
quienes fueron Diego de Arana y sus compañeros quedados en el improvisado fuerte
Navidad, Haití, en curso del Primer Viaje.

Pero, a pesar de la víctima habida, no resultó vana la aventura de los Marínelas; porque su
repudio a las inhumanas ambiciones del Almirante contribuyó sin duda a crear ambiente en
donde germinaron los conceptos que al cabo acertó a expresarlos su compatriota el padre
Vitoria.

OBJETO DEL TERCER VIAJE

Colón anotaba sus descubrimientos, e información pertinente al Segundo viaje envió a la


Corte con Antonio de Torres cuando en Febrero de 1494 le mandó salir de Puerto Isabela,
con la nao "Colina", en seguimiento de los Vascos.

Poco se supo luego acerca de este informe gráfico en cuestión, salvo que no satisfizo a los
Soberanos, que aprovecharon la vuelta del mismo Antonio de Torres a América para hacer
observar al Almirante que, por lo que veían, registraba "algunas mas no todas las tierras".
El motivo era porque el día 4 de Noviembre de 1493, estando en la isla que Colón llamó y
sigue llamándose Guadalupe, destacó chalupas a explorar.

Hasta cuatro días anduvo una ausente, con sus ocho Marínelas por compañía y Diego
Méndez por Veedor que ahora se diría Comisario; y consta que el Almirante, por la tardanza,
quiso abandonarla a su suerte; pero otros se opusieron y salieron a tierra a otear el horizonte
del mar. Avistáronla ¡al fin! el día 8 y prendieron fogata que desde el mar se entendió como
indicativo del paraje en donde se les esperaba.
Mostróse malhumorado el Almirante, como si le contrariara la demora sufrida; pero más, sin
duda, por la nueva de que habían dado con tierra al Sur relativo; lo que no cuadraba con las
personales teorías de Don Cristóbal.

Esperó empero, debatiéndose en la incertidumbre, durante dos días más, y dispuso en


definitiva el zarpe de todos rumbo al Noroeste, decidido a correr su propio albur. En Puerto
Isabela despachó la nao "Colina"; estacionó la zoqueta nao-Cap¡tana junto con la "Gallega";
pasó a embarcar en persona a bordo de, la "Santa Clara", y acompañado por las carabelas
ligeras "San Juan" y "Cardera" lanzóse al Poniente a tratar de demostrar que lo que él creía y
no otra era la realidad.

Pero la Verdad se abría camino, naturalmente. A bordo de la propia "Santa Clara" había
quien, dando sin duda crédito a la información de la consabida chalupa exploradora,
"pretendía saber más que el mismo Colón".

Los Soberanos a su vez le amonestaban porque en su Mapa había anotado "algunas mas no
todas las tierras", y hasta el rey de Portugal se hacía eco de lo que ya era sabido acerca de
la existencia de Tierra-firme hacia el Sur de Guadalupe, y margaritas (perlas) por añadidura
en paraje a banda meridional de cierta isla de la región. Y tal el objetivo del Tercer viaje; el
descubrimiento Oficial de esta tierra y la consecución de perlas, así como la Segunda vez la
obsesión fue el oro.

Fue este Tercer viaje, el único de entre los cuatro viajes oficiales de Colón, en que no le
acompañaron los Vascos: ni barcos ni-gente.

GOLFO DE LAS PERLAS

El 31 de Agosto de 1498 recaló el Almirante al cabo de la Galera o punta Nordeste de la isla


que llamó Trinidad; y bogó por la banda Sur de la misma, en pos de perlas. Avistó hacia el
Norte los cerros de la cordillera Paria a la que tomó por isla que llamó de Gracia. Tocó en Pa-
tao, paraje que se hace a Poniente "cinco leguas de la punta de Paria", y de aquí luego
"anduvo mucho, trece leguas" hasta la marisma de Guariquen, siempre por el Sur de la
península de Paria. A este seno puso nombre "el golfo de las Perlas": perlas que no acababa
de encontrar, aunque en la comarca de Iiaq que llamó Jardines, "vinieron a la nao
infinitísimos en cano* traían algunos atados a los brazos algunas perlas, e procuré • de saber
donde las hallaban y me señalaron al Norte det de estas tierras".

Luego de haber estado en Paria, en vano, pasó Colón a Sai Domingo; de donde despachó
para España la carabela "Corrí que arribó a destino por Navidad del año 1498. En su pal los
tripulantes culparon del fracaso de las perlas al Ahmra que no había insistido lo bastante en
procura del paso ique se daba) por el Sur de la península Paria.
Razonaban ex| sando que habían encontrado ostras (en los mangles) por lo < por ahí debían
de darse las perlas; y las críticas llegaron a ha mella incluso en el ánimo del Armador oficial
del reino, que el obispo Fonseca, quien dispuso comisionar de inmediato e tro naves que
puso a cargo de lo más granado entre los da chados ex-compañeros de Colón; a cuyo frente
figuró el pie Alonso Ojeda.

CRISTÓBAL DE AGUERRE

A tiempo que se aprestaba O Peralonso (Pedro Alonso) Niño surgió en discreto plano. F
ejercido como Piloto en la "Santa María" cuando el Dése miento. Luego, a mediados del año
1496, había cumplidt síón de ir de Cádiz a Santo Domingo con tres navios, pon Instrucción
Real para transferir la Capital a su actual em| miento en la desembocadura del río Ozama, y
al regreso k garon a cuenta de Bartolomé Colón trescientos Indios para derlos como esclavos
en el mercado peninsular.

Por estos antecedentes pudo conseguir Licencia del o Fonseca para particular empresa, a la
que asoció a Cristób Aguerre, avecindado en Sevilla, quien aportó barca de 50 ladas,
propiedad de su hermano Luis, y con ella zarpare Huelva 33 hombres incluso Diego de
Munguia, pocos di* pues de haber salido Ojeda de Cádiz.

Mientras Ojeda incurría en el mismo error de Colón nándose en dar con el paso por la banda
Sur de la sierra ] corrió Aguerre por el Norte hasta Margarita y Cubagua. palo-brasil, rescató
perlas, estuvo en Cumaná, descubrió que dijo Araya, y regresó recalando a Galicia año 1500.

Esta expedición cobró fama de haber sido t provechosa de todas las habidas hasta entonces,
bajo el de vista económico, sobre todo por la poca monta de los n comprometidos.

Este oscuro Aguerre, a quién se subordinó todo un a* nauta y acreditado comandante como
lo era Peralonso Niü el Patrón de la anónima compaña que exploró de Guadal Sur en
Noviembre de 1493. Inhabilitado luego, por haber ídonado al Almirante; pero que sabía el
paraje de las ] como lo demostró topándolas por encima de Colón.

Los capitanes García de Ocampo y Juan de Vergara. dd de Ojeda, en su alegato contra


Colón, sostuvieron que en i Cristóbal de Aguerre había sido quien había descubierto garita.

Los españoles le apellidaron Guerra; pero no cabe duda su naturaleza de Vasco, del gremio
Marínela, por su co« de Patrón de compaña que tripuló chalupa escampavía Segundo viaje
oficial de Colón.
CAPITULO - 2

Lope de Aguirre principe de la libertad

Todo vasco es lección de energía puesta al servicio de obra útil, desorbitada o no. Dentro de
ese mundo no se conocen medianías.

Por lo que respecta a Venezuela, la presencia de vascos o de sus descendientes.

Por eso, cualquier apellidos vasco de esos que huelen a tierra, a árbol, a semilla, no es
solamente patrimonio de Álava, de Vizcaya, de Navarra o Guipúzcoa. Tanto se ha sembrado
el vasco en este mundo que llaman nuevo, que su acción su esfuerzo, y hasta su porvenir,
son del Orinoco, del Paraná, del Cauca, del Punta Arenas, de Acapulco, del Guayas.

Son muchos los ejemplos que podemos citar en América o Venezuela, donde la acción del
vasco ha fijado relieves propios.

Entre nosotros, desde que amanece Cubagua, comienzan los vascos. Durante la Colonia, el
primer Simón de Bolívar representa a Santiago de León ante Felipe II y obtiene del ascético
rey mercedes para la novel ciudad. Un Francisco de Berroterán, Marqués del Valle, sienta
cátedra de buen gobierno y se aferra a la ley para mirar al indio. Sus Ordenanzas son
ejemplares. Simón Bolívar rubrica con ideas la influencia de más de tres-cientos combates
cuando lleva la libertad más allá de las fronteras de su patria. Son muchos los ejemplos, pero
hoy solamente queremos referirnos a la palabra precisa y ardida de un vas co, de Lope de
Aguirre, quien abre una parábola rebelde y sombría desde El Cuzco hasta Barquisimeto.

Lope de Aguirre llega al Perú alrededor de 1536 y logra mantenerse con vida en aquella
pugna donde a cada rato caía la cabeza de un capitán. Almagro, Pizarro, Cabeza de Vaca,
Pe-ransurez, Carvajal, La Gasea, Hernández Girón, etc., llenan aquella hora turbia. Aguirre
—bien lo ha expuesto Emiliano Jos en su Expedición de Ursúa ai Dorado y la rebelión de
Lope de Aguirre. Huesca. 1927—, al alzar se, obedecía a un sentimiento colectivo de
rebeldía contra el rey, un sentimiento muy noble pues ya consideraban como suya la tierra
americana Las gentes de Almagro dijeron que "... no querían paz sino batalla y que la darían
al mismo rey en persona para defender la tierra que era de ellos".

Lope de Aguirre se dirige finalmente a Motilones, donde Pedro de Ursúa preparaba su


expedición. Se suma al cuerpo expedicionario, bajan por el Amazonas. En Machifaro liquidan
a Ursúa, luego proclaman príncipe a Fernando de Guzmán y más adelante desaparece
Guzmán.

En todo esto, una bella mujer, Inés de Atienza, alumbra todos los sentidos. Después, el viaje
por el Amazonas, el Atlántico, los crímenes en Margarita, en Borburata, la carta al rey desde
Valencia o enviada desde Valencia, la estadia en Barquisimeto y su muerte, abandonado de
los suyos.

La muerte de Lope de Aguirre echa por tierra el valor de Diego de García de Paredes, de
Bravo de Molina, de todos aquellos hombres a quienes se les ha hecho un pedestal falso,
pues cercaron al vasco, ya con dos o tres soldados, disponiendo ellos de trescientos
soldados, temblaban cada vez que Aguirre lanzaba una imprecación o una amenaza. Des-
pués, todos solicitaron mercedes de Felipe II, quien, generoso, sin conocer la verdad de lo
ocurrido, premió la cobardía y la indecisión de sus tenientes.

De Aguirre hemos dicho que fue hombre de palabra precisa, y la carta que dirige a Felipe II
respalda nuestro aserto. El hidalgo, hijo de Oñate. . . "mínimo vasallo, cristiano viejo, de
medianos padres y en mi prosperidad hijodalgo", dice al poderoso monarca, con sobrada
justicia; ".. .mira, rey y señor, que no puedes llevar con título de rey justo ningún interés
destas partes donde no aventuraste nada, sin que primero los que en ello han trabajado y
sudado, sean gratificados". Y más adelante, continúa con su frase realista y ardida: .. ."

Por cierto tengo que van muy pocos reyes al infierno porque son pocos, que si muchos fuera-
des, ninguno pudiera ir al cielo, porque aun alia seriades peores que Lucifer, según tenéis
ambición y hambre de hartaros de sangre humana... a Dios hago solemne voto yo y mis
doscientos arcabuceros marañones, conquistadores, hijosdalgo, de no te dejar ministro tuyo
a vida, porque ya sé hasta donde alcanza tu clemencia". Señala seguidamente el desorden
de ciertos frailes: ..."Si quieres saber la vida que por acá tienen es entender en mercaderías,
procurar y adquirir bienes temporales, vender los sacramentos de la Iglesia por precio,
enemigos de pobres, incarítativos, ambiciosos, glotones y soberbios... La disolución de los
frailes es tan grande en estas partes, que yo entiendo, que conviene que venga sobre ellos tu
ira y tu castigo. . . La vida que llevan es áspera y trabajosa, porque cada uno de ellos tiene
por penitencia en sus cocinas una docena de mozas y no muy viejas. . .".

Explica luego cómo fueron elimins a Ursúa, a Guzmán y como para tificar su acción,
agrega: .. ."No de que le matamos, muerte, cií bien breve". Y al que habían proel mado rey, a
Fernando de Guzmái ". . .porque no consentí en sus insu tos y maldades, me quisieron matar
yo maté al nuevo rey, y al capitan de su guardia y al teniente general, a cuatro capitanes y a
su mayorc y a su capellán clérigo de misa y una mujer de la liga contra mí. y un Comendador
de Rodas, y a un mirante y a dos alférez y otros aliados suyos, y con intención de guir la
guerra adelante y morir en por las muchas crueldades que tus nistros usan con nosotros,
nombré nuevo capitanes y sargento mayor. quisiéronme matar y yo los ahorqi a todos".

Pero esa hombre singular, asistido de todas violencias, tiene la virtud de la sin: ridad.
Mientras gobernadores, vi yes, capitanes generales, oidores. un papel en las manos,
asesinan invi cando leyes elaboradas especialment Lope de Aguirre enumera los atropellos
de los virreyes y hasta del mismo rey, los desvíos de los religiosos, es decir, descarna a
aquella sociedad en sus lacras. Su carta es uno de los documentos más sudados de justicia \
la expresión de un vasco, de un rebelde, lanzado a América y tomado de aquella ansia
separatista que circula por las venas de todo rebelde cuando lo atrapa el escenario hermoso
y rudo que ha hecho suyo a pulso de audacia
.

2-1) Carta de Lope de Aguirre Primera Acta de Independencia de America

Rey Felipe, natural español, hijo de Carlos invencible:


Lope de Aguirre. tu mínimo vasallo, cristiano viejo, hijo de medianos padres, en mi
prosperidad hijodalgo. natural vascongado, en los reinos de España vecino de la villa de
Oñate.
En mi mocedad pasé el mar océano a las partes del Perú por valer más y por cumplir con la
deuda que debe todo hombre de bien. Con la lanza en la mano, en veinticuatro años, te he
hecho muchos servicios en el Perú en conquista de indios y en poblar
pueblos en tu servicio, especialmente en batallas y reencuentros en que me he hallado por tu
Real Corona y nombre, conforme a mis fusrzas y posibilidad, sin importunar a tus oficiales
por pagas ni socorros como pavecera por tus reales libros. Bien creo, excelentísimo señor,
aunque para mí y para mis compañeros nos hayas sido cruel e ingrato, que por tan buenos
servicios corno has recibido de nosotros me creerás en lo que dijere, aunque también creo
que te deben engañar los que te escriben de; tas tierras de las que estás tan lejos.

"Avisóte, rey español, que estos tus Reinos de Indias tienen necesidad de que haya justicia y
rectitud para tan buenos vasallos como en estas tierras tienes, aunque yo, por poder sufrir
más las crueldades que usan tus oidores e visorrey e gobernadores me he salido de hecho,
con mis compañeros cuyos nombres después diré, de tu obediencia y desnaturarnos de
nuestra tierra que es España para hacerte en estas partes la más cruel guerra que nuestras
fuerzas pudieren sustentar e sufrir. Esto cree, rey y señor, nos ha hecho el no poder sufrir los
grandes pechos, premios e castigos injustos que nos dan tus ministros,que, por remediar sus
hijos e criados, nos han usurpado y robado nuestra fama, vida y honra, que es lástima oír el
mal tratamiento que se nos ha hecho".

'E yo, manco (cojo) de mi pierna derecha de dos arcabuzazos que me dieron en el valle de
Chuquinga con el mariscal Alonso de Alvarado siguiendo tu voz y apellido contra Francisco
Hernández Girón, rebelde a tu servicio como yo e mis compañeros al presente somos y
seremos hasta la muerte, porque ya de hecho hemos alcanzado en estos reinos cuan cruel
eres y quebrantador de tu fe y palabras y tenemos en estas tierras tus perdones por de
menos crédito que los libros de Martín Lutero pues tu virrey y marqués de Cañete, malo,
lujurioso, ambicioso y tirano, ahorcó a Martín de Robles, hombre señalado en tu servicio y al
bravoso Tomás Vásques, conquistador del Perú, y al triste de Alonso Díaz que trabajó más
en el descubrimiento que los pobladores de Moisés en el desierto, y a Piedrahita buen
capitán que rompió muchas batallas en tu servicio; y en Pucará ellos te dieron la vida porque
si ellos no se pasaran hoy fuera Francisco Hernández (Girón) rey del Perú.

No tengas en mucho el servicio destos tus oidores que te escribieron haberte hecho, porque
es muy gran fábula si llaman servicio haberte gastado ochocientos mil pesos de tu Real Caja
para sus vicios y maldades. Castígalos como a malos, que cierto lo son.

Mira, mira rey español, qus no seas cruel a tus vasallos ni ingrato, pues estando tu padre e tú
en los Reinos de Castilla sin niguna zozobra, te han dado tus vasallos, a costa de su sangre
e hacienda, tantos reinos y señoríos como en estas partes tienes. Mira, rey y señor, que no
se puede llevar con título de rey justo ningún interés de estas partes donde no aventuraste
nada, sin que primero los que en estas tierras han trabajado y sudado sean gratificados por
sus servicios.

"Por cierto tengo que van pocos rcyss al infierno porque sois pocos, que si muchos fuérades
ninguno pudiera ir al cielo, porque creo que allí srriades peores que Luzbel según tenéis la
ambición, sed y hambre de hartaros de sangre humana.

Mas no me maravillo ni hago caso de vosotros, pues os llamáis siempre menores de edad. Y
ansí, rey y señor, te juro y hago voto solemne a Dios, de que yo e mis doscientos
arcabuceros marañones, conquistadores e hijosdalgo, de no te dejar ministro tuyo, porque ya
sé hasta dónde llega tu clemencia.

El día de hoy nos hallamos los más bienaventurados de los nacidos por estar como estamos
en estas partes de las Indias teniendo la fe y mandamientos de Dios enteros, aunque
pecadores en la vida sin corrupción como cristianos, manteniendo lo que predica la Santa
Madre Iglesia de Roma y pretendemos, aimque pecadores, recibir martirio por los
mandamientos de Dios.

"A la salida que hicimos del Río de las Amazonas, que se llama el Río de Maranón, vine a
una isla poblada de cristianos, que tiene por nombre La Margarita y en ella vi unas
reíalaciones, que de España habían venido entonces, de la gran Cisma que había en ella de
luteranos, que no? han puesto temor y espanto: y en maestra
compañía venía un alemán que se llamaba Monteverde al cual : -hacer pedazos: los hado- le
dará» t pena a los cuerpos. Donde uoí-; estuviéremos. excelente cumple que vivan
perfectamente f* la fe de Cristo.

'"Especialmente es tan grande la disolución de los frailes en estas partes que cierto conviene
que vensa sobre ellos tu ira y castigo, porque:-ya no hay ninguno que presuma de menos
que de gobernador.

Mira, mira, Rey, no les creas, pues las lágrimas que allá echan delante de tu real presencia
es para venir acá a mandar. Si quieres saber la vida que por acá tienen es entender en
mercaderías, procurar y adquirir bienes temporales e vender por precio los sacramentos de
la Iglesia, enemigos de los pobres, ambiciosos, glotones e soberbios de manera que, por
mínimo que sea un fraile, pretende mandar y gobernar estas tierras. Pon remedio, Rey y
señor, porque de estas cosas y malos ejemplos no está cumplida ni fijada la fe en los
naturales. Más te digo, que si esta disolución destos frailes no se quita no faltarán
escándalos.

"Aunque yo y mis compañeros, por la gran razón que tenemos nos hayamos detern^^xido a
morir, y esto es cierto y otrag c-.-as pasadas. singular Rey, tú has dadv, la causa por no te
doler el trabajo de ;^s vasallos. Si no miras lo mucho qué\les debes, que si tú no miras por y
te descuidas con estos oidores nunca acertarás en el gobierno de rus Reinos; y por cierto no
hay para qué presentar testigos más de avisarte como éstos tus oidores tienen cada uno de
acostamiento por año cuatro mil pesos y ocho mil de costas- y al cabo de tres años tiene
cada uno *-senta mil pesos horros i sic •. damientos y posesiones y si con esto se
contentasen con sen Üfau •»• mo a hombres medio mal Por nuestros pecados «jiúlhm
dondequiera que los hinquemos de rodillas y los adoremos como a Nabucodonosor, cosa por
cierto insufrible y no porque yo, como hombre lastimado y manco de mis miembros en tu
servicio y mis compañeros viejos y cansados en lo mismo, te he de dejar de avisar que
porfíes en estos letrados tu real conciencia porque no cumple a tu real persona, con estos
que se ie va todo el tiempo en casar hijos e hijas y traen por refrán: a tuerto o a dere cho,
nuestra casa hasta el techo.

"Pues los frailes a ningún hombre pobre quieren predicar y están aposentados en los
mejores repartimientos del Perú. La vida que tienen es áspera y fragosa, porque cada uno de
ellos tiene, por penitencia en sus cocinas, una docena de mozas no muy viejas y otros tantos
muchachos que les van a pescar, a matar perdices y a traer frutas. Todo el repartimiento es
poco.

"En fe de cristiano te juro, rey y señor, que si no pones remedio en los males destas tierras
que te ha de venir azote del cielo, y esto dígolo por avisarte de la verdad, aunque yo y mis
compañeros no esperemos de tí misericordia. ¡Ay, ay! ¡Qué lástima que el emperador tu
padre conquistase con la fuerza de España la soberbia Gemianía y gastase tanta moneda
llevada destas Indias descubiertas por nosotros y no te duelas de nuestra vejez y cansancio
siquiera, matándonos de hambre y sed!

Sabes que vemos en estas partes, excelente rey y señor, que conquistaste Alemania con
armas y Alemania conquistó a España con vicios, de que por cierto nos hallamos acá más
contentos con maíz y agua sola por estar apartados de tan mala roña, qus los que en ella
han caído pueden estar con sus vicios y regalos. Anden las guerras por donde anduvieren
pues para los hombres se hicieron, mas en ningún tiempo por adversidad que nos venga no
dejaremos de ser sujetos y obedientes a los preceptos de la madre Santa Iglesia de Roma.

"No podemos creer, excelente rey y señor, que tú seas cruel para tan
buenos vasallos como en estas partes tienes, sino que estos malos oidores y ministros lo
deben de hacer sin tu consentimiento.

Dígole rey y señor, porque en la Ciudad de los Reyes, dos leguas junto al mar, se descubrió
una laguna donde se cría algún pescado que Dios lo permitió que fuese así, estos tus
oidores y oficialas de tu persona, por aprovecharse como lo hacen del pescado y aquel
regalo y vicios, lo arriendan en tu nombre dándonos a entender, como si fuésemos inhábiles,
que es por tu voluntad.

Si ello es ansí, déjennos pescar algún pescado siquiera porque tra-t-ajamos en lo descubrir y
porque el rey de Castilla no tiene necesidad de cuatrocientos pesos que es la cantidad
porque se arrienda; y pues, esclarecido rey, no te pedimos mercedes en Córdoba ni
Valladolid ni en toda España, que es tu patrimonio. duélete señor de alimentar a los pobres
cansados con los frutos y réditos desta tierra. Y mira, rey y señor, que hay Dios para todos,
igual justicia y premio, paraíso e infierno.
"En el año mil e quinientos e cincuenta y nueve dio el marqués de Cañete la Jornada de las
Amazonas a Pedro de Orsúa, navarro o, por mejor decir, francés.

Tardó en hacer navios hasta el año 1560 en la provincia de los Motilones, que es término del
Perú, y porque los indios andan rapados a navaja se llaman motilones. Estos navios, por ser
la tierra a donde se hicieron lluviosa, al tiempo de echarlos al agua se nos quebraron los más
dellos e hicimos balsas y dejamos los más caballos y hacienda y nos echamos río abajo con
harto riesgo de nuestras personas; luego topamos los más poderosos ríos del Perú, de
manera que nos vimos en golfo dulce.

Caminamos de primera faz trescientas leguas desde el embarcadero donde nos embarca-
mos la primera vez.
"Fue es este mal gobernador (Orsúa) tari perverso, ambicioso y miserable que no le pudimos
sufrir y ansí por ser imposible relatar sus maldades y por tenerme por parte en mi caso como
me tienen, excelente rey
y señor, no diré más que le matamos, de muerte por cierto bien breve. Y luego a un
mancebo, caballero de Sevilla que se llamaba don Fernando de Guzmán le alzamos por
nuestro Rey e le juramos por tal, como tu persona real verá por las firmas de todos los que
nos hallamos allí que quedan en la isla de La Margarita en estas Indias, y a mí me
nombraron por su Maestre de Campo y porque no consentí en sus insultos y maldades me
quisieron matar, e yo maté al nuevo Rey y al capitán de su guardia, a su teniente general y a
cuatro capitanes, a su mayordomo y a su capellán clérigo de mísa, y a una mujer de la liga
contra mí, a un comendador de Rodas, a dos alféreces, a un almirante y a otros cinco o seis
aliados suyos; y con la intención de llevar la guerra adelante y morir en ella por la fe
crueldades que estos vuestros oidores usan con nosotros. Nombré de nuevo capitanes y
sargento mayor y luego me quisieron matar, e yo les ahorqué a todos.

"Caminando nuestra derrota y pasadas todas estas muertes y malas venturas en este Río
Marañón, tardamos hasta la boca del, en la mar del Norte, más de diez meses y medio;
caminamos cien jornadas justas; anduvimos mil y quinientos leguas por río grande y
temeroso.

Los capitanes y oficiales que al presente llevo, que prometen de morir en esta demanda
como hombres lastimados, son los siguientes: (Siguen las firmas) ... y otros muchos más,
hijosdalgos desta liga, ruegan a Dios Nuestro Señor te aumente siempre en bien y ensalce
en prosperidad contra el turco y franceses y todos los demás que, en esas partes, te
quisieren hacer guerra; y en éstas nos dé Dios gracia para que podamos alcanzar por
nuestras armas el premio que se nos debe, pues de derecho nos has negado lo que se nos
debía. Hijo de fieles vasallos tuyos en tierras vascongadas, yo rebelde hasta la muerte por tu
ingratitud.
Lope de Aguirre, El Peregrino.

CAPITULO - 3

Gobernador de Guyana y Manoa, Antonio de Berrío

Antonio de Berrío (Segovia, 1527 - Santo Tomé de Guayana, la actual Ciudad Bolívar, en el
estado Bolívar, 1597), fue un militar, gobernador y explorador de padre Vizcaino, nacido en
Sevilla, figura destacada en la América Colonial.

Antonio de Berrío comenzó su carrera militar a los 14 años al servicio del rey Carlos I. El
joven hidalgo, inició su vida militar en Flandes. Entró en combate por primera vez en la
Batalla de Marciano que terminó con la toma de Siena. Posteriormente fue destinado a la
lucha en las costas africanas contra los bereberes. El siguiente destino fue la lucha contra la
Rebelión de las Alpujarras frente a los moriscos sublevados. Finalizado el conflicto en las
sierras de Granada, fue destinado ya como capitán de una compañía de caballería a la
vigilancia de las costas granadinas, para por último ser nombrado gobernador de las
Alpujarras.

Ya como gobernador Berrío se casa con María de Oruña, sobrina materna del adelantado y
abogado Gonzalo Jiménez de Quesada. Este último, fallecido en 1579, en su testamento les
designa a Berrío y su esposa como sucesores y herederos de sus títulos y bienes. Reciben la
noticia por el Correo de las Indias en 1580, Berrío tiene 53 años y su vida que parecía que
tomaba un rumbo mas calmado vuelve a la acción.
A su llegada a América, ya como gobernador de El Dorado, título heredado de su tío político,
el adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada, fundador de Bogotá y uno de los principales
personajes entre los conquistadores de Nueva Granada, continuará con la labor comenzada
por éste en su búsqueda del mito de El Dorado. Entre 1583 y 1589 llevó a cabo sus dos
primeras expediciones, internándose por las regiones hostiles y salvajes de los llanos
colombianos y por el Alto Orinoco. En 1590 inicia su tercera expedición, logrando surcar el
Orinoco aguas abajo hasta alcanzar el Caroní, es entonces cuando Berrío creé haber
encontrado el paso que buscaba en su camino hacia El Dorado, pero para poder continuar
con la expedición necesitaba hombres y víveres, por ello parte hacia la isla de Margarita en
marzo de 1591, antes edifica el fortín de Santo Tomé, sitio fundacional de la actual Ciudad
Guayana, a dos leguas exactas de la margen derecha del Caroní y tomar posesión de este
último en nombre del rey Felipe II. A su llegada a Margarita, pasando antes por la isla
Trinidad, la cual consideró una futura buena base para las siguientes exploraciones, le
comunicaron el fallecimiento de su esposa. En 1595 Berrío cuenta con 68 años, ha gastado
su formidable herencia en las expediciones, ni el gobernador de Margarita ni el de Caracas
quisieron prestarle ayuda para nuevas aventuras, así que recurre a la corona. Berrío espera
en Trinidad con ansia la llegada de 300 hombres y los víveres y el dinero solicitado para
continuar con su búsqueda de El Dorado. En abril de 1595 llegan dos barcos a la isla, pero
no son los refuerzos solicitados, se trata de dos barcos ingleses al mando de Walter Raleigh,
conocido por los españoles como Guaterral. España e Inglaterra no estaban en guerra, pero
las relaciones eran tensas. Raleigh también sufría la fiebre de El Dorado, llegando incluso a
estudiar español para poder leer personalmente las crónicas que en España se publicaban
sobre América, él mismo reconoce en 1596 que hacía muchos años que conocía la
búsqueda de El Dorado. Raleigh tiene un plan y lo ejecuta, se presenta con una delegación
con propósitos amistosos, y a la primera oportunidad asalta la ciudad de San José de Oruña,
fundada por el lugarteniente y comisionado de Berrío, Domingo de Vera Ibargoyen. La plaza
defendida por 28 soldados es tomada, tomando como rehenes a Berrío y a su lugarteniente,
Álvaro Jorge, tras lo cual Raleigh quema la ciudad. Su siguiente acto será intentar localizar El
Dorado remontando el Orinoco, con Berrío como guía. Berrío les llevó por los territorios ya
explorados por él mismo años atrás, El Dorado siguió sin aparecer. La expedición de Raleigh
regresa a Trinidad y la liberación de Berrio se produjo a finales de junio de 1595 en las costas
de Cumaná, a cambio de un intercambio de prisioneros.

Berrío falleció a los 70 años en Santo Tomé, fundada por él mismo, en 1597, pocos días
después de que su hijo Fernando de Berrío llegara con los refuerzos de tropas, víveres y
dinero que solicitó para continuar con la búsqueda del mito de El Dorado. La fiebre de El
Dorado también afectó severamente a su hijo, que continuaría activamente con su búsqueda.
En cuanto a Raleigh, escribió un famoso libro en su época, titulado "Descubrimiento del
grande, rico y bello imperio de Guayana" crónica de su expedición con Berrío. Raleigh solo
pudo aportar el libro, nada de oro, lo que le valió una condena a muerte por parte de Jacobo
I, sucesor de la fenecida Isabel I, que quedó en suspenso por una prisión indefinida en la
Torre de Londres. Tras doce años de cautiverio, Raleigh logra la libertad, todo este tiempo no
sirvió para que se olvidase de El Dorado, la fiebre le llevó a realizar otra expedición en su
búsqueda que terminó en fracaso y además rompió el pacto de no dañar las posesiones
españolas en el nuevo mundo producto de la nueva política de alianza de Inglaterra con
España, lo que el costó la cabeza a manos de un verdugo para satisfacer al monarca
español Felipe III el 29 de octubre de 1618. 1?

A la muerte del conquistador Gonzalo Ximénez de Quesada (tío de su esposa), en 1580,


marchó a las Indias para hacerse cargo de la herencia, acompañándole su parentela y 11
vecinos de Berja, entre ellos el escribano del apeo y repartimiento, Gaspar de Ávila,
posteriormente escribano de Santa Fe de Bogotá. A su marcha, su cuñado Andrés Velasco,
marido de otra sobrina de Ximénez de Quesada, se hizo cargo de su compañía y de sus
propiedades. En el nuevo Reino de Granada, Berrío realizó tres expediciones para la
conquista de El Dorado, descubriendo vastas tierras en el oriente venezolano, donde creó la
gobernación de Guayana y Trinidad y Tobago, además de fundar dos ciudades: Santo Tomé
de Guayana (actual Ciudad- Guayana) y San José de Oruña (actual Puerto España).

El Procurador General de San José de Oruña, Simón Hernández, pide se le autorice informar
al Rey y a los señores del Real Consejo de Indias, acerca de la carta que Antonio de Berrío
escribió a Francisco de Vides sobre la recuperación de los recursos que ya ha invertido en el
poblamiento de la isla de Trinidad, como condición para la entrega de dicha isla. Anexa carta
del Gobernador de Guyana y Manoa, Antonio de Berrío, al Gobernador de Cumaná,
Francisco de Vides. Autos y certificaciones. San José de Oruña, 7 de febrero de 1593.

El Procurador General de San José de Oruña, Simón Hernández, pide que no se entrometa
Francisco de Vides en la Provincia de El Dorado y presenta Cédulas Reales y Testimonios.
San José de Oruña, 5 de noviembre de 1594.

Comenzó Antonio de Berrío a servir a Su Majestad en Italia en el principio de la guerra de


Siena hasta que se acabó, de manera que es el más antiguo o uno de los más antiguos
soldados que tiene

De allí vino a la guerra de Qranada, donde fue Capitán y Qobernador de la Alpujarra. Fue
asimismo capitán de una de las cuatro Compañías de la Quardia Vieja del Reino de
Qranada, y en todo tiempo este saben bien los que le conocen que. sus muy particulares y
señaladísimos servicios le iban siempre subiendo y adelantando de uno en otro grado
de la milicia.

¡En) el año 1580, pasó a las Indias a la herencia del adelantamiento del Nuevo Reino que
heredó por su mujer, sobrina del Adelantado Qonzalo Jiménez, adonde no atendió a regalar
su persona y adelantar su hacienda, porque naciéndole nuevos y más altos pensamientos
con la nueva ocasión de la riqueza, emprendió la primera vez la jomada de El Dorado, en la
cual habiendo gastado cincuenta mil pesos de oro de su hacienda, anduvo con mucha ^ente
diex y siete meses y dio vista a la serranía de El Dorado tan deseada de todos los capitanes
que en su demanda se habían perdido. Pero las necesidades invencibles de los
despoblados, falta de mantenimientos, sobra de enfermedades y discordia de la gente
cansada e incrédula, fueron causa de que saliese desbaratado al Nuevo Reino de Qranada.

Bastante fuera tanto gasto, tantos trabajos y tan poco fruto a desmayar aún al muy animoso,
mas Antonio de Berrío encendiéndose con la grandeza de las dificultades y cobrando nuevo
aliento con lo que suele quitarlo, se rehízo segunda vez y tomó al mismo descubrimiento con
gran suma de vacas y caballos y con doscientos y cincuenta soldados. Siendo todo esto a su
costa se puede fácilmente considerar y creer la mella que haría en su hacienda y en la dote
de su mujer, cayendo estos nuevos gastos sobre los que había hecho en la primera jornada.

Con esta gente anduvo en la demanda de El Dorado otros veinte y ocho meses, mejorando
mucho las noticias que iba teniendo de la tierra, hasta que la discordia que desbarata y
destruye las cosas grandes fue causa que amotinándosele gran parte de la gente [y] viendo
que con la que le quedaba ni podía proseguir la jornada, ni castigar a los que con razones no
se dejaron persuadir, fue forzado a volverse trayendo mucha mayor claridad y certidumbre de
la grandeza y bondad de la tierra. Habiendo pasado grandísimos trabajos en tentar pasos y
caminos inaccesibles, en que muchas veces tuvo grandes peligros por la infidelidad y malicia
de los guías indios que con astucia, más que bárbaros, procuraban desviarle y alejarle de lo
que le veían tan deseoso, pero que no prosigue una constancia general.

No bastándole ya su hacienda para tan inmensos gastos empeñóse en más de cuarenta mil
pesos de oro, y tercera vez torna a juntar gente, bastimentos, pertrechos y municiones, y
vuelve a la misma jornada de El Dorado.

Embarcándose con la gente en canoas viene agua abajo por el gran rio Orinoco, llevando por
tierra muchos caballos y vacas. Con este aparato caminó doscientas y cincuenta leguas y
sobreviniéndole el invierno, padeciendo la gente grandes males a causa de la humedad
pestilente que en aquella tierra causan las lluvias continuas de muchos meses, vencidos de
la fatiga, cargados de nuevas enfermedades, acosados de hambre y falta de
mantenimientos, siguióse lo que en tales ocasiones y tiempos es ordinario, parte de la gente
se le murió, parte se le amotinó y parte quedaron sin fuerzas para poder ser obedientes ni
desobedientes. pues que la gente que tenía algún brío se le quería volver al Nuevo Reino
con lo cual se morían todas sus esperanzas, osó acometer un hecho digno de con las
hazañas antiguas que hicieron a sus autores grandes famosos inmortales. Sino esto tienen
las hazañas de los hombres que aún viven, muchos las calumnian, pocos las
ninguno las premia.

Así que en tierra no conocida, despoblada, sin mantenimientos, sin inventó un nuevo remedio
para vencer aquellos males, quitando el que parecía único para de dios.

Así hizo matar todos lo caballos que había, para que perdiendo la esperanza de en que
volverse, la pusiesen en lo de adelante privando del recurso de atrás. Hizo pues la carne de
los caballos, y con sólo este bastimento, sin pan ni otra cosa alguna embarcó su en canoas
que hizo de maderos, con determinación de que aquel viaje diese principio al rímiento o
salida a la mar, o fin a sus tan continuos trabajos.
fin la fortuna que ayuda a los hombres animosos, yendo el río abajo, le llevó al principio de
(tierra de Quayana adonde, viendo los indios dispuestos y determinados a resistir [y]
como prudente la poca fuerza que llevaba, tomada más claridad, se fue el río abajo la isla de
la Trinidad, y la vio y tanteó para poblarla, y pasó a la Margarita, pobre, y como mal recibido.
Viéndose tan solo, sin hacienda, sin abrigo y lo que tras esto se sigue, con amigos, todo el
esfuerzo que pudo hacer fue juntar ochenta hombres de los que todavía m más respeto a su
mucho valor, que a su poca fortuna.

Envió al Maese de Campo Domingo de Vera Ibargoyen a poblar la dicha isla de la lidad y
después fue él y la repartió.

Hasta que pudíendo respirar de tantos males, envió al de Campo a descubrir El Dorado, con
cuya industria fue Dios servido que se descubrió y ó treinta y cinco leguas la tierra adentro.

En todo lo cual Antonio de Berrío gastó dos-


[mü] pesos de oro sin tener otra recompensa sino es el mal que sus émulos ahora han to de
él, y no creo se admirará de tan excesivo gasto el que tuviere noticia de lo que es. m tantos
meses tanta gente a propia costa, mayormente por regiones tan estériles y remotas,

De esto pasó en ello tan increíbles trabajos, tan invencibles dificultades y necesidades tan
aparienciáxie remedio, que más son para considerarse que para referirse, porque miserias
tan y graves cuando se sufren, suelen parecer fabulosas cuando se cuentan, mayormente
de un hombre que con tener setenta años, a todo se halla, en todo se ocupa, a todo asiste
personalmente, siendo caudillo en el consejo, soldado en las manos, padre en la aflicción,
compañero en los trabajos.

Entre otros servicios que ha hecho a Su Majestad, no es por ventura el menor de que consta,
por los testimonios que de ello tiene el Señor Fiscal de Indias, y es que después que pobló la
Trinidad fue causa que cesase una grande crueldad e inhumanidad que con los indios de
aquella isla usaban los vecinos españoles de la Margarita y de otras circunvecinas, los
cuales como quien va a montonería iban a cazar indios a la Trinidad, y los llevaban y vendían
contra todos derechos, lo cual le ha acarreado grandísimo odio de los que solían tener
grande aprovechamiento en el dicho robo. Por eso como a hombre preso y cautivo han
esparcido y enviado relaciones de como se perdió, culpándole mucho en ello debajo de un
fingido dolor lleno de oculto vituperio y calumnia, gozando de esta ocasión para vengarse de
quien les estorbaba sus inhumanas y crueles ganancias, en las cuales relaciones se debe
considerar una cosa, y es que los que las hicieron o no se hallaron presentes, dicen lo que
que no saben ni vieron, o sí se hallaron con el Qobernador Antonio de Berrío cuando se
perdió, fueron de los que huyeron y le desampararon y dejaron solo.

Así la culpa que ellos tienen de haber infamemente huido y desamparado su caudillo
pretenden inculparla cargándosela a él, porque los soldados que de antes estaban ausentes
no pudieron contar lo que no vieron, Y esto es cosa clara, pues veinte y cuatro soldados que
no huyeron y quedaron con él todos fueron muertos.

El que guardare un oído para escuchar al gobernador cuando Dios fuere servido darle
libertad o para oírlo que dirá el tiempo que es el descubridor de las verdades, hallará que no
es justo dar por culpado al que no puede defenderse.

Cuanto más se podría preguntar qué había de hacer un hombre de setenta años con veinte y
cuatro hombres, adonde no había suerte, ni municiones, ni artillería, ni caballo, ni
bastimentos, estando tres leguas de la marina sin nueva sospecha ni género de conjetura
que hubiese de ir allí el enemigo, mayormente que los que envió a reconocer como confiesan
los mismos que huyeron , no guardaron la orden que les había dado, porque poco vale la
prudencia y valor del caudillo, donde todos sus soldados parte huyen y parte no obedecen.
Domingo de Vera Ibargoyen [c. 1595]

Antonio de Berrío fue a poblar la isla de Trinidad por fin del año de noventa y uno y llevó
consigo veinte y ocho hombres y después le fueron cincuenta y dos, con [los] que pobló un
lugar llamado San José junto al río Caroní, tres leguas del puerto que llaman de España, la
tierra adentro donde tomó su asiento un indio cacique llamado Quana Quanare, que era el
más principal de aquella tierra.

El asiento es el mejor que se pudo hallar en la isla porque el río arriba pueden ir las piraguas
hasta media legua del >lo, y este indio Quana Quanare se recogió con su ite a otra parte de
la isla. El dicho Antonio de Berrío, la gente, se estuvieron tiempo de cuatro años en el
lugar, en el cual se hicieron tres casas e iglesia mayor romvento de San Francisco, y estando
así poblados, llegó I dicho puerto de España el con remitor Quatarral Capitán de las Quardias
de la de Inglaterra, a cuatro de abril del año pasado noventa y cinco con tres navios de buen
porte y bien los, con siete lanchas y trescientos hombres poco o menos.

Toda aquella parte de América situada al Este, desde Cumaná hasta el río San Agustín en
Brasil, tiene una extensión a lo largo de la costa de 2.100 millas en cuyo ámbito no hay
españoles7 ni portugueses, ni otros cristianos, sino sólo caribes, indios y salvajes. Es lugar
donde abundan el oro, las perlas y las piedras preciosas

De allí que la Guayana se ofreciera a la imaginación de Ralegh, como un país lleno de


riquezas capaces de sobrepasar aun a las obtenidas por Pizarro o Cortés; y al mismo tiempo,
como una tierra todavía no conquistada.

Vino aviso a ella de la isla de Trinidad, como sobre la dicha isla había venido una gruesa
armada inglesa, que era general de ella Níco Quatarral y que había preso a Antonio de
Berrío, Qobernador de la dicha isla y a muchos soldados que allí tenía, quemado la ciudad
de San José de Oruña que allí estaba poblado por el Rey Nuestro Señor y que había de venir
a tomar esta dicha ciudad y toda esta costa de tierra firme hasta Santa Marta. Que había
maniatado los dichos veinte y tres soldados y muertolos a puñaladas en la dicha ciudad de
San José de Oruña. Por el dicho aviso, la granjeria de las perlas dejó de pescar y esta dicha
ciudad se puso en armas. Después de algunos días apareció el dicho inglés con cuatro naos
gruesas y muchas lanchas y en el puerto de esta ciudad que llaman el Varadero, a los veinte
y tres de junio, echó doscientos y diez hombres en tierra muy bien armados con mosquetes,
coseletes y picas y vino marchando la vuelta de la ciudad y acometió un alto donde estaban
algunos vecinos de esta dicha ciudad y aunque con pérdida de algunos ingleses lo ganó.

Habiendo ya los dichos ingleses ganado parte de la dicha ciudad, los vecinos de esta dicha
ciudad y el dicho Qobernador Francisco de Vides, pelearon tan valerosamente que los
hicieron bajar por donde había subido y retirar, y en la retirada les mataron ochenta hombres
sin otros que fueron heridos, y los que quedaron los hicieron embarcar a nado, perdiendo los
dichos ingleses todas las armas con que habían saltado en tierra, el atambor y otros
despojos. Entre los dichos ingleses mataron al que venía por cabo y otros dos capitanes y
otros personajes, y por la gente que les mataron por no tener gente que llevar en sus naos,
dejaron en esta dicha ciudad uno de los navios gruesos que llevaban y por no quedar en
poder para echar gente en tierra en las demás ciudades de la costa de tierra firme, no fue por
la dicha costa sino desde el puerto de esta dicha ciudad, se fue a Inglaterra lo cual pareció
por la derrota que se vio

Miguel de Iguiribar, Escribano Público y de Cabildo de San José de Oruña. 8 de


noviembre de 1594.

Que se le dé el traslado o traslados que pide autorizados en pública forma al dicho


Procurador Qeneral, a los cuales interponía e interpuso su autoridad y decreto judicial para
que valga y haga fe en juicio y fuera de él y autorizado se le traiga para escribir a Su
Majestad en ello y así lo mandó y firmó de su nombre en la ciudad de San José de Oruña, a
once días del mes de noviembre de mil y quinientos y noventa y cuatro años. Alvaro Jorge.
Ante mí, Miguel de Iguiribar.
Yo, el dicho Miguel de Iguíribar, Escribano Público y del Cabildo de esta ciudad de San José
de Oruña de la isla de la Trinidad, presente fui a todo lo que de mí, en esta información y
autos se hace mención, y de mandamiento del Capitán Alvaro Jorge, Alcalde Ordinario de
esta ciudad, que aquí firmó su nombre Alvaro Jorge

Simon de Bolivar

Al parecer su nombre verdadero fue Simon Otsoa de la Rementeria, según costumbre de la


epoca, cambiaban el apellido por el lugar de origen, Asi de la Puebla e Bolivar, salio Simon
de Bolivar, hacia La Española, para finalmente arribar a la Isla de Margarita

Dos años hace que llegué a esta isla [de] Margarita en cumplimiento de las comisiones que
Su Majestad me dio para tomar las cuentas de su Real Hacienda, y el ingeniero fianza para
sacar perlas con el nuevo ingenio que inventó, y siempre he escrito a Vuestra Majestad del
estado en que tenía los negocios de mi cargo y, particularmente, como el ingenio [que el]
francés inventó no valía cosa ninguna, porque realmente no era ingenio, ni se podía dar este
nombre, sino una red de tomar pescado, y habiendo hecho muchas diligencias, visto que no
era de ningún aprovecho, lo envié España hace más de diez [y] ocho meses, y envié al
Consejo los recaudos y testimonio de todo lo que se hizo, y a él le mandé que se presentase
ante aquellos señores y sin duda no lo debió de hacer, pues he visto una carta de Vuestra
Majestad, escrita al Capitán Pedro de Salazar, Qobernador de esta isla, en la cual le hace
Vuestra Majestad mención de este ingeniero, Y así he querido dar cuenta a Vuestra Majestad
de este negocio como a quien trabajó en el despacho de él como Vuestra Merced.

Cuando llegué a esta isla los oficiales reales de ella se quedaron en la ciudad de Santo
Domingo, % adonde los habían llevado por mandado del gobernador de esta isla, por cosas
tocantes a sus oficios y del mal gobierno que en ellos tuvieron. Habrá cinco meses que la
Audiencia "de aquella ciudad me los envió presos por muchas deudas y pleitos que allí
tenían. Y si de ese Consejo no les enviaran la Cédula que les enviaron, para que sin
embargo me los enviasen, hoy no hubieran venido. Yo les tengo hecho cargo de todo lo que
ha sido a cuenta de ellos desde el año de ochenta porque les tomo la cuenta de quince años,
y será Dios servido que se acaben en otros seis meses para que les pueda enviar en la flota
de tierra firme, con todo lo cual Su Majestad tuviere en esta isla, e irán las cuentas
razonables y que se puedan entender^ y porque he procurado, de hacerlas de manera que
los que me fiaron y acreditaron en el Consejo puedan volver por mí haciéndome merced.

Este año ha habido por acá bien en que entender, con tantos enemigos que han pasado por
esta isla, aunque no han osado saltar en tierra, y si saltaran llevaran su pago por estar este
pueblo tan apercibido y en tanta defensa por mano del Capitán Pedro de Salazar,
Qobernador de ella, cuya elección para estos tiempos sin duda debía de ser del cielo porque
en cinco meses que hace que llegó a esta isla ha hecho tantas prevenciones que otro en dos
años no las hiciera. Ahora, últimamente, para echar el sello está cercando el pueblo de una
cerca y muralla por la parte frontera de la mar, por donde los enemigos podían venir, demás
de tener todo el pueblo y caminos trincherados, con tanta guarda y custodia como sí
estuviera en mí llano. Habiendo hecho un fuerte y fortaleza en el puerto más principal de esta
isla que se llama Mampatare, asistiendo personalmente sin perder punto de noche y de día,
Y yo, de mí parte, le he querido ayudar encargándome de aceptar la plaza de su Teniente
Qeneral para que no se embarcase en negocios de papeles y pleitos, de quien él es tan
enemigo.

De esta manera ha puesto las cosas de esta isla bien diferentes que en los demás pueblos
cercanos. En estas obras y fortificaciones habrá gastado como cuatro mil pesos donde
entran pólvora y municiones, que se han sacado de la Caja Real, en virtud de una Cédula
Real que esta isla tiene por agitar en cosas necesarias con acuerdo y parecer del
gobernador, cabildo y oficiales reales.

Y si los vecinos no hubieran ayudado de su parte en dar peones y otras cosas necesarias,
costara más de diez mil pesos de más, de los cuales se le han prestado debajo de fianzas,
otros mil y quinientos pesos de la Caja Real para la cerca y muralla que ahora está haciendo,
con cargo de que no trajo aprobación de Su Majestad, los volverá. Todas estas comodidades
se le han hecho por la extrema necesidad que este pueblo tenía por el tiempo en que está, y
por ver que los enemigos tomaron la isla de la Trinidad donde prendieron al Capitán Antonio
de Berrio y pasaron a cuchillo a veinte y tantos soldados que debajo de su palabra se dieron.

Asimismo saquearon y quemaron a la ciudad de Santiago de León de Caracas donde es


Qobernador Don Diego Osorio, habiendo subido por un camino del diablo tres leguas, y lo
mismo a la ciudad de Coro, y sospechamos que habrá sido lo mismo de la del Río de la
Hacha y Santa Marta para donde ellos caminaron. Y fue Dios servido que tres escuadras de
naos que pasaron por esta isla ninguno se atrevió echar gente en tierra, porque en la
Trinidad supieron quien gobernaba esta isla y las prevenciones que en ella estaban hechas,
que cierto es de mucha consideración. Ai pasar por esta isla echaron en tierra un mozo
irlandés, diciendo que se les había huido aunque después se ha sabido que le dejaron por
espía, como dejaron en la Trinidad dos.

El Capitán Quatarra que tomó la isla de la Trinidad y prendió a Antonio de Berrío, dicen que
es el Capitán de la Quardia de la Reina. Tuvo noticia de un río que el Antonio de Berrío
descubrió que baja del Reino y viene a dar junto a la Trinidad que se llama Orinoco, que
plugo a Dios que no se hubiera descubierto según las inquietudes que promete ha de dar,
porque en ocho días vienen del Reino por este río abajo a dar a la Trinidad.

Este corsario envió desde la Trinidad cien hombres en una media galera que hizo, y se
metieron cinco o seis jornadas donde tuvieron grandes cosas con los indios e hicieron
grandes amistades, y les dieron mucho metal de todo lo cual envío a Vuestra Majestad
relación por sí, que va con ésta, que es negocio de mucha importancia. Es [noticia] que [los
ingleses] van con designio de poblar el año que viene a la boca de este río y subir por él, que
sí así fuese, sería de grandísimo daño especialmente para esta isla por tenerle tan cerca.
Vuestra Merced lo vea, y trate este negocio con Su Majestad y con esos señores y que se
provea del remedio con tiempo que aproveche, considerando los daños que de esto pueden
resultar.

Debajo de lo que el Consejo y Vuestra Majestad prometieron, de que con brevedad se me


haría merced, vine a esta isla con estas comisiones sin ningún salario, donde he gastado de
mí hacienda más de tres mil ducados, y cuando de ella salga serán más de cuatro mil. El
salario que me da con mi oficio de Contador de Venezuela son ciento y treinta mil
maravedíes, que aún no son para pagar el salario a un criado y la plaza, es de suyo
cortísimo. Suplico a Vuestra Majestad por vida de mí Señora Catalina y del señor Don
Francisco, ser Vuestra Merced parte para que Su Majestad me haga merced de mudarme a
otra que sea mejor y que mi servicio importe más al servicio de Su Majestad, que para
Venezuela basta quien quiera aunque su habilidad sea corta, que con el favor de Vuestra
Majestad y del señor licenciado Agustín Alvarez de Toledo tendrá mi negocio buen efecto.
Nuestro Señor guarde a Vuestra Majestad por muchos años su vida, de mi Señora Doña
Catalina y esos caballeros hijos a quien beso muchas veces las manos.

De esta isla de Margarita, a 15 de octubre 1595.

Simón de Bolívar Margarita 1595. Contador


CAPITULO - 4

los Vascos en la fundación de Caracas

Varios vascos participan en los intentos de fundación de 1526 y 1528: Pedro de Alegría
(teniente de gobernador) y Martín López, entre otros. En 1567 Diego de Losada funda
Santiago de León de Caracas. Le acompañan Diego Henares de Lezama, baracaldarra,
autor del trazado de la ciudad y contador real, Sancho del Villar, oñatiarra, miembro del
primer cabildo y de los siguientes, alcalde en 1590 y alférez general del mismo, Francisco de
Agorreta, Francisco Maldonado de Armendáriz, Juan de Amézaga, etc. A comienzos del siglo
XVI se hallan en la zona los vascos Domingo de Zubizarreta, Sancho de Lizaur, Juan López
de Arrichulueta (veedor de Cubagua y de la costa de las Perlas), Martín de Ochandiano
(tesorero real) y fray Antonio de Bilbao (prior del convento franciscano de Nueva Cádiz de
Cubagua en 1531). El vizcaíno Bono de Quexo explora por primera vez la isla de Trinidad
(1515). Por entonces se conoce el paso por la zona de los capitanes Hernando de Beteta e
Iñigo de Basconia. El capitán Basconia toma parte en la expedición del alemán Ambrosio
Ehinger al lago de Maracaibo (1529 y 1533). Otro capitán, Gonzalo Martel de Ayala, toma
parte en 1538 en la expedición de Georg von Spira hacia San Juan de los Llanos. En 1540
Martín de Arteaga y Sebastián de Amescua, capitanes, participan en la expedición de Felipe
von Hutten al mítico El Dorado.

La marca que establecieron nuestros compatriotas en la región del Plata —que por algo fue
de antiguo llamada la Nueva VÍzcaya— con la fundación de las tres capitales: Buenos Aires,
Asunción y Montevideo por Garay, Irala y Zabala respectivamente, no la igualaron
ciertamente por estas latitudes. Pero el espíritu aventurero de la vieja estirpe no dejó de estar
presente, en más o en menos, también aquí. Y cuando aquel 25 de julio de 1567, fecha hoy
oficialmente aceptada, el capitán Diego de Losada procedió a la fundación de la ciudad ahora
cuatri-centenaría, entre los ciento treinta y seis hombres que con él entraron al valle de los
Caracas y poblaron Santiago de León, podemos contar seis vascos: Francisco Agorreta,
Alonso Andrea de Ledesma, su hermano Tomé de Ledesma, Francisco Maldonado de
Armendáriz, Diego Henares Lezama y Sancho del Villar.

Pocos, ciertamente, pero no de tan poca significación si tenemos en cuenta que entre ellos
están el hombre que trazó el plano de la nueva urbe, el que fue regidor en su primer cabildo y
ocupó ese puesto y el de alcalde en otras ocasiones, aquel que en memorable ocasión la
defendió, y quien, finalmente, además de otros títulos, puede ostentar el de ser uno de los
antecesores del Libertador. Daremos aquí, brevemente y de acuerdo a las más antiguas
fuentes documentales, noticias biográficas de ellos. Diego de Henares Lezama "... reputado
por biscaí-no Hijodalgo notorio. fue según de él, entre otras cosas, escribe el antiguo cronista
de Indias Vasquez de Espinosa: uno de los soldados de más consideración que leuaba en su
campo el General Diego de Losada. .Fue noble, natural de Varacal-do en Vizcaya, de la casa
de Lezama en Irauregui, una de las más antiguas y nobles de aquel Seño río. . ."|2) y "... y por
ser persona de suerte y calidad traza balor y entendimiento le remitió y encomendó el dho.
cappan. diego de Losada trassase y níbelase esta ciud- de lo qual abiendose encargado la
trasso níbelo e señalo plaga calles e solares de la manera y en el estado que oy esta.

Fue, pues, este vasco el hombre que diseñó la primitiva urbe caraqueña y en este orden de
servicios recibió también de Losada el encargo de medir las tierras y vegas del río y sus
contornos, para la repartición que de ellas se hizo entre los pobladores, el 8 de abril de 1568,
y dos décadas más tarde, pues nuestro agrimensor "tubo casa poblada ea esta ciud. mas
tiempo de beínte y tres años", fue designado por el Gobernador Diego de Osorio para que
midiera y delineara "las tierras deste baile abajo y arriba para las componer''/ 41 en
cumplimiento de las órdenes superiores recibidas, cosa que nuestro compatriota realizó a
satisfacción del Gobernador y de las partes interesadas. Es decir, que Diego de Henares
resulta una de las figuras más inreresantes no sólo entre los fundadores, sino también entre
los que contribuyeron a consolidar y dar fisonomía a la recién fundada ciudad.

Y no se agotaron en ese campo sus actividades, pues al mismo tiempo que tuvo una brillante
actuación en el ejercicio de las armas en diversas ocasiones, como en el fracasado intento
de los Mariches de sorprender y aniquilar a Caracas, descolló en casi todos los cargos ne la
administración civil que ocupó, hasta el de Contador de la Real Hacienda; no es de extrañar
que pudiera haber sido considerado como "uno de los buenos republicanos que abia en esta
ciud. procurando siempre su paz e quietud"/ 5' Al proceder a la fundación de Caracas, Losada
"hechas las diligencias que en semejantes acros se acostumbran, señalando sitio para la
iglesia, y repartidos solares a los vecinos [es decir en base al trabajo de

Henares Lezama] nombró por Rejidores a Lope de Benavides, Bartolomé de Almao, Martin
Fernandez de Antequera y Sancho del Villar, que juntos en Cabildo, elijieron por primeros
Alcaldes a Gonzalo de Osorio, sobrino de Losada y a Francisco Infante

Aquí tenemos, pues, en el primer cabildo de Caracas, año 156?, a Sancho del Villar, a quien
varias veces se le llama "vizcaíno", según el uso de la época, pero que propiamente debió de
ser guipuzcoano, del linaje de los Villar de Oñate. Fue, según Oviedo y Baños, "soldado
experimentado y de valor" y se distinguió en muchas acciones de guerra entre las cuales es
muy conocida la de la campaña que acabó con el heroico jefe de los indios Teques, el
cacique Guai-caípuro. Se le ve como regidor en otros cabildos —1573, 1581, 1589— y en
1590 es nombrado Alcalde y Alférez general de Caracas, donde sabemos que seguía
residiendo por los años de 1589 y 1590. Como fundador, pues, como cabildante tantas veces
y como vecino de tantos años, parece que no puede fácilmente desestimarse su testimonio,
que consta en el acta del cabildo de 14 de abril de 1590 cuando dice:

"Ha veinticuatro años que esta ciudad se fundó. . ."" lo que retrotraería a 1566 la fecha de la
fundación.

La nueva ciudad no sólo tuvo que luchar contra las acechanzas de los indios, quienes no
podían ver coc buenos ojos aquella invasión de su territorio secularmente poseído. Otros
enemigos la pusieron en peligro en sus primeros años. En el de 1594 una voraz plaga de
gusanos redujo a cenizas los sembrados, y en 1595 el peligro fue más directo sobre la
población. Se trataba del corsario inglés Amias Preston, que habiendo recalado en el puerto
de Guaicamacuto. "me-dia legua a barlovento del de la Guaira", entró por tierra al saqueo de
la ciudad que quedó desamparada "por haber ocurrido los más de los vecinos con los
alcaldes al camino real de la marina para defender la entrada pensando que el enemigo
intentase su marcha por allí". Y entonces... pero dejemos la palabra. una vez más, a Oviedo
y Baños: "Sólo Alonso Andrea de Ledesrna, aunque de edad crecida, teniendo menoscabo
de su reputación el volver la espalda

3-1) Conquistadores y colonizadores


Venezuela cuenta con tierras productoras de cacao, café, caña de azúcar y tabaco. Junto
con Argentina está considerado como el que mayores extensiones posee de terreno fértil
para el ganado (junto a las cordilleras y bosques de la Guayana). Son célebres sus
minerales: diamantes, oro, cobre, hierro, plomo y piedras preciosas. Entre quienes acuden a
lo que será Venezuela se hallan expedicionarios, colonizadores, funcionarios reales,
traficantes de esclavos (principalmente desde África), buscadores de perlas, etc. El recuento
de vascos sería larguísimo. Juan Pérez de Tolosa, juez de residencia para la provincia de
Venezuela y Cabo de la Vela, llegó en 1546 y restableció el orden en Coro y El Tocuyo. Su
hermano Alonso reconoció lo que sería Trujillo. Destaquemos al primer Simón Bolívar el
Viejo, de Zenarruza, escribano real y secretario de la Real Audiencia de Santo Domingo, que,
desde La Española pasa, en 1589, a Caracas como primer regidor perpetuo y procurador
general. A él se debió la creación de escuelas de primeras letras y un seminario de gramática
dirigido por Juan de Arteaga y Simón de Basauri (1591).

El capitán Antonio de Berrio, buscador de perlas conquistador de Trinidad y Guayana, funda


San José de Oruña (1592) y Santo Tomé de Guayana (1593, más tarde Angostura). Mención
aparte merece la nueva aventura de El Dorado (1561) con Lope de Aguirre y Pedro de Ursúa
como protagonistas y Barquisimeto como punto final de la misma. Ya en el s. XVII sobresalen
los estancieros, propietarios agrarios como Francisco de Arrieta, Pedro Hernández de
Galarza y Antonio Arraez de Mendoza en el valle de Bobures, Juan Félix de Arrúa en el valle
del Chama, etc. Entre los gobernadores y miembros del cabildo de Caracas aparecen los
apellidos Alquiza, Hernani, Oñate, Aguirre, Hoz de Berrio, Arriaga y Ribera, Ibarra, Lardizábal,
Bolívar, Lezama, Arguinzoniz, Zabala, Arechederra, Mendoza, Arteaga, Múxica y Butrón,
Villela, Echeverría, Landaeta, Guevara, Zuazo, Arraez, Ochoa, Bera, Zuloaga, etc. En
Barinas, los Ochagavía, en Barquisimeto los Ansola, en Mérida los Uzcategui, etc. En la
lucha contra los piratas holandeses del primer tercio de siglo destacaron los navarros Lope
Díaz de Armendáriz (marqués de Cadreita), el almirante Manuel de Redín y su hermano, el
capitán Tiburcio Redín que en 1637 ingresó capuchino y murió, en 1651, en La Guaira.
3-2) LISTA DE ALGUNOS VECINOS DE ORIGEN VASCO DOMICILIADOS EN CARACAS
DESDE SU FUNDACIÓN, (1567) AL 1600.

AGUÍRRE, Tomás de
Nombrado Procurador General de Caracas en
reunión de Cabildo dei año 1590.
Actas del Cabildo de Caracas. Tomo I, anos
1573-1600.
AGUÍRRE, Tomás de
Escribano de Gobernación el año 1585. Registro Principal Caracas. Tierras. Tomo
1639-40. T-G. folio 30.
ARRIAGA, Antonio
Otorga poder en mayo o junio de 1598. Millares Cario, Agustín: "Protocolos del siglo XVI",
pág. 188.
ARRIAGA, Martín de
Piloto estante en Caracas. 27 de noviembre 1595. Muy citado en documentos
posteriores. Millares Cario, Agustín: "Protocolos. . .''
ARRIAGA, Pedro de
Residente en Caracas. 31 de marzo de 1598. Millares Cario, Agustín: "Protocolos. . ." pág.
179-
ARRUPE, Felipe de
Otorga poder. 13 de abril de 1599.
Pinto C. Manuel: "Los primeros vecinos de
Caracas", pág. 46.
ARTEAGA, Martín de Clérigo diácono.
Actas de Cabildo. Tomo I. 1 de octubre de 1593-
ARTEAGA, Juan de
Maestro de escuela, en 1592.
Gil Fortoul: "Historia. . ." I, pág. 112.
ASPE, Francisco de
Recibe Poder de Pedro Gutiérrez de Lugo, tutor de los hijos menores de Simón de Bolívar.
Millares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 253-
AVENDAÑO, Prudencio de
Recibe poder general de Juan Trigón, 22-1-
1598.
Millares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 1/4.
AYARDE, Juan de
Nombrado Teniente y Alcaide de la Cárcel de
Caracas el 16 de febrero de 1600.
Millares Cario, A.: "Protocolos. . ." pág. 22;-
BASAURl, Simón de
Maestro de escuela. Otorgí poder a Francisco del Villar el 26 de abril de 1595.
BENGOECHEA, Sebastián
Residente en Caracas y señor y maestre del navío "San Pedro", el 3 de mayo de 1599.
Millares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 209.
BOLÍVAR, Simón de
Regidor en 1590. Alguacil Mayor en 1591. Regidor Perpetuo en 1593. Actas del Cabildo.
Tomo I, años 1573-1600.
BOLÍVAR, Simón de, (hijo)
Cura y Vicario de la Iglesia de Caracas, 30-VII-
1600.
Millares Cario, A.: "Protocolos. . ." pág. 252-
253-
ECHAVARRIA, Juan de
"Avaliador de perlas" en 1595. Alcalde de Hermandad en 1597- Fiel Ejecutor en 1599. Actas
del Cabildo de Caracas. Tomo I, años 1573-1600.
EMASABEL, Bartolomé de
Se le nombra en el Cabildo del año 1592, al que pide se le admita como vecino. Regidor
Perpetuo en 1594. Actas del Cabildo, Tomo I, años 1573 a 1600.
GAMARRA, Luis de
Recibe poder para cobro de pesos el 24-111-
1599.
Millares Cario, A.: "Protocolos...'' pág. 202.
GUEVARA, Diego
Construye una casa en Caracas, según contrato
de mayo o junio de 1598.
Millares Cario, A.: "Protocolos. .." págs. 188-
189.
GUEVARA, Juan de
Confiere poder a Andrés de Sotornayor para
toda clase de pleitos el 2-III-1ÓOO.
Millares Cario, A.: "Protocolos. .." pág. 233.
HENARES, Diego de
Alcalde en Cabildo de 1578.
Actas de! Cabildo de Caracas, Tomo I, años
1573-1600.
IBARRA, Juan de
Se le cita como "vecino de esta ciudad" en el
Cabildo del 4 de julio de 1594.
Actas del Cabildo de Caracas, Tomo I, años
1573-1600.
Depositario Genersl de la Provincia de Caracas,
27 de noviembre de 1595.
Millares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 143.
IBAIBARRIAGA, Juan de
Recibe poder para cobro de pesos el 22-11-
1600.
Millares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 231.
LEDESMA, Alonso Andrea de
Regidor de Caracas en 1574, 1578, 1580, 1581,
1589 y 1594. Fiel Ejecutor en 1591.
Actas del Cabildo de Caracas, Tomo I, años
1573-1600.
LEGUIZAMON, Diego de
" . está en esta ciudad por juez de lo que toca a livertá de los yndíos". Año 1590, enero 5.
Actcs del Cabildo de Caracas, Tomo I, años 1573-1600, pág. 115.
MALLEA, Antonio Pérez de
Comerciante en Caracas. 18 de agosto de 1599. Millares Cario, A.: "Protocolos../' pág. 219.
OROZCO, Martín de
Recibe, conjuntamente con el capitán Garci González de Silva, poder de Juan de Ibarra,
depositario general de la Provincia para que "puedan administrar y benefísiar quinientas
teses bacunas en la Provincia de Cumaná" el 26 de febrero de 1597
Millares Cario, A.: "Protocolos. . " págs. 150-151.
OZAETA, Martín de
Recibe poder general de Lázaro Vázquez el 28
de junio de 1600.
Millares Cario, A.: "Protocolos. . ." pág. 249.
SARRIA, Juan
Recibe poder de Simón de Bolívar para cobranzas. Año 1595.
Pinto C. Manuel: "Los primeros vecinos de Caracas" pág. 4.
URIA, Alonso de
Alguacil Mayor de Caracas en 1579.
Actas del Cabildo de Caracas, Tomo I, años
1573-1600.
URQUETA, Sancho de
Encargado por el Cabildo en misión de vigilancia de "los caminos que de la mar vienen a
esta ciudad".
Actas del Cabildo de Caracas, Tomo I, años 1573-1600, págs. 506-507.
URQUIZA, Sancho de
Recibe poder general de Hernán García el
18-1-1598.
Millares Cario, A.: "Protocolos. . ." pág. 173.
VERGARA, Juan de
Celebra contrato con el albañil Francisco Bení-tez para que éste le construya unas casas en
esta ciudad el 9 de junio de 1597. Millares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 160.
VILLAR, Francisco de
Recibe poder de Simón de Basauti para el cobro de cantidades el 26 de abril de 1595.
Millares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 127.
VILLAR, Sancho del
Regidor de Caracas en 1567, en 1573, en 1581
y 1589. Nombrado Alcalde y Alférez General
de Caracas en Cabildo de 1590.
Actas del Cabildo de Caracas, Tomo I, años
1573-1600.
ZABALA, Antón de
Recibe poder de Onofre Carrasquel para generalidades el 22 de octubre de 1598. Pinto C.
Manuel: "Los primeros vecinos de Caracas", pág. 40.
ZABALA, Martín de
Otorga poder pira cobros a favor de Marcos
Hernández el 25-VIII-1595.
Millares Cario, A.: "Protocolos. . ." pág. 139.
ZUAZO, Sancho de
Otorga poder general a favor de Martín de Salaeta, vecino de Santo Domingo el 14 de
mayo de 1597-Mulares Cario, A.: "Protocolos..." pág. 155.
CAPITULO - 5

En Torno a las Primeras Inmigraciones Vascas en Venezuela

Cuando se le lee, se ve que es él un autor bien documentado y con buen criterio, en líneas
generales. De ahí que no ignorase que la presencia vasca en su patria venezolana no databa
de sólo la presencia de los Bolívar, o -más de uno habría caído en este error- a partir de la
llegada de la Compañía Guipuzcoana y su precursor Pedro José de Olavarriaga en el
fecundo y tardío siglo XVIII, cuando con ella marineros y batallones de soldados vascos
arribaban a estas costas del Caribe para luchar, junto con los soldados venezolanos, en de-
fensa de esas mismas costas contra las incursiones inglesas, francesas y holandesas. Hay,
pues, una presencia vasca anterior, o -si se quiere- muy anterior.

puede afirmarse, teniendo en cuenta las últimas investigaciones desde 1495 a 1519, que
Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya*11, enviaban 233 inmigrantes en aquel primer momento.

Son vascos llegados desde luego a las costas venezolanas, pero también al actual Puerto
Rico, Santo Domingo y Panamá... mucho antes, por lo tanto, del contingente, por ejemplo, de
la Guipuzcoana.

Pero el concretar más e, incluso «personalizar» a través de los apellidos claramente


euskaldunes presentes en aquel grimer momento

de Vizcaya, cita a seis con el apellido Arteaga. dos , el de Baracaldo, nuevamente seis con el
de Orduña. con el de Zamudio, dos que llevan el de Orozco, mientras q doce se nos
presentan con el gentilicio Vizcaíno, si bien este último caso sospecho que el prof. Boyd-
Bowman -a] i que otros autores- desconoce el hecho de cómo por entonce*. y aun después,
«vizcaíno» equivalía, la gran mayoría de hft veces, a lo que en tiempos actuales llamaríamos
«vascófooo», o euskaldun. Si así fuera, no todos los que él registra con d apellido Vizcaíno
procederían propiamente de Bizkaia SJB» de cualquier zona vascófona, mucho más extensa
por enioB-ees que en nuestro siglo XX.

Entre los alaveses figura un Chaverri que por su variaar oriental -verri podría ser más bien
guipuzcoano, navarro o. incluso, laburdino. Lope de Zaratia sería el equivalente al ac tual
alavés, muy clásico, Zarate... Mientras que Alegría, Anda. Araya, Arriano, Gurendez(-iz), y
otros bien conocidos coao de Araba, curiosamente son citados sin el patronímico. Aparece el
famoso explorador Pascual de Andagoya, nativo dd valle de Koartango, junto con el no
menos conocido Pedraii». Hay un Lope Gogor de Elguea (gogor «duro»...), y un dipuo-do de
primera hora Beltrán de Guevara, más otro encomendero Sebastián de Guevara, un tal
Sancho de Arriaga, nativo dd valle de Gobía, más otros varios del vecino Salinas de Anana.
Como de Gasteiz están: Juan de Arana, Pero de Maturana. Bernaldino de Vitoria, Pero de
Vitoria, un (sin nombre) Martínez de Aberasturi, Lorenzo de Zozo (es decir, Zuazo). Y de la
misma llamada Mateo Saez de Zalduondo, más otros tres individuos con el apellido Zurbano.
Los guipuzcoanos, esecialmente variados, proceden de poblaciones tan renombradas como
Azkoitia, Azpeitia. Berástegi, Deba, Ondarribia, Gabina, Cetaria, Ernani. Legazpia, Arrásate,
Motriku, Olaso, Oñati, Leníz, Rentería. del mismo Donostia, y de Segura, Tolosa, Bergara,
Ordizia...
Por error incluye el investipador Body-Bowman entre los guipuzcoanos a un individuo de
Erigoitia, que es Bizkaia.

Además Guipúzcoa es el apellido de cinco sujetos, mientras que Santa Clara, con alusión a
la isla de la Concha, figura como otro apellido, hoy -lo mismo que Guipúzcoa- casi desconoci-
do o extinguido. Curiosamente el de Salazar, típico de la zona vasco-occidental, se presenta
como el de un vecino de Segura llegado a las Antillas en la misma época «antillana», Helusa
consta como procedente de Oñati, pero habría que pensar se trate de una Elosua por falsa
transcripción. Isasaga, venido de Ordizia, ocupará el cargo de teniente-alcalde de Cumaná,
extendiéndose luego ese apellido toponímico por Venezuela y Colombia con notable
profusión. El más repetido viene a serVergara, hasta catorce veces. No deja de llamar la
atención el antro-pónimo (nombre de persona) Estíbariz (de Oyardi), venido de Bergara,
nombre que venía conociéndose como de pila desde la baja edad media continuándose
hasta el siglo XVIII, y hoy rehabilitado por todo el ámbito vasco.

Aunque no faltan, son pocos los navarros que constan como venidos al nuevo mundo, recién
descubierto; en concreto Martín Duran Navarro, de Lizarra, que luego interviene en la
conquista de México. Miguel de Gorraiz, también de Lizarra; Julián de Miranda de Arga con
un convecino suyo. Luis de San Esteba, de Azkoien, al parecer mercader; Juan Navarro, de
Sangotza, mientras que Iñigo López de Zúñiga, trinchante, Angelo Navarro y Juan Navarro,
no especifican el lugar de su nacimiento.

Como tampoco se hace constar el pueblo natal ni la zona de origen de los criados Díaz,
Urrizar, de los encomenderos Ezquerra (dos con ese mismo apellido), Gambara, Ibarra,
Eguizabal, de escribanos como Ibañez de Ibarra, Landa; grumetes como Enderiaza,
Irumigarro; mercaderes como Aróstegui o los pilotos Gambara y Urreta; los procuradores
Olando; los de oficios varios Aguirre, Garay, Monquecho, Barrenechea, Ochoa, Ochoa de
Verazu, Ligarte, Uríbarri, y ese apellido oscuro, pero repetido entre aquellos vizcaínos,
Vendebal

Todavía el referido autor, hacia el final de su interesante libro, presenta, un Apéndice con los
resultados de su investigación en una relación inédita de 234 expedicionarios de aquellos
mares del mundo de los cuales 30 son de claro origen vasco, en igual número que los
portugueses.
Si tenemos en cuenta las otras regiones vascas de Laburdi, Benabarra y Zuberoa, hubiera
sido de esperar el acto de presencia de algún representante de las mismas, máxime teniendo
en cuenta los marineros de la costa además de los comerciantes y artesanos. Pero no es
posible descubrirlos ni bajo la denominación de «franceses»... Sí aparecen, en cambio, gen -
tes de zonas adyacentes de Bizkaia como Castro Urdíales y el valle de Mena, relacionadas
habitualmente desde antiguo con ella e incluso -caso del primero- integrado en algún
momento de la historia en el Señorío.

Me he ceñido a lo señalado al comienzo de estas líneas: al período «antillano», o primitivo. Y


concluyo dando a entender que, entre la población venezolana, se ha dado en cierto número
de casos una continuidad de aquellos apellidos euskéricos.

Pero para el que haya examinado las obras de Vicente de Amézaga (hoy agotadas) El
elemeno Vasco en el Siglo XVIII Venezolano (Caracas, 1966), y Hombres de la Compañía
Guipuzcoana (Caracas, 1967), le será fácil comprobar que, para esas épocas posteriores, lo
publicado por él es prácticamente definitivo, y que muchos de los apellidos toponímicos allí
recogidos no sólo son conocidos en la Venezuela actual, sino que algunos de ellos -como
Anzoátegui, Aramendi, Arguindegui, Arismendi, Ibarra, Iribarren, Lecumberri, Urdaneta,
Uztariz, etc., que resalta Arístides Rojas, en cuanto compañeros de Bolívar, en su obra
Orígenes Venezolanos (Caracas, 1891)- han permanecido como emblemáticos en la historia
de Venezuela
CAPITULO - 6

Investigacion Siglo XVI y XVII

Los siglos XVI y XVII coloniales, lo que es hoy Venezuela había tenido escaso relieve
histórico y económico. La comparación con las regiones americanas del Pacífico: México, el
Perú, Potosí, etc. nos lleva a la conclusión de que esta porción de Tierra Firme, una vez
terminado el período de la conquista, no había encontrado el rumbo que lo encaminara a su
propio desarrollo y a la definición de una estructura individualizada. Con tales caracteres se
inician los primeros años del 1700.

En cambio, a fines del mismo siglo XVIII, nos ofrece el país una fisonomía radicalmente
distinta, de la que es índice una brillante pléyade de personalidades de primer orden que
surgen al finalizar la centuria y se disponen a ser los protagonistas de la obra de la
Emancipación Continental. Algunos nombres: Miranda (n. 1750), Bello (n. 1781), Simón
Rodríguez (n. 1771), Bolívar (n. 1783), Roscio (n. 1763), José Luis Ramos (n- 1783),
Cristóbal Mendoza (n. 1772), Francisco Espejo (n. 1758), Fernando Peñalver (n. 1765),
Manuel Palacio Fajardo (n. 1784), José Rafael Revenga (n. 1786), Pedro Gual (n. 1783), el
Padre Maya (n. 1752), Miguel José Sanz (n. 1754), Mariano de Talavera (n. 1777), Manuel
García de Sena (n. 1775), etc. Creo que esta relación parcial y mínima es bastante elocuente
para poder afirmar que en Venezuela se había vivido un proceso de perfeccionamiento, una
evolución perfectiva, en el transcurso del siglo XVIII para que en su extremo postrero encon-
tremos una ciudadanía de tan excepcional calidad humana.

Por otra parte, a fines del XVIII hallamos un conjunto de disposiciones promulgadas por la
Monarquía española respecto a la ordenación política, económica, administrativa y
eclesiástica acordadas para el buen régimen e integración del territorio de lo que es
Venezuela en nuestros días, que hasta esta época había estado sometido a diversas y
complejas jurisdicciones, casi como apéndice geográfico a entidades políticas de mayor
significación. Veamos tales resoluciones:

a) El 8 de diciembre de 1776, se dicta la Real Cédula de creación de la Intendencia de


Caracas, con jurisdicción sobre las provincias de Venezuela, Cumaná, Guayana, Maracaibo
e islas de Margarita y Trinidad, o sea en toda la extensión del Estado actual. El profesor
Eduardo Arcila Farías en el prólogo al magnífico libro de la Dra. Gisela Morazzani de Pérez
Encíso, La Intendencia en España y en América (Caracas, 1966), señala la trascendencia de
la institución, en cuanto al ordenamiento económico del país. 1 Subrayo que la Intendencia de
Caracas era la segunda que se creaba en los dominios españoles de América. 2

b) El 7 de setiembre de 1777, por Real Cédula de Carlos III, se agregaba a la jurisdicción


gubernativa y militar de la Capitanía General de Venezuela, las provincias de Cumaná,
Guayana y Maracaibo, e islas de Trinidad y Margarita, "del mismo modo que lo están, por lo
respectivo al manejo de mi Real Hacienda, a la nueva Intendencia erigida en dicha provincia,
y ciudad de Caracas, su capital".3

c) El 13 de junio de 1786, se crea la Real Audiencia de Caracas, por el mismo monarca. En


ella se ratifica la jurisdicción de la Capitanía General e Intendencia de Caracas, y dispone la
instalación de la Audiencia de Caracas a fin de "evitar los perjuicios que se originan a los
habitantes de dichas provincias de Maracaibo, la de Cumaná, Guayana, Margarita e Isla de
Trinidad, comprendidas en la misma Capitanía General, de recurrir en apelación de sus
negocios a la Audiencia pretorial de Santo Domingo. 4

d) El 3 de junio de 1793 se promulga la Real Cédula de creación del Consulado de Caracas, 5


el tercero que se establecía en la América híspana, pues se habían creado antes únicamente
los de México (1603) y Lima (1614). Destaca Arcíla Parías que el Consulado de Caracas fue
decretado por Real Orden de 5 de setiembre de 1785, aunque sus Ordenanzas no fueron
aprobadas sino el 3 de junio de 1793, fecha definitiva de su promulgación.6 Señalamos
algunas particularidades que ofrecen positivo interés: la de que las Ordenanzas del
Consulado de Caracas se deben a iniciativa de los caraqueños, por cuanto que fueron
autorizados para redactarlas; en segundo lugar, se le atribuyeron funciones de organismo de
fomento, de las que carecían los organismos similares; y, por último, subrayamos que es el
primer Consulado establecido en Hispanoamérica en la segunda mitad del siglo XVIII,
síntoma evidente del reconocimiento de la necesidad de organizar una provincia pujante y en
brillante proceso de desarrollo. En la primera comunicación del Intendente de Caracas, don
Francisco de Saavedra (2 de mayo de 1785), aparece la constancia clarísima de este
convencimiento:

Sin embargo que en está parte veo recompensadas mis fatigas 7 y que el comercio cada día
se fomenta, los frutos se multiplican y el erario crece, conozco que son inadecuadas las luces
de un.hombre solo para atender a los muchos artículos de que constan estos dos
importantes ramos [agricultura y comercio], los cuales exigen un cuerpo personalmente
interesado en su adelantamiento. . .

Reflexionando estos puntos me vino a la imaginación que estas Provincias, así por su estado
-presente como por los vastos lejos que se descubren para lo venidero, no desmerecían un
Consulado. . .

Saavedra, el Intendente civilizador, comprobaba el desenvolvimiento alcanzado por el


territorio a su cargo, y, además vislumbraba un porvenir halagüeño, de vastos lejos, para los
años futuros.

la Bula del Papa, fechada a 24 de noviembre de 1803, poi la cual se hizo la erección
canónica del Arzobispado de Caracas, y sometidos como Sufragáneos los obispados de
Mérida y Guayana, o sea que su jurisdicción abarcaba a todo el territorio que en lo temporal
estaba sujeto a la Intendencia, a la Capitanía General y a la Audiencia. 8

Este grupo de documentos constituye la trabazón legislativa e institucional de la actual


extensión geográfica de Venezuela. Naturalmente, corresponde a una porción de los
dominios de la Corona española, reordenada en el siglo XVII sobre un plan que abarcaba
toda la vasta dimensión del Imperio español, pero lo que nos importa es destacar cómo se
hizo en esta región y en qué momento: en las últimas décadas del siglo XVIII.

Se ha señalado, muy justamente, que la organización de toda esta estructura legislativa ha


sido la base de la moderna Venezuela, pues la independencia política lograda poco tiempo
después, a partir de 1810, se fundó en Hispanoamérica sobre el principio del uti possidetis,
sobre los antecedentes y límites vigentes en 1810 durante el régimen de dominio español.

Por tanto, lógicamente, se han interpretado como base de la nación y el Estado venezolanos.
Ha sido tema de exaltación por parte de notables historiadores una u otra ins-titución corno
punto de partida de la vida política independiente. Por ejemplo, para Mario Bríceño Iragorry,
"la Cédula real de 1777, que permitió al Gobernador y Capitán General de Caracas, dictar
órdenes que se cumplían uniformes desde el Roraima hasta Río de Oro" constituye el
momento en que "se echaron los cimientos político-geográficos del gran hogar venezolano y
de entonces arranca el proceso formativo de nuestro país como nacionalidad determinada en
el conjunto universal de los pueblos civilizados". 9 Han surgido discrepancias muy respetables
sobre esta interpretación.

No son, sin embargo, las divergencias de opinión lo que motiva esta nota.
Estimo que el conjunto de disposiciones que atañen a Venezuela, desde la creación de la
Intendencia de Caracas en 1776 hasta la erección del Arzobispado de Caracas en 1803
pueden orientar el estudio de la transformación acaecida en Venezuela a lo largo del siglo
XVIII. Realmente las resoluciones oficiales de ordenación administrativa y política son
generalmente consagratorias de un estado de hecho, más que causa de una evolución
posterior. Es decir, son resultados, normas que reconocen la transformación habida en un
país, consagran algo que la vida y los hechos han demostrado o hecho ver al buen
observador político, al estadista que sabe percibir con mayor exactitud que los demás, la
fuerza de un cambio o de un estado real.

De ahí que juzgue de gran trascendencia el estudio de la mudanza y el desarrollo de la


sociedad que habitó desde principio del siglo XVIII el país que hoy constituye la nación
venezolana. O sea, alterar la perspectiva del examen de las disposiciones que hemos
enumerado: verlas como término de una profunda evolución desde los comienzos del siglo
basta sus postrimerías,,u

Creo que una investigación sistemática y orgánica del siglo XVIII venezolano, teniendo como
norte esta finalidad, habría de dar una excelente disquisición histórica.
Pienso en el análisis metódico de unos cuantos temas, que sin carácter limitativo de ninguna
clase, consigno a continuación:

Las instituciones. Organismos de gobierno metropolitano. Los Cabildos y su régimen. La


Universidad. La enseñanza. La Iglesia. El Ejército La Legislación general y las disposiciones
particulares. La población. Clases. Convivencia. Distribución en el campo y en la ciudad.
Costumbres. Las comunicaciones.
La propiedad. El trabajo.
La agricultura y el comercio,
Evolución cultural. El pensamiento.
Manifestaciones públicas, como signo del espíritu colectivo.
Relaciones con otros países.

El desarrollo a fondo de estos puntos y otros más, podría dar una visión más clara y acaso
satisfactoria del problema que plantea el siglo XVIII venezolano.

A Deseo aducir un documento, a mi juicio, de gran significación. Es una cita del Resumen de
la Historia de Venezuela, de Andrés Bello.12 El texto de este escrito primerizo del gran
humanista fue elaborado a fines de 1809 o a primeros de 1810, en todo caso antes del
movimiento político del 19 de abril. Más de la mitad del Resumen es síntesis de fuentes de
cronistas, como es bien sabido (Oviedo y Baños, principalmente), pero la porción relativa al
siglo XVIII es de redacción original de Bello, basada con seguridad en sus propias
observaciones y pesquisas, o en informaciones suministradas directamente por compatriotas
de avanzada edad o recogidas de la tradición oral, por lo aue tiene a nuestros ojos mayor
valor que los relatos y descripciones debidos a terceros.

En esta parte original de Bello, está el juicio sobre la acción de la Compañía Guipuzcoana en
Venezuela, que nos ofrece un cuadro vivo de los cambios operados en el campo y en
algunas ciudades, testimonio profundamente humano y orientador en la investigación que
preconizarnos. Esta página de Bello es la explicación de los vastos lejos, que Don Francisco
de Saavedra comunicaba en 1785 al Consejo de Indias.
He aquí las palabras de Bello:

Por una de aquellas combinaciones políticas más dignas de admiración que fáciles de
explicar, se vio la Provincia de Venezuela, constituida en [un] nuevo monopolio tan útil en su
institución, como ruinoso en sus abusos, a favor del cual empezó a salir de la infancia su
agricultura, y el país conducido por la mano de una compañía mercantil, empezó a dar los
primeros pasos hacia su adelantamiento: la metrópoli recobró un ramo de comercio que se
había sustraído injustamente de su autoridad: y Puerto Cabello se elevó al rango de una de
las primeras plazas, y del más respetable Puerto de la Costa firme.

La Compañía Guipuzcoana a la que tal vez podrían atribuirse los progresos y los obstáculos
que han alternado en la regeneración política de Venezuela, fue el acto rnás memorable del
reinado de Felipe V, en la América. Sean cuales fuesen los abusos que sancionaron la
opinión del país contra este establecimiento, no podrá negarse nunca que él fue el que dio
impulso a la máquina que planteó la conquista, y organizó el celo evangélico. Los
conquistadores y los conquistados reunidos por una lengua y una religión, en una sola
familia, vieron prosperar el sudor común con que regaban en beneficio de la madre patria
una tierra tiranizada hasta entonces por el monopolio de la Holanda.

La actividad agrícola de los Vizcaynos vino a reanimar el desaliento de los conquistadores, y


a utilizar bajo los auspicios de las leyes la indolente ociosidad de los naturales. La Metrópoli
que desde el año de 1700 había hecho más que cinco expediciones ruinosas a Venezuela,
vio llegar en 1728 a sus puertos los navios de la Compañía, y llenarse sus almacenes del
mismo cacao que antes recibía de las naciones extranjeras. No fue sólo el cultivo de este
precioso fruto el que contribuyó a desenvolver el germen de la agricultura en el suelo
privilegiado de Venezuela; nuevas producciones vinieron a aumentar el capital de su
prosperidad agrícola y a elevar su territorio al rango que le asignaba su fertilidad, y la
benéfica influencia de su clima. Los valles de Aragua recibieron una nueva vida con los
nuevos frutos que ofreció a sus pro-pierarios la acrividad de los Vizcaynos, ayudados de la
laboriosa industria de los Canarios. Los primeros ensayos de Don Antonio Arvide y Don
Pablo Orendaín sobre el añil dieron a esta preciosa producción de la agricultura de
Venezuela un distinguido lugar en los mercados de la Europa. El gobierno honró y
recompensó sus filantrópicas tareas, y la posteridad desnuda de prestigios ha decretado
eterna gratitud a unos labradores que ofrecieron^tan precioso manantial de riqueza, desde
los Valles de Aragua teatro de sus primeros ensayos, hasta Barinas que ha participado ya del
fruto de tan importante producción. Apenas se conoció bien el cultivo, y la elaboración del
añil, se vieron llegar los deliciosos valles de Aragua a un grado de riqueza y población de que
apenas habrá ejemplo entre los pueblos más activos e industriosos.

Desde la Victoria hasta Valencia no se descubría otra perspectiva que la de la felicidad y la


abundancia, y el viajero fatigado de la aspereza de las montañas que separan a este risueño
país de la capital, se veía encantado con los placeres de la vida campestre, y acogido en
todas partes con la más generosa hospitalidad. Nada hallaba en los valles de Aragua que no
le inclinase a hacer más lenta su marcha por ellos: por todas partes veía alternar la
elaboración del añil, con la del azúcar: y a cada paso encontraba un propietario americano o
un arrendatario Vizcayno, que se disputaban el honor de ofrecerle todas las comodidades
que proporciona la economía rural. A impulsos de tan favorables circunstancias se vieron
salir de la nada todas las poblaciones que adornan hoy esta privilegiada mansión de la
agricultura de Venezuela.

La Victoria pasó rápidamente de un mezquino pueblo formado por los indios, los misioneros,
y los españoles, que se dispersaron en las minas de los Teques, a la amena consistencia que
tiene actualmente: Maracay que apenas podía aspirar ahora 40 años a la calificación de
aldea, goza hoy todas las apariencias y todas las ventajas de un pueblo agricultor, y sus
inmediaciones anuncian desde muy lejos al viajero el genio activo de sus habitantes:
Turmero, ha debido también al cultivo del añil y a las plantaciones de tabaco del Rey los
aumentos que le hacen figurar entre las principales poblaciones de la gobernación de
Caracas: Guacara, San Mateo, Cagua, Giugüe, y otros muchos pueblos aún en la infancia
deben su existencia al influjo del genio agrícola protector de los Valles de Aragua: y las orillas
del majestuoso Lago de Valencia que señorea esta porción del país de Venezuela, se ven
animadas por una agricultura que renovándose todos los años provee en gran parte a la
subsistencia de la capital.
CAPITULO - 7

Expedicion de Limites - José de Iturriaga y Aguirre (Azpeitia, Guipúzcoa, diciembre de


1699 – Pampatar, Venezuela, 14 de septiembre de 1767). Miembro de la Real Armada y
de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas,

Declarada la guerra del Asiento entre España y Gran Bretaña en 1739, se le confiarán
importantes misiones en América.

Por real cédula de Fernando VI, se forma la Expedición de Límites (1750-1761) derivada del
tratado de Madrid (1750), en la que Iturriaga es designado primer comisario y comandante
general de nuevas poblaciones del Orinoco (1762-1767).

Nacido en el seno de una familia perteneciente a la élite local de Azpeitia en 1699, sentó
plaza de guardiamarina en la Armada en febrero de 1718 a la vez que su hermano Agustín
de Iturriaga y Aguirre;2? en 1733 ascendió a teniente de navío, en 1739 a capitán de fragata,
en 1745 a capitán de navío y en 1752 a jefe de escuadra. Fue alcalde de su pueblo natal y
diputado general de Guipúzcoa en 1727.

Dada su condición conjunta de miembro de la Real Armada y de la Real Compañía


Guipuzcoana de Caracas, dedicada al monopolio comercial entre la provincia de Venezuela y
España, se le confían importantes misiones en América al estallar la guerra del Asiento en
1739.3?

Así, en diciembre de 1741 recibió el mando de una flotilla de cinco navíos de socorro
destinados a La Habana (Cuba) sitiada por los ingleses. Posteriormente en 1743 se dirigió a
Venezuela, donde participó en la célebre Batalla de La Guaira y en los combates de Puerto
Cabello frente a la escuadra inglesa del comodoro Charles Knowles en la fase final de la
Guerra del Asiento. Adicionalmente preparó un proyecto de mejora de las fortificaciones de
Puerto Cabello.

En los años posteriores, Iturriaga se convirtió en un verdadero experto en cuestiones


relacionadas con Venezuela. Con el estallido del movimiento de Juan Francisco de León, en
1749, la asamblea de la compañía optó por enviarlo a España para defender a la
Guipuzcoana, ocasión en la que redactó el Manifiesto que probaba el beneficio aportado con
el establecimiento de la Compañía en Caracas (1749). Con esta obra, Iturriaga buscaba
desvirtuar ante la Corte española los cargos que se le hacían desde Venezuela. Dicho
Manifiesto pretendía probar los beneficios traídos por la Guipuzcoana y, al mismo tiempo, la
ilegalidad de la rebelión de pequeños cosecheros y contrabandistas que se acababa de
producir contra ella.

Durante esta etapa, las relaciones de Iturriaga con el poder colonial fueron excelentes, ya
que formaba parte del equipo de colaboradores del Marqués de la Ensenada como miembro
de las juntas de asesoramiento presididas por Sebastián de Eslava en Madrid.

De talante experimentado y veterano en lo referente al mundo americano, en 1751 el


Secretario de Estado José de Carvajal y Lancaster lo llamó para que se ocupara del mando
de la Expedición de Límites del Orinoco que se estaba organizando en ejecución del Tratado
de Límites hispano-portugués de 1750. Este nombramiento marcó el último período de
actividades para Iturriaga.

El 14 de diciembre de 1753, por real cédula de Fernando VI, se forma la Expedición de


Límites del Orinoco e Iturriaga es designado primer comisario; como tal debía ocuparse
básicamente de dirigir el trazado de la línea fronteriza.

Sin embargo, a este propósito se añadieron otros intereses de tipo político (expulsión de
holandeses del Esequibo), científico (estudios de la canela, la quina de Guayana y el cacao)
y económico (conocer el estado de las misiones capuchinas y valorar las posibilidades
productivas de la región). Entre sus colaboradores figuraban el coronel Eugenio Fernández
de Alvarado, los marinos José Solano y Bote, Vicente Doz y Nicolás Guerrero, el botánico
sueco Pehr Löfling, los médicos Benito Paltor y Antonio Condal, los dibujantes Bruno
Salvador Carmona y Juan de Dios Castel.

Investido con la Orden de Santiago, Iturriaga culminó con este nombramiento una carrera
dedicada a la guerra y el comercio.

Entre 1754 y 1761 desempeñó labores expedicionarias en el Orinoco y sus tributarios. Por
fin, sirvió hasta 1767 en el cargo de Comandante de Nuevas Poblaciones, un proyecto
dirigido a consolidar la presencia española en la Guayana, donde funda7? Las Bonitas
situada a la margen derecha del Orinoco, frente a la isla de su nombre, luego nombrada
Ciudad Real por el jefe de Escuadra de la Expedición de Límites en 1756 y Cuchivero
fundada en 1759, en territorio de las misiones de los franciscanos observantes.

Este primer establecimiento se hizo a orillas del río Cuchivero y se le conoció como Pueblo
Viejo. A raíz de los sucesos independentistas, el pueblo fue trasladado hacia el sector donde
hoy se encuentra y se le llama ahora "San Francisco de Cuchivero o Pueblo Nuevo".

Gravemente enfermo, se desplazó a la isla de Margarita para restablecerse, pero falleció al


poco de llegar a Pampatar el 14 de septiembre de 1767.

El año 1754 fue importante para el oriente venezolano. La fragata Inmaculada Concepción y
el navío Santa Ana transportaron hasta Cumaná un gran número de marinos, soldados y
científicos destinados a los trabajos de trazado de la línea divisoria con los dominios
portugueses en aquella región. Para reunirse con los comisarios lusos, los expedicionarios
españoles debían remontar el curso del Orinoco, atravesar los raudales de Atures y
Maipures, remontar el caño Casiquiare y alcanzar el río Negro, en cuyas orillas se
encontraba Mariuá, el punto de encuentro.

Semejante empresa implicaba la resolución de importantes problemas logísticos. Tropas,


víveres y pertrechos debían cruzar un territorio desconocido y plagado de riesgos.

Corría el mes de abril cuando desembarcaban en Nueva Andalucía, los miembros de la


Expedición de Límites al Orinoco.

Su misión era el trazado fronterizo entre los dominios españoles y portugueses y


cumplimentar un conjunto de tareas encaminadas a la reforma política, social y económica
de la raya tropical. La dirección de la expedición fue encomendada al capitán de navío José
de Iturriaga. Este azpeitiarra poseía experiencia en Venezuela, ya que había sido director de
la Compañía Guipuzcoana de Caracas, la empresa comercial constituida en 1728 por
hombresde negogios guipuzcoanos y que durante los cincuenta años siguientes monopolizó
el comercio entre España y Venezuela.

Los otros tres comisarios eran: el coronel Alvarado, el teniente de navío Antonio de Urrutia, y
el alférez de navío Solano.

También fueron designados cosmógrafos, médicos, cirujanos, dibujantes..., y el botánico


sueco Pehr Löfling.

El ayudante del comisario principal era Juan Ignacio de Madariaga; como piloto y cartógrafo
iba el donostiarra Santiago Zuloaga.

La muerte del ministro Carvajal, las rivalidades internas y el enfrentamiento de Iturriaga con
el gobernador de Cumaná caracterizaron el desarrollo inicial de la expedición. La entrada en
Guayana no se produjo hasta 1755, cuando Iturriaga logró llegar, acompañado de Solano, al
pueblo de Santo Tomé.

El resto del año los expedicionarios permanecieron entre las misiones y los peligrosos
raudales de Atures y Maipures. En febrero de 1757 Solano navegó por el río Meta hacia
Bogotá, a fin de recabar el apoyo del virrey.

Después de dos meses de viaje logró alcanzar la capital del Virreinato de Nueva Granda.
Cuando retornó a Guayana a principios de 1758, la situación de los supervivientes de la
expedición era dramática.

Sin embargo, la llegada de recursos económicos, víveres y hombres, permitió el


relanzamiento de la comisión.

Hasta su retirada en 1761 la actividad de los expedicionarios fue desbordante: exploraciones


del alto Orinoco y río Negro, diversos trabajos cartográficos y la consolidación de nuevas
fundaciones (Ciudad Real, San Fernando de Atabapo y San Carlos de Río Negro, La
Esmeralda, Muitaco).

En junio de 1760 Iturriaga recibió la orden de detener los trabajos.

Tras retirarse a Ciudad Real, se efectuó el repliegue. Al año siguiente partieron la mayoría de
los expedicionarios para la metrópoli, pues el primer comisario había decidido permanecer en
el Orinoco como comandante general de poblaciones, en un intento de dar continuidad a las
labores de organización territorial.

Una vez concluidos sus servicios como comisario de la Expedición de Límites, a Iturriaga le
fue ofrecida la gobernación de Quito, cargo que declinó para seguir en Venezuela, su tierra
de adopción. Enfermo, el vasco se desplazó hasta la isla Margarita para restablecer su salud,
muriendo en Pampatar el 14 de septiembre de 1767.

El final de la Expedición de Límites al Orinoco


Con la muerte de Fernando VI el 10 de agosto de 1759 desaparecía el último de los grandes
personajes alrededor de los cuales se había construido el sueño del entendimiento entre las
potencias ibéricas. Su sucesor, Carlos m, tenia una opinión ya formada sobre el llamado «ne-
gocio» de la línea divisoria. Su hombre de confianza en el Reino de las Dos Sícilias,
Bernardo Tanucci, había llegado a aconsejarle en diciembre de 1755 anular el Tratado de
Madrid.

Por tanto, no resulta extraño que uno de los primeros actos de gobierno del nuevo Rey fuera
la detención de todos los trabajos de delimitación en América, en espera de una decisión
definitiva.

Los acontecimientos se sucedieron con gran rapidez; tras la interrupción de las actividades
expedicionarias, apenas pasaron cinco meses hasta el envío al embajador portugués de un
oficio comunicándole la anulación, por parte española, del acuerdo diplomático59.

Su acta de defunción definitiva, el Tratado de El Pardo, firmado el 12 de febrero 1761, señaló


casi como único argumento que todo debía ser «como si el referido Tratado de 13 de enero
de 175o con los demás que de él se siguieron nunca hubiesen existido» 60.

Los comisarios de la Expedición de Límites al Orinoco —José de Iturriaga, Eugenio de


Alvarado, José Solano y José Diguja— y sus oficiales subalternos, las tropas de escolta y los
indios peones y bogas sumaban un contingente cercano a 800 personas.

A ello se agregaba una enorme cantidad de material de transporte, víveres, ar mas, artillería,
etc...

La orden de Wall a Iturriaga de despedir los indios y tropas innecesarios fue solamente un
primer paso en el desmontaje de la gran estructura expedicionaria. El primero en retirarse fue
José Diguja, que pasó a servir de inmediato a su postergado gobierno de Cunianá. En junio
de 176O Iturriag'a recibió orden de que los expedicionarios pasaran de Ciudad Real a
Cumaná o Caracas a esperar una última resolución. Los puestos de San Fernando y el
Casiquiare se mantuvieron, abandonando los restantes por falta de tropa.

A pesar de que en octubre el ministro de Indias Julián de Arriaga volvió a insistir en la orden
de retirada del Orinoco, hubo que esperar hasta marzo de 1761 para que se hiciera efectiva.
En julio del mismo año los expedicionarios partían para España, a la que arribaron el 11 de
septiembre.

El único en permanecer en el Orinoco fue José de Iturriga. El 24 de octubre de 1760 el


ministro de Indias Julián de Arriaga le había indicado:

«No obstante que en orden separada de 3 del corriente mes y año [...] se previene a V.S. se
restituya a estos reinos con todos los sujetos que fueron de ellos para entender en la
comisión del Tratado de Límites, es el ánimo del Rey que si V. S. considerase que la
detención de su persona en la provincia de Venezuela, Cumaná o paraje que a V.S.
pareciere puede contribuir al logro de la importante mira que V.S. ha tenido y practi cado de
fundar dos pueblos o ciudades, una en el sitio Uyape a la margen meridional del Orinoco y la
otra cerca del río Aro, haga se restituyan a España los demás comisionados, quedándose
V.S. por el tiempo que considerase para el fomento de los expresados pueblos o ciudades y
subsistencia en los parajes proficuos al resguardo de los territorios de S.M.»61.

Y quedarse en Ciudad Real sería, en franco contraste con los deseos de partir que había
mostrado el resto de sus compañeros, la decisión que iba a tomar el primer comisario, nom-
brado poco después comandante de Nuevas Poblaciones y del río Orinoco.

Fue la primera expedición científica del siglo XVIII, fue la que tuvo como destino el Orinoco
en cumplimiento del Tratado de Límites de 1750. A diferencia de lo que ocurrió poste-
riormente, cuando se pudo aprovechar lo aprendido y se conocían las necesidades funda-
mentales en hombres y medios para una empresa de esta índole, la Expedición al Orinoco
fue un punto de partida, creó un modelo organizativo

La elección de los hombres y de los medios tuvo que partir en nuestro caso, a falta de expe -
riencias previas, de intuiciones políticas y lealtades personales; la fidelidad al Estado y el cri-
terio de hombres provenientes de instituciones modernas, disciplinadas y probadamente
fieles a la Monarquía—el ej ército y la marina—fueron las únicas directrices seguidas en el
proceso de organización expedicionario.

Las posibles contradicciones y el carácter de improvisación que presidieron algunas de las


decisiones tomadas entre 1750 —cuando se dieron los primeros pasos organizativos— y
1754 —año de partida de la Expedición de Límites hacia América—no se pueden interpretar
exclusivamente como el resultado inevitable del «estado de carencias» científico y
tecnológico español, que por lo demás los magnos proyectos de ministros, como el marqués
de la Ensenada y José de Carvajal, intentaban superar creando una infraestructura suficiente
en ese campo. La aparente improvisación que preside la organización de la Expedición al
Orinoco por el ministerio de Estado español parece deberse, más bien, a su carácter pionero
dentro del gran ciclo expedicionario español de la segunda mitad del siglo ilustrado.

Nunca hubo una falta de voluntad política a la hora de dotar a la Expedición de los mejores
hombres y medios disponibles; José de Carvajal se asesoró durante los preparativos de la
empresa expedicionaria con grandes expertos y buscó personal con experiencia y cono-
cimiento de las áreas a recorrer y preparación suficiente, concediéndoles honores, poder, di -
nero y los libros e instrumentos más modernos.

Las características básicas que se buscaban en los expedicionarios, en los comisarios de la


Expedición de Límites fueron una preparación científica y técnica suficiente, una visión clara
de los problemas estratégicos y una absoluta lealtad a la Monarquía. Por debajo de los
comisarios, para un segundo escalón del esquema organizativo, era necesario encontrar
geógrafos, astrónomos, ingenieros y dibujantes con buena preparación técnica, ya que su
cometido iba a ser ejecutar disciplinadamente las tareas particulares designadas a cada una
de las partidas a las que quedaran adscritos.

El proceso de elección de los comisarios de la Expedición era, sin duda, el más delicado,
porque la eficacia de los trabajos de delimitación a realizar en América dependía
directamente de su propia valía profesional. El cargo de primer comisario recayó en José de
Iturriaga. Nacido en Azpeitia (Guipúzcoa) en diciembre de 1699, su condición simultánea de
miembro de la Real Armada y de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas explica que, al
declararse la guerra entre España y Gran Bretaña en 1739, se le confiaran importantes
comisiones en América.

En diciembre de 1741 Iturriaga, que detentaba el cargo de capitán de fragata, recibió el


mando de cinco navios de socorro destinados a Cuba 31.

Posteriormente se dirigió a Venezuela, participando en combates en Puerto Cabello y en la


célebre defensa de La Guaira frente a la escuadra inglesa del almirante Knowles. En los
años posteriores José de Iturriaga se convirtió en un verdadero experto en cuestiones
políticas, económicas y estratégicas relacionadas con Venezuela.

En octubre de 1749 se encontraba en la península, por lo que es posible que su nombra-


miento como primer comisario se vinculara a su conocimiento de las áreas que debía atrave-
sar la Expedición de Límites.
Iturriaga obtuvo el hábito de la orden militar de Santiago en 1750, culminando un ascenso
profesional cuyo mayor logro fue su nombramiento como jefe de escuadra de la Armada y co-
misario principal de la Expedición de Límites.

Tras participar en ella, fue nombrado comandante de Nuevas Poblaciones del Orinoco. Gra-
vemente enfermo, Iturriaga se desplazó a la isla de Margarita para restablecerse, muriendo
en Pampatar el 14 de septiembre de 1767.

El cargo de segundo comisario recayó en Eugenio de Alvarado. Nacido en Popayán en 1715,


tras servir en el ejército en Indias y en Italia, logró relacionarse con grandes personajes de la
corte. Su impecable hoja de servicios, experiencia americana y un talante natural para la
organización explican su elección como comisario. Alvarado desempeñó tareas expedicio-
narias hasta 1761, año en el que regresó a la península. Ascendido a brigadier, sirvió en los
años siguientes como comandante general de Oran y capitán general de Canarias.

Antonio de Urrutia fue designado para cubrir el cargo de tercer comisario. Sentó plaza de
guardamarina en 1729; tras navegar por el Mediterráneo, recibió el nombramiento como
expedicionario. Considerado activo y emprendedor, murió en Guayana en 1754.

El cuarto comisario fue José Solano y Bote. Este ilustre marino -tan vinculado a Venezuela-
nació en Zorita en 1726a2.

Sentó plaza como guardamarina en 1743, recibiendo una educación muy cuidadosa en
cuestiones relacionadas con la aritmética, geometría, trigonometría y cosmografía. Iras un
viaje a Gran Bretaña, Solano fue destinado a la Expedición de Límites al Orinoco.

Poco después de su finalización se le designó como gobernador y capitán general de


Venezuela, cargo que ocupó entre 1763 y 1770. Su gobierno es recordado como uno de los
más fértiles del período español. En 1771 José Solano pasó a servir a la Capitanía General
de Santo Domingo; incorporado de nuevo a la Armada, su intervención en la guerra de
independencia norteamericana le valió la concesión del título de marqués del Socorro de
Pensacola (Florida). Murió en Madrid en 1806.

El Inicio

El 15 de febrero de 1754 la «Inmaculada Concepción» y la «Santa Ana» abandonaron la


ciudad de Cádiz convoyadas por las fragatas

«Armiona», «Venus»y «ElAguilón». Elviajea América se caracterizó por la falta de brisas y las
repetidas calmas, lo que alargó considerablemente el tiempo de navegación.

El paso de las islas Canarias se realizó por el norte el 36 de febrero, cruzándose el trópico el
2 de marzo. Los expedicionarios no perdieron su tiempo; mientras el botánico Pehr Lófling
realizaba estudios ictiológicos, el comisario Eugenio de Alvarado dio comienzo a una
«Relación Histórica» del viaje en la que efectuó importantes observaciones políticas y
económicas.
El a de abril, al tiempo que los expedicionarios divisaban las costas americanas, fallecía el
promotor y responsable del viaje, José de Carvajal, con lo que perdían un apoyo fundamental
en España.

La llegada a Cumaná se produjo el 10 de abril, a los 54 días de navegación. Al día siguiente


la comitiva tomó alojamiento en las mejores casas que permitía el país 26. Tras la descarga de
efectos, la «(Santa Ana» fue despachada hacia su destino final, La Guaira.
Satisfechos por los ascensos que se les acababan de comunicar, los expedicionarios se dis-
pusieron a trazar su plan de organización en el país y a dar comienzo a sus trabajos. En
primer lugar, necesitaban obtener la colaboración del gobernador de Cumaná, Mateo Gual,
que les debía facilitar todo lo necesario. Según indicaba una cédula que le había mandado
José de Carvajal a Gual.

«Para que puedan hacer este viaje [los expedicionarios] con la comodidad necesaria y la se-
guridad que tiene el cumplimiento y la ejecución de las instrucciones y órdenes que les tengo
comunicadas, no habiendo como no hay otro paraje de mis dominios más inmediato al
terreno que se ha de reconocer que el distrito de vuestra gobernación [la Nueva Andalucía].
donde los requeridos comisarios puedan prepararse para una Expedición tan conveniente a
mi servicio, he resuelto que vos les acudáis y auxiliéis con todos los medios que haya en el
dicho distrito y especialmente que de la tropa de vuestro mando les deis y entreguéis la
escolta que vos y ellos juzgaseis necesaria para seguridad de sus personas, y los indios de
servicio que les parezca como también las piraguas, canoas, pertrechos, utensilios y víveres
que necesiten»37.

El 24 de abril, Iturriaga comunicó a Gual sus peticiones de hombres y medios para la Expedi -
ción. Necesitaba 12 lanchas o piraguas y 3 ó 4 goletas o balandras de 6 a 8 cañones para el
desplazamiento hasta la ciudad de Guayana de los miembros y efectos traídos desde
España28. El primer comisario también quería contar con 35 lanchas o piraguas, 6 curiaras,
250 indios bogas (remeros), tasajo y casabe para un año, además de 100 hombres de tropa
y 4 oficiales para su mando que estuvieran acostumbrados al Orinoco, lodo parece indicar
que el proceso de ruptura entre Iturriaga y Gual, que tuvo terribles efectos para el avance de
la Expedición, se desarrolló a partir de esta solicitud de ayuda. Gual contestó que le era
imposible dar lo que se le solicitaba; ante tal situación, Iturriaga optó por buscar auxilio de las
gobernaciones cercanas y acudir a sus amigos de Caracas para que le en viaran fondos que
permitieran a los expedicionarios salir cuanto antes de Cumaná.

La única salida posible al problema del apresto naval fue la construcción de embarca-

En agosto de 1754 salió de Cumaná i primer convoy con las 15 embarcaciones que
•habían podido reunir; en ellas se transpórtalos comisarios Eugenio de Alvarado, Anto-de
Urrutia y José Solano, y los cosmógra-. Aunque el destino final de todos era la i, cada uno
tenía cometidos específicos. Mfantras Solano debía solucionar en la Trini-dtad el mencionado
apresto naval de la Expedían- Urrutia debía reconocer la costa guayana

y Alvarado tenía que internarse en una


•ñoco de espionaje hasta las inmediaciones de icolonia holandesa de Esequibo.

En Cumaná sólo permanecieron Iturriaga y ci equipo de botánicos, ya que éstos debían el


viaje al Orinoco por tierra para po-•herborizar. Mientras ese momento llegaba i de 1755— los
naturalistas se dedicaron a ion de plantas en las misiones de Píri-ly sus alrededores.
EX último período de estancia de José de Iturriaga en Cumaná fue tan conflictivo como el
luyó con la ida de la mayor parte de los *ios. Dedicado a la resolución de los problemas de
transporte y escolta mi-la ayuda del gobernador de Margarita le prescindir de Mateo Gual

De acuerdo con el plan trazado para el avance de la Expedición de Límites hacia el interior
del continente y la realización de los múltiples cometidos encargados, el convoy que había
salido de Cumaná en agosto de 1754 se dirigió al delta del río Orinoco.

El mismo mes José Solano y sus hombres se separaron del convoy para dirigirse a la
Margarita. Sus órdenes eran determinar su posición astronómica, estudiar su clima y levantar
un plano general de la isla. Seguidamente debían encaminarse a la Trinidad, donde llevarían
a cabo el mismo conjunto de trabajos.

Antonio de Urrutia y Eugenio de Alvarado continuaron en dirección a Guayana por la costa de


Paria, el golfo Triste y la Trinidad. El itinerario del viaje comprendió Chacupata, Río Caribe y
Puerto España. Tras pasar la desembocadura del Orinoco por la Boca de Navios alcanzaron
la «ciudad» de Guayana, entonces una castigada aldea habitada por unos 150 soldados y
500 personas de otras clases, situada en un pésimo lugar desde el punto de vista sanitario.
Al poco tiempo se produjo la primera de una serie de muertes que acabaron diezmando
duramente la Expedición; el tercer comisario Antonio de Urrutia, que debía reconocer la boca
del Orinoco, murió en enero de 1755.

El caso de Eugenio de Alvarado fue completamente distinto. A pesar de que tenía que inter-
narse en el interior y ejecutar múltiples tareas, fue capaz de sobreponerse a las
enfermedades y desplegar un gran ritmo de actividad. Sus informes sobre la Guayana
tuvieron un carácter político y de espionaje económico y geográfico; entre ellos sobresalen el
dedicado a las comunicaciones con el Esequibo, las noticias sobre los caribes y las colonias
holandesas de Esequibo

El 14 de octubre de 1756 llegaban a Muitaco —rebautizado por José de Iturriaga como


«Puerto Sano», a causa de la mejora que experimentó su salud cuando estuvo allí— el
cuarto comisario José Solano y sus hombres. Aunque su comparecencia en aquel
establecimiento tras el paso del raudal de Atures constituía un acto de enorme importancia,
los expedicionarios no tenían demasiados motivos para estar satisfechos. Habían pasado ya
dos años y medio desde su llegada a América.

Algunos de los propósitos «secundarios» encomendados por el difunto ministro de Estado,


José de Carvajal, se habían resuelto satisfactoriamente; pero su tarea fundamental, el
trazado de la línea divisoria, era imposible de realizar mientras la Expedición no lograra
disponer de una red logística que sustentara el avance hacia Mariuá, el punto de reunión con
los portugueses.
La reflexión realizada por los comisarios los llevó a intentar resolver dos problemas básicos:
la falta de recursos y la carencia de vías de abastecimiento que aseguraran su implantación
regional. El viaje de Juan Ignacio de Madariaga a España y el de José Solano a Santa Fe
respondieron a ambas necesidades con eficacia; la tormenta política en la península no
impediría que les enviaran como refuerzos un nuevo comisario, dinero y pertrechos, mientras
el virrey de la Nueva Granada, José Solís, apoyaba sin reservas a la Expedición.

Con el refuerzo material disponible, los comisarios se pudieron dedicar a los trabajos de
organización territorial, que eran una condición indispensable para avanzar hacia el Ama-
zonas
CAPITULO - 8

INSTRUCCIÓN GENERAL Y PARTICULAR

DEL ESTADO PRESENTE DE LA

PROVINCIA DE VENEZUELA

EN LOS AÑOS DE 1720 Y 1721

PEDRO JOSÉ DE OLAVARRIAGA

Seccion I
Firma Pedro Joseph Olavarriaga
INSTRUCCIÓN GENERAL Y PARTICULAR DEL ESTADO PRESENTE DE LA PROVINCIA
DE VENEZUELA (1720-1721)

AL
EXCELENTÍSIMO
SEÑOR
DON JORGE DE VILLALONGA
CONDE DE LA CUEVA
Caballero del Orden de San Juan
del Consejo de Su Majestad
Teniente general de sus Reales Ejéreitos
Procurador Real del Reino de Mallorca
Virrey,
Presidente, Gobernador y Capitán General
del Nuevo Reino de
Granada

De todos los cuidados humanos, no hay ninguno sin duda más digno de alabanza que la noble
ocupación de trabajar para el interés de su patria y la gloria de su Príncipe: es por este camino
que llegan los hombres a la cumbre de la fama, y que la memoria de tantos ilustres personajes
celebrados en las historias se ha conservado hasta nuestros tiempos, como Numa Pompilio, los
Horacios hermanos, Mucius Scevola, & quienes merecieron de eternizar sus n ombres.

Pero para qué buscar tantos ejemplos en la Biblioteca de los Historiadores? si Vuestra Excelencia
es un ejemplo vivo de las virtudes que no se hallaran entre aquellos Antiguos; porque si fue
religioso Numa Pompilio, si valerosos los Horacios, si constante Scevola, les faltaban las demás
prendas que perfeccionan los hombres, o a lo menos quedaron sepultadas en el silencio; pero en
Vuestra Excelencia todas se hallan reunidas, todas resplandecen.

Si se mira la Religión, quien más que la ilustre Orden que profesa Vuestra Excelencia, en que se
halla vinculada la nobleza de sangre mezclada con la de los Borbones, la defiende, la asegura; si
se atiende al valor: sin hacer la numeración de los sitios, batallas y demás funciones en las cuales
ha dado vuestra Excelencia, tantas pruebas de su ánimo marcial en el discurso de treinta y seis
años, teñida todavía su espada de la sangre enemiga, basta para ser convencido; y más viendo
Vuestra Excelencia ocupar los primeros empleos militares. Por lo que toca a la Justicia, fiel
Achates (sic) de Vuestra Excelencia, llegó por la primera vez a estas Indias en su compañía, y
aunque extranjera en ellas, halló su amparo y su refugio en el corazón de Vuestra Excelencia
desde el cual como de su trono arregla las voluntades de Vuestra Excelencia dejando a su
ministerio el equilibrio de sus balanzas.

Estas virtudes son las pruebas del celo de Vuestra Excelencia para el servicio de Su Majestad, y es
por ellas que se erige Vuestra Excelencia, un monumento más permanente que el bronce, pero
qué Mayo r prueba que la constancia con la cual atiende Vuestra Excelencia a reparar las
desordenadas confusiones en que se hallaban estos Reinos y las Provincias depositadas al cuidado
de Vuestra Excelencia; aplicando todas las horas del día al trabajo, y sin duda todas las de la
noche a discurrir los medios más convenientes a los intereses del Rey y alivio de sus vasallos;
siendo igual Vuestra Excelencia: en la pluma que en la espada, cuando varios de los demás
Virreyes juzgan que es mucho trabajar el atender una vez a la semana al cumplimiento de su
obligación.

Es a ejemplo de Vuestra Excelencia, Señor, que sus ministros repartidos en las Provincias de su
Gobierno se esfuerzan a poder merecer el glorioso título de su protección; y es a este fin que Don
Pedro José de Olavarriaga, Juez enviado por Vuestra Excelencia en la Provincia de Caracas hizo la
instrucción general del estado presente de la dicha Provincia en cumplimiento de las órdenes de
Vuestra Excelencia, dejando a mi cuidado los Proyectos Militares más conveniente para la
seguridad de la Costa Marítima, y la restauración de los Reales derechos en ella, pero como los
alborotos en aquella Provincia nacidos por varios émulos ocasionaron su detención y prisión con el
indecoro que se ha hecho público, no tuvo lugar de dedicar a Vuestra Excelencia esta obra hija de
su trabajo, ni discurro lo hiciera teniendo presente el dictamen del Profano.

Publica non audent ínter monumenta venire, ne suus hoc illis


clauserit author iter. Pues para este efecto basta en nuestros desgraciados tiempos la realidad del
mérito con sola la aprehensión, o sueño del delito en la emulación este no se reduce a otra cosa
que a la fortuna de haber acertado a servir a Su Majestad. y a Vuestra Excelencia, como lo dicen
los efectos: at bene si quaeras fortunae crimen, in illo non scelus inuenies.

Hágalo, Señor, en su nombre ofreciendo esta obra a Vuestra Excelencia postrado a sus pies, y
suplicándole la mire con ojos de su acostumbrada benignidad, porque no verá Vuestra Excelencia
en ella tantos efectos de la elocuencia como la de lealtad, y juntando mis votos con los de su
autor, rogamos a dios guarde a Vuestra Excelencia en su Mayo r grandeza felices años. Santa Fé,
16 de Marzo de 1722 años.

Excelentísimo Señor

B. L. M. de Vuestra Excelencia su más humilde sevidor afecto

Juan Amador Courten.


Seccion I

Instruccion General y Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela en


los años 1720, 1721. -

Capítulo I. Idea General de la Provincia de Venezuela, sus límites y jurisdicciones, su


temperamento, calidad de su terreno, de sus frutos, sus minas, au gobierno
político y militar................................................................................................................ 13

Capítulo II. Estado particular y presente de la Costa Marítima de la Provincia de Venezuela,


desde Macuto hasta la Punta de los Flamencos, sus puertos, valles, ríos, haciendas,
nombres de sus amos, arboles de cacao, su producto, poblaciones y demás circunstancias
que sirven de instrucción a la planta de dicha Costa incluida en dicho Capítulo............. 19

Capitulo III. Estado particular de los Valles y Jurisdicciones de Tierra Adentro, en el cual se da
cuenta de las Mayo res poblaciones que hay en cada jurisdicción, sus haciendas de
cacao, nombre de sus amos número de arboledas, producto de ellas, etc., trapiches,
ganados, y demás frutos que jurisdicción da por sí, con otras varias particularidades...... 36

Capítulo IV Estado presente del comercio español, y de la introducción del comercio


extranjero en esta Provincia …..................................................................................... 68

Capítulo V. Estado particular y presente del puerto y fortificaciones de La Guaira, con sus
dimensiones. …................................................................................................................ 76

Capitulo VI. Estado presente particular y dimensionesde Puerto Cabello, y del Río Yaracuy
con las dimensiones de su Boca ….................................................................................... 82

Capítulo VII. Razones que obligan a reparar las fortificaciones del Puerto de La Guaira,
fortalecer a Puerto Cabello, y la del Río del Yaracuy....................................................... 87

Capítulo VIII. Proyecto de reparos con sus perfiles para el Puerto de la Guaira............ 94

Capítulo IX. Proyecto para Puerto Cabello y la Boca del Río Yaraeuy con sus perfiles............. 104

Capítulo X. Gastos a que montan los Proyectos de los Capítulos Antecedentes. Gastos de
los Reparos del Puerto de La Guaira. Tierras necesarias para el Proyecto ............. 113

Capítulo XI. Estado presente de la Real Hacienda de esta Provincia …....................................... 140

Capitulo XII. Estado en el cual se hallarán completos los Proyectos susodichos........................ 146
CAPITULO PRIMERO

Idea General de la Provincia de Venezuela, sus límites y jurisdicciones, su temperamento, calidad


de su terreno, de sus frutos, sus minas, su gobierno político y militar.

Idea General de la Provincia

La Provincia de Venezuela o Caracas, la cual era antecedentemente de la Audiencia de Santo


Domingo en la Isla Española, y que hoy es agregada al Virreinato del Nuevo Reino de Granada, y
por consiguiente a la Audiencia de Santa Fe. Empieza ítl este a los 10 grados y 15 minutos latitud
norte, y 337 grados y 25 minutos de longitud, y se termina al oeste bajo los 10 grados y 50
minutos latitud, y los S3S grados y 20 minutos de longitud. •*.

Sus límites
Sus límites son al oriente el río de Capaya que es en el Golfo que forma el Cabo de Codera con el
Morro de Uñare que la separa de la Nueva Andalucía en las Quebradas de Uñare; al occidente la
Laguna de Maracaibo en la Provincia del mismo nombre; al septentrión el Mar Meridional le sirve
de confines, y al medio día el río de Boconó, cerca de Guanare, que la divide ^ de la Jurisdicción
de Barinas, y siguiendo de este río al oriente se hallan unos llanos inmensos en los cuales el río de
Apure sirve de límites hasta el río Orinoco.

Jurisdicciones
v-Esta Provincia es dividida en diferentes jurisdicciones las cua-no obstante todas están debajo
del Gobierno de Caracas, de la Provincia, y |a primera de las jurisdicciones; las cuales son a
saber: San Sebastián, Valencia, Nirgua, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo,
Carora, Trujülo y Santa Ana de Coro, en el distrito de las cuales hay varios |k pueblos de nidios y
otros.

Su temperamento
Su temperamento es bueno y salutífero y aunque esta Provincia -sea tan cerca de la línea
equinoccial, no se experimentan no obstante calores muy fuertes, sino en los llanos y costas en
las cuales suele haber algunas enfermedades, porque el es templado por la altura de los cerros, y
las noches suelen frescas; el estío empieza ordinariamente en el mes de novic bre, y se acaba en
el de Abril , desde el cual hasta el mes de eiembre, es el tiempo de las lluvias, y es lo que llaman
el ii viernp. Raras veces hay terremotos como en las más tierras las Indias, y desde algunos años
no se han experimentada ningunos.

Calidad de su terreno
La Mayo r parte de esta Provincia está dominada de cerros muy altos, los cuales forman unos
valles amenos y fértilísimos. Detrás de estos cerros son los llanos tan inmensos y dilatados que
hasta hoy no se han podido conocer sino una parte de ellos, no sólo por la dificultad que hay de
caminar en ellos siendo, necesario usar de una aguja de marear como en la mar, y de atravesar
varios ríos caudalosos, como también por razón de las muchas fieras que se hallan, como tigres,^
leones, leopardos, culebras, etc. Y por él gran número de naciones indianas, no conquistadas,
como los tomusas, quaiquiris, caribes, peritos, palenques, ataparmas, etc., de las cuales hay
algunas que son antropófagos.

Sus ríos
Corren muchos ríos en esta Provincia y varios de ellos son muy caudalosos, como el Orinoco,
Apure, Tocuyo, Yaracuy, Aroa, etc., los cuales son todos navegables, y no hay valle que no sea
regado de un riachuelo. La caza y la pesca es abundantísima.

Su terreno y calidad de sus frutos


El terreno generalmente es bueno y capaz de producir mucho si fuera cultivado con cuidado; los
frutos ¡europeanos nacen.,; .con la misma facilidad que los de las Indias, el trigo daba de: otro
tiempo dos renuevos al año, con tanta abundancia qué ^ mantenía las Provincias circunvecinas de
harina; no se deja-dé sembrar trigo aún hoy pero, tan poco que no es suficiente .3 j>ara el
abasto de la Provincia, a lo demás se halla cualquier género de frutos y de legumbres necesarias
para la vida pinas, membrillos, manzanas, aguacates, higos, alverjas, chír' charos, lentejas,
garbanzos, arroz, etc., se recoge anuahnénte 'mucho cacao ei? sus valles, y tabaco, siendo el de
Barinas mas estimado (que aunque no sea de esta Provincia se
obstante en este Capítulo por venderse todos sus frutos en ella), se halla zarzaparrilla, palo de
brasilete, y otros muchos . palos, como cedro blanco y colorado, guayacán, vera, etc. El algodón
es muy común y en otro tiempo se hacían lienzos de algodón, hay mucho añil silvestre, y en
varias partes se pudiera trabajar; hay mucho ganado Mayo r y menor, cuyos cueros son muy
estimados de los extranjeros, no faltan caballos y muías muy buenos, en fin se puede asegurar
que la provincia de Venezuela fuera una de las mejores y de las más fértiles dé todas las Indias
Occidentales si fuera ella cultivada, pero la flojedad de sus vecinos es tan grande que en medio de
esta abundancia apenas se halla lo necesario a la vida.

Sus minas
Las minas que esta Provincia contiene en sus entrañas, no son menos estimables que las del Perú
y de la Nueva España; se halla oro, plata, azogue, cobre, diamantes, esmeraldas y perlas. El oro
sobre todo es tan abundante y común, que en el tiempo de las lluvias no falta minea quien halle
unos granos en las barrancas de los cerros que la fuerza de las aguas trae consigo, y arranca de
las minas; el cobre es muy común también, y en otro tiempo se sacaba mucho de las minas de
Cocorote, en la jurisdicción de Barquisimeto el cual se transportaba a la Costa Marítima en unas
canoas por el río de Aroa.

Gobierno Político
La Provincia de Venezuela ha sido regida (hasta que se agregó al Virreinato del Nuevo, Reino de
Granada) por un Gobernador con título de Capitán General, a cuyo cargo estaba co-metido el
cuidado de la justicia, y era el que sentenciaba los pleitos, de la cual sentencia se ocurría a la
Audiencia de Santo Domingo, y al.presente a la de Santa Fe. Tiene bajo su mando, un Contador,
un Tesorero y un Secretario de quienes corren con la Real Hacienda. El Gobernador tiene derecho
de nombrar Corregidores en todas las jurisdicciones en las cuales (so* bre todo en la de la Costa
Marítima) se nombran unos oficíales subalternos con título de Tenientes o Cabos a Guerra, los
cuales son puestos en los valles y puertos de la Costa para impedir el comercio de extranjería,
pacificar los alborotos, y las discordias que pueden encenderse entre los vecinos, y opo-j^merse a
las invasiones que los enemigos de la Real Corona pu-::_dieran ejecutar; a más de estos empleos,
el Gobernador provee los de Capitanes y demás oficiales de Milicianos de la

Abusos introducidos en el Gobierno


Esta fue la regla del Gobierno político de esta Provincia antes de su agregación al Nuevo Reino de
Granada, la cual hubiera sido muy ventajosa si algunos Gobernadores de los que la han regido no
hubieran ellos mismos ocasionado la, confusión, en la cual se halla hoy esta Provincia; pero las
vejaciones, las concusiones que varios de ellos han ejercitado disminuyeron la buena voluntad y la
aplicación al trabajo de sus vecinos, los cuales de por sí naturalmente perezosos se han dado del
todo a este vicio viendo que sus cabos prefirieron sus intereses y el apetito de las riquezas a los
intereses de la Real Corona, y a los de sus vasallos.
No es no obstante la orden prescrita para el Gobierno de esta Provincia que ha motivado los
abusos introducidos en ella, porque las Leyes y Ordenanzas de Su Majestad (que Dios guarde) y
de los Reyes sus antecesores tiran todas y atienden al bien de sus vasallos, y si estuvieren ellas
observadas con rectitud, justicia y conforme a los Reales Designios, Su Majestad hubiera sacado
más provecho de ella, y sus vasallos más quietad, pero no es a lo que han atendido algunos
Gobernadores, no han convenido con los Oficiales propuestos juntamente con ellos a la
administración de la justicia, y a la aumentación de la Real Hacienda porque sus intereses, no
eran iguales, y no se acordaban de esta máxima (que los de cuyo cargo está cometido la
administración de los estados, no de-Qumto Curow, ben f^ner entre ellos otra contienda, sino la
y«ío de Alegro de ejercitarse a quien trabajará con más utllidad para el bien de la República o
ejecutara apl mejor las resoluciones salutíferas, a lo menos ninguno prefiriera sus intereses
particulares a los públicos) pero estas discordias entre' los Ministros son siempre perjudiciales, y
cuando no convienen entre ellos, es imposible que los vasallos no padezcan, y es por esta razón
que esta Provincia está tan deteriorada y abatida, lo que ha autorizado muchos Gobernadores en
sus concusiones, es que habiendo suplido la Real Hacienda de alguna suma de dineros para asistir
Su Majestad a poder defenderse contra sus enemigos, y habiéndolos Su Majestad honrado de
algún gobierno en premio de su celo, pensaban que en virtud de la suma ofrecida tenían derecho
de vejar y perseguir los vasallos de su gobierno, y 10 mil pesos extranjeros ofrecidos han hecho
perder muchas veces a la Keal Hacienda hasta un millón de pesos en cinco años de Gobierno,
porque estos Ministros han permitido ocultamente la salida ,de los frutos de la tierra a los
extranjeros, y la entrada de sus mercancías, haciendo ellos mismos este dañoso o Curdo comercio
(no poniendo diferencia ninguna, en-19, Cap. e. tre las cosas útiles, y las que son perjudiciales,
entre la justicia y la injusticia, dejándose atraer por el interés .y la avaricia; y no por el amor de la
vir-id y de la Patria) por lo que no me espanto si algunos, entre los han insinuado que era
imposible cortar de raíz el comer-K> de extranjería en esta Provincia; pues eran ellos mismos
interesados a su continuación.

No quiero por estas razones dar mala nota de los Ministros pardos que han gobernado esta
Provincia, no me pertenece rgüir las obras ajenas, y varios entre ellos han gobernado jn celo y
justicia pero confiado en las palabras de un santo de-la Iglesia quien dice (que no es mucho
hablar, ni mucho escribir cuando no se habla, o no se escribe sino para cosas útiles y necesarias),
no debo tampoco disimular los abusos contrarios al servicio de Su Majestad que están
envejecidos en esta Provincia, porque como el restablecimiento del buen orden y de la justicia
cabe en la voluntad de los Ministros; es preciso que expliquen algunas faltas que han hecho los
antecedentes que los que en adelante rigieran esta Provincia no caigan en ellas.

Un Gobernador en estas partes del mundo debe mirarse como Padre de los que le son subditos, y
en esta consideración procurarles todos los alivios posibles, y defenderlos contra los que quieren
oprimir, porque como no suelen venir a estas tie-s sino dos géneros de personas, o de los que
buscan a hacer fortuna, o de vagamundos quienes hallando más fácilmente la en estas tierras,
que no en Europa, causan más perjuicio, te provecho; es necesario que un Gobernador impida los
unos enriquecerse con la hacienda ajena, ponga un freno limi-idb a su avaricia y dé órdenes
rígidas para que los otros trabajen

Esta máxima no se ha observado, no sólo los pere->sos, los vagamundos han quedado en su
letargía pero no se facilitado los medios de trabajar a las familias que han anido, a esta tierra a
este fin.

Isleños sin trabajo


Se envían, (verbigracia) en todos los navios registros de las i's de Canarias unas familias, para
poblar y cultivar esta tiricia, pero aunque esta máxima sea buena y no pueda ser no da no
obstante provecho ninguno a Su Majestad ni

tampoco a la Provincia, porque estas familias han dejado su patria, sus deudos en la sola
esperanza de amejorar su fortuna; y como en el trabajo sólo pueden hallarla, es preciso por
consi-; guiente dar los terrenos convenientes, suficientes y buenos/ pero los Gobernadores no han
atendido a esto -dándoles los-peores terrenos, dejándolos perecer así; esta miseria les ha.
forzado a buscar su vida en otra parte, y muchas veces en el comercio de extranjería, la han
hallado mejor (aunque muchos entre ellos han sabido ganarla por otra vía) no es de este modo
que la Provincia se puede enriquecer, es preciso al con-' trario animarlos al trabajo, procurar todos
los alivios posibles, y a este efecto mandar reconocer por personas propuestas y experimentadas
el terreno que se les asigna, a qué es más conveniente emplearlo, qué frutos puede dar con más
fertilidad, si estos frutos por su abundancia no disminuirán el precio, o el valor de los que ya están
cultivados de esta calidad, en fin sí están útiles, o necesarios en España, en las Indias, o entre los
extranjeros. Este arreglamiento dará muchas ventajas. I9 Se aumentarán los intereses de la Real
Hacienda por razón de la aumentación de los frutos. 2? La Provincia se poblará con más orden
porque se formarán unos pueblos los cuales en breve tiempo se aumentarán por las alianzas que
las familias que entonces se conocerán, formarán, y contratarán entre ellos. 3' Los vagamundos y
perezosos tendrán entonces un asiento fijo, porque les obligarán a trabajar, y a vivir en los
pueblos que les serán señalados, y no se verán tantos hombres ociosos en esta provincia, quienes
no habiendo otra hacienda que la capa y^ espada viven de lo que hurtan, duermen donde
pueden.

Hay muchas familias isleñas establecidas en esta Ciudad de Caracas las cuales apenas pueden
mantenerse con su trabajo, y valiera más que formasen unos pueblos; porque en fin más
conviene para el servicio de Su Majestad en las Indias que los pueblos sean grandes, y laá
ciudades pequeñas, y es en el trabajo del campo, y no en la ociosidad de la Ciudad que los
hombres hallan una vida dichosa.
Si los Gobernadores deben atender a que las familias que vienen a esta Provincia sean bien
establecidas, y tengan buenos,-; terrenos para trabajarlos; con Mayo r razón es su obligaciói
proveer a que las haciendas establecidas sean cuidadas por sus amos; pero pocos de ellos se han
dado a este trabajo, y ninguijí pensaba que este cuidado era de su obligación; pocos veeinjiJ de
esta tierra trabajan porque los que hubieran de obligaijf son aún más perezosos que ellos.

Hacienda. Poco cuidado de sus amos


Los naturales de la Provincia, entre los cuales comprendo las familias españolas establecidas
desde mucho tiempo en ella, son de por sí flojos y perezosos; yo no se si el temperamento de. la
tierra les induce a este vicio, o fi esta misma tierra dándoles con más fertilidad sus frutos los hace
despreciar estas ventajas, pero lo cierto es que los que tienen haciendas en la tierra dentro, o en
la costa no las cuidan como deben, y se fían, más de sus Mayo rdomos quienes por la Mayo r
parte les hurtan ' sus frutos, y como el ojo del amo aumenta, su caudal, así también cuando el
dicho amo pierde sus haciendas de vista, experimenta la disipación que &e hace de ellas, y es
dichoso cuando saca la mitad de su prodwcto; el Mayo rdomo como he dicho hurta a su amo, y
para que los esclavos no le den cuenta de las malversaciones que hacen, quedan sin trabajar y
con más libertad. Esta negligencia pierde a los negros, (nación, naturalmente inclinada a la
flojedad y al hurto), y cuando pueden hacer lo que quieren sin temor de castigo, no hay duda que
no sepan aprovecharse de la ocasión al perjuicio de sus amos.

Negros se pierden por falta de castigo


Este abuso causa varios inconvenientes que suelen ser funestos, 'el-negro tratado con más
benignidad se hace soberbio, y se alza contra su amo al menor castigo que le hacen, lo que le
induce, o a huir, o muchas veces a matar su amo o su Mayo r- . domo; la prueba de lo que digo
sobre la huida de los negros, es evidente, pues según la cuenta, (o loa cumbes que llaman), se
hace la numeración de mas de 20 mil negros huidos que obligan muchas veces a los vecinos a
tomar las armas contra ellos. Las muer-, tes que han dado los negros a sus amos no son tampoco
sin ejemplo pues sin buscarlo muy lejos (el homicidio que se cometió en el mes de Jamo de este
ano de 1721 en la persona de Don Miguel Fernandez Caba-vecino de esta ciudad, por un negro
Prendieron al negro y el Licenciado Don.Antonio ¿Ivarez de Abreu, Gobernador y Teniente de
Capitán General en esta provincia lo mandó a ahorcar.

Estos son los abusos que se han de reprimir y los Gobernadores no pueden en lo bastante animar
los hacendados a cuidar sus'haciendas, a castigar sus esclavos; y en ; breve tiempo
experimentarán la aumentación de su caudal, y por consiguiente la aumentación de los derechos
de Su Majestad.

Concusiones ejercitadas en la Provincia


Las concusiones que han ejercitado algunos Gobernadores son tan grandes que yo dudo si tienen
ejemplos en el mundo porqué sin aplicarme a particularizarlas sus firmas pagadas a cinco pesos
exactos; los empleos militares y políticos vendidos a los que más daban por ellos, la licencia para
cargar los navios, y otras embarcaciones de los frutos de la tierra que los españoles no podían
alcanzar menos de 500 ó 600 pesos, son pruebas de lo que digo, tan públicas y constantes que
ninguno lo ignora.

Tenientes o cabos a guerra: sws concusiones


Los Tenientes o Cabos a guerra, (verbigracia) que se envían a la costa (como arriba está
expresado) no tienen sueldo ninguno para este empleo que ejercitan según dicen por punto; no
cbstante muchos de ellos han dado hasta 300 o 200 pesos para alcanzarlo, y ha sucedido que al
cabo de un año tenían mil y dos mil pesos de reserva. Es cierto que sus provechos legítimos no
pueden ni darles de comer, ni mantenerles, ni criar caudal en tan corto tiempo, y que por esto es
imposible que no hayan hurtado publicamente, y que no hayan permitido el cp-merciar con los
extranjeros, y es también en lo que se enriquecen, y es a este fin que pagan, o han pagado a
losXiober-nadores para alcanzarlos.

Empleos dados por interés


Los otros empleos como de Corregidores u Oficiales de Milicianos se han vendido también. No se
ha atendido al mérito, ,ni al celo de los que se empleaban, pero este era más digno de ocuparlo
que lo pagaba más1 bien : y como nunca se pueden fiar en la afección, ni hacer cuen-ta de la
fidelidad de los que se dejan corromper. por los regalos, así no hay que espantarse si estos
Ministros no han hecho cuenta del bien de la Real Corona; estas concusiones enseñaron a los
vecinos^ de esta Provincia a buscar su interés por vías ilícitas al ejem-pío de sus superiores
(porque es ordinario q el genio de los vasallos se arregle al ejemplo. de sus cabos, y todas las
revoluciones que su* ceden en los estados son o la gloria o la des-* honra de los que los han
gobernado).

Licencia para cargar los navjos: cómo se conceden


¿Qué crueldad semejante hay en el mundo? Como la de ser de obligación de pagar a unos
Gobernadores avaros la licencia que Su Majestad concede a sus vasallos de cargar los frutos de
esta Provincia, no obstante se ha ejercitado muchas veces y todos los navios españoles han
pasado por esta ley rigurosa bajo' el Gobierno de estos Ministros quienes por premio de su
servicio han casi siempre fenecido su gobierno por cárceles u otros castigos proporcionados a sus
delitos, porque es máxima
constante que todo lo que falta de prudencia no puede durar, y aunque la fortuna parezca .
haberse declarado para ellos, se cansaba, no obstante, y no podía suplir a una temeridad
continua; la felicidad no acompaña mucho tiempo a los hombres cuando la virtud los deja.

Gobierno Militar
Por lo que toca al Gobierno Militar, aun está en peor estado que el Político; no hay fortificaciones
ni almacenes en orden, y los soldados que son mantenidos en el presidio de La Guaira no saben
observar disciplina ninguna, en fin, no se puede hacer cuenta sobre las defensas de esta
Provincia.

Fortificaciones
La Guaira es el solo puerto de toda la costa fortalecido pero sus defensas son tan mal arregladas y
construidas tan ridiculamente, proyectadas e ideadas que no merecen el nombre de fortificación,
porque estas obras que no valían nada en su mejor estado; valen aun menos hoy que son
arruinadas, no obstante los que no han visto La Guaira quedan admirados de los nombres
famosos de fuerza vieja y nueva, de fuertes de San Blas, San Diego, Santiago, San Jerónimo, y de
Trincheras, etc., y sacan luego por consecuencia que esta plaza es muy fuerte, y a lo menos una
de las mejores de las Indias Occidentales, pero yo puedo afirmar que me hallo más seguro atrás
del espaldón de un ataque, que-no en el mejor fuerte de estos, lo que se conocerá más fácilmente
en el Capítulo 5.
El mal orden y la ruina de las fortificaciones de esta Plaza no proviene de haber dejado faltar de
dineros para el mantemV miento de las defensas necesarias; al contrario si la plata que se ha
empleado hubiera sido a propósito, esta Plaza estuviera buena, y bien fortalecida, pero dos
razones son la causa de su nial estado.

La primera es que cada Gobernador de los que han residido enj esta Provincia, ha querido por
falta de Ingeniero formar pro-j yectos a su idea, y para que sea dicho que se había construido]
alguna obra de su genio en esta plaza, se contentó de proponer) sin reparar, si lo propuesto era
conveniente al terreno, del cual! mudaba muchas veces la situación para ajustaría a su idea, lo'
que ha ocasionado las desproporciones de esta plaza.

La segunda razón es que algunos Gobernadores han hallado sus provechos en la fábrica de las
obras que han propuesto por lo que el premio del arquitecto costaba más que la construcción. Es
constante que no hubiera gastado Su Majestad tanta plata si un Ingeniero hubiera formado un
buen proyecto en' el Puerto de La Guaira que se hubiera ejecutado con exactitud; a lo menos sus
defensas estuvieran proporcionadas," y Su Majestad supiera su valor sin que por motivo alguno un
Gobernador pudiera aumentar el precio arreglado para las fábricas necesarias.

Soldados
Los soldados del presidio de La Guaira son los solos de la Provincia, cuya dotación es de 130
plazas inclusas en ellas castellano, y 12 artilleros, pero se puede afirmar que no tienen sino el
nombre de soldados porque la poca disciplina que observan, y la negligencia de sus oficiales
puede causar mucho perjuicio al Real Servicio; y aunque la práctica militar no se ejercita tanto en
esta parte del mundo que la teórica, es necesario, no obstante que el soldado sea tan disciplinado,
tan pronto y vigilante en el seno de la paz, que si esperase el enemigo, y es durante la paz que se
enseña el arte de la guerra.

Sus armas
Son mal armados, y estas malas armas no son entretenidas, todo lo cual proviene del poco
cuidado de los Gobernadores, y
aunque el valor no deja nunca los españoles Quinto Curdo. no hay no obstante nada dé tan fuerte
que las cosas las más débiles no destruyan, y la guerra enseña la guerra a los vencidos mismos.

Vestuario
El modo de sus vestuarios, no conviene mucho tampoco, ios unos vestidos de blanco, los otros de
negro, esta variedad no ofrece la vista gustosa de ver una tropa uniforme que impri-
me en un tiempo el respeto, eí- temor, y hace acordar al vasallo la memoria de su príncipe de
cuyas órdenes, de cuyas voluntades, sus soldados son los ministros.

Su paga
Los soldados del Presidio de La Guaira tienen 10 pesos exactos al mes de paga, y por consiguiente
bastante para vivir y vestirse y es cierto que 8 pesos bastaran para su manutención lo que fuera
más conveniente al servicio de Su Majestad porque los dos pesos que sobran se pudieran emplear
para enviarlos el vestuario de España, y no tuviera obligación Su Majestad cíe darlos más que a
sus demás tropas, esto es, decir que con 28 pesos exactos para dos años se enviará -a cada
soldado un sombrero, una casaca, una chupa, dos pares de calzones, dos pares de medias, cuatro
pares de zapatos, cuatro camisas y cuatro corbatas; lo que fuere de Mayo r provecho al soldado,
pues hoy en día no reciben sino cinco pesos al mes para su cocina que llaman, y los otros cinco
son ya empleados antes que los hayan recibido, o para vestirse o para otras urgencias. Por lo que
toca las armas es necesario que Su Majestad las envíe, y sus reparaciones en adelante se hicieren
al costo del soldado cuyas fueren.

Almacenes
No hay almacenes en La Guaira, y las pólvoras se guardan en una mala casa hecha de tapia que
arriesgada cada día de saltar y de hacer mucho daño y perjuicio.

Tarazana,
La tarazana en la cual hay algunas armas en mal estado es una casa alquilada, de la cual el
alquiler ha costado más hasta hoy. que si la hubieran fabricado expresamente lo que hubiera sido
mejor, porque demás que la casa perteneciera a Su Majestad es que también se hubiera hecho
para el fin a que sirve.

Artillería
La artillería de La Guaira está en muy mal estado también; varias piezas son lastimadas, otras
necesitan granos, y todas generalmente están sin cureñas, porque-o las unas son podridas, o las
otras tienen más o menos peso y son por consiguiente afuera de sus proporciones, lo que puede
causar daño a la pieza, o a su artillero.

Municiones de guerra
Esta Plaza no es bastante proveída de municiones de guerra como pólvora, balas, granadas, etc.,
muchas balas de artillería no vienen al calibre de las piezas, y son por consiguiente inútiles, las
pólvoras también por falta de cuidado se pierden, no hay palas, picos, carretones, ni de todo lo
que es necesario en una plaza, o para sus reparos, o para trabajar cuando la ocasión se ofrezca,
no obstante todos estos instrumentos son necesarios en una plaza de guerra.
CAPITULO SEGUNDO

Estado particular y presente de la Costa Marítima de la Provincia de Venezuela,, desde Macuto


hasta la Punta de los Flamencos, sus puertos, valles, ríos, haciendas, nombres de sus amos,
árboles de cacao, su producto, poblaciones y demás circunstancias que sirven de instrucción a la
planta de dicha Costa incluida en dicho Capitulo.

Después de haber dado en el Capítulo antecedente una idea general de la Provincia de Venezuela,
paso a particularizarla más, y con más distinción. Empezando por su Costa Marítima de la cual no
se tratará sino de la parte que es más habitada y abundante, y que los extranjeros suelen más
frecuentar por el interés de su comercio.

La Costa de la Provincia de Venezuela, es una seguida de cerros muy altos; a la falda de los cuales
el mar formando varios puertos capaces de recibir los Mayo res navios. Ofrece la facultad a los
extranjeros de entrar en ellos, no solamente por razón de ser indefensos,' pero también por la
facilidad que hallan los dichos extranjeros de comerciar con los vecinos de esta Provincia
inclinados a este vicio tan contrario a la Real Hacienda, y a los intereses de Su Majestad.

Los más, o a lo menos los Mayo res de estos puertos tienen valles, unos más grandes que otros,
en las cuales se cultivaron y se cultivan varias haciendas de cacao pertenecientes a muchos
caballeros moradores, o vecinos de esta Provincia; el producto de los cuales por los unos se
conduce a los puertos de Su Majestad adonde se embarcan para España, o para la Ve-racruz
adonde se hace un gran gasto anuario de este fruto. Y por la Mayo r parte de los otros se pasan
los productos de estas haciendas a los puertos abiertos de esta Costa; en los cuales ocurren los
holandeses para comprarlos a trueque de géneros y otras mercancías convenientes al uso de
dichos vecinos.

El terreno de estos Valles es muy abundante y capaz de producir mucho más de lo que se saca
hoy de ellos. Varios ríos los riegan, pero ninguno de ellos es capaz de recibir embarcaciones de
vela por la poca agua que tienen; y el Yaracuy y Aroa son los Mayo res de la parte que tratamos

En estos Valles hay varias poblaciones de indios y negros establecidos por las Misiones de los M.
R. P. Capuchinos, a cuyo-cargo está cometido el cuidado de reducir los indios idólatras de esta
Provincia, y de poblar con ellos las partes de esta Costa inhabitadas, todo lo cual se explicará
arreglándose al plan que está al fin de este Capítulo.

JURISDICCIÓN DE CARACAS

Puerto de Macuto
El Macuto es un Pueblo de Indios en donde hay un puerto capaz de recibir navios; hay una
hacienda que pertenece al Padre Don Jacinto Abe-ro de 5 mil pies de árboles
Fanegas Arboles
50 5.000

Hay un río chiquito adonde vienen las lanchas de La Guaira a hacer agua.

De Macuto a la Punta de Guanapa 1/2 legua


Sigue en distancia de media legua La Punta de Guanapa que es una playa muy brava en donde las
lanchas tienen acceso muy dificultoso, o cuasi imposible, no tiene esta parte ni hacienda, ni río
ninguno.

De Guanapa al puerto de La Guaira 1/2 legua


De Guanapa a La Guaira hay media legua. El terreno que se alarga un poco, ofrece la explanada
que se explicará a su Capítulo, la playa es como la antecedente. El Puerto de La Guaira es el Real
adonde se embarca el cacao lícito, y adonde llegan los navios de registro, y otros que cargan,
quien para España, quien para la Veracruz. Se embarcarán en este puerto cada año de 25 a 30 mil
fanegas de cacao; hay un río chiquito.

De La Guaira al Peñón 1/4 de legua


Es un peñasco a una cuarta de legua distante del ángulo de la vuelta que hace la Costa, adonde
hay un cuerpo de guardia, no se puede dar fondo en esta distancia.

Del Peñón a la Punta de Maiquetia 1/2 legua


La Punta de Maiquetía se adelanta bastante en el Golfo que hace Cabo Blanco con la Punta de
Macuto, y su terreno deja una distancia de los cerros a la playa llana, en donde hay un pueblo de
indios de 50 familias y dos haciendas.
Fanegas Arboles
Domingo Zerrano ........................... 30 3.000
Don Alonso de Andrade ..................... 40 4.000

En la quebrada que hay antes de entrar a este Pueblo es situada esta última hacienda junto al
camino real de Caracas, distante de 5 leguas de La Guaira. En esta quebrada hay un riachuelo que
se desemboca a la Playa: de esta Punta a la siguiente cualquier género de embarcaciones pueden
dar fondo con más seguridad que no en el puerto de La Guaira.

De Maiquetía a la Punta Gorda 1/2 legua


El terreno en este paraje es más retirado por razón de los cerros que acercan del mar: la playa es
capaz de desembarco, pero con dificultad, no hay población ni haciendas en e^ste paraje.

De Punta Gorda a Cabo Blanco 1/4 de legua


El Cabo Blanco es el paraje en donde se termina la bahía de La Guaira, este cabo es un peñasco
alto por el cual lo conocen los marineros. ,

De Cabo Blanco a la de Catia 3/4 de tegua


Esta distancia hace un modo de ensenada alargándose un poco el terreno, y dejando el espacio de
una Playa, en la cual no hay poblaciones ni río; de la otra banda de los cerros de esta Costa hay
un pueblo llamado Catia que tiene 30 familias, o indios o negros, hay haciendas en este pueblo, y
camino para bajar a la Playa en la cual se puede dar fondo. Los cerros de este paraje son muy
secos e incapaces de producir nada.

De Catia a Las-Trincheras 1/4 de legua


La orilla de la mar se alarga siempre y recibe la boca de un río de poca agua junto al cual hay una
hacienda de cacao de poca importancia; a la vuelta de la Punta hay tres bohíos sobre la falda del
cerro que sirven de Cuerpo de Guardia defet dido por una trinchera de algunas piedras puestas
unas sobrj otras, y que dan su nombre a este paraje.

De Las Trincheras a Mamo 1/2 legua


Esta distancia es una playa accesible la cual a la orilla (dejai do un espacio estrecho de arena) es
limitada por la serranía

Mamo
Mamo es un puerto que dos puntas forman de peñascos coz bastante seguridad; un río de poca
agua se desemboca al me dio de su playa, saliendo de un valle estrecho en la cual sol tres
haciendas de cacao, a saber:
Fanegas Arboles
Don Blas de Landaeta ...................... 200 20.000
iDon José Romero .......................... 5 500
Don Manuel de Urbina ..................... 100 10.000
A más dé estas haciendas hay un pueblo de indios de 15 ó 2( familias. En este puerto puede dar
fondo cualquier navio, pe ro los holandeses ocurren poco en él; no sólo por la pro dad de La
Guaira, sino es también por el poco comercio quí hallan en él, ocasionado por el poco cacao que
se halla de LÍ Guaira, a esta parte toda la Costa es limpia y se puede dar| fondo con la proa en
tierra.

De Mamo a Los Arrecifes1/4 legua


Esta media legua es de peñascos, y enfrente de ellos hay unai cordillera de arrecifes que salen del
agua, la cual es de muchoj cuidado a los marineros, no obstante a la vuelta se da íondc y el
puerto es bueno, pero sin agua, ni población.

De Los Arrecifes a Santa Cruz 1/4 de legua


Esta distancia es una seguida de playa siempre limitada de cerros altos en la cual hay una
quebrada, y tras de ella hay un valle pequeño llamado Santa Cruz, en la cual hay dos haciendas a
saber:
Fanegas Arboles
Da. García .......................... 40 4.000
Don José Oyanguren, clérigo ................ 35 3.500

De Santa Cruz a la (Punta de La) O y 1/2 legua


Delante de esta playa hay un peñasco (a 500 o 600 pasos geométricos de distancia) que el mar
oculta un poco llamada La Lavandera que es de mucho resguardo a las embarcaciones. -

De la (Punta de La) O a Carayaca 1/2 legua


Carayaca es una caleta adonde se da fondo sin población, ni agua, porque la población es distante
de una legua de la Playa, la cual se reconoce por la casa del Cura que está arriba de un cerro, no
se hace comercio en este paraje.

De Carayaca a Los Tarmes 1/2/ legua


Esta media .legua es una Costa seca y la playa permite con dificultad a las lanchas de llegar a
ella.

De Los Tarmes a Uricaro 1/2 legua


Uricaro es una quebrada en la que hay una hacienda de:
Fanegas Arboles
Don Martín Hoscoso ....................... 100 10.000

Los cuatro bohíos que son a la Playa son de esta hacienda, y sirven para ranchos a los
pescadores, y a la guardia.

De Uricaro a Chichiribichi
En saliendo de Uricaro es una seguida de cerros el pie de los cuales es de peñascos ásperos, a los
cuales no obstante se pueden acercar los Navios hasta con el bauprés sobre ellos habiendo tales
partes adonde hay más de 60 brazas de agua, al medio de la distancia de Uricaro a Chichiribichi
hay una Punta llamada la media legua por dividir con efecto esta distancia igualmente.
Chiehiribichi
Este Puerto es el primero que se puede titular de este nombre desde La Guaira, porque los demás
antecedentes son Puertos abiertos o caletas.

En formado de un peñasco que se adelanta en el mar de la banda del este, el cual haciendo dos
Puntas en entrando que los navios han de evitar por razón de dos- bajos que salen de dichas
Puntas, aun que no muy lejos se acaba para dejar

De Pauralata a Tusgoa y 1/2 legua


Esta media legua hace como un modo de ensenada por i de la Punta del Este que es la que sale
más a la mar con Blanco. Propongo la Vigía sobre esta Punta, porque desí a Cabo Blanco, y las
Tucacas, y por consecuente todc Puertos que son en medio.

Tusgoa
Tusgoa como he dicho es un puerto formado por la puntal bredicha del Este; y que entra bastante
en mar, pero í¿í capaz de recibir navios sino balandras y barcos, no se at sino a la Playa. Los dos
lados del Puerto son impractica y de peñascos.

El Valle es muy pequeño que tiene lo más media legua terreno malo, no ha permitido poblarlo; su
río que se dea boca a la banda del Oeste es chiquito, no tiene otras partiH laridades.

Dé Tusgoa a Zepe 1 legua.


Esta.legua tiene mucho fondo, y los navios pueden dar con bauprés en tierra hasta sobre los
peñascos de su Costa.

Zope
Este puerto es bueno, y mejor que los antecedentes, aunque^ playa es pequeña e inquieta, pero
los navios que dan fondc Oeste son seguros; los dos lados son de peñas, sobre las cua] al Este
hay un bohío para la guardia y otro a la playa. La gía buena, es al Oeste atrás de la cual hay una
población indios de Chuao. El Valle tiene 1 legua de largo y cerca; 1/2 legua de ancho en su más
anchura; se hallan en él ti haciendas de cacao a saber:

Fanegas Árbol]
Don Juan de Bolívar ....................... 100 10.Ó00
Don Pedro de Aponte ....................... 50 5.000
Don Lorenzo Zedeño ........................ 50 5.000

El terreno de este valle es bueno, y hay para aumentar laa ciendas. El río es mediano, y se
desemboca al Este; hay en es Valle un camino que conduce a Chuao. Este es el primer puc donde
los holandeses van a hacer el trato. Hay en la plaza pieza de artillería de a 6 libras de bala
desmontada.

De Zepe a Chuao 1 íegua


La distancia de Zepe a Chuao es siempre costa de peñascos, y no tiene particularidad ninguna.

Chuao
Chuao es una bahía muy abierta en la cual los navios arrimados a tierra tienen 20 brazas de agua,
y las balandras pegadas a la misma tierra 10 brazas, fondo arena.

Hay en la playa un bohío para la guardia, el Valle tiene 2 leguas de largo y 1 de ancho, su terreno
es bueno y capaz de producir mucho. El río se desemboca por el medio de la playa y tiene
bastante agua. En este valle hay una hacienda:

De la Obra Pía

Fanegas Arboles .
700 70.000

Hay tres poblaciones en él, dos de negros que son al Este del río de cerca de 100 negros y la
tercera de indios de 14 familias, tiene su Iglesia y Cura.

De Chuao al Valle Seco 1/4 de legua


Valle Secó es un abrigo aodnde los navios pueden dar fondo, no tiene población, ni río.
De Valle Seco a Bahía Muro 1/4 de legua
Tres puntas de peñascos ocupan esta distancia, tiene a su vuelta una bahía de 1/2 legua en la
cual no se puede dar fondo, sino en Bahía Muro que no es sino abrigo; no habiendo nada en
tierra.

De Bahía Muro a Las Bodegas 1/4 legua


Este cuarto de legua ocupa un arco del cual la orilla es de peñascos muy ásperos. Las Bodegas
son tres cuevas de peñascos que. por este motivo tienen este nombre.

De Las Bodegas a Bahía Grande 1/4 legua


Toda la orilla de esta distancia, así como la de toda la ensenada es una costa muy brava por la
perpetua agitación del mar.

La Bahía Grande hace la vuelta al Oeste de esta ensenada, se puede dar fondo en ella, aunque
con poca seguridad. Esta bahía es grande pero muy abierta, tiene comunicación llana con el Valle
de Choroní y su puerto.

De Bahía Grande a Choroní 1/4 de. legua


La punta llamada Pilón de Azúcar se adelanta bastante a la mar, y ocupa este cuarto de legua. Es
un peñasco que hace tres puntas bastante altas delante de las cuales se da fondo.

Choroní
El Puerto de Choroní no entra mucho en la tierra, su solo resguardo es la punta sobredicha; su
playa es grande, y los navios dan fondo en toda la distancia que corre de esta punta, al Pórtete.
Hay dos casas a la playa que sirveft para la guardia, y a los pescadores; las lanchas llegan a ellqs
por la Boca del Brazo del Este del río, en la cual entran las canoas y lanchas cargadas hasta un
tiro de pistola, y en tiempo de invierno con las crecientes de las aguas los barcos pueden entrar a
la misma distancia.

El Valle de Choroní es grande habiendo $os leguas de largo y uno de ancho. Vive en él mucha
gente, hay una población de indios situada en la isla que hacen los dos brazos del río, del cual el
brazo del Oeste (que no es navegable), se va a perder a la mar al medio de la Playa; en esta
población viven 12 familias de indios que tienen su Iglesia y Cura. Las haciendas de cacao de este
valle son buenas, así por el cuidado de sus amos, como por la buena calidad del terreno, pero los
holandeses que suelen ir siempre a este puerto, recogen lo más del provecho, o producto de ella.
Su numeración es la siguiente:
Fanegas Arboles
Los López ..,....................*.......... 90 9.000
El Padre Don Ignacio Vázquez de la Cruz 50 5.000
Es de 4 amos, Doña Micaela de Ovalle, 60 6.000
Payare de Nicolás de Gama ................. 50 5.000
El Conuco Grande de los Ovalles .......... 60 6.000
El Casino de Don Simón Copar .............. 140 14.000
Los Ovalles ................................ 260 26.000
La Isleta; Doña Catalina de la Torre ........ 40 4.000
Don Simón Millán ......................... 50 5.000

He hallado en la Playa, de este Puerto tres piezas de cañón de hierro desmontadas, 2 de a 8 libras
de bala, y la tercera de a 3 libras.

De Choroní al Pórtete 1/2legua


Esta media legua es ocupada por la Playa y por un peñasco, a la vuelta del cual está el Pórtete.

Este Pórtete es un peñasco raso del agua, adonde llegan las lanchas para recibir el cacao que los
negros traen a este paraje por un camino tremendo, y esto es cuando se ofrece algún
impedimento.

Para ir a los holandeses para cargar en Choroní mismo, con el cual tiene comunicación; hay otro
camino que conduce de éste a Aroa, siguiendo la orilla de la mar, a esta parte a bien llamarla, el
refugio de Choroní para el trato; los navios (como ya es dicho) dan fondo entre estos dos puertos.

De Pórtete a Aroa 1/z legua


La costa es siempre áspera como las demás, y no tiene otra singularidad.

Aroa
En una Playa poco honda en la cual las lanchas llegan, y delante del cual los navios pueden dar
fondo; hay un rancho en ella para la guardia.

El Valle de este Puerto tiene una legua de largo, y es poco ancho; no se. ha trabajado en él sino
una hacienda aunque su terreno sea bueno; y es la hacienda de:
Fanegas Arboles
Don Alejandro Blanco ...................... 240 24.000

El río que lo riega es chiquito y se desemboca al medio de la Playa.

De Aro al valle Seco 1/2 legua

La Costa en esta distancia es más brava rompiéndose las olas a sus peñascos con más esfuerzo.
Valle Seco es un valle de poca importancia, el cual no tiene población, ni agua.

De Valle Seco a Cuyagua, 1/2 legua


Esta media legua es como la antecedente muy áspera, hace una punta que adelanta bastante a la
mar, a la vuelta del cual es el Puerto de Cuyagua.

Cuyagua
Este Puerto es una bahía poco honda en la cual se da fondo sobre 8 y 10 brazas de agua, la mar
es quieta lo bastante; a su Playa hay un bohío para la guardia.

El Valle tiene 3/4 de legua de largo y 1 de ancho, hay dos caminos en él, uno que va a Aroa y el
otro a Cata; hay una población de indios que serán 30 familias con su Iglesia y Cura pegado por
Su Majestad, aunque este valle es pequeño no deja de tener bastantes haciendas, el producto de
las cuales, va la Mayo r parte a los holandeses; las haciendas son:
Fanegas Arboles
Don Juan de Ulloa ......................... 160 16.000
Los menores de Don Francisco de Tovar ...... 80 8.000
Don Nicolás de Aponte ..................... 70 7.000
Don Pedro Manuel Vásquez ................. 60 6.000
Don Esteban Fernández .................... 80 8.000
Don Andrés Pacheco ........................ 80 8.000
Doña Josefa de Bolívar ..................... 90 9.000
Don Francisco Galindo y Sayas ............... 80 8.000
Don Domingo de Tovar ..................... 90 9.000
Doña Isabel María de Tovar ................. 90 9.000
Algunos indios tienen cerca de ................ 20 2.000

El río que riega este valle es pequeño, y se desemboca al medio de la Playa.

De Cuyagua a Juan Andrés1/2 legua


Esta costa es lo mismo que la antecedente. Juan Andrés tiene un puerto adonde se puede dar
fondo, sin población, ni agua.
De Juan Andrés a Cata 1/2 legua
En la entrada de este Puerto, a la banda del Este hay un peñasco alto llamado farallón poco
distante de la Punta de Tierra Firme; y en esta distancia las embarcaciones no pueden pasar; el
puerto es bueno, y capaz de recibir muchos navios; no obstante la mar, no deja de ser inquieta, y
las lanchas no pueden en todos tiempos llegar a la Playa, en la cual hay un bohío para la guardia.
El río que viene del valle se desemboca a la banda del Este.

Este valle tiene más de una legua de largo y de ancho media legua, no hay población ninguna en
él, su terreno es bueno, y se pueden cultivar más haciendas en él, las de hoy son:
Fanegas Arboles
Don José Páez ............................. 60 6.000
La Obra Pía .............................. 250 25.000
Los Herederos de Don Gerónimo Caballero .... 80 8.000
Doña Isabel de Silva ........................ 120 12.000
Don Matías Sánchez de Lira ................ 100 10.000
Don Manuel de Uribe ....................... 80 8.000
Don Antonio Blanco ..............."......... 120 12.000

Los holandeses se aprovechan de su producto por estar cada día en estos puertos.

De Cata, a Ocumare 1 legua,


De Cata aOcumare la costa corre igualmente a la antecedente, y los peñascos que sirven de basa
a los cerros, son más altos, antes de llegar a Oeumare sale una punta muy grande llamada el
Guarataro, después de la cual empieza a retirarse la costa más al Sur, haciendo un ángulo muy
obtuso del cual el lado sigue en línea recta, hasta Patanemo, así como se explicará.

Ocumare
La entrada de este Puerto al Este tiene una punta que sale de Tierra Firme, y junto a ella en la
misma progresión un farallón que dejando una entrada de 150 pasos geométricos, da la facilidad
a cualquier navio de pasar entre los dos, sobre 18 y 20 brazas de agua.
Este puerto es uno de los mejores de esta costa no sólo por la bondad del puerto, y la seguridad
de los navios, como por la cantidad de cacao que se recoge en este valle. En siguiendo la misma
punta del Este de Tierra Firme, el terreno hace un arco en el cual hay una playa adonde llegan las
lanchas llamada él Manzanillo.

Una punta que sirve de Vigía corta esta playa de la playa grande; esta punta es un peñasco que
ocupa una media circunferencia sobre el cual el terreno se ha allanado para ponerlo un modo de
trinchera, a la manera de esta tierra. Esto es decir, de cuatro piedras brutas puestas unas sobre
otras, sin otra

Turiamo
El puerto de Turiamo es una bahía que tiene 1 legua de largo, sobre y 1/2 de ancho, a su entrada.
Este puerto fuera bueno si diera más vuelta interior, pero sus dos lados siguen cuasi derechos ío
que causa un movimiento perpetuo de las olas del mar; en tiempo de. la brisa no se puede salir
de esta bahía, sino de noche con un poco de viento de tierra, siendo imposible de día con la brisa
de salir; y no se puede entrar en él, sino de día con la misma brisa, siendo muy dificultoso de
noche de ir a dar fondo en la parte acostumbrada que es cerca de la Playa. Los dos lados de este
puerto son serranías, la playa es de más de Vz legua comprehendido del arco que hace.

El valle de Turiamo tiene una legua de largo, la calidad de su terreno no es muy bueno, y produce
hoy menos que nunca por la perdición cuasi entera del río, en el cual ha caído un pedazo de cerro
el año pasado de 1720 que lo llenó en distancia de más de V legua; a la banda del Este del valle
junto a la playa es una siénega producida de las aguas de la mar, en la cual a marea llena entran
canoas; y a la banda del Oeste hay una salina pequeña pegada a la misma playa, las haciendas de
cacao son cuasi perdidas por falta de agua, y son el número de ocho a saber:
Fanegas .Arboles
Don Lorenzo Sedeño ...................... 80 8.000
Don Alonso Méndez de Uría ................ 50 5.000
Don José de Liendro ........................ 90 9.000
Don José de Ortega ......................... 4 400
Doña María de Herrada .................... 140 14.000
Don Francisco Berroterán ................... . 4 400
Pedro de Flores ............................ 6 600
-------------------
374 37.400

De Turiamo al Paímar de Patanemo hay un camino por tierra muy áspero.

De Turiamo al Palmar de Patanemo 3/4 de legua Palmar de Patanemo


Este puerto no es bueno, ni puede serlo, sino para barcos por razón de sus bajos, hay una siénega
junto a la mar con la cual comunica, y estando seca hace una salina.

Eí vallé no es muy grande e inhabitado, sólo algunos negros cimarrones suelen vivir en él; el río
que riega este valle es muy pequeño y se pierde en la tierra sin desembocarse a la mar; la calidad
del terreno de este valle es de mala condición. Del Palmar a Patanemo hay un camino por tierra
muy áspero.

Del Palmar al puerto de Patanemo 1/2 legua larga


La costa retirándose en seguimiento es muy áspera.

Patanemo
Este puerto es bastante abierto, porque el ángulo del Oeste es muy obtuso con la playa que sigue;
no obstante cualquier género de embarcaciones pueden dar fondo en él con bastante seguridad
por ser resguardada de la oblicuidad que hace la costa desde Guarataro (como ya está dicho) el
río se desemboca al medio de la playa.

El valle de Patanemo es bueno y produce mucho cacao, teniendo de largo, 1 legua buena, el río
que la riega da bastante agua; hay una salina en este valle, de la cual se sirven los habitantes;
sus haciendas a saber:
Fanegas Arboles
Antonio Pinto .............................. 100 10.000
Domingo Pérez ............................ 100 10.000
José de Abila .............................. 80 8.000
Don Gabriel de Ibarra ...................... 80 8.000
Francisco de León .......................... 40 4.000
Don Francisco Natera ...................... 70 7.000
José Cruz ................................. 40 4.000
Don Luis de Villa Monte .................... 80 8.000
Alonso de Villa Mediana .................... 80 8.000
"Don Vicente Machado ...................... 100 10.000
Los Páez .................................. 30 3.000
José de Palma ............................. 20 2.000
El Alférez Francisco Pérez ................. 40 4.000
Francisco Antonio .......................... 40 4.000
Alonso Benites ............................. 40 4.000
Don Lorenzo de Córdova ................... 200 20.000
Don Juan Mateo Capuano .................... 60 6.000:
El Capitán Miguel de Rojas .................. 60 6.000
Don Diego de Loaiza ........................ 30 3.000
De Patanemo al puerto de Borburata 1 legua

Esta distancia ofrece mucho que explicar. 1", a la Punta del Oeste de Patanemo; la costa forma un
ángulo obtuso, y deja las serranías para seguirse en una playa muy arenosa; a 600 pasos
geométricos de dicha punta se desemboca un río que da bastante agua y riega el valle de la
Borburata formado a la falda de la punta sobredicha.

Valle de la Borburata
El Valle de la Borburata tiene 1 legua, buena, y su terreno es de buena calidad, las haciendas que
se han cultivado en dicho valle son a saber:
Fanegas Arboles
Doña Isabel Ascanio ........................ 70 7.000
Don Juan Primo ........................... 70 7.000
Don Juan de Solórzano y Mijares ............ 140 14.000
Don Juan de Ibarra ........................ 200 20.000
Doña Juana Beloz ......................... 70 7.000
Don Francisco de las Marinas ............... 70 7.000
Don Sebastián de Aponte ....;.............. 70 7.000
Diego Jimenes ............................. 15 1.500
Don Juan Azenzio de Herrera ................ 140 14.000
Los Herederos de Doña Pabla Guevara ........ 50 5.000
Don Pedro Miguel de Herrera ............... 70 7.000
Don Diego Loaiza .......................... 30 3.000
El Padre Don Juan José Capuano ............ 40 4.000
Los Herederos del Herrero .................. 10 1.000
Don Domingo Ochoa ........................ 10 1.000
Don Francisco Vásquez y Juan Antonio Herrera 40 4.000
El Padre Don Juan Francisco Guevara ....... 70 7.000
Don Domingo Páez ......................... 140 14.000

Siguiendo la Playa se hallan enfrente de ella a distancia de 1.000 pasos geométricos, 4 islas
incultas, en las cuales no obstante, se puede dar fondo; la primera y la Mayo r es al Este llamada
Isla Larga, en la cual se da fondo a la banda del Sur; la segunda es la Isla de Santo Domingo su
fondo a la banda del Sur; y es menor que la primera. A esta sigue la Isla del medio menor que
ninguna, su fondo al Sur; y la última al Oeste es la isla de Alcatrás, Mayo r que las dos
antecedentes. Cualquier género de navios pasan por ¡a canal que forman estas islas entreoí y la
Tierra Firme.

Toda la distancia de esta costa es limpia y su playa accesible de lanchas aunque con dificultad.
Corriendo a Va legua hay una rinconada o ensenada pequeña en la cual las lanchas pueden dar
fondo; a la banda del Este de ella a distancia de 60 pasos geométricos hay un islote muy pequeño
llamado el Manzanillo.

Entre el cual y la Tierra Firme pasan lanchas. La media legua siguiente es una costa muy
pedregosa hasta el puerto de la Borburata.
Los cerros (como es dicho) retirándose o siguiendo a poco menos la línea de su cordillera dejando
un espacio llano de 1 legua en su más anchura.

Este espacio es ocupado de una sabana y de una salina producida de las aguas que se escapan de
los caños de Puerto Cabello, a lo último de la sabana, y de la salina, hay dos valles, o rinconadas
llamados Valles Secos, de los cuales las serranías que lo forman son cargadas de varios géneros
de maderas como palo sano, guayacán, etc., muy útiles para sus varios usos, de mazonar algún
terreno arenoso, o de vigas para fábricas, o para varios usos en las embarcaciones.
Borburata
Este Puerto es muy bueno, y sus aguas tan mansas que a la banda del Este donde es el
CarEnero , y donde los navios llegan hasta tierra, parece que es una laguna por la quietud de la
mar; la banda del Oeste de la playa es un bajo impracticable, este es muy hondo y se estrecha a
medio canal por dos puntas que se adelantan; enfrente de él cuasi a media entrada hay una isleta
del mismo nombre distante de tierra 250 pasos geométricos.

De la Borburata a Puerto Cabello 1 legua


La distancia de la Borburata a Puerto Cabello es una costa pedregosa delante de la cual se puede
dar fondo, aunque no con toda seguridad, al cabo de !a legua, o un poco menos que hace la
distancia de la Borburata a Puerto Cabello el terreno hace una vuelta que es de un ángulo cerca
de 100 grados corriendo de Norte a Sur, este ángulo que se llama Punta Brava tiene 864 peñascos
chiquitos a las cuales batiendo la mar ocasio-al nombro que tiene esta punta.

Playa de Muertos
De ella a 580 pasos geométricos hay una playa chiquita adonde las lanchas llegan a tierra aunque
con un poco de dificultad por las olas que se pierden en ella cuando hay brisa con algún esfuerzo;
de esta playa a la entrada del Puerto hay 300 pasos geométricos, toda esta distancia es buena, y
la mar muy mansa y puede dar fondo cualquier género de embarcaciones con mucha seguridad.

Puerto Cabello
Este Puerto (el cual sin réplica ninguna) se debe considerarse como el mejor de la costa y puede
ser de todas las Indias. Tiene su entrada estrecha, y un fondo muy bueno para cualesquier navios,
que aunque corre de Oeste al Este (que es contra la brisa) no obstante entran a cualquier hora los
navios, porque en cualquier tiempo se remolcan para entrar en él; todas las facilidades necesarias
a la marina se hallan en él, y parece que Dios por su Divina Mano ha querido ahorrar a los
hombres el trabajo de dirigirlo a sus necesidades, pues, quien quisiere mejorarlo, lo perdiera. Hay
diferentes caños en él, que corren hasta una legua de distancia de Oeste al Este; y una media de
Norte a Sur; estos caños forman 3 bahías grandes en las cuales pueden entrar los navios por
canales de 6, 7, 8 y 9 brazas de agua, todo este terreno es de manglares muy ásperos.

La entrada de este Puerto tiene un bajo a la banda del Sur, arrimado a la misma tierra y que a
poca diferencia corre con él; reservo a explicar sus demás proporciones en la planta particular de
este puerto por ser de mucha importancia a Su Majestad y al bien de esta República.

Muchos valles son circunvecinos a este Puerto y hacen su comercio en él, pero él a quien
pertenece directamente y de cuya jurisdicción, es el Valle de San Esteban, el cual es formado por
un brazo de serranía que lo divide del Valle Seco susodicho; su largo de la Playa a su extremidad
es de una legua; y media de estrecho. Las haciendas que son en él empiezan a *4 de legua de
dicha Playa, y son las siguientes:
Fanegas Arboles
Don Francisco Ochoa ....................... 20 2.000
Don Juan de Landaeta ...................... 60 6.000
Don Alonso Lovera ......................... 80 8.000
Don Pedro Lovera ......................... 80 8.000
Juan Ignacio Tejada ........................ 80 8.000
Don Luis del Castillo ........................ 20 2.000
Don Pedro Hidalgo ......................... 20 2.000
Don Nicolás Hidalgo ........................ 20 2.000
Don Francisco Ochoa ....................... 20 2.000
Don Diego de Matos ........................ 20 2.000
Dominga la Jambada ....................... 10 1.000
Lucas González ............................ 60 6.000
Don Juan José Carrillo ...................... 70 7.000
Don Fernando Malpica ..................... 180 18.000
Juan Ignacio de Tejada ..................... 80 8.000
Valentín Muñoz ............................ 60 5.000
El Padre Don Juan Cordones ................ 80 8.000
Doña Elvira Montiel ........................ 80 8.000
Don Felipe de la Madrid ..................... 80 8.000
Don Pablo de Landaeta ...................... 80 8.000
Don Mateo de Ponte ........................ 140 14.000
Francisco Quintero ......................... 20 2.000
El Padre Don Luis de Vargas ................ 80 8.000
Don Gerónimo de Lamas .................... 100 10.000

Este valle es un terreno muy bueno y la Mayo r parte de su producto pasa a los holandeses
quienes suelen anualmente estar en los puertos de su jurisdicción como Borburata y Puerto
Cabello, adonde a 'veces se atreven a tanta soberbia que hasta las embarcaciones españolas no
las dejan entrar, y se ponen en acto formal de hostilidades contra los Jueces propuestos.

De Puerto Cabello a la isla de Guaiguaza, 3/4 de legua


De la punta del Sur de la entrada del puerto corre la costa 170 pasos geométricos igualmente a la
de la Punta Brava, al cabo de las cuales haciendo un ángulo cuasi recto del Este a Oeste forma
una playa en la cual combaten las olas con bastante furia, a 730 pasos geométricos del ángulo ,se
desemboca el río de San Esteban que riega el valle de este nombre. Este río da bastante agua, y
diera más sino se perdiera en las muchas acequias que se sacan para regar las haciendas de dicho
valle.

De este río prosigue la playa haciendo un arco parabólico, hasta el río de Guaiguaza que sale del
valle de este nombre, el cual produce bastante agua, pero menos que el susodicho de San
Esteban.

De su boca a la Punta de Guaiguaza hay 200 pasos geométricos; esta punta se adelanta poco en
la mar; porque se retira la costa para formar el Golfo que empieza desde la Punta Brava. Enfrente
de esta punta a distancias de 240 pasos geométricos hay una isla chiquita llamada de Guaiguaza,
entre la cual y Tierra Firme pueden pasar cualquier género de navios, y dar fondo como suelen.
Dicho Valle de Guaiguaza tiene 2 leguas de largo, y es estrecho, formándose por un brazo de
serranía que lo divide de San Esteban y se retira alargándose siempre. El terreno llano el cual
tiene 3/4 de legua en esta parte, su terreno de este valle es bueno y tiene muchas haciendas las
que son las siguientes:
Fanegas Arboles
Don Diego de Matos ........................ 150 15.000
El Marqués de Mijares ..................... 700 70.000
Pablo García .............................. 80 8.000
El Colegio ................................. 90 9.000
Don Fernando Aguado ....................... 120 12.000
Don Juan de Freitas ........................ 300 30.000
Don José Prieto ........................... 120 12.000
Doña Micaela de Ovalle ..................... 450 4.500
Don Alejandro Blanco ...................... 120 12.000
Francisco Arocha .......................... 40 4.000
Don Pedro Rodríguez ....................... 60 5.000
Don Juan de Freitas ........................ 400 40.000
Don Lorenzo de Aponte ..................... 360 36.000
Don Nicolás Montañez....................... 70 7.000
Simón de Silva ........................... 120 12.000
Doña Micaela de Ovalle ..................... 120 12.000
Don Cristóbal de Silva ...................... 60 6.000
Lo más de este cacao sigue el camino de los otros que es decir que pasa a los holandeses.
Las haciendas empiezan V£ legua de la playa, a una media cuarta de legua de la punta de
Guaiguaza, sale otra punta chiquita llamada de la salina.

De la punta de Guaiguaza al Pórtete 1/2 legua


Esta distancia es una costa muy pedregosa y de bajos, el terreno es una salina muy grande, en la
cual muchos de los valles de adentro vienen a buscar sal, y muchas veces bajo de este pretexto
hacen el comercio.

Pórtete
El Pórtete es una rinconada enfrente de la cual los navios pueden dar fondo, y enviar sus lanchas
a tierra por un canal estrecho formado entre los peñascos que ocupan toda esta rinconada.

Cuando los holandeses hallan impedimento para hacer su comercio por la venida de algún Ministro
suelen participar sus correspondientes el día que llegaran a ella, y reciben el cacao ae ellos en
esta parte, que es cubierto de montes en la cual no pueden ser vistos.

El terreno se retira siempre para formar el Golfo, y es pedregoso; atrás de la Costa sigue la salina.

Del Pórtete al Puerto Escondido 1/4 de legua


Muchas personas ignoran este Puerto Escondido, el cual por esta razón tiene este nombre, el
monte lo oculta de tal manera que llegado sobre él, no se reconoce. Este puerto es bueno y dan
fondo en él los navios, las lanchas llegan a la Playa adonde hacen eí comercio, y como el camino
real está junto a él, los metedores suelen parar en dicho camino,, y si son vistos de algún
comisionado a favor de una guía se salvan, y dicen que pasan a Puerto Cabello a embarcar en
embarcaciones españolas, o a entregar en Guaiguaza a alguna persona para embarcarlo, en la
primera ocasión; y si no son reconocidos embarcan su cacao en este puerto, en algunas lanchas o
embarcaciones que habrán sido avisadas para venir a recibirlo, lo que se hace en un instante
porque los arrieros y holandeses lo llevan a cuestas; a un tiro de escopeta de este puerto hay una
caleta para lanchas y canoas donde se embarca también cacao en la misma conformidad que en
Puerto Escondido.

De Puerto Escondido al puerto del Peñón 1/2 legua


Esta distancia es muy pedregosa; al cabo de esta media legua retirándose la costa hace un ángulo
entrante muy obtuso, en la cual forma la ensenada del Peñón, a la banda del este dan fondo las
embarcaciones, y las lanchas llegan a tierra; al ángulo de la vuelta que forma el puerto, hay un
peñasco que llaman

el Peñón, y da su nombre al Puerto; la Playa tiene legua comprendido su arco, al medio del cual
se desemboca el río de Agua Caliente, el cual sale del valle de este nombre.

El Valle de Agua Caliente es pequeño, y estrecho, y tiene pocas haciendas, las cuales son las
siguientes:
Fanegas Arboles
.Don Gerónimo de Lamas .................. 200 20.000
Gonzalo Simancas .......................... 50 5.000
Carlos Felipe de Balenzuela ................. 140 14.000
Don Juan Fernández de Silva ................ 50 5.000
Diego Francisco ............................ 30 3.000

De la punta del Peñón a la Chaves l legua


Esta distancia es comprendida con la playa susodicha.
La punta de Chaves es estrecha, y se adelanta en mar 200 pasos geométricos a la banda del
Oeste de ella es el puerto de este nombre.
Puerto de Chaves
£l Puerto de Chaves es una Playa formada por la punta de este nombre y la que sigue; los navios
y balandras dan fondo a la misma Punta pegados, y ningún interés les conduce en este puerto
sino el trato; al medio de la Playa sale un río llamado Sanchón que sale de la serranía, y separa la
jurisdicción de Valencia con la de Nirgua.

JURISDICCIÓN DE NIRGUA

De la punta, de Chaves a la punta de Morón; 1 legua

Toda la costa que sigue es playa, y atrás de ella hay una sabana grande.

Punta de Morón
El Puerto de Morón es a la banda del Oeste, y los navios se arriman a la misma punta que les
sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco
cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la sabana sobredicha.

El Valle es distante 2 leguas de la playa y tiene varias haciendas las cuales son:
Fanegas Arboles
Don Pedro de Aponte ...................... 600 60.000
Don Antonio Mendoza ...................... 400 40.000
Don Miguel Renjifo ......................... 400 40.000
Don Bernardo del Toro ..................... 300 30.000
Diferentes particulares en la Palma Sola ...... 40 4.000

Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los Valles de
Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la Isla de Curazao.

Río de Morón
El río de Morón se desemboca a 200 pasos geométricos de IH Punta, y bastantes aguas.

De la Punta de Morón al Río de Alpargaton 1/2 legua


Esta distancia es playa, y el terreno monte muy cargado, este río de Alpargaten es bueno, y si
fuera trabajado pudiera tener canoas, pero fuera sin utilidad ninguna. Este río sale de la serranías,
y pasa por el pueblo de Alpargaten que es a 8 leguas de su boca, en el cual hay varias haciendas
de cacao de las cuales no doy cuenta en este capítulo.

De la vuelta que hace ¡a punta de Morón empieza un bajo el cual prosiguiéndose se alarga
siempre; este bajo es formado del poco declive de la tierra, sobre la cual van perdiéndose las
olas, y por esta razón se llama Costa Brava.

Del Río de Alpargatan al Río Salado1/4 de legua


A una cuarta de legua de Alpargaten sale otro río chiquito llamado Río del Salado, el cual sale
también de ios cerros, y riega un valle llamado el Salado el cual tiene bastantes haciendas de
cacao que por razón de los cerros y montañas sale a la costa por Morón.

Del Río del Salado al Río del Yaracuy 2 -1/2 leguas Yaracuy
Este río se debe considerar como muy importante a los intereses de Su Majestad pues el provecho
que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa romo no explicará en
su Capítulo.

El Yaracuy empieza y sale de un cerro llamado Samuraco cerca de 100 leguas de la Costa
siguiendo las vueltas que hace; el cual cerro está entre Jas jurisdicciones de Nirgua y Barquisi-
meto; es navegable desde los Cerritos que son a 30 leguas distante de la Playa por tierra; a su
boca tiene 64 pasos geométricos de ancho, y es hondo bastante para que entren balandras en él;
el terreno que orilla este río es bueno, y de buena calidad para trabajarlo. La mucha cantidad de
árboles que los cargan son todos buenos para cualquiera obra de carpintería como cedro, cedro
blanco, atata, Guayacán y otros.

JURISDICCIÓN DE COBO

Del Yaracuy al Río de Aroa 3 leguas


A medio camino de esta distancia hay un camino llamado el Paují que se conduce a San Nicolás y
Valles de Barquisimeto, pasando por una sabana grande, en la cual hay diferentes veredas, las
cuales irremisiblemente llegan a un caño llamado Eneal, que es el único paso para ir a dichos
Valles, y pasan este caño en canoas que tendrá dos cuadras de largo con manglar de eneas por
todos lados, estas veredas han hecho los metedores para escaparse más fácilmente de los Jueces
Comisionarios.

Paují
De este camino el Golfo hace un ángulo saliente muy obtuso, y la costa sale en mar.

El restante de la costa hasta Aroa es el bajo que se adelanta siempre en mar, y es de más de una
cuarta de legua. El río de Aroa aunque menos ancho que el Yaracuy, trae más agua, y a poca
costa se puede navegar hasta el pueblo de San Nicolás, o a los puertos que están más arriba de
San Nicolás 8 leguas, en donde antiguamente se embarcaban porciones de cobre de las minas de
Cocorote, y lo traían en canoas hasta la boca de dicho río.

Las cabeceras dé este río salen, de las montañas de Duaca que se hallan entre la Jurisdiccion.de
Barquisimeto, y Carora; en este río hay muchas maderas para cualesquiera fábricas de
embarcaciones.

Enfrente de este río, haciendo cuasi línea recta con él, y perpendicular con la costa, hay dos islas
a 3 leguas a la mar, la una llamada Isla de Iguana, y la otra Isla de Palomas, entre las cuales, y la
tierra se puede pasar, y en las cuales se puede dar fondo de todas partes; estas Islas son muy
pequeñas, y no producen nada,, ni tienen agua; los holandeses llegan muchas veces a ellas para
ocultar su comercio y huirse de los corsarios cuando los hay.

De Aroa a Aroita 1 legua


La distancia de Aroa a Aroita es toda playa y la costa salien-üo afuera en mar para formar el
Golfo. Todo el terreno es monte espeso en él cual no hay salida ninguna ; el río de Aroita es un
brazo de Aroa que se separa de él a 5 leguas distante de la Playa.

Este río no tiene ni puede tener utilidad ninguna, ni tampoco causar daño.

De Aroita al Río de Aragüita 1/4 de legua


A un cuarto de legua del siguiente siguiendo siempre la Costa su linea afuera acaba de formar el
Golfo, y se desemboca un riachuelo llamado Aragüita de poca importancia para su navegación,
pero la mejor para maderas de fábricas que los hay bastante y buenas pero sobre todo mucha
pedrería.

De Aragüita a las Tucacas 1-1/2 leguas


La Costa sigue una legua, al cabo de la cual haciendo un ángulo saliente obtuso va corriendo de
Sur a Norte, cerca de esta vuelta se aparta el camino para el Tocuyo pasando por unas salinas, y
en ellas hay una vereda llamada de Yturris que se conduce a San Nicolás que está prohibida pena
de la vida por el Señor Gobernador Don Marcos de Castro por razón del comércio de los Valles de
Barquisimeto con las Tucacas que continuamente solían habitar en ellas 14 ó 15 balandras
holandesas de asiento; a V& legua de esta vuelta hay un caño ancho de 180 pasos geométricos en
el cual entran las balandras; el cayo que' habían poblado los holandeses es de la otra banda ; este
cayo era el almacén, así de los holandeses, como de los de la tierra, adonde hasta ahora se ha
hecho 'el Mayo r comercio de toda la Costa; pero habiendo quemado esta Población el mes de
Noviembre del año pasado de 1720, sabiendo los holandeses que yo me había retirado,
empezaron a poblar otra vez las tres casas que parecen en eJ plan, pero con la noticia de irá
vuelta a dicha Costa, me ahorraron el trabajo de quemar-. las otra vez, y me quitaron este
cuidado quemando las casas el día 24 de Abril de este presente año; y cuando pasé a Valencia
por el mes de Septiembre .de 1721; poblaron el Cayo de Paiclas como parece en el Plan la cual
población subsiste hoy. El^Cayo de las Tucacas es un Islote formado por diferentes caños, en los
cuales no pueden entrar sino canoas, exceptuando el Caño número 1 en el cual salen balandras
por el Caño de Paiclas que es distante legua de las Tucacas.

Bahía
La bahía número 2 no es capaz tampoco de recibir embarcaciones, sino canoas, las cuales pasan
por ella para ir a hacer agua a 3 leguas por unos caños que se conducen a un río chiquito llamado
Guayebo.

Caño de Canipeu
Del Caño 1 en la planta numerada 2, se puede salir también con balandras por un caño llamado
de Canipeu, y a media cuarta de I€gua es la punta llamada de los Flamencos, todo el terreno de
estos caños es de manglares ásperos. Esta Punta de los Flamencos es una serranía que cierra y
fenece el golfo de las Tucacas.
CAPITULO TERCERO

Estado particular de los Valles y Jurisdicciones de Tierra Adentro, en el cual se da cuenta de las
Mayo res poblaciones que hay en cada jurisdicción, sus haciendas de cacao, nombre de sus amos,
número de arboledas, producto de ellas, etc., trapiches, ganados, y demás frutos que cada
jurisdicción da por sí, con otras varias particularidades, etc.

Se ha particularizado en el capítulo antecedente, el estado presente de la parte más habitada y


frecuentada de la costa marítima de esta Provincia, pero como por la cuenta de sus frutos es
evidente que no se limita a ellos el comercio que los españoles y extranjeros hacen en dicha
Provincia, es necesario para llegar a la inteligencia del dicho comercio dar una cuenta de los frutos
que los valles de Tierra Adentro producen quienes dan mucho al presente y pudieran dar más si
sus habitantes quisieran aplicarse más al trabajo.

JURISDICCIÓN DE CARACAS

Límites.—La jurisdicción de Caracas, como cabeza de la Provincia, es la Mayo r de todas y lo es


también por la abundancia de sus frutos, y sobre todo el cacao.

Sus límites son, de la banda del Norte, del Este a Oeste, .la costa marítima desde el río de
Capaya, en el golfo que forma Cabo Codera con el Morro de Uñare, hasta Cuyagua
exclusivamente. En esta distancia, hay varios puertos, pero la costa no está habitada sino en el río
de Capaya, a la orilla del cual se han cultivado muchas haciendas que suelen dar de veinte y cinco
a treinta fanegas por mil árboles, y que aquí serán avaluadas a razón de treinta fanegas por mil
árboles.

Capaya
Fanegas Arboles
Don Juan de Mendivil .................... 150 5.000
Don Pedro Renjifo ...................... 210 2.000
Lo herederos de Don José Renjifo ......... 240 8.000
Don Sebastián de Arrechedera ............ 240 8.000
Don Sebastián Coronado ................. 600 20.000
Los herederos de Don Cipriano Renjifo .... 240 8.000
Doña Ana de Sojo ....................... 300 10.000
Don Cristóbal de Silva ................... 300 10.000
Don Miguel Renjifo ...................... 360 12.000
Don Andrés de la Madrid ................ 420 14.000
Don Manuel de Urbina ................... 900 30.000
Don Iñigo Isturis ....................... 300 10.000
Don Atanasio Monasterios ................ . 45 1.500
El Padre Don José Antonio Delgado ........ 180 6.000
Don Francisco Monasterios ............... 120 4.000
Amaro Machado. Fundando .............. 180 6.000

Todas estas haciendas, aunque no sean directamente a la costa marítima, llegan no obstante a.
ella; a la orilla de este río está el pueblo de Capaya de indios que tiene su Cura Doctrinero y su
Iglesia, en la cual se da el pasto espiritual a los peones y esclavos de las susodichas haciendas.

Chuspa
De la boca del dicho río el primer paraje habitado de la costa es Chuspa, que tiene las haciendas
siguientes:
Fanegas Arboles
Licenciado Don Juan Domingo de Aliendo 100 20.000
Los herederos de Don Martn Zeledonio 40 12.000
Los herederos de Don pedro de Caviedes 120 16.000

Caruao
A una legua de Chuspa sigue Caruao, en cuyo valle las haciendas son las siguientes:
Fanegas Arboles
Los herederos de Don Andrés del Pino ..'... 130 35.000
Don José Carrasquel ..................... 80 16.000
Don Manuel Jélder ...................... 105 8.000
Don Francisco Bejarano ................. 60 14.000
Pedro Martínez ............... 40 6.000

Panecillo
A una legua de Caruao, sigue Panecillo, que tiene una hacienda de:
Fanegas Arboles
Don Alonso Lovera ...................... 100 12.000
Otra de Don Manuel Jolder ,.,,.......,,.. 100 8.000

San Faustino
San Faustino dista una legua de Panecillo que tiene una hacienda a saber
Fanegas Arboles
Don Jose de Liendo ..................... 120 14.000

Tausana
A dos leguas de San Francisco esta Tausana
que consta de una hacienda del Convento de San Juan de Dios
Fanegas Arboles
120 15.000
Uritapo
Urltapo dista una legua de Tuasana y tiene una hacienda de:

Don Diego Pantoja............................... 40 6.000

Osma
A dos leguas de distancia está Osma que tiene una hacienda a saber:
Fanegas Arboles
Don Lucas Pereira ...................... 30 6.000

Las Caracas
Sigue el valle de Las Caracas a una legua de distancia que tiene una hacienda, a saber:
Fanegas Arboles
Don Andrés Alvarez del Pliego ........... 100 16.000

Anare
Anare está a dos leguas de Las Caracas, y tiene una hacienda de:
Doña Úrsula Lizasa .....................
Fanegas Arboles
100 8.000
Camuri Grande
A dos leguas de Anare está Camurí Grande con una hacienda:
Fanegas Arboles
Don Fernando Galindo y Sayas ............ 30 5.000
Naiguta
Los susodichos parajes son caletas, pero Naiguatá es un puerto Que dista de Camurí Grande
media legua, y en su valle hay dos haciendas, a saber:
Fanegas Arboles
Don Francisco Crespo .................... 100 13.000
Manuel Méndez ......................... 30 3.000
Hay en este puerto una población de Indios.

Uria
De Naiguatá a Uría, una legua, este valle tiene una hacienda, a saber:
Fanegas Arboles
Don José Solano ......................... 10 1.000

Caraballeda
De Uría a Caraballeda hay una legua, este valle tiene una población de indios muy considerable, y
las haciendas siguientes:
Fanegas Arboles
Doña Ana Hermoso .. 60 10.000
Luis Martín Moreno .. 50 7.000
Clemente Pérez ...... 20 2.000
Domingo de Salazar .. 80 8.000
Cacique de Caraballeda 18 600
Don Andrés del Pino .. 130 20.000

Camurí Chiquito
De Caraballeda a Camurí Chiquito hay una legua, no se ha cultivado en este paraje sino una
hacienda de:
Fanegas Arboles
Los Herederos de Don Miguel Fermín de Grigoire 50 7.000

El COJO
A media legua de Camurí Chiquito está El Cojo que tiene dos haciendas, a saber:
Fanegas Arboles
Don Antonio de la Torre .................. 25 3.000
Don Manuel de Betancourt ................ 16 3.000
---------------
6.779 454.100

El Cojo tiene una población de indios, y está a media legua de Macuto que es el, primer paraje
que se ha explicado y puesto en planta en el Capítulo antecedente, desde el cual hasta Cuyagua
exclusivamente se han hallado
2.840 284.000
Y como en esta distancia de Chuspa a Macuto
se hallan incluyendo el río de Capaya 6.779 454.100
Se infiere que la costa marítima de la juris-
dicción de Caracas consta de 9.619 738.100

Digo que los setecientos treinta y ocho mil y cien árboles dan nueve mil seiscientos y diez y nueve
fanegas de cacao como parece salvo yerro.

Tierra Adentro
Esta jurisdicción es limitada en Tierra Adentro, al Oeste por la jurisdicción de Valencia en sitio
llamado Purica, al Sur por la jurisdicción de San Sebastián; al Este por la provincia de Cumaná en
las quebradas de Uñare. Las Mayo res poblaciones o valles que se hallan en este distrito son
primeramente el Valle del Tuy, el Mayo r de todos por la cantidad de sus haciendas, cuyo producto
se avalúa a veinte y cinco fanegas por cada mil árboles; aunque varias personas dicen extrajudi-
cialmente que llegan de veinte y cinco a treinta fanegas.

Fanegas Arboles
El Tuy
Don José Felipe de Arteaga 625 . 25.000
Doña María Juana Piñango 150 6.000
Don Agustín Piñango ...... 750 30.000
Don Bernardo del Toro ..... 500 20.000
Don Manuel Pacheco.. 375 15.000
Don Pedro de Flores....... 125 5.000
Don Alonso de Arguinsones..... 500 20.000
Don Antonio de Sosa 200 8000
Don Francisco Blanco 400 16.000
El marqued e Mijares 400 16.000
Sebastian de Castro 300 12.000
Don Lorenzo de Aponte 250 10.000
Don Juan de Solorzano 250 10.000
Don Antonio Pacheco 250 10.000
La Hermana de Don Antonio Pacheco 250 10.000
Simon Piñate 900 36.000
Don Juan Francisco Mondragon 150 6.000
Doña Francisca Aguado de Paramo 125 5.000
Pedro Gonzalez de trasnmera 250 10.000
Roque Caldera 50 2.000
Don Lorenzo de Aponte 200 8.000
Don Alomo Garabán 500 20.000
Don Juan Suáro 300 12.000
Don Cipriano Landaeta 350 14.000
Don Manuel Gomzales 200 8.000
Don Miguel de Aaoanlo 375 15.000
Don Blas Arráez 200 8.000
Juan Chacón 200 8.000
Juan de la Mata 275 11.000
Simón Pifíate 500 20.000
Don Domingo Galindo 125 5.000
Don Bernardo del Toro 43 1.700
Don Blas de Landaeta 250 10.000
Don Alejandro Blanco 250 10.000
Don Antonio Jorge Justiano 125 5.000
Salvador Medero 125 5.000
Don Andrés Manuel de Urbina 375 15.000
Don Pedro Mlquüena 350 10.000
Don Domingo de Tovar 375 15.000
Don Agustín Piñangón 125 5.000
Don Pedro de Aponte 1.250 50.000
Don Andrea Manuel de Urbina 200 8.000
Don Manuel de Landaeta 150 6.000
Don Andrea de Landaeta 350 14.000
Su hijo, don Andrés de Landaeta 150 6.000
Don José Felipe de Arteaga ........... 375 15.000
Pedro Farías ........ ¡ ............... 250 10.000
Don Esteban Mateo del Barrio ......... 250 10.000
Don Juan Mateo del Barrio ........... 175 7.000
Esteban Martínez ..................... 75 3.000
Don Jaime Galindo ................... 50 2.000
Don Fernando Aguado ................ 200 8.000
Don Juan de Meneses ................. 200 8.000
Don Alonso Garabán ................. 200 8.000
Don José de Bolívar .................. 200 8.000
Don Antonio Mendoza ................ 500 20.000
Doña Josefa Mejía .................... 375 15,000
Don José de Oviedo ................... 250 10.000
El Marqués del Valle ............ ... 150 6.000
Don Lucas Martínez de Porras .......... 250 10.000
Don Juan de Tovar ................... 250 10.000
Don Juan de Urbina .................. 400 16.000
Don Simón Parzero ................... 175 7.000
Don Antonio Ascanio .................. 250 10.000
Antonio de Villafaña ................... 50 2.00G
Juan Antonio Bermúdez ................ 25 1.000,
Doña Josefa Mejía .................... 75 3.000
Don Esteban Mateo del Barrio .......... 75 3.000
Don Juan Gabriel de Liendo ............ .. 175 J.OOQ
Don Luis Blanco ...................... 175 77000
Don Luis Basilio de Herrada ............ 200 8.000
Don Juan Carrasco .................... 200 8.000
Diego Arias .......................... 75 3.000
Doña Josefa de Liendo ................. 75 3.000
Don Nicolás Tazón .................... 375 15.000
Dicho Don Nicolás Tazón ............... 225 9.000
----------------
Suman 20.342 813.700

Caucagua

Ei Mayo r Valle después del Tuy es Caucagua o Guarenas que es un pueblo muy considerable de
Indios con su Cura Doctrinero y su Iglesia; las haciendas fundadas en este sitio justamente con
las fundaciones nuevas son las siguientes: cuyo producto está avaluado de veinte y cinco a treinta
fanegas de cacao por mil árboles, y en estas partidas irán avaluadas a razón de veinte y cinco que
es lo más ordinario.

Fanegas Arboles
Los herederos de Don José Renjifo 275 11.000
Luis de Nieves .................. 250 10.000
Ignacio de Castro ................ 250 10.000
El Marqués del Valle ............. 750 30.000
Don Rodrigo Ortiz ............... 250 10.000
Don Mateo Blanco ............... 100 4.000
Don José de la Plaza ........... 250 10.000
Don Martín de la Madera ....... 250 10.000
Don Feliciano de Sojo ........... 150 6.000
Pedro de Santa Ana ........... 150 6.000
La viuda de Juan Ramírez ....... 100 4.000
Don Diego Blanco .............. 175 7.000
Doña Isabel Portera ............ 250 10.000

Fundaciones nuevas
Don Francisco Crespo ...................
Don José Solano ........................
Don Tello Pantoja ......................
Don Fernando Aguado ...................
Con lo cual se da fin a las haciendas, arboledas y producto de ellas de la jurisdicción de Caracas,
así de la costa marítima, como de los Valles de Tierra Adentro. Cuya recopilación es a saber:
Fanegas Arboles
Desde el río de Capaya, hasta Cuyagua
exclusivamente suma .................. 9.619 738.100
El Valle del Tuy suma ................. 20.342 813.700
El Valle de Caucagua o Guarenas suma .. 8.200 128.000
-------------------
Suma General: 88.161 1.679.800

Digo un cuento seiscientos setenta y nueve mil y ochocientos árboles de cacao, que dan treinta y
tres mil ciento sesenta y una fanega y media poco más o menos salvo yerro.

Gasto de cacao en la Jurisdicción; Mil Fanegas

La jurisdicción de Caracas gastará en su abasto mil fanegas de cacao que suelen venir de los
partidos de San Sebastián, Oritu-co y Choroní, sobre los cuales se mantienen los llanos que son
de esta jurisdicción, La Victoria, Cagua, San Mateo, etc., que son unos pueblos de naturales, y
otros; las 600 fanegas son proveídas por El Tuy, y las 300 que cumplen el numero susodicho
vienen de Orituco, Choroní, etc.

Gasto de ganado. Cueros


De Macarao que es una agregación de isleños a tres leguas de Caracas, con los contornos de esta
dicha Ciudad, como los pueblos de Indios, Petare, El Valle, La Vega, Antímano, etc., y el Puerto de
La Guaira se gastarán indubitablemente quinientas reses cada semana del año regulando tanto en
cuaresma, como en el carnal en que son 500 cueros, y dejando los ciento para algunas enjalmas a
látigos, botanas de cargar melado, y algunas petacas de papelones, quedan 200 cueros, que dan
al año .............................. 19.200

Por lo que toca los Llanos, San Mateo, Cagua, La Victoria, Choroní, y demás partes de esta
jurisdicción se gastan más de 200 reses cada mes, y con la suposición que se emplean 200 cueros
cada mes para los usos susodichos, quedan aun cada año
para embarcar ...... 2.400
Suma de Cueros de Embarque .................... 21.600

Tabaco
El tabaco que se coge en esta jurisdicción se gasta en el uso de sus habitantes con alguno más
que viene de Turmero, jurisdicción de Valencia del Rey, adonde se coge crecida porción.

Trapiches
Caracas y su jurisdicción tiene también diferentes trapiches, y terreno suficiente para alargar los
que tienen hechos que dieran grandísima abundancia de azúcar, pero se mantienen hcy en lo
necesario que gasta la jurisdicción.

Algodón
En muchas partes de ella se coge algodón y particularmente en los Valles de Aragua, Cagua y San
Mateo por ser la tierra y su temperamento al propósito para este género, y la razón de no cogerse
más de lo que se coge hoy, es que no hacen caso de él, y han excusado de sembrarlo, y hacer
lienzos como hacían antes; después que se han introducido los coletos, listados y angaripoles.

Añil
En estos Valles de Aragua y Cagua, el terreno es muy apto para sembrar y coger añil, pues hasta
el silvestre lo produce la tierra y algunos que por curiosidad lo han beneficiado han hallado las
tintas muy realzadas.

JURISDICCIÓN DE SAN SEBASTIAN DE LOS REYES

La jurisdicción más inmediata a la de Caracas, es la de San Sebastián, cuyos límites son: al Norte
y al Este, la dicha jurisdicción de Caracas, al Oeste la de Valencia, y al Sur los Llanos.

Cacao
El cacao que se coge en esta jurisdicción es en el Valle de Orituco, cuyas haciendas son las
siguientes:

Orituco
Fanegas Arboles
£1 Alférez Don Ignacio de Bolívar ........ 80 5.000
El Capitán Don Juan de Torralva y su madre 96 6.000
Los herederos de Fernando Vandez ........ 96 6.000
Don Alonso de Ostos .................... 240 15.000
Doña Francisca Aguado ................. 112 7.000
Don Juan de Guzmán .................... 96 6.000
Don Juan de Órteno ..................... 160 10.000
María de Avila ......................... 64 4.000
Los herederos de Juan Infante ............ 112 7.000
Don Tomás de SotoMayo r ...........'..... 160 10.000
Don Francisco de Herrera ................ 400 25.000
Tomás Loreto ........................... 48 3.000
Francisco de Campos .................... 48 3.000
Don José de Vargas ...................... 48 3.000
Juan Criollo ............................ 16 1.000
Ignacio Pinto ........................... 64 4.000
Bartolomé Díaz ......................... 224 14.000
Doña Ana Chacoa ....................... 48 3.000
Don Nicolás de Avila ..................... 48 3.000
Manuel Ruiz .........................\.. 80 5.000
Diego de Ledesma ....................... 48 3.000
El Licenciado Don José Antonio Delgado .... 96 6.000
Los herederos del Sargento Juan García .... 112 7.000
La Hacienda de Masnama ................. 32 2.000
Pedro Alvarez .......................... 48 3.000
Martín de Estanga ...................... 64 4.000
Lo herederos de Don Nicolás García Mojica 160 10.000
----------------
Suman: 2.800 175.000

La regulación de estas haciendas es de doce a diez y seis fanegas de cacao por mil árboles, y no
dan más por no ser el terreno tan bueno en este paraje como en la jurisdicción antecedente.
Fanegas Arboles
Con lo que se da fin a las haciendas, arbola
das, producto de ellas a razón de diez y seis
fanegas por mil árboles de la jurisdicción de
San Sebastián, cuya suma general es: 2.800 175.000

Digo ciento y setenta y cinco mil árboles de cacao, que dan dos mil y ochocientas fanegas, poco
más o menos salvo yerro.

Gasto de Cacao
Esta jurisdicción gastará al año 400 fanegas de cacao que salen de dicho Valle de Orituco. Lo que
basta para el abasto de esta jurisdicción.

Gasto de Ganado
Se gastan en ella 2.000 reses poco más o menos al año, no porque esta cantidad sirva toda para
el abasto pero suelen matar reses para sacar el sebo que es la manteca que se usa en estas
tierras, y los pastos son tan fértiles para la crianza de ganado, que se han matado muchas reses
que tenían 15 y 16 arrobas dé grasa.

Cueros
Sus 2.000 cueros se malogran y no suelen traerse a la costa, porque los costos para conducirlos
no corresponden a su valor.
Terreno
Su terreno es de -los mejores que se pueden desear, pero la poca gente que asiste en esta
jurisdicción no basta para labrarlo.

Aceite y palo de brasil


Se coge en sus campos mucho Aceite de palo, que llaman de Cumaná y Palo de Brasil, Almagre y
otras muchas cosas, y si los llanos de esta jurisdicción fueren poblados así como las riberas del
Orinoco se pudieran beneficiar y conducir al Castillo de la Guayana todo lo necesario, lo que fuera
de grande utilidad a unos y a otros, pues pudieran conducir carne hasta la Trinidad de Barlovento
y se facilitara el beneficio de las Minas del gran Dorado que están de la otra banda del Orinoco
que fue el motivo que tuvo el Capitán Juan de Ochoa, de poblar, como pobló en las riberas de
dicho Orinoco un pueblo, que hasta hoy se mantiene aun el nombre de su territorio que llaman la
Nueva Cantabria, y demás de esto se redujera con más facilidad al gremio de nuestra Religión,
tantos indios gentiles que habitan en dichos llanos, y se evitará el que los extranjeros pueblen
dicha tierra.

JURISDICCIÓN DE LA NUEVA VALENCIA DEL REY

La jurisdicción de la Nueva Valencia del Rey, es una de las mejores de la Provincia por la fertilidad
de su terreno, y por la abundancia de sus frutos.

Límites
Sus límites son: al Norte, la Costa Marítima desde Cuyagua (incluso) hasta el río Sanchón, al Este
empieza en un sitio que llaman Purica que la termina con la de Caracas, y comprende un pueblo
de Indios llamado Turmero que es el Mayo r y mejor que hay en ella con su Iglesia, su Cura
Doctrinero, Corregidor, Teniente y Justicia Mayo r de los Valles de Ara-gua; al Oeste se confina la
Jurisdicción de Valencia con la de Nirgua y San Carlos; y al Sur la Serranía de la Laguna en un
sitio que llaman el Caimán.

La ciudad de Valencia cabeza de su jurisdicción es pequeña y casi despoblada, porque sus más
vecinos viven en sus haciendas; su Cabildo es compuesto de dos Alcaldes Ordinarios, Regidores,
Alférez Real, un Provincial y dos Alcaldes de la Santa Hermandad, Depositario General, Fiel
Ejecutor, Alguacil Mayo r y dos Regidores llanos. Habrá sesenta casas de teja y otras tantas de
paja, por su contorno los más solares de ella están sin fábricas o casas desde que los franceses la
quemaron en el año de 1677.
Pueblos
Se hallan varios pueblos en esta jurisdicción como Maracay, Guacara, San Antonio de los Guayos,
San Diego, etc.

Cacao
La Mayo r parte del cacao que se coge en esta Jurisdicción es a la Costa Marítima, la cual consta
por el Capítulo antecedente desde Cuyagua incluso hasta el río Sanehón, ser de:

12.519 1.251.900

En las tierras adentro se están también fundando de nuevo muchas haciendas, cuya razón no se
puede dar de su producto por no ser cierta la cantidad que dan estas fundaciones de cacao. Las
más establecidas de ellas son a saber:

Maruria ................... 15 1.000


Guigue y Fundaciones Nuevas 300 20.000
---------------
315 21.000

Con lo cual se da fin a las haciendas, arboledas y producto de ellas de la Jurisdicción de Valencia
que suman ................ 12.834 1.272.900

Digo un cuento doscientos setenta y dos mil novecientos árboles de cacao que dan doce mil
ochocientas treinta y cuatro fanegas poco más o menos salvo yerro.

Gasto de cacao
En la Ciudad de Valencia y su jurisdicción se gastarán anualmente doscientas fanegas de cacao
que vienen de las haciendas de la Costa y de Agua Caliente arriba, y de Maruria y Güigüe cerca de
la Ciudad.

Gasío del ganado. Cueros


Por lo que toca el ganado la Jurisdicción de Valencia y sus habitadores con algunos de la Villa de
San Carlos se mantienen y dan abasto de carne sacando el ganado en pie de estas Jurisdicciones,
y de los llanos de Caracas para los Valles de Ocumare, Turmero, Maracay, Patanemo, Borburata,
San Esteban, Guaiguaza, Agua Caliente, Morón, Alpargaten y Urama, los cuales juntamente con la
dicha Jurisdicción de Valencia y Las Tucacas, gastan todos los meses más de 600 reses que son
600 cueros, y aunque se quiten 100 cueros al mes para enjalmas, látigos, etc., quedan aún al año
6.000, que se venden a los holandeses con otras muchas cargas que sacan de los llanos y otras
diferentes partes; y mucha parte de la, carne, así la fresca, como la salada que les llevan, como
muchas cargas de sebo que sacan de los Llanos, del Tinaco y Tinaquillo que también les venden.

Tabaco
Se cogen en esta Jurisdicción 2.000 arrobas de tabaco, o 100.000 libras de las cuales se gastan
en la Jurisdicción mil arrobas y mil que traen a vender a Caracas, y las dos mil pasan a los
holandeses.

Algodón
Se puede coger algodón en todo lo más de ella en particular en todo lo que no es costa, por ser su
terreno al propósito, y lo mejor el Valle de Turmero, Maracay y Tapatapa.

JURISDICCIÓN DE LA VILLA DE SAN CARLOS

Sus límites
La Villa de San Carlos que es la más inmediata confina a la banda del Este, con la de Valencia; al
Norte con la de Nirgua; al Oeste con la de Araure; y al Sur con el río de Orinoco; toda esta
Jurisdicción es de llanos, y tiene sólo un cerro llamado la Galera, por el cual se gobiernan los que
hacen viajes a dichos llanos.

Gasto en ella, de cacao


Esta Jurisdicción no tiene cacao por no ser su terreno muy al propósito, y el gasto que se hace de
este fruto en ella llegan a doscientas fanegas al año, las 150 vienen de la Costa Marítima, como
de Guaíguaza, San Esteban, Patanemo, Ocumare, Morón y Alpargaten, en cuyos parajes algunos
vecinos de aquella Villa tienen haciendas, y también porque los que no las tienen, bajan a estos
puertos con sus frutos de ganado en pie, carne salada, sebo, manteca, quesos y cueros, de donde
llevan de retorno lo que han menester para sus casas, o para vender; y las otras 50 fanegas al
cumplimiento de las 200, salen de los Valles de Barquisimeto.

Tabaco
Se cogen en ella 1.500 a 2.000 arrobas de tabaco de las cuales se han de disminuir 500 que se
consumen er. la tierra, y las 1.500 pasan a la costa.

Quesos
Se cogen también en ella 2.000 arrobas de quesos que se distribuyen en la Provincia.

Ganado. Cueros
Salen de esta Jurisdicción para la Costa y los Valles de Barquisimeto 3.000 reses todos los años
cuyos cueros pasan a los holandeses, unos en zurrones y otros en pelo.

Algodón
Todo lo más de esta Jurisdicción es tierra de algodón aunque se coge poco en ella.

JURISDICCIÓN DE LA CIUDAD DE NIRGUA

La Jurisdicción de Nirgua es también una de las mejores de la Provincia; sus límites son: al Norte,
la Costa Marítima desde el río Sanchón hasta el río del Yaracuy, al Este la Jurisdicción cié Valencia;
al Oeste la de Barquisimeto; y al Sur la de San Carlos.
Esta Jurisdicción es abundante en frutos y sobre todo en cacao que se avalúa a 10 fanegas por mil
árboles, cuya numeración es la siguiente:

San José de Canoabo


Fanegas Arboles
Don Manuel Gómez Pinto .............. 80 8.000
Cristóbal Marcos de la Parra ........... 60 6.000
Domingo de Tovar .................... 90 9.000
Sí Maestro de Campo Juan de Ortega 60 6.000
María de la Peña ...................... 70 7.000
María de Ortega ....................... SO 3.000
Miguel de Mazuelos Conde ............... 20 2.000
Francisca López Cabrera ................ 45 4.500
Don Juan Alonso Romero ............... 30 3.000
Juan Bautista Montero ................. 30 3.000
Juan Agustín de la Peña ................ 20 2.000
Bernardo de Sequera ................... 10 1.000
Juan de Santiago Picado ................ 30 3.000
José Pérez ............................ 15 1.500
Juan Pérez ............................ 10 1.000
Francisca de la Llana ................... 20 2.000
Pedro de Arteaga ...................... 15 1.500
José Mateo ............................ 15 1.500
Ignacio Losada ......................... 10 1.000
Gregorio de la Parra y sus partes ......... 30 3.000
Antonio González ....................... 10 1.000
Leonardo Gonzálejz ..................... 10 1.000
Juan de Abas .....................'..... 10 1.000
Pascual Sequera ........................ 5 500
Francisco Contreras .................... 4 400
Gonzalo de Sequera ..................... 10 1.000
Teodora Blanco ......................... 5 500
La viuda de Francisco de Flores .......... 5 500
Francisco de Sequera ................... 5 500
Diferentes pobres ...................... 20 2.000
Suma: ---------------
774 77.400

Valle del Yaracuy


Fanegas Arboles
Don Francisco .Monsalve ................ 7 700
Tomás de la Justa ..................... 5 500
Marcos Palomino ...................... 10 1.000
Juan Esteban Rodríguez ............... 12 1.200
Juan de Alvarado ..................... 6 600
Don José de Ochoa .................... 60 6.000
Antonio Badillo ..... ................. 6 600
Rodrigo Marchante .................... 10 1.000
El Sargento Mayo r Andrés Gutiérrez 40 4.000
Andrés de Torres ..................... 60 6.000
Los herederos de Domingo de Parga 30 3.000
Lorenzo de Torres ..................... 30 3.000
Marcos Velásquez ..................... 10 1.000
José de Abreu ........................ 5 500
Los herederos de Alejo de Sevilla ........ 10 1.000
Antonio de Campos .................... 160 16.000
La viuda de Juan de Nadal ............. 20 2.000
Manuel de la Llana ................... 20 2.000
La viuda de Juan Severino .............. 20 2.000
Marcelo de Olivera ..................... 13 1.300
Alonso Hernández ..................... 10 1.000
Los yernos de Sebastián Domínguez 20 2.000
Juan Rodríguez Montoya ............... 5 500
Domingo Gómez, y sus partes ........... 140 14.000
Don Juan de la Rocha .................. 15 1.500
Tomás de la Cruz, y sus partes ........... 15 1.500
Don Francisco Barrabás .............. 80 8.000
-----------------
Suma: 819 81.900
Valle de Cabria
Fanegas Arboles
Hilario Vidal Gómez ................... 110 11.000
Don José de Otaiza .................... 40 4.000
Pedro .Porreros ....................... 70 7.000
Licenciado Don Simón de Prado ........ 60 6.000
Juan Henríquez ....................... 80 8.000
Sebastián de Herrera .................. 15 1.500
Gregorio Felipe ....................... , . 10 1.000
Don Ignacio de Amaya ................. 90 9.000
Juan Isidro ........................... 20 2.000
Diferentes pobres ..................... 40 4.000
----------------
Suma: 535 53.500
Valle de Umma

Fanegas Arboles
Don Martín Ascanio ...................... 240 24.000
Don Juan Blanco Infante .................. 200 20.000
Don Antonio Blanco ...................... 80 8.000
Don Luis Arias .......................... 160 16.000
Don Nicolás de Herrera ................... 80 8.000
Doña Pabla Mejía ........................ 180 18.000
0oña Violante Ochoa ..................... 160 16.000
Don José de Liendo ....................... 150 15.000
Don Juan Carrasco .................... I.. 130 13.000
Diferentes pobres ........................ 60 6.000
----------------
Suma: 1.440 144.000
Valle de Alpargaton

Fanegas Arboles
Francisco Contreras ...................... 60 6.000
Bernardo Obispo ......................... 40 4.000
María de Jesús Noguera ................... 20 2.000
Don Francisco Gil ........................ 50 5.000
Don Juan Bolonsten ...................... 20 2.000
Zapata ................................... 38 3.800
Pedro Franco de Lemos ................... 35 3.500
Juana Pinero ............................ 20 2.000
Varios pobres ............................ 60 6.000
----------------
Suma:343 34.300

Con lo cual se da fin a las haciendas, arboledas y producto de ellas de la Jurisdicción de Nirgua,
así de la Costa Marítima explicada en el capítulo antecedente como de los Valles de la Tierra
Adentro, cuya recopilación es la siguiente:

Fanegas Arboles
Valle de Morón en la Costa ................ 1.740 174.000
San José de Canoabo ..................... 774 77.400
Valle del Yaracuy ........................ 819 81.9.00
Valle de Cabria .......................... 535 53,500
Valle de Urania .......................... 1.440 144.000
Valle de Alpargatan ...................... 343 34.300
-----------------
Suma General 5.651 565.100

Digo quinientos sesenta y cinco mil y cien árboles que dan cinco mil seiscientos y cincuenta y una
fanegas de cacao, poco más o menos salvo yerro.

Gasto de cacao
Esta Jurisdicción gasta anualmente 250 fanegas que las mismas haciendas dan, y la razón de
gastar tanto cacao, es que beben (lo que llaman) cerrero, y se ha de entender que en todas las
jurisdicciones se usa mucho esa bebida.

Tabaco
El Tabaco que se coge en esta jurisdicción es empleado a su gasto, y se siembra en todos sus
Valles; en el de Canoabo se cogía en otro tiempo más de 2.000 arrobas de tabaco de varear para
vender en la Provincia, pero hoy no se saca para este uso, sino para venderlo a los holandeses
que serán 1.000 arrobas.

Ganado, Cueros
Los contornos de la Ciudad de Nirgua es tierra a propósito para criar ganado aunque tengan solo
para su gasto quedarán para vender a los holandeses 1.200 cueros.

Algodón
La tierra es buena para algodón, pero no se coge porque no hacen caso de él.

JURISDICCIÓN DE BARQUISIMETO

Sus limites ,
La Jurisdicción de Barquisimeto es una de las mejores y de Ifll Mayo res de esta Provincia, su
Jurisdicción confina al Este con la dfl Nirfcua; al Norte, la de dicha Nirgua y Coro; al Gante, con la
de Carera y Tocuyo; y al Sur la de Araure.

Cacao
La Abundancia d? cacao que se recoge en esta Jurisdicción es considerable, y ninguna la excede
sino la de Caracas, lo que se Justifica por la enumeración siguiente, la cual se avalúa a razon de
IB fanegas por 1.000 árboles de cacao.

La Vega,
Fanegas Arboles
José de Velazco 57 3.800
Don Sancho de Hereria 37 2.500
Don Juan Gregorio de Hereria 30 2.000
Juan de Velazco 45 3.000
Burria: Simón Martín de Oropesa 12 800
Samuraco: Don Gregorio Travieso 90 6.000
Simón Suárez 30 2.000
Don Fernando de Hereria 12 800
---------------
Suman 313 20.900
Buraure y Yaracuy
Fanegas Arboles
Licenciado Don Carlos de Ortega 30 2.000
Los herederos de Don Antonio Alejos 15 1.000
María de Pinto 15 1.000
Tomás de la Cruz 15 1.000
José. Marín 22 1.500
Ana Serafina 52 3.500
Sebastián Domínguez 12 800
El Capitán Don Francisco de Vayas 90 6.000
Bonifacio Indio libre 90 6.000
Varios Indios libres 15 1.000
Juan Bautista Abañón 30 2.000
José Miguel de Salcedo 30 2.000
Don Juan Gregorio Alaejos 60 4.000
Juan Bautista de Hoy 15 1.000
María de Chávez 30 2.000
Antonio Montesuma 15 1.000
Blas de Viera 60 4.000
Diego Muñoz 45 3.000
Don Pedro Ventura 15 1.000
Francisco Roldan 15 1.000
Francisco Casado 15 1.000
Cañaveral: Don Francisco Barradas 90 6.000
Don Gregorio del Barrio 45 3.000
El Capitán Don Alonso de Torres 45 3.000
Don Santiago de Torres 45 3.000
Lucas Bautista 22 1.500
lIsnciado Don. Bartolomé Linares Becerra 7 500
Iftonio y Luis, portugueses 30 2.000
Mampostal : Don Martín de Tovar 195 13.000
Martín José de Tovar 45 3.000
Simon, negro esclavo de Don Martín José Tovar 15 1.000
Rosa María Ruiz Batero 67 4.500
Alférez Don Juan Gutiérrez de la Flor 67 4.500
Don Francisco Anzola 67 4.500
Los herederos de Don José Ruiz 52 3.500
Don Carlos Ruiz de la Parra 126 8.000
herederos de Doña Margarita Ruiz ¡.'Valero 90 6.000
|;on Adán Francisco Granados 360 24.000
Don Diego de Matos 105 7.000
Nicolás de Segura 22 1.500
Nicolasde Avendaño 15 1.000
lan de Florez 9 600
Juan Martín de Oñate 30 2.000
Simón Carpintero 6 400
)on Juan Jacobo Gañiz 45 3.000
Adrián Flamenco 7 500
Carlos Beroiz 30 2.000
----------------
Suman2.328 155.200

Támanivare
Fangas Arboles
Don Francisco Garrido 67 4.500
Don Luis Garrido 60 4.000
Tomás de Fontes 15 1.015
Juan Bautista Almario 21 1.432
Don Francisco Miguel Ordóñez 525 35.000
Don Gaspar Ruiz 30 2.000
Don Juan Naranjo (difunto) 171 11.400
Petrona la Isleña 45 3.000
Juan Simón Mejía 7 500
Carpió de la Cruz 22 1.500
Pedro López 45 3.000
Francisco Gudiño 75 5.000
Adrián Martín 10 700
El Capitán Pedro Lovera 34 2.300
Rodrigo Marchan 105 7.000
María Felipe y sus yernos 90 6.000
Los herederos de Juan de Salvatierra 180 12.000
Manuel Gómez Pinto y sus partes 195 12.000
Don Manuel de Vargas y Liaño 105 7.000
-----------------
Suman: 1.805 120.347

Yurubí y Quebrada
Fanegas Arboles
Don Carlos de la Parra 75 5.000
Don Martín de Gainza 51 3.400
Don Carlos de la Parra 75 5.000
Don Silvestre Arias 45 3.000
Don Pedro Joaquín 22 1.500
Félix de Villalobos 22 1.500
Don Manuel de Montoya 45 3.000
Don Diego del Pino 315 21.000
María Josefa de Acuña 60 4.000
Don Juan Fernández de la Fuente 135 9.000
Antonio González 30 2.000
Don Antonio Bustillos 18 1.200
Don Bernardo de Matos 225 15.000
Pedro Faustino (difunto) 30 2.000
Hilario Vidal 15 1.000
Juan Rodríguez 15 1.000
Sebastián Cortés 4 300
José Barradas 24 1.600
María Josefa Díaz 18 1.200
Gradan de Sequera 7 500
Juana Díaz 15 1.000
Pascual de Llana 4 300
Lucía, Negra libre 22 1.500
Don Nicolás de Tovar 10 700
----------------
Suma: 1.285 85.700

Cerritos de Cocorote
Fanegas Arboles
Misión de San Francisco Javier 127 8.500
Bernarda, Pardo libre 150 10.000
Bernardo de la Iglesia 45 3.000
Rufina de la Oja 75 5.000
Domingo Ibáñez 22 1.500
Pedro Martín de la Cruz 45 3.000
Juan Lorenzo Rodríguez 45 3.000
Un Indio y un Mestizo 30 2.000
La Obra Pía de Cumanivare 120 8.000
Juan Antonio de Córdova 187 12.500
Don Nicolás de Tovar 135 9.000
Félix del Castillo 60 4.000
Pedro Valenciano 16 1.100
Andrés Martín de la Fuente 75 5.000
Juan de Montes 16 1.100
Doña María de la Rosa Torre 60 4.000
Pascual Alvarez 15 1.000
Pedro Gil Fanego 9 600
Antonio de Burra 7 500
Los herederos de Jacinto Martín 120 8.000
Doña María Peraza 90 6.000
Don Antonio Bustillos 75 5.000
El Capitán Don Vicente 45 3.000
Don Alonso de Torres y su hijo 45 3.000
----------------
Suma: 1.617 107.800
Macagua
Fanegas Arboles
Los herederos de Doña Bárbara Acosta 390 26.000
Don Lope Galíndez 277 18.500
Los herederos de Don Tomás de Aponte 82 5.500
Juan Francisco Mojica 105 7.000
Francisco Romero 120 8.000
Francisco de la Peña 30 2.000
Los herederos de Zizilío Arias 45 3.000
Pedro Gil Fanego 37 2.500
Doña Ana Romero 30 2.000
Don Diego de Vega Vazán 60 4.000
Tomás Mazedo 75 5.000.
María, Morena libre 27 1.800
Juan Esteban, Pardo libre 19 1.300
Juan Salvador, indio 22 1.500
Pascual Bolívar, mestizo 7 500
Domingo Soriano 22 1.500
José Coriano 15 1.000
Agustín Romero 39 2.600
Esperanza, morena libre 18 1.200
Viuda del Copetudo 4 300
Todos los esclavos del Valle tienen entre ellos 60 4.000
---------------
Suma: 1.488 99.200

San Nicolás de Tolentino


Fanegas Arboles
Don Juan de Bolívar 330 22.000
La Obra Pía 180 12.000
Los herederos de Juan Florencio Barbosa 90 6.000
Negros de dichas haciendas 150 10.000
----------------
Suma: 750 50.000

Macagua Abajo

Don Juan de Ansola 135 9.000


Don García de Caraza 60 4.000
---------------
Suma: 295 13.000

Vega del Yaracuy Don José de Heriza


Fanegas Arboles
Don Jose de Heriza 37 2.500
---------------
Aroa

Don Pedro Amigo de Vivedo;


Domingo Díaz,
Pedro Bravo; y algunos naturales 10 10.000
----------------

Indios: San José de Chivacoa

Don Pedro Carrillo. Cacique 7 500


García de Alejos 4 300
Jacinto Largo 1 100
José Santiago 3 200
José Pascual 4 300
Felipe Gordo 2 140
Simón Mulato 4 200
Domingo 7 500
Juan Valentín 3 200
Domingo Sosa 60 4.000
Domingo Inclo 4 300
Antonio Quero 75 5.000
Francisco 4 300
Juan Domingo 4 300
Don Miguel 1 100
Rodrigo 60 4.000
Luis Sarguero 60 4.000
Beatriz, viuda 60 4.000
Lucas 7 500
Pascual Surjo 7 500
Don Pedro Guaricán 30 2.000
Pedro 60 4.000
Don Alejandro 60 4.000
Eufrasia 45 3.000
Lorenzo Verdugo 7 500
Juan Alonso 7 500
Francisco Portugués 7 500
Tibuncio 15 1.000
Juan Jacinto 30 2.000
Agustín 30 2.000
Gabriel 15 1.000
Juan Francisco 4 300
Domingo 30 2.000
José Moreno 30 2.000
Gregorio Castro 15 1.000
Teresa, viuda 15 1.000
Lucas Guachiro 15 1.000
Rodrigo 60 4.000
Marta 60 4.000
Leonardo 4 300
Elena 4 300
Diego Peñalosa 45 3.000
Juana, viuda 30 2.000
Lorenzo 7 500
Luis Fernández 3 200
Marcela 15 1.000
Juan de la Cruz 15 1.000
Juan Ignacio 15 1.000
Gerónimo Extraño 15 1.000
Marcos de la Cruz 7 500
Rodrigo 30 2.000
Gaspar 6 400
Pedro, mulato 14 900
Pedro Juan 4 300
González 15 1.000
Gonzalo de Hereria 30 2.000
Esteban 30 2.000
Francisco Sarmiento 7 500
Juan Francisco 22 1.500
Domingo de la Cruz 7 500
Juan Bartolo 7 500
Agustín Mateo 7 500
Lorenzo 15 1.000
Dionisio Largo 7 500
Teresa 7 500
Francisco 4 300
Polinario 7 500
Fabián 7 500
Juan Domingo 7 500
Alejandro 15 1.000
Pedro Martín 30 2.000
Luis de Ramos 15 1.000
Juan Cristóbal 15 1.000
Bernardo 7 500

Vecinos de la Jurisdicción

Don Pedro Luis del Castillo 90 6000


Don José del Castillo 27 1.800
Juan José Jiménez 15 1.000
Don Gregorio de Ascanio 30 2.000
Don Juan de Andrada 27 1.800
Mateo Domínguez 1/2 20
José de Torres 1 86
----------------
Suma: 1.598 106.246

Santa Catalina de Quara


Fanegas Arboles

Don Julián del Castillo. Cacique 6 400


Felipe. Carpintero 6 410
Lucas 5 358
Pedro de la Rosa 2 110
Pedro Moreno 3 200
Jacinto el Regidor 2 127
Felipe Duran 1 58
Antonia, viuda 1 99
Juan Diego 1 99
Lázaro 1 99
Polonia, viuda 1 23
Francisco, gallego 3 220
Manuel Díaz 3 194
Silvestre 5 367
Félix 3 200
Jorge Blas 7 500
Diego Isidro 1 100
Juan Donaire 2 150
Lázaro 1 100
Cipriano 2 150
Bárbara, viuda 1 100
Cristóbal 1 100
Mateo 7 500
------------------
Suma: 71 4.646

San José de Gitama


Fanegas Arboles
Don Francisco del Conde 6 400
Eusebio Pérez 1 80
Lucas del Conde 1 60
Antonio del Conde 1 50
Nicolás Corzano 1 100
José Matías Alejos 2 125
Alvaro del Conde 2 180
Domingo del Conde 1 100
Marcos del Conde 15 1.000
Felipe del Conde 1 80
Miguel del Conde 2 160
Florentino de Alaejos 1 40
Menzia del Conde 1 100
Francisco del Conde 1 100
Lucía de Alaejos 7 500
Juan Alonso 13 900
Felipe de Baiez 9 600
Bonifacio de Don Antonio 7 500
Francisco de Baiez 4 300
María de Baiez 4 300
María de Alaejos 4 300
Juan José de Baiez 1 100
Juan Peroso de Alaejos 1 100
Nicolás de la Cruz 1 100
Josefa de Oropesa 6 400
Bernardo de Alejos 1 80
Bernardo del Conde 1 80
Isabel de Alaejos 1 87
Tomás del Conde 7 500
Josefa del Conde 1 60
Juana de Tovar 1 100
Polonia de Alaejos 10 700
-------------
Suma: 137 9.152

Cocorote Fanegas Arboles


Pascual el Alcalde 3 200
Juana, viuda de Simón 9 600
Antonio Chapaz 2 110
Ambrosio 1 40
Juan Manuel de la Parra 12 800
Fernando, hijo de Rodrigo 1 100
Andrés Guamero 6 400
Don Salvador 1 105
Baltasar 13 900
Lorenzo 9 600
José Carrisio 7 500
Juan Tiburcio 7 500
Domingo 4 300
Jorge 12 800
Pedro Palacio 10 700
Don Francisco 18 1.200
Don Tomás 4 300
Nicolás 4 300
Andrés 1 68
El Capitán Cristóbal 4 300
Pablo de Alema 4 300
Jimenes 10 700
Diego 10 700
Domingo Francisco 3 200
Vicente 27 1.800
Adrián 10 700
Juan de Mendoza 7 500
Antonio Gallardín 1 100
Ignacio de la Cruz 1 100
Pedro Pablo 7 500
Diego Felipe 1 100
Nicolás 2 100
Juan Marcos 3 250
Sebastián Tacoa 4 300
Juan José de la Parra 1 100
Tomás 3 200
Juan José Cetrasmero 3 200
Don Jacinto 7 500
La viuda Estéfana 2 150
Urbano del'. Basto 6 400
Antonio el Pagón 6 400
Simón Pilero 6 400
Los herederos de Andrés Caquetío 1 100
Dominga de Juan Manuel 9 600
Simón libre 1 100
Francisco Lorenzo 2 150
Juan Alonso 2 160
Marta la Rica 15 1.000
Cacique Don Juan Andrés 7 500
Dominga, zamba viuda 5 350
---------------
Suma; 307 20.493

Urachiche Fanegas Arboles


El viejo Ignacio 7 500
Juan Diego, zapatero 4 300
Juan Diego, el Cantor 3 200
Antonio 3 250
Doña Cecilia 4 300
Don Grazián 7 500
Don Pedro 4 300
Pascuala, la viuda 3 200
----------------
Suma: 38 2.550

Con lo cual se da fin a las haciendas, arboledas y producto de ellas de la Jurisdicción de


Barquisimeto, la cual no tiene valles algunos en la costa marítima, notando que si en la suma
capital se halla alguna variedad en el producto de las fanegas, aunque corta ha sido por razón de
no poder arreglar la justa avaluación a razón de 15 fanegas por 1.000 árboles, de varias partidas
que se hallan en los Valles de esta Jurisdicción, cuya recopilación es la siguiente:

Fanegas Arboles
La Vega 313 20.900
Boraure, Yaracuy y Mampostal 2.328 155.200
Tamanibare 1.806 120.347
Yurubí y Quebrada 1.285 85.700
Cerritos de Cocorote 1.677 107.800
Macagua 1.488 99.200
San Nicolás de Tolentino 750 50.000
Macagua Abajo 195 13.000
Vega del Yaracuy 37 2.500
Aroa 150 10.000
San José de Chivacoa 1.593 106.246
Santa Catarina de Quara 70 4.646
San José de Guama 1.371 9.182
Cocorote 307 20.493
Urachiche 38 2.550
------------------
Suma Gral.: 12.116 807.704

Digo ochocientos y siete mil setecientos sesenta y cuatro árboles, que dan doce mil ciento y diez y
seis fanegas y una cuarta de cacao poco más o menos salvo yerro.

Gasto de Cacao

El gasto anual que se hace de cacao en esta jurisdicción monta 1500 fanegas que se sacan de la
misma Jurisdicción, la cual, a más de ésta, mantiene los partidos que en adelante serán
expresados.

Tabaco
Por lo que toca el tabaco de las mismas diligencias constan 4.000 arrobas aunque por personas
dignas de fe, se sabe que monta lo sembrado de 6 a 7 mil arrobas de embarque solo, fuera del
que se gasta en la Jurisdicción, y del que se saca para vender y varear que se conduce a otras
partes que puede montar mil arrobas al año, y hay otras personas que lo meten a 1.800 arrobas.

Algodón
Los Valles de Barquisimeto no son muy al propósito para •«mbrar algodón, por ser el terreno muy
húmedo, pero cerca du la Ciudad y a dos leguas alrededor de ella, y siguiendo para ir a la Villa de
Araure, y al pueblo de naturales de Acarigua que es una distancia de más de 20 leguas, el terreno
es de las más pingües que hay para sembrar el algodón; y se coge aún hoy, pero se cogía mucho
más, antes, y había telares de hacer lienzo en la Ciudad de Barquisimeto. En la Villa de Araure y
pueblo de Acarigua y aún hasta hoy hay algunos aunque pocos, y se trabaja siempre menos por lo
poco que se apetece ya el dicho lienzo en dicha Provincia.

Ganado. Cueros
Guanare y la Villa de San Carlos mantienen esta Jurisdicción ríe ganado, y entran en ella 4.000
reses a lo menos cada año para su mantenimiento fuera de otras reses que se cogen y matan en
dicha Jurisdicción, todos estos cueros se convierten en eurrones, con otras más que vienen
hechas para la saca del cacao; hay también algún ganado menor aunque no mucho.

Mulas
8o cogen también en esta Jurisdicción cuando menos 200 muías que se reparten en la Provincia;
por el estado de la Jurisdicción de Barquisimeto se conoce cuan pingüe es su terreno, los muchos
vecinos y varios pueblos que hay en ella así de naturales como de vecinos, como Quara, Guama,
Cocorote, Urachiche, etc., por lo que se considera esta Jurisdicción como la mejor de la Provincia.

JURISDICCIÓN DE LA VILLA DE ARAURE

Sus límites
La Jurisdicción de la Villa de Araure confina a la banda delj Este con la Villa de San Carlos, y al
Oeste con la de Guana nare, al Sur con el río Orinoco, y al Norte con la de Barqui-simeto y
Nirgua; su terreno es en los llanos.

Gasto de cacao
No se recoge cacao en ella, y lo que necesita de este fruto para su abasto que serán 200 fanegas
al año vienen de Barqui-j simeto.

Tabaco
El tarrerio de esta Jurisdicción es bueno para sembrar tabaco, y n recogen anualmente dos mil
arrobas.

algodón oon que algunos se mantienen y otros merca-<MNI QM Vitan a comprar libras de hilo
para lienzos, hama-Ul r Btaru ooiai.

Ganado
Hay algún ganado que basta para su mantenimiento, pero co-j BQO eita Jurisdicción .ie compone
de pocos vecinos, se man-j tienen de yuca y maíz que van a vender, y en esto se emples el
comercio de esta Jurisdicción.

JURISDICCIÓN DE GUANAGUANARE

limites
Esta Jurisdicción confina al Este con la Villa de Araure; Sur con el río Apure y el Orinoco; al Oeste
con el río de Be no (donde se divide la Jurisdicción de esta Provincia con Ba| riñas, Jurisdicción de
Maracaibo); y al Norte con la Juris dicción de la Ciudad del Tocuyo.

Cacao
Esta Jurisdicción produce 25 a 30 fanegas de cacao <[ue son empleada a su uso, y se están
fundando varias haciendas de Cftcao que a dos o tres años, no necesitarán de ninguna
Jurisdicción antes si le sobrara.

A más de estas 30 fanegas necesita esta Jurisdicción para su abasto 60 a 70 fanegas de cacao
más; las cuales vienen de la Jurisdicción de Barinas, Pedraza y de los Valles de Barquisi-meto, por
lo que se puede reputar de dichos .Valles 30 fanegas, y lo restante de Barinas y Pedraza.

Tabaco
Se coge todos los años de 8.000 a 9.000 arrobas de tabaco en ella de embarque, y el que se deja
en la tierra para llevar a otros lugares se hace delgado de varear.

Mulos
De esta Jurisdicción sale también cada año cerca de trescientas ínulas para vender en la Provincia.

Algodón
Su terreno generalmente es bueno para algodón, que de allí se sacaba para El Tocuyo, Valles y
Ciudad de Barquisimeto en otros tiempos, pero hoy no se trabaja casi nada.

Ganado
El ganado que de allí se saca para los dichos Tocuyo, Valles, y Ciudad de Barquisimeto, Ocumare,
y otras partes de la Costa de mar monta todos los años a siete mil reses.

Trapiches .
Hay varios trapiches de azúcar para el uso de su Jurisdicción.

Quesos
Se saca también quinientas a 600 arrobas de quesos, que se reparten en la Provincia.

Pescado seco
Sus ríos dan de 1.500 a 2.000 arrobas de pescado que llevan a vender en tiempo de cuaresma a
los Valles de Barquisimeto y al Tocuyo.

JURISDICCIÓN DEL TOCUYO

Límites
Sus límites son al Este la Jurisdicción de Barquisimeto; all Norte la de Carera; al Oeste la de
Trujillo; y al Sur Guana-guanara.

Gasto de cacao
No hay en esta Jurisdicción cacao ninguno y 200 fanegas ne sita para su abasto que vienen de los
Valles de Barquisimeto.

Azúcar
Los frutos de esta Jurisdicción consisten en muchos dulces^ puea se componen todos los más,
haciendas de trapiches, y eaj en «11* que el aguardiente de caña tiene la Mayo r fama.
en ella, y ganado menor

Mucho! membrillos y guayabas que se usan en hacer] oajetai de conserva para llevar a vender a
diferentes partes) de esta Provincia, así como cebollas, ajos, manzanas, etc.

Gasto de tabaco
El tabaco que se coge es muy poco, y no basta para el uso d< su jurisdicción, a cuyo
cumplimiento provee Barquisimeto 5( arrobas y Guanare 150.
Algodón
Se coge algodón y el terreno es apto a sembrarlo.

Petacas
Se hacen en esta Jurisdicción de dos a tres mil petacas de caí para empetacar tabaco de las
cuales se proveen las Jurisdicj ciones de la Provincia.

Mulos
Salen de ella también 200 muías que se reparten en la Jurisdicción.

Cueros
Lo que toca su ganado Mayo r le viene de Guanaguanare y de San Carlos lo que será de 40Q a
500 reses todos los años.

JURISDICCIÓN DE TRUJILLO

Sitó limites
Los límites de esta Jurisdicción son: al Este la del Tocuyo; ul Norte la de Carora; al Oeste se divide
la Provincia con la Jurisdicción de Marida; y al Sur, Guanaguanare.

Cacao
Esta Jurisdicción tiene tres haciendas de cacao que son a saber:
Fanegas Arboles

En Quebrada Seca, el Sargento Paredes tiene 3.000


Cheregue. El mismo 5.000
Cheregue. Diego Suárez 5.000
--------------
Suma: 200 13.000

Con lo cual se dan fin a las Haciendas, Arboledas, y producto de ellas de la Jurisdicción de Trujillo
cuya recopilación es la siguiente:

Suma General: 200 13.000

Digo trece mil árboles que dan doscientas fanegas de cacao poco más o menos salvo yerro.

Gasto de cacao
El producto de estas haciendas no alcanza para el abasto de Mta Jurisdicción por no dar sino 200
fanegas al año, y faltarle 100 fanegas que vienen de Gibraltar, Jurisdicción de Maracaibo.

Tabaco
El tabaco que se coge en ella monta 2.000 arrobas cada año.

Harinas
Se coge harinas en ella que es casi la sola que se reparte la Provincia.

Legumbres
Hay bastante legumbres también como alverjas, chícharos, leí tejas, garbanzos, arroz, etc.
Mulos. Cueros

Se cogen algunas muías y hay ganado Mayo r y menor, suficiente; y de su gasto anual se sacan
1.000 cueros.

Azúcar
Se coge también mucha azúcar muy buena.
Es muy poblada esta Jurisdicción y tiene hasta 14 pueblos gran-' des de indios, etc.

JURISDICCIÓN DE CARORA

Límites
Sus límites al Este la de Barquisimeto; al Norte la de Coro; al Oeste la de Trujillo; y al Sur la del
Tocuyo.

Cacao
Hay poco cacao en ella y sus haciendas son a saber:
Fanegas Arboles
Moroturo, Don Pedro Leal 2.000
Marcos Fernández 2.000
Mateo de Oviedo, difunto 2.000
----------------------
Suma:50 6.000

Con lo cual se da fin a las haciendas, arboledas y producto de ellas de la Jurisdicción de Carora
cuya recopilación es la siguiente*

Suma General: 50 6.000

Digo seis mil árboles, que dan cincuenta fanegas de cacao, poco mas o menos salvo yerro.

Gasto de cacao
El gasto de esta Jurisdicción es de 100 fanegas al año, y las 50 que faltan vienen de los Valles de
Barquiaimeto.

Cueros
Como Carora está retirado 50 leguas de la Mar sus cueros que •trin 600 al año, no se embarcan, y
se gastan y curten en la
1 Jurisdicción misma para hacer calzados, aliños de sillas y en-medios que se llevan a vender a los
Valles de Barquisimeto, Tocuyo, Coro, San Sebastián, Caracas,, y sus llanos, San Carlos,
IGuanaguanare y aun Barinas.
I Be cogen y curten diez mil cordobanes y otros tres mil vena-Idoi y badanas.

Tabaco
Tabaco es poco el que se coge en esta Jurisdicción, y el que se coge y se siembra es en un sitió
llamado Moroturo. El que halcón para embarcar es en longaniza gruesa, y el que es para leí uso
de la tierra, se hace de barear, y llevan de la Jurisdicción de Guanaguanare, y de las Vegas del río
de Barquisimeto 100 arrobas para el cumplimiento del que se gasta en dicha Jurisdicción.

Algodón
El terreno de esta Jurisdicción es bueno para sembrar algodón, pero no se usa.

Palo de brasilete
Hay una crecida abundancia de palo de brasilete en ella, y | aunque la Ciudad de Carora dista de
la playa 50 leguas, no obstante su conducción a la mar es fácil, por el río del Tocuyo que es
navegable, y es en sus vegas a las cabeceras del dicho río, y hasta 25 leguas de la mar que es el
paraje más abundante, y se puede conducir hasta la Costa Marítima, por ser dicho río navegable
en estos parajes.
Este trato fuera de muchísimo provecho a Su Majestad si los españoles embarcaran este palo

Trapiches
Hay muy pocos trapiches en esta Jurisdicción, y así el dulce que le falta para el gasto anual, lo
traen del Tocuyo y Trujillo] a vender.

JURISDICCIÓN DE CORO

Sus límites
La Jurisdicción de Coro tiene por limites al Este la de Nirgua y Barquisimeto; al Norte la Costa
Marítima; al Oeste se divide la Provincia con la de Maracaibó; y al Sur, Carora y j Barquisimeto.

Cacao
En esta Jurisdicción están fundando muchas haciendas de cacao al presente, y aunque empiezan a
producir, no obstante no necesita de cacao de otra Jurisdicción para su abasto antes si le sobra,
pero como todavía no se puede asentar un juicio cierto de las haciendas me contentaré dar la
nómina de los hacendados que están fundando, sin particularizar sus arboledas, ni su producto
por no ser cierto, sigue:

Don Pedro de la Colina


Don Juan de la Colina
Doña Ana Vélez
Doña Mariana Montero
Don Juan Damián de Medina
Don Francisco Riveros
Don Francisco Campusano
Don Luis de Castro
Don Diego Laguna
Don Cristóbal Chirinos
El Licenciado Juan Fernández
Bartolomé Rodríguez
Tomás Rodríguez
Manuel Pinto
Don Mateo Manzanal
Don Pedro Peroso
Juan Bautista de Vargas
Juan Comedor
Don Francisco Bracho
Don Pedro Bracho

Las cuales haciendas darán mucho según sus principios, a más de éstas hay varios pueblos en
esta Jurisdicción que tiene algún cacao, los cuales son a saber:

Capadare
Capadare es agregación, y tiene su Cura Doctrinero y su Iglesia este pueblo se compone de todas
calidades de gente, así indios, zambos, mulatos, como blancos y mestizos; sus haciendas son a
saber:

Yacura Fanegas Arboles


Varios Indios tienen en todo 60 4.000

Capadare
Capadare es agregacion y tiene su Cura Doctrinero y su Iglesia eset pueblo se compone de todas
calidades de gente, asi indios,zambos,mulatos, como blancos y mestizos; sushaceindas son a
saber:

Don Diego de Matos 8.000


Francisco Quintero 2.000
Francisco Esquibel 2.000
Domingo Juan de los Santos 2.000
Varios Particulares 5.000
------------------
Suman: 220 19.000

Pueblo del Tocuyo


81 rio y pueblo del Tocuyo con el pueblo dt la Misión de los Mapubarés, y sus contornos tienen de
fundaciones nuevas ....
Fanegas Arboles
14.000
Qus dan al presente muy poco fruto, por lo cual no se arreglan sus fanegas.

Da manera que las partes de esta Jurisdicción que al presente producen son a saber:
Fanegas Arboles
Tocuyo 14.000
Jacura 60 4.000
Capadare 220 19.000
-----------------
Suma: 280 37.000

Con lo cual se da fin a las haciendas, arboledas y producto de ellas de esta Jurisdicción de Coro de
lo que al presente dan, y antes de tres años las demás haciendas de esta Jurisdicción darán al
respectivo, y aún más, cuya suma general es la siguiente:

Suma General: 280 37.000

Digo treinta y siete mil árboles que dan doscientas y ochen* fanegas de cacao poco más o menos
salvo yerro.

Tabaco
En esta Jurisdicción se coge hoy tabaco suficiente para su gas to sin sobrarle nada antes se le
puede dar 200 arrobas, 100 d Barquisimeto y 100 de Guanaguanare.

Ganado
Esta Jurisdicción es muy extendida y tiene más de 100 legui de largo, se matarán en un año
cuatro mil reses en ella, poi tener mucho ganado menor, de que se mantienen, carne di monte,
pescado y otras costas de aves.

Cueros
Los 4.000 cueros de estas reses son empleados, los 2.000 parí enjalmas, petacas y látigos; y los
otros 2.000 se venden a los holandeses.

Mulos
Se coge en esta Jurisdicción de mil a dos mil muías, y lo menos que embarcan a- los holandeses
todos los años son 1.000 muías

Quesos, Cordobanes y venados


Se coge también en ella 1.500 arrobas de quesos; se curten cerj ca de 4.000 cordobanes, y 2.000
venados, de los cuales la yor parte pasa a los holandeses, y lo restante se distribuyó en la
Provincia.

Palo de brasil
Tiene esta Jurisdicción Palo de Brasilete, aunque por el mucbJ que se ha cortado se ha retirado
algo, pero se le puede d£ 1.000 quintales por cada año, sin haber otro que lo ci el dicho Palo, sino
los holandeses.

Con lo cual se da fin a las Jurisdicciones de esta Provincia, la cantidad de sus frutos, y de su
producto, el cual como est insinuado se debe considerar ser Mayo r, por las razones que ei los
Capítulos siguientes serán explicados.
De manera que la recopilación general de los dichos frutos sol los siguientes:

Cacao
Fanegas Arboles
Jurisdicción de Caracas ............... 33.161 1.679.800
Jurisdicción de San Sebastián ......... 2.800 165.000
JUfUdicción de Valencia .............. 12.834 1.272.900
Jurisdicción de Nirgua ............... 5.651 565.100
Jurisdicción de Barquisimeto .......... 12.116 807.704
Jurisdicción de Guanaguanare ......... 30
Jurisdicción de Trujillo ............... 200 13.000
Jurisdicción de Carora ................ 50 6.000
Jurisdicción de Coro .................. 280 37.000
-------------------------
67.123 4.546.564

Digo que se hallan en esta Provincia cuatro cuentos, quinientos cuarenta y seis mil quinientos
sesenta y cuatro árboles, qtlt dan sesenta y siete mil, ciento y veinte y tres fanegas de oaoao
poco más o menos salvo yerro.

Gasto de cacao en la Provincia


El gasto para el abasto de estas Jurisdicciones poco más o msnos es a saber:
Fanegas
Caracas, y su Jurisdicción ........................ 1.000
Ban Sebastián, y su Jurisdicción .................... 400
Vlancía, y su Jurisdicción ........................ 200
San Carlos, y su Jurisdicción ...................... 200
Nirgua, y su Jurisdicción ......................... 250
Barqulsimeto, y su Jurisdicción .................... 500
Araure, y su Jurisdicción ......................... 200
Ouanaguanare, y su Jurisdicción ................... 60
Tocuyo, y su Jurisdicción ......................... 200
Tmjllle, y su Jurisdicción ......................... 300
Carora, y su Jurisdicción ......................... 100
Coro, y su Jurisdicción ........................... 280
-----
Suma:3.690
Quedan de embarque

Y sacando los dichos tres mil seiscientos y noventa fanegas de la suma general quedan de
embarque cada aflo ....................................... 63.433

Cueros
Los cueros de estas Jurisdicciones producidos del ganado mí yor que se gasta en ellas son a
saber:
Liquidos Su Gasto de Embarque
Caracas 25.200 6.000 19.200
San Sebastián 2.000 2.000
Valencia 7.200 1.200 6.000
San Carlos 3.000 3.000
Nirgua 1.200 1.200
Barquisimeto 4.000 4.000
Guanaguanare 7.000 7.000
Tocuyo 500 500
Trujillo 1.000 1.000
Carora 600 600
Coro 4.000 4.000
---------------------------------------
Suman 55.700 9.200 46.500

De manera que se hallan .cada año en esta Provincia veinte y tres mil y doscientas arrobas de
tabaco antes más que me-noi; que se gastan en ella tres mil y setecientas arrobas más o menos;
y se embarcan anualmente en sus Costas Marí-tfmu más de diez y nueve mil arrobas de tabaco.

Pato de brasilete
Un asta Provincia, como se ha explicado, se pudiera sacar mu-oho Palo de Brasilete por ser muy
abundante, pero no se saca tino en la Jurisdicción de Coro, que se embarcan cada año más df mil
quintales.

Con lo cual se acaba la enumeración general de todos los frutos de esta Provincia, así de los que
se gastan en ella, como de los que embarcan los españoles y extranjeros, todo lo que se explicará
en el Capítulo siguiente.

De manera que se hallan cada año en esta Provincia cincuent y cinco mil setecientos cueros antes
más, que menos, que si gastan en ella nueve mil y doscientos poco más o menos, y quj se
embarcan anualmente en su Costa Marítima más de cuarentj y seis mil y quinientos cueros.
Se curten también cordobanes y venados para el uso de Provincia, y tierras adentro, cuya
cantidad es la siguiente:

Cordobanes ...... 17.000 Venados .... 5.000

Tabaco
Por la enumeración de las partidas anteriores se hallan en est Provincia las arrobas de tabaco

Liquidos Su Gasto de Embarque


Valencia 4.000 2.000 2.000
San Carlos 2.000 500 1.500
Nirgua 2.000 2.000
Barquisimeto 4.000 1.000 3.000
Guanaguanare 9.000 9.000
Trujillo 2.000 2.000
Coro 200 200
---------------------------------------
Suman 23.200 3.700 19.500
De manera ques e hallan cada año en esta Provincia veinte y tres mil y doscientas arrobas de
tabaco antes mas que menos; y se embarcan anualmente en sus Costas maritimas mas de diez y
nueve mil arrobas de tabaco

Palo de Brasilete

En esta Provincia cmo se ha explicado, se pudera sacar mucho Palo e Brasilete por ser muy
abundante, pero no se sacasino dela Jurisdiccion de Coro, que se embarca cada año mas de mil
quintales.

Con lo cual se acabala enumeracion general de todos los frutos de esta Provincia, asi de los que se
gastanen ella, como de los que se embarcan los españoes y extranjeros, todo lo cue se explicara
en el Capitulo siguiente.
CAPITULO CUARTO

Estado presente del comercio español, y de la introducción del comercio extranjero en esta
Provincia,

Sobre todos los medios más eficaces para engrandecer los Dominios de los Príncipes, aumentar
las riquezas de sus vasallos, y alentarlos al amor de la virtud, es el comercio sin duda el más
considerable: varias naciones humildes en otros tiempos, olvidadas, y casi .reducidas a su primer
ser, se han alzado en el grado que las vemos hoy por esta vía, es por su medio, que la Abundancia
de loa, bienes reina entre los hombres; el comercio en fin, procurando las facilidades de
comunicarse con las naciones más remotas, forma la familiaridad tan necesaria y casi
indispensable al hombre, e inspirándole el amor de la religión, de la sabiduría, de la lealtad y de la
prudencia (virtudes inseparables de él), lo conduce a un grado de perfección tan eminente que sus
vecinos se* espantan, y quedan suspensos entre el miedo y la admiración; celosos no obstante de
su fortuna y de su gloria, las naciones más políticas han reconocido la importancia de esta verdad,
poniendo todas sus atenciones en favorecerlo, y uno de los Mayo res príncipes que ha reinado en
nuestros tiempos1 estaba tan enterado de que el comercio era el alma de un reino que dio todo su
cuidado en aumentarlo y protegerlo, y aunque entonces no faltaron varios económicos quienes
condenaron el Ministro8 que había insinuado esta máxima, alegando que el apetito del interés
disminuye el valor de los hombres, y citando ejemplos, no obstante quedaron convencidos,
cuando reconocieron que un mercader se halla muchas veces en los peligros de un soldado, y que
el soldado .no se halla en los riesgos que corre un mercader, y confesaron después que nada era
más útil en un estado que el comercio, y que antes de disminuir el valor a los hombres, al
contrario, los aumenta.

Convencidos de la importancia del comercio: se han de dar cuantas atenciones sean posibles a
que. florezca en los estados, y proveer a realzarlo cuando está caído o vacilante. Es en estas
ocasiones que la prudencia del Príncipe ha de parecer, y que BUS Ministros han de ser celosos en
la ejecución de un bien

1.Luis XIV, rey de Francia,


2 Monsieur de Golbert, Ministro de Estado en Francia.

tan general, y de una -gloria tan grande para la patria, pu« se logran por él, efectos tan dichosos.

Si hubieran atendido a esta máxima en las Indias o por decirla! mejor; si los Ministros que las han
gobernado hubieran facili-, tado el comercio, no se viera hoy tan aniquilado y deteriorado,' como
está, de los que se puede juzgar por su estado lastimoso-en esta Provincia; en la cual todo el
comercio español se reduce ¡ a un navio registro de España, que aun no viene todos los años, y
otro, de las Islas de Canarias .cargado de caldos, y cuatro o cinco embarcaciones que cargan
todos los años una partida de cacao para la Nueva España.
Navio registro de España

El navio registro de España es el que se discurre proveer la, Provincia de todo género de
mercadurías, y como viene las más veces muy empeñado antes de salir de Cádiz, busca los
medios que le faciliten a su desempeño, por cuyo efecto y otros pone un precio tan considerable a
sus mercancías que si no tuvieran los vecinos de la Provincia a mano, a los extranjeros de quienes
compran la Mayo r parte de la ropa que necesitan, no pudieran suplir sus caudales a los gastos
que al presente hacen.
De esto se ha originado que unos registros no han podido acabar de vender sus mercancías en el
término limitado lo que ha sacado el ánimo a los mercaderes de España de pedir registros para
estas partes, viendo el poco gasto que se hacía de sus géneros, pero puesto el caso que los
caudales de los habitadores de esta Provincia bastaran, o que se acabara, y exterminara el trato
ilícito, no pudiera entonces un registro proveer la Provincia de ropa suficiente por extenderse muy
lejos en las tierras, adentro el comercio, a cuyo cumplimiento no fueran suficientes cuatro
registros, lo que se experimenta por el número de embarcaciones extranjeras que asisten
anualmente en esta costa.

Los Registros envían cacao a la Nueva España


Se ha de reparar también que no es siempre por razón del trato ilícito que han dejado los
Registros de vender sus géneros, sino que han hallado sus conveniencias en quedar con alguna
parte de ellos, por tener el pretexto de hacer un comercio que aunque no sea ilícito, no deja no
obstante de ser de algún perjuicio a la Provincia, por no entrar el provecho en ella, por cuyo fin
están aún hoy unos registros de 8 a 10 años de tiempo, quienes dicen no haber podido acabar de
vender por la introducción de ropa extranjera, y en ínterin sus apoderados hasta

finalización de la venta/ de sus géneros compran muchas por-de cacao de los vecinos, unos a
plata, y otros a géneros, hacen estas remisiones a la Nueva España, sobre los cuales án mucho, y
el producto pasa a los interesados a España, o no. ta máxima no se puede condenar, sino en
cuanto a la razón arrtba referida, porque si no hallaran los hacendados de esta Provincia este
modo de vender su cacao, lo arriesgaran en su nombre a la Nueva España, y gozaran de la
ganancia de su producto, con la cual aumentaran sus caudales y haciendan ¡ y por lo consiguiente
se aumentara el comercio de España
•n cita Provincia, y los intereses de Su Majestad. Esto no Chitante con la suposición que se halle
exterminado el trato A* extranjería porque en tal caso más vale aunque quede el Oomercio como
está al presente, porque es evidente que la ve-nldn de los Registros a las Indias, es de recibir los
frutos de oadft provincia por sus géneros, y con efecto si los comercian-tH españoles no tuvieran
hoy en día la ganancia del cacao que envían a la Veracruz, no pudieran desempeñarse.

Otro provecho han hallado también los Registros en esta Provincia pero no hablo de él por ser
furtivo, y no poder un Re-gUtro tratar ocultamente con los extranjeros sin que los con-ultntan los
Gobernadores y den las manos a hacerlo.

Frutos de embarque en los Registros de España


Loa frutos que embarcan los Navios Registros para volver a Kipaña son 3 ó 4 mil fanegas de
cacao, no llevan ni cueros, ni tabaco por no serles de conveniencia, y no hallar el provecho en su
embarque que es a lo que se reduce el comercio de España en esta Provincia.

Registro de las Islas de Canarias


El Navio Registro de las Islas de Canarias viene cargado de caldos, esto es decir, vinos y
aguardientes, cuyo gasto se emplea en la Provincia. Le es prohibido traer ningún género con-ilgo
(aunque no sean siempre tan puntuales en observar esta prohibición)(, el vino es el caldo que
menos se usa, pocos vecinos gastan de él, y generalmente (hablando a proporción de lo dila-tndo
de la Provincia) no se emplea casi el vino, sino para lúa Iglesias y los enfermos.

obstante se quejan los Registros de no poder vender sus caldos! ¿Cuál será la razón, y el motivo
de sus quejas siendo los veci<| nos tan inclinados a él? Es fácil explicarlo.

Aguardiente de Caña
Como las tierras de adentro y los llanos no se pueden provef de aguardientes de Islas, sino con
mucho gasto por ser mu¡ dilatado el viaje, y los riesgos que corren los caldos por IOE malos
caminos que pasan; se usa en esos parajes de un aguar-] diente hecho de caña de azúcar el cual
(aunque muy diferent de el de Islas y España), no deja de saber bien al paladar del estos
hombres, además que les cuesta menos, y menos trabajo,] por lo que no se gasta otro en dichas
partes; los que viven ei las costas no usan tampoco de los aguardientes de Islas, por proveerse de
los holandeses de ellos, quienes les venden mucho más barato de lo que se infiere, que la
consumación de los caldos de Islas de Canarias se encierra en la ciudad de Caracas y sus
contornos, y por lo consiguiente sobran por lo restringido de esta Jurisdicción.
Privación del Aguardiente de Caña
Se han hecho bastantes diligencias para facilitar la venta de] los caldos españoles, pero no se ha
logrado el efecto deseado, varios Ministros pensaron que en proponiendo el que se privase el uso
del aguardiente de caña quedaran los habitadores de esta Provincia precisados a comprar a los
españoles, pero la experiencia ha enseñado que antes que resultara un bien de esta Provincia,
nacieron al contrario dos daños considerables.

Daños originados de esta Provincia


El primero es, que siendo los Naturales tan inclinados a este vicio hacen cuantos poderíos pueden
para comprarlo a los holandeses, y otras naciones, por hallarlo más barato y serlo en rescate de
sus frutos, siendo éste que compran mucho peor que el de caña, pues es de trigo, y otros mixtos;
y el quitarles de ésto (no habiendo providencias necesarias) es quitarles la vida a estas gentes de
que se compone lo general de la, Provincia; el segundo daño, es que si antes de la privación del
aguardiente de caña quedaba su valor en la Provincia, ahora por más diligencias que sobre él caso
se ejecuten, pasa a los extranjeros notando aunque no por esto dejan en las tierras de adentro de
hacerlo ocultamente.'

Mas los extranjeros son los que mantienen la Mayo r parte de Provincia de este caldo; y como la
Isla de Curazao no pue-1 lioar la caña por la- esterilidad y sequedad de su terreno, I franceses
son los que la proveen y que traen cada día aguar-~M de la Martinica a aquella Isla, cuya
consumación se •n parte en las costas españolas, por lo que se conoce que Wfllones se han
aprovechado de esta prohibición, el francés f •! holandés, sin que por ningún modo los Ministros
que han flbarnado esta Provincia hayan dado sus atenciones a la fOUldaración de este daño y de
otros muchos.

(salvo mejor parecer) más valiera siendo el mal incurable IOB ll disposición presente del gobierno
de esta Provincia, más Vtlicri digo, permitir otra vez el uso del aguardiente de caña, • Imponer un
derecho conveniente mientras se daban las provi-lOÍai necesarias por Su Majestad, pues el de
Islas no abas-casi sino la Jurisdicción de Caracas.

Frutos gue embarcan los Registros de Islas


El retorno de los Navios Registros de las Islas de Canarias ira alguna porción de cacao, y algunos
cueros en muy corta santidad.

POcos son los frutos como parece que sacan y embarcan los es-pafioles, y si no fuera el comercio
de la Nueva España (que aunque tiene poco vigor) no sacara Su Majestad provecho ninguno de
esta Provincia.

Comercio de la Nueva España


Bl gasto que se hace en aquel Reino de cacao es muy considerable, y a más del que le va de otras
diferentes partes. Esta Provincia la provee cada año de una porción de este fruto, que trajinan y
embarcan varias fragatas y balandras criollas de utas Indias. Este comercio desde mucho tiempo
corre de diez y ocho a veinte mil fanegas de cacao, -un año por otro. Raras vícea se han
embarcado treinta mil, lo que se justifica por los libros de la Real Contaduría de Caracas; y si en el
discurso do este año se han embarcado hasta cuarenta mil fanegas, esto, no obstante no tiene
otro ejemplo, y no se ha de atribuir a otro motivo, si no a la vigilancia y al cuidado que se ha
tenido •n la perturbación del comercio extranjero, desde que esta Provincia está agregada al
Nuevo Reino de Granada, lo que ha aumentado un poco la Real Hacienda de Su Majestad en la
cobranza de sus derechos porque cada fanega en la Provincia debe de derechos 10 por 100 para
almojarifazgo, y las nuevas imposiciones para la armada de Barlovento, y seis por ciento para la
antigua armadilla y qomo el precio más ordinario del cacao es a razón de 10 pesos exactos la
fanega, es evidente que si todo el cacao que se recoge en esta Provincia de embarque lo fuera por
los españoles, lograra Su Majestad una suma muy considerable de sus derechos; porque puesto
por caso que se hayan embarcado veinte mil fanegas un año con otro para la Veracruz (lo que es
darle mucho) y cuatro mil con los Navios Registros que no vienen (como he dicho) todos los años
Su Majestad no ha cobrado sino a saber:
Pesos ex. Rs. Mrs.
4.000 fanegas del Registro vendidas
a razón de 10 pesos exactos han dado de derechos 6.400

20.000 fanegas trajinadas a la Nueva España, vendidas


a razón de 10 pesos exactos. Han dado de derechos 32.000
--------
Suma: 38.400

Disminuyendo no obstante de esta cuenta las partidas pertenecientes a eclesiásticos y conventos,


en virtud de Real Cédula de Su Majestad cuyas partidas suelen ser muy considerables en esta
tierra, al respectivo de los de seculares.

Estas 20.000 fanegas vendidas en la Veracruz a razón de 30 y 35 pesos cada una, que es el precio
más ordinario y el provecho que dan según el valor, sus derechos son a saber:

Pesos Rs mrs
Principal de una fanega 10
Flete 5
Derechos en Caracas 1 4 27

Vendida a razón de 30 pesos debe de derechos en


la Veracruz 10 por 100, a saber: 5 por 100 de
almojarifazgo, 2 por 100, de armada, y 3 por 100
de alcabala ..
Mermas de nao de dicho cacao 2-1/2 por 100
Pesos Rs. Mrs.
19 6 27

Costo principal de cada fanega puesta en la


Veracruz, 19 pesos, 6 reales, 27 maravedís,
como parece por la cuenta principal
y costos de cada fanega puesto en la Veracruz 19 6 27
Valor corriente de una fanega en la Veracruz 30

Le quedan de ganancia en cada fanega .. 10 1 7

De manera que las veinte mil fanegas vendidas


en la Veracruz a 30 pesos fanega 600.000
Principal y costos de las 20.000 fanegas 326.985 2 12
--------------------------
Quedan líquidos de ganancias ......... 203.014 5 22

Cuya suma debiera naturalmente volver a esta Provincia por haber salido principal y costos de
ella; pero como son pocos los que embarcan, vecinos de ella, por su cuenta y riesgo, de este
fruto, poca es la plata que se devuelve a ella; los más interesados en este comercio son varios
forasteros, los cuales tienen sus correspondientes en España y Veracruz, a los cuales envían las
remisiones de este producto; de suerte que lo que vuelve a esta Provincia un año con otro será la
cuarta parte poco más o menos del principal y ganancias, cuya suma hace cien mil pesos poco
más o menos.

Lo que toca el provecho del flete de los referidos frutos se reparte en varias Islas sus vecinas,
porque las embarcaciones que los conducen no pertenecen a los particulares de la Provincia, ó a lo
menos son pocas; por cuya razón esta ganancia de fletes pasa a otras partes, como a Santo
Domingo, Puerto Rico, Maracaibo, &. De donde suelen ser dichas embarcaciones; y para suplir los
gastos precisos que han de hacer, sea para carenar, o para la manutención de la gente, suelen
ordinariamente traficar varios géneros de China, &., prohibidos, y venderlos, cuyo producto sirve a
los gastos.

A lo que se reduce el comercio español


A estas veinte y cuatro mil fanegas de cacao se reduce todo el comerció de esta provincia, porque
como ya se ha dicho los españoles no embarcan tabaco, cueros, palo de brasilete y ninguno de los
demás frutos de la Provincia, aunque no les sea prohibido el embarcarlos; pero como no les tiene
cuenta, no los admiten.

Y.como por las partidas declaradas en el capítulo antecedente, constan que sobran de embarque
cada año 39.433 fanegas de cacao, 46.500 cueros, 19.000 arrobas de tabaco, mucho.palo de
brasiiete, &,, notando aunque es constante que son mes las partidas líquidas, que las declaradas,
es imposible que no tengan alguna salida estos frutos; pues donde pasan ¿ quién íos erifbar-ca?,
los extranjeros; y es lo que voy a referir,

Comercio Extranjero
De todas las naciones que han poblado tierras en las Indias, ninguna frecuenta más la Costa
Marítima de esta provincia como los holandeses desde más de 115 años como consta de una
Cédula fecha de 6 de Noviembre del año de 1606 por la cual el señor Don Felipe Tercero de feliz
memoria perdona a los comerciantes de esta Provincia, imponiendo no obstante pena de muerte a
los que en adelante prosiguiesen en este comercio furtivo con los extranjeros. Los holandeses
(como digo) que a justo título se pueden llamar los Mercaderes de la Europa, han reconocido
desde mucho tiempo que podían sacar muchas ventajas del poco vi-' gor que tiene el comercio de
los españoles, porque como los habitantes de las inmensas provincias que pertenecen a la Corona
de España en este nuevo mundo, no reciben suficientemente de Es-paña las mercancías que
necesitan, estos extranjeros suplen esta falta y vienen a las costas de estas Indias en las cuales
venden sus mercancías a un precio más barato que los españoles, pudíendo hacerlo mejor, por las
razones que en adelante irán explicadas, y reciben en trueque los frutos de la tierra, que las son
de Mayo r provecho, que no la plata, lo que no hacen (o a lo menos rara vez) los españoles.

A estos pasan los frutos de esta Provincia lo que causa un daño tan considerable a Su Majestad
que no apercibe la tercia parte de los derechos que legítimamente pertenecen a su Real Hacienda,
y esta pérdida se triplica por la introducción de sus mercancías, a más de los daños que pueden
resultar de este trato.

He dicho que los holandeses pueden vender sus mercancías mucho más barato que los españoles,
y lo pruebo:

Primeramente los géneros nobles, brocatos, galones de oro y de plata, tizus, rasos, y.otros
géneros de seda; los.paños camellb-nes, sargas, &, los lienzos, olanes, bretañas, crudos y todo
gEnero de mercancías, se hacen casi todas en sus tierras o a la puerta ,de sus estados tienen sus
manufacturas establecidas, y sus oficiales ganan mucho menos que no en España, porque, o
la plata tiene más estimación entre ellos, o lo necesario para su manutención les cuesta menos.

Segundo. Los holandeses no gastan tanto en su viaje como los españoles, sea por la construcción
y fábrica de los navios y de sus pertrechos, o por la paga de sus oficiales y marineros, porque el
marinero holandés no tiene cada mes, sino 12 ó 14 florines lo que llega casi a 5 pesos de nuestra
plata; y el español gana por lo más ordinario 10 y 12 pesos exactos al mes, lo que es una
diferencia considerable.

Tercero. Los holandeses ganan mucho sobre la plata de España y más sobre los frutos.
Cuarto. No pagan tantos artículos de licencias, de regalos, de firmas de Gobernadores, &.,
(vejación originada de la avaricia do los hombres), y que vale muchas veces tanto como el
principal de la carga.

Quinto. Sus derechos no son tan considerables como en España. Sexto. En fin no se puede negar
que los holandeses tienen mes el genio del comercio, que ninguna nación de Europa; saben mejor
sus entradas y salidas, y como sus tratos se extienden en todas las partes del mundo se
aprovechan de todo, y distribuyen a propósito lo que conviene a cada nación por cuyo motivo no
les sobra nada y reciben cualesquiera frutos por sus mercancías. Reconocieron la importancia del
trato con estas Indias y buscaron para establecerse las Islas que les parecieron más convenientes,
o de interposito para sus comercios hasta mejor fortuna.

Curazao
La Isla de Curazao que ocupan desde el año de 1632 y la que pertenece a la Compañía de las
Indias Occidentales de Holanda, les pareció más a su conveniencia por ser casi inmediata a la
Tierra Firme, y a mano de las Islas de Cuba, Española, Puerto Eieo <&. Consideraron más en esto
el interés de su ^situación, que no la bondad de su terreno, porque esta Isla tque es pequeña), es
un .terreno muy malo, estéril, pedregoso y cortado por todas partes por unas lagunas que forma
el mar, no produce nada, sino algunas yerbas, limones y cocos, que apenas. bastan al uso de sus
habitantes, no hay río, ni fuente, y la agua dulce viene de Tierra Firme, o se saca en unos parajes
hondos que la situación del terreno ha formado, en los cuales se juntan las aguas de las lluvias;
no obstante de toda esta esterilidad, los víveres son tan abundantes, las mercancías tan comunes
que parece que es una de las mejores ciudades de Europa.

La Compañía hizo fortalecer los parajes que parecían ser peligrosos o facilitar un desembarco
enemigo.

De esta Isla salen las embarcaciones que hacen el comercio anual de estas costas, sin que todos
los remedios, propuestos (antecedentemente) lo hayan podido estorbar o por dar las manos para
hacerlo los Ministros de Su Majestad o por su poco cuidado de ellos, o por no tener las fuerzas
para impedirlo, o en fin, por la mucha vigilancia de los tratantes y metedores.

Los judíos (sobre todo) son los que las frecuentan más por componerse lo principal de esta Isla de
ellos; y como la Mayo r parte de ellos, son apoderados de Mercaderes o judíos de Holanda,
reciben sus remisiones por vía de los Navios que vienen casi^aada mes, y envían sus productos;
lo que hace que hay pocos caudales existentes en esta Isla.'

Á más de estos navios vienen otros directamente de Holanda, y éstos pasan a Puerto Belo, y
Costa de Cartagena donde empiezan sus tratos en oro y plata, y de allá vienen de vuelta a esta
provincia, a vender lo que les ha quedado de mercancías por los frutos de la tierra.

No es posible de poder particularizar todos los modos que los unos y otros (que los españoles y
extranjeros) emplean para la ejecución de este trato, porque no bastaran volúmenes para
referirlo.

Lo cierto es que de todos los daños contrarios a los intereses de Su Majestad, ninguno es más
perjudicial que éste, por varias razones:

La primera es la pérdida de los Reales Derechos, los cuales por los frutos de embarque declarados
en eí Capítulo antecedente, Son muy considerables, lo que se justificará por la cuenta siguiente :

Derechos que se pierden de la Real Hacienda Pesos ex. Rs. Mrs.

Cacao
39,483 fanegas vendidas a 10 pesos, deben de derechos, a saber: 10 por 100 de almojarifazgo y
armada de Barlovento son 6 por 100 de Antigua Ármadilla son
Pesos ex. Rs. Mrs.
39.433
23.659 6 18
---------------------------
Suma: 63.092 6 18

Pesos ex. Rs. mrs.


Cueros*
46.500 cueros vendidos a 8 reales cada uno, debe de derechos un real cada cuero para la Armada
de Barlovento ...... 5.812 4
2-1/2 por 100 para el almojarifazgo 1.162 4
2 por 100 de Alcabala 900
-------
Suma:7.905

Tabaco
19.000 arrobas de tabaco vendidas a 4 pesos arroba, debe de derechos a saber:
Pesos ex. Rs. mrs

1 real por arroba para la Armada 2.375


2-1/2 por 100 de almojarifazgo ..... 1.900
2 por 100 de Alcabala ........... 1.520
-------
Suma:5.795

Palo Brasilete
Pesos ex. Rs. Mrs
1.000 qq. vendidos a 6 pesos,
deben de derechos a saber: 2 por 10 de Armada 120
2-1/2 de Almojarifazgo ................ 150
2 por 100 de Alcabala ................ 120
--------
Suma:390

De derechos que pierde Su Majestad

Suma, General
Pesos ex. Rs. mrs.
Cacao .............................. 63.092 6 18
Cueros ............................. 7.905
Tabaco1 ............................. 5.795
Palo Brasilete ....................... 390
---------------------------
Suma: 77.182 6 18

Por cuyas partidas consta que Su Majestad pierde de lo declarado solamente setenta y siete mil
ciento y ochenta y dos pesos, seis reales, diez y ocho mrs. ......

77.182 6 18

Cuyos frutos vendidos a trueque de géneros triplican la pérdida en la cobranza de los derechos de
dichas mercancías que apercibiere Su Majestad de los navios españoles que debieran mantener la
Provincia de lo necesario.

La segunda razón, y que no importa menos a Su Majestad y a sus propios vasallos, (siendo
constante, Su Majestad corre el riesgo de perder su provincia, y los vasallos su libertad y el dulce
consuelo de ser dominados por su Rey legítimo), es la facilidad que tienen los extranjeros en
conocer la flaqueza de las fuerzas de esta Provincia, y los pocos vecinos capaces de defender su
costa marítima indefensa por sí misma, todo lo cual merece muchísimas atenciones lo que se
explicará más en los Capítulos siguientes.
CAPITULO QUINTO

Estado particular y presente del puerto y fortificaciones de La, Guaira, con sws dimensiones
La Plaza de La Guaira es en un estado tan lastimoso, sus defensas tan mal arregladas y
entretenidas que es una cosa extraña que no hayan puesto más cuidado en fortalecer el solo
puerto de esta costa, en el cual, el comercio sea lícito; es verdad que varias de sus obras parecen
haber sido fabricadas para defender este puerto, y asegurarlo contra los designios que los
enemigos de la Keal Corona pudieran formar, pero a más que las dichas obras, no tienen solidez
ninguna en sus fábricas, ni orden en sus proporciones y no se defienden unas con otras (lo que es
el primer objeto de la fortificación militar), es también que son entretenidas con tan poco cuidado
que caen todas al suelo por falta de repararlas; y la mejor Plaza de Europa, la más bien cimentada
y acondicionada, se destruyera si no la cuidaran.

La Guaira no era en otro tiempo defendida, sino por los fuertes E y F que parecen en la planta al
fin de este Capítulo, y como se juntaron varios mercaderes, se aumentó poco a poco este pueblo
en el estado que al presente está, lo que obligó a los Gobernadores a aumentar también las obras
en la conformidad siguiente:

Plataforma, A
La primera de las obras que parece en entrando por el camino de Caracas, y a la vuelta del ángulo
Z que forma la costa es la plataforma A, la cual por su perecimiento no da una grande idea de las
otras; su construcción fue el año de 1677 por orden de don Francisco Alverro; su flanco que es
cubierto del cerro, tiene 15 varas de largo, su cara 25 varas, y su altura 7 varas.
Las aguas salvajes que bajan de los cerros por unas barrancas paralelas a la cara A la arrumaron
del todo. Estas aguas arran-v can muchas veces consigo unos pedazos de peñascos y raíces de
árboles, y como no hallan otro pasaje sino el que se han hecho desde mucho tiempo, pasan por
fuerza por esta plataforma.

Hinchan sus -tierras, y como son capaces de arrancar peñascos, do serán aún más de traer
consigo una muralla que apenas resiste a su propio peso.

Plataforma B
La cara susodicha está flanqueada por un lado de 12 varas haciendo un ángulo de 130 grados con
el dicho flanco, el cual tendrá 5 varas de alto, hecho de guijarros, como casi todas las más obras;
y necesita de algunos reparos.

Este flanco con la cara siguiente forma la plataforma B, cuyo ángulo flanqueante es alterno al
flanqueado; esto es decir da 130 grados. Esta cara tiene 25 varas de largo y es en bastante buen
estado, exceptuando no obstante, su parapeto que es arruinado, y algunas piedras de su cimiento
que faltan, porque estos guijarros que son un poco convexos no pueden ligarse fácilmente, y la
mezcla no halla a mantenerse.

Puerta 1 de la Caleta
Al cabo de estas 25 varas hay una interrupción de un flanco de 3 varas, cuyos ángulos son rectos,
y después la muralla sigue 35 varas hasta en "1" hecha también de guijarros y necesitan de
algunos reparos, porque el mar ha perdido un poco su cimiento: 1: Puerta de la caleta ocasiona la
interrupción de la muralla antecedente, y tiene de ancho 3 varas, o tanto como el flanco
susodicho; la idea de esta puerta, no es mala por ser enclavada en las obras y defendida por el
flanco del fuerte C, pero la rambla viva que baja a la caleta no me parece conveniente ai uso del
comercio, porque sino estuviera t«n áspera el uso de las carretillas ahorrara muchos gastos para
el transporte de las mercancías, y un negro condujera más él solo, que no hacen cuatro, hoy. Esta
rambla tiene 15 varas de suelo, sobre 5 de altura diagonal.
Caleta 2
La Caleta 2 es el paraje donde llegan las lanchas; es una cosa que espanta que esta caleta donde
llega todo el comercio, sea en tan mal estado, que los que se establecieron en este puerto no
hayan reparado al primer cuidado que es el del abordaje de las lanchas, y en fin que tantos
particulares que se han e quecido en esta Provincia por el comercio del cacao, no hayan
contribuido entre ellos para hacer un muelle en este paraje,! o a lo menos establecer algún medio
que pueda asegurar mercancías, porque soy cierto que se ha perdido más cacao en esta caleta
que el interés de dos muelles no vale.

Es preciso que las lanchas den fondo a más de 60 varas en mar afuera, de adonde los grumetes
traen a tierra las mercancías, o las embarcan, lo que no se puede hacer, sin que las dichas
mercancías se mojen, porque las olas son tan fuertes que pasan hasta sobre la cabeza de los
grumetes; no es por falta de agua que las lanchas se aparten tanto de tierra, porque hay agua
suficiente para una lancha cargada hasta 20 y 25 varas de tierra, pero no la acercan más de
miedo que las olas no la eche a tierra y la rompa contra las piedras.

La menor lancha no se puede acercar más de estas 20 varas por falta de agua, y para que una
canoa llegue a tierra vacía, se ha üe esperar que las olas la rempujen a un paraje estrecho, en el
cual no puede caber sino una lancha, así como se ve en la planta; no obstante es muy fácil
corregir este defecto tan perjudicial al bien del comercio, y al servicio de Su Majestad.

Muralla y flaneo S
Corriendo paralelamente con la rambla de la Puerta 1, hay una muralla que es en la misma línea
que la de B, la cual tiene 28 varas, sirve a mantener las tierras, y no tiene más que su parapeto
más alto que el suelo de la calle; está en buen estado y cubierta de cal, y se termina con un
flanco pequeño 3, cuyos ángulos son rectos. Su cara es de 7 varas y sus flancos de 4 varas.

Fuerte C del Santísimo Sacramento


El fuerte C es hecho por don Francisco Alberro así como las demás obras que hasta ahora están
explicados desde A; es una plataforma a la cual se ha dado el nombre de fuerte que tiene seis
lados muy irregulares, el primero que flanquea la punta: 1: tiene 14 varas de largo; el segundo
que sirve de cara es de 20 varas; el tercero de 10; el cuarto cuyo ángulo entrante es de 7 varas;
el quinto de 5 varas, y el sexto y último lado que sirve de gola es una muralla seca de 30 varas.

Aunque esta obra no sea de buena construcción, no deja de ser en buen estado, por haberla
reparado Don Alberto Berto-dano, siendo Gobernador interino de esta Provincia. Su plataforma es
muy bien cimentada con una mezcla de cal y arena, para impedir que las aguas no la arruinen. Su
fábrica es de guijarros cubiertos de cal, y tiene 6 piezas de cañón de hierro en batería.

Muralla V
Aí cuarto ángulo del fuerte susodicho está una muralla V, , 20 varas, la cual forma con este ángulo
una puerta 4, hecha* para que el ganado que viene todas las semanas para el abasto"! de este
puerto, entre con Mayo r facilidad.

Puerta 4
La puerta 4 tiene 8 varas de ancho, y es de mucho más bajal que la de "1" y casi a nivel de la
calle "5".
De la muralla V, hasta D, no hay obra ninguna, no obstante^ el terreno es muy apto, y necesaria
para construir y cerrar] esta distancia de más de 58 varas, en la cual de las casas a] la orilla de la
mar, hay más de 10 varas de distancia.

Muralla D:
Esta muralla es una fábrica nueva hecha en el año 1719 la cual (aunque nueva) no vale nada, es
contra todas las reglas, militares y nunca se han imaginado semejantes construcciones en la
fortificación militar.
Esta muralla es hecha de una calidad de tierra y guijaretes batida entre dos tablas, y que llaman
(tapias): es el uso casi general en esta tierra que las casas son fabricadas de estas tapias, pero
ninguno había has^a ahora ideado de hacer con ello murallas secas de fortificaciones, porque
aunque se vean en Europa muchas obras hechas de tierra, y que sean muy aprobadas, no
obstante condenarán siempre la presente muralla por las razones siguientes:
Primeramente porque se suele dar una carpía a los tepes la cual aumentando la basa contiene por
consiguiente las, tierras lo que no se halla en ésta; pues está perpendicular al suelo y tiene ya
algunas partes de su cimiento afuera del plomo.

Segundo. Es que los tepes cortados ordinariamente en los prados y elegidos en los terrenos más
ligados, cuando están juntados, no hacen más que un mismo cuerpo, y las raíces de, las yerbas
que crecen otra vez, juntan y ligan estos tepes unos con otros, al contrario de esas tapias las
cuales por no tener nada que sirva a juntarlas, se arruinan en muy poco tiempo. -:

Tercero. Es que el temperamento de la Europa que es de mucho más húmedo, alimenta más las
tierras, y que la sequedad da asta tierra la cual está bajo de 10 grados y 15 minutos, no •ÓIo no
los da alimento ninguno, pero les saca la poca humedad que tienen.

Cuarto. La bala de artillería que entra en los tepes de Europa, no hace sino (sino) su agujero por
las razones susodichas, a más que son bien clavados con piquetes, que les hacen unas Cftmas de
fajinas de distancia, en distancia, y que unidos <y de la misma calidad que el terraplén), hacen un
solo cuerpo y una misma materia, cuya solidez impide el efecto de la bala, la cual, no daña por no
hallar nada que le resiste. Bolduque (en Holanda) una de las mejores plazas, y de las más fuertes
de la Europa está casi toda fortalecida de tepes, no hay sino Us obras indispensables que se han
fabricado con ladrillos como las puertas, salidas de estradas en cubiertas, diques, etc. Pero estos
tepes están tan bien juntados y ligados que como he dicho no hacen más que un cuerpo. Al
contrario de la muralla D que no tiene capacidad ninguna, para resistir a ningún esfuerzo, y una
vara y media de ancho no puede ser suficiente a más que la sequedad de su compuesto por el
primer tiro caerá de sí mismo,

Pero a más de estos inconvenientes tan considerables, yo hallo un otro que no lo es menos, y es
la inutilidad de esta muralla, la cual por no ser defendida, ni flanqueada por ninguna otra parte
sino por el fuerte E no tiene seguridad ninguna; porque saco dos consecuencias, o esta muralla es
hecha para defender un desembarque da- noche de algunas canoas que pue-.den echar a la
costa, o es hecha para el resguardo de la ciudad contra el fuego enemigo, y asegurar los
movimientos de las tropas en caso de ataque; a lo que respondo:

Primeramente. Si esta muralla se hizo para resistir a un desembarque está muy inútil porque no
sólo es casi imposible & las canoas de abordar a tierra en este paraje, pero puesto el caso que sea
fácil, y que los enemigos pongan gente en tierra. Digo que esta muralla en este caso, no
perturbará el designio enemigo, ni pondrá dilación alguna en su ejecución por ser ella tan baja
que hasta los niños suben arriba.

Segundo. Si está para defender la Ciudad contra el fuego enemigo, y asegurar los movimientos de
la guarnición, digo que vale aun menos porque se puede reparar en el perfil adjunto de cuanto el
terreno de E en H es más alto que la muralla D, y si el que dio la idea de esta obra hubiera
estudiado la parte de matemática, la óptica supiera proporcionar la altura de su muralla, a la
distancia del tiro de una pieza de artillería de un navio.

Todas estas razones prueban bastante la inutilidad de esta muralla, a lo demás tiene de largo 70
varas hasta el fuerte E cerca del cual deja un pasaje de 2 varas.

Fuerte E de Santiago
E es el fuerte llamado la fuerza nueva o de Santiago, el cual es un cuadrado paralelogramo, cuyos
flancos son de 25 varas; su cara exterior de 30, la cual está arruinada. Este fuerte es el primero
que se ha fabricado en este puerto, al cual se ha añadido un cuadrado pequeño :6: de 4 varas de
lado, cuyo uso no conozco sino es para meterle una garita. Su plataforma está bien cimentada y
tiene 9 piezas de fierro en batería.

Muralla D:D:
D:D: es la misma obra que la muralla D, susodicha, la cual dejando un espacio de 2 varas, así
como del otro lado del fuerte E, prosigue 50 varas de largo, al cabo de las cuales haciendo un
ángulo de 170 grados ocupa 40 varas, hasta en :8: que deja una abertura de 2 varas, para
comunicar a una obra empezada :8: que según discurso había de ser para una batería baja, la
cual tiene 6 varas de largo, sobre 4 de ancho, y sus ángulos de las espaldas rectos.

A esta puerta o abertura que conduce en :8: la muralla hace un ángulo de 176 grados, y prosigue
45 varas: al cabo de las cuales está interrumpida por un ángulo saliente de 150 grados. Es a este
ángulo, o por mejor decir a la punta &: que se ha de dar mucha atención, por ser muy
considerable la ventaja de esta punta, la cual flanquea y descubre toda la distancia ya referida, y
asegura los navios en el puerto que nesgan cada día de ser quemados, sin que lo pueda impedir el
fuego de la Plaza; y un buen baluarte puesto en este paraje, valiera más que todas las demás
fortificaciones de esta Plaza. Parece que el Arquitecto de la muralla D:D: que es el mismo que hizo
la muralla D, tuvo miedo de aprovecharse de esta Punta, porque al contrario de acercarse de ella,
se aleja siempre por todos los ángulos que forma a las cortinas de esta muralla, y si hubiera
proseguido la línea recta, desde el fuerte E: como los puntos señalados en el plan lo demuestran,
y hubiera puesto su batería :8: en la Punta &: hubiera entonces más orden en sus ideas, y el
gasto no hubiera sido más considerable.

De este ángulo de 150 grados al fuerte H, hay "80" varas de la misma calidad que' la otra muralla,
la cual deja una distancia de "2" varas entre ella, y el fuerte H;.

Fuerte :H: de San Blas


El fuerte H llamado de San Blas, es el segundo de las dos más antiguas obras de esta Plaza
.
Su construcción es muy irregular: es una batería hecha en media circunferencia, cuyo diámetro es
de 15 varas, hecha de guijarros, y alta desde el suelo (comprehendiendo los merlones) de 2 -1/2
varas. Su plataforma ha sido reparada por Don Alberto Bertodano, y tiene dos piezas de cañón de
bronce, y dos de fierro en batería.

:9: es un cuerpo de guardia que divide esta obra G: de H, la cual es un modo de tenaza cuyos
lados son de 20 varas, sus flancos de 10 varas, y su cortina de 8 varas. Esta obra que era del todo
arruinada, ha sido cubierta de cal el año próximo pasado de 1720, para tapar la mala calidad de
su construcción. A los dos lados de la media circunferencia de G están dos alas de 5 varas cada
una, a la una de las cuales se ha construido un cuadrado para una garita.

La muralla D: empieza otra vez a dos varas de distancia de este cuadrado, y ocupa 40 varas de
largo, al cabo de las cuales formando un ángulo entrante de 130 grados, prosigue 25 varas, al
cabo de las cuales está detenida por un espaldón de 15 varas.

Rio: 10:
10: es la boca del río que baja de los cerros y da unas aguas muy buenas, y salutíferas por pasar
sobre la zarzaparrilla desde su origen. Este río pierde mucho de sus aguas en las piedras. De 10:
hasta el primer flanco del Baluarte K hay una distancia abierta de 60 varas.

Baluarte K:
Este Baluarte es la mejor de todas las obras de La Guaira por su regularidad y construcción, y es
lástima qué Don Diego de Meló que lo hizo en el tiempo de su Gobierno el año de 1685, hubiera
tenido el tiempo de seguir su proyecto el cual por su principio no podía ser sino muy bueno.
Este Baluarte es regular, y su Ingeniero reparando que no están expuestas en esta tierra como en
Europa a unos ejércitos capaces de formar sitio, y que todo lo que se puede temer es una
sorpresa, ha arreglado las proporciones de su proyecto a las fuerzas que se pueden temer. Dio a
los flancos 10 varas, a las caras 16 varas, a las semigolas 6 varas, y a la Capital 15; el flanco es
perpendicular, a la cortina (a la manera del: Caballero de Villa, y de Medrano).
Este Baluarte es terraplenado, y se le ha hecho una plataforma muy buena de arena, y cal; su
parapeto tiene una vara y media de alto comprendido los merlones, y ,está ocupado por 8 piezas
de artillería de bronce.

Cortina :L:
Es la cortina que defiende el Baluarte K, la cual tiene 40 varas de largo, y está terminada por una
altura llamada de San Antonio que va al fuerte M: al medio de la cortina hay una puerta :11: de
dos varas de ancho. Toda esta obra que llaman la Trinchera tiene 4 varas de alto desde el suelo
hasta el parapeto. La calidad de su construcción es de guijarros, pero escogidos. Se han empleado
también muchos pedazos de peñas que se cortaron para formar la explanada :A: que es de 150
varas de ancho. Esta Trinchera tiene un foso el cual delante de la cara del Baluarte K: es de 6
varas de ancho, y delante de la Puerta :11: de 12 varas, y 4 de altó. Su contraescarpa es hecha
de los mismos materiales que lo demás.

Tenía en otro tiempo un puente levadizo, pero la negligencia de repararlo, ha ocasionado su ruina,
y hoy no se pasa, sino sobre algunas tablas puestas sin orden, aunque los pilares sean ; buenos.
La puerta :11: es muy vieja, y falta de cerradura.

Obras Exteriores
Fuerte de San Diego: M:
Habiendo explicado las obras que defienden el puerto de La Guaira y que le pertenecen, paso a las
exteriores, la primera de las cuales es el fuerte M llamado de San Diego, o de Gavilán, construido
por don Diego de Meló.

Este fuerte es bueno, y no tiene otro defecto sino el de ser un poco más alto, a lo demás su
situación es dispuesta con mucho entendimiento, porque defiende dos barrancas que se hallan a
sus lados en las^cuales si entrara un enemigo, fuera dificultoso echarlo fuera, y se apoderarán
con facilidad de la Ciudad como sucedió el año de 1680, cuando los franceses la saquearon.

Este fuerte domina la costa hasta la punta de Macuto, su construcción es una torre alta de 16
varas en modo de reducto enfrente de la cual se ha hecho una plataforma cuadrada de 8 varas de
alto. Esta torre tiene 20 varas de diámetro, y es (de) dos altos, parece que por razón de ser este
fuerte bueno lo han dejado perecer, su techo caído desde algunos años ha sido la causa de la
ruina de sus altos-, y el haber querido ahorrar el gasto de 20 ó 30 vigas para reparar este techo,
ha perdido un fuerte a Su Majestad muy importante, y de mucho costo.

Fuerte N de Zamuro
El fuerte N. llamado de Zamuro vale mucho menos que el de San Diego. Don Francisco Alberro
que lo construyó no supo (puede ser el mismo) a qué fin lo fabricó. Es un reducto cuadrado,
defendido por una plataforma en media circunferencia, cnyo diámetro es de 20 varas sobre 3 de
alto, el reducto es un cuadrado perfecto, cuyos lados son iguales al diámetro de la plataforma, y
tiene 7 varas de alto. Este fuerte sirve de vigía para descubrir los navios que parecen en la mar.

No está tampoco en muy buen estado, pero más valiera que lo fuera menos, y que el de San
Diego fuera más porque es más alto para defender la orilla de la mar, e inútil para los demás
efectos por ser el fuerte M suficiente a la defensa de le. barranca del río.

Fuerte O: de San Gerónimo


Abajo del fuerte N, está un otro fuerte: O: llamado de San Gerónimo, o la fuerza vieja. Es un
paralelogramo cuya cara tiene 65 varas de largo, y sus flancos 20 varas sobre 4 de alto, según los
parajes por razón de la inigualdad (sic) del terreno; el lado opuesto a esta cara es cortado al
medio por un modo de baluarte de 8 varas de flanco, 14 de cara y 20 de gola.
"13" es el'almacén de las pólvoras de la Plaza, el cual es una casa hecha de tapias de 18 varas de
largo y 8 de ancho; est almacén no está muy seguro, y su puerta es defendida cuero de vaca.
Este fuerte tiene 16 piezas de artillería.
CAPITULO SEXTO

Estado presente particular y dimensiones de Puerto Cabello, y del Rio Yaracuy con las dimensiones
de su Boca,

Puerto Cabello debe sin réplica (como ya está dicho) considerarse como el mejor puerto de toda
esta costa, y puede ser de todas las Indias; la situación de su terreno, el número de los navios*
que pueden dar fondo en sus bahías, la facilidad que hallan para todo lo que pueden desear,
pudieran ser bastantes para inclinar a fortalecer, pero dejando estas ventajas paso a otras más
importantes para el servicio de Su Majestad y sus intereses, porque cuando falta la facilidad en la
ejecución de las Reales Ordenes por razón del terreno, el arte suple a sus defectos, pero en esta
ocasión todo se halla, y las dimensiones probarán la verdad de lo que yo adelanto.
La entrada de este puerto corre de Oeste al Este (que es contra la brisa), su canal de punta a
punta de tierra firme tiene de ancho:

De la punta A, a la punta B 200 pasos geométricos

Pero por razón del bajo F, que corre de 6 a D, es preciso que los navios se arrimen un poco más a
la banda del A. Evitando no obstante el bajo R, que hay en esta punta, que es poco importante. El
bajo F a su Mayo r anchura tiene: Bajo F Pasos geométricos 60

Este bajo es cubierto a marea alta de una vara de agua, y seco, a marea baja; las aguas que lo
cubren son más mansas que las de una laguna, asi como todas las del Puerto. Su terreno es de
una calidad de arena mezclada con una tierra blanca, y salitrosa, muy firme, de la cual hay
muchas piedras a la orilla de este Puerto.

El terreno estrechándose recierra la entrada hasta C.Y.D. que tiene de distancia:

Pasos geométricos
Distancia de C a D .................... 100.
Y por razón del bajo, el cual en F, tiene: ancho del Bajo P 35
Y el que dan para el pasaje de los navios: Distancia del
ancho de C a P ........... 65
La entrada tiene de largo de la Banda del norte: de A a C 185.
Y de la Banda del sur tiene de largo: de B a D ............ 170
£1 bajo tiene de F la P en su Mayo r largura ........... 245

De D a G, el terreno hace un ángulo obtuso de 100 grados, y ocupa 90 pasos, hasta la rinconada
llamada el Portachuelo; de estos 90 pasos geométricos el bajo ocupa 40 y los 50 que quedan es
un desembarcadero adonde las lanchas, y los barcos dan con la proa en tierra. Ninguna parte de
este lado es mejor para aterrar que ésta, aunque a marea alta llegan las lanchas vacías sobre el
bajo a la parte :S:

En C a la otra banda es el carEnero , al cual se arriman los navios sobre 10 y 12 brazas de agua a
carenarse con la Mayo r facilidad del mundo.

En la entrada del puerto tiene 9 y 10 brazas de fondo de arena. El terreno de esta entrada es de
arena lijera y toda la orilla (como ya es dicho) es mezclada de la tierra blanca, y de una calidad de
piedras muy buenas para cal de la cual se sirven en esta tierra. La banda del carEnero es el
paraje adonde se hallan más de estas piedras H:

De B a E que es la parte de la vuelta de la Playa hay de distancia 200 pasos geométricos

en esta distancia sobre 12 y 15 brazas


El caño que conduce a la bahía grande tiene de ancho 105 pasos geométricos

Antes de llegar a la bahía grande hay dos caños, el uno a la banda del sur, "'enfrente del cual hay
4 islotes que sirven, de entrada a una bahía llamada Puerto Coriano, en la cual no pueden entrar
sino lanchas, por tener en su boca, 1 y 2 brazas de agua:
Pasos geométricos
Esta bahía de su boca a su extremidad, tiene: 600

y va a perder sus aguas en unos manglares junto al Camino Real


.
El otro caño de la banda del norte o a la parte del CarEnero , no permite su entrada de este lado a
marea baja, por ser un bajo que se seca; y a marea alta entran canoas en las caños g.g.g.
formados de tres islotes, y que tienen dos salidas a la Bahía Grande. Estos caños no tienen fondo
sino para canoas.

Entran (como he dicho) en esta bahía los navios teniendo 9 y 10 brazas de agua, y el caño se
alarga conforme se aproxima de la bahía.
Pasos geométricos
La Bahía Grande tiene de ancho cerca de., 700
y de largo desde la boca interior de su
canal ................................ 1.000

Aunque en toda esta distancia, no se puede dar fondo, no obstante caben muchos navios en ella:
digo que en tflda esta distancia no se puede dar fondo, y la razón es que acercándose de tierra el
fondo disminuye, y se halla solamente 2, 3 y 4 brazas de agua, por la banda del sur junto a la isla
B y de la banda del norte hay mucho menos fondo, y la cordillera de islotes en ti arco impide el
que se acerquen los navios, el bajo S que corta también la bahía le daña:

Pasos geométricos
Este bajo corre del este a Oeste ........ 270
y de ancho en su Mayo r anchura tiene.... 100

Siendo descubierto también a maree- baja, y por consiguiente de todo lo sobredicho, el fondo
para ios navios es al medio de esta bahía sobre 10 y 12 brazas de agua.

Hay 3 caños en ella, el .primero que corre del este a oeste se llama de la Borburata:

Pasos geométricos
Su entrada tiene de ancho .............. 190
y corre desde su boca .................. 1000

Estrechándose siempre, y no permitiendo entrada sino a las canoas, porque el fondo disminuye
hasta que vara en su desembarcadero, del cual hasta el Puerto de la Bor-burata, hay solo de
distancia
90
Toda la costa de la mar, desde la entrada de Puerto Cabello hasta este puerto de la Borburata es
llena de piedras, y muy brava; las lanchas (como he dicho) no pueden llegar a ella; su terreno
que es una península, no teniendo en la Tierra Firme, sino los sobredichos 90 pasos
geométricos.....90

Es lleno de manglares, de atolladeros, cargado de árboles bajos, llamados mangles colorados, y


marimar que es una calidad de árboles muy duros, y que sirve a varios usos en la marina como
para curvas de navios y balandras,
.
£1 segundo caño que está al sur del bajo S: es el que se conduce & una bahía, la cual por no
haber tenido nombre, se nombra bahía de Villalonga.
Pasos geométricos
La entrada de este caño es Ancho de 100
y corre de largo comprehendido el arco 500

Sólo las balandras pueden entrar por este caño, por no tener sino 2 y 3 brazas de agua:

Pasos geométricos
La bahía de Villalonga tiene de ancho 400
y de largo 600

Los navios tienen fondo en ella sobre 8, 9 y 10 brazas de agua, fondo de arena. Hay 3 ó 4
rinconadas en esta bahía en las cuales entran las canoas como Z.Z.

Y prosiguiendo al oeste K la bahía tiene una canal por la cual se comunica con el Puerto Nuevo, y
entran los navios sobre 8 brazas de agua, entrando en ella hay un caño estrecho V: que conduce
al pie del cerro que divide los dos valles secos:
Pasos geométricos
El caño K tiene de largo 700
Y de ancho en su boca . 60

La Bahía o Puerto Nuevo es grande, y tiene buen fondo, siendo capaz de contener muchos navios:

Pasos geométricos
Su ancho es de 540
Y tiene de largo 800

Se hallan en esta Bahía 9, 10 y 12 brazas de agua, el caño que sirve de entrada es muy estrecho,
a su boca por razón de los bajos que se hallan a los dos lados de su entrada, y no tiene de ancho
sino
50

que es lo que basta para que entren cualquier género de navios. Este caño se alarga siempre
entrando en la bahía, y a la boca de ella tiene de ancho 170
y de largo en todo 360

Las 3 bahías sobredichas son formadas por una isla R, la cual por no tener nombre, se llama de
Olavarriaga, esta isla es de un terreno muy lodoso, y la cantidad inmensa de manglares que la
cargan, me ha impedido de reconocer su terreno, al medio no era más firme:
Pasos geométricos
Tiene de largo 1.000
y de ancho en su anchura natural 400

Las proporciones de este Puerto observadas con toda rectitud hacen reconocer la facilidad que
tienen muchos navios a llegar a dar fondo en sus bahías.

Rio del Yaracuy


Habiendo hecho conocer la importancia de Puerto Cabello, paso a dar estado presente de la boca
del río del Yaracuy. Para llegar a la conocencia de su curso y la utilidad que tendrán los vasallos
del Rey que viven en sus orillas, o que comunican con él (si se hace navegable), el provecho que
hallará Su Majestad procurando el alivio de la Provincia, y el buen efecto que hará,un fuerte en
este paraje.

El río Yaracuy empieza de un cerro llamado Samuraco, el cual está cerca de 30 leguas distante de
su boca pasando por entre Jas jurisdicciones de Nirgua y Barquisimeto. Es navegable para canoas
desde los Cerritos que son 3 poblaciones, la primera de las cuales llamada de Fray Marcelino (de
la Orden Capuchina),.? que distará de la orilla de dicho río 500 pasos geométricos, y dicha
población es de indios recién conquistados; la otra llama- J da el Cerrito, es distante de la boca de
dicho río 20 leguas, y de i la orilla del mismo río 3 leguas, y en esta parte comprehen-diendo las
vueltas del río hay 60 leguas de él a la mar; viven. , en él muchas familias blancas.

La.segunda población llamada ; Cocorote es de indios, y tiene bastantes familias, dista una le- ;
gua del Cerrito y 4 del Río. La tercera población llamada Guama, es de indios también, y dista 1^
legua de Cocorote, y 5^ del río.
Estas poblaciones de los Cerritos que son de la Jurisdicción de Barquisimeto, sus haciendas son
explicadas en el capítulo 3 como parece.

La Ciudad de Barquisimeto en seguimiento al oeste dista de los Cerritos 16 leguas, y por


consiguiente 19 del Río, las haciendas de esta distancia (son explicadas Capítulo 3), corren por la
misma orilla del río hasta 15 leguas distante de la mar.

San Nicolás que es un pueblo de indios y negros (en el cual no obstante hay algunas familias de
blancos) comunica también con este río del cual dis,ta 6 leguas, y 12 de su boca, y es de la
Jurisdicción de Barquisimeto; de él a su boca no hay más población.

Varas
La boca del Río del Yaracuy es ancho de 140 varas .... 140
valencianas, y a la vuelta inmediata que hace es de 110
varas valencianas; corriendo de dicha boca a esta vuelta 300
cerca de 800 varas de la banda del este; y de la banda..
300 del oeste 195 varas 195
de esta vuelta a la segunda hay de la banda del este ... 330
y de la banda del oeste 310

El río en esta parte es ancho de 90 varas, y haciendo casi 90 ángulo de 100 grados; su terreno a
la banda de dicho este va prosiguiendo en bastante rectitud cerca de un cuarto de legua, y es
cubierto de muchos árboles de cedros, y otros de mucha virtud, la calidad de la tierra es buena,
firme y capaz de producir.
De la boca del oeste la boca es formada de un terreno arenoso:
largo de 290 varas 290
Y ancho 200 200

Al cabo de este arenal empieza el monte de la misma calidad que la otra, y a 260 varas, hay un
potrero en el cual se pueden muchos caballos y ganado mantener, siendo el pasto muy bueno.

El bajo que se ha explicado (Capítulo 2), gana la fuerza de la corriente en tiempo de estío; pero
en tiempo de invierno la misma corriente abre un camino, y entonces pueden entrar balandras en
el río; no obstante en todos tiempos entran lanchas y canoas aunque con riesgo.

El fondo de este río que será en partes de 2 y 3 brazas, y en otras de una, es muy bueno y de
arena, sus aguas buenas y muchos pescados.
CAPITULO SÉPTIMO

Razones que obligan a reparar las fortificaciones del Puerto de La Guaira, a fortalecer a Piberío
Cabello, y la del Río del Yaracuy

Parece que es inútil el formar proyectos para el restablecimiento del buen orden y del comercio de
esta Provincia, para la seguridad de sus costas, y la extirpación del comercio extranjero tan
perjudicable a los Reales intereses, porque tantas personas han discurrido sobre esta materia;
han proyectado y propuesto los medios que les parecían útiles al bien común, que fuera dejarse
atraer por el amor propio, el creer que las ideas que al presente se propusieran, prevalgan & las
que se han insinuado y más cuando varios entre ellos adornados de las ciencias humanas han
explicado sus reflexiones con las expresiones políticas de ia engañosa retórica. Pero no obstante,
animado del celo que un leal vasallo debe haber al servicio de su Rey y a la gloria de su patria, no
dejaré de introducir mis razones, con la cortedad de mi elocuencia, y si acierto en algo a que mis
proposiciones sean útiles me estimaré dichoso, y bastantemente satisfecho de mis trabajos, pues
mi sola gloria, es la de servir a mi patria.

He reparado que varios de los que han dado cuenta del estado político y militar de esta Provincia,
dejando a Su Majestad y a su consejo el cuidado de dar las provindencias necesarias al bien de su
Real Servicio, a la aumentación de su Real Haber, y al alivio de sus vasallos, sin proponer los
remedios que pueden procurar estas tan deseadas ventajas dieron en esto pruebas de su
prudencia porque como todos los proyectos hechos por los Ministros antecedentes no han tenido
el efecto esperado, y han puesto antes la provincia en Mayo r confusión; estos no han querido
proponer por no,caer en las faltas de sus antecesores, pero si hubieran considerado la
imposibilidad en la cual se halla Su Majestad y su consejo de poder disponer nada en éstas tierras
tan lejas y apartadas, por no tener nunca el estado que se envía la individualidad requerida, se
hubieran servido de su inteligencia para proponer lo que les parece más conveniente al Real
Servicio porque es cierto que de cualquier modo que sea explicado y manifestado el estado de
esta provincia no pueden nunca disponer los Ministros con la misma facilidad sobre las cosas que
no conocen sino por escrit como los que los participan 7 que los conocen por práctica.

Es verdad también que todos los hombres no son aptos parí ^estas materias porque es del todo
preciso que el hombre quf propone sea vasallo leal, inteligente, amigo de su patria, cek so de la
gloria de su Rey, y sobre todo desinteresado, conozci las partes que hacen el objeto de sus
proyectos, pruebe coi fundamento, y con razones evidentes sus ideas y combata laj: dificultades y
negativas que se pueden ofrecer, para que se dé crédito a sus proposiciones y no padezcan
contrariedad ninguna. Estas prendas se hallan muy raramente reunidas en un solo hombre por
cuya razón tantos proyectos, no corresponden a la esperanza de sus autores.

Los que se han formado hasta hoy en esta Provincia, han siempre tenido por motivo principal el
comercio extranjero cuyí extirpación no se ha logrado, porque ningún Ministro se h aplicado
verdaderamente a extinguirlo, antes si muchos de ella lo han fomentado, porque los unos
siguiendo las máximas d( sus propios intereses han propuesto remedios difíciles, o cí imposibles,
o falsos cubriendo así su avaricia y traición con lai capa de su lealtad, porque los otros más
inclinados al bien de| la República pero limitados en sus ideas, curando un mal, aumentaban tres;
porque los últimos en fin pensaron cortar la raíz de este comercio con dos pliegos de papel
(abuso muy grande en estas ocasiones) donde es preciso apartar una nación extranjera,
acostumbrada desde mucho tiempo a esta costa, y que tiene sus intereses en ella.

No obstante un perjuicio tan grande a los intereses de Su Maestad, a la conservación de su


Provincia, al bien mismo 'de sus vasallos, merece muchas reflexiones, porque se ha de considerar
que Su Majestad no saca hoy en día provecho ninguno de la Provincia, antes los derechos no
bastan para las cantidades que Su Majestad tiene libradas y consignadas anualmente" en las
Reales Cajas de la Contaduría de esta Provincia, de salarlos de Ministros, dotaciones de presidios,
limosnas para religiosos misionarios,

Al contrario si se hubieran dado las providencias convenientes para exterminar el comercio de


extranjería, los derechos reales bastaran no digo solamente para pagar las consignaciones
actuales; pero también para mantener la Real autoridad en la costa marítima de esta Provincia, y
asegurarla contra la con-, tinuación del comercio extranjero, y a más de esto sobrara una porción
muy considerable a Su Majestad.

La confusión (como he dicho) en la cual se halla esta Provincia, es una prueba evidente que los
proyectos antecedentes para restablecerla en un gobierno arreglado, no han tenido el afecto
esperado porque de cada uno de ellos se han originado abusos muy grandes.

Varios proyectos que no han tenido efecto. Cabos a guerra,


Varios Ministros idearon para cortar de raíz el comercio de poner unos tenientes o cabos a guerra
en la costa quienes se han de oponer a su continuación, pero lo que resultó de la ejecución de
esta idea, fue una Mayo r introducción de géneros porque estos tenientes quienes (como he dicho
en el Capítulo 1"), no reciben paga ninguna para ejercitar este empleo; han sido los primeros
tratantes, y han facilitado a los demás vecinos la salida de sus frutos, por el interés de un peso
exacto, por cada fanega de cacao embarcada a los holandeses los cuales bajo ciertos
Gobernadores asistían con tanta libertad en los Puertos de esta costa que tenían sus
correspondientes metedores mercaderes; en fin un comercio tan arreglado como si fuera lícito.

Comisionarlos
Las comisiones dadas para descaminar los frutos que se conducen a la costa, o las mercancías
que vienen de ella han ocasionado también muchos daños, porque como los más comisionados,
no han sido fieles ejecutores de sus órdenes, se introduce bajo su capa de ellos el comercio
extranjero, se componen los metedores con ellos, y los mismos que tienen gente armada consigo
para perturbar y extinguir el trato, son los que se sirven de ella para escoltar los delincuentes a
las órdenes de Su Majestad y asegurar sus mercancías, y cuando entre ellos se han hallado
algunos leales, no ha faltado materia a armarlos algún pleito, o a perderlos,

Ordenes fulminadas contra el comercio


La jurisprudencia no ha efectuado tampoco nada, y los autos y decretos fulminados contra el
comercio extranjero, no han servido sino a enriquecer los Ministros, a molestar los vecinos de la
Provincia, y a no aprovechar en nada la Real Hacienda. Varios Ministros y Jueces han venido a
entender de las causas de los delincuentes en este furtivo comercio, pero ninguno de ellos ha
logrado su extinción porque, o los unos no tenían los i medios con que mantenerse en la extinción
de su cargo, o los. otros no tiraban sino al interés, y como el genio de los pleitos es el que domina
más en esta Provincia, se empezaron muchas causas que nunca se han fenecido, porque se
feneció el caudal de los pleiteantes.

Cédula de Su Majestad para Quemar los Comisos


Otros propusieron de quemar los Comisos, cuya ejecución mandó Su Majestad por Real Cédula,
pero se considera ser esto un abuso muy grande, pues no solo (aunque se mandó) no se ejecuta
con la integridad necesaria, pero se ha de atender también que no habiendo para costear el
mantenimiento de los Comisiónanos no habrá quien quiera arriesgar su vida sin esperanza de
interés.

Delincuentes en el comercio extranjero condenados a muerte


De todos los que gobernaron esta Provincia un solo Ministro, don José Francisco de Cañas conozco
que las vías susodichas eran más suaves para la extinción de un mal tan envejecido, y renovando
la Real Cédula del año de 1606, usó de rigor, condenando varias personas de muerte por este
delito, pero aunque estas ejecuciones sean muy buenas, y muchas veces necesarias en los
estados (pues es máxima constante, que cuando por amor y mansedumbre no se, logra, la
ejecución de las Reales Ordenes se han <le servir los Ministros de la fuerza), no obstante es
menester acompañarlas con los cuidados convenientes, prevenir la destrucción de los vasallos en
ponerles miedo por otra vía; y en fin no aprovecha siempre a un príncipe qué sus vasallos sean la
víctima de sus delitos, más cuando una nación extranjera les induce a cometerlos, y en tal caso
valiera más aprehender al extranjero, castigarlo con mucho rigor, que no el vasallo; porque el
extranjero no pertenece al príncipe, y no viene a sus estados sino por sus fines particulares, los
cuales muchas veces suelen ser perjudiciables al bien y a la quietud pública, al contrario del
vasallo el cual conoce siempre a su Rey, y Señor Natural, y si falta en algunas ocasiones a la
obediencia de sus mandatos, hay esperanza que se arrepienta una vez, o es útil para algún otro
efecto.

Corsarios
El armamento de los corsarios, ha sido también una vía propuesta como capaz de extinguir el
comercio de extranjería, pero quien los puede armar en esta provincia, ninguno; porque t ttláfl
que a ningún particular de ~ella, le es conveniencia el Mtorbar un comercio en el cual casi' todos
son implícitos, es QUo también ninguno de los que tienen un caudal suficiente para estos
armamentos quieren arriesgarlo a una fortuna tan dudosa como esta, y si los corsarios se arman
al costo de Su Majestad poca1 retribución dará el provecho, e inmenso será el gasto; a más que
un corsario, un guardacosta no es suficiente para estorbar el dicho comercio por varias razones
que en adelante serán explicadas no que de todos los remedios propuesto este no sea el mejor,
pero ha de ser con la condición de que tengan estos corsarios una retreta segura en caso de fuer-
>a Mayo r, o para asegurar sus presas.

Tantos han sido los proyectos que se han formado y muchos de ellos tan ridículos que parece
inútil el referirlos, pero lo que Mpanta es que ninguno haya reconocido, o propuesto que la •ola
vía, el solo remedio para exterminar el comercio de extranjería y asegurar la Provincia de
invasiones enemigas era de fortalecer su costa indefensa hoy, no habiendo en ella otras fortalezas
que las de La Guaira, la cual siendo en el estado que se ha visto en el Capítulo Quinto, necesita
precisamente reparos.

Razones que obligan a reparar La Guaira


Las razones que obligan a reparar las fortificaciones del Puerto de La Guaira son evidentes, pues
considerando solamente que este puerto es el real que todos los navios españoles así registros,
como del trajín de las Indias vienen a parar en él, basta para probar la precisa e indispensable
necesidad de asegurar estos navios, y los efectos, así los de Su Majestad como de los
comerciantes depositados en dicho puerto pues en el «atado que se hallan hoy en día sus
fortificaciones, son. incapaces, no digo de resistir a una flota o armada, pero a una simple canoa.
Como se ha experimentado el año de 1680, en tiempo que las obras que sirven a su defensa eran
en mejor catado que no son hoy por ser más nuevas.

La vecindad de la ciudad de Caracas cabeza de la Provincia, y en la cual residen los caudales más
lucidos de la Provincia, obliga también a asegurar la puerta la más cercana de ella, por la cual se
puede introducir el enemigo, pero aunque las obras hechas para estos fines parezcan ser de
alguna utilidad, no obstante es fácil probar lo contrario, y por la planta que forma la punta de
Macuto con Cabo Blanco se conocerán fácilmente los defectos de las fortificaciones de La Guaira.
Primeramente las fortificaciones de La Guaira no defienden el puerto, y no aseguran los navios en
la libertad del comercio, pues en tiempo de guerra o cuando hay levantados no les sirve de nada
el ser debajo de la artillería de esta plaza, y los marineros han de ser tan vigilantes como si fueran
en puerto abierto, porque como todos los navios dan fondo entré S: y Z: los Mayo res aun más
afuera sobre 10 y 12 brazas de agua, y la menor balandra sobre 6 brazas, unos y otros no tienen
para defender sino el fuerte E: siendo el de H: en el codo que hace Z, y las demás que corren de
E en A no pueden servirse de su fuego por ser cubiertas por los navios, y por consiguiente
inútiles, o de poco uso pues un corsario puede ir costeando la costa Q.R.S.: acercarse de uno de
los navios el cual de ordinario está desarmado, o de poca defensa, cogerlo o quemarlo, sin que el
fuego de la Plaza pueda estorbarlo; digo más, una balandra puede acercarse costeando entre T y
A, dar fondo sobre 3 brazas de agua, y desembarcar gente sin que sea perturbado sino de una
sola pieza de cañón del fuerte C, cuyo reparo es de suma importancia, y pide una muy grave
atención. Segundo. Es que los que han fortalecido este puerto no han sabido aprovecharse de las
ventajas del terreno; y sea por ignorancia o sea por otros motivos han despreciado las partes más
útiles, y de mejor defensa.para construir obras inútiles en partes de menor consecuencia. La
Punta 2: es sin duda el paraje más favorable de toda la plaza, y parece que la situación de su
terreno enseña su utilidad, no obstante esta punta ha sido siempre despreciada, y ninguno de los
Gobernadores, u otros que han trabajado en esta Plaza han atendido a la importancia de este
paraje.

De estas razones, y del estado presente de esta Plaza resulta la importancia de sus reparos, pero
como esta sola plaza no es suficiente a la defensa de toda la costa se han de explicar las partes
más convenientes a éste efecto.

Razones que obligan de fortalecer Puerto Cabello De todos los Puertos que se hallan en esta
Costa, Puerto Car bello se debe considerar como el puerto capital y la piedra fundamental de la
defensa de esta Provincia, de la restauración de los derechos Reales,, y de la quietud de los
vasallos de Su Majestad así en sus moradas, como en la libertad de un comercio seguro y lícito
con los mismos vasallos de Su Majestad, Tantas razones obligan a fortalecer este puerto que yo
no creo que haya otro en las Indias Occidentales más necesario.

La primera razón, es la importancia y precisa necesidad de fortalecer esta costa, por deberse
mirar como una llave de estas Indias, y por ser hoy cercada de extranjeros, como de los
franceses, por las Islas de Marigalanta, Dominica, Martinica, Santa Lucía, San Vicente, Granada,
Guadalupe, Santa Cruz, y una colonia muy considerable en la Isla Española; de los ingleses por
las Islas de Jamaica, Barbados, Anguilla, Antigua, Mon-serrate, San Cristóbal, Bermuda y Nieves;
de los holandeses por las Islas de San Eustaquio, Sava, Curazao, Aruba, Bonaire, y Surinam que
es una colonia que tienen a barlovento del río Orinoco; y de los daneses por las Islas de San
Thomas y Cayos de San Juan, &., todos los cuales por la facilidad que han hallado en llegar a esta
Costa, han conocido lo que vale la Provincia, por la buena calidad de su terreno; y si se ofreciere
una guerra, bien pudieran animarse a alguna empresa, que no se impidiera fácilmente hoy,
porque juntamente, con la introducción y comunicación que tienen con los más .habitantes de
esta Costa no pueden tampoco los dichos habitantes resistir a un desembarco por su poco número
de ellos, y se debe juzgar que este intento lo han ya ideado algunas de estas Naciones; pues
habitan y se mantienen en algunas islas que no les produce nada, como los holandeses en
Curazao, o de las cuales sacan poco como los daneses en San Thomas, las cuales colonias a bien
considerarlas son un interpósito, una piedra de esperanza, hasta mejor fortuna, y la experiencia
ha enseñado que las más tierras que hoy están en posesión los extranjeros en estas Indias, y en
las otras han sido conquistadas de esta manera.

La segunda razón es el refugio que precisamente necesitan los navios españoles así los de Su
Majestad como de los comerciantes y corsarios, cuando en tiempo de paz, son perseguidos efe
levantados que frecuentemente se hallan en estas costas y mares, y en tiempo de guerra son de
obligación de entrar en algún puerto por no caer en manos enemigas, o cuando en cualquier
tiempo han padecido algún huracán que les precisa entrar en un puerto para componerse, la
reflexión prueba la verdad de lo que yo digo, tocante al poco refugio que halla cualquier
embarcación en esta Costa, y a más de la reflexión los ejemplos.

El primero es de una fragata isleña la cual saliendo del puerto de La Guaira en el' mes de Junio
del año de 1720 para seguir viaje a las Islas se halló atacada de un corsario inglés, y no pudiendo
puntear bastante para volver al Puerto, fue cogida debajo de la misma artillería de La Guaira, sin
que hubo remedio de salvarla; es cierto que si esta fragata hubiera tenido un puerto seguro a
sotavento para retirarse, se hubiera escapado de las manos enemigas.

Lo mismo sucede a los corsarios españoles, los cuales por la misma razón no recorren esta Costa
para limpiarla de extranjeros, porque o siendo ellos perseguidos de enemigos, o habiendo
apresado alguna embarcación, no tienen para retirarse, o para poner su presa en parte segura,
puerto ninguno; y han de perderla, o de quedar muchos días barloventeando para llegar a La
Guaira como ha sucedido por el mes de Abril de este año de 1721.

Un corsario armado en Cumaná apresó un bergantín holandés tratante, saliendo del Puerto de
Ocumare y siéndole preciso, o atravesar para ir a una de las Islas españolas, o barloventear para
La Guaira, dio tiempo a tres fragatas holandesas que estaban en dicho puerto de Ocumare, a salir
al socorro de su compañero; lo que obligó al corsario a dejar su presa (con diez y seis hombres
suyos que eran en ella) y huirse.

La tercera razón es que ningún Puerto conviene más_a fortalecer que Puerto Cabello por razón de
su situación, por la comunicación que tiene con muchos valles, por registrar casi todos loa Puertos
de la Costa, por la ventaja de su terreno, y en fin, por la facilidad de hallar todos los materiales
necesarios a la construcción de una fortaleza.

Primeramente digo que ningún Puerto 'conviene más a fortalecer que éste por razón de su
situación, pues se halla con poca diferencia al medio de la Provincia, y esta medianía procura la
ventaja dé tener la Costa con un freno necesario, y de ser cerca de todos los Puertos para ocurrir,
o con corsarios, o con lo que fuere preciso a todo lo que se ofreciere.

Segundo. La comunicación que tiene Puerto Cabello con muchos valles, aumenta también la
necesidad de fortalecerlo, pues de los valles solo de su Jurisdicción de los cuales el más distante
es de dos leguas, se saca una porción de cacao considerable, como de Patanemo, Borburata, San
Esteban, Guaiguaza y Agua Caliente en los cuales (como se ha visto en el Capítulo 2), se hallan
795.500 árboles de cacao, los cuales dan a razón dé 10 fanegas por cada mil árboles 7.955
fanegas; a más de éstos, los Valles de Morón, Nirgua, Barquisimeto, San Nicolás, que suelen venir
hasta este puerto, entregarán entonces su cacao en las embarcaciones españolas,,, conforme al
Proyecto que en adelante será explicado; los Valles mismos de Barlovento, como Ocumare,
Turiamo, por ser cerca del Puerto Real harán lo mismo, y comuiiicándose en esta conformidad los
demás Valles, o a lo menos los mejores; los derechos reales serán seguros, y Su Majestad gozará
de la legítima cobranza de ellos.

Tercero. Puerto Cabello (según he dicho) registra casi todos los puertos de la Costa, y es
constante que esta razón sola basta para fortalecerlo; pues las máximas de la fortificación
mandan que se fortalezca en parajes, cuya disposición sea capaz de ahorrar al. Príncipe los gastos
y el trabajo de hacer otras obras para la defensa de sus estados.

Desde el Guaratero, hasta las Tucacas como se ve en la planta incluida en el Capítulo 2, toda la
costa es a la vista de Puerto Cabello, ninguna embarcación puede entrar en los puertos
comprehendidos en esta distancia como Ocumare, la Siénega, Turiamo, Patanemo, Borburata, a
Barlovento sin que sean vistos, y registrados de este puerto; y lo mismo es a sotavento, como
Puerto Escondido, el Peñón, Chaves, Morón, &., y esta ventaja no la tiene puerto ninguno de la
Costa.

Cuarto. Si se mira la ventaja del terreno de Puerto Cabello, ninguno puede ser mejor; la calidad
de su terreno, la grandeza y seguridad de sus bahías, la facilidad de carenar los navios, de
repararlos, y componerlos, la facilidad misma de construir embarcaciones son cuantas ventajas
puede desear Su Majestad, y cuantas pueden desear sus vasallos para su interés y comercio.
Quinto. Los materiales son tan comunes en este Puerto que no necesitan sino la mano de obra; la
cal es al mismo Puerto, de la banda del carEnero hay una cantidad de piedras a quemar,
suficiente para dos o tres fuertes, y su calidad es buena cuanto puede ser, lo que la experiencia
me ha probado; pues dudando de la bondad de estas piedras por razón de la materia salitrosa de
ía mar, quede convencido
habiendo visto unas obras hechas de esta cal de 15 y 20 años expuestas a las inclemencias del
tiempo, y ser tan firmes y buenas, como cualquier obra de Mayo r solidez. Las piedras de cantería
no se hallan tan fácilmente, pero a falta dé ellas las tierras son muy aptas para ladrillos a un
cuarto de legua del puerto. Las maderas son también a la mano así para mazonar, como para
vigas, estacadas, trabezes, lungrinas, &.; el guayacán y el palo sano sobran para estas obras.

La importancia de fortalecer a Puerto Cabello, parece bastantemente explicada con las razones
antecedentes, y las que se deducen para la boca del Río Yaracuy probarán la importancia de
fortalecer su boca, y lo interesante que produjera a Su Majestad.

Razones que obligan a fortalecer la, Boca del Rio Yaracuy


La explicación que se ha dado del curso del Yaracuy, hace conocer el buen estado de este río para
poblarte, pero la utilidad que se puede sacar de él es de mucho más importancia.

He dicho que la utilidad (que tendrán los vasallos de Su Majestad que viven a la orilla, o cerca del
Yaracuy) será grande ¡si se hace navegable, y lo pruebo.

Es constante y notorio que .salen para embarcarse de los Valles de Barquisimeto, San Nicolás y
Nirgua cada año más de 12 mil fanegas de cacao, y una porción de tabaco inmensa, la Mayo r
parte del cual se suele cargar con muías, y poco por el río por miedo de hallar a la Boca algunas
guardias, o por pereza de fabricar canoas para este trajín, cuyo costo con muías es grande, pues
de los Valles a Puerto Cabello se paga por una carga de cacao seis pesos, tabaco siete, y es lo que
se quiere disminuir a los vasallos, obligándolos a la navegación del Río.

Este alivio será sin duda de mucha conveniencia para ellos, y más, que todas las haciendas son
cerca del río, o poco distantes de él, así como se ha dicho; pero en procurando el alivio de los
vasallos su Real Majestad se hallará con un provecho inesperado en la cobranza cierta de sus
derechos, siendo constante que no habrá fraude ninguno sino viene de parte de los Ministros, y
obligándose Su Majestad al trajín del cacao desde los Valles a Puerto Cabello, se aumentará de
mucho su Real Haber.

Para la ejecución de esta idea, se propone 8 canoas capaces de embarcar en cada una 30 fanegas
de cacao, o 150 arrobas de tabaco, con tres hombres, dos /para remar, y uno para el Gobierno,
las cuales canoas subirán hasta la parte que les será mandado* conforme el aviso que diere el
amo del cacao, y lo traerán al fuerte del Yaracuy adonde quedará depositado en manos de un
oficial Real de asiento en dicho fuerte que dará su recibo de la cantidad recibida a el amo del
cacao, o a quien su poder hubiere, y teniendo el dicho oficial una cantidad suficiente para cargar
una balandra del Rey, la cual quedará siempre en Puerto Cabello para varios usos, participará el
dicho Ministro a los de Puerto Cabello el cacao que tiene depositado
para que envíen la dicha balandra a cargarlo y remitirlo a los apoderados.

El pagamento para este trajín siendo hoy de seis pesos como se ha dicho arriba, será entonces de
cuatro pesos solamente, y en esto consiste el alivio de los vasallos pues tienen dos pesos de
provecho por cada carga, y a más de esto el ahorrar tanto trabajo del trajín de tierra.

Pesos
12 mil fanegas de cacao darán al Rey de trajín cada
año veinte y cuatro mil pesos 24.000
21 mil arrobas de tabaco poco más o menos cada año
darán al Rey de trajín a razón de 5 arrobas avaluadas
por fanega de cacao diez y seis mil cuatrocientos pesos 16.400
--------
La cual suma con la antecedente, es 40.400

A más de esto, el flete de la balandra y de las canoas para varias mercancías a pedimento de los
mercaderes de los Valles en Puerto Cabello darán algún provecho; pues suponiendo que se
embarca cada año por mil quintales solamente de mercancías para los Valles, esta cantidad da
aun pagada a 2 pesos quintal, cuatro mil pesos 4.000.

Suma antecedente es 40.400


--------
Que monta el todo 44.400

El cual provecho a más de los derechos Reales que se pierden hoyr da, a Su Majestad, la facilidad
de mantener y asegurar su costa, de pagar sus Ministros sin que le cueste nada, y de hallar aún
un provecho considerable.

Estas consideraciones obligan a Su Majestad de asegurar la Boca del Río del Yaracuy de algún
fuertecito que defienda la entrada de dicho río; asegura la libertad del trajín, y los frutos o
mercancías depositadas en esta parte; y es la obra que propongo, la cual proporcionada a la
necesidad que se requiere bastará para el efecto que se pide
CAPITULO OCTAVO

Proyecto de reparos con sws perfiles para el Puerto de La Guaira


Conocida la precisa necesidad de reparar las fortificaciones de La Guaira, paso a dar un estado de
su proyecto y sus perfiles.

Estrada incubierta: 18
He reparado que aunque esta cortina L, y el baluarte K, sean buenos, esta obra es más
descubierta y su contra escarpa no es defendida, porque' supuesto que el enemigo desembarca en
alguna parte de la costa, y ataca la plaza por esta parte; una batería puesta entre K y A, plan de
la bahía, arruinará la muralla, y cayendo las ruinas en el foso facilitan su pasaje, y como la contra
escarpa no es defendida el enemigo alojándose sobre ella, obliga la plaza a rendirse.

Es preciso remediar esta falta, y el más conveniente remedio que me ha parecido es el de una
estrada incubierta, la cual estará de muy poco gasto, y de tan grande utilidad que las estradas
incubiertas son, estimadas hoy como las mejores obras de la fortificación militar. Sus proporciones
serán según parecen en el plan del proyecto. A saber: Largo del lado del cerro, 25 varas; gola de
la plaza de arma, 20 varas; lado de la plaza de arma hasta la barrera, 8Va varas; barrera largo, 3
varas ; lado de la plaza de arma desde la barrera, hasta el ángulo saliente, S1/^ varas, segundo
lado de la plaza de arma, 20 varas ; lado hasta el espaldón, 25 varas; espaldón largo, 10 varas;
corredor de la estrada incubierta, 10 varas; espaldón largo, 25 varas; sus alturas y anchuras,
artículo 1', 8: de los perfiles, a saber: altura del parapeto, 3; altura de la primera banqueta, 1
vara; altura de la segunda banqueta, Va vara; anchura de la primera banqueta, *fa vara; anchura
de la segunda banqueta, y; sus estacadas serán distantes unas de otras de un medio pie, y
saldrán arriba del parapeto de un pie. He hecho un espaldón para cerrar la parte del mar hasta la
contra escarpa. Está estrada incubierta estará de grande utilidad, y sus Mayo res gastos son las
estacadas. Las tierras se sacarán del cerro lo que le dará aún más escarpa, y los peones
empleados a estas obras alargarán siempre la explanada.

Puente 19
Como la puente es enteramente arruinada propongo su reparo en la proporción siguiente. Plan del
proyecto: largo de la puente levadizo, 3 varas; largo de la puente durmiente, 9 varas; anchura de
la puente levadiza, 3 varas; anchura de la puente dormiente, 3 varas; los tres pilares que se
hicieron para mantener esta puente dormiente son aun buenas, y se dejarán en su estado
presente.

Puerta 11
Es preciso reparar esta puerta, la cual falta de cerradura y llave, algunas tablas, como también
ladrillos, y cal, para componer la puente levadiza a este efecto pido su reparo. El restante del
baluarte y foso es en buen estado.

Cortina, 20
La distancia que corre desde el flanco del baluarte K hasta el río (10) no siendo fortalecida y el
restante siéndolo de la muralla (D) la cual no sirve de defensa ninguna. Como también el fuerte
(F) que no flanquea el flanco del baluarte (K) he mudado toda la forma de estas defensas
habiéndolas de buenas murallas, y proporcionadas al terreno, he hecho la primera cortina de (80)
varas de largo como se ve plan del proyecto, y .sus proporciones según parece artículo 20: plan
de los perfiles a saber: Altura del ramparte, 3 varas; altura del parapeto, 1 vara; altura del
cimiento, 1 vara; anchura del parapeto, ^ vara; anchura del ramparte, 1 vara; anchura del
repecho, 1 vara; anchura del cimiento, 3 varas; según estas proporciones el terreno es defendido;
y aunque es verdad que no se teme que el enemigo desembarque en este paraje, conviene
siempre cerrarlo, no solamente para asegurar los movimientos de la guarnición contra el fuego
enemigo como las casas en esta proporción, la óptica es observada, y la muralla, oculta al
enemigo a la distancia la más leja el adentro de la plaza, y acercándose más la oculta aun más
efecto del rayo visuale.

Como las tierras están un poco altas en este paraje se cortarán a 10 varas de la muralla, y las que
se sacaran serán para nivelar el terreno a la altura de la ramparte para terraplenarlo, así como lo
enseña su perfil artículo 20: plan de los perfiles. Esta muralla no es sujeta a padecer mucho por
eso será hecha de guijarros los más llanos hasta el parapeto, y el parapeto de ladrillos, la muralla
estará yesada de cal y arena.

Bóveda, 21 .
Pero como al término de (60) varas el curso del río (10) fuera cortado por la elevación de esta
cortina he proveído a esta dificultad, habiendo una bóveda de una vara de ancho sobre l.de alto,
la cual estará cerrada con seis barras de hierro, y por la parte interior tendrá un abanico, o
ventana de madera c] cual se cerrará, o abrirá según que lo .requiere la necesidad, o para
mantener las aguas en tiempo seco, o para cualquiera otra ocurrencia por cuyo efecto se ajustará
el río de 10 6 12 varas antes, para prepararlo a la entrada de Ja dicha bóveda (artículo 21).

Torre 22
Al cabo de estas (80) varas me ha parecido necesario asentar una obra que flanquea el baluarte K
y el fuerte E porque la distancia de estos dos fuertes es más leja para defenderse y comunicar su
fuego, y tampoco no se pueden ver, y como el fuerte (F) no flanquea bastante (K) la mejor
situación es la, adonde propongo esta torre, paralelogramo a ángulos rectos, porque el fuego de
sus flancos comunica y defiende los fuertes (K) (E) en este caso pongo el fuerte F abajo como
obra Inútil para el proseguimiento del proyecto. Esta torre tiene sus líneas de defensa de (100)
varas, y líneas de segundo fuego de (75) varas dando un fuego a la cortina de (15) varas, y
recibiéndole igualmente; sus proporciones son como parece en el plan del proyecto. A saber: cara,
20 varas; flancos, 15 varas; gola, 20 varas; y sus alturas como se ve (artículo 22), plan de los
perfiles a saber: altura del parapeto exterior, (1) vara; altura del parapeto interior, iy vara; altura
del repecho y de la muralla (5) varas; altura del cimiento (1) vara; anchura del parapeto exterior
y2 vara; anchura de las tierras en el cajón del parapeto exterior e interior (1) vara: anchura del
parapeto interior 1/3 vara; anchura de la muralla (1) vara; anchura del repecho (1) vara; anchura
del cimiento (3) varas; y como conviene siempre en la construcción militar buscar el útil, he hecho
a esta torre un cuarto el cual puede ser de muchas utilidades, o para ser un almacén, o un cuerpo
de guardia, y defensa .en la ocasión habiendo sus almenas para un fuego de la infantería, o si
mejor pareciese una batería de artillería como más necesaria en este paraje. Las proporciones del
cuarto son de (3) varas de alto, 18 de largo y 9 de ancho, y para mantener las tierras dé arriba,
se hará una reja de vigas puestas de largo y ancho, sobre las cuales habrá un tablazon de tablas
así como se ve en el plan de los perfiles, artículo (22), y como esta torre debe considerarse como
una de las obras las más útiles elevo de ladrillos su repecho y su parapeto ; del cuarto al parapeto
habrá dos varas las cuales harán un cuerpo sólido de tierra hasta el dicho parapeto. Esta
plataforma será bien cimentada con cal y arena, sobre la cual se pondrán 8 piezas de artillería,
(2) a cada flanco, y (4) a la cara, sus embrasuras estarán en el parapeto de una vara anchas
exteriormente de 2 varas, e interiormente de (1) vara, y si quieren mejor una batería baja en el
cuarto que «o las almenas, en este caso se proporcionarán de la misma suerte; en el plan de los
perfiles se ve una vista exterior de la cara de la dicha torre, artículo (22), a la cual para que las
tierras no rempujan se hará su gola de muralla con un repecho igual al restante, y como por la
situación de esta torre su cara se adelanta, un poco en la mar; para que no se arruine se harán
unos pilotajes de maderos de (3) varas de largo sobre un pie cuadrado de ancho, los cuales
siendo bien acondicionados, y hierrados a sus puntas entrarán de (2) varas en la arena, y serán
arrestados con listones puestos de largo y ancho.

Cortina 23
La situación del terreno no me ha permitido igualar esta cortina a la de (20) porque no he querido
perder la ventaja de la punta (Z) la cual como lo he dicho es la más precisa parte de esta plaza a
fortalecer por cual razón esta' cortina como se ve (plan del Proyecto) es larga de ( ) (sic) es en las
mismas proporciones que la de (20) menos el terreno que es el del cual he dicho un perfil en el
Capítulo Quinto del estado presente. Tocante la muralla D.D. el cual terreno se cavará al nivelo
(sic) de la altura de la cortina, esto es, de 3 varas, dejando un repecho al restante para mantener
e impedir que las tierras'no se desmoronan (sic) así como se ve en el plan de los perfiles artículo

Baluarte 24
Este paraje (Z) como ya he dicho es de tan buena defensa que toda la fuerza de la Plaza depende
de él; su situación es tan ventajosa que defiende el puerto, y asegura los navios, limpia los dos
lados de la orilla de la mar, y en fin ve toda la facada de la "Plaza de la parte de la mar, su utilidad
es tan importante que no puede ser mejor, y habiendo un fuego que le cruza como en la punta (S)
Capítulo (8?) no se debe temer nada en este puerto. Esta es la •razón por la cual he preferido un
baluarte,, a otras obras como la mejor en la construcción militar porque su ángulo saliente se
mantiene más contra el fuego enemigo. Las proporciones de esta obra son como en el plan del
proyecto. Caras de 20 varas; flancos de 10; medías golas 10 '' varas; ángulos de la gola, 141
grados; ángulo flanqueado, 90 grados; ángulo flanqueante, 110 grados.

Como es preciso que esta obra domine a las otras su altura será Mayo r que la de las cortinas, así
como la torre (22) y tendrá como se ve en el plan de los perfiles artículo (24), altura del parapeto
exterior, 1 vara; altura del parapeto interior, 1^ vara; altura del repecho y de la muralla, 6 varas;
altura del cimiento, 1 vara; ancho del parapeto exterior, y¿ vara; ancho de sus tierras, 1 vara;
ancho del parapeto interior, 1/3 vara; ancho de la muralla, 1 vara; ancho del repecho, 1 vara;
ancho del cimiento, 3 varas.

Para facilitar más el uso de la artillería no he querido hacer embrazuras, sino elevar una
plataforma proporcionada a la altura de las cureñas para facilitar el movimiento de la artillería que
formará una batería o barba de gato. Se hará una rambla a su gola para subir en él, y como obra
importante, yo hago su repecho de ladrillos como la torre (22). El segundo artículo de 24, que se
ve en la planta de los perfiles es una vista de su medio baluarte cortado a la línea capital.

Cortina 25
Esta cortina que corre desde el flanco del Baluarte (24) hasta el fuerte (E) deja al dicho fuerte un
flanco de 10 varas; sus medidas son iguales a la cortina (23) y como poco falta que el terreno no
sea igual, lo he hecho el mismo; a lo demás tiene, como se ve en el plan del Proyecto (133) varas
de largo lo que no se ha podido hacer menos, por no perder el fuerte (E) aunque el fuego sea
bueno, y no más lejos para la defensa recíproca del baluarte al fuerte; sus elevaciones y demás
medidas son iguales como ya he dicho a la cortina (23).

Fuerte (E)
Este fuerte se dejará en su estado presente reparando solamente su cara la cual es enteramente
arruinada, los dichos reparos se hallan en el Capítulo de los gastos.

Cortina 26
Esta cortina dejando al fuerte (E) un flanco de 10 varas seguirá hasta la torre (27), sus
proporciones serán iguales a las demás, y como me ha parecido que el terreno es de poco menos
igual al de la cortina (20) yo he arreglado su terraplén a la misma manera ; el largo de esta
cortina hasta la torre (27) es de 140 varas, su fuego (aunque más lejos que ninguno de los otros)
no deja de ser bueno, y aunque al cabo de (70) varas empiezan las casas, y que según el
proyecto la distancia de ellas a la muralla es de una vara, y cerca de la torre (27) de dos; el
terreno es alto bastante en este paraje para ser terraplén a la muralla, o de muy poco menos. De
suerte que no hay sino (70) varas a terraplenar y nivelar como parece en el Plan del Proyecto.

Torre 27
Esta torre es una de las más necesarias obras del proyecto no solamente porque flanquea el
fuerte (E) pero también por ser una defensa contra la mar, y los vientos para el muelle. La
propongo de la misma propbrción que la de (22) su situación se conoce bastante para ser de
grande utilidad. Del ángulo del flanco empieza el muelle, a su cara habrá un muelle o dique de
peñascos que se sacarán del cerro los cuales adelantarán en la mar, (25) varas sobre 10 de ancho
de basa para impedir que las olas que suelen romperse con mucha fuerza no inquieten las lanchas
al muelle, de la cual las aguas serán siempre pacíficas, lo que será de mucha comodidad al
comercio como se ve en el plan del Proyecto.

Cortina 28
Esta cortina que es un pedazo de la muralla empezada en (V) Capítulo 5, quedará en su estado
presente hasta la puerta (4) la cual será la del muelle; y como el fuerte (C) es inútil en el
presente proyecto, se echará abajo, y sus tierras serán para terraplenar el muelle de la puerta
(4*), sé proseguirá la cortina en línea recta con las mismas proporciones que el restante de las
obras empezadas, de suerte que la cortina (28) tendrá 30 varas, de las cuales habrá 14, a
construir, a saber: altura del parapeto, 1 vara; altura del repecho y ramparte, 6 varas; altura del
cimiento, 1 vara; anchura del parapeto, vara; anchura de la muralla, 1 vara; anchura del
repecho, 1 vara; anchura del cimiento, 3 varas.

Cortina 29
Al cabo de estas (28) varas se hará un ángulo de 152 grados al cual empieza la cortina que
andará siguiendo paralelamente la gola del fuerte (C) hasta el flanco pequeño (3) del Capítulo
Quinto; su construcción estará igual a la de (28), esta cortina v- del ángulo, hasta el pequeño
flanco (3) tiene (28) varas. El pequeño flanco (3) varas ya construidas del flanco hasta la puerta
(12) de la caleta (28) las cuales se elevarán sobre la rambla de la dicha cortina y puerta (12)
cerrándola como inútil en el proyecto. El restante de la muralla hasta el pequeño flanco (B),
Capítulo 5' que es de (35) varas, se dejará en su estado presente, reparando solamente las partes
que tiene arruinadas, y haciéndole un parapeto al flanco pequeño que es cerca de (B) se
aumentarán 5 varas para juntar la cortina con el flanco del baluarte (30) de suerte que esta
cortina será en todo de 101 varas, de las cuales habrá 61 varas a construir en la misma forma que
la de (28),

Baluarte SO
Para que el muelle sea defendido de todas partes he puesto un baluarte en este paraje, el cual
aunque sea un poco irregular habiendo su ángulo flanqueante de la parte del cerro un poco . más
agudo que no el otro, no deja de ser de grande utilidad, su cara y su flanco de la parte del cerro
limpia toda la orilla del mar, de esta parte; su cara y flanco del lado del muelle defiende y asegura
el dicho muelle; por tanto me ha parecido que un baluarte estaba más conveniente que no reparar
la plataforma A, la cual no puede ser de ninguna defensa, y para impedir que las aguas no la
arruinen, se había de hacer mucho trabajo. Dejo esta obra A, para hacer el baluarte tomando su
gola a la cara de. la plataforma (B) Capítulo 5">, y dejando ti espacio de las quebradas libre; los
ángulos flanqueados de este baluarte son rectos, lo que ,causa le deformidad del ángulo
flanqueante. Sus demás medidas son como las del Baluarte (24) pero como su situación es en el
agua aunque no hay media vara siendo la parte adonde se pierden las olas se habrá de formarle
un pilotaje con maderos de (3) varas de alto bien acondicionadas y herrados a sus puntas
entrando en la arena "a fuerza de carnero que es un instrumento que sirve a este uso. Habiendo
(tres renglones de estos maderos en la forma que se ve en el plan de los perfiles, artículo
(30), el cimiento estará seguro, sus tierras para terraplenar este baluarte se sacarán en la
plataforma (A).

Cortina 3I
Al ángulo flanqueante de este baluarte se halla el flanco de la plataforma (B), Capítulo 5?, el cual
se dejará en su estado presente, haciéndole solamente un parapeto y reparando lo que le puede
faltar; a 10 varas de largo se hará una puerta para el camino de Caracas, la cual tendrá (3) varas
de largo, y como el terreno de esta cortina es muy alto, se cabará en su terraplén a 12 ó 15 varas
lejos para preparar la bajada de la rambla, y para que la dicha rambla no sea tan viva se hará de
(3) varas de alto sobre 15 de largo al suelo bajando siempre de las (3) varas a las 15 así como se
ve en el plan de los perfiles (artículo ( ) (sic).
Cortina 32
Esta cortina no es otra cosa que una muralla seca de 2/3 de vara de ancho, sobre (2) varas de
alto, a la cual se harán unas almenas para un fuego de la infantería y la defensa del camino
cubierto, la cual hará con la cortina (31) un ángulo saliente de 132 grados, y tendrá (20) varas de
largo, y para que su construcción sea más firme se dejará una lisera de tierra de (2) varas de
largo, la cual tendrá su repecho de 4 varas. Esta distancia de (20) varas llega hasta las quebradas
del cerro pero sin que le causen daño ninguno, y como estas quebradas son impracticables, y que
los cerros van siguiendo siempre hasta la cortina (L), tan ásperos y defendidos por dos fuertes no
me ha parecido conveniente fortalecer esta distancia, por serlo bastante por su naturaleza;
solamente se pueden escarpar más los cerros y hacer saltar en las partes que serán necesarios
algunos pedazos de peñas las cuales se pondrán delante la cara de la torre (27) en el mar para
guardar el muelle.

Estrada Incubierta de SI
Y para que estas dos cortinas sean defendidas yo hago a (30) varas distantes de ellas para dejar
el pasaje de las aguas libre, una estrada incubierta la cual tiene un ángulo saliente abierto de (80)
grados, y dos lados de 20 varas cada uno; su barrera, y las demás proporciones serán como al
camino cubierto (18) se conoce por su perfil, plan de los perfiles. Artículo ( ) (sic) su efecto.

Muelle 33
El muelle que yo propongo debe considerarse como la obra la más importante que hay para los
intereses Reales y el bien del público, porque como se ha reparado en el Capítulo 5?, el lastimólo
estado de la parte "'adonde las lanchas llegan es contra , >I bien general de todos los navios; por
tanto propongo sus ñiparos en la forma siguiente;

Primeramente para que el dicho muelle sea más cubierto y se flliarde más contra los vientos
ordinarios de esta costa, y contra la fuerza de las olas, lo he preferido más de esta parte, que no
de la adonde está la caleta, y haciendo con el flanco de la torre (27) un ángulo agudo de 75
grados va prosiguiendo en línea recta el espacio de (55) varas al cabo de las cuales para
terminarlo hago un ángulo de (136) grados; lo hubiera podido hacer más agudo, o recto, pero
habiendo reparado que una batería de (3) cañones fuera buena a este lado de (10) varas para
limpiar Ja orilla de la mar, y defender la cara del baluarte (80) y también porque los ángulos los
más abiertos resistan más a la fuerza de las olas.

Lo segundo. Esta muralla tendrá (20) varas de ancho hasta el ángulo reentrante de las cortinas
(28) y (29), su altura desde su cimiento estará de (3) varas, 2 de las cuales serán en el agua, y 1
saliendo, su muralla que debe ser de buena construcción, habrá (2) varas de ancho y 1 de
repecho, 1 vara de la muralla, y el repecho serán hechas de ladrillos bien cimentados, y el
restante de guijarros, el todo bien acondicionado y compuesto con cuidado y arte.

Lo tercero. Para que el dicho muelle sea asentado con Mayo r fuerza y seguridad, es preciso
asegurarle con pilotajes de 3 varas de alto, y un pie cuadrado de ancho los cuales bien herrados a
sus puntas, y entrantes a fuerza de martinete serán distantes unos de otros de una vara, y de las
cuales habrá (S) renglones paralelos, juntados unos y otros con listones como se ve en el plan
de los perfiles, artículo ( ) (sic). Las tierras como he dicho se sacarán de las ruinas del fuerte
(C) para terraplenarlo.

Cuarto. Se pondrán anillos de hierro a este muelle para amarrar las lanchas, las cuales vendrán
a cargar con mucha quietud y salvas de todos los trabajos que padecen hoy, como se ve artículo (
) (sic) de la vista de dicho muelle. Quinto. Y para que los derechos e intereses de Su Real
Majestad sean siempre seguros, al lado de la puerta (4) se hará una casa (a) artículo ( ) (sic)
en la cual quedarán los oficiales Reales propuestos a la cobranza de estos derechos con los pesos
ordinarios para pesar las cargas de cacao, y registrar todas las mercancías sujetas a derechos que
entran o salen; de esta suerte se asegurarán los intereses reales; y no habrá (como suele algunas
veces suceder) navios, o balandras que cargarán más, que no registran, porque no habiendo otro
paraje para cargar, ni otro paraje que este muelle y su puerta (4) los oficíales reales no podrán
perder de vista ninguna carga, y para que sean mantenidos de la Eeal Autoridad, y de la fuerza,
habrá de otro lado de la dicha puerta, sobre el mismo muelle, también un cuerpo de guardia para
poner una guardia de la cual la mitad retirándose de noche en el cuarto de la torre (27) dejará el
restante sobre el dicho muelle para guardarlo. Sexto. Y como es preciso que las lanchas vayan
hacer agua a una legua y más del puerto, y que es una cosa muy contraria al bien del comercio,
porque arriesgan algunas veces de perderse las lanchas, o como quedan de ordinario (2) ó (3)
días en esta aguada, hacen mucha falta a sus navios por cualquiera necesidad que se ofreciere;
propongo un remedio que asegure las lanchas y facilite al marinero la comodidad de haber agua a
cualquier hora del día, es el de hacer un conducto de agua el cual viniendo del río dejará su agua
al muelle, saliendo por dos fuentes, y cayendo en una taza hecha a este propósito; este proyecto
es uno de los más necesarios y tan fácil que me espanto como no sea hecho hasta ahora, porque
el río parece querer dar sus aguas naturalmente de este lado, y que no es necesario saber la
hidráulica para conducirlas.

Los gastos de este conducto no pueden andar a 700 pesos lo que no es pagar un día de su
utilidad, porque de las lanchas mismas se hará agua sin desembarcar las pipas si quieren los
marineros, lo que se puede hacer con pequeños conductos que traerán la agua de la fuente a la
lancha, por todo lo que he dicho tocante esta idea parece bastante cuanto provechoso será al
público este proyecto.
Por lo que toca el pagamento de dicho muelle lo propongo de esta manera.

Gomo este proyecto es más necesario al público que no a Su Eeal Majestad, es justo que el mismo
público contribuya a su pagamento, ofreciéndose solamente Su Majestad a adelantar sin interés la
plata, y por este efecto hallo que los gastos del muelle-exceptuando el trabajo de los indios, los
cuales supongo que asistirán a dar el necesario a los albañiles, y los demás trabajos de manos
hallo (digo) que los gastos del muelle andarán a cinco mil pesos sin que se cuenten las casas de
oficiales reales y cuerpo de guardia, las cuales se harán de tapias; y como se carga en este Puerto
hasta (25.000) -fanegas de cacao cada año uno por otro poniendo un derecho de un real
sobre cada fanega de cacao, y de cuenta de los cargadores, y ^ de cuenta del capitán de navio
que carga, en dos años se pagarán los gastos del dicho muelle, y se pudiera también
comprehender e¡j el dicho pagamento la torre (27) y las cortinas (28 y 29) con la suposición de
ser obras pertenecientes al muelle y a su defensa; y en este caso el gasto fuere de 10.421 pesos,
los cuales 83.368 fanegas de cacao a un real pagan el público y los cargadores, conocen tanto la
extrema y precisa necesidad, de este proyecto que no habrá ninguno de ellos que no pagará de
buena gana el derecho asentado porque lo que el comerciante puede desear más, es la seguridad
de sus mercancías y la facilidad en su comercio todo lo cual se halla en esta ocasión por lo que
toca el punto.

Almacén
Habiendo hecho reparar que el solo Almacén de esta plaza está en el fuerte (P) Capítulo (5) dicho
la fuerza vieja, y que el dicho almacén no conviene para la seguridad de las pólvoras; le propongo
un almacén de buena construcción como la causa, la más necesaria a la defensa de una plaza, y
como conviene que sea en una parte segura y suelta de los peligros del fuego; he elegido la
misma parte adonde está por ser leja de las ocasiones del fuego defendido de dos fuertes, y
asegurado del niego enemigo. El dicho Almacén tendrá (20) varas de largo, sobre (10) de ancho y
sus lados de (4) varas de alto, sus murallas tendrán (3) varas de ancho hechas de ladrillos bien
cimentados y compuestos, y una bóveda sobre el dicho Almacén de media circunferencia de
círculo, la cual hecha con mucho cuidado y mantenida sobre sus cilindros quedará suelta, ya, para
que sea a prueba de bombas, le doy (4) varas de alto, la dicha bóveda estará cubierta de un
techo cubierto de tejas del cual las vigas serán puestas de manera que el techo no se recueste
sobre la bóveda para que no padezca sino sobre sus lados; la razón de un techo sobre esta
bóveda es para guardarla contra las injurias del tiempo; y también que supósito que caiga una
bomba sobre el dicho almacén su fuerza se pierde mucho en los esfuerzos (sic) del techo, y
hallando la bomba (habiendo reventado el techo) tierra, o estiércol que se suele poner en tiempo
de ataque sobre la bóveda, sus fuerzas se mantienen; hay personas que suelen poner tierra sobre
la bóveda, de un almacén, pero no soy de sentir de ponerla, sino en la precisa necesidad, porque
la humedad que suele quedar en las tierras ; y más cuando son cubiertas transpirando como en
un alambique, pierden mucho una bóveda, al través de la cual con el tiempo la agua filtra. El
adentro de este almacén será plancheado a sus lados con tablas ordinarias para preservar las
pólvoras contra la humedad de las murallas, su suelo será compuesto con carbón batido de dos
pies, y un tablazón sobre por la misma razón; su puerta tendrá (2) varas de largo, y (3) de alto
hecha de (2) tablas de ancho bien juntas, y si quieren cubierta de hojalata para que sea más
asegurada contra el fuego; esta puerta será del lado de la plaza, y como no hay nada tan sujeto
como un almacén, propongo a 3 varas de distancia de su contorno una segunda muralla de 1 vara
de ancho hecha de guijarros, y alta de (4) varas, la cual tendrá su puerta de un otro lado que la
del almacén y a la cual según el uso ordinario habrá una centinela del cuerpo de guardia el más
próximo la espada a la mano, y sin armas de fuego.

Contra Fuertes
Como las tierras rempujan siempre, se suele poner para resistir a sus esfuerzos al largo de las
murallas unos pedazos de parapeto entrantes, y de una cierta distancia unos de otros los cuales
se llaman contra fuertes; los de este proyecto tendrán la altura de la muralla adonde serán
puestos, y (3) varas a su cimiento, y dos arriba como se ve en el plan de los perfiles, sobre (3)
pies de ancho distantes de 5 varas unos de otros hechos de guijarros, el proyecto necesita de
estos contrafuertes (140) para todas sus obras a saber:

Cortina .... 28 ................ 20


Cortina .... 20 ................ 16
Cortina .... 23 ................ 25
Baluarte ...24 ................ 12
Cortina .... 25 ................ 27
Cortina .... 26 ................ 28
Baluarte ... 30 ................ 12
----
140

Hornabeque 35
El hornabeque del cual he dado un plan en el proyecto, su perfil, y vista en el plan de los perfiles,
se propone para poner a la Punta de Maiquetía, pero como los reparos de .la plaza son más
necesarios y que este proyecto debe considerarse como piedra de esperanza, así como el reducto
de la punta (a) no doy sus gastos, solamente diré que su polígono es de 120 varas, sus media
golas (20), la cortina (80), flancos (15), caras (25), alas (100) varas, ángulo flanqueado (90)
grados, ángulo flanqueante (110) grados, sus alturas y demás medidas son: foso largo, 10 varas;
alto, 4 varas, distancia de la contraescarpa hasta el camino cubierto, 5 varas; altura del parapeto,
(2) varas; explanada 25, y como su escarpa y contraescarpa no serán de obra de canto, deja una
lisera de (3) varas de ancho para mantener y asegurar la muralla; y el repecho del foso será de la
misma medida que la altura del dicho foso; la muralla tendrá (3) varas de alto; el parapeto 1^ e
interiormente 2, ancho de 2 varas; la banqueta 1/3 de ancho y 2/3 de alto; el terrapleno 5 varas
de ancho y 3 de alto; las murallas serán hechas de guijarros, y su repecho de ladrillos, las tierras
necesarias se sacarán del foso. La utilidad de este fuerte es de asegurar más los navios en el
Puerto, cruzando su fuego con el del baluarte de la Punta (Z) y es de defender un desembarco a la
playa que corre entre (S) y (E), poca guardia necesita este fuerte porque siendo cerca del pueblo
de Maiquetía a la primera señal todos los indios de este pueblo se retirarán adentro lo que hará en
un instante una guarnición de cerca de (200) hombres, y por tanto capaz de resistir.

Reducto 36
Este reducto no costa (sic) de mucho más de los otros sino los movimientos de las tierras, y es de
mucho más defendido que los que hacían antes en Europa; es una de las máximas del se-fíor de
Cochorn uno de los Mayo res Ingenieros en Holanda que hubo en estos tiempos; lo propongo
también como piedra de esperanza en un cuadrado perfecto del cual los lados son de (20) varas,
su foso de (5) de ancho, (2) de alto, la distancia de la contraescarpa al camino cubierto de (5)
varas, parapeto del camino cubierto (2) varas, explanada (15) varas, altura de la muralla, 3
varas, altura del parapeto, (1) vara, interiormente (1^) banqueta 1/3 de ancho, 2/3 de alto,
ramparte 5 varas de ancho, al medio de este reducto es una casa que sirve de cuerpo de guardia,
la utilidad de este fuerte es para defender toda la playa de (a) en (d) plan de la bahía, y poner un
obstáculo al enemigo antes que pueda llegar a la playa de (a) en (k) lo que es de grande ventaja
por dar tiempo a una plaza de reconocerse, y a la guarnición de prepararse a recibir el enemigo.

fuerte M
Habiendo hecho conocer la utilidad de este fuerte y su estado lastimoso propongo su reparo que
consiste en hacerle un techo, reparar su sobrado, y algunas partes de su torre y plataforma
arruinadas.
CAPITULO NOVENO

Proyecto para Puerto Cabello y la Boca, del Río Yaraeuy con sus perfiles

Habiendo hecho conocer la precisa necesidad de fortalecer a Puerto Cabello, paso a las razones
que me han obligado a proponer el paraje propuesto para fabricar un fuerte, y preferirle a ningún
otro.

Varias partes se pueden elegir para fortalecer, como la Punta Brava, a la punta entrante del puerto
al norte ppuesta a ésta; pero las conveniencias que pueden dar estos terrenos son menores que
los inconvenientes.

Las conveniencias que me pueden objetar es que laxPunta Brava registra toda la costa con más
facilidad y puede con su artillería impedir un desembarco enemigo; que el paraje es mejor, por ser
el terreno una península y que de esta punta como primer ángulo de la vuelta se puede echar a
pique un navio antes que pueda entrar o llegar a la entrada del Puerto.

A lo que respondo: Primero que el paraje propuesto registra toda la costa con la misma facilidad,
en habiendo cortado y arrasado los manglares, los cuales se hubieron de cortar asimismo en
fortaleciendo la, Punta Brava por no padecer la fortificación impedimento ninguno a la distancia
del tiro de su artillería, que registra (digo) la costa por ser el terreno llano como se ha visto
(Capítulo 2?). Segundo: que el desembarco enemigo no se puede hacer desde la Punta Brava,
hasta Borburata, y que de este puerto hasta Patanemo, el desembarco (aunque no imposible), es
muy dificultoso, pero en caso de hacerse el mismo impedimento se halla en el proyecto, como a la
Punta Brava.

Tercero:. que aunque el terreno sea una península, no puede ser mejor que sobre un bajo
circunvalado de la mar.

Cuarto: que Mayo r efecto hace la artillería contra un navio que quisiere entrar en el Puerto en el
paraje que se propone, porque a la Punta Brava, habiéndose escapado el navio de un tiro directp
de la .artillería, recibe un tiro oblicuo; pero en el proyecto no hay oblicuidad ninguna, los tiros son
todos directos, y antes de llegar a la Boca del Puerto, no un navio, pero una flota se pudiera echar
a pique y a más de estas razones, no hay agua en la Punta Brava ni se puede meter sino con
mucho gasto; al contrario que en el paraje propuesto se pueden conducir las aguas del río de San
Esteban, como se ve en el plan general (Capítulo 2'), solo con gastos de peones, no habiendo más
que (890) pasos geométricos de distancia, y siendo el terreno, dispuesto a recibirlo; en fin que la
Mayo r razón que obliga a fortalecer es el comercio, y que no conviene que el dicho comercio se
haga de una parte, y que un fuerte que lo asegura, y defienda sea de la otra; al contrario que en
esta situación todo el comercio se hace en el fuerte mismo; los derechos reales se cobran sin
engaño ninguno y las aduanas son mantenidas de la Real Autoridad.

Por lo que toca la dirección del fuerte se hubiera podido proponer otras obras como un cuadrado,
un hornabeque, o alguna cualquiera bbra, cuya dimensión fuera proporcionada al terreno, pero
considerando que el comercio no quedará siempre en el estado lastimoso en el cual se halla al
presente, y que con los prudentes arreglamientos y providencias que se dan, en breve tiempo
florecerá otra vez el comercio tan necesario al bien de los potentados y de sus vasallos, y que a
justo título se llama el ñervo (sic) de la Autoridad Real; considerando digo, estos motivos, he
preferido proponer una obra que se pueda aumentar con la aumentación del comercio, sin ser de
obligación de destruir para aumentar, ni pecar contra las reglas para no destruir lo hecho, y es la
obra presente con la cual, no solamente el terreno es abrasado y fortalecido según las reglas,
pero conforme a ellas se puede aumentar en cualquier tiempo, siguiendo con poca diferencia sus
dimensiones.
La situación del terreno propuesto me ha obligado a dar otras proporciones, que las que
pertenecen directamente a una obra o coma, y las razones siguientes probarán la .necesidad de
hacerlo.

Bastión A de Villalonga
Bastión A tiene sus proporciones y ángulos iguales a los del Bastión B: menos el flanco (a) al cual
es forzoso dar otras di" mensíones para formar el muelle, o desembarcadero P, para que la
puerta :0: que conduce a él, sea flanqueada y para que el flanco :d: tenga un fuego recíproco;
por cuyo efecto se dará (como se ve en el plan del proyecto) al flanco :a: 25 varas; y haciendo un
ángulo de 110 grados se formará la coma :H; cuya cara será de 15 varas; el ángulo de la espalda
del flanco :b: será de 103 grados, y el dicho flanco :b: de 20 varas.

Las caras :e.e: del bastión serán cada una de 70 varas de largo; el flanco :f: de 40 'varas;
ángulos de las espaldas de 112 grados; el ángulo saliente de 82 grados; y el ángulo entrante, o
de la cortina tendrá 100 grados. Las cuales proporciones dan a la gola :g: 40 varas, y por razón
del flanco :b: Ja gola :h: será de 45 varas; el ángulo del polígono es de 102 grados, sien-'"do
preciso hacerlo más agudo para formar la cortina del muelle, y la capital es de 70 varas.

Este Bastión se debe considerar como muy importante y necesario; porque el medio Bastión :e.f:
es recíproco, y da un fuego alterno, al Bastión :B; flanquea y defiende la cortina -:I: asegura con
su fuego la entrada del puerto, y limpia la Punta Brava, playa de Muertos, y una parte de la costa
que corre desde la Punta Brava arriba, y sus tiros aunque oblicuos, hacen mucho efecto por ser
poca la oblicuidad. El otro y Bastión e, a H, b, no es menos importante porque su fuego asegura la
tierra, y defiende el muelle :P: cuya disposición es en un paraje tan ventajoso que nada puede
estorbar la quietud de sus comercios.

El Bastión A será vacío por razón del Almacén :1: y sus dimensiones serán como se ve artículo :1,
del plan de los perfiles. Altura perpendicular :a: de la muralla :-15 pies; altura de la muralla con
su repecho :b: 16; altura del cordón :C: un pie; altura del parapeto exterior :d: 4 pies; ancho del
repecho :b:, ,6 pies; ancho del cordón. :C: 1 pie; altura interior,, e: de la. muralla con el cordón :
16 pies; altura interior f: del parapeto, 6 pies; ancho de la muralla :a: 6 pies; ancho del parapeto,
6 pies; ancho de la muralla del lado exterior :cl: del parapeto 2 píes; ancho de su lado interior :f;
1 pie; alto de la banqueta :g: 2 pies; ancho de la banqueta, 2 pies; alto del terraplén :h: junto
de la banqueta 16 pies, largo del terraplén :h: 30 pies; altq del terraplén en K. 15 pies; declivio
(sic) del terraplén, 1 pie; repecho interior del terraplén, 2 pies.

Como el terreno sobre e] cual está asentado en parte este proyecto es un bajo como se ve,
Capítulo 6"; por el plan de su estado presente; es preciso hacer un pilotaje, sobre el cual se
construyan las obras propuestas; el cual será de palo sano o de guayacán, las cuales maderas, a
más de ser a la mano para este efecto (no habiendo más que un cuarto de legua del paraje donde
se cortarán al fuerte) son también muy útiles, pues no se corrompen en'el agua, y son tan duras
que punteando los pilotajes con la hacha, no necesitan de puntas de hierro entrarlos en el terreno,
ni tampoco de corona, o cerclo de hierro a su cabeza, para resguardar que no se abran los
pilotajes, m, m, serán como se ve artículo 2, en el plan de los perfiles cada una de 9 pies de largo
y 2 pies de punta que son 11, y 1 pie cuadrado de ancho: se harán 10 renglones de pilotajes
distantes unos de otros de 4 pies bien amarrados, y clavados con sus listones en travé y de largo,
y salientes en el cuerpo de la obra de 2 pies con su listón, y con solo los pilotajes de la
fortificación bastará, y no serán necesarios por las obras interiores de caverías, etc., por ser el
bajo un terreno duro y de bastante firmeza; se dispondrán 3 garitas a los 3 ángulos de este
Bastión de 3 varas de diámetro.

Almacén :1:
Como el Bastión A: es el más retirado se propone en él, el almacén :1: que se ve en el plan del
Artículo 1?: por ser la parte la más oportuna a este efecto. La diametral del dicho almacén será la
prolongación de la capital del Bastión y su fábrica, será un cuadrado perfecto de 20 varas de lado
exterior; el ancho de la muralla :2: será de 3 varas; su bóveda :3: de dos, para dejar 1 vara en :
4: de lisera sobre la cual se asentará el techo :5: la altura interior; :6: de la bóveda será de 4
varas, lo que dará a la altura del centro del almacén, :8 varas, se colocarán unas tablas a la pared
interior del almacén para res-gtiardar las pólvoras contra la humedad, y se hará un plano de 2
pies de alto de carbón batido, sobre el cual se asentará el tablado :7: hecho de maderas buenas y
bien acondicionadas; y para que dicho almacén sea más asegurado se hará a 5 varas de distancia
una muralla seca: 9 de 4 varas de alto, y 1 vara de ancho.

La muralla del terraplén será prolongada de :g:h: como se ve en el plan del proyecto, hasta el
ángulo 4: para cerrar el dicho Bastión, a cuyo ángulo se hará la puerta de 3 varas de ancho: la
puerta de la muralla seca :9: será de 2 varas de ancho, y la del almacén de 4 pies de ancho.
La razón de prolongar la muralla :g:h: es para cerrar el interior del Bastión, cuyo plano servirá a
guardar varios pertrechos, como balas, bombas, granadas, vacías, cañones y cureñas formando
para este último efecto algunos techos junto al repecho del terraplén.

Por el corte en la parte p; del Bestión A, se conoce su vista interior, y el efecto que hará con su
Almacén, siendo formado :a: es la fasada de la muralla; b: el parapeto exterior; :c: el ancho del
repecho, el cual siendo perpendicular al ancho del parapeto exterior se fabricará de ladrillos, :d:
es el ancho de la' muralla construido de piedras brutas, el cual con el repecho

:e • hará la base de la muralla de 12 pies, y a] cordón de 6 pies de ancho :e: es uno de los
contrafuertes o estribos que se dispondrán de 10 en 10 varas, para que las tierras no causen
perjuicio a la muralla, f: es el ancho de las tierras del terraplén, .ig: es el ancho del repecho
interior para el mantenimiento de las tierras del terraplén, :h: son las tierras que llenarán el cajón
que forma el parapeto interior y exterior; i: es la banqueta, 1: es el plan del terraplén, :m: es la
distancia que hay > del terraplén a la muralla seca del almacén, :9: muralla seca del almacén, 8:
distancia de la muralla al almacén, :1: almacén.

Cortina I
La Cortina :I; es la que sirve a la junción de los dos Bastiones A: B:. El flanco antecedente de A
que le corresponde es (como ya está dicho) de 100 grados, el efecto que esta Cortina hace es
bueno: pues limpia la costa que le es opuesta, y pone los navios del Puerto en respecto (sic); esta
Cortina tiene de largo (220) varas de las cuales quedan para formar las medias golas de A y B 80
varas por pertenecer a cada una (40) varas y los demás que sobran son 140 varas, cuya
construcción será, en las mismas proporciones del Bastión :A: las cuales se conocerán por el
perfil del Artículo I9; sus pilotajes xserán en la misma conformidad que los de :A.
El largo de esta Cortina hace que la línea de defensa de este polígono es de (220) varas o igual a
todo el lado.

Escalera :a
Como no sé ha formado ninguna rambla en el Bastión :A: para subir al ramparte por razón de la
prolongación de la muralla :g:h: plan del proyecto y por no convenir tampoco que el acceso del
almacén sea tan fácil; se hará al medio de la Cortina una escalera :a: de dos lados como se ve en
el Artículo (2) de los perfiles, cuya base será de 10 varas, por el declive, o rambla; :c:d: y el
plano del suelo superior :b: será de 10 pies, o la tercia parte de su basé, esta proporción dará (6)
varas a las ramblas; e:h: las gradas g:g: serán cad« una de un pie cuadrado, lo que dará 9
gradas, para subir al ramparte los cuales tendrán de ancho dos varas o 6 pies.

Letrinas
V para la comodidad pública y el aseo del fuerte se dispondrán sobre el cordón exterior de la dicha
Cortina 12 y 18 (plan del proyecto) do« letrlnai hechas de madero «aliente de 3 varas sobre las
cuales se asentará el banco y las vigas que sirven mantenimiento del techo; cada una de las
cuales tendrá lí varas de largo haciendo un camino de 2 varas de ancho en ef parapeto para
conducir a ellas.
Bastión Real :B:
El Bastión Real B: es el más importante de todo el fuerte por su situación, la cual hace
bastantemente conocer su utilidad, pues estrecha y asegura Ja entrada del Puerto; sus caras
fienden todo lo que les es opuesto, y como su ángulo saliente1 orilla cuasi el bajo F plan del
proyecto, se estrecha más la en-| irada del Puerto, y nada puede entrar en el dicho puerto sin,
que sea det>ajo del fuego del dicho Bastión, y arrimado a él.
Se hubiera podido acercar más de la orilla del bajo *' el ángulo saliente de dicho bastión, pero el
recelo de que con el discurso del tiempo el mar no coma el bajo, me ha inclinado a dejarle un
espacio de 15 varas entre dicho ángulo y la orilla de dicho bajo.

Sus proporciones son regulares e iguales a las del Bastión A: sus flancos son (como se ve en el
plan del proyecto) de 40 varas; sus caras de 70 varas; sus medias golas de 40 varas; su capital
de 70; y su línea de defensa rasante de 220, la cual da un fuego seguro a los lados que flanquea;
los ángulos flanqueados son de 100 grados; los flanqueantes son de 112 grados; el ángulo
saliente de 82 grados; y el ángulo del polígono de 115 grados.
Sus elevaciones (como se ve en el plan de los perfiles, Artículo; 2") son iguales a las del
Bastión :A: menos que el dicho Bas-i tión'será lleno o de! todo terraplenado porque como no se
forma Almacén ninguno en él, y que es la obra la más expuesta, es bueno que su plaza'de arma
sea Mayo r, y al mismo plan del movimiento de la artillería para Mayo r conveniencia del moví-;
miento de las tropas y también por saber por experiencia quej los Baluartes llenos son siempre
mejores que los vacíos.

Se hará al ángulo del polígono una rambla de 4 varas de anchoj y 10 varas de baza para facilitar
el repartimiento de la Artillería en las partes convenientes.

El efecto interior y exterior de este Bastión se conocerá por la vista de su medio Bastión incluido
en el (Artículo 2) sus pilotajes se dispondrán en la misma conformidad que los ante-, cedentes.
AI Ángulo saliente de dicho Bastión se hará una garita de 3 varas de diámetro.

Cortina :K:
La Cortina :K: es la que corresponde al Bastión antecedente y por el cual está flanqueado; su
fuego no es menos importante que las demás obras, pues limpia toda la ensenada y la orilla del
mar, hasta la Isla de Guaiguaza, como se ve por el plan general del Capítulo 2.

Sus proporciones son las mismas que las de la Cortina :I: y sus elevaciones también.

Se hará al medio de dicha Cortina una escalera en la misma conformidad que la del Artículo 2 de
los perfiles.

Se harán también dos letrinas en 14 y 15 para el fin arriba expresado, sus pilotajes serán como a
las demás obras.

Corsa de San Felipe :C;


No se ha podido formar un Bastión en :C: por retirarse el bajo y no dar lugar a prolongar las
caras, por cuya razón ganando en cuanto es posible el dicho bajo, se hará el flanco que flanquea
el lado del Bastión :B: que le es opuesto de 40 varas, y su ángulo flanqueado o de la cortina de
100 grados; las 40 varas del dicho flanco se disminuirán de 5 varas para hacer el ángulo
flanqueante, o de la espalda redondo (como se ve en el plan del Proyecto).

La razón de hacer este ángulo redondo es para ponerle dos piezas de artillería en batería las
cuales harán un gran efecto,, por defender, y asegurar más la cara del Bastión que le es opuesta,
aumentar la defensa de la entrada del Puerto, y limpiar la mar afuera.

El ángulo de la espalda es de 72 grados; lo que me ha obligado también a hacer dicha espalda


redonda por corregir el defecto preciso de lo agudo de este ángulo.
La cara de esta Coma es de 70 varas de las cuales se disminuyen 5 varas para el redondo de la
espalda antecedente.

Sus elevaciones s,on (como se ve Artículo 2), plan de los perfiles, iguales a las demás obras, y
terraplenando del todo la dicha Coma se hará el ángulo del terraplén de la Cortina :L: una rambla
de 4 varas de ancho, y 10 de basa para el repartimiento de la artillería.

Cortina :L:
Esta Cortina :L: con el lado exterior de la Coma antecedent hace un ángulo de 104 grados, y
como uno de los motivos de,| este proyecto ha sido de dar las proporciones de modo que se;|
puedan aumentar, con la aumentación del comercio me ha pa-| recido bastante para la defensa de
la tierra de cerrar este es-1 pació estrecho de tierra firme de unas cortinas simples flan*}
queadas solamente de dos torres, pero aseguradas de un foso, y de una estrada incubierta con
sus plazas de armas las cuales servirán a alejar el enemigo.

La Cortina :L: tendrá de largo 160 varas hasta el ángulo del polígono de la torre ;D: de las cuales
se sacarán para la media gola de dicha torre 16 varas, y le quedarán a fabricar 145 varas; sus
proporciones serán iguales a las demás (como se ve artículo 4p), de los perfiles, pero se le
aumentará la escarpa la cual tendrá 4 varas de altura perpendicular, y 11 pies de repecho, el cual
será bien acondicionado con su pilotaje que se necesita por ser el terreno arenoso. El efecto de
esta Cortina es-bueno por asegurar el arco que forma la costa, como se ve en el plan general
Capítulo 2, y también por limpiar el llano de la salina.

Torre :D; del Príncipe


La torre del Príncipe :D: flanquea la cortina antecedente: sus medias golas son de 15 varas cada
una, sus ángulos flanqueados son de 110 grados, y los flanqueantes rectos, o de 90 grados; los
flancos tendrán de largo cada uno de 20 varas, y la cara de 30 varas, se dispondrán a cada flanco
de esta torre dos embrazaras o troneras para artillería, y a la cara 3 troneras; sus proporciones
son como las demás; y las de su escarpa como las de la cortina antecedente.

Se hará el ángulo del polígono de esta torre una rambla para el repartimiento de la Artillería de 4
varas de ancho, y 10 de basa.

Cortina M
La Cortina M sigue las mismas proporciones que la Cortina L con la cual hace un ángulo ~del
polígono de 142 grados.

Puerta de Tierra, :N~:


Al medio de esta cortina se hará la puerta de tierra la cual como se ve por su corte artículo 5',
tendrá de ancho, 3 varas y de alto perpendicular del centro, o de la llave de su bóveda 10 pies.
El terraplén será interrumpido de 3 varas por facilitar el camino que conduce a la dicha puerta,
pero la banqueta y el parapeto se asentarán sobre la bóveda para que no sea interrumpido el
repartimiento de las tropas en caso de ataque, ni tampoco el camino de las rondas.

Cuerpos de guardia
Se harán a los dos lados de la abertura del terraplén dos cuerpos de guardia, el uno para los
soldados de guardia, y el otro para la asistencia de un oficial propuesto al registro de las
mercancías, frutos, u otros géneros que entran, y salen en di-oho fuerte; sus dimensiones serán a
saber artículo 5', del corte de dicha puerta, ancho 5 varas; largo 10 varas.

A los dos lados de los dichos cuerpos de guardia se harán unas ••caleras para subir al ramparte,
las cuales tendrán 4 pies de ancho y 4 varas de basa.

Torre de la Reina ;E:


La torre de la Reina :E: es la que corresponde, y tiene su fuego igual, flanqueando la cortina
antecedente: su gola será de 80 varas; sus flancos de 20 varas; y su cara de 30 varas; sus
ángulos de las espaldas serán rectos, así como el ángulo retirado o flanqueado, al lado de la
Cortina antecedente y el otro ángulo flanqueado harán con la Cortina :P: un ángulo de 114
grados; sus demás proporciones serán como en la torre :&:.

Cortina F .
La Cortina F: hace un ángulo del polígono con la Cortina antecedente :M: de 158 grados, y tiene
70 varas de largo; al cabo de las cuales, naciendo con el flanco :d: un ángulo de 60 grados
termina la distancia de tierra firme que ocupa el fuerte.

Flanco d:
SI dicho flanco que corresponde al flanco :b: antecedentemente expresado, sirve a la defensa de
la Cortina :G: con la cual hao* un ángulo de 100 grados: sus demás proporciones son como lai
obras antecedentes al ángulo saliente de dicho flanco ;d: le termina el foso :g: :g:.

Cortina G
La Cortina :G: es la que fenece y termina el recinto del proyecto, Juntando el flanco :d: con el
flanco :b: su largo ea de 60 varas y sus proporciones son como la antecedente*.

Puerta, de Mar :O:


AI medio de la dicha Cortina se hará la Puerta del Mar :O: en las mismas proporciones que la de
tierra :N: con sus dos cuerpos de guardia a los dos lados que servirán al mismo efecto que los
antecedentes.
Al lado de la Puerta de afuera sobre el muelle se hará también un cuerpo de guardia en las
mismas proporciones que las. otras, para que de día quede una guardia para la quietud y
seguridad del dicho Muelle.

Muelle :P:
El Muelle :P; que es en el cual vendrán a parar las lanchas, tendrá 20 varas de ancho y 70 varas
de largo, esto es de un ángulo, al otro de los dos flancos que la flanquean. Aunque las lanchas
vienen a varar con toda facilidad y en cualquier tiempo, en el dicho desembarcadero será mejor,
no obstante formarle un pilotaje mantenido y detenido por unas lon-grínas, el cual será doblado,
ya forrados con unos maderos de buena calidad, sacando las tierras que sobraran como se ve
Artículo (sic) de los perfiles, y en esta conformidad las lanchas y los Jbarcos llegarán a tierra sin
varar.

Obras Exteriores Foso :G:G;


El foso :g :g que corre con las cortinas empezando desde el ángulo de la cara de la coma :C:
empezar4 a 30 varas de ancho en el Dique :s; y llegada a 20 varas de la cara de la torre :D: se
hará su contraescarpa redonda.
De dicha torre seguirá paralelamente hasta a 20 varas de la torre :E: y esta paralela tendrá 40
varas de ancho: a la cara de esta torre se redondeará también su contraescarpa la cual; irá a
terminarse al.otro dique :s: del lado del muelle dondéí' tendrá 30 varas de ancho.

Sus proporciones como se ve en el Artículo (4"J serán a saber:, ancho del foso ;a:, 30 varas;
ancho del foso en su plano :b: 2Í varas; ancho de la escarpa, 4 varas; ancho de la contra escarj
pa, 4 varas; alto perpendicular :d:c: del foso, 4 varas; alto del repecho de la escarpa re: y contra
escarpa f: 16 píes: alto de| ladrillado del plano del paso, 2 pies.

Estrada Incubierta :T:T;


Para la defensa de la contra escarpa, y para cubrir las cortinal me ha parecido muy importante
hacer una estrada incubierta| la cual a sus ángulos salientes tendrá sus plazas de arma, y a la
cual se añadirán las traversas para que no sea ímfilada (sic); sus dimensiones serán como se ve,
Artículo 4'; ancho del corredor o de la distancia :g: de la contra escarpa a la estrada incubierta, 6
píes; alto :i: de la banqueta, un pie; ancho . de la Banqueta, 2 pies; ancho del glacis o
explanada :h: 25 varas.

Plazas de Arma, :V:V:


Las dos Plazas de Arma :V:V: tendrán su ángulo saliente recto, y sus semigolas de 35 varas cada
una; y sus lados serán cada uno de 50 varas: sus demás proporciones serán como lo restante.

Barrera :X:
Al medio de la Cortina que se halla entre las dos plazas de Armas se hará la Barrera :X: la cual
tendrá de ancho, 4 varas, y a su lado se hará un cuerpo de guardia :20: de 5 varas en cuadrado,
lo que le dará 20 varas de plano.

Traversas :z;z:
Las traversas :z:z: se dispondrán en las partes señaladas en el plan del proyecto, y tendrán cada
una de largo 10 varas y de Ancho 5 varas; y para facilitar la comunicación de la estrada incubierta
saldrán las cabezas de la entrada incubierta de 1 vara.

Las tierras para formar la dicha estrada incubierta se sacarán del foso, y las que sobraran servirán
a terraplenar las rampar-tee interiores.

Puente :R:
El Puente :R: tendrá a su cabeza durmiendo sobre la contra Cicarpa 6 varas de ancho, y
estrechándose hasta la puente leva-dlca será de 4 varas.

La dicha Puente levadiza será de 6 varas de largo y la puente durmiente de 34 varas; su fábrica
será de guayacán que es la madera más durable, y menos sujeta a corromperse. Diques :S:S;

A las entradas del foso se harán dos diques de piedras de la altura de la contra, escarpa, y ancho
de 2 varas al medio de las oualeí habrá unas ventanas para dar agua, o cerrarla cuando será
necesario; y las dichas ventanas tendrán 2 varas de ancho y 2 varas de alto.

Obras Interiores Iglesia, ;22;


La Iglesia 22 se hará a costa de Su Majestad y tendrá de ancho 10 varas, y de largo comprendido
el ara del altar, 25 varas.

Casa, del Castellano :21:


La cuadra 21 será ocupada de la casa del castellano, la cual se hará con la conveniencia necesaria.

Cuarteles :2S: y :84:


Las dos cuadras 23 y 24 serán empleadas a los cuarteles, o alojamientos de soldados, cada una
de las cuales tendrá 12 aposentos y cada uno de ellos será de 8 varas en cuadro. En cada uno de
estos aposentos pueden alojar 8 soldados muy descansadamente, lo que será para el alojamiento
de 200 hombres.

Sala de Armas 25
Se tomarán 50 varas de largo de la cuadra 25 y toda su anchura para formar una sala de armas, y
demás almacenes necesarios.

A las esquinas de las cuadras 23, 24 y 25 se harán unos aljibes de dos varas en cuadro cada uno,
para guardar la agua que bajará de los techos de dichas cuadras, para cuyo efecto se harán unos
conductos que recibirán las aguas de dichos techos.

Bodegas :26:26;
Las dos cuadras :26:26: serán empleadas para bodegas, las cuales servirán a almacenar los
efectos de los navios de Su Majestad habiéndolos en el Puerto, y no habiéndolos, se alquilarán a
los particulares; cuyo producto será destinado para los; reparos cotidianos que se ofrecen en la
fortificación.

Pozo :27:
Al medio de la Plaza se hará un pozo 27 que recibirá sus aguas de los aljibes por unos conductos
subterráneos, su diámetro se-lá de 3 varas.

Pozos ;28:28;
Sobre el muelle se harán dos otros pozos :28:28: que recibirán sus aguas de pozo :27.

La razón de esto es que como suele llover mucho en tiempo de Invierno, estos aljibes y pozos
servirán de reservatorios para aguas

Rio de San Esteban


El rio de San Esteban se conducirá como se ve en el plan general Capítulo 2: desde su boca a la
parte señalada en el plan del proyecto, para cuyo efecto se cerrará la boca presente de dicho río,
y se abrirá el conducto :a:b: señalado con la línea amarilla en el plan general Capítulo 2, y en :d :
se hará el arco de vuelta par^Lque dicho río se desemboque en la parte señalada en el Plan del
proyecto.

Este conducto tendrá a su boca :8: varas de ancho para Mayo r facilidad de la salida de las aguas,
y su demás anchura será de 6 varas, acondicionando las orillas de este conducto de faginas
clavadas con sus piquetes, dándoles un repecho para que no padezca detrimento, que las tierras
no se asomen, y que las aguas no las minen.
La disposición de este río dará varias ventajas; I5 la agua por falta de los aljibes será a la mano
para el uso del fuerte; 2* .las lanchas y canoas llegarán a la -boca del mismo río a hacer agua con
tanta facilidad que no habrá de distancia del muelle a dicha boca más de 70 varas.

Proyecto para la Boca del Río Yaracuy


Como el Proyecto de la Boca del Río Yaracuy sirve solo para un interpósito a los frutos que bajarán
de los Valles de Barqui-simeto, etc., me ha parecido suficiente el proponer un cuadrado cortado
diagonalmente, retirando no obstante la diagonal para cerrar la banda del río.

Corna de San Pedro :A:


La Coma :A : empieza a 10 varas de la orilla del río para darle una lisera necesaria al sustento de
su solidez y preparar un desembarcadero :Y: su ángulo saliente será de 55 grados.

Sus dimensiones
Largo de la cara, 60 varas valencianas; ángulo de la espalda, 110 grados; largo del flanco, 20
varas; ángulo retirado, 100 grados; gola de la coma, 55 varas; alto de la escarpa, 3 varas; alto
del parapetó con la Banqueta, 2 varas; alto de la muralla, 4 varas; ancho del parapeto, 2 varas;
ancho del muro en el fundamento, 4 varas.

Cortina :K: . .<,


Esta Cortina que termina la linea de la defensa rasante con el baluarte opuesto tiene: Largo de la
Cortina, 60 varas; alto de la escarpa, 3 varas; alto del terraplén, 4 varas; alto de la muralla, 4
varas; alto del parapeto con la Banqueta, 2 varas; ancho del terraplén, 10 varas; ancho del
parapeto, 1 vara ; ancho, del muro en el fundamento, 4 varas.

Bastión de San Felipe ;B:


Este Bastión es opuesto al ángulo saliente del río, y sirve a toda la defensa de la parte de tierra;
su segundo flanco y segunda cara defienden la boca del río; sus dimensiones son: largo de las dos
caras a 60 varas cada una; ángulo flanqueado, 65 grados; largo de los dos flancos, 20 varas cada
uno; ángulos de las espaldas cada uno 110 grados; ángulos retirados - cada uno, 100 grados;
ángulo del polígono, 90 grados; largo de las semigolas a 20 varas; alto de la escarpa, 3 varas;
alto de la muralla, 4. varas; alto del parapeto con la Banqueta, 2 varas; ancho del muro en el
fundamento, 4 varas ; ancho del parapeto, 2 varas.

Cortina, :L:
Esta Cortina es como la antecedente, y al medio de ella se le hará la Puerta :0: de tierra, ancho
de 3 varas; largo de la Cortina, 60 varas; alto de la escarpa, 3 varas; alto de la muralla, 4 varas;
alto del parapeto con la 'Banqueta, 2 varas; alto del terraplén, 4 varas; ancho del parapeto, 2
varas; ancho de la banqueta, 1 vara; ancho del terraplén, 10 varas; ancho .ctel muro en el
fundamento, 4 varas.

Corsa, :C: de San Jorge


Esta Corna corresponde a la defensa del Baluarte o puesto, tiene su cara menor por razón del
terreno.
Dimensiones
Ángulo flanqueado, 62 grados; largo de la cara, 40 varas; ángulo de la espalda, 110 grados; largo
del flanco, 20 varase ángulo retirado, 100 grados; largo de la gola, 40 varas; alto de la escarpa, 3
varas; alto de la muralta, 4 varas; alto del parapeto con la Banqueta, 2 varas; ancho del parapeto,
2 varas; ancho de la Banqueta, I vara; ancho del muro en el fundamento, 4 varas.

Cortina, :M:
Esta Cortina que ter-mina la distancia del ángulo flanqueado al ángulo de la vuelta del río deja
una lisera de 5 varas para el sustento de su solidez, y tiene largo 130 varas.
Alto de la muralla, 4 varas; alto del parapeto con la Banqueta, 2 varas; alto del terraplén, 4 varas;
ancho del parapeto, 2 varas; ancho de la Banqueta, 1 vara; ancho del terraplén, 10 varas; ancho
del muro en el fundamento, 4 varas.

Cortina :N:
El ángulo que hace esta Cortina con la antecedente es de 118 grados: a 50 varas de este ángulo
se hará la puerta :P: del rio de 3 varas de ancho; largo de la Cortina, 140 varas; alto de la
muralla, 4 varas; alto del parapeto con la Banqueta, 2 varas; alto del terraplén, 4 varas; ancho de
la Banqueta, 1 vara; ancho del parapeto, 2 varas; ancho del terraplén, 10 varas; ancho del muro
en el fundamento, 4 varas.

Obras Exteriores Foso :E:


Para que la parte de tierra sea más defendida, se hará un foso ancho de 20 varas, y profundo de
3, en el cual entrará la agua del río: la contra escarpa de este foso seguirá paralelamente, la cara
de los baluartes, lo que le dará más anchura enfrente de las Cortinas; su ángulo saliente en :G:
será redondo.

Diques :V:V:
A la entrada y salida del foso se harán dos Diques, :V: de piedra o ladrillos de la altura de la
contra escarpa, y anchas de 2 varas al medio de las cuales habrá una ventana para dar agua o
cerrarla cuando fuere necesario.
Estrada Incubierta :T:
Para que la contra escarpa sea defendida, y que las tierras sacadas del foso, se hará una estrada
incubierta, la cual tendrá de corredor, 10 varas; alto del parapeto, 2 varas; alto de la banqueta Vs,
explanada, 25 varas; a los ángulos entrantes de esta estrada se harán unas plazas de arma :X:X:
que tendrán de semigola, 20 varas, y de lado, 30 varas.

Puente Levadizo, :S:


A la Puente :S: será una puente levadizo ancho de 4 varas.

Traversas :a:b;
Para que el desembarcadero :Y: sea encerrado se hará de cada parte en a:b: dos murallas de
largo de la distancia de la fortificación a la orilla del río altas de dos varas, y anchos de dos varas;
defendidas con puntas de hierro encima para que no sirvan a asistir a algún mal intencionado.

Obras Interiores Almacén ;D:


El Almacén para la pólvora se hará debajo del Baluarte :B: cavándole a 2 varas del suelo, y
dándole 4 varas de altó con una bóveda buena, y a prueba; este almacén tendrá 20 varas de
cuadrado interior.

Se hará una galería subterránea de 2 varas de ancho y 3 de alto, la cual tendrá su puerta de
salida a la escarpa interior del terraplén, y una otra puerta a la entrada del Almacén.

Iglesia :F:
Como todos los edificios interiores se han de fabricar al costo de Su Majestad (Q. D. G.) empiezo
por la Iglesia, la cual tendrá de ancho 15 varas,-y de largo 25 varas.
Presbiterio :d:
Junto a la Iglesia será el Presbiterio, o la Casa del Capellán que tendrá de ancho 10 varas y de
largo 15 varas.

Casa, :G:
La cuadra :G: será una casa para el Castellano, y el oficial Real, la cuál tendrá de ancho 15 varas
y de largo 25 varas.

Se harán y repartirán en él, los aposentos o apartamientos con la Mayo r conveniencia que será
posible.

Cuarteles :g:g:
Para el alojamiento de los soldados se hará de cuarteles las cuadras :g:g: las cuales tienen 18
varas de ancho y 38 de largo : lo que dará seis aposentos de cada parte cada uno de 8 varas de
largo, y 6 varas de ancho; bastante para el alojamiento de cinco hombres, por aposento (10)
aposentos serán para (50) hombres, y los dos que quedan, para dos oficiales o 4 sargentos; se
puede hacer un sobrado a estos cuarteles para oficiales o soldados.

Cuadra ;I:
Esta cuadra que tiene 18 varas de ancho y 30 de largo dará en la misma dimensión que las
antecedentes 10 aposentos de los cuales, dos quedarán para dos oficiales militares, dos para un
vivandero, dos para los forzados que servirán en las canoas, uno para el Guarda Almacén, y uno
para los artilleros; se le hará un sobrado que será para la Sala de Armas.

Bodegas :H;H:
Las dos cuadras :H:H: serán bodegas para poner, el cacao en depósito; la cuadra :H: junto al :G:
que tiene de ancho 18 varas; y de largo 30 varas; dará dos bodegas cada lado, cada una de 8
varas de ancho, y 14 de largo, la otra cuadra tendrá una bodega de cada lado de la misma
proporción, y lo que le sobrará serán 4 aposentos para varias personas,

Cuerpos de Guardia
Los Cuerpos de Guardia se colocarán de cada lado de las dos puertas. Cada uno de ellos tendrá 6
varas de largo y 5 de ancho ; el uno será para la guardia; y el otro para un oficial Eeal en la
misma conformidad que (Artículo), (sic,)
CAPITULO DÉCIMO

Gastos a que montan los Proyectos de los Capítulos Antecedentes, Gastos de los Reparos del
Puerto de La Guaira. Tierras necesarias para el Proyecto

Estrada incubierta
Estas tierras se sacarán del Cerro próximo

2 lados de 25 varas de largo y 3 varas de alto, 25


de ancho sacando para la explanada el medio cuadrado
diametral hacen varas valencianas (digo) cúbicas, 1.875
2 lados de la Plaza de Arma de 20 varas sacando el
medio cuadrado diametral, y 3 varas para la barrera
quedan varas cúbicas 1.387
1 lado del espaldón de 10 varas, y 3 varas de alto, y 12
de explanada, sacando él cuadrado diametral son...... 180
-------
3.442
Cortina :20:
80 varas de largo que se han de sacar al terreno mismo
sobre 10 varas de ancho, y 3 de alto, sacando el medio
cuadrado diametral por el repecho del suelo hacen varas
cúbicas 1.200

Torre 22
19 varas de largo son: 9 de ancho y 2 de alto para la
plataforma, hacen varas cúbicas 342
30 varas parapeto sacando las troneras, sobre una vara
de ancho, y un vara de alto, hacen varas cúbicas 30
-------
372
Cortina 23
125 varas de tierra sobre 3 de alto, y 14 de ancho
para terraplenar la dicha Cortina, llevándolas del terreno
mismo, y sacando el medio cuadrado diametral por el repecho
del suelo, hacen varas cúbicas 2.625

Baluarte 21*
20 varas de tierra para los dos lados del Baluarte sobre
10 varas de ancho, y 5 de alto, sacando el medio cuadrado
diametral son varas cúbicas, para los dos lados 40 varas 2.000
20 varas de ancho de la gola, sobre 20 de largo, y 5 de
alto sacando el medio cuadrado diametral; son varas cúbicas 1.000
10 varas para la rambla, sobre 5 de alto, y 3 de ancho,
sacando el medio cuadrado diametral por su repecho,
son varas cúbicas 150
60 varas para el parapeto, sobre uno de alto, y uno de ancho,
son varas cúbicas 60
---------
3.210

Cortina 25
133 varas de tierra de largo sobre 3 de alto, y 14 de
ancho para terraplenar la dicha Cortina llevándolas del
terreno mismo y sacando el medio cuadrado diametral
por el repecho del suelo hacen varas cúbicas ............. 2.798

Cortina 26
70 varas de largo sobre 3 de alto, y 10 de ancho que se han
de sacar del terreno mismo, para terraplenar la dicha
Cortina, sacando el medio cuadrado diametral por el repecho
del suelo, hacen varas cúbicas .............. 1.050

Torre 27
19 varas de largo sobre 9 de ancho, y 2 de alto para la
plataforma, hacen varas cúbicas ................... 342
30 varas para el parapeto- sacando las troneras sobre
una vara de ancho, y una vara de alto, hacen varas cúbicas 30
---------
372
Baluarte SO
20 varas de largo para los dos lados del Baluarte sobre
10 de ancho, y 5 de alto, sacando el medio cuadrado
diametral, los dos lados 40 varas que son varas cúbicas ... 2.000
20 varas de ancho de la gola, sobre 20 de largo, y
5 de alto sacando el medio cuadrado diametral;
son varas cúbicas 1.000
60 varas para el parapeto, sobre 1 de alto, y 1 de ancho,
son varas cúbicas ................................ 60
---------
3.060
Rambla de la Puerta 31

15 varas de largo de adentro, sobre 2 de altp, y 3 de ancho


que se han de cavar, para poner a la rambla de afuera
sacando el medio cuadrado diametral, son varas cúbicas 45

Estrada íncubierta 3I
2 lados de 20 varas cada una, sobre 3 varas de alto,
y 25 de largo, sacando el medio cuadrado diametral,
y 3 varas para la barrera son varas cúbicas 1.387

Estas tierras y las de 30 se sacarán de la plataforma A, y faltando en esta parte del cerro.

Muelle 33
Las tierras del muelle se sacarán al fuerte C. ---------
Suma General 19.556

Los indios que suelen hacer estos trabajos, no ganan nada en esta tierra, según me han dicho,
por tanto no pongo precio ninguno a este movimiento de tierras.

Obras de Canto
La mano de obra de los albañiles se paga a 8 reales por jornal, los cuales suelen hacer una vara
cúbica cada día. Los ladrillos se pagan a 3 pesos el 100; los cuales son 1/3 vara de largo; !2/3 de
ancho; 1 pulgada de alto; para una vara cúbica, es necesario 180 ladrillos sacando para la cal.

La cal se paga a 8 pesos el caíz, el cual contiene 12 fanegas.


Pesos Rs
Estrada Íncubierta 19
18 varas cúbicas mano de obra para ladrillar los dos
lados de la salida de la barrera para mantener las tierras
de la explanada son 18
18 varas cúbicas, ladrillos que hacen 3.240 ladrillos son 108 4
86 fanegas de cal para las dichas 18 varas a dos fanegas
por vara son ............................ . 24
------------------
Suma : 145 4
Puerta 11
8 varas cúbicas mano de obra para componer la puerta y
la puente levadizo son 8
8 varas cúbicas, ladrillos son 1.440, que son 43
16 fanegas de cal para las dichas 8 varas cúbicas son 10 6
------------------
61 6
Cortina, 20
640 varas cúbicas mano de obra contando muralla,
repecho, parapeto y cimiento, hacen ............. 640
40 varas cúbicas, ladrillos para el parapeto son 7.200
ladrillos que son .............................. 216
640 varas cúbicas, cal a 2 fanegas por vara cúbica
son 1.280 que son 843 3
------------------
Suma 1.699 3

Bóveda 21
2 varas cúbicas, ladrillos que son 360 que valen 10 4
2 varas cúbicas mano de obra valen ........ 2
4 varas cal son 4 fanegas, que valen ......... 2 5
------------------
Suma 14 9

Torre 22
650 varas cúbicas mano de obra contando muralla,
repecho, parapeto, gola y cimiento, sacando las troneras,
almenas y puerta del cuarto, que valen 650
480 varas cúbicas, ladrillos para el repecho y parapeto
que son 36.000 ladrillos que valen 1.080
650 varas cúbicas, cal a 2 fanegas la vara, son
1,300 fanegas que valen 808
-------------------
Suma: 2,538

Cortina 23
1.000 varas cúbicas mano de obra, contando parapeto,
muralla, repecho y cimiento, valen 1.000
62 -1/2 varas cúbicas, ladrillos son 11.250 ladrillos que
valen 337 4
1.000 varas cúbicas de cal, a 2 fanegas la vara que
son 2.000 fanegas que valen 1.333 6
-------------------
Suma: 2.671 2
Baluarte 24
690 varas cúbicas mano de obra para el parapeto,
muralla, repecho y cimiento, valen 690.
210 varas cúbicas, ladrillos para el parapeto y repecho
que son 37.800 ladrillos que valen 1.134
690 varas cúbicas, cal a 2 fanegas por vara que son
3.380 fanegas valen 901 2
-------------------
Suma; 2.725 2
Cortina 25
1.064 varas cúbicas mano de obra para el parapeto,
muralla, repecho y cimiento, valen 1.064
varas cúbicas ladrillos que son 11.970 ladrillos,
que valen 359 2
1.064 varas cúbicas, cal a 2 fanegas cada vara son
2.128 fanegas que valen 1.419
-------------------
Suma; 2.842 2
Fuerte E
á30 varas cúbicas mano de obra para muralla, repecho,
cimiento y parapeto, valen ............... 230
20 varas cúbicas ladrillos que son 3.600, ladrillos que valen 108
230 varas cúbicas cal, a 2 fanegas cada vara son 460
fanegas, valen ................................ 153 2
-------------------
Suma; 491 2
Cortina 26
1.870 varas cúbicas mano de obra, para muralla, repecho,
cimiento y parapeto, valen 1.870.
70 varas cúbicas ladrillos para el parapeto que son 12.600
valen ................................ 378.
1.870 varas cúbicas, cal a 2 fanegas por vara son 3.740
fanegas que valen ........................ 2.513 6
-------------------
Suma; 4.761 6
Torre 27
660 varas cúbicas mano de obra, para muralla, repecho,
parapeto, gola y cimiento, sacando las troneras, almenas
y puerta del cuarto, valen 650.
480 varas cúbicas ladrillos para el repecho y parapeto que
son, 36.000, ladrillos que valen 1.000
650 varas cúbicas, cal a 2 fanegas la vara son
1.300 fanegas que valen 800
--------
Suma: 2.538

Cortina 28
175 varas cúbicas para muralla, parapeto, repecho y cimiento,
que valen 175
10 varas cúbicas ladrillos para el parapeto y la puerta (4)
que son 1.800 ladrillos, que valen 54.
175 varas cúbicas, cal a 2 fanegas por vara son 350 fanegas
que valen 225 2
-------------------
Suma: 454 2

Cortina 29
76-1/2 varas cúbicas, mano de obra para la muralla, repecho,
parapeto y cimiento, valen ............. 762 4
31 varas cúbicas ladrillos para el parapeto que son
5.580 ladrillos que valen ....................... 167 6
7621/2 varas cúbicas cal dos fanegas por cada vara
son 1.525 fanegas, que valen .................. 1.016 2.
-------------------
Suma: 1.946 4

Baluarte 30
690 varas cúbicas mano de obra para muralla, repecho,
parapeto y cimiento, valen ............... 690
210 varas cúbicas ladrillos para el parapeto, y repecho
que son 37.800 ladrillos que valen ............ 1.134
690 varas cúbicas cal, a 2 fanegas por vara, son
1.380 fanegas que valen ............................ 901 2
-------------------
Suma: 2.725 2
Cortina, 31
26 varas cúbicas mano de obra para el parapeto,
la puerta y la rambla, valen 26.
26 varas cúbicas ladrillos para el parapeto y la puerta y
rambla, son 4.680 ladrillos, que valen … 140 4.
26 varas cúbicas cal a 2 fanegas por vara son
52 fanegas que valen 34 6
-------------------
Suma: 25.810 10
Cortina 32
46 varas cúbicas para mano de obra para la muralla
seca, valen 46
46 varas cúbicas ladrillos a 180 cada vara que son
8.280, que valen 249
46 varas cúbicas, cal a 2 fanegas por vara que son
92 fanegas que valen 61 2
-------------------
Suma: 356 2
Estrada incubierta de 31
18 varas cúbicas, mano de obra, para ladrillar los dos
lados de la salida de la barrera, para mantener las tierras,
valen 18
18 varas cúbicas, ladrillos que hacen
ladrillos que valen 103 4
18 varas cúbicas, cal a 2 fanegas por vara: 36
faneegas valen 24
------------------
Suma1 45 4

Muelle 33

601 varas cúbicas, obra de mano para el muelle, la


taza de la fuente y la batería, valen .............. 601
302 varas cúbicas ladrillos, para muralla, repecho,
taza y batería, son 54.360 ladrillos, que valen ..... 1.631
601 varas cúbicas, cal para dicho trabajo a 2 fanegas
por vara son 1.202 fanegas que valen 801 2
------------------
Suma 3.033 2

Almacén

1,116 varas cúbicas para sus lados, su bóveda y la


muralla que le circunvala, valen mano de obra .... 1.116
780 varas cúbicas ladrillos, que son 140.400 ladrillos,
valen 4.212
1.116 varas cúbicas, cal a 2 fanegas por vara,
son 2.232, que valen 1.488 4
------------------
Suma: 6.816 4
Contrafuertes
1.260 varas cúbicas, obra de mano para 140
contrafuertes, valen 1.260
1.260 varas cúbicas cal a 2 fanegas por vara son
2.520 fanegas que valen ........................ 1.680
------------------
Suma: 2.940 4

Cal para calzar las cortinas y hacer las plataformas 1.464


varas cuadradas de cortinas para calzar a razón
de media fanega por vara son 732 fanegas que valen 488
1.388 varas cuadradas para terraplenar las plataformas de las
dos torres y dos baluartes, a una fanega por vara son 1.388
fanegas, que valen ...... 925 4
------------------
Suma: 1.418 4
------------------
Suma General de la obra de Canto: 40.522 2

Las cuales están al precio corriente, y deben rebajar en poniendo los dichos gastos a precio.

Tablas y Maderos
Las tablas tienen ordinariamente en esta tierra 3 varas de largo, y¿ vara de ancho, 1^ pulgada de
alto, antes de ser labradas, y valen 6 reales cada una.

Las vigas suelen ser de 9 varas de largo sobre 1/3 de ancho, y 1/3 vara de alto, antes de ser
labradas y valen 4 pesos cada una. Los carpinteros se pagan a 8 reales cada día.

Estrada incubierta 18
Pesos Rs
194 estacadas de 4 varas de largo y 1/3 de ancho
cuadrado son varas corrientes 388, que valen...... 172 4
97 varas de listones para tener las dichas estacadas
de los cuadrados son varas corrientes 47, que 20 6
2 postes de 4 varas de largo sobre 1/3 vara cuadrada de
ancho; el uno para tener la barrera, el otro para recibirla,
son 16 varas corrientes que valen ... 7 5
12 varas listones para ligar las estacadas de la barrera
de la medida corriente, valen ............. 5 1.
6 estacadas para armar la barrera de 3 varas comentes
de alto; son 18 varas corrientes que valen 8
-------------------
Suma: 214 16
Puerta 11
3 tablas para componer la puerta, que son 15 varas que valen 2 2

Puente de la Puerta 11
2 longrinas para la puente durmiente de 10 varas
sobre 1 pie cuadrado de ancho, las cuales se ponen de
largo sobre los pilares dejando vara para recibir el puente
levadizo, y otra Vfc vara que recosta (sic) sobre
la contraescarpa, hacen varas corrientes 40, que valen 13 4
9 vigas de 4 varas para poner de trabeses sobre las
longrimas, dejando \fa vara de cada lado para el parapeto
son varas comentes 72, que valen . . 32
12 vigas de a 3 varas de largo para sustentar los trabeses
los cuales entran en los pilares son varas 72, corrientes
que valen ........................ 32
2 longrinas para el parapeto de 10 varas de largo, y un pie
cuadrado de ancho que son 40 varas corrientes que valen 13 4
12 vigas de 1 vara de largo, y ^ para sustentarlas
longrinas del parapeto son varas corrientes, 36, que valen 16
20 tablas de a 5 varas de largo para planchear (sic)
el puente durmiente, que valen 20
------------------
Suma 127 8:

Puente Levadizo
2 vigas de a 8 varas de largo para las flechas del puente
y un pie cuadrado de ancho son varas corrientes 16,
que valen las dos .................... 14
2 vigas de 3y2 varas para travesar las flechas y
juntarlas que son 14 varas corrientes cada una 7, que valen 5 6
2 vigas de 3^2 varas para cruzar sobre las flechas que son
14 varas corrientes, que valen ............ 5 6
1 viga para recostar el puente levadizo de 5 varas de
largo 2 l/s de ancho cuadrado de los cuales 1 vara entrará
de cada lado en la muralla que son 20 varas corrientes,
que valen .................... 9
4 vigas de 3 varas de largo, y 1 pie de ancho cuadrado
para hacer la puente levadizo que son 24 varas
corrientes, valen .......................... 13 3
8 vigas dé la misma proporción, 2 para cruzar la puente y
una para poner al medio que son 18 varas corrientes, valen 8
18 varas de tablas para planchear (sic) la puente, gue valen 4
-------------------
Suma: 59 7
Bóveda 25

2 vigas de 3 varas corrientes para entrar el abanico o


ventana que son 6 varas corrientes, y valen ...... 3
2 travesas de 2 varas de largo y 2 V« de ancho, para
juntar las tablas del abanico son 4 varas corrientes que valen 2
1 tabla de 5 varas corrientes para hacer el abanico, vale 1 2
-------------------
Suma 6 2
Torre 22
18 vigas de 10 varas de largo 1/3 de ancho cuadrado para
mantener las tierras, son 360 varas corrientes que valen 160.
9 vigas para poner de ancho de 20 varas de largo y 1/3
de ancho cuadrado que son 360 varas corrientes, que valen 160.
80 tablas de 5 varas corrientes para planchear el enrejado,
valen 134
5 tablas para hacer la puerta, que son 15 varas corrientes,
valen 5
-------------------
Suma: 459

Torre 27
Sus gastos son iguales a la torre 22, a saber ...... 459

Pilotajes
60 pilotajes para mazonar la cara y parte de los dos flancos
de la torre 22 de 3 varas de largo y de 1/3 vara
ancho cuadrado, son varas corrientes 360, que valen 160.
150 pilotajes de la misma proporción, para mazonar
el Baluarte (30) son varas corrientes 900, que valen 400.
165 pilotajes para mazonar el muelle de la misma
proporción, son 990 varas corrientes, que valen 436
500 varas de listones para los dichos pilotajes para
mantenerlos de 1/3 vara cuadrada de ancho son varas
corrientes 1.000, que valen .................. 440
-------
Suma: 1.436

Estrada incubierta de 31
74 Estacadas de 4 varas de largo y 1/3 de ancho ,
son varas corrientes 148, que valen ........ 66
§9 varas, listones para tener las dichas
estacadas cuadrado de ancho, son varas corrientes 1-1/2
valen .................................... 8 2
-------------------

Suma: 71 2

2 postes de 4 varas de largo sobre 1/3 de ancho cuadrado,


el uno para tener la barrera, y el otro para recibirla, son
16 varas corrientes, que valen ...... 7 5
12 varas listones para ligar las estacadas de la barrera
que vajen .............................. 5 1
6 estacadas para armar la barrera de 3 varas corrientes
de alto, son 18 varas, que valen .......... 8
-------------------
Suma: 20 6

Almacén
5 longrinas de 20 varas de largo, para sustentar el tocho,
son 100 varas corrientes que valen ......... 40 2
12 vigas de 9 varas corrientes para poner sobre las
longrinas, son 108 varas corrientes, que valen ..... 48
860 tablas de 3 varas para planchear los lados
del Almacén, que valen ........................... 360
10 tablas para hacer las dos puertas, son .......... 10
------------------
Suma: 458 2

Como los oficiales y carpinteros trabajan en esta tierra por jornal, y que en Europa trabajan, a
tanto la vara corriente, lio puedo decir el precio seguro de estos trabajos; solamente juzgo que 4
carpinteros en 3 meses, pueden acabar toda la obra- necesaria de carpintería, porque toda es
obra gruesa; y por tanto 4 carpinteros a 1 peso cada día en tiempo de 3 meses que son 91 días,
montan 364
------------------
Suma General: 3.680 5

Además, no pongo las maderas necesarias para hacer carretones para el transporte de las tierras
y demás materiales de esta construcción, ni los teatros (sic) de los albañiles, ni los picos, palas,
etc., y demás instrumentos, por no pertenecer a los gastos que pide esta obra.

Herramientas
El hierro vale un real la libra; su trabajo un real la libra.

Barrera de 18
1 Cerradura y llave, 4 libras .................... 4
Su trabajo ................................... 4
2 goznes y muñones para tener la Barrera 20 libras Su trabajo 2 4
Su trabajo 2 4
50 clavos de 6 pulgadas largos, 20 libras ......... 2 4
Su trabajo ................................... --- --
Suma: 11 20

Puente Levadizo
2 cadenillas de 2 varas de largo, para levantar la puente,
cuarenta libras ........................ 5
Su trabajo ................................... 5
^ cadenas que son de las flechas al puente 100 libras 12 4
Su trabajo ................................... 12 4
2 cadenillas para los brazos de la puente, 20 libras 2 4
Su trabajo .................................... 2 4
2 machos para el movimiento de la puente, 24 libras 3
Su trabajo 3
2 hembras que sustentan la puente levadiza, 60 libras 7 4
Su trabajo . 7
200 clavos de 3 pulgadas, libras 40 5
Su trabajo ................................... 5
2 machos y dos hembras para el juego de las flechas,
100 libras 12 4
Su trabajo ................................... 12 4
300 clavos de 6 pulgadas para clavar los herrajes y
maderas de dicha puente, 120 libras ............. 15
Su trabajo ................................... 15
---------------------
Suman: 126 28

Puerta 11
1 cerradura y llave 4 libras 4
Su trabajo .................... 4
25 clavos de 3 pulgadas, 10 libras 1 2
Su trabajo 1 2
Suma: 3 4

Bóveda 21
8 tarugos de hierro' para levantar el abanico, 9 libras 1 1
Su trabajo 1 1
30 clavos de 3 pulgadas para clavar el abanico, 6 libras 6
Su trabajo 6
----------------------
Suman: 2 14
Torres 22 y 27
2 cerraduras y llaves para las puertas de los cuartos, 8 libras 1
Su trabajo 1
4 goznes y muñones para tener las puertas, 40 libras 5
Su trabajo ..i 5
140 clavos de 3 pulgadas para tener las puertas y cerraduras 17 4
Su trabajo 17 4
-------------------
Suma: 47 8

Puerta, de 3I
1 cerradura y llave, 4 libras 4.
Su trabajo 4
2 goznes y muñones, 20 libras 2 4
50 clavos de 3 pulgadas, 20 libras 2 4
Trabajo de los goznes y clavos 5
--------------------
Suma: 11 20

Almacén
2 cerraduras y 2 llaves para la puerta del Almacén 8 libras 1
Su trabajo 1
2 cerraduras y llaves para la primera puerta, 8 libras 1
Su trabajo 1
4 goznes y muñones para las puertas, 40 libras 5
Su trabajo 5
600 clavos de 3 pulgadas para las cerraduras,
puertas, techo y tablas de adentro, 120 libras 15
Su trabajo 15
-------------------
Suma: 44

Barrera de 3I
1 cerradura y llave, 4 libras 4
Su trabajo 4
2 goznes y muñones para tener la barrera, 20 libras 2 4
Su trabajo 2 4
56 clavos de 6 pulgadas, 20 libras 2 4
Su trabajo 2 4
-------------------
Suma: 11 24
Muelle 83
7 anillos de hierro para amarrar las lanchas de 20 libras cada
uno son 140 libras, que hacen 17 4
Su trabajo 17 4
-------------------
Suma 34 8
Pilotajes
375 puntas de hierro para los pilotajes de 20 libras
cada una, son 7.500 libras que montan 937 4
Su trabajo 9S7 4
12.000 clavos para clavar las dichas puntas, y los
listones, cada clavo de 6 pulgadas de largo:
son 4.800 libras . 600
Su trabajo 600
------------------
Suma: 3.075

Suma General 3.367 2

Recapitulación de los Gastos


Pesos Rs
Obras de Canto 40.522 2
Tablas y Maderas 3.680 5
Herrajes y Clavazón 3.367 2
--------------------
Suma de todo: 47.570 1

Gastos de Puerto CabeUo. Tierras.

Estrada incubierta
Las tierras para formar la estrada incubierta se sacarán del foso, y las que sobraren serán
empleadas a terraplenar las partes más cercanas del ramparte.

8 lados de la estrada incubierta que ocupan 347 varas de


largo sobre 25 de ancho, y 2 de alto disminuyendo el medio
cuadrado diagonal por razón del decliveo del glacia,
son varas cúbicas 8.675
2 plazas de armas, cuyos lados de cada una son de
"60 varas dé largo que suman 200 varas, sobre 25 de
ancho y 2 de alto, disminuyendo para el glacis el
medio cuadrado diagonal, son varas cúbicas 5.000
La banqueta ocupa 547 varas de largo sobre una vara
de alto y una de ancho que hacen varas cúbicas 6
traversas que tienen 30 pies de largo; 14 pies de ancho
y 6 pies de alto, hacen varas cúbicas 600
-------------------
Suma: 1.147

Importa la cuenta de las tierras de la estrada in-cubierta 14.822

Ramparte
Bastión A
El Bastión ,A vaciado por razón del almacén 1 tiene de ramparte
a terraplenar eomprehendiendo la Cor-na H:b: 238 varas de largo,
las cuales sobre 9 varas de ancho, y 4 varas de alto (disminuyendo
no obstante para los contrafuertes de dicho Bastión 192 varas
cúbicas) que dan a terraplenar 8.236

Cortina I
La Cortina I ocupa 140 varas de largo sobre 9 de ancho, y 4
de alto (disminuyendo para los contrafuertes 112 varas cúbicas)
le quedan a terraplenar 4.928

Bastión B
El Bastión en el cual no hay obra ninguna está lleno, y
ocupa de plano, eomprehendiendo el terraplén de las
semigolas 6.320 varas cuadradas, y disminuyendo para los
contrafuertes de dicho Bastión 192 varas cebicas,
le quedan a terraplenar 2.688

Cortina K
La Cortina K la cual es en las mismas proporciones Que la
Cortina I necesita por consiguiente la misma cantidad de tierras,
las cuales son a saber 4.928

Corna C
La Corna C ocupa 2.800 varas de plano, y disminuyendo
para los contrafuertes 120 varas
cubicas quedan a terraplenar 11.080

Cortina L
La Cortina L ocupa 160 varas de largo, pero como de éstas
están contenidas 40 varas en el terraplén de la Corna
antecedente, le quedan solamente 120 varas a terraplenar,
sobre 9 varas de ancho, y 4 de alto, las cuales hacen
(disminuyendo no obstante para los contrafuertes
96 varas cúbicas 4.224

Torre D
La torre D ocupa (comprendiendo el terraplén de su
gola 870 varas de plano) disminuyendo para los contrafuertes
56 varas cúbicas, quedan a terraplenar 3.424

Cortina M
La Cortina M ocupa 160 varas de largo sobre 9 de ancho,
y 4 de alto (disminuyendo para la puerta N, 144 varas cúbicas,
y para los contrafuertes 128 varas cúbicas, quedan a
terraplenar 5.488

Torre E
La torre sigue las mismas proporciones que la torre D y
tiene por consiguiente la misma cantidad de tierras
que son 3.424

Cortina F
La Cortina F ocupa 70 varas hasta el flanco de que
comprende con poca diferencia el mismo terraplén
(y disminuyendo para los contrafuertes 72 varas cúbicas)
quedan a terraplenar 2.448

Cortina G
La Cortina G ocupa 60 varas de largo, y disminuyendo
para la puerta O, 144 varas cúbicas, y para los contrafuertes
48, quedan a terraplenar 968
De manera que importan las tierras del ramparte 51.836

Tierras del Parapeto


El recinto del parapeto de este proyecto con esta de 1.495
varas, que son 4.485 pies, los cuales se han de multiplicar
por 4 pies de ancho y 6 de alto y disminuyendo 2 pies
para el declive exterior del parapeto, la multiplicación
cúbica de la suma que resta es de 89.700, pies cúbicos
sobre los cuales se han de disminuir para 60 troneras,
2.640 pies cúbicos, y quedan a terraplenar 87.060 pies
cúbicos que hacen varas cúbicas . 3.224 12

Las Sumas referidas constan a saber;.


Estrada incubierta 14.822
Eamparte 51.836
Parapeto 3.224 12
---------------------
Suma: 69.882 12

Tierras que se han de sacar del Foso

Las tierras que se han de sacar del foso, cuyas dimensiones


como consta por el perfil del Capítulo antecedente son de 30
varas de ancho, aumentándose hasta 40; enfrente de las
torres D, E, y de 450 varas de largo comprendiendo el
arrendamiento de los ángulos, y de 4 varas de alto
perpendicular por aumentar su contra escarpa, y escarpa
de materiales; las cuales dimensiones hacen varas cúbicas 62.600

Como el foso no basta para terraplenar el ramparte,


las 7.282 varas y 12 pies que faltan, se sacarán del lado del
carEnero a la misma orilla de la mar.

Gastos del Movimiento de las tierras susodichas


Los peones que sirven para este movimiento de tierras suelen
ganar 5 pesos exactos al mes en esta costa, y con la
suposición que un peón saque y transporte una vara
cúbica de tierra cada día, los 69.882 y 12 pies referidos
costarán, a saber 11.647

Obras de los albañiles y cantidad de ladrillos y demás materiales necesarios a la fabrica del dicho
Proyecto.
La mano de obra de los albañiles se paga en esta costa, a razón de dos pesos al día, y suelen
trabajar una vara cúbica al día oon poca diferencia.

Los ladrillos fabricándolos al cerro de San Esteban a un cuarto de legua del proyecto, costarán 2
pesos el (100) y puede ser que llegaran a costar atendiendo el Ingeniero o directores de la fábrica
del dicho Proyecto, a ejercitar los peones, a trabajar dichos ladrillos cuyas medidas son de 1/3
vara de largo, media 1/3 de ancho; y 1 pulgada de alto. * Para una vara cúbica es necesario 180
ladrillos, sacando para la cal.

Aunque he dicho en el Capítulo 7 que la cal no costará nada por haber a la mano una calidad de
piedras tan buena que no se puede desear mejor para cal; no obstante el costo de los peones que
serán ocupados, a cortar leña y quemar la dicha cal, no dejará de darle un precio, y como suele
valer a 8 pesos el caíz, póngolo a razón de 3 reales la fanega por razón de dichos costos.

Bastión A
El Bastión A será enladrillado en ia manera que se ve en el articulo 1', de los perfiles en el
Capítulo antecedente, y constará de las varas cúbicas siguientes:
Pesos Rs.

3.375 varas cúbicas mano de obra que ocupa la muralla desde


su cimiento hasta su cordón, valen 6.750
1.833 varas cúbicas ladrillos que importa la muralla de
dicho Bastión son 329.940 ladrillos, que valen 6.598
6 433 varas cúbicas y la de mano de obra que necesita
el parapeto interior y exterior y la Banqueta de dicho Bastión,
habiendo disminuido el espacio de las troneras, valen 867
433 varas cúbicas y medio de ladrillos para formar
dicho parapeto, y banqueta hacen ladrillos 78.030, y valen 1.560 5
1.650 varas cúbicas mano de obra que necesita el repecho
interior del terraplén, para el mantenimiento de las
tierras, valen 3.300
1.650 varas cúbicas ladrillos para dicho repecho son
297.000 ladrillos que valen 5.940
176 varas cúbicas, mano de obra para formar los
contrafuertes de dicho Bastión, son 352
60 varas cúbicas mano de obra que importan las
tres garitas y sus caminos, valen 120
60 varas cúbicas ladrillos para dichas garitas son 10.800
ladrillos que valen 216
5..694 varas cúbicas y medio de fábrica que constan por los
dichos artículos, necesitan 11.389 fanegas de cal, las cuales
pagadas a 3 reales, valen 4.270 7
5.694 varas cúbicas mano de obra para el transporte
de los materiales, con la suposición que los peones
transporten una vara cúbica cada día, valen 950

De manera que suman las partidas de materiales y mano de


obra de dicho Bastión A 30.925 2
-------------------
Digo treinta mil novecientos y veinte y cinco pesos y dos reales, salvo yerro.

Cortina I
2.160 varas cúbicas mano de obra para formar la muralla con
su repecho, valen 4.320
1.180 varas cúbicas ladrillos para formar dicha muralla
son 212.400 ladrillos que valen 4.248
451 varas cúbicas mano de obra para formar el parapeto
interior y exterior, y la banqueta, valen 902
451 varas cúbicas ladrillos para dicho parapeto y
banqueta son 81.180 ladrillos que valen 1.622 6
1.500 varas cúbicas mano de obra para el repecho
interior del terraplén comprendido desde el ángulo del
polígono del Bastión A hasta el ángulo del polígono del
Bastión B, valen 3.000
3.600 varas cúbicas ladrillos para formar dicho repecho
son 270.000 ladrillos, que valen 5.400
112 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes de
dicha Cortina, son 224
94 varas .cúbicas mano de obra para formar la escalora 2
de dicha Cortina, valen 188
94 varas cúbicas ladrillos para dicha escalera son
3.6.920 ladrillos, que valen 338 3
4,317 varas cúbicas de fábrica que constan por los artículos
los arriba expresados, han menester 8.634 fanegas de cal las
cuales valen 3.237 6
4.317 varas cúbicas mano de obra para el transporte
de los materiales son 720
De manera que suman las partidas de materiales y
mano de obra de, dicha Cortina I 24.200 7

Digo veinte y cuatro mil y doscientos pesos, siete reales,


salvo yerro.

Bastión B
3.150 varas cúbicas mano de obra para formar la muralla con
su repecho, son 6.300
1.783 varas cúbicas ladrillos para formar dicha muralla
y su repecho son 320.940 ladrillos, que valen .. 6.418 6
483 varas cúbicas mano de obra que necesita dicho Bastión
para el parapeto interior y exterior, y la Banqueta
disminuyendo el espacio de las troneras 866
433 varas cúbicas ladrillos para dicho parapeto y Banqueta
son 78.030 ladrillos que valen 1.560 5
176 varas cúbicas mano de obra que se necesita para formar
los contrafuertes, valen 352
20 varas cúbicas mano de obra que necesita una garita y su
camino, valen 40
Í10 varas cúbicas ladrillos para dicha garita, son 3.600 ladrillos
que valen 72
3.779 varas cúbicas de fábrica que requiere dicho Bastión
necesita de cal, 7.558 fanegas, que valen .. 2.884
3.779 varas cúbicas, mano de obra para el trasporte de los
materiales, valen 630
------------------
Suman las partidas de este Bastión B 19.073 5

Digo diez y nueve mil setenta y tres pesos y cinco reales, salvo yerro.

Cortina K Pesos Rs
La Cortina K por ser igual (en todas sus proporciones) a la
Cortina I tiene el mismo valor a saber 24.200 7
---------------------
Digo veinte y cuatro mil y doscientos pesos y siete reales, salvo yerro.

Cortina C Pesos Rs
La Cortina C tiene la mitad de las proporciones del
Bastión B por tanto avalúo a la mitad de sus gastos a saber 9.586
----------------------
Digo nueve mil quinientos treinta y seis pesos y seis reales y medio, salvo yerro.

Pesos Rs
4i000 varas cúbicas mano de obra a fabricar para la
**' ttliralla, su repecho y escarpa por razón de empezar
el foso, valen 8.120
Ii480 varas cúbicas ladrillos para dicha muralla y
*" «carpa son 626.400 ladrilos, que valen .......... 12.528 6
468 varas cúbicas mano de obra para el parapeto Interior
y exterior y la Banqueta, vale 926
488 varas cúbicas, ladrillos para dicho parapeto y
banqueta son 83.340 ladrillos, que valen .......... 1.666 6
862 varas cúbicas mano de obra para formar el repecho
interior del ramparte, vale 1.724
862 varas cúbicas ladrillos para dicho repecho son
166.160 ladrillos, que valen 3.102 7
112 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes son 224
6.497 varas cúbicas de fábrica, necesitan 10.994 fanegas
de cal que valen 4.122 6
6.497 varas cúbicas mano de obra para el transporte de
los materiales, valen 916 2
De manera que importan las partidas referidas 33.331 3

Digo treinta y tres mil trescientos y treinta y un pesos, y tres reales, salvo yerro.

TorreD Pesos. 1.960 varas cúbicas mano de obra para la


muralla, repecho y escarpa de dicha torre, monta 3.920
1.680 varas cúbicas ladrillos para dicha muralla, etc.,
son 302.400 ladrillos, que valen 6.048
124 varas cúbicas mano de obra para el parapeto Interior
y exterior, y la banqueta, vale 248
124 varas cúbicas ladrillos para dicho parapeto, etc.,
son 21.320 ladrillos que valen 426 5
66 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes, vale 112
2.140 varas cúbicas fábrica para dicha Torre necesita
4.280 fanegas de cal que valen 1.605
2.140 varas cúbicas para el transporte de los materiales
que monta 357 4
-------------------
De manera que importan los materiales de dicha torre 12.717 1

Digo doce mil setecientos y diez y siete pesos y un real, salvo yerro.

Cortina M
Pesos. Es.
Como la Cortina M tiene las mismas dimensiones que
la Cortina L, llega al mismo costo, a saber ........ 33.331 3

Pesos. Rs.
TorreE
La Torre E tiene también las mismas dimensiones
que la Torre D, y cuesta 12.717 1
Cortina F
1.960 varas cúbicas mano de obra, para la muralla,
repecho y escarpa de dicha Cortina, vale 3.920
1.680 varas cúbicas ladrillos para dicha muralla,
etc., son 302.400 ladrillos, que valen 6.048
260 varas cúbicas mano de obra para el parapeto interior
y exterior y la banqueta, son 520
260 varas cúbicas ladrillos para dicho parapeto, etc.,
son 46.800 ladrillos, que valen 936
675 varas cúbicas mano de obra de repecho para el
ramparte, vale 1.350
675 varas cúbicas, ladrillos para dicho repecho
son 123.500 ladrillos, que valen 2.440
56 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes 112
son 2.951 varas cúbicas de fábrica necesitan de cal,
5.902 fanegas, que valen 2.213
2.951 varas cúbicas de fábrica para el transporte
de los materiales, valen 492
--------------
De manera que las partidas de dicha Cortina montan 18.031 6

Digo diez y ocho mil y treinta y un pesos y seis reales, salvo yerro.

Cortina, G y flanco D
1.200 varas cúbicas mano de obra, que importa la
Cortina G y el flanco :d: entre muralla y repecho, vale 2.400
426 varas cúbicas ladrillos para dicha muralla son
76.770 ladrillos, que valen 1.535
204 varas cúbicas Va mano de obra para el parapeto
interior y exterior, y la banqueta de dicha cortina valen 408
804 varas cúbicas ladrillos para dicho parapeto etc., 446 4
hasta el el angulo del Poligono del bastion A vale 1.650
ion 22.320 ladrillos que valen
825 varas cúbicas mano de obra para el repecho del
ramparte desde el ángulo del polígono de la Cortina
hasta el ángulo del polígono del Bastión A, vale . .
825 varas cúbicas ladrillos para dicho repecho que
ion 148.500 ladrillos, que valen 2.970
64 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes,
valen 138
2.298 varas cúbicas de fábrica necesitan 4.586 faliogas
de cal, que valen 1.719
2.293 varas cúbicas de fábrica para el transporte de
los materiales, valen 385

De manera que suman las partidas de dicha Cortina


G y flanco d ------------------
11.651 3

Digo once mil seiscientos y cincuenta y un pesos y tres reales,


•alvo yerro.

Contraescarpa gg. etc.


Como he prevenido antecedentemente que las tierras son areno-
•aa, es preciso mantener la contraescarpa, con un calzo de
ladrillos y darle un repecho necesario.
8.560 varas cúbicas mano de obra para formar
contraescarpa de todo el foso, vale 7.120
0.560 varas cúbicas ladrillos para dicha contraescarpa
son 640.800 ladrillos, que valen 12.816
O.B60 varas cúbicas de fábrica, necesitan 7.120
fanegas de cal, que valen 2.670
8.560 varas cúbicas de fábrica para el transporte de
los materiales que valen 592 4
------------------
De manera que suma la contraescarpa 23.198 4

Digo veinte y tres mil ciento y noventa y ocho pesos y cuatro , salvo yerro.

Almacén I
1,688 varas cúbicas mano de obra, para los lados la bóveda
de dicho Almacén, disminuida a la lirta, vale 3.276

Pesos Rs
1.638 varas cúbicas, ladrillos para dicho Almacén son
305.640 ladrillos que valen 6.112 7
1.638 varas cúbicas de fábrica necesitan 3.278 fanegas
de cal, que valen 1.1229 2
1.638 varas cúbicas de fábrica par el transporte de los
materiales 272 4
------------------
De manera que importa el dicho Almacén 10.890 5

Digo diez mil ochocientos y noventa pesos, y cinco reales, salvo yerro.

Muralla Seca de dicho Almacén


400 varas cúbicas mano de obra para dicha Muralla Seca,
vale 800
400 varas cúbicas ladrillos para dicha Muralla son 72.000
ladrillos, que valen 1.440
400 varas cúbicas de fábrica importan 800 fanegas de cal,
que valen 300
400 varas cúbicas de fábrica para el transporte de los
materiales, que valen 52 4
------------------
De manera que importa la Muralla Seca 2.592 4

Digo dos mil quinientos noventa y dos' pesos y cuatro reales, salvo yerro.

Cuerpos de Guardia Pesos Rs,


652 varas cúbicas mano de obra que necesitan los
Cuerpos de Guardia, vale 1.304
652 varas cúbicas ladrillos, son 117.360 ladrillos, que valen 2.347 1
652 varas cúbicas de fábrica importan 1.304 fanegas de que
valen 489
652 varas cúbicas de fábrica, para el transporte de los
materiales, son 107 4
------------------
De manera que montan dichos Cuerpos de Guardia
4.247 5
Digo cuatro mil doscientos cuarenta y siete pesos y cinco reí les, salvo yerro.

Diques SS Pesos Rs,


1,600 varas cúbicas mano de obra para los díchos Diques,
vale 3.200
J.600 varas cúbicas ladrillos son 288.000 ladrillos,
que valen 5.760
1.600 varas cúbicas de fábrica importan 3.200 fanegas de cal,
que valen 1.200
1.600 varas cúbicas de fábrica para el transporte de los
materiales, valen 267 4
------------------
De manera que importan dichos Diques 10.427 4

Digo diez mil cuatrocientos veinte y siete pesos y cuatro reales, salvo yerro.

No se pone el valor de los materiales necesarios para la Iglesia, cuarteles, casa del castellano,
bodegas, y demás caserías que se han de fabricar a costa de Su Majestad, porque las obras
indispensables para ser enladrilladas, se ahorrarán sobre la fábrica, y los demás se harán de
tapias.

Las demás caserías del fuerte se harán al costo de los particulares que residirán en él, observando
solamente que sigan en sus fábricas la orden de las cuadras proyectadas.
Pesos Es.

La recopilación de los costos de los materiales, cal, manos de


obra, y trasporte de materiales, son 281.074 2
Digo doscientos ochenta y un mil, setenta y cuatro pesos,
y dos reales y medio, salvo yerro 281.074 2

Nota
La dicha suma se entiende a! precio corriente de la paga de los oficiales, peones, materiales, etc.,
la cual sin duda disminuirá de mucho con la avaluación de los precios, y habiendo un Ingeniero
inteligente y celoso del provecho de Su Majestad, el cual por su atención puede rebajar a la dicha
suma.

Pilotajes, Vigas y Tablas


Como he prevenido en el Capítulo antecedente que las maderas están a la mano, y que la
experiencia no ha enseñado en esta tierra lo que pueden valer dichas maderas trabajadas y
puestas por no haber habido fábrica ninguna, no se puede arreglar un precio cierto para dichas
maderas. Solamente juzgo que comprando Su Majestad bueyes para la conducción de dichas ma-j
deras, las cuales serán cortadas por los peones) todas las obras] de pilotajes con sus longrinas, y
traversas, menos la clavazón] llegarán a costar, cada pilotaje y estacada una por otra, puntea-] da
y puesta un peso exacto por razón de la cercanía de las ma-j deras, la facilidad de su conducción
y la poca obra de carpin-J tería que necesitan, no habiendo más que escarrear dichas obras]
(salvo), no obstante lo más o menos que pueden valer dichas maderas.

Pesos Rs
18.000 pilotajes que se necesitan para formar el pilotaje
dé todo el recinto del fuerte, vale 13.000
1.500 estacadas para la estrada incubierta cada una de 12
pies de largo, y un pie cuadrado de ancho 1.500
500 listones para las dichas estacadas, valen 500
-------------------
Suman los pilotajes 15.000
Como las demás maderas y tablas para las puertas y puente levadizo y Almacén, han de ser
trabajadas por carpinteros, no pongo su precio a lo cierto por no saber lo que puede trabajar un
carpintero al día, por no arreglarse en esta tierra como en Europa a tanto la vara corriente, solo
discurro (salvo más o menos) que las dichas obras llegarán a

8.000
--------------------
Suma: 23.000

Herramientas
Como no se han de armar los Pilotajes de hierro, la cantic del dicho hierro disminuye mucho y con
150 quintales bastarí para la fábrica de dicho proyecto.
Pesos Rs

Su Majestad tiene en este presente año de 1721, 50 quintales de hierro depositado en La Guaira,
el cual no puede ser empleado a mejor uso que éste; y quedan 100 quintales a comprar los oíales
al precio corriente que es a 100 reales, quintal, valen
1.250
El trabajo del hierro se paga a un real ]a libra, que el trabajo
de los 150 quintales, monta 1.875.
---------------------
Suma: 3.125

lo cual queda determinado el costo a que puede montar dloha fortaleza (salvo más o "ráenos)
cuya recopilación es a laber:
Pesos Es.
Costo del Movimiento de Tierras 11.647
Costo,, de los Materiales 281.074
Costo de Maderos, etc. 23.000
Costo de Herramientas 3.125
---------------------
Suma: 318.846 6

Digo trescientos diez y ocho mil ochocientos cuarenta y seis pesos y seis reales, salvo yerro.

Con lo cual queda concluido el gasto de dicho Proyecto exceptuando las partes referidas, y todos
los instrumentos nece-Irtrios a dicha construcción, como palas, picos, carretones, canoas,
martinetes, tablazón etc., los cuales no se comprehenden por ser artículos separados de la
construcción.

Gastos de la Boca del Río Yaracuy Tiwras, Estrada incubierta


8 lados del ángulo saliente opuesto al Bastión D, de 100
varas cada uno, sobre 2 varas de alto, y Vtínte y cinco de
ancho, sacando para el declive dll glacis el medio cuadrado
diagonal, hacen va-ril cúbicas 5.000
8 lados que confinan al río de 130 varas entre-101 dos hacen
varas cúbicas 3.250
4 lados que las plazas de armas X X ocupan cada URO de 80
varas que hacen varas cúbicas 8.000
---------------------.
Suma: 16.250
Terrapíen del Ramparte Varas cúbicas

Ll cortina M sacando para los contrafuertes necesita para


terraplenar 3.024.
Lt cortina N sacando para los contrafuertes y la puerta P de
tierra, necesita para terraplenar la cortina K sacando
para los contrafuertes para terraplenar 2.936
Lft cortina L sacando para los contrafuertes y la
necesita para terraplenar 3.528
CortÍna C sacando para los contrafuertes ne-
para terraplenar 3.428
Varas cúbicas

La cortina A sacando para los contrafuertes necesita a


terraplenar 3.600
El Bastión D sacando para los contrafuertes y el almacén de
la pólvora necesita para terraplenar 2.400
Varas cúbicas
-----------------
Suma: 22.516

De manera que las tierras que se han de sacar son a saber:

Estrada incubierta 16.250


Terraplén del ramparte 22.516
-----------------
Suma: 38.766

Digo treinta y ocho mil setecientos sesenta y seis varas cúbicas, salvo yerro.

Los cuales se sacarán deí foso, y su transporte al mismo


precia que las del proyecto de Puerto Cabello, vale, a saber 6.460

Digo seis mil cuatrocientos y sesenta pesos, salvo yerro.

Obras de Albañües y cantidad de materiales y ladrillos necesarios al dicho Proyecto


Los precios serán iguales a los de Puerto Cabello, porque la calj y los ladrillos pueden venir de
dicho puerto, con costo sólo dej unas canoas.

Cortina M
720 varas cúbicas mano de obra para la muralla, fundamento
y repecho de dicha muralla, vale .. 1.440
160 varas cúbicas, ladrillos para el repecho, son 28.800
ladrillos, que valen 576
114 varas cúbicas mano de obra que ocupa el parapeto interior
y exterior y la banqueta, sacando para seis troneras, vale 228
114 varas cúbicas ladrillos para dicho parapeto
son 20.520 ladrillos, que.valen 410
64 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes, vale 128
898 varas cúbicas de fábrica que importa dicha cortina,
necesita 1.796 fanegas de cal, que valen 673
898 varas cúbicas de fábrica para el transporte de los
materiales, valen 150
----------------
De manera que suman dichas partidas 3.606

Digo tres mil seiscientos y seis pesos, salvo yerro.

Cortina N
La Cortina N tiene las mismas proporciones que la Cortina M
porque lo que se disminuye de la puerta, se halla a fabricarla,
su valor es 3.606

Dígo tres mil seiscientos y seis pesos, salvo yerro.

Cortina A
1.660 varas cúbicas mano de obra, para la muralla, repecho
y escarpa de dicha Cortina A, vale 3.320
840 varas cúbicas, ladrillos para repecho y escarpa,
son 131.200 ladrillos que valen 2.624
145 varas cúbicas mano de obra para el parapeto interior
y exterior y la banqueta, vale 290
146 varas cúbicas ladrillos para dicho parapeto,
•te., son 26.100 ladrillos, que valen 522
1.805 varas cúbicas de fábrica, necesitan 3.610
fanegas de cal, que valen 1.353 6
1,805 varas cúbicas de fábrica para el transporte de los
materiales, vale 300
-----------------
De manera que montan las dichas partidas 8.409 6

Digo ocho mil cuatrocientos y nueve pesos y seis reales, salvo yerro.

Cortina K Pesos Rs
1.270 varas cúbicas mano de obra para la muralla y
repecho, fundamento y escarpa de dicha cortina, 2.540
680 varas cúbicas ladrillos; son 113.400 ladrillos, oue valen 2.268
186 varas cúbicas mano de obra para el parapeto Interior y
exterior, y la Banqueta, vale 252
126 varas cúbicas, ladrillos para dicho parapeto, &, aon
22.688 ladrillos, que valen 453 5
46 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes, vale 96
1,444 varas cúbicas de fábrica, necesitan 2.888 fanegas de
cal, que valen 1.083
1.444 varas cúbicas, para el transporte de los materiales,
vale 240 6
------------------
6.933 3
De manera que importa dicha Cortina

Digo seis mil novecientos treinta y tres pesos, y tres reales, salvo yerro.

Bastión B Pesos Rs,


El Bastión B tiene sus dimensiones dobles de la Cortina A
y por consiguiente sus gastos son 16.819 4

A la cual se han de añadir los contrafuertes olvidados a la dicha Cortina A, y los del dicho Bastión.

192 varas cúbicas mano de obra para los contrafuertes


de la Cortina A y Bastión B, valen 384
192 varas cúbicas de fábrica importan 384 fanegas de cal,
que valen 144
192 varas cúbicas de fábrica para el transporte de los
materiales, vale 32 4
-----------------
De manera que suman las partidas 17.380

Digo diez y siete mil trescientos y ochenta pesos/ salvo yerro.

Cortina L Pesos Rs.


La Cortina L tiene sus dimensiones iguales a la Cortina K,
y por consiguiente sus gastos que son a saber 6.933 3

Digo seis mil novecientos treinta y tres pesos, tres reales, salvo yerro.

Cortina C
La Cortina C tiene sus dimensiones como la Cortina L, y por
consiguiente sus gastos que son 6.933 3

Contraescarpa, del Foso E Pesos Rs.


8.600 varas cúbicas mano de obra que importa toda la
contraescarpa del foso E, vale 7.200
2.400 varas cúbicas fadrillos para dicha contraescarpa son
432.000 ladrillos, que valen 8.640
3.600 varas cúbicas de fábrica necesitan 7.200 fanegas de
cal, que valen 2.700
3.600 varas cúbicas de fábrica para el transporte de los
materiales, vale 200
------------------
De manera que importan dichas partidas 18.740

Digo diez y ocho mil setecientos y cuarenta pesos, salvo yerro.

Almacén D
El Almacén D se hará en la conformidad expresada en el Capítulo antecedente del proyecto de
dicho fuerte, y como sus dimensiones son iguales a las del Almacén de Puerto Cabello, sus gastos
serán iguales, menos el techo que no se necesita por ser el dicho Almacén subterráneo a saber
10.890

Digo diez mil ochocientos y noventa pesos, y cinco reales, salvo yerro.

No se pone el valor de la Iglesia, cuarteles, bodegas, Cuerpos de Guardia, y demás obras de


caserías porque se harán de tapias.
Pesos Rs
La recopilación de los costos de los materiales, mano de obra,
cal y ladrillos montan 89.892 4

Digo ochenta y nueve mil ochocientos noventa y dos pesos, y cuatro reales, salvo yerro.

Estacadas, Vigas y Tablazón


850 estacadas para la estrada incubierta, valen 850
470 liatones, valen 470
--------------------
Suman: 1.320

Las demás maderas para la puente, puertas y , vigas no se


pueden apreciar a lo cierto por las razones ya expresadas,
solamente juzgo que pueden llegar de manera que suman -
las dichas partidas 5.320

Digo cinco mil trescientos y veinte pesos, salvo yerro.

Para el herraje necesario de clavasen, cerraduras, cadenas,


50 quintales bastarán, que valen a saber 625
Y su trabajo lo mismo 625
----------------
Suma: 1.250

La recopilación general del dicho Proyecto es a saber:

Costo de Movimiento de tierras 6.460


Costo de Materiales, & 89.892 4
Costo de Maderos 5.320
Costo de Herramientas 1.250
-----------------
102-292 4

Digo ciento y dos mil novecientos y veinte y dos reales, salvo yerro.

No se expresan tos instrumentos necesarios de Por la cuenta de los gastos contenidos en este de
las partidas siguientes:
Pesos Rs
Reparos de La Guaira 47.570 1
Proyecto para Puerto Cabello 318.846 6
Proyecto para la Boca del Yaracuy 102.922 4
102.922 4 pesos, y cuatro
picos, palas, &. Capítulo consta
-------------------
Suman: 469.339 3

Digo cuatrocientos sesenta y nueve mil trescientos treinta y nueve pesos, y tres reales, salvo
yerro.

Medios por los cuales se hallan los caudales necesarios a los dichos gastos.
Por lo que toca a los caudales necesarios para los gastos que importan los dichos Proyectos, la
provincia misma los puede suplir sin oprimirla, y sin que sus vecinos sean multados por este
efecto, siendo constante, que los proyectos de Puerto'Cabello, y de la Boca del río Yaracuy, no
darán costo ninguno a Su Majestad, y que sólo los reparos de La Guaira importarán a su Real
Hacienda, salvo que Su Majestad quiera sacar el valor de dichos reparos de otros ramos que de
los de su Real Hacienda.

Gastos de los Reparos de La Guaira


47.570 pesos y 1 real que importan los reparos de La Guaira 101 las partidas exceptuadas de
instrumentos, &., se reparti-la .conformidad siguiente. comercio puede suplir los gastos del muelle
y de las obras le pertenecen, como se ha dicho en el Capítulo 89, las cua-montan 10.421 pesos, y
los 37.149 pesos y real que restan, 10 tacarán de la Real Contaduría, sobre los caudales que se
ajlgnarán a este efecto, y pagando la dicha Real Contaduría 15.000 pesos cada año para los
dichos reparos en tres años se ftOftbarán y perfeccionarán las obras propuestas.

Gastos del Proyecto de la Boca del Yaracuy


Como la boca del río Yaracuy se ha de considerar como la fuente de la cual dimanarán los
caudales necesarios que servirán a fortalecerla, y Puerto Cabello conviene que se empiece por ella
para asegurar el trajín del comercio en la conformidad que se propuesto en el Capítulo 7", fojas
67, y como se ha hallado que el dicho trajín da 40.400 pesos, y que sus derechos de cuya
cobranza no goza Su Majestad al presente montan a saber:

Pesos

12.OOO fanegas de cacao de los Valles de Barquisimeto


dan de derechos, para almojarifazgo, armadilla y
armada de Barlovento 24.000
41 mil arrobas de tabaco dan 11.590
Que suman a saber:
Tiajín del cacao y tabaco 40.400
Derechos del cacao 24.000
Derechos del tabaco 11.590
-----------------------
75.990

Y como se ha hallado que los gasto» del Proyecto del Yaraeuy montan 102.922 pesos, 4 reales, y
en un año y medio que dan de • trajín y derechos 113.985 pesos estará perfeccionado y acabado
el dicho proyecto; empleando los 11.062 pesos, 4 reales, que •obran para las obras interiores de
caserías y gastos de oficiales Mayo res, &.
Gastos del Proyecto de Puerto Cabello

Loa gastos del proyecto de Puerto Cabello se sacarán también de trajín y derechos del susodicho
río de Yaracuy y como montan los gastos de dicho proyecto 318.846 pesos y 6 reales, en cuatro
años y medio que dan de derechos y trajín 341.955, se acabará y perfeccionará el dicho proyecto,
quedando 23.108 pesos y dos reales, para las obras de caserías, iglesias, cuarteles, bodegas, a
cargo de Su Majestad pagas de oficiales Mayo res, &. Por la cuenta susodicha se conoce que los
Proyectos del Yara-cuy y de Puerto Cabello se acabarán en seis años de tiempo, perfeccionados y
puestos en el mejor estado de defensa, y que de los solos derechos que se lograrán de la
conducción de los frutos de los Valles de Barquisimeto juntamente con su trajín en la forma
proyectada en el Capítulo 7, se sacarán los gastos de dichos Proyectos; los cuales perfeccionados
a más de las ventajas de asegurar la costa marítima de esta provincia, aumentará de mucho la
Hacienda de Su Majestad cuya diferencia Se probará por los Capítulos siguientes.
CAPITULO UNDÉCIMO

Estado presente de la Real Hacienda de esta Provincia

Como el motivo principal de toda esta obra, es de buscar los medios mas convenientes por los
cuales se restituya a Su Majestad la legítima cobranza de sus derechos tan deteriorada por la
frecuentación de los extranjeros a su Costa Marítima, por cuya razón se proponen los Proyectos
antecedentes como la mejor vía, y la más segura, de la cual resultarán muchos efectos muy
ventajosos al servicio de Su Majestad como se ha visto en los Capítulos antecedentes, y sobre
todo en el Capítulo 7, parece ser necesario dar una cuenta del estado en el cual se hallan al
presente las Reales Cajas de la Contaduría de esta Provincia, para que poniendo en comparación
lo poco que han retribuido los derechos reales en los años pasados, y su diferencia con lo que
retribuirán en adelante conozca Su
Majestad y sea enterado de la indispensable necesidad de ejecutar los Proyectos que se proponen.

No se puede dar una cuenta más cierta de las dichas Reales Cajas, que la que Don Luis Bordones
Varragán, Tesorero Interino, oficial de la Real Hacienda de esta provincia ha dado, en conformidad
de lo mandado por Su Majestad en su Real Cédula fecha en El Pardo a 29 de Enero del año de
1719, y lo ordenado por el Excelentísimo Señor Virrey de este nuevo Reino de Granada en 26 de
Mayo de dicho año, a quien fue remitido el original jurídico del ingreso que las Reales Cajas de
esta ciudad han tenido en cinco años contados desde primero de Enero de 1714, hasta fin de
Diciembre de 1718, en la forma y manera .siguientes.

Quinquenio desde primero de Enero de 17H, hasta fines de Diciembre ,de 1718

Almojarifazgo Cada Año


Pesos rs. mrs.
Importa*1 el Real Derecho de almojarifazgo en el dicho
quinquenio 41.009 1 6
que hace cada año uno por otro 8.201 1 20

Alcabalas
en el dicho quinquenio importa el Real Derecho de alcabala, a saber
Pesos rs. mrs.
26.004 5 18
que hacen cada año uno por otro ......... 6.200 7 16 -1/2
Armadillo.
En el dicho quinquenio importa el Real Derecho de antigua
armadilla ....... 45.853 5 10
que hacen cada año uno por otro 9.170 5 29

Nuevas Imposiciones
Pesos rs. mrs.
En el dicho quinquenio importa el Real Derecho de las nuevas
imposiciones para la armada de Barlovento
que hacen cada año uno por otro .........
Suman dichos derechos: 35.102 4 19

7.020 4 4
147.970 O 19

29.593 3 1
Por manera que los derechos susodichos que son los que ha producido la salida de los frutos
de la Provincia han dado en el dicho quinquenio ciento y cuarenta y siete mil novecientos y
setenta pesos, y diez y nueve rars. como consta del oriferial de dicho quinquenio
Pesos rs. Mrs.

147.970 O 19

Los cuales hacen cada año uno por otro veinte y nueve mil, quinientos noventa y tres pesos, tres
reales y un mrs. y medio que han dado la salida de los frutos de dicho quinquenio -
Pesos rs. mrs.
29.593 3 1

Cuya diferencia se conocerá por las partidas que se refieren en el Capítulo siguiente a fojas (sic.)

Como el ingreso de las partidas siguientes es casual, por haber unos años que da más, y otros
que da menos, conforme a -los casos que ocurren, su comparación no es igual a los derechos
susodichos.

Novenos Reales de Diezmos.


Pesos rs. mrs.
En dicho quinqenio importó el derecho de los los Diezmos

Efectos Reales remitidos de las Cajas foráneas. 12.169 7 24


En dicho quinquenio importó el ingreso que se
remitió de las Cajas de esta provincia 8.863 3 20

Papel Sellado.—En dicho quinquenio importó el procedido del


Papel Sellado 3.937 6 32
Oficios.—En dicho quinquenio importó el derecho de venta de
oficios públicos 4.667 5 22-1/2
Medias anatas.—En dicho quinquenio importó el Real Derecho
de medias anatas 3.444 1 25
'Composiciones de Pulperías.—En dicho quinquenio
importó el derecho de Pulperías de composición 4.217 5

Indulto de negros.—En dicho quinquenio importó lo cobrado


de composiciones de negros de mala entrada que
se hicieron en virtud de Real Orden 437 6

Mesadas Eclesiásticas.—En dicho quinquenio


importó el derecho de mesadas eclesiásticas 2.038 6 2

Comisos.—En dicho quinquenio importó el derecho de comisos


y descaminos (sic). 25.185 3 2

Penas de Cámara.—En dicho quinquenio importó el derecho


de penas de Cámara 1.790 3 21-1/2
Tributos de Indios.—En dicho quinquenio importó lo cobrado
de tributo de indios 1.251 4 31

Entregado por el Contador Mayo r en virtud He Real Cédula


En dicho quinquenio importó lo entregado por el Contador
Mayo r de Cuentas don Martín Madera de los Ríos, por cuenta
de Mayo r cantidad que en virtud de Real Orden se le mandó
enterar en estas
Reales Cajas 3.715 2 12

Préstamos.—En dicho quinquenio importaron los préstamos


hechos a la Real Caja por diferentes sujetos para la paga
de los Presidios (por no haber caudal de Real Hacienda
en la ocasión) 24.501 1 21

Diez por Ciento de Salarías de Ministros.— En dicho


quinquenio importó lo cobrado del valimiento del
diez por ciento de salarios de Ministros 919 5 28-1/2

Limosna de la Bula de la Santa Cruzada.— En dicho


quinquenio enteró en estas Cajas el Tesorero
de la Santa Cruzada de esta provincia 640 1 16

Esclavos Comisos.—En dicho quinquenio importó lo cobrado


de derechos de esclavos comisados y aplicados a los asientos 200

Condenaciones para fortificación.•—En dicho quinquenio


importaron las . Condenaciones hechas para fortificaciones
del presidio de La Guaira 439 5

Restituciones sacramentales.—En dicho quinquenio se


enteraron en las Reales Cajas de restituciones sacramentales 22

Dos y medio por ciento de entrada.—En dicho quinquenio


importó el dos y medio por ciento de entrada que causó
el navio de Registro de España, uno de los de la Compañía
del Marqués de Monte Sacro 2.775 1 10

Enterado en virtud de Real Cédula.—En dicho quinquenio


enteró en estas Reales Cajas Don Marcos de Betancourt,
Gobernador actual de esta Provincia, dos mil pesos, por
otros tantos que Su Majestad le mandó exhibir en
ellas por resto del beneficio de su empleo 2.000

Reintegro.—En dicho quinquenio se reintegraron en estas


Reales Cajas de demasías de pagamento general 75

Condenaciones para, gastos de Guerra.—En dicho


quinquenio importaron las condenaciones hechas
para gastos de la Guerra de Europa 500

Expolio arzobispal.-—En dicho quinquenio importó lo


cobrado perteneciente al fideicomiso de veinte mil pesos
que dejó a Su Majestad el Proveedor Pedro Jaspe 2.900 4

Reintegro.—En dicho quinquenio importó lo cobrado a Don


Andrés Manuel de Urbina y Herederos de Don Vicente Veroiz,
Tesorero y Contador Que fueron de estas Reales Cajas, por
Don José Francisco Carreño, Juez que fue para el
reintegro de lo que se debía a Su Majestad 3.013 5

Resultas de Visita.—En dicho quinquenio importólo cobrado


a los herederos del Contador Don Gabriel de Rada 1.157 2

Asiento de negros.—En dicho quinquenio se entraron en estas


Cajas perteneciente al asiento de negros con la Compañía
de Portugal 953 4 24

Espolio obispal.—De procedidos de diferentes alhajas de


ornamentos, plata labrada y otras cosas 1.737 2 17

Plata labrada vendida.—Del procedido de la venta de treinta


y ocho marcos, y una ochava de plata 285

Papel Sellado.—De procedidos de diferentes alhajas vendidas


por bienes de don José de Cañas para pagar el papel sellado
que gastó 111

Depósito.—En dicho quinquenio entraron en estas Cajas por


vía de depósito 4.872 7

Bienes de difuntos.—En dicho quinquenio ynportó lo


entrado en estas reales Cajas por perteneciente a bienes
de difuntos 2.462 1
-----------------------------
121.786 2 5-1/2

De manera suman y montan las partidas expresadas ciento


y veinte y un mil setecientos ochenta y seis pesos, dos reales
y cinco maravedís y un quinto de maravedís .. 121.780 2 5-1/2

que con la suma de la saca de los frutos que son 147.970 O 19


-------------------------------
Monta el todo de dicho quinquenio 269.756 2 24

Doscientos sesenta y nueve mil setecientos cincuenta y seis pesos, dos reales, y veinte y cuatro
maravedís y un quinto de otro como parece.

Las partidas del ingreso arriba explicado sirven al salario de los Ministros, situados de presidios,
Curas Doctrinarios, &, cuya cuenta es la siguiente, como consta del mismo quinquenio.

Salarios de Ministros
Se deben
Pesos Rr. Mrs. Pesos Rs. mrs.
Para el salario del Gobernador Contador de Cuentas, Contador y Tesorero de la Real Hacienda se
pagó en dicho

1.714 5 5 quinquenio ............ 19.670 3 31

Situado de La Guaira

Para el Castellano, artilleros, soldados, &, del presidio de La Guaira se pagó en dicho quinquenio
79.681 5 12
Situado de Cumaná

Para la infantería de Cumaná de seis años que se le debe, se ha pagado en

58.269 1 dicho quinquenio 24.230 3

Situado de la Margarita
Para el Castellano e infantería de los Castillos de la Isla de la Margarita, se le ha pagado en

35.620 4 dicho quinquenio 22.913 5

Sueldo del Gobernador de la Trinidad


Para el sueldo del Gobernador de la Trinidad se ha pagado en dicho quinquenio

12.784 1 818.417 6 17

Misiones de Píritu
Para las Misiones de Pírítu se ha pagado en
15.682 O 27 dicho quinquenio 7.660

Misiones de Cumaná
(Digo Preceptores de gramática).

Para las Misiones de Cumaná se ha pagado en dicho quinquenio

187 6 29 dicho quinquenio 812 1 5

Curas doctrineros de las Misiones del orden de Predicadores


Para los Curas Doctrineros de los Pueblos de Araguata y Caucagua se ha pagado en dicho
quinquenio 1.120

Cura de Maiquetía
Para el cura doctrinero del Pueblo de Maiquetía se ha pagado en dicho quinquenio ............
383 5
Oficio Fúnebre
Para el oficio fúnebre que se hace todos los años para los soldados muertos al servicio de Su
Majestad se ha pagado en dicho quinquenio ............ 855 6

Libranzas Particulares
Para varias libranzas particulares que constan en
el original de dicho quinquenio de veinte y una

4.883 3 partidas se ha pagado 71.048 5 28


Misiones de Cumaná
Para las Misiones de Cu-maná se ha pagado en dicho quinquenio

2.654 6 25 6.420 6
---------------------------------------------------------------------------
131.716 5 29 263.191 7 23-1/2

De manera que importan las partidas expresadas de salarios, presidios, curas, &, trescientos y
ochenta y cuatro mil novecientos y ocho pesos, cinco reales y diez y ocho maravedís y dos quintos
de otro, con la explicación que de esta cantidad se han pagado en dicho quinquenio los 253.191
pesos, 7 reales, 23 2/5 maravedís; y se deben los 131.716 pesos, 5 reales y 29 maravedís como
parece de ella.
Pesos Rs. Mrs.

Suma de lo librado sobre dichas Cajas 384.908 5 18-1/2


Suma de lo enterado en dichas Cajas 269.756 2 24-1/2

115.152 2 28-1/2

De manera que en dicho quinquenio deben las Reales Cajas, a los salarios de Ministros, presidios,
libranzas, &, ciento y quince mil ciento y cincuenta y dos pesos, dos reales veinte y ocho mrs. y
un quinto de otro ....

115.152 2 28-1/2

Con que es visto que no alcanza la plata que entra en las Cajas, Reales, a pagar las
consignaciones que tiene sobre, sí en este quinquenio como se ve arriba de las Partidas
expresadas, \ y en la certificación jurídica del Tesorero Don Luis Ordóñez que-para en poder del
Señor Virrey de este Nuevo Reino de Granada..
CAPITULO DUODÉCIMO

Estado en el cual se hallarán completos los Proyectos susodichos Ha constado por el Capítulo
antecedente que el ingreso en las Cajas Reales de esta Contaduría importó doscientos sesenta y
nueve mil setecientos cincuenta y seis pesos, dos reales y veinte y cuatro maravedís y un quinto
de otro; sobre la cual suma se ha pagado doscientos cincuenta y tres mil ciento noventa y un
pesos, siete reales y veinte y tres maravedís y -dos quintos de otro, y que conforme a la dicha
cuenta quedaron en las Reales Cajas diez y seis mil quinientos y sesenta y cuatro pesos, tres
reales, y cuatro quintos de un maravedís (producto de los cinco años comprehendidos en el dicho
quinquenio).

Es constante y probado por la cuenta de los frutos de la Provincia (que se ven en los Capítulos 2 y
3), que el ingreso del dicho quinquenio hubiera sido de muchísimo Mayo r, si se hubieran aplicado
los remedios necesarios, a impedir la salida de los dichos frutos por los extranjeros; y ejecutando
los proyectos susodichos, es cierto que los dichos frutos pagarán los Reales derechos a Su
Majestad porque no habrá disipación de ellos, y que los extranjeros no podrán frecuentar la dicha
Costa (celando se entiende los Ministros al bien del Real Servicio y del Real.Haber), Y por Mayo r
prueba del buen efecto de dichos proyectos se formará un quinquenio del ingreso que puede
entrar en las Reales Cajas, y de los salarios necesarios para la manutención de la Real Autoridad
en la Costa Marítima y se verá la diferencia grande que habrá entre el uno y el otro de los dichos
quinquenios.

Quinquenio.—Almojarifazgo y Armada de Barlovento

Al año Quinquenio
Pesos Rs. mrs. Pesos Rs. mrs.

Los reales derechos de Almojarifazgo y Armada de Barlovento, importarán al año

79,228
que hacen en el quinquenio 396.140

Antigua Armadilla Al año Quinquenio


El Eeal derecho de la antigua
armadilla importará al año 38.059 6 18
que hacen en el quinquenio 190.299 0 22

Alcabalas
El Eeal derecho de alcabala
importará para los frutos
de la tierra solamente 4.190
que hacen en el quinquenio 20.950
---------------------------------------------------
Suman dichos derechso: 121.477 6 18607.389 0 22

Digo que los derechos de dicho quinquenio importan seiscientos y siete mil trescientos ochenta y
nueve pesos y veinte y dos maravedís, los cuales comparados con el producto del quinquenio
susodicho que han dado dichos derechos hace una diferencia de cuatrocientos cincuenta y nueve
mil cuatrocientos y diez y nueve pesos y tres maravedís
459.419 0 3
Flete del trajín del Río Yaracuy
El derecho del Capitulo 7
flete de los frutos del Río Yaracuy
importará al año 40.000
---------

que hacen en el quinquenio 202.000


---------

El flete de las mercancías que se cargan


de Puerto Cabello para los Valles de
Barquisimeto, importa año 4.000
que hacen en dicho quinquenio 20.000
--------
Suman: 44.400 222.000

Los cuales con la suma antecedente de 459.419 O 3

Al año Quinquenio
Pesos Rs. mrs. Pesos Rs. mrs.

Dan al Rey de aumentación de derecho


comparado con el quinquenio antecedente 681.419 0 3

Digo seiscientos ochenta y un mil cuatrocientos


y diez y nueve pesos y tres maravedís,
salvo yerro de cuenta.
Puesto por caso que entren las mismas
partidas del ingreso que han tenido las Cajas en
el quinquenio del Capítulo antecedente las
cuales no se pueden arreglar ciertas siempre
por ser diferentes las ocasiones que ocurren,
cuyas partidas importaron 121.786 2 5

Digo que el ingreso de este quinquenio será


a saber ............................... 729.175 2 27-1/2

El cual con el quinquenio pasado hace una


diferencia de provecho a Su Majestad de 459.419 O 3

Que con la suma del trajín del río Yaracuy


que es de 222.000
---------
Hace de aumentación a la Real Hacienda
de 681.419 O 3

Seiscientos ochenta y un mil, cuatrocientos y diez y nueve pesos, y tres maravedís, salvo yerro.

Salarios de Ministros

Los salarios que se han de pagar sobre el dicho


quinquenio son a saber:
El Gobernador al año 2.389 5 22
que hacen en, el quinquenio 11.948 4 8
El Contador de Cuentas 735 2 12
que hace en el quinquenio 3.676 3 26
El Contador Real 735 2 12
que hace en el quinquenio 3.676 3 26
El Tesorero Real 735 2 12
que hace en el quinquenio 3.676 8
Castellano, artilleros e
infantería de La Guaira 16.042 2
que hacen en el quinquenio 80.211 2

El Guardia Mayo r de La Guaira 120


que hace en el quinquenio 600

El situado de Cumaná 13.750


que hacen en el quinquenio 68.750

El situado de la Margarita
Quinguenio 6.300
que hacen al quinquenio 31.500

El Gobernador de la Trinidad 2.750


que hacen en el quinquenio 13.750

Misiones de Pírítu 2.240


que hacen en el quinquenio 11.200

Misión de Cumaná 800


que hacen en el quinquenio 4.000

Preceptores de gramática 200


que hacen al quinquenio 1.000

Curas Doctrineros 224


que hacen en el quinquenio 1.120

Cura de Maiquetía 62
que hacen en el quinquenio 310

Oficios fúnebres 170


que hacen en el quinquenio 850
-----------------------------------------------------
Suma General: 47.253 6 24 236.269 1 18

V para los Proyectos contenidos en los Capítulos antecedentes, se proponen los salarios
siguientes:

Puerto Cabello

Castellano 300
que hacen en el quinquenio 1.500

Doce artilleros a 12 pesos, 4 reales cada uno


al mes que hacen 1.800
que hacen en el quinquenio 9.000

150 soldados a 10 pesos


al mes 18.000
que hacen en el quinquenio 90.000

3 Tenientes a 200 pesos 600


que hacen en el quinquenio 3.000

Un Capellán 150
que hacen en el quinquenio 750

Un Cirujano 200
que hacen en el quinquenio. 1.000
---------------------------------------
Suma 21.050 105.250

Yaracuy

Un Teniente 200
que hacen en el quinquenio 1.000

Un Alférez 150.
que hacen en el quinquenio 750

50 soldados a 10 pesos al mes 6.000


que hacen en el quinquenio 30.000

Un Capellán 150
que hacen en el quinquenio 750

Un Cirujano 200
que hacen en el quinquenio 1.000

4 artilleros 600
que hacen en el quinquenio 3.000
----------------------------------------
Suma General. 7.300 36.500
Salarios de Ministros y
Presidio de La Guaira . . 47.253 6 24 236.269 1 18
Salarios del Proyecto de
Puerto Cabello 21.050 105.269
Salarios de la del Yaracuy 7.300 36.500
-----------------------------------------------------
Suma: 75.603 6 24 378.019 1 18

Digo que los salarios de Ministros, Presidio, Proyectos, &., montan en dicho quinquenio,
trescientos setenta y ocho mil y diez y nueve pesos, un real y diez y ocho maravedís, salvo yerro.

Suma General

Eí ingreso del dicho quinquenio es como se ve por las partidas siguientes a saber:

Derechos de almojarifazgo, armada de


barlovento, antigua armadilla y alcabalas, importan 607.389 O 22

Flete del trajín del Río Yaracuy 222.000


Partidas diferentes de derechos o imposiciones, comisos y multas, &,
pueden importar 121.786 2 27-1/2
-----------------------
951.175 3 15-1/2
Sobre cuyas partidas se paga en el dicho quinquenio para
Salarios de Ministros, &., a saber 378.019 1 18

Restan: 573.156 1 31-1/2

De manera que se prueba por los frutos con-tenidos y justificados


en esta obra, que la cobranza de los derechos Reales basta para
mantener los Ministros y tropas necesarias a asegurar la cobranza
de dichos derechos en la manera proyectada en esta obra y que cobrarán
de provecho cada año a Su Majestad ciento y catorce mil, seiscientos
treinta y un pesos, un real y treinta y un maravedís y cuatro quintos de
otro 114.631 1 31-1/2

Esta diferencia es tan considerable respecto al ingreso que ha entrado en las Cajas Reales desde
tantos años que no hay duda que Su Majestad (atendiendo al inmenso provecho que resulta de la
ejecución de los proyectos susodichos) no provea de sus Reales Ordenes dicha ejecución; con lo
cual se da fin a la dicha obra.
CAPITULO - 9

La Real Compañia Guipuzcoana de Caracas

Pedro José De Olavarriaga El Precursor

Capitulo I

1. Gobierno de Betancourt y Castro.

El contrabando, mal endémico en estas costas desde que ellas nacieron a la vida del
organismo mercantilista colonial español, habla echado tan hondas raíces por los años
(1716) en que Betancourt y Castro se hizo cargo de la gobernación de la Provincia, que
el nuevo gobernador juzgó que era una de las más apremiantes tareas de su cometido el
estudiar la manera de terminar con el trato ilícito que no hacía sino crecer, de día en día,
a pesar de las diversas medidas de vigilancia y represión que se tomaban para
extinguirlo. "Creyó —dice el historiador Sucre— que su paisano Don Diego de Matos
Montañés, por su inteligencia, su actividad, su conocimiento del país y de los medios de
que se valían los contrabandistas para burlar la vigilancia del gobierno, era el hombre
adecuado para ayudarlo en la difícil empresa que se proponía: y, después de varias
conferencias con él, lo nombró Juez Superior de Comisos y Cabo a Guerra, con muchas
y amplias atribuciones administrativas y militares"

Munido de ellas, comenzó Matos su campaña que hubo de manifestarse pronto en poco
felices resultados; que si bien consiguió alguna disminución en el contrabando, ello íue
a costa de muchas persecuciones, escándalos y competencias con algunos
ayuntamientos, principalmente con el de Guanare, localidad donde, con el propósito, al
parecer, de hacer un escarmiento, enjuició a don Juan Ortiz, vecino muy querido y
respetado. Esto originó un pleito en el que Matos, que representa la autoridad del
gobernador, se enfrenta con los Alcaldes que sostienen, con toda firmeza, la autonomía
del ayuntamiento de Guanare. Fue causa también de otros incidentes la actuación de
Matos quien, según declaran varios testigos, en su persecución del contrabando, "hacía
gran presión para ejercerlo él sólo".

El mal seguía su curso: los tomos VI y VII de la colección "DIVERSOS" del Archivo
General de la Nación, están integrados por un voluminoso expediente que contiene los
autos operados en virtud de la comisión conferida al Capitán Don Mateo de Osorio, por
el Capitán General de la Provincia "para poner reparo a los abusos de los ministros
reales encargados de la extinción del comercio de extranjería". En el primer documento
de ese expediente, se dan a Osorio amplios poderes para que sea auxiliado en el
desempeño de su comisión por los Mros. de Campo, sargtos, mayores, Cabos a guerra o
Juezes de Comisos, sin que se entienda exeptuar ni relevar de este caso a Don Diego de
Matos" y se le encomienda que, por el tenor de ese auto, examine los testigos que crea
conducentes en la jurisdicción de esta Provincia, en Valencia, Nirgua o Barquisimeto, a
fin de esclarecer quiénes son culpables "de los excesos que se cometen en costa abajo de
esta Prova. especialmente, de composiciones en Puerto de Cavello, Morón, tucacas y
Ocumare, de composiciones que hazen los Ministros a cuyo cargo está el imbigilar la
extracción de frutos de esta provincia y Comercio de Extrangeria, llevándolos a sus
casas, comiendo y habitando con ellos, así mismo tollerando lleguen las embarcaciones
de la isla de Curazao a las quales no hazen repugnancia en dejarlas comerciar ni que a
ella vayan los frutos de cacao, tabaco y otros prohibidos de esta Prova. tollerandolo pr.
los fines particulares que se dejen considerar, llegando a tal desorden que lo que
comisan, assi de los frutos de la Prova. que vajan pra. contratar con estranjeros, como de
los que coxen de ropas de Extrangeria, aguardientes y otros efectos, no dan cuenta con
la Legalidad de sus empleos, antes se pasan con difieren-tes coloridos a rematarlos sin
preseder las circunstancias pre-heñidas con notoria falta de jurisdicción para por este
medio hazer la ocultación de mayor parte, y con lo q. rematan in-troduzir los géneros de
Extrangeria para colorear con el pretexto de ser los dhos. remates, la venta de ellos, sin
nota, passandose a la poca legalidad de hazer probanzas contra aquellos que pueden
delatar sus excesos..."

Con lo transcrito, basta y sobra para darse cuenta del extremo a que las cosas habían
llegado. No nos interesa tampoco entrar aquí en más pormenores. Solo diremos que,
ante el pleito planteado entre Matos y los alcaldes de Guanare, Betancourt toma diversas
disposiciones, y es en esta época, 1718 (Venezuela había sido puesta en lo político bajo
la jurisdicción del Nuevo Reino de Granada), cuando el Virrey ordena a Betancourt que
se inhiba en el citado pleito y envía a Caracas para continuarlo a don Pedro José de
Olavarriaga y don Martín de Beato, como Jueces de Comisión.

A la llegada de estos enviados, se producen varios incidentes. Ellos, en el ejercicio de su


comisión, mandaron por auto "que se proceda a la prizion y embargo de Bienes de los
dhos. Alcaldes remitiéndolos a la Carzel de esta Ciudad."

Pero, los alcaldes que no se habían dormido, cuando se les presentó el auto de los jueces
de Caracas, pudieron, a su vez, exhibir una sentencia de la Audiencia de Santo Domingo
eri la que se declaraba que: "los Alcaldes de Guanare habían cumplido con la obligación
de su ofizio en la dha. competencia" e inhibían de conocer en la causa, de allí en
adelante, "tanto al Señor Gobernador y Capitán General, como a cualesquiera otros que
lo pretendan."

Olavarriaga y Beato insisten en conocer del juicio y dan comisión al Teniente de Araure
para que ejecute sus autos, pero éste se excusa. Y, a pesar de los Jueces, del Gobernador
y del Virrey, los Alcaldes no son castigados.

Mientras tanto, los incidentes se suceden hasta que, por fin, Matos es separado de su
cargo por orden del Gobernador Betancourt; pero consigue fugarse y llega a Bogotá
donde logra convencer al Virrey de su inocencia y üe la culpabilidad del Gobernador.
Entonces el Virrey ordena al Ayuntamiento de Caracas prender a Betancourt y separarle
del Gobierno, poniendo en su lugar al Lie. Antonio Alvarez de Abreu. El Cabildo
obedece en cuanto al primer punto, pero no coloca en el gobierno de Abreu sino a los
alcaldes de Caracas, apoyándose en la Real Cédula de privilegio para gobernar éstos en
las vacantes; y suplica del nombramiento de Abreu.

Para entonces Diego de Matos regresa de Santa Fe y formula petición a fin de que se le
diese vista de los autos, "i que para ello se junten las piezas que miraren a las
imposturas o falsas calumnias que se me hubieren imputado, durante el tiempo que
estube el dho. empleo". Y así es proveído por el Juez don Martin Beato, nombrado en
compañía de Olavarriaga por el Virrey de la Nueva Granada para conocer de las causas
de la provincia de Venezuela (21 de junio de 1720). Y vemos también, en el mismo
expediente, que el mismo Juez Beato manda que se acumulasen a los autos las dos
sumarias hechas por los alcaldes de Barquisimeto y Coro contra don Diego de Matos

En el tomo VII de DIVERSOS viene la continuación del voluminoso expediente en el


que se suceden .las incidencias, declaraciones de testigos/ informaciones, autos y
diligencias de Olavarriaga y Beato, etc. y, como altamente reveladores del turbio clima
imperante, no nos resistimos a la tentación de copiar párrafos de las cartas que el
Capitán Salvador Pérez Guzmán, juez de Comisos de Puerto Cabello .dirige a Diego de
Matos, dándole cuenta del estado de insubordinación en que se halla la región de la
costa; de la oposición que le hacen los Alcaldes; de la impunidad con que comercia
ilícitamente el holandés Jorge Christian, y otras cosas a ese tenor. He aquí algunas
palabras textuales de Pérez Guzmán: "Esta, amigo, es tierra de levantados, no ay quien
sea legal para su Magd. porque todos son compadres de olandeses y amigos, y sobre
esto mil enredos... En fin, señor mió... esto no es para hombre de Bien ni yo e benido
para adular ni mirar a respetos humanos que es lo que aquí quieren. Y acá dissen que el
Sr. Govr. les faboresse mucho, dando a entender haver sido el cargo de Vmd. una
propter forma y otras cosas que omito que se han dho. oy en presencia de amigos de
Vmd. que lo hemos sentido vastante..."

Termina el expediente, pasando el original al tribunal de la Nueva Granada para


sentencia que, por cierto, fue absolutoria para Matos.

Asi, en este ambiente de turbulento antagonismo entre Gobernador y Cabildo, en plena


crisis de autoridad, en medio del mayor desbarajuste administrativo y bajo el signo del
contrabando, vemos que hace su aparición en Venezuela don Pedro José de Olavarriaga.

2. Gobierno de Don Diego Portales y Meneses.


Bajo el mando del nuevo Gobernador que toma posesión de su cargo el 11 de diciembre
de 1721, no hacen sino acentuarse los desacuerdos entre Gobernador y Cabildo,
señalados eft la anterior gobernación. Se llega a la formación de dos bandos : uno de
ellos encabezado por el Gobernador y el Obispo Escalona y el otro dirigido por la
mayor parte de los regidores y casi toda la nobleza de Caracas. "Exaltadísimas estaban
las pasiones —dice Sucre— y a cada paso se presentaban riñas entre los partidarios de
uno y otro bando"

Infausto fue para Olavarriaga el comienzo de la gobernación de Portales. Este, uno de


cuyos primeros actos fue poner en libertad a Betancourt, su predecesor entendiendo,
seguramente, que el proceso que a dicho ex-gobernador se le seguía, por el Virrey de
Nueva Granada, era a inducción de Olavarriaga y Beato, ordenó la encarcelación de
éstos, al segundo día de su recepción en el gobierno. Veamos lo que nos dicen los
interesados en la "Información original hecha a pedimento de don Pedro Martín Beato y
don Pedro José de Olavarriaga, jueces que fueron de esta provincia y ciudad de Caracas,
de diferentes intendencias del Real Servicio por el Excmo. Sr. Virrey del Nuevo Reino
de Granada, en justificación de sus cortedades y pobresa en que quedaron después del
exercicio de sus comisiones."

"Dn. Pedro Martin Beato y Dn. Pedro José de Olavarriaga, Jueces que hemos sido en
esta Provincia pa. Aferentes Comisiones del Real Servicio por el Excmo. Conde de la
Cueba, Virrey que fue asimismo destas partes, Ante Vmds. en la forma que mas haia en
dro. decimos: Que respeto de la Prisson tan rigorosa que, sin orden ni motibo legal,
executo en nosotros el Sr. Diego Portales, al segdo. dia de su recepzon. en este Govno.
que fue a doze de diziembre del año pasado de mil sep-tezientos y veintiuno, sin haber
tenido tiempo para hauerse ynformado ni visto ningunos papeles de nras. operaciones,
ha-uiendonos tenido el tiempo de ocho meses en prisson rigorosa, y priuados de
comunicazon. con una compañía de Guardia, sin hauer dicho Sr. Gouedr. Dn. Diego
Portales obedezido ni dado cumplimiento a orden ninguna del Excmo. Sr. Virrey en
razón de nro. aliuio, en los dhos. ocho meses, hasta que al cauo de ellos, de mandato de
S-A. fuimos sueltos bajo la fianza de Guardar Carcelería en esta Oiud. y sus Arrabales y
aunque este mandato de S. A. fue obedezido con la repugnancia que es notoria, no
obstante de hauernos suelto bajo de dría, fianza, hemos sido tan perseguidos y acosados
como lo prueba el hauernos ydo a prender el día catorze de agosto del año próximo
pasado pr. la noche a la una de ella, hauiendo venido a este efecto los de la Guaira
(donde se hallaba dho. Gour.) con porción de soldados de aquel presidio, y otros de la
Guardia de esta Ciudad y entrando en la casa de nra. habitazon. escalándola por las
tapias, y zercandola con dha. Gente no nos hallo hauiendola registrado: Y deuiendonos
persuadir a que pa. estas demostraciones y 'otras muchas que contra nosotros ha operado
el dho. Sr. Portales, como son públicas y notorias en esta Ciudad y Prova. Debe hauer
actuado algunas causas que habrá fulminado falsas y contra la verdad de nros.
procederes en el uso de nras. Comisiones: Y deuiendo responder a ellas en la residenza,
próxima de ellas con las pruebas nezesa-rias y combenientes a su desbanimto. y pedir lo
que a nro. derecho combenga. Hallándonos, como nos hallamos, con los atrasos y
pobreza que es notorio en esta Ciudad. que aun no alcanzamos pa. el sustento diario asi
pr. hauer gastado el caudal propio y el ageno que no tenemos de que pasar pa. hauer
podido executar el servizio de S. M. en cumplimiento de las ordenes del Excmo. Sr.
Virrey, lo que no se pudiera hauer exe-cutado si no hubiera prezeclido este gasto de
caudal propio pa. principiar en dhas. Comisiones, como en los costos de correos,
papeles y otros varios como la manutenzon, diaria en esta Prisson que manteníamos
desde dho. día de mil septezientos y veinte y un años (como ba expresado) hasta el
presente pa, dar satisfazion de nros. procederes, y que conste a su Magd. y demás
tribunales que combenga, hauer sido una continuada calumnia, solo por hauer cumplido
integramte. con nra. obligación nezecitamos el que por Vmds. se nos dispense pa. nras.
defensas y demás recados, el que los podamos hazer en papel de oficio, respecto de
hallarnos pobres y en tierras extrañas sin parientes ni amigos que nos puedan favorecer
con medios pa. ello, y thener su Magd. conzedido este aliuio en fauor de sus vasallos en
tales casos, como es practica común, y para Justificazon, de nra. pobreza ofrezemos
informazon. en bastante forma y de que nos mantenemos con las sumas cortedades y
deuitos que son manifiestos, como nros. atrasos, perdidas y menoscabos, y el hauer
gastado el caudal propio en el Real Servicio, como también es publico y notorio, en cuia
aten-zon: A Vmds. pedimos y suplicamos se siruan, en vista de lo que licuamos
expresado, recibirnos la Informazon. que ofrezemos de nra. pobreza, y que los testigos
que presentaremos se examinen al thenor de este Escripto y hecha, se nos entregue
original con los testimonios q. necesitaremos. Que todo es de dro. y justicia que
pedimos y juramos en forma lo nezesano. Pedro Martin Beato. Pedro José de
Olavarriaga"

A continuación, puede verse la información testifical que comienza con la declaración


del B. P. Pablo de Santa María que conoció —dice— a los suplicantes, cuando vinieron
a Caracas a ejercer de jueces "que traían porte de hombres de caudal, sirviéndose con
vajilla de plata y otras alajas " . .y sabe que con la prisión en que han estado han
vendido su plata labrada, etc. y están pasando grandes necesidades... "y en particular ha
visto a dho. Dn. Pedro de Olavarriaga, como vive en una selda del convento del
declarante, mantenerse muchos días con solo un poco de chocolate que es cacao, sin
especies y sujetándose a copiar papeles para poder adquirir alguna cosa para
mantenerse."

Viene luego la declaración del P. Eugenio González, de la Orden de Santo Domingo


como el anterior, quien dice que estando fabricando la Iglesia de Ntra. Sra. de
Chiquinquirá, recibió una limosna de Olavarriaga, así como también de Beato que "eran
de porte y caudal". Ahora sabe la necesidad que pasan que hay muchas veces que no
alcanzan un bocado de carne para comer.

Coinciden con las anteriores, las otras cinco declaraciones que siguen, tras las cuales se
inserta un auto del Alcalde Ordinario D. Carlos de Herrera en que se dispone, en virtud
de la petición que viene confirmada con las declaraciones de siete testigos, se admitan
los escritos de los dichos Beato y Olava-rriaga en papel de sello cuarto.

No sabemos exactamente cuánto tiempo duró la prisión de Olavarriaga. A pesar "de la


recusación y protestas que tengo hechas en escritos que de uniformidad con Dn. Pedro
de Olavarriaga mi compañero", "preso uno y otro, he presentado y los cuales de nuevo
reproduzgo", según dice Beato en documento en que pide se le confirme en su
nombramiento de Contador interino oficial de la Real Hacienda (8), ella debió
extenderse por todo el año 1722 hasta que. en 1723, la caída de Portales y Meneses, que
pone fin al primero de los tres períodos de su turbulenta gobernación y la asunción del
poder gubernativo por los Alcaldes, hizo posible su libertad. La verdad es que la
documentación sobre este punto falla y parece razonable seguir al cronista Blas José
Terrero, según el cual, Qlava-niaga y Beato, ya en libertad, fueron los que
decisivamente contribuyeron a la caída y prisión de Portales en 1723.

Aunque sabemos que todavía, el 12 de Julio de este año, Olavarriaga y su compañero


continuaban sujetos a proceso y otorgaban poder, renovando el que ya en 7 de Octubre
de 1722 habían dado, para que los representasen en su causa en la villa y corte de
Madrid, a las personas que en ambos documentos se señalan
.
Dice así Terrero ".. .a este tiempo aparecen en esta capital por los años de 1723, como
unos fatales cometas que se asoman para anunciar a la Provincia sus largas y funestas
revoluciones, Olavarriaga y Beato. Hechos estos capaces de la proporción, jugo y
utilidad que ofrecía esta provincia a favor de la suya í 11), seducen y embaucan a los
principales magnate? de esta capital a fin de que condesciendan y aun soliciten por su
parte que se establezca una compañía de comerciantes de Guipúzcoa, aparentándole
tantas ventajas a ésta, que no fue menester más para que la república y su cabildo,
preocupado de estas quiméricas ideas de felicidad que le habían hecho concebir,
mirasen este asunto con tanto interés y ardimiento que ni la fina política del Gobernador
(Portales) ni las persuasiones de los hombres de mayor carácter, ni las discordias más
injuriosas que se originaron de esto, ni la interposición del Ilustrísimo prelado, ni las
censuras con que éste procuró contener la insolencia de sus violencias, bastó para
hacerlos entrar en juicio. Obcecados con el fatal proyecto de abrazar una compañía que
después fue objeto de su mortal odio, y abusando de aquella facultad mal concebida y
tolerada, deponen del gobierno a Portales, con igual ludibrio que desvergüenza, el año
de 1723, y entrándolo en una prisión, entran en las funciones de gobierno los alcaldes
ordinarios que a la sazón lo eran don Juan Blanco Infante y don Miguel de Ascanio."

Coincide con lo anterior Sucre, al escribir que: "En esta época comenzó a hablarse en
Caracas de la formación de una compañía de comerciantes guipuzcoanos que
proporcionaría capitales para las siembras y el fomento de las haciendas, y comprarla
los frutos a precios muy ventajosos; idea que fue acogida con gran entusiasmo por el
Ayuntamiento y tal vez, por lo mismo, rechazada por Portales y su partido, lo que vino a
reanimar la discordia..." "Olavaniaga y Beato, agentes de los comerciantes
guipuzcoanos, no descansaban en atizar el fuego contra el Gobernador y el Obispo,
opuestos a su proyecto de compañía comercial, ni escaseaban tampoco sus promesas de
grandes utilidades y empleos en su empresa o los que Beato no era gulpuzcoano, sino
"natural de la villa de Salamanca la Real, sita en la Andalucía Baja". Registro Principal.
Testamentarías, 1773. Tomo 1-2, f. 110. favoreciesen el partido de los Alcaldes
aumentando así el número de sus adictos."

No nos interesa, en este momento, emitir juicios sobre lo anteriormente reproducido. Sí,
en cambio, hacer constar un hecho: que en 1723, en un clima de discordia entre el
representante del poder real y el cabildo y apoyándose en éste, puso en marcha el
proyecto de aquella empresa que habría de He gar a ser la Real Compañía Gulpuzcoana
de Caracas, don Pedro José de Olavarriaga.

3. La "Instrucción General y Particular..."


Pero Olavarriaga no había puesto en marcha su idea, a humo de pajas. Sin temor de que
se nos desmienta, podemos afirmar qué la tierra de Venezuela no había conocido nunca,
hasta su venida, un visitante que dedicara al estudio de su situación y recursos una
mente tan experimentada y minuciosa: ".. .hombre observador y de grandes
conocimientos en asuntos de comercio, hacienda y agricultura —son palabras del docto
Investigador García Chuecos (13)— hizo durante su estada en Caracas, 1718-1721, un
detenido estudio de las posibilidades económicas "de la Provincia" y esta fue la base de
su posterior actuación lo mismo en Venezuela, que en España, que cerca del Virrey de
Nueva Granada, alentando y propugnando el proyecto de la citada compañía de
comercio."

Tuvo, sin duda, colaboradores en esta empresa. El Ingeniero militar don Juan Amador
Courten, quien es autor de los planos y proyectos que ilustran la obra, desde luego, y
también probablemente, como apunta Arcila Parias (14) "tuvo seguramente la
colaboración de todos los funcionarios de Hacienda, y esto le permitió realizar un
trabajo sumamente valioso, el único que existe, entre los de su género, referente a la
provincia de Venezuela."

"Instrucción General y Particular del Estado Presente de Venezuela en los Años de 1720
y 21" es el titulo de este valiosísimo manuscrito que parece fue sustraído del archivo
donde se guardaba, yendo a parar a manos de alguna persona o institución de habla
inglesa, a deducir, como observa García Chuecos, no sólo de una nota escrita en idioma
inglés y de hechura moderna que corre en los primeros folios de la Instrucción original,
sino de la circunstancia de haber sido ofrecida en venta a la Academia Nacional de la
Historia por la librería londinense Maggs Bros Ltd. En 1939, el Gobierno Nacional
adquirió este precioso manuscrito, destinándole a la Biblioteca de la Academia Nacional
de la Historia.

Es realmente un hermoso manuscrito, aun desde el punto de vista meramente


caligráfico, por su hermosa escritura y los catorce mapas que lo ilustran, pero es, desde
luego, su valor intrínseco el que cuenta, por lo que es lamentable, como dice Arcila
Parlas, que aun esté inédito, ya que: "La divulgación de esta obra excepcional habría
evitado que se deslizaran tantos errores respecto al estado de la agricultura y del
comercio venezolanos en los años inmediatamente anteriores al establecimiento de la
Guipuzcoana."

Es, desde luego, mucho mas detallada y completa que la "Descripción" de José Luis de
Cisneros, con el mérito de haber sido compuesta cerca de medio siglo antes y, en la nota
en idioma inglés que antes citamos, se la define acertadamente al decir: "This is a
curious tnteresting volume, it may be called the Dooms Book of that-part oí
Colombia...", recordando el registro del gran catastro hecho por orden del rey Guillermo
el Conquistador.

El índice de la obra es como sigue:

Capitulo I.—Idea General de la Provincia de Venezuela, su temperamento, sus limites,


jurisdicciones, minas, frutos, ríos. Su Gobierno Político y Militar.

Capítulo II.—Estado presente de la Costa Marítima de la Provincia desde Macuto hasta


la punta de los Flamencos, sus puertos, valles, ríos, haciendas, nombres de sus amos,
arboledas de cacao, su producto, poblaciones y demás circunstancias que sirven de
instrucción a la planta de dichas Costas incluida en dicho capítulo.

Capítulo III.—Estado particular de los valles y jurisdicciones de Tierra adentro, en el


cual se da cuenta de las mayores poblaciones que hay en cada jurisdicción, sus
haciendas de cacao, nombre de sus amos, número de arboledas, producto de ellas, etc.,
trapiches y demás frutos que cada jurisdicción da por si, con otras varias
particularidades.

Capítulo IV.—-Estado presente del Comercio español y de la introducción de comercio


extranjero en esta Provincia.

Capítulo V.—Estado particular y presente del puerto y fortificaciones de La Guaira.

Capítulo VI.—Estado presente, particular y dimensiones de Puerto Cabello y de Río


Yaracuy con las dimensiones de su Boca.

Capítulo VII.—Razones que obligan a reparar las fortificaciones del Puerto de La


Guaira, a fortalecer a Puerto Cabello y la Boca del Río Yaracuy.

Capitulo VIII.—Proyecto de reparos con sus perfiles para el Puerto de La Guaira.


Capítulo IV.—Proyecto para Puerto Cabello, y la Boca del Río Yaracuy con sus
perfiles.

Capitulo X.—Gastos a que montan los proyectos de los capítulos antecedentes.

Capítulo XI.—Estado presente de la Real Hacienda en esta Provincia.

Capitulo XII.—Estado que tendrá dicha Real Hacienda, luego que sean completos los
proyectos susodichos.

Prescindiendo de la detallada relación que hace Olavarriaga del gobierno de la


Provincia, de su producción y consumo, etc., etc., vamos a eíectuar un rápido recorrido
de la obra, deteniéndonos en algunos puntos que estimamos oírecen mayor interés.

Ante todo, ha de decirse Que la obra lleva un prólogo, fechado en Santa Pe a 16 de


marzo de 1722 y firmado por Juan Amador Courten, el ingeniero militar ya citado, en
cuyo quinto párrafo podemos leer lo siguiente:

"Es a ejemplo de Vuestra Excelencia (el Virrey de Nueva Granada, Don Jorge de Villa
Longa, conde de la Cueva a quien la obra va dedicada), Señor, que sus ministros
repartidos en las Provincias de su Gobierno se esfuerzan a poder merecer el glorioso
título de su protección.

Y a este fin que Don Pedro José de Olavarriaga, Juez Enviado por Vuestra Excelencia
en la Provincia de Caracas, hizo la instrucción general del estado presente de la dicha
Provincia, en cumplimiento de las órdenes de Vuestra Excelencia, dejando a mi cuidado
los Proyectos militares más convenientes para la seguridad de la Costa Marítima, y la
restauración de los Reales derechos en ella, pero como los alborotos en aquella
Provincia, nacidos por varios émulos, ocasionaron su detención y prisión con el
indecoro que se ha hecho público, no tuvo lugar de dedicar a Vuestra Excelencia esta
obra hija de su trabajo..."

Al recorrer el manuscrito, vemos, en primer lugar, que no tenia Olavarriaga buena


opinión de la laboriosidad de los naturales de la Provincia, cuando escribe: "...en fin, se
puede asegurar que la Provincia de Venezuela fuera una de las mejores y de las mas
fértiles de todas las Indias Occidentales, si fuera ella cultivada, pero la flojedad de sus
vecinos es tan grande que, en medio de esta abundancia, apenas se halla lo necesario
para la vida..." Sin que acertara a explicarse si esta flojera era vicio que provenía del
temperamento de la tierra o si la fertilidad de esa misma tierra era la que les hacía
despreciar tal ventaja.

Ataca mucho la conducta de varios Gobernadores (aunque a ninguno nombra) que han
ejercitado "vejaciones" y "concusiones". Pensaban los tales, según Olavarriaga, que, en
virtud de la suma ofrecida para obtener un cargo, tenían derecho a vejar y perseguir a
los vasallos de su gobierno y: "10.000 pesos extranjeros ofrecidos han hecho perder
muchas veces a la Real Hacienda hasta un millón de pesos en cinco años de gobierno,
porque estos ministros han permitido ocultamente la salida de los frutos de la tierra a los
extranjeros, y la entrada de sus mercancías, haciendo ellos mismos este dañoso
comercio, por lo que no me espanto si algunos entre ellos han insinuado que era
imposible cortar de raíz el comercio de extranjería en esta Provincia, pues eran ellos
mismofi interesados en su continuación."

En el siguiente párrafo dice (con cita de San Agustín, como antes había citado a Quinto
Curcio, etc. etc) que también han venido algunos gobernadores buenos, para manifestar
a continuación: "...no suelen venir a estas tierras sino dos géneros de personas, o de los
que buscan a hacer fortuna, o de vagamundos quienes hallando más fácilmente la vida
en estas tierras que no en Europa, causan más perjuicio que provecho; es necesario que
un Gobernador impida a los unos enriquecerse con la hacienda ajena, ponga un freno
limitado a su avaricia y dé órdenes rígidas para que los otros trabajen."

Según él, a las familias que vienen en los navios de registro de las Canarias les dan
malas tierras, cosa que los ha forzado a buscar su vida en otros modos que la
agricultura.

Manifiesta que hay muchas familias isleñas en Caracas que apenas pueden mantenerse
con su trabajo y valiera más formasen pueblos: "porque, en fin, más conviene para el
servicio de Su Majestad en las Indias que los pueblos sean grandes y las ciudades
pequeñas, y es en el trabajo del campo y no en la ociosidad de la ciudad que los
hombres hallan una vida dichosa", reflexión, sea dicho de paso, que se nos antoja muy
de la idiosincrasia de un vasco.

Vuelve a hablar de las concusiones de los Gobernadores que "son tan grandes que yo
dudo si tienen ejemplo en el mundo". Y lo mismo expresa a continuación respecto de
los Tenientes o Cabos de guerra, Corregidores u Oficiales de Milicianos (y siguen las
citas de Quinto Cúrelo).

Del Gobierno Militar opina que: "aun está en peor estado que el político; no hay
fortificaciones ni almacén en orden, y los soldados no saben observar disciplina
alguna." Así no hay Almacenes en La Guaira, la "Taracazana"... es una casa alquilada
de la cual el alquiler ha costado mas hasta hoy que si la hubiesen fabricado
expresamente"; la Artillería está en mal estado, etc., etc.

En el Cap. IV: "Estado presente del comercio español, y de la introducción del comercio
extranjero en esta Provincia", hace un panegírico del comercio en general, como
generador de toda clase de bienes, y termina refiriéndose a lo aniquilado que está el de
Venezuela que se reduce a un navio registro de España, que aun no viene todos los años,
y otro de Canarias cargado de caldo y cuatro o cinco embarcaciones que cargan todos
los años una partida de cacao para la Nueva España. No debieran bastar, según él,
cuatro registros de España y seis u ocho de Canarias (no se necesitaría entonces comprar
como ahora el aguardiente a los holandeses).

Dice que el comercio español se reduce a 24.000 fanegas de cacao.


Establece que ninguna nación frecuenta tanto la costa marítima de Venezuela como los
holandeses. Estos venden sus productos mas baratos que los españoles, por las razones
que explica.

Se refiere, finalmente, en este capítulo a la situación estratégica de la isla de Curazao y a


la actividad de los judíos que la habitan.
Analiza, en el Cap. V, el estado de las fortificaciones de La Guaira, que estima, en
general, muy deficiente.

En el Capitulo VI, hace unas consideraciones sobre Puerto Cabe lio a cuyo puerto lo
considera "el mejor de toda esta costa y quizá de todas las Indias".

En el capitulo VII, se extiende sobre las "Razones que obligan a reparar las
fortificaciones del Puerto de La Guaira, a fortalecer a Puerto Cabello y la boca del rio
Yaracuy". Y, en el párrafo quinto de dicho capítulo, se lee que: "se ha de considerar que
Su Majestad no saca hoy en día provecho ninguno de la Provincia, antes los derechos no
bastan para las cantidades que Su Majestad tiene libradas y consignadas anualmente en
las Reales Cajas de la Contaduría de esta Provincia, de salarios de Ministros, dotaciones
de presidios, limosnas para religiosos misioneros, etc.", estampando en el siguiente
párrafo lo que sigue: "Al contrario, si se hubieran dado las providencias convenientes
para exterminar el comercio de extranjería, los derechos reales bastarán no digo
solamente para pagar las consignaciones actuales; pero también para mantener la Real
autoridad en la costa marítima de esta Provincia y asegurarla contra la continuación del
comercio extranjero, y a más de esto sobraba una porción muy considerable a Su
Majestad."

Examina y critica los remedios propuestos (cabos a guerra, comisiónanos, órdenes


fulminadas contra el comercio, cédula de Su Majestad para quemar el comiso, etc. etc.)
y los va desechando todos, incluso el de Corsarios que, sin embargo, reconoce es el
mejor de todos los propuestos "a condición de que tengan estos corsarios una retreta
segura en caso de fuerza mayor o para asegurar sus fuerzas", por lo cual, concluye: "El
mejor remedio es... fortalecer su costa indefensa hoy". Y para mejor hacer fuerza en esta
idea, expone a continuación las razones que obligan a reparar La Guaira, fortalecer
Puerto Cabello y fortalecer asimismo la boca del río Yaracuy.

Hacia el final (capítulo XI) recalca de modo concluyen-te el móvil que le impulsó a su
estudio: "...el motivo principal de toda esta obra es de buscar los medios más
convenientes por los cuales se restituya a Su Majestad la legítima cobranza de sus
derechos tan deteriorada por la frecuentación de los extranjeros a su costa marítima".

Poca atención hace falta prestar al examen del manuscrito de Olavarriaga para darse
cuenta de lo que él mismo representa, ya como fiel reflejo de las experiencias vividas
por su autor en Venezuela, ya, y sobre todo, como punto de partida y bosquejo del plan
de actividades de la futura Compañía de Guipúzcoa. En el primer punto, baste citar sus
repetidas alusiones a la conducta de ciertos Gobernadores y al problema del
contrabando. En cuanto al segundo, su interés profundo por la agricultura, la reseña
minuciosa que hace de todas las principales haciendas de cacao de la Provincia con el
recuento de los árboles de cada una; su encendido panegírico del comercio como padre
de prosperidades; su insistencia en la necesidad de reparar las fortificaciones de La
Guaira y boca del río Yaracuy y, sobre todo, Puerto Cabello, que serán así sólidas bases
de los corsarios que han de celar las costas en que ahora los contrabandistas pululan; su
vuelta, una y otra vez a la necesidad de terminar con el comercio ilícito para que la
riqueza de la Provincia no vaya a manos de extranjeros, frecuentadores de su costa
marítima, hurtándose la legitima cobranza de los derechos con los que la Real Hacienda
habría de obtener saneados ingresos, nos muestran, una y otra vez, al hombre que va
sembrando las ideas en que ha de fructificar la compañía cuya constitución se avecina,
proyectando amplias actividades en los dominios de la agricultura, el comercio y la
navegación.

4. Fundación de la R. C. Guipuzcoana.
Sabemos que Olavarriaga se hallaba en Caracas tan tarde como en noviembre de 1726
en víspera, sin duda, de su marcha para Guipúzcoa (*), donde sus informes debieron de
llegar al circulo de los más altos personajes, como el conde de Peñaflorída y otros, y
acaso alcanzaron valimiento en la corte madrileña.

El hecho es que para 1727, el proyecto de empresa comercial vasco-venezolana habla


tomado estado oficial en Guipúzcoa, que nombró a don Felipe de Agulrre, secretario de
su Junta Foral, como especial representante suyo, para tratar del asunto con el ministro
español Patino. Las conversaciones entre ambos cristalizaron en el convenio de 25 de
septiembre de 1728, después de aclaradas algunas dificultades como las que surgían, por
ejemplo, de las modificaciones que en el régimen normal del comercio español en
América, suponía que el tráfico se hiciera por puertos vascos, como, de acuerdo con su
antigua libertad, deseaban los guipuzcoanos.

En la Real Cédula que encabeza el citado convenio, leemos algunos párrafos que nos
traen a la memoria ideas que conocimos a través de nuestro recorrido por la
"Instrucción" de Olavarriaga; asi: "Por cuanto que para remediar la escasez del cacao
que se experimentaba en estos mis reinos, "ocasionada de la tibieza de mis vasallos en
aplicarse al tráfico de este género con las provincias de América sin pender del arbitrio
de extranjeros que indebida y fraudulentamente lo disfrutaban... Y habiendo en este
estado concurrido la Provincia de Guipúzcoa, ofreciendo por su parte a obviar los
graves daños y perjuicios expresados con utilidad de mi Real Hacienda..., con tal que yo
fuese servido concederla permiso de navegar con Registro a Caracas, dos Navios al año,
de 40 a 50 cañones armados en guerra... y la de corsear en aquellas costas... tuve por
bien mandar que esta proposición se examinase con atenta reflexión..." El resultado de
todo lo cual, haciendo un extracto del articulado, es como sigue:

Art. 1» "Que los naturales de Guipúzcoa, formando Compañía, han de enviar a Caracas
dos navios de Registro cada año, de cuarenta a cincuenta cañones cada uno, cargando en
ellos frutos de estos Reynos y otros géneros con que permutar el cacao y los demás de
aquellos parajes y en llegando estos navios a La Guaira, ha de quedar verificado el
Registro de ida. Desembarcarán allí lo que sea para Caracas y pasarán con lo demás a
Puerto Cavello, llevando en él un Oficial Real o persona de satisfacción que nombrasen
los-Oficiales Reales para que entiendan en el resto de la descarga. Hecha esta diligencia
pueden los Factores del Registro traficar libremente todos los efectos del Registro. Para
la vuelta, recogerán en Puerto Cabello y Caracas cuantas mercancías obtengan de tierra
adentro. Los dos navios descargados, solos o acompañados de embarcaciones menores,
saldrán a impedir el comercio ilícito, pudiendo extender su navegación desde el Rio
Orinoco hasta el de la Hacha.

Art. 2.° Que los navios se cargarán en puertos de Guipúzcoa y harán viaje directo a
Caracas tomando los registros el Juez de Arribadas de San Sebastián. Y como en estos
puertos hay absoluta exención de derechos, satisfará la Compañía por vía de servicio el
equivalente a los derechos de salida... "sin que esto perjudique en modo alguno a la
franqueza absoluta de Guipúzcoa en frutos propios y en los demás comercios, como
siempre se ha practicado."

Art. 3.° Que los navios de la Compañía, a su vuelta de Indias han de aportar a Cádiz.
Desde allí, donde pagarán los derechos de toda la carga, se llevarán a Cantabria la parte
que le parezca a la Compañía, y desde allí se hará el abastecimiento de cacao y demás
frutos de Indias a Guipúzcoa, etcétera, etc.

Art. 4.a Que a la Compañía se le hacía franca del derecho de tonelaje y otras alcabalas,
excepto el correspondiente al Seminario de San Telmo en Sevilla.

Art. 5.° "Que Su Majestad se reserva conceder semejantes permisos a otras de distintas
circunstancias para el mismo comercio y navegación de Caracas, según fuese de su Real
agrado, sin que por eso la Provincia cese de continuar sus esfuerzos, para proseguir el
armamento estipulado."

Art. 6.° Que las presas hechas por la Compañía no han de pagar derechos algunos de
alcabala...; que se han de re-
partir aplicando los dos tercios para la Compañía y el otro tercio para oficiales y
tripulación: que este repartimiento lo hará en Caracas el Juez Conservador; que los
Factores podran vender en tiendas de Caracas, etc., los géneros apresados y que, si se
hallan porciones de cacao de sobra, podrán enviarse a Veracruz en embarcaciones
menores de su cuenta (no en los dos navios grandes de Registro).

Art. 7." Que el conocimiento y determinación de presas corresponde al Juez


Conservador particular, "aprobado por mi", el cual ha de ser el Gobernador que es o
fuere de Caracas, con inhibición de Virreyes, Audiencias, etc., etc., "sin embargo de las
leyes u órdenes mías que haya en contrario; que las apelaciones serán al Consejo de
Indias; y que siempre que haya causa legítima "pasará a remover ai expresado Juez
Conservador".

Art. 8 ° Que la Compañía puede armar embarcaciones menores para patrullajes de


costas...; y que las patentes de Capitanes de Mar para las embarcaciones referidas en
Caracas las ha de dar en mi Real nombre el Gobernador de aquella Provincia de
Caracas, "sólo a las personas que le propusieren los Directores de la Compañía".

Art. 9.° Cómo deberán enviarse a España desde Caracas, las embarcaciones extranjeras
o contrabandistas apresados, cargando en las embarcaciones menores el cacao para
España.

Art. 10. Que los navios de la Compañía pueden apresar también embarcaciones de
piratas y contrabandistas, transmitiendo al ministerio en caso de presas, avisos
anticipados, antes de que de aquellos puertos salgan los navios para España.

Art, 11. Que el Juez de Arribadas de Navios de Indias habla de ser el que conociese de
las presas que hicieran los navios de la Compañía a su vuelta a España, con apelación al
Consejo de Indias.

Art. 12. Que se concedía a la Compañía sus primeros viajes a Caracas con navios,
aunque íueran de construcción extranjera, relevándola de los derechos correspondientes
"en consideración a los crecidos gastos que ha de tener en este armamento, tan de mi
Real servicio..."

Art. 13. Que se autoriza a la Compañía de Caracas a surtir de géneros a los puertos de
Cumaná, Trinidad y la Margarita, cuando no hubiera registro de España en ellas y para
que no tuvieran pretexto para el contrabando.

Art. 14. Que, en caso de arribada forzosa de algún navio de la Compañía a Maracaibo o
Santa Marta, se le dé auxilio por los empleados de S. Majestad que no han de pretender
inmiscuirse en su carga, etc.

Art. 15. Que la Armada de Barlovento ha de reputar como amigos a los navios de la
Compañía y prestarles todos los auxilios que necesiten.

Art. 16. Que deberá observarse la instrucción del año de 1664 y las Reales Cédulas de 2
de septiembre y 1." de octubre de 1720 sobre el comercio de Caracas "en todo lo que no
se oponga a las condiciones de esta Contrata".

Art. 17. Que se expidan las oportunas Reales Ordenes a los Ministros de Caracas a fin
de que no se acusen a los navios de este Registro ni a sus Factores "las demoras y
perjuicios experimentados en los últimos años".

Art. 18. Que Su Majestad ofrece mantener a la Compañía bajo su Real protección y
amparo y que a todos los dependientes de ella se guarden las preeminencias de que
gozan los Oficiales y gente de tripulación de mi Real Armada a proporción del carácter,
grado y empleo de cada uno, "sin que el interesarse en este Comercio sirva a alguno de
desdoro sino de nuevo blasón y lustre de su nobleza", etc., etc.

A la vista del articulado, escribe Arístides Rojas: "Jamás habían firmado los monarcas
españoles una real cédula más explícita y honorífica que aquella que crea la compañía
de los vascos en la tierra venezolana. Exoneración de algunos derechos; rebaja de otros
en beneficio de los nuevos introductores; la libertad de servirse en los primeros tiempos
de buques de cualquier nacionalidad; todas las franquicias en fin, prerrogativas y
favores que colocaban los factores de la Compañía al nivel de los oficiales de la real
armada española, daba a la asociación mercantil un carácter de respetabilidad
imponente, hasta entonces desconocido en los países de América. Todavía más: era un
mérito servir directa o indirectamente al sostenimiento y ensanche de aquélla, según
termina la real cédula firmada por Felipe V. Era la primera aristocracia mercantil
íundada en el Nuevo Mundo"

Palabras magníficas las del maestro venezolano, pero que envuelven el desconocimiento
de algo fundamental y que conviene dejar bien en claro, de una vez por todas: que
Guipúzcoa, en aquella época, era un Estado Ubre y soberano que sólo estaba unido a la
corona de España en la persona de un rey común; regida por su propia asamblea
legislativa, sin obligación alguna de prestar servicio militar, gozando de absoluta
libertad de comercio, nobles todos sus hijos por derecho de naturaleza, etc., etc., todo
ello de acuerdo a sus propias leyes conocidas más bien bajo el equivoco nombre de
Fueros. La Cédula de Felipe V no hacía mas que reconocer ese estado de derecho y
respetarlo en los puntos en que él tenía relación con lo contratado; sin conceder
privilegios que estaban de más.

Cuando este contrato fue firmado, Guipúzcoa ordenó la constitución de una Comisión
presidida por don Francisco de Munibe e Idiaquez, conde de Peñaflorida, la cual, el 17
de noviembre de 17^:8 presentó las bases constitutivas de la Compañía de Caracas. Para
el estudio de ellas, el Consulado de San Sebastián había procedido a recoger
información pertinente sobre organización de compañías, especialmente sobre la de
Ostende "como la mejor regulada y arreglada sobre las bases de las otras". Con estos
datos foráneos, sobre los que trabajó la honda experiencia de aquellos hombres de la
estirpe de los compiladores de las célebres Ordenanzas de la Ilustre Universidad y Casa
de Contratación de Bilbao que durante siglos han regido como Códigos de Comercio de
la América española, se redactaron dichas bases constitutivas que, una vez aprobadas en
Guipúzcoa, fueron remitidas por su Gobierno Poral a la corte de España donde,
asimismo, fueron aprobadas.

Según esas bases, se daba a la Compañía una constitución semejante a las modernas
compañías anónimas. Cada acción era de 500 pesos. Había cinco directores con 5.000
pesos anuales de sueldo cada uno, debiendo ser dueños de diez acciones, cuando menos,
y poseer los conocimientos de comercio, sin que pudieran ser parientes entre ellos en
primero y segundo grado de consanguinidad. Cada cinco años, como máximo, debían
convocar a Junta general de acciones en !a cual tendrían voto los que poseyeran ocho
accionistas por lo menos. A la Junta general corresponde lo concerniente al buen
gobierno de la Compañía; lo relativo al establecimiento de oficinas, empleados, salarios
y nombramientos y separación de directores y empleados. Los directores y los revisores
no pueden comprar géneros ni pertrechos de la Compañía, ni venderlos sí no es en
remate público. Dichos directores dispondrán lo concerniente al armamento de navios y
construcción de los mismos. De su incumbencia seria el nombramiento de oficiales de
navios, sin que pudieran usar dichas embarcaciones de la Compañía para su particular
comercio. Una especial previsión estatuía la convocatoria para una Junta General
preliminar cuando fondos suficientes estuvieran a mano para los primeros barcos, Al
lado de estas y otras disposiciones de orden mercantil, citaremos estas dos de orden
religioso y patriótico: que la Compañía se constituía bajo el patronazgo de San Ignacio
de Loyola y que los directores y revisores debían jurar en la ciudad de San Sebastián,
ante el primer Diputado Poral de Guipúzcoa, la observancia del convenio citado, así
como estas bases y demás disposiciones que las Juntas generales de accionistas
acordaren.

La Real Compañía Guipuzcoana queda constituida. La idea puesta en marcha por


Olavaniaga en Caracas, al comienzo de la gobernación de Portales y Meneses, plasmaba
justamente al terminar éste su mandato. Simple coincidencia, sin duda; pero uno no
puede dejar de tener presentes las palabras del historiador Sucre, cuando, refiriéndose al
año 1725, recuerda "las muy poderosas influencias que Portales debía de tener en la
corte... a pesar de los promotores de la compañía comercial, hombres de valimiento en
Madrid...", hacia los cuales, añadimos por nuestra cuenta, había de sentir mortal
enemiga, nacida de sus enconadas luchas en Caracas.

Como quiera, había nacido la Guipuzcoana sobre la cual no es este el momento ni nos
corresponde estampar juicio. Pero sí consignaremos este hecho: que si es cierto que el
siglo XVIII, aquel que, según Germán Arciniegas, se caracteriza por la aparición de un
hombre nuevo que empieza a hablar y expresarse en americano, es el que determinó en
Venezuela, como en el resto de América, la incubación del sentimiento nacional y la
gestación del movimiento independen-tlsta, nadie podrá negar a la Compañía de
Guipúzcoa con todos sus aciertos y errores, el papel preponderante que durante ese siglo
jugó en esta tierra. El maestro Bello lo sabrá decir con palabras concluyentes: "Es a la
Compañía Guipuzcoana a la que hay que atribuir los progresos y los obstáculos que han
alternado en la regeneración política de Venezuela."

5. Gobernación de Don Sebastián García de la Torre.

El día 15 de julio de 1730 zarpaban del puerto de Pasajes los tres primeros barcos que
enviara a Venezuela la Compañía Guipuzcoana, "después de haber recibido las
bendiciones de los sacerdotes, y acompañados por los cantos religiosos de sus
habitantes, franqueaban el estrecho paso, cavado por la naturaleza entre las altas
montañas, que hace comunicar la bahía de Pasajes con el Océano" . Uno de esos barcos
era la fragata "San Ignacio de Loyola" y a su bordo venían muchos altos empleados de
la Compañía, con don Pedro José de Olavarriaga a la cabeza, y con ellos el Coronel de
Infantería don Sebastián García de la Torre, nombrado Gobernador y Capitán General
de Venezuela. A petición de éste, el contador certificó que en estos navios hablan
registrados 564 fardos, 237 cajones, 20 barriles de mercaderías y 159 cesticos con
crisoles, midiendo en total 9.511 palmos

El 4 de septiembre llegó a Puerto Cabello Olavarriaga con los tres buques, y desde allí,
como director de la Compañía, "dirigió una circular a los cabildos, participándoles su
feliz arribo y pidiéndoles algunos informes, para más asegurar el acierto en su
importante comisión. Seguidamente, mandó establecer factorías en Caracas, La Guaira,
Puerto Cabello, valles de Barquisimeto y Coro... Puerto Cabello fue escogido por centro
de sus principales almacenes". "Hasta entonces aquella población —seguimos citando a
Baralt— no se componía sino de barracas miserables construidas por pescadores y
contrabandistas de las islas; y habiendo logrado sustraerse constantemente a la
obediencia del gobierno, era, menos que un pueblo, guarida de bandidos, factoría de las
colonias holandesas y asilo de los criminales. La Compañía empleó felizmente sus
fuerzas y recursos en dar orden y arreglo a la población: construyó en ella y en el puerto
algunas obras útiles, y muy pronto regenerada aquella sociedad, creció y prosperó
considerablemente." Hasta aquí Baralt.

Por nuestra parte, al leer eso que se dice de regeneración de Puerto Cabello y de
construcciones en la ciudad y en sus puertos, no se nos ocurre otra cosa que remitir al
lector a la "Instrucción" de Olavarriaga donde la necesidad de esas obras y mejoras es,
una y otra vez, contemplada.
.
"Por esta misma época —dice Sucre— se estableció en Caracas la oficina principal de
la Compañía Guípuzcoana. Muchos de sus funcionarios, jóvenes distinguidos recién
llegados de España, que hablan traído recomendaciones de amigos y parientes, y que,
siguiendo la hospitalaria tradición de nuestros abuelos, habían sido hospedados en las
casas de las principales familias, deseosos de divertirse y de hacer simpática su
compañía, promovieron una serie de fiestas en las que Introdujeron junto con las nuevas
modas en los trajes, nuevos usos sociales menos ceremoniosos que los de la corte
austríaca conservados en Caracas; quedando desde entonces íntimamente relacionados
los de Guipúzcoa con la aristocrática sociedad caraqueña.

Estas novelerías, y la liberalidad de la Compañía al principio de su fundación, trajeron


mucha animación social y una gran actividad comercial y agrícola, iniciadora de un
rápido progreso material desconocido en Caracas anteriormente. Pero, pasado algún
tiempo, y como en definitiva los favorecidos de la Compañía fueron pocos y muchos los
desencantados, comenzaron las quejas, y tras ellas llegaron a Caracas rumores de
sublevaciones que pronto se supo eran ciertas"
Era la rebellón de Andresote.

6. La Rebelión de Andresote.

Si hay un punto sobre el que apologistas y adversarios de la Compañía Guipuzcoana


estén de acuerdo es este: que los primeros años de la empresa vasca fueron fecundos en
bienes, no sólo para ella, sino también para Venezuela y la Corona. Estos años en que
—no se olvide— no disfrutaba aun, al menos legalmente, de la exclusividad del
comercio que en 1742 llegó a conseguir, son los que hicieron a autor tan severo para
con la Compañía como lo fue, p. ej. Baralt, escribir: "Ora fuese por el deseo de ganarse
el afecto de los naturales, ora por el de acreditarse en la corte para conseguir mayores
mercados, es lo cierto que, en los primeros años, la Compañía vendió sus mercaderías a
precios más altos, por supuesto, que los holandeses, pero moderados; que compró los
frutos del país sin enormes ventajas, y que, como era consiguiente, aumentó las rentas
públicas con los derechos de una exportación que si no era, en realidad, mayor respecto
del país, lo era, sin duda, respecto del erario" . Y no dejemos de citar aquí las palabras
de Andrés Bello cuando, después de hacer un breve recorrido histórico de los primeros
años de la Guipuzcoana, escribe: "La lisonjera perspectiva (pie acabamos de presentar
justificara siempre los primeros años de la Compañía de las justas objeciones que
pueden oponerse contra los últimos que precedieron a su extinción"
.
No, el levantamiento de Andresote que tan de inmediato siguió a la instalación de la
Compañía en tierra venezolana, no fue consecuencia de los procederes despóticos de la
empresa vasca, como quieren algunos, ni creemos pueda pretenderse que se trate de un
espontáneo estallido de la conciencia nacional venezolana en un comienzo de gestación,
como por otros se estima; "...la del zambo fue una aventura en la que sólo vemos
aparecer el gran coro del agro encarnado en los negros, los indios y los mestizos"

Aventura, añadimos nosotros, suscitada, fomentada y sostenida no sólo con dineros y


armas, sino con hombres propios armados, como pronto veremos, por aquellos a
quienes la instalación y el activo funcionamiento de la Compañía habían venido a herir
en lo más vivo de sus intereses y a privarles de las enormes ganancias que realizaban en
el comercio clandestino con Venezuela: los comerciantes holandeses de la vecina isla de
Curacao.

No es nuestro objeto hacer aquí la historia de esa rebelión. A través de los tres
volúmenes del "Expediente sobre el zambo llamado Andresote" que fueron copiados del
Archivo de Indias por el inteligente celo del Hermano Nectario María y que pueden
consultarse en el Archivo de la Academia de la Historia, extractamos solamente lo que
interesa a la actuación de Olavarriaga en este asunto en que, desde un principio, le tocó
participar.

Correspondía a Olavarriaga, como Director General de la Real Compañía Guipuzcoana,


iniciar el proceso contra los levantados de la región del Yaracuy. Lo hará en dos
direcciones : la primera, ante las autoridades españolas; la segunda, ante los holandeses
del Curazao.

En el primer aspecto, vemos que Olavarriaga formula concreta denuncia (21) a tenor de
la cual: "...es notorio el hallarse en las costas de sus valles y especialmente en el río
Yaracuy un zambo nombrado Juan Andrés, alias "Andresote" levantado contra Su
Majestad y dicha Real Compañía con grande porción de indios y negros cimarrones
armados de flechería, armas de fuego y otras ofensivas; cometiendo gravísimos Insultos,
robos y muertes, todo a fin de mantener a guerra viva el comercio furtivo con los
extranjeros en dichas costas, mediante el fomento, favor y ayuda de los extranjeros con
los mismos criollos, para lograr el traslado y transporte de sus mercaderías y frutos,
"Que siendo de la primera obligación de la Real Compañía a mi cargo el impedir y
exterminar dicho comercio" he tomado providencias por medio de los comisio-narios
dos de ellos Domingo de Urresti y Domingo de la Cruz Salamanca que yendo de
pesquisa por el río Yaracuy fueron detenidos por Andresote y sometidos a interrogatorio
y les dijo, entre otras cosas, que cualquier noche saquearía el almacén de Puerto
Cabello; que tenía infinitos amigos así en la dudad como en todas partes; también
consta que, además de los cincuenta hombres de la comitiva del dicho Andresote, se
hallaban incorporados con ellos mas de sesenta holandeses armados que estaban
entendiendo en el comercio y embarque de distintas porciones de cacao y tabaco que
bajaron por el río Yaracuy en distintas canoas, en cuyo comercio íurtivo estaban
ejercitadas tres valandres holandesas" (extremo que prueba Olavarriaga con sólidos
testimonios: carta de Aragüita que le había dirigido Nicolás López; testimonio escrito
de Felipe Luis Alvarado; testimonio de Juan Fuentes, etc.);

Que dicho levantamiento suena sólo ser hecho con el fin de mantener, a guerra viva, el
comercio furtivo en opósito del embarazo que se le pone por dicha Rl. Compañía a la
cual, así como a la Real Hacienda, causa gravísimo daño y perjuicio: Que se hagan las
averiguaciones y se apliquen los castigos necesarios-; Que si se llegase al anunciado
incendio de los almacenes de Puerto Cabello nunca se averiguaría si lo han hecho los
holandeses solos o dho. Andresote y quedaría la Real Compañía Guipuz-coana sin
recurso para pedir la satisfacción del daño; Que se hallan mas de 20.000 etiopes"
levantados de sus amos que, como cuando el alzamiento del negro Miguel, pondrían en
gran peligro esta provincia tan abierta e indefensa", etc.

Al mismo tiempo que iniciaba así las diligencias de acusación contra los levantados del
Yaracuy, Olavarriaga, procediendo en otra dirección, envía a la isla de Curazao como
apoderado suyo a Juan José de Ureta quien presenta en la isla demanda conteniendo
diferentes quejas sobre las hostilidades "comitidas por capitanes que navegan de esta
isla con la dicha Compañía Guipuzcoana y otros vasallos de Su Majestad Católica de
España", acusándolos, concretamente, de la intervención que habían tenido en los
sucesos del Yaracuy y en el fomento del trato ilícito. Pero el Consejo de la isla hurtó el
cuerpo, muy lindamente, disponiendo, por su fallo del 18 de febrero, que no había por
qué castigar a los capitanes por haber sacado el cacao que se supone hecho ilícitamente,
ya que hay constancia escrita de que fue pagado hasta el último maravedí; pero los
condenan a pagar las "armas y algunos efectos que algunos de sus marineros" hallaron
abandonados en el camino y fueron sacados del Yaracuy. Nos consta también que
apoderó a D. Ignacio de Loperena para que lo represen*

Conocido es el fin que tuvo la rebelión de Andresote. No es nuestra misión ocuparnos


aquí de ello. Pero sí llamaremos la atención sobre ciertas acusaciones que, en el
"Expediente" que estudiamos, resultan contra los dos principales actores de la represión:
el director Olavarrlaga y el Gobernador Garría de la Torre. A éste, en varias cartas
insertas al final del s-igmv do de los tres tomos de que ei "Expediente" se compone, le
acusa el Contador Mayor de Cuentas de Tierra Firme, Don Martín Madera de los Ríos
(la primera carta es fecha 9 d« febrero de 1732) de una serle de "tiranas injusticias", así
como de vartos delitos (robos, etc.) En cuanto a Olavarnaga, vemos (declaración de
Pedro Matos, vecino de Barquisimeto) que los capitanes holandeses le inculpan de
haber introducido en la Isla (Curazao) "porción de cargas de tabaco y cacao".

Esto, según Andresote, quien también le dijo al declarante Matos que "de dicha
Introducción hecha por Dn. Pedro de Olavarria-ga, pretende hacer Información en la isla
de Curazao la que le han ofrecido muy plenísima por manos de sus habitadores para
ponerla en el Consejo: este es el despecho con que habla y responde (23).

El hecho es que prendió la discordia entre los dos poderes y las mutuas acusaciones
llegaron al Rey con el resultado de que éste enviara a Venezuela, como Juez Pesquisidor
y Comandante General con "autoridad superior al Gobernador y Capitán General y
demás Ministros de ella" al Licenciado Don Martín de Lardlzabal, del Consejo de 8. M.
y que a la s&rón desempeñaba la Alcaldía del Crimen en la Real Audiencia de
Zaragoza.

7. Gobierno de Don Martín de Lardizábal

El 15 de diciembre de 1732 se hizo cargo del gobierno Lardizábal, quien, de inmediato,


comenzó sus pesquisas, el resultado de las cuales, por lo que concretamente se refiere a
García de la Torre, terminó en sentencia contra éste de la que apeló al Consejo de
Indias. Como los autos fueron enviados a España, no existe en el Archivo de Caracas ni
siquiera copia de la dicha sentencia ni del resultado de la apelación. Únicamente, en la
colección de Reales Cédulas podemos ver una, fechada en San Ildefonso, el 2 de
octubre de 1735, por la cual el Rey ordena se le permita a García de la Torre salir del
convento de San Francisco para regresar a España a dar cuenta de su gobierno. Se
dispone que esto se realice en el primer navio de la Compañía Guipuzcoana que haga
viaje a Caracas y que en él "embarque el referido Gobernador Dn. Sevastian García de
la Torre con su mujer y familia", encargando "al comandante del Bajel la atención y
buen trato que debía tener con su persona asta entregarle en el Tribunal de la Cassa de
Conttración de Indias que reside en Cádiz"; cosa que se cumplió al año siguiente.

Por lo que toca a Olavarriaga, sabemos que el Gobernador García de la Torre había
operado autos contra él, Beato y otros Factores de la Compañía Guipuzoana "en razón
del comercio ilícito que tenían en Curazao".

En la representación elevada al Gobernador y Capitán General, sobre lo perjudicial que


ha sido "el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana en la provincia", por Don
Alejandro Blanco Villegas, Don Silvestre de Liendo y Don Juan Vicente Bolívar (año
1734) se pide, entre otros testimonios, el de esos autos que debían de estar en el oficio
de Don Faustino Areste y Reyna, "y en caso de no hallarlos en dho. oficio,
certificárnoslo dho. Dn. Faustino declare el referido Don Francisco Areste su antecesor,
bajo la religión de Juramto. si saue de su paradero y en caso de encontrarse, se agreguen
también a dhos. autos"

En auto de 3 de febrero de 1735 puede verse se manda atender a dicha solicitud


diciendo que "Dn. Faustino Areste y Reyna solicite en su oficio los autos q. estas parttes
piden y hallados que sean se dé de ellos testimonio a estas parttes"

Pero "resultó por la diliga, que consta en los autos al fo. Treinta y ocho Bto. el dar por
respuesta dicho Esno. (D. Faustino Areste y Beyna) no para en su oficio por no
habérselos entregado su padre al Tpo. que se lo renuncio y que en fuerza de solicitud
que hiso de los mencionados autos le aseguró al referido su Padre haverlos entregado y
exivido al sr. Dn. Martín de Lardizaval siendo Comandte. Gl. de esta Provincia, en
virtud de auto y que proveyó para ello luego que tomo posesión deste Govierno, y
siendo asi que el recosimto. y ocultasion de los mensionados autos.

Hecho por el Auxiliante y Patrocinador de dha. Compañía para que no se descubriesen


los excesos de dhos. factores aun a los primeros rudmtos. de su establecimiento en esta
Provincia que han continuado hasta el Tpo. presente, no puede ni deue parar perjuicio al
dro. de esta dha. ciudad en punto de los más principales enque tiene fundada su defenza
y enestos términos alegando porel mérito de dhos. autos como si constasen acumulados
aesto es constante resultaba deellos conla mas poderosa, concluyente y exhuberarite
Justificación al comercio extranjero que publico executaron y practicaron los
mencionados factores Luego que llegaron aesta Provincia y se establezio enella la dha.
Compañía Hasiendo benir de la isla de Curazao conla misma publicidad Valandras, y
otras embarcaciones cargadas De efectos de Mercaderías a vordo délas suyas en cambio
de Cacao y Tabaco q. Retornavan a la dha. compañía las expresadas embarcaciones
extranjeras teniendo las de dha, compañía cerradas sus Vodegas Mas tiempo de seis
meses en el Puerto de Cavello sin quererlas Abrir, y esta vez era porque les constaba no
tener ni aun la veintena parte de géneros de Castilla para por pronto remedio abrir la
primera feria, y paliar a los compradores de. Sumarla se hallara puesto en estos autos, y
por ellos hauer sido aquellos y serlo también los que después han continuado los
mismos excesos Reos de Delicto Crimen ."
.
El apasionado lenguaje de esta exposición inconclusa de Blanco y Villegas con que se
termina el tomo XVII de la colección DIVERSOS del Archivo General de la Nación, no
nos ha de hacer perder de vista dos hechos capitales: el que, en efecto, se operaron autos
contra Olavarriaga y otros factores de la Compañía, en razón del comercio que se
suponía hacían con Curazao, y que estos autos desaparecieron sospechosamente.
Desaparición muy sensible, pues nos impide saber hasta qué punto eran verdad esas
acusaciones de tráfico ilícito que vimos hechas contra Olavarriaga, por primera vez por
Andre-sote, y a las que García de la Torre da forma legal en los mentados autos.

Dudamos de que el paisanaje y la amistad llevasen al nuevo Juez Pesquisidor y


Comandante General Don Martín de Lardizabal a la dolosa ocultación de pruebas de
que le acabamos de ver acusado. Lo cierto es que "hábil juez y sagaz político como era,
llenó Lardizabal todos los requisitos legales e hizo resaltar en sus informes los
beneficios reales que la Compañía había hecho a la agricultura, al comercio y al fisco"
(28) y "la pesquisa salió a gusto, satisfacción y complacencia de esta Compañía
inmaculada que en virtud de ella quedó justificada, canonizada, triunfante..." (29), y que
comunicó al Rey en su Consulta del 8 de julio de 1733, que no resultaba cargo alguno
de los que se imputaban.

Por el mismo tiempo, la Compañía, bien sea que atendiera a lo que de real hubiese en
esas acusaciones contra Olavarriaga, bien que estimara medida de buena política
contrabalancear el efecto que habría de causar en la Provincia la destitución de su
Gobernador, convertido en declarado enemigo de los guipuzcoenos, procedió a separar
de su cargo de Director a don Pedro de Olavarriaga, sustituyéndole por don Nicolás de
Francia.

La figura de Olavarriaga queda en la penumbra para, al poco más de un año, perderse en


las sombras eternas. Roto, sin duda, su organismo por los embates de tanta empresa y
trabajo, el 19 de mayo de 1735, "enfermo de achaque grave" que no le permite firmar,
otorga poder para testar, al dicho Francia, "persona de toda mi confianza", y fallece al
día siguiente. Ese instrumento nos hace saber que, como por su apellido
sospechábamos, Olavarriaga no era guipuzcoano sino vizcaíno, "hijo legítimo de
Francisco de Urrialdua y Olavarriaga que hoy vive y de Ana de Urquieta, difunta,
vecinos de la villa de Marquina" (I). Y en el testamento que, cumpliendo el encargo,
Francia otorga, leemos que Olavarriaga era "natural de la Anteiglesia de Arrazua,
partido de la villa de Marquina en el Señorío de Vizcaya" (II). Lo cual podría explicar
una posible vinculación con el Conde de Peñaflo-rida, presidente, como vimos, de la
Comisión que, en 1728, redactó las bases constitutivas de la Compañía de Caracas y
quien, por su rama paterna de los Munibe, procedía de dicha villa vizcaína; aunque hay
un error en el texto, pues Arrazua petrenece al partido de Guernica y no al de Marquina
de donde, en todo caso, eran los padres de don Pedro José. Por este documento,
sabemos también que Olavarriaga "anduvo por los reinos de Perú" antes de residir en
Bogotá, de donde llegó a Caracas. Su vida andariega conoció un remanso cuando "...en
el lugar del Pasaje de la parte de Fuenterrabia, trató para casarse con doña Teresa
Ignacia de Noblezia Echa-be"; pero aún ese fue breve. Los preparativos de partida de la
expedición guipuzcoana apremiaban. El 15 de julio de 1730, zarpaba de Pasajes el navio
"San Ignacio de Loyola", en el que venía Olavarriaga, al frente de la empresa de
Guipúzcoa, después de haber dejado poder a don José Miguel de Bildo-sola para que, en
su nombre, desposase, por palabras de presenté, a Teresa, quien, un año más tarde, el 26
de julio de 1731, ".. .después de haber pasado a esta parte. :" ratificaba su casamiento
con aquel hombre que, al poco, volvía a dejarla, esta vez para siempre. Aquel hombre,
que apenas había podido gustar de otro reposo en la tierra que el que para sus huesos le
reservaba la sagrada de Venezuela, allá en la Capilla Mayor del convento de la Merced.

Reconocimiento Real de los servicios, para represión


del contrabando, prestados por la R.C. Guipuzcoana,
en el tiempo de Olavarriaga.
"Real Cédula
El Rey: Por cuanto hallándome enterado de los favorables efectos que ha producido la
Compañía Real de Guipuzcoa en la costa de Caracas, pues con su celo ha procurado
ahuyentar el comercio ilícito que introducían los extranjeros en grave perjuicio de sus
naturales y de mis reales intereses, y siendo conveniente procurar, por todos medios, la
conservación de la referida compañía, he resuelto concederla que en el cobro de los
créditos que tuviere por razón de las mercaderías u otros efectos que se hubieren
entregado al fiado y se hubiere cumplido el plazo en que se debieron pagar, se proceda
en la misma forma que se ejecuta con los marave-dices reales y se concedió a los
registros que navegaron a la referida provincia, las compañías del Marqués de Monte
Sacro, don Alfonso Ruíz Colorado y don Juan Francisco Melero, sin diferencia alguna.
Por tanto, mando al, gobernador y oficiales Reales de la referida Provincia de Caracas y
a otros cualesquiera Ministros y Justicias a quien tocare, guarden y cumplan y ejecuten
esta mi resolución en todos los casos que se ofrecieren de que la compañía tenga que
pedir fe satisfacción de los efectos que, según queda referido hu-llfeae entregado ai
fiado, por ser así mi voluntad y convenir a mi servicio. Fecho en Sevilla, a 2 de junio de
1732. Yo el Rey. — Don José Patino.

Es conforme a la Cédula Real de su contenido que queda en mi oficio a que me remito,


y de requerimiento de la parte de la Beal Compañía Guipuzcoana, hice sacar esta copia
fecha en Caracas a 28 de julio de mil setecientos cincuenta y cinco, y en fe de ello la
signo y firmo.
En testimonio de verdad Francisco Castrillo" (III)
Apéndice 2.D
Pacto de reedificación y arriendo de la casa que pasa
a ser sede de la Factoría de la Compañía Guipuzcoana
en La Guaira.
"En la ciudad de Santiago de León de Caracas, en ocho de Enero de mil setecientos y
treinta y cuatro, ante mí el escribano público mayor de Gobernación y testigos de yuso
escritos, parecieron presentes el Maestre de Campo don Pedro Rengifo Pimentel, vecino
de ella, de la una parte, y don Nicolás de Francia, Factor Principal de la Real Compañía
Guipuzcoana en esta Provincia de Venezuela de la otra, a quienes doy fe conozco y
dijeron que, por cuanto teniendo el dicho don Pedro Rengifo una casa de vivienda baja
y alta con diferentes oficinas en el puerto de La Guaira, toda ella deteriorada, frontera a
la caleta de dicho puerto, y lindando por la parte de arriba con casa de doña Micaela de
la Peña, se trató por el susodicho y la parte de dicha Compañía el que entrase ésta a
reedificar dicha casa y oficinas y hacer las más que pareciesen convenientes en su suelo,
haciendo todo el costo que fuese necesario, con tal que, reedifícada y fabricada que
luese, se le había de dejar hasta que hubiese devengado la cantidad de su importe por
vía de arrendamiento, en cuya atención se pasó por la parte de dicha Compañía a
reedificar y fabricar en dicha casa y sus oficinas lo que pareció conveniente, y ahora
ambas han resuelto reducir el referido contrato a instrumento público y exponer en él los
artículos y condiciones «ue se han de observar y guardar, que son los siguientes:

1.—Que mediante el costo que ha tenido y ha de tener dicha casa, todas sus oficinas y
demás que se ha fabricado en dicho suelo, en su reedificación y nueva obra, se ha
considerado ha sido y será el de diez y nueve mil pesos de a ocho reales, convienen
ambas partes en que sea éste, sin que aunque constare ser más o menos su importe,
aunque el exceso fuese en mucha cantidad, puedan pedirse ni mandarse cosa alguna la
una parte contra la otra, ni la otra contra la otra.

2.—Que la dicha casa, con todas sus oficinas, según que sea reedificada y fabricada y se
obrare en su suelo hasta el día último de Mayo venidero de mil setecientos y treinta y
cinco en que se obliga el dicho Nicolás de Francia, por parte de dicha Compañía, a que
quede perfectamente acabada, incluyéndose un paredón arrimado al cerro, ha de quedar
en arrendamiento por cuenta de ella, como por este titulo se la da y deja el dicho don
Pedro Rengifo, por tiempo de diez y seis años que han de empezar a correr y contarse
desde el día primero de enero de dicho año próximo venidero, a razón de novecientos
pesos en cada uno de dichos años, cuyo precio se ha de Ir descontando o desfalcando de
los dichos diez y nueve mil pesos del costo de dicha reedificación y fábrica, sin que por
el susodicho se pueda, por ninguna causa ni motivo pretender más arrendamiento o
venta, ni, por parte de dicha Compañía, que sea menos.

3.—Que durante los diez y seis años de tiempo de dicho arrendamiento no ha de poder
pedir ni quitar dicha casa y oficinas el reíevido don Pedro Rengifo, aunque exhibiere la
cantidad de dichos diez y nueve mil pesos o los que de ellos se restasen debiendo, ni
dejar, vender, ceder ni traspasar ni de ninguna manera enajenar el todo ni parte alguna
de ello, a ninguna persona de cualquier calidad y condición que sea, por ninguna causa
ni motivo, título honoroso (sic) o lucrativo, para lo cual, especial y expresamente
hipoteca dicha casa y sus oficinas por expresa obligación e hipoteca; y lo que en
contrario, a lo contenido en este articulo se hiciere o ejecutare, ha de ser nulo y de
ningún valor ni efecto. Con cuyo gravamen y demás calidades y condiciones de este
instrumento es visto pasar, en todo caso, dicha casa a tercero o mas poseedores.

4.—Que completos que sean los referidos diez y seis años de dicho arrendamiento,
dando y exhibiendo realmente en dinero de contado -al referido don Pedro Bengilo o
sus sucesores lo que restare a deber de los enunciados diez y nueve mil pesos,
descontándosele o desfalcándosele lo que hubiese importado el referido arrendamiento,
a razón de los expresados novecientos pesos en cada uno de dichos años, por parte de
dicha Compañía se ha de volver y restituir dicha casa y sus oficinas como que ya había
cesado el dicho arrendamiento. Pero si no se exhibiese en dicha forma el resto, habrá de
continuar el mencionado arrendamiento, a razón de los mismos novecientos pesos en
cada uno de todos aquellos que sean necesarios hasta el cumplimiento del pago de
dichos diez y nueve mil pesos, bien entendido que, si por pagarse dicho resto al cabo de
los referidos diez y seis años se volviese dicha casa con sus oficinas al referido don
Pedro Rengifo o sus sucesores y éstos o el referido don Pedro la quieren arrendar o
alquilar, ha de ser preferida la referida Compañía en todo ello por el referido
arrendamiento o alquiler por el precio o tanto que cualquier particular diere y por él se
le ha de dar la dicha casa y oficinas y a ello ser obligado dicho don Pedro Rengito o
sucesores, en virtud de este artículo.

5.—Que previniéndose los futuros acontecimientos, se expresa condición que, si faltare


dicha Compañía en esta dicha Provincia, no por ello ha de cesar dicho arrendamiento de
la expresada casa y sus oficinas por el mencionado tiempo de diez y seis años, antes si
se ha de continuar este contrato en cuanto al referido arrendamiento, si bien que en tal
caso, ha de poder la dicha Compañía arrendar o alquilar su importe cuanto a la
mencionada casa y sus oficinas, hasta terminar los dichos diez y seis años.

6.—Que por el adelantamiento de los diez y nueve mil pesos, que por parte de dicha
Compañía se han suplido en dicha obra hasta perfeccionarla, no se ha de poder ni
demandar por parte de dicha Compañía cosa alguna por razón de intereses, premio,
daño ni por otra causa, aunque no vaya expresado lo que conviene y a que se obliga el
referido don Nicolás de Francia por la enunciada Compañía, si bien el mencionado don
Pedro Rengifo, en agradecimiento y remuneración de este beneficio y por obsequiar, en
cuanto pueda, a dicha Compañía, da a ésta, por todo el tiempo que durare en esta
Provincia, unas tierras fértiles con agua de riego que el dicho don Pedro tiene y posee
circunvecinas a dicho puerto de La Guaira, en el sitio nombrado Maiquetía, sin ejecutar
cosa alguna de ellas, para que los Factores de dicha Compañía en las referidas tierras
puedan hacer y hagan una quinta u otras labores, como también casas y eníer-merías
para vivienda, recreo y convalescencia de los susodichos y demás gente de sus factorías
y de las embarcaciones de dicha Compañía. Pero, cesando ésta y acabándose en esta
dicha Provincia, han de volver y retroceder dichas tierras al referido don Pedro Rengifo
o sus sucesores con todas las fabricas de casas y otras viviendas que en ellas hubiere y
todas sus mejoras voluntarias, útiles y necesarias, sin que por ellas ni otra cosa haya de
pagar ni dar el dicho don Pedro ni los referidos sus sucesores cosa alguna a dicha
Compañía, ni por parte de ésta pedírsele, en que conviene el dicho don Nicolás de
Francia; si bien que, de consentimiento del reíerido don Pedro Rengifo, es calidad que
después que haya cesado y acabádose la mencionada Compañía como se ha referido,
han de quedar todavía en poder de los Factores de ella las fábricas que miraren a casas y
otras oficinas dichas, como las tierras, por el tiempo de seis años sucesivos para poder
usar de ellas en habitación y otros ministerios los referidos Factores y arrendarlas o
alquilarlas, como bien visto les fuere. Pero, terminados que sean dichos seis años, ha de
cesar el referido uso y entregarse dichas casas y demás oficinas al expresado don Pedro
Rengifo o sus sucesores en el estado que estuvieren, sin que a su final ni antes de ellas
se pueda destruir ni quitar cosa alguna de la fábrica material de dichas casas y oficinas
que así se hicieren en las mencionadas tierras.

En cuya conformidad, revocando como revocan, anulan y dan por sin ningún valor otros
cualesquiera papeles o contratos que el dicho don Pedro Rengifo y la parte de dicha
Compañía hasta el día de hoy antes de este instrumento hayan hecho sobre las dichas
casas, oficinas, su fábrica, arrendamiento, tiempo de él y su precio y el que pudiera
tener dicha obra, para que no haya lugar ni tengan fe judicial ni extrajudicialmente el
dicho don Pedro Rengifo Pimentel, por sí y sus sucesores y el referido don Nicolás de
Francia, por la enunciada Compañía, se obligan a guardar y cumplir este instrumento y
todos sus artículos y condiciones y cada una de ellas, según que vienen expresa das,
mediante su sentido más literal y evidente, sin faltar en cosa ni parte alguna de ellas,
remitiéndose, como se remiten, reciprocamente cualesquiera cantidad o cantidades que
pueda haber o considerarse de exceso en cualesquier formas que sean de las que, siendo
necesario, se hacen gracia y donación la una parte a favor de la otra y la otra a la otra
buena, pura, perfecta e irrevocable, como ínter vivos y partes presentes, sobre que
renuncian y renunciaron al derecho de la insinuación y leyes del Ordenamiento Real y
demás del caso y, especialmente, las del engaño mayor o menor, enorme o enormísima
lesión, de que no se valdrán ni aprovecharán ni de otra alguna, en ninguna forma ni por
ningún caso ni causa. aunque por derecho les sea permitido, y siendo necesario y a
mayor abundamiento el dicho don Pedro Rengifo, por si o por dichos sus sucesores y el
referido don Nicolás de Francia, por si y demás factores y dependientes de dicha
Compañía y por ésta, juraron a Dios y a la Cruz en forma, de guardar, cumplir y ejecutar
este instrumento y todo lo en él contenido y cada cosa y parte de ello, en dicha forma y
según lo que viene expresado, a cuyo juramento se obligan y obligaron asimismo a no
pedir ni demandar absolución ni relajación a ningún juez ni prelado que la pueda y deba
conceder, y si, a pedimento o propio motu, les fuera concedida, de ella no usarán en
manera alguna so pena de perjuros y de las demás Impuestas contra los que quebrantan
los juramentos y siempre, para su mayor firmeza, hacen tantos juramentos en la propia
forma como relajaciones les fueran concedidas para que siempre quede y haya uno más
sobre las dichas relajaciones; y al cumplimiento y firmeza referida de este Instrumento y
de lo que en él asi viene referido obligan y obligaron al dicho don Pedro Rengifo su
persona y bienes y el dicho don Nicolás de Francia los de dicha Compañía han y por
haber, sin que esta obligación general derogue la especial que el dicho don Pedro
Rengifo lleva hecha de dichas casas y oficinas y tierras, ni esta especial a la general,
sino que de ambos efectos se pueda usar a un mismo tiempo.

Y entre ambos los susodichos daban y dieron poder cumplido a loa señores jueces y
justicias que de sus causas respectivamente puedan y deban conocer para que, a lo dicho
es y viene referido, les compelan y apremien y a quien más, en todo tiempo, fuera parte
por la referida Compañía, por todo rigor de derecho y vía ejecutiva y como por
sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada sobre que renuncian y renunciaron las
leyes, fueros y privilegios a su favor y que de nuevo ganaren y la general en forma y sus
propios fueros, jurisdicción, domicilio y vecindad y la ley si convenerit de Jurisdicione
omnium judicum pragmática de las sumisiones. Y asi lo dijeron, otorgaron y firmaron
de sus nombres en este Registro, siendo testigos presentes a su otorgamiento don
Francisco Areste y Reina, Pedro García Espinosa y Vicente Antonio de GoizuetB,
vecinos y residentes en esta ciudad.

D. Pedro Rengiío Pimentel

Nicolás de Francia

Ante mi
José Antonio Gascón Escribano público" (IV).
(IV) Registro Principal. Escríbanlas. Año

José De Iturriaga El Director Principal


Capitulo II

1. Defensa de las Costas Venezolanas.

El Gobernador Zuloaga.—La defensa de las costas venezolanas, cuya necesidad, según


vimos, tanto urgía don Pedro José de Olavarriaga en su magnífica "Instrucción", estaba
aún muy lejos de haber llegado a punto de perfección cuando don Gabriel José de
Zuloaga se hizo cargo de la capitanía general y gobierno de Venezuela.
Cierto es que mucho se había adelantado con la construcción, emprendida por la
Guipuzcoana, del castillo de Puerto Cabello y con el patrullaje gue sus navios
regularmente efectuaban frente a sus costas. Pero, el abandono de que éstas habían sido
objeto por la metrópoli era tan grande, que no habría de ser tarea de pocos años el llegar
a la organización de una sólida defensa costera, según los tiempos lo estaban ya
demandando.

Posteriormente a la redacción de la "Instrucción" de Olavarriaga y quizá movido por las


denuncias de éste, el gobernador Portales había levantado, allá por el 1727, una
Justiflcación acerca de la ineficacia de los guardacostas, por evidenciarse el gran
número de buques extranjeros contrabandistas que aquí operaban (*). Y no íaltan antes
y después, disposiciones que revelan, cuando menos, la grave preocupación que debía
sentirse en las más altas esferas gubernativas ante este fundamental problema de
seguridad. Una de las disposiciones mas interesantes al respecto la encontramos, ya en
1735, en la Real Orden por la que se manda dar cuenta de las armas, fortificaciones,
milicias y otras cosas pertinentes a la defensa de esta Provincia, con sus planos, y a
tenor de la cual, "el Rey que quiere tener presente el estado en que se hallan los
presidios o fortalezas de la jurisdicción de essa Provincia", pide se le remitan, en la
primera ocasión, "planos con separación de cada uno de los referidos Presidios y
fortalezas, con expresión de sus fortificaciones, etc. etc."; "relación de las tropas
regladas con que estuvieren dotados esos presidios y fortalezas", con especificación de
las que existen "assi de Infantería, Artilleros como Caballería", etc., etc.; "otra de las
Milicias montadas y desmontadas que para el resguardo y servicio de cada uno de
dichos presidios y fortalezas hubiere", con los respectivos detalles; "otra del número de
la artillería de bronce y fierro que hubiere existente en los citados Presidios y
Fortalezas" con la explicación de sus calibres, etc. Y, últimamente, "una relación de los
Ramos de Renta pertenecientes a la Real Hacienda que se cobran en cada Presidio y
Fortaleza... con lo que produce separadamente uno, etc., etc." (30).

Recibida por el Gobernador Don Martín de Lardizabal la citada Real Orden, que le llegó
en la fragata "Nuestra Señora del Coro" de la Guipuzcoana, comunicada en pliego del
Excelentísimo Sr. José Patino, Secretario de Estado, procede a tomar las providencias
necesarias para su debido cumplimiento, como vemos se efectúa por los folios que
siguen, y es reconocido en el siguiente documento de la misma colección fechado en
Madrid, a 19 de marzo de 1737 según el cual se toma en cuenta que el Ingeniero Don
Juan Gayangos Lascarry y el Castellano del Presidio de La Guaira, Don Antonio de
Inza, han concluido los planos y relaciones pedidos en la Real Orden anterior, como el
envío de dichos documentos* 31). El 30 de septiembre de ese mismo año de 1737, llegó
a La Guaira para hacerse cargo de la gobernación de Venezuela don Gabriel José de Zu-
loaga, natural de Fuenterrabia (Guipúzcoa) y "Dos años llevaba activando los trabajos
de fortificación de La Guaira y Puerto Cabello, muy descuidadas por Lardizabal" al
decir del historiador Sucre ("Gobernadores y Capitanes Generales de Venezuela")
cuando pocos días después de haber sido amenazado el puerto de La Guaira por un
buque inglés, fue atacado por tres naves de la misma nacionalidad al mando del capitán
Waterhouse. A creer al cronista Terrero( 32), estaba dicho puerto tan indefenso y
exhausto de municiones y fortalezas, que "por un milagro visible de Dios no quedó...
hecho presa del inglés". Ignorábase en Caracas el rompimiento de esta guerra, cuando el
día 22 de octubre de dicho año (1739) la dieron su primer ataque; pero duró este
combate pocas horas, asi por el corto armamento que trajo el enemigo, como por el
vigoroso recibimiento y resistencia que le hizo el puerto".

En el Archivo General de la Nación tenemos amplia información de lo sucedido,


merced a la averiguación que mandó hacer z'uloaga de "lo acaezido en la función que se
ofreció" haciendo que los testigos que para ello sean llamados declaren sobre todo ello,
haciéndolo así mismo con toda individualidad de lo que supieren y huvieren visto en lo
acaecido sobre los expresados Navios Ingleses, la hora en que se avistaron; lo que se
hizo con ellos; lo que dhos. navios executaron; el combate que estos tuvieron y la hora
en que acauo; el tiempo que estuvieron a la vista, a qué distancia de tierra, y con qué
Bandera pelearon, y de qué porte les parecieron heran los expresados navios, y el calibre
de las Balas que tiraron... y asimismo expresen la ruina y daño que hicieron los
expresados navios en las fortificaciones y' fortalezas deesse dho. Puerto... y así
mismo.haciéndoles a los testigos las demás preguntas necesarias sobre lo que les parece
inexcusable y preciso para poner a las dhas fortificaciones el reparo convente, para
hazer alguna defensa en otra tal función que pueda ofrecerse; como asi mismo el peligro
que puede hauer en no hazer dhos. reparos..."

De las declaraciones que siguen se deduce, entre otras cosas, que, por lo tocante a las
fortificaciones, las cosas dejaban mucho que desear. Según el primer declarante, "...las
fortifica' clones... están todas arruinadas de muchos años a esta parte... y por lo que lleua
expresado del estado de la Plaza y de sus Baluartes, juzga por preciso a fin de resistir
qualqra. otra inva-cion, no solamte. revocar y reparar todos los Baluartes... y hazer
nuevos parapetos en todos... sino que asegurarse de qual-quier insulto que puedan
intentar los muchos Piratas y Cor-zarios q. suele hauer en tiempo de Grra... cerrar la
Plaza por la parte de la mar y los dos Caminos... con murallas de tierra... juzgando así
mismo el que declara ser muy esencial poner en estado el reducto del Gauilan". Termina
diciendo que la plaza ha estado "...de veinte años a esta parte abandonada por no
hauersele hecho ningún reparo" y que el puesto del Zamuro "... tiene necesidad de algún
reparo prompto para que no se ynutilize totalmente por lo maltratado que está". Todas
las declaraciones que siguen están contestes en este punto, entre ellas la del Factor de la
Real Compañía Guipuz-coana Don Juan Nicolás de Guillisasti, quien dice que "...por lo
respectiuo al todo de las fortificaciones de esse dho. Puerto, pareze al que declara
bastantemente arruinadas, según se re-conoze a la Vista... Pareciendole asi mismo mui
Importante por todo lo expuesto, y lo que pueda ocurrir en nuevas imbacio-nes de
enemigos, el que dhas. fortificaziones o ouestos se reparen, como asi mismo ser mui
esencial y aun preciso quese construia la Muralla correspondiente por la parte de la mar
respecto a hallarse la que actualmente esta toda demolida y al suelo y por ello no poaer
los vecinos de este Puerto en qualquiera otra función empeñarse a la deíensa deel,
parecíéndole muí Importante asimismo el que se reparen los Puestos de Colorado,
Samuro y Gauilan por lo deteriorado que a Visto el declarante que están..."
El resultado de estas declaraciones es un auto que Inmediatamente sigue del gobernador
Zuloaga, en el que expresa que: "Vista la Información antezete. y mediante a resultar de
ella que las obras de las fortificaciones deeste Presidio se hallan en el deterioro o Ruyna
que es notorio... y ser muy preciso dar la mas prompta prouidencia que pide el presente
caso, para que luego y sin dilación se hagan algunos reparos en ellas por los
acontesimientos que se pueden ofreser en la estación presente, para que tenga efecto con
la formalidad que combiene, respecto de no hauer en esta Proua. mas que un Ingeniero
de S. Magd, que lo es Dn. Juan Gayangos, y aeste no poderlo por ahora apartar de la
fortificación de Puerto Cauello a donde es su destino, assi por la falta que haría en las
presisas obras deella, que con lamayor breuedad se necesita su conclusión, como por el
riesgo de alguna Im-basion délos de dha. nación Inglesa aque quedaría expuesta
faltando su personal asistencia y hallarse en este Puerto al presente Dn. Lorenzo Rosel
de Lugo Thente. de Thesorero Oífl. Real persona que entiende y es expedita en el arte
munitoria por cuya circunstancia en otras ocasiones se ha he-chado mano deel susodho.
para cosas tocantes a las obras de dha. fortificación de Puerto de Cauello; Debia de
nombrar y nombro al referido Dn. Lorenzo Rosel y Lugo para el reconosimto. de todas
las fortalezas y puestos de este dho. Puerto a efectos de que exponga las obras y reparos
q, según la referida estación y ocasión presentes son presisas e inexcusables hazerse en
dhas. fortalezas y puertos.. "

A este auto sigue la aceptación que de su nombramiento hace Rosel y Lugo y el


detallado informe que rinde respecto a las perentorias necesidades de la defensa. De
acuerdo a ese Informe, Zuloaga se da prisa a ir tomando las providencias necesarias,
tanto mas cuanto que, según declara en su auto, fecha 4 de diciembre de dicho año de
1739, tenía ".. .abí-sos y noticias q. Su Magd. se ha servido dar últimamente en la
fregatta "San Ygnacio" de la Compañía GuyptYzcoana que llego al Puerto de la Guayra
de los Reynos de España el día quinze de dho. mes. Especialmte. en carta de veynte y
ocho de Agosto también passdo. de este año, sobre que el dia quatro del Expresdo. mes
de Agosto se abía hecho a la Vela, del puerto de Porstmouth para esta America una Es-
quadra de Nueve Navios comandada por el Vize almirante Verín)on; y que mediante
ello se dedicase Su Señoría desde luego con la prebencion y cuydado correspondiente y
con las precauciones y prouidencias possibles para poner estas costas en el mejor estado
de defensa, assi por mar como por tierra, teniendo la tropa en la Vigilancia y disciplina
precisa". Termina S. M, recomendando a Zuloaga que de la isla Martinica u otra vecina
se provea de pólvora y armas de fuego por el medio que sea posible, recomendándole
haga junta con los oficiales reales a fin de resolver lo más conveniente. Estimóse en la
j'inta, al efecto celebrada, que ".. .solo Dn. Nicolás de Francia, factor principal de la Rl.
Compa. Guipuz-coana podrá embiar a esse efecto a dha. Isla de la Martinica o a otra su
circumvecina embarcasion suficiente y hazer comprar y traer la expresada cantidad de
pólvora y num° de armas referido". Y, en efecto, salvados algunos inconvenientes que
el Factor expone, una balandra de la Guipuzcoana hizo el viaje a la Martinica trayendo
de allá la pólvora, armas y demás pertrechos, que en los siguientes folios se detallan.

No se dormía, entre tanto, Zuloaga, que sigue preocupándose de la mejora de las


fortificaciones, según el momento lo requería. Encontramos, en efecto, (34) autos que
dicho Gobernador dirige al Teniente de Puerto Cabello, don Tomás Rodríguez Correa y
a los Tenientes Ordinarios de la ciudad de Tocuyo (y como a éstas, seguramente a las
demás autoridades que correspondía), dándoles cuenta de una Real Cédula de S. M. y de
dos cartas-órdenes del Secretario Universal de las Indias, don José de la Quintana, por
las que ponía en guardia a las autoridades españolas en América ante la actitud agresora
de Inglaterra, que había llegado a situar en Gibraltar su escuadra del Mediterráneo, al
mando del almirante Sladdock, y asaltar en los cabos de San Vicente y Santa María los
buques españoles. Por la segunda, de esas cartas (fechas 28 de agosto de 1739) se
comunicaba "...hauer resuelto Su Magd. que se diesen patentes a los particulares q.
quisiesen armar en corso pa. aprehender, apresar y tomar los navios, embarcaciones y
efectos pertentes. al Bey y subditos de la Gran Bretaña a fin de que los basallos tubiesen
por este medio las utilidades prevenidas pa. dhos. casos .."

Ante ésto, era natural que Zuloaga, al mismo tiempo que ordenaba las medidas de
represalia que principalmente habrían de recaer sobre las cajas del Asiento de Negros, y
mandaba publicar su auto "a usanza militar" en Caracas, "como en las demás Ciudades,
Villas, Pueblos y Puertos desta Proua.", acelerase sus preparativos de defensa. Pero era
también llegada la hora de que las autoridades de la metrópoli se dispusiesen a colaborar
en esa defensa con algo más que meros documentos. Es la hora en que vemos entrar en
escena a Don José de Iturriaga.

APARECE DON JOSÉ DE ITURRIAGA

Iturriaga era natural de la villa de Azpeitia (Guipúzcoa), donde habla nacido en el mes
de diciembre de 1699. Sentó plaza de guarda-marina en 1718, y en 1733 fue nombrado
Teniente de Navio. Según Ramos Pérez (35), era caballero de Santiago, había
desempeñado el cargo de Alcalde en su villa y, más tarde, el dé Diputado General de
Guipúzcoa. Y, en el "Informe" de Alvarado, del que tendremos ocasión de ocuparnos en
la tercera parte de este trabajo, leemos que: "Iturriaga acababa de venir de ser Director
de la Compañía de Caracas donde había pasado en tiempo del secretario del Despacho
Don José de la Quintana, con honores de Capitán de Fragata, por haber servido antes en
la Real Armada en calidad de Teniente de Navio cuya carrera interrumpió para casarse
en Vizcaya su Patria".

Su condición conjunta de marino de guerra y Director de la Compañía Guipuzcoana


hizo, sin duda, que, declarada la guerra con Inglaterra y conscientes en la Corte de los
peligros que, entre otros lugares, habrían de sentirse en las islas y costas del Caribe, tan
desguarnecidas como lo acabamos de ver, se fijasen en Iturriaga para confiarle
importantes comisiones para remediar el comentado desamparo. Sabemos, en efecto,
que ya para el año de 1740 "condujo la Compañía Guipuzcoana en sus navios "Nuestra
Señora del Coro" y "San Sebastián" 300 hombres en seis piquetes del Regimiento de la
Victoria con muchas armas y pertrechos de guerra a la Provincia de Caracas para que su
gobernador, el Teniente General Don Gabriel de Zuloaga, los destinara dentro y fuera
de ella, conforme lo pidiese la necesidad". Y también que, por ese mismo año de 1740,
"por Reales Ordenes de S. M. aprontaron y habilitaron con todo lo necesario los
Directores de la Compañía en el Puerto del Pasage, ocho navios, que con mil hombres,
armas, municiones y pertrechos de guerra los destinó S. M. para la Habana, y se
hicieron a la vela, compartidas de dos en dos, en ios cuatro meses de Mayo, Junio, Julio
y Agosto, habiendo dispuesto y verificado esta expedición con el mayor secreto,
brevedad y felicidad" (36).

"Por el mes de Febrero de 1742, hallándose la ciudad de Cuba bloqueada por los
ingleses, acordó S. M. reforzarla con el socorro de dos regimientos, destinado para ello
al de infantería de Portugal y al de Dragones de Almansa, y encomendó por sus
RR.órdenes esta nueva expedición a la Compañía que efectivamente la dispuso por
cinco navios propios nombrados "Nuestra Señor» del Coro", '^San Ignacio", "San
Sebastian", "San Joaquín" y "San Antonio"; y por dha, Real Orden cometió S. M, el
mando de ellos al primer Director de la Compañía, Capitán de Fragata que era entonces
de la Real Armada". "Habiéndose hecho a la vela en el puerto de Pasage, llegaron a su
destino después de un combate de más de nueve horas que tuvieron en el viaje con
navios de guerra ingleses; y desempeñada esta comisión, según las ordenes de la corte,
conduxo él citado Director (Iturriaga) los navios de su mando a Caracas donde sirvieron
su artillería y tripulaciones para la defensa de los puertos de La Guaira y Puerto Cabello
en los tres combates que padecieron...".

Por el mismo Iturriaga, según lo hace constar en el citado "Manifiesto", sabemos que en
una goleta de la Compañía que arribó a La Guaira el 2 de Febrero de 1743, llegaron a
Caracas no sólo pliegos y órdenes de S. M., dando cuenta del gran armamento inglés
que contra estas costas se estaba preparando, sino también una buena provisión de
armas. Todo esto "llegó a tan buen punto por los navios, artillería, municiones y gente
numerosa que alli tenia de los del mando del referido Director, que al punto, con este
gran socorro, la guarnición de La Guaira y las Milicias de la ciudad de Caracas y su
distrito, tomó las correspondientes medidas para la gloriosa defensa que se hizo.

Levantáronse las baterías necesarias que fueron guarnecidas con la artillería de los
navios de la Compañía y construyó ésta en Puerto Cabello, a su propia costa, las
baterías de Santa Bárbara, San Ignacio y San José, sin escasear cuanto se necesitó... para
las muchas obras que se hicieron" balandras cargadas de pólvora y municiones, que
escaparon hacia Puerto Cabello, y situándose él en el baluarte de la Trinchera, esperó"

"Mientras tanto en Caracas reinaba gran actividad militar : la culebrina del cuerpo de
guardia principal había dado la voz de alarma; las cajas de guerra y los clarines tocando
generala, convocaban a los milicianos, que acudían a la Plaza Mayor, donde
inmediatamente eran armados y organizados en compañías que se acuartelaban; los de
los pueblos vecinos llegaban ya con sus oficiales. A las seis de la tarde, todo estaba listo
para la marcha, y con el Capitán General y un numeroso Estado Mayor, salió para La
Guaira el ejército dividido en diez compañías".

Haremos gracia de los detalles del combate, que continuó por los días 3, 4 y 5, hasta la
retirada de los ingleses, el día 6, con cuantiosas pérdidas. "Pero —nos dice el cronista
Terrero, en su pintoresca verba— no por esto desiste y desvanece el caprichudo inglés
los obstinados designios que tiene formados sobre esta provincia; nada lo detiene, ni la
pérdida de sus bajeles, ni la muerte de su almirante y de sus mejores tropas, ni lo
infausto de sus acometimientos, ni lo adverso de los sucesos, ni la inexpugnable
resistencia que halla en ella lo hace mudar de sistema. Retírase al puerto de Curazao a
reparar sus bien considerables quiebras, pone su armada en cuarenta días en la
disposición de volver a acometer y bien pertrechado de víveres y municiones, que
condujo en doce balandras holandesas, vuelve a atacar la provincia con más saña y
empeño que nunca, el día 27 de abril y 5 de mayo de este mismo año, no por el puerto
de La Guaira sino por el de Cabello...". Pero "...allí encontró la misma heroica
resistencia que en La Guaira, mas, con mejor fortuna, logró ventajas; y ya se
desconfiaba del triunfo entre los defensores de la plaza, cuando llegó Zuloaga con
nuevas tropas. Reanimado el combate con la presencia del gobernador, no pudo el
enemigo resistir el formidable empuje de las milicias de Aragua, mandada por los
hermanos Lorenzo y Gaspar de Córdoba; y por segunda vez, íué derrotado el inglés con
grandes pérdidas"

Dos puntos nos Interesan alrededor de estos sucesos: el primero, la competencia de


méritos que entre los principales protagonistas de los mismos se suscitaron; en segundo
lugar, la consideración de la profunda animadversión de los Ingleses contra la
Compañía Guipuzcoana.

Ya Sucre apunta esta divergencia y parece tomar partido cuando escribe: "Algunos de
nuestros historiadores han atribuido a Zuloaga y a Iturriaga la gloriosa defensa de La
Guaira en 1743, dejando a Gual en tercer lugar; pero de los documentos oficiales, las
cartas particulares y las narraciones de la época, que he visto, resulta que cuando llegó
Zuloaga en la madrugada del 3, ya el inglés estaba derrotado, aunque no se retiró
definitivamente hasta el 6" (41). Claro es que esto, en todo caso, nada tendría que ver
con la actuación de Iturriaga quien, desde el primer momento, intervino en la acción, en
estrecha colaboración con Gual, aunque pudo haber después divergencias que llegaran,
con el tiempo, a cristalizar en aquella enconada adversión que, como veremos en la
tercera parte de este trabajo, Gual manifestó hacia el guipuzcoano. Peores son aquellas
especies echadas a volar por algunos, como Juan Francisco de León, quien, en su
manifiesto contra la Guipuzcoana, a raíz de su sublevación, echa en cara a los de la
Compañía el haber huido cobardemente de sus puestos, atribuyéndose luego la victoria,
que sólo al valor de la guarnición y a las milicias del país fue debida. Conviene
enfrentar a este lenguaje apasionado el sereno del propio Iturriaga, quien, después'de
referirse a los preparativos de defensa que por la Compañía se hicieron, dice: "Así se
recibió al enemigo para el reñido combate que con 17 velas mandadas por el Gefe de
Esquadra Knolles, dio a La Guaira en 3 de marzo del citado año de 1743... hasta que el
estrago que por instantes crecía en sus navios y gente, por el vivo incesante fuego de la
Fortaleza y Baterías de aquel puerto, le obligó a desistir del empeño ..". y refiriéndose
luego a lo de Puerto Cabello: "...en los dos sangrientos ataques que dio (el inglés) los
días 27 de abril y 5 de mayo inmediatos, fue tan gallarda, tan constante y valerosa la
defensa que hicieren la guarnición de aquel puerto, las Milicias del país y la gente que
tenia allí la Compañía, que si en la primera empresa fue vencido el enemigo, no lo
quedó con menos afrenta y quebranto en estas dos...". Este nos parece el lenguaje de la
verdad, el que, por otra parte, corresponde con testimonios dignos de crédito, como el
de la "Relación..." (42), por el que sabemos que, de las tres fragatas de comercio que
estaban ancladas en el puerto cuando el combate, se trajo a tierra.. . la gente de la
tripulación, por ser muy precisa para el uso de la artillería", y que en el servicio de los
cañones ".. .soldados de la tropa de España, hombres de mar, y particulares... y todos
con singular esfuerzo procuraron señalarse y cumplir exactamente las órdenes que
recibieron del comandante...". Y en el "Viaje . ." de Depons (pág. 171), leemos ésto:
"Una escuadra inglesa, dice la Historia Eclesiástica de Venezuela (del Padre Tamarón)
atacó a Puerto Cabello el 27 de abril de 1743, pero la artillería estuvo tan bien servida
por los vizcaínos establecidos en la ciudad, que los ingleses fueron rechazados con
grandes averias en sus naves". Añadiremos que esta es la conducta que convenía a los
paisanos de aquel Blas de Lezo, que dos años antes, en 1741, tan heroicamente se había
distinguido en la defensa de Cartagena contra esos mismos ingleses, y que era ya de
tradición en los marinos vascos, desde los lejanos tiempos de Winchelsea.
"Relación de la gloriosa y singular victoria que han conseguido las armas de S. M.
Católica contra una escuadra británica que Invadió el día 2 de marzo de 1743 la plaza de
la Guaira, comandada ésta por don Mateo Gual y aquélla por don Carlos Know.

se recibió al enemigo para el reñido combate que con 17 velas mandadas por el Gefe de
Esquadra Knolles, dio a La Guaira en 3 de marzo del citado año de 1743... hasta que el
estrago que por instantes crecía en sus navios y gente, por el vivo incesante fuego de la
Fortaleza y Baterías de aquel puerto, le obligó a desistir del empeño ..". y refiriéndose
luego a lo de Puerto Cabello: "...en los dos sangrientos ataques que dio (el inglés) los
días 27 de abril y 5 de mayo inmediatos, fue tan gallarda, tan constante y valerosa la
defensa que hicieren la guarnición de aquel puerto, las Milicias del país y la gente que
tenia allí la Compañía, que si en la primera empresa fue vencido el enemigo, no lo
quedó con menos afrenta y quebranto en estas dos...".

Este nos parece el lenguaje de la verdad, el que, por otra parte, corresponde con
testimonios dignos de crédito, como el de la "Relación...", por el que sabemos que, de
las tres fragatas de comercio que estaban ancladas en el puerto cuando el combate, se
trajo a tierra.. . la gente de la tripulación, por ser muy precisa para el uso de la artillería",
y que en el servicio de los cañones ".. .soldados de la tropa de España, hombres de mar,
y particulares... y todos con singular esfuerzo procuraron señalarse y cumplir
exactamente las órdenes que recibieron del comandante...". Y en el "Viaje . ." de
Depons, leemos ésto: "Una escuadra inglesa, dice la Historia Eclesiástica de Venezuela
(del Padre Tamarón) atacó a Puerto Cabello el 27 de abril de 1743, pero la artillería
estuvo tan bien servida por los vizcaínos establecidos en la ciudad, que los ingleses
fueron rechazados con grandes averias en sus naves". Añadiremos que esta es la
conducta que convenía a los paisanos de aquel Blas de Lezo, que dos años antes, en
1741, tan heroicamente se había distinguido en la defensa de Cartagena contra esos
mismos ingleses, y que era ya de tradición en los marinos vascos, desde los lejanos
tiempos de Winchelsea.

El segundo punto que nos resta considerar es el de los propósitos de Inglaterra en esta
campaña y el embarazo que para cumplirlos encontraban en la existencia de la
Compañía. Es algo que, más elocuentemente que ningún alegato, nos habla de la real
importancia de ésta.

En la "Relación" citada, hacia el final, encontramos esto: "La voz más común entre los
ingleses, holandeses y judíos, es que esta guerra es por los vizcaínos, para cuyo efecto
han escrito a esta Provincia 52 cartas, ofreciéndoles grandes conveniencias para que les
ayuden a destruir la Compañía Guipuzcoana que dicen que la orden que traen de su rey,
es hacer otra nueva colonia".

En el Archivo Nacional, puede verse una "Averiguación acerca de la difusión de cartas


introducidas en Venezuela por Don Carlos Knowles", de la que, desgraciadamente, nada
o muy poco puede sacarse en concreto.

Pero que esas cartas y propaganda inglesa existieron y de cómo en ellas se apuntaba
contra la Compañía, lo podemos deducir muy bien de el "Journal of the expedition to La
Guaira and Porto Cavallos -.", donde pueden leerse párrafos como éste: "... to let the
inhabitants of the Country know that the English did not come there to take from them
their Rights, Religión o Liberties but that they would from us enjoy them with greater
certeinty, and more Hapiness, than when under the Tyranny and Cruelty of the
Guiapesco (sic) Company, which we were now come to rid them of. We

El título completo de este folleto, del cual puede verse un ejemplar en la Biblioteca
Nacional, es como sigue: "Journal oí the expedition to La Guaira and Porto Cavallos to
the West-Indies, under the command of commodore Knowles, in a letter from an officer
on toard the "Burford" to his friend at London, Prin-ted for J. Robinson at the Golden
Lyon in Ludgate-street. 1744". were by this order to make Prize oí every thing on shore
or afloat that belonged to the said Company"

Pero, si para los ingleses la Compañía era el principal enemigo con que tropezaban en
sus propósitos sobre Venezuela, donde tan ventajoso comercio ("so advantageous a
Trade...") pensaban establecer, el interés de los holandeses por la destrucción de la
Guipuzcoana no había decaído del que tan electivamente mostraron al fomentar la
insurrección de An-dresote. Ello está patente también en las siguientes palabras del
anónimo oficial del "Burford": "The Dutch Merchants seemed to nave the expedition at
Heart, and offered the Com-modore to raise four o íive hundred stout Men, as they ca-
lled them. with sloops to carry them... This, you may be-lieve, Mr. Knowles readily
consented so. ."

PREVENCIONES DE ITURRIAGA

Ante este clima de constante amenaza, y a pesar del éxito de las acciones de La Guaira y
Puerto Cabello, parece natural que su propio interés, bien entendido, llevara a la
Compañía a encargarse, como escribe el mismo Iturriaga, de "...la conducción de
grandes prevenciones de artillería gruesa de a 24, 18 y 12 con provisión de pólvora,
armas y demás pertrechos necesarios para la defensa, los cuales los envió, en efecto, a la
mayor diligencia, en quatro navios para hacer conocer a los habitantes del país que los
ingleses no hablamos Ido allí a despojarlos de sus derechos, religión y libertades, sino
que gozarían con nosotros de mayor seguridad y mas felicidad que bajo la tiranía y
crueldad de la Compañía Oulpuacoana de la que íbamos ahora a librarles. Teníamos que
apresar todo lo perteneciente a dicha Compañía, ya en la costa ya t flote".

"Los comerciantes holandeses parecían haber tornado a pechos 1a expedición, y


ofrecieron al Comodoro reclutarle cuatrocientos o quinientos nombres intrépidos, corno
los llaman, con chalupas para nevarlos.,. Lo cual, Vd. puede creer que de buena gana lo
consintió Mr. Knowles..." píos que el año de 1744 llegaron felizmente al Puerto de La
Guaira, llevándose también, por disposición de la Compañía, y a sueldo de ella, en lugar
de tropa, 800 hombres, a cuyo arribo se renovaron las baterías anteriores y se
construyeron otras de nuevo, distribuyendo en todas la artillería que se conduxo".
Armamento, añadimos nosotros, procedente, sin duda, de las fábricas de armas de
Soraluce o Plasencia < Guipúzcoa) de las que desde el año 1735 se habia encargado la
Compañía, la que también, como hace constar Iturriaga: "No a menos costa concurrió a
la defensa de la Provincia de Caracas manteniendo en ella desde el año de 1742 hasta el
de 1746 el número ya de 600 y ya de 1.400 hombres . - hasta que desvanecidos los
rumores de nueva invasión, volvieron los 4 navios, quedando, no obstante, unos 500
hombres en Caracas a expensas de la Compañía que en 1747 tuvo que pagar los sueldos
de los que volvieron"
Así, y en su carácter de director de la Compañía Gui-puzcoana y de marino de guerra,
Iturriaga aparece como una de las figuras de mayor relieve en la defensa de las costas
venezolanas contra los ingleses, ya en la prevención de esa defensa, ya en la
participación personal en los combates que para la misma se sucedieron, ya en la
organización y disposición del material y fuerzas para el éxito de los que even-
tualmente pudieran tener lugar.

APÉNDICE 1 La función de 1739. Información de Zuloaga:


Como testimonio auténtico de lo que fue esta acción, copiamos a continuación, de entre
las diversas declaraciones que integran la información ordenada por Zuloaga, y que no
difieren gran cosa, la que sigue:

"En dho. Puerto de la Guaira en los dhos. dia mes y año en procecuzon. déla
información mandada hazer por el auto proueido en estos su señoría dho. Sr. Govor. y
Capn. Geni, de esta Prouincia hizo comparezer asu presencia a Dn. Jo-seph de
Otamendi recidente en este dho. Puerto a quien por ante mi el essno. lo reciuio
Juramento que hizo por Dios y la cruz en forma socuio cargo prometió decir verdad
délo que supiere y le fuere preguntado y siéndolo al thenor de los particulares del
referido auto que le fue leído y enterado de todo Dijo, que hauiendo hecho señal el
Bexia del Puesto que llaman del Samuro, la mañana del dia veinte y dos del presente
mes, como entre las ocho y nueve de ella, de tres embarcaciones por Barlovto. de esse
dho. Puerto, pasó el declarante con un Anteoxo al Baluarte que llaman de la trinchera y
se mantubo en él reconociendo las referidas Embarcaciones, hasta cosa de las doze y
media que se retiro asu Casa a Comer y boluio Cerca de las dos horas al mismo puesto y
estubo en el hasta q. dhas. embarcaciones propasaron el dho. Baluarte por Sotavento con
cuio motiuo bio y obseruo el que declara lo que hira relacionando: A la hora que
expresa hauer llegado al Baluarte bio y reconoció alos dhos. tres nauios como a
distancia de quatro leguas largas Proa al Puerto los dos de ellos a son de Bathalla sobre
las Gauias y el tercero a todo trapo no se pudo por la distancia y benir a Proa
reconozerles Banderas y en esta misma disposición los dejo nauegando quando se retiro
a comer; Ala hora que boluio como expe. hallo que se hauian azercado los nauios a
distancia de dos leguas y media poco mas o menos del Pto. con el mismo Rumbo y
disposición de aparejo y pareciendo al Cwiallero Castellano de esse dho. Puerto podían
oír el cañón | de la Plaza, disparó sin bala a cuia señal no hicieron caso nauios sino
proseguir su derrota; Dispáreseles otro caño-| DÚO tamen. sin bala y entornes se
atraueso el primero que , como para enseñar la Bandera que por entonces como
flameava a falta de viento no se pudo distinguir de que fuese y en esta disposición
atrauesado espero a que azercasen mas los otros dos de conserua y como he-Bote pa.
tierra seles disparo tamen. otro cañonazo

"En dho. Puerto de la Guaira en los dhos. dia mes y año en procecuzon. déla
información mandada hazer por el auto proueido en estos su señoría dho. Sr. Govor. y
Capn. Geni, de esta Prouincia hizo comparezer asu presencia a Dn. Joseph de Otamendi
recidente en este dho. Puerto a quien por ante mi el essno. lo reciuio Juramento que hizo
por Dios y la cruz en forma socuio cargo prometió decir verdad délo que supiere y le
fuere preguntado y siéndolo al thenor de los particulares del referido auto que le fue
leido y enterado de todo Dijo, que hauiendo hecho señal el Bexia del Puesto que llaman
del Samuro, la mañana del dia veinte y dos del presente mes, como entre las ocho y
nueve de ella, de tres embarcaciones por Barlovto. de esse dho. Puerto, pasó el
declarante con un Anteoxo al Baluarte que llaman de la trinchera y se mantubo en él
reconociendo las referidas Embarcaciones, hasta cosa de las doze y media que se retiro
asu Casa a Comer y boluio Cerca de las dos horas al mismo puesto y estubo en el hasta
q. dhas. embarcaciones propasaron el dho. Baluarte por Sotavento con cuio motiuo bio
y obseruo el que declara lo que hira relacionando: A la hora que expresa hauer llegado
al Baluarte bio y reconoció alos dhos. tres nauios como a distancia de quatro leguas
largas Proa al Puerto los dos de ellos a son de Bathalla sobre las Gauias y el tercero a
todo trapo no se pudo por la distancia y benir a Proa reconozerles Banderas y en esta
misma disposición los dejo nauegando quando se retiro a comer; Ala hora que bolillo
como expe. hallo que se hauian azercado los naulos a distancia de dos leguas y media
poco mas o menos del Pto. con el mismo Rumbo y disposición de aparejo y pareciendo
al Cauallero Castellano de esse dho. Puerto podían oir el cañón, de la Plaza, disparó sin
bala a cuia señal no hicieron caso k» nauios sino proseguir su derrota; Disparoseles otro
cañonazo tamen. sin bala y entonzes se atraueso el primero que tenia como para enseñar
la Bandera que por entonces como no flameava a falta de viento no se pudo distinguir
de que nación fuese y en esta disposición atrauesado espero a que Riele azercasen mas
los otros dos de conserua y como hetallan Bote pa. tierra seles disparo tamen. otro
cañonazo tamen. sin bala al qual el Naulo segundo armo el Bote qué le traía al costado
en el agua con la Lancha, como asi mismo los otros dos nauios desde que se dejaron ber
y quando se presumió era para venir al Puerto, pasó por la Popa hablar y comunicarse
con el primero; A tiempo que estubo asi atra-uesado reconoció que venia la Portería
vaja leuantada y la Batería fuera y que después que se comunicaron los dos nauios por
medio del Bote pusieron Proa a tierra acordonados el primero con el Bauprés del
segundo sobre la Popa; y asi que por ese mouimiento y disposición se certifico dho. Ca-
uallero Castellano benian a combatir empezó atizarles con Bala, y continuo hasta siete u
ocho tiros antes que los nauios empezasen a disparar lo que hicieron llegados que fueron
a proporcionada distancia y horas como las dos y media alas tres y entonzes se
reconoció distintamente el color de las Banderas que heran azul y Quartel de armas
inglesas con las barras azules y coloradas en fondo Blanco devajo del cual Pa-uellon
continuaron el comvate contra la Plaza hasta que llegaron sin viento y con solo el
trapaleo de las Belas disparando todos tres nauios las Baterias de la Banda de Bauor y
hallándose el nauio que siempre vino delantero bien aterrado sobre la punta que llaman
Gorda fondeo con Una ancla y armando sus embarcaciones menores las hecho por la
Proa a aiudar que el nauio hiziese caueza ala Mar, y cortando el chicote del Cable fue
saliendo fuera ayudado de un poco de viento de tierra que a este tiempo salto y que
serian como a las cinco y media de la tarde y tirando las Baterias de la Plaza con la
Artillería de la banda de estrívor le siguieron los otros dos, el Porte de dhos. nauios al
parecer son los dos que desde el principio se vieron al son de batalla de a mas de a
setenta Cañones y el tercero de cosa de sesenta sus calibres, por lo que ha reconocido y
aun pesado las balas que harecojido son de veinte y quatro diez y ocho, doze y ocho
libras pareciendoles al declarante que el daño que estas hicieron no es considerable en
medio de que no se libraron las mas de ellas de tener alguna avería, respecto según
puede decir le parece asi mismo hecharían pasados de mil Cañonazos; Y que por lo
respectiuo ala Ruina que hicieron en dho.

Puerto en el todo de sus fortificaciones lo que puede en su particular decir es que


atendiendo al continuo íuego que se hizo de ellas el día de la función y alo deteriorado
que anteriormente estauan reconoze quedaron totalmente arruinadas juzgando necesario
por ello necesitar indispensablemente de algún reparo como el Gauilan, Samuro y
colorado siendo del sentir el q. declara parecerle preciso el que se amuralle la parte que
cae ala mar desde la trinchera ala entrada del Puerto del Camino de Caracas como lo ha
estado antes respecto a que lo que han quedado de ellas solo son unos cortos Vestijios y
que de lo contrario le parece no podran los vecinos de esse dho. Puerto defenderle y mas
si traien jente de desembarco, por ser el único Paraje donde la que huviese aquí se puede
atrincherar para defenderse y ofender con el fuego que se hiciese de una y otra parte.
Que es la razón que puede dar y lo que ha pasado y la verdad, etc. etc."

Como complemento de esta relación, recordaremos que, según el "Manifiesto"


publicado en 1749 por la R. Compañía Guipuzcoana y firmado por Iturriaga, como
Director de la misma, se dice que en ese ataque de los ingleses al puerto de La Guaira,
cuando aún ni se conocía la declaración de guerra, "...cuidó de la mayor Batería de
aquel puerto, llamada el Colorado, la gente de la Compañía".

APÉNDICE 2 La función de 1743


Archivo General de Indias. Sevilla. Audiencia de Sto. Domingo - Leg. 707.
"El Gobernador de Caracas Zuloaga comunica que la escuadra inglesa que fue a
aquellas costas atacó el puerto de La Guaira y el de Cabello, en que se logró la feliz
victoria que consta de la relación que acompaña".
Muy señor mió. En la goletilla de aviso que entró en La Guaira el 31 de Enero de este
año, despachada de orden

El día 2 de Marzo se dejaron ver, como a las 7 de la mañana, cuatro leguas a barlovento
de la Guaira, siete navios de 70 a 50 cañones, cuatro fragatas, una lombarda, un
paquebot, cinco balandras y una goleta frustrándose, por medio de su recalada, la
prevención del Gobernador de esta Provincia que tenia puestos vigias en toda la costa
hasta el cabo de Quadera por lograr, con la anticipación posible, noticias, en caso de
descubrirse enemigos. Entendida esta novedad en Caracas por dicho Gobernador, en
virtud de la señal hecha en la Guaira aquella noche habiendo dado las mas acertadas
disposiciones para que otras cuatro ocupasen los puestos precisos y más ventajosos en la
inmediata Costa de Sotavento y de los caminos que van a aquella ciudad para que, si los
enemigos intentasen hacer algún desembarco e internar, encontrasen quien los rechazase
y escarmentase.

A las doce del día, dieron fondo debajo del tiro de fusil de las baterías de la Guaira, los
siete navios formando con ellos una linea paralela y, algo mas a sotavento, las cuatro
fragatas, el paquebot y la lombarda, manteniéndose a la vela las balandras y goletas.

Antes de que dieran fondo y conforme fueron entrando a medio tiro de cañón,
empezaron el fuego las seis baterías pequeñas del lugar y habiendo dado fondo
correspondieron todos los navios y fragatas con un fuego muy vivo acompañado de
muchas bombas comunes y otras incendiarias que arrojaban sin cesar la lombarda y una
fragata que traía morteros; pero el bien ordenado fuego de nuestras baterías, y acierto de
los artilleros sobre que se les hicieron varios y repetidos encargos, pusieron a los navios
fuera de estado de continuar el combate y, por este motivo, se hicieron a la vela,
abandonando sus anclas, como a cosa de las cinco de la tarde, haciendo todos tres
morrón en señal de grave incomodidad y se reparó que el uno de ellos cayó mucho
sobre la banda opuesta al costado con que hizo fuego a nuestras baterías por haber
pasado a aquella banda toda su artillería para descubrir mejor el costado que, sin duda,
tendría abierto a la lumbre del agua.

Los demás navios, continuaron el fuego con el mayor íesón fíasía ías siete y diendo
resistir la buena puntería y diligencia de nuestros artilleros, picaron igualmente sus
cables y abandonando las anclas se hicieron a la vela, siendo muy notable que en medio
de un fuego tan grande en que dispararían los enemigos mas de diez mil cañonazos, con
muchas bombas de todas especies, perecieron solamente cuatro artilleros y de estos
solos dos mataron sus balas, pues los otros dos se desgraciaron en el manejo de nuestros
cañones. Tuvimos algunos heridos de leve cuidado. Con una de sus bombas
incendiarias, lograron los enemigos dar fuego al almacén de la batería de S. Jerónimo
servida por 50 marineros de la Real Compañía y aunque no pudieron apagar el incendio
por faltarles el agua por estar en un alto lograron preservar porción de pólvora, y
algunas granadas que en él había a excepción de 18 cartuchos que contenía un cajoncito
en cuya inmediación cayó la bomba, alguna cuerda mecha y 50 quintales de Bizcocho.

El día 3 amanecieron anclados como a tiro y medio de cañón de las baterías del lugar la
Capitana, dos navios, la lombarda, y la fragata con morteros y a la vela dos balandras y
la goleta y se observó que en los costados de los navios había diferentes planchas y que
a la Capitana que estaba muy maltratada se le había cerrado de firme una porta de la
batería baja: Igualmente se vio que se ajustaban diferentes tapa balazos y que un navio
estaba desarbolado del mastelero de sobre mesana. Este día destribuyó el Gobernador la
gente que la noche antecedente había traído de Caracas y 100 hombres mas que llegaron
aquel día para cubrir los puestos que juzgó necesarios, recorriéndolos todos,
acompañado de D. José de Iturriaga y D. Mateo Gual, providenciando cuanto era
menester para recibir los enemigos en caso de nuevo ataque; hizo que se reformasen las
baterías del lugar con fajinas y tierra; que se llenasen cartuchos, y que se distribuyesen
con abundancia a los puestos para que estuviesen prontos a hacer un vivo fuego en caso
necesario.

El día 4 volvió el Gobernador a Caracas para sosegar aquel pueblo que se havía
consternado por una falsa voz que se esparció en él, de que los enemigos habían
desembarcado en Carayaca y que se dirigían a aquella ciudad por el camino de Agua
Negra. Aquel día se mejoró la lombarda y se incorporó a los enemigos una fragata y a
las cinco de la tarde empezaron la lombarda y fragata con morteros sus fuegos y los
prosiguieron hasta las seis de la mañana. como a las tres de la mañana, se notó que uno
de tres navios que había en el Puerto, cargado de cacao de cuenta de la Real Compañía
Guipuzcoana, hacía algún movimiento para tierra, y creyéndose que los enemigos
amparados en la obscuridad de la noche podían haber venido & sacarlo o quemarlo, se
dispuso qué se disparase un cañonazo de metralla y habiendo reparado que no hacía
nuevo movimiento se dejó de hacerle mas fuego y luego que vino el día se reconoció el
verdadero fundamento de este recelo encontrándose cortadas las amarras de dicho navio
que había quedado asegurado en una amarra secreta que así a este como a los otros dos
se les había echado a prevención advertida por D. José de Ituniaga, manifestando éste su
celo la importancia de la amarra; y a bordo del dicho navio se hallaron algunas hachas,
armas, dos mechas encendidas y un barrilillo de brea y alquitrán con otros mixtos con lo
cual se evidenció que los ingleses havían intentado sacar o quemar dicho navio y que el
cañonazo disparado tan a buen tiempo les había obligado a abandonar esta empresa.
A las siete de la noche, empezó la lombarda sus fuegos de bombas de todas especies y
lo continuó hasta las diez, sin ocasionar la menor desgracia. A las once se notó que la
escuadra inglesa se hacía a la vela valiéndose de las sombras para ocultar mas vien con
ellas la vergüenza que le causaba abandonar la empresa con tanto daño propio intentada;
Pero no bastándole para alejarse el poco viento terral que a la sazón soplaba, volvió a
dar fondo poco mas afuera del paraje de que se levó y luego que amaneció el día 6, se
hizo a la vela para sotavento de manera que, a las nueve de la mañana, havían doblado
todas sus embarcaciones el Cabo Blanco.

Los diferentes fragmentos de tablazones de todas especies que la resaca ha echado a las
playas de este lugar acompañados de muchos cadáveres y una lancha, tres botes y
diferentes armas que se encontraron en la playa de Maiquitia acreditan muy bien el
grande quebranto que los enemigos han padecido en sus navios y tripulaciones; pero
evidencian mucho mas destrozo los despojos que han ido dejando en toda esta costa que
llegaron hasta la playa de Morón sotavento de Puerto Cabello donde se encontraron dos
botes, una bomba, un mastelero grande y otro de juanete con diferentes perchas,
votalones y otras presas del servicio del navio.

Se ha sabido, por cartas escritas por personas fidedignas de la Isla de de Curazao y por
otros que también vinieron de allí a quienes se les recibieron sus declaraciones que, el 5
del expresado mes de Marzo entraron en aquel Puerto seis embarcaciones de esta
escuadra, a saber el navio Almirante de 70 cañones, otro de 60, otro de 54, un paquebot
de 18 cañones, otro de 12 y una balandra.

La Almiranta llegó pidiendo favor, sin lanchas botes ni anclas con seis pies de agua
sobre su lastre, y 55 balazos en el costado de la lumbre del agua y arriba, el palo del
trinquete rendido sin mas palo de mesana.

El de 60 cañones llegó en bandolas, con 27 cañonazos en sus costados en la propia


forma y sin lanchas vote ni anclas.

El de 54 entró sin tajamar, verga de sevadora y con una serviola menos porque se la
había roto.

El paquebot de 18 cañones tripulado con 130 hombres avistó en la costa una fragata de
la Real Compañía Guipoz-coana llámala la Sta. Teresa y se destacó para darle caza y
habiéndola alcanzado la atacó y vino con ella por espacio de tres horas, pero la fragata,
mandada por D. José de Itu-rralde, sin embargo de que no tenía mas de 30 hombres, le
hizo fuego con tal aire que obligó al paquebot a retirarse, con pérdida de 17 hombres
muertos y mas de 30 heridos y sin haber tenido esta fragata mas que tres hombres
heridos en esta función.

Entraron después en Curazao las restantes embarcaciones de la escuadra y la Capitana


tenia 37 balazos de los que algunos la bandeaban y llevaba muy maltratadas sus vergas
y jarcias.

Los dos de 60 cañones tenían mas de 80 balazos y algunos los bandeaban, uno de estos
navios tenía roto el palo mayor y ceñido desde' la fogonadura hasta los vaos con una
rueca y los restantes entraron con bastante daño, de forma que, entre todos ellos, se
contaban en sus costados 337 balazos y publicamente se decía en la Isla que había
perdido la escuadra en el ataque 900 hombres muertos, entre ellos el Segundo
Comandante que venía en la Almiranta, un Capitán de Infantería y otros subalternos y
que tuvo mas de 334 hombres heridos.

Se supo también que se habian destacado de la escuadra dos fragatas a cruzar desde la
Guaira a Puerto Cabello, para impedir los socorros que podían entrar por mar en estas
fortificaciones y las restantes embarcaciones de la escuadra aplicaban toda su diligencia
para reparar brevemente sus quebrantos, aprovechándose de los pertrechos que llevaban
de respecto y otros que se les suministraban en aquella Isla.

A este escuadra se agregaron cuatro balandras de 22 y 14 cañones que armadas en


guerra y bien tripuladas habilitaron los Indios de aquella Isla para que volviese sobre
estas costas y atacase a Puerto Cabello con el fin de que, estableciéndose allí una nueva
colonia, tendrían un libre comercio y podrían con el tiempo rendir la fuerza de la
Guaira.

El Comandante de esta escuadra, además de lo expuesto, recluta en aquella Isla para


estas funciones 200 hombres teniendo para ello una bandera Inglesa tendida tres días, en
cuyo tiempo hizo tocar sus Cajas de Guerra en las calles de aquel lugar hasta que
algunos de sus vecinos pasaron sus quejas al Gobernador quien se disculpó diciendo que
lo expresado fue hecho sin su orden y mandó se recogiese la mencionada bandera y
Cajas.

Reparada y compuesta la escuadra acompañada de las expresadas cuatro balandras


holandesas salió de Curazao el 1° de Abril para venir sobre Puerto Cabello, como
exactamente consta de dicha justificación que por testimonio acompaña esta relación,
pero a causa de las corrientes no pudo presentarse delante de Puerto Cabello hasta el 26
del propio mes.

Ataque de Puerto Cabello


El mismo dia 26 de Abril, desde las dos hasta las cuatro de la tarde, anclaron las
embarcaciones de la referida escuadra y una porción de balandras que la acompañaban
al abrigo de las Islas de Borburata, distante media legua a bar-volento de Puerto
Cabello.

De allí a una hora, empezó la lombarda, que estaba anclada entre Punta Brava y una de
dichas Islas, a arrojar bombas con dirección al Castillo y los continuó hasta las seis y
media de la tarde, y los navios hicieron fuego a las fragatas nuestra "Señora del Coro" y
"San Sebastian" de la compañía Guipuzcoana, para reconocer, sin duda, si tenían
artillería respecto de que, viendo que no se les correspondía, cesaron sus fuegos.
Al amanecer del 27, empezó la lombarda, desde el mismo paraje, a jugar sus morteros y
lo continuó hasta las doce de la noche, en cuyo tiempo sólo logró introducir en el
Castillo 12 bombas de las cuales una rompió un cañón de a 12, mató tres hombres y
maltrató otros tres, pero las demás solamente causaron algún quebranto en los cuarteles
y alojamiento del Castillo.

A mediodía se acercaron a las baterías de Punta Brava y S. José dos navios de 50 ó 60


cañones y empezaron a hacer fuego contra nuestras baterías, de las cuales y del Castillo
se les correspondió con el mayor vigor y, aunque a las dos de la tarde se unió a estos
otro navio de 60 cañones, logramos, a las cinco y media, ver que uno de estos tres
navios se vio precisado a retirarse dej anda la rejera y espiándose para barlovento, a
causa, sin duda, del daño que recibiría y los otros dos continuaron en la misma suerte el
fuego hasta las siete de la noche que se separaron, haciéndose a la vela para barlovento.

Como a las once de la noche, se notó que los enemigos habían desembarcado gente por
la parte del este de Punta Brava en el paraje que llaman la Carraca Vieja y, según se ha
sabido por diferentes relaciones de los españoles cangea-dos, llegaron a 1150 hombres
entre tropa, marinería y reclu-tados en Curazao los que echaron en tierra que
inmediatamente marcharon por el camino de la playa con ánimo de apoderarse de la
batería de Punta Brava, pero, haciendo fuego con sus fusiles, mandó Don Martín de
Sansinenea, Comandante de los guardacostas, que mandaba aquella batería, que se
disparasen dos cañonazos de metralla, como se ejecutó, y bastaron para que los
enemigos se retirasen tan precipitadamente que, aunque fueron seguidos con el refuerzo
que se puso luego en aquella batería, solamente pudieron ser alcanzados nueve hombres,
los dos muertos, otros dos heridos y cinco vivos que se cogieron y trajeron con los
despojos que dejaron los enemigos por la confusión de su fuga y se redujeron a 40
fusiles, 26 bayonetas, siete pistolas y dos hachas.

El 28 a la tarde, a la parte del este de Punta Brava, colocaron los enemigos, en el paraje
que llaman la Calera o Carraca Vieja, un mortero de los que tenia la fragata y
estabíecieron el otro de la misma en la Punta de !a Isla de Ratones y con éste dispararon
diversas bombas a la batería de Punta Brava y, al mismo tiempo, empezó la lombarda a
arrojarlas al Castülo hasta la noche que cesaron estos fuegos, sin haver causado daño
alguno.

El 29, a las siete de la mañana, retiraron los enemigos el mortero que habían establecido
el dia antes, al este de Punta Brava.

Con el mortero puesto en la Isla de Ratones, arrojaron este día bombas a las baterías de
Punta Brava,, y San José, jugando, al mismo tiempo, la lombarda sus fuegos con
dirección al Castillo y casas del lugar, pero ni unos ni otros hicieron daños de
consideración.

El mismo día, echaron en tierra los enemigos, a la parte del este de Punta Brava, un
oficial y 40 hombres con diferentes instrumentos de gastadores y, en la inmediación de
la linea donde estaban ancladas las embarcaciones, comenzaron a abrir un ataque de
Norte a Sur lo que dio motivo para que saliesen diez lanchas de la Compañía
Guipuzcoana con gente suficiente mandada por D. Manuel de Agreda Capitán de
Infantería a reconocer las operaciones de los enemigos y hacerles el daño posible y,
habiendo llegado a distancia proporcionada, cumplieron lo que se les havía ordenado y,
después de haver hecho fuego, se retiraron a la fragata San Sebastián, sin padecer
ningún daño de los cañonazos que les disparó la escuadra.

El 30 no se vio gente en la Isla de Ratones y se discurrió que los enemigos habían


retiradQ el mortero que establecieron en ella. Aquella mañana empezó la lombarda a
arrojar bombas de todas especies y las continuó con mucha lentitud; una de las que
cayeron en el Castillo mató dos hombres e hirió levemente en la cabeza a D. Juan
Gayangos con las ruinas que causó en las murallas.
Al amanecer del día 1° de Mayo la lombarda empezó sus fuegos contra el Castillo y los
continuó hasta las tres y media de la tarde y desde esta hora hasta la noche los dirigió al
lugar. Desde el Castillo se dispararon algunos cañones a dos navios que estaban más
próximos a él y, sin embargo, de que las balas iban por elevación, los obligaron a que se
espiasen para barvolento y al anochecer se percibió que los enemigos harían algún
trabajo en tierra.

El 2 por la mañana empezó la lombarda, como los demás días, el uso de sus fuegos que
no causaron daño considerable.

A las doce de este día entró en aquel Puerto el Gobernador D. Gabriel José de Zuloaga y
pasó inmediatamente a reconocer desde la fragata "N. S. de Coro" las obras que habían
hecho en tierra los enemigos, y sólo pudo registrar que habían construido un parapeto o
cabeza de ataque de piedra, cerca a la parte del Este de Punta Brava y que habían
cortado algunos mangles para limpiar aquel terreno que podían formar en batería, por lo
que pasó después a la cortadura o trinchera puesta al camino de Borburata para
embarazar por allí la entrada de los enemigos y habiéndola reforzado con gente, mandó
que se pusiesen pelotones avanzados y que, al mismo tiempo, pasase un cabo con 40
hombres al Puerto de Borburata para reconocer si en él habían hecho alguna obra los
enemigos, recelosos de su ejecución por ser paraje a propósito y consecuente el
principio del parapeto expresado ignorándose lo que habían ejecutado sus
embarcaciones que estaban en aquel Puerto y boca del rio.

El 3 se observó desde la fragata el Coro que habían amanecido montados dos cañones
en el parapeto referido y que estaba levantada una cabria, por cuyo motivo, mandó el
Gobernador que se disparasen algunos tiros desde el del Castillo contra aquella parte y
habiéndose observado que algunas balas daban en el parapeto y visto que no había
fuego ni se movía gente, hizo suspender el del Castillo.

Pero, no obstante esto, se mantuvo en el Castillo hasta haber dado las órdenes
correspondientes para su mejor defensa y disposiciones para aumentar los fuegos en lo
que se trabajó toda la noche.

Uno de los navios enemigos vino a remolque aquel día hasta dar fondo junto a la
lombarda que disparó sus fuegos lentamente toda aquella tarde.
El 4, hallándose continuando las obras dispuestas por el Gobernador, se levantaron, a
las 7 de la mañana, tres navios de la escuadra, pero habiéndoles faltado el viento, dieron
fondo a la parte del Norte de la Isla de Ratones que habiéndose creído con este motivo
que su intento era atacar el Castillo y baterías, dio el Gobernador las disposiciones
convenientes para recibir los enemigos, sin suspender el adelantamiento de los trabajos.

El 5, se observó, como a las once de la mañana, que se fj hablan levado todos los navios
de la escuadra y que nave-fftban hacia la parte del Castillo y baterías por lo que dio
|firden el Gobernador al Capitán de Infantería D. Juan Ferrer ¿que se hallaba dentro
desde que los enemigos vinieron a ata-f fiarlo que lo mandase, por estar D. Juan
Gallangos convale-y, al mismo tiempo, le dio al Capitán de Infantería |$, Manuel de
Agreda para que se quedase en la parte de litera que se consideraba de grande
importancia, a fin de que en ella bajo sus órdenes y luego montó a caballo e juntar las
milicias (que estaban en los cuarteles inme-al Puerto) en la Sabana del Hato del Tejar y
los di-en cuatro cuerpos mandando marchar uno dentro del del lugar, otro para refuerzo
de la guarnición de la aura de Borburata, otro a la playa a la boca del rio, y el otro se
mantuviese en la propia Sabana para acudir él a la parte que mas necesitase y, dispuesto
esto, salió playa a observar si los enemigos echaban lanchas con : para hacer algún
desembarco a lo que le persuadió el ato de haberse levado al mismo tiempo todas las
em-menores. dar, pero, no obstante esto, se mantuvo en el Castillo hasta haber dado las
órdenes correspondientes para su mejor defensa y disposiciones para aumentar los
fuegos en lo que se trabajó toda la noche.

Uno de los navios enemigos vino a remolque aquel día hasta dar fondo junto a la
lombarda que disparó sus fuegos lentamente toda aquella tarde.

El 4, hallándose continuando las obras dispuestas por el Gobernador, se levantaron, a

las 7 de la mañana, tres navios de la escuadra, pero habiéndoles faltado el viento, dieron
fondo a la parte del Norte de la Isla de Ratones que habiéndose creido con este motivo
que su intento era atacar el Castillo y baterías, dio el Gobernador las disposiciones
convenientes para recibir los enemigos, sin suspender el adelantamiento de los trabajos.

El 5, se observó, como a las once de la mañana, que se habían levado todos los navios
de la escuadra y que navegaban hacía la parte del Castillo y baterías por lo que dio
orden el Gobernador al Capitán de Infantería D. Juan Perrer que se hallaba dentro desde
que los enemigos vinieron a atacarlo que lo mandase, por estar D. Juan Gallangos
convaleciente y, al mismo tiempo, le dio al Capitán de Infantería D. Manuel de Agreda
para que se quedase en la parte de tierra que se consideraba de grande importancia, a fin
de que mandase en ella bajo sus órdenes y luego montó a caballo e hizo Juntar las
milicias (que estaban en los cuarteles inmediatos al Puerto) en la Sabana del Hato del
Tejar y los dividió en cuatro cuerpos mandando marchar uno dentro del recinto del
lugar, otro para refuerzo de la guarnición de la cortadura de Borburata, otro a la playa a
la boca del rio, y que el otro se mantuviese en la propia Sabana para acudir con él a la
parte que mas necesitase y, dispuesto esto, salió a la playa a observar si los enemigos
echaban lanchas con gente para hacer algún desembarco a lo que le persuadió el
movimiento de haberse levado al mismo tiempo todas las embarcaciones menores.

Paro, destacó alguna parte de las milicias para que hiciesen porción de fajinas y piquetes
y se restituyó al lugar, continuándose, entre tanto, el ataque de una y otra parte, con el
mismo tesón, hasta una hora después de anochecer que los navios precisados del mucho
fuego que se les hizo picaron sus cables y abandonaron las anclas para retirarse, pero,
por faltarle el viento no pudieron en el espacio de mas de media hora salir de nuestro
tiro de cañón y se les hizo un vivo fuego con tal acierto que sus efectos se reconocieron
de tierra con bastante daño de los enemigos.

Inmediatamente que se acabó el ataque, que sería como a las ocho y media de la noche,
pasó el Gobernador al Castillo y, habiendo hallado en él bastantes ruinas en los mer-
lones y parapetos, dispuso que se reparasen, atendiendo también a la recomposición de
los demás daños que en él había disponiéndose para nuevo ataque que esperaba el dia
siguiente y, al mismo tiempo, ordenó que, para la mayor prontitud de estos reparos y los
que necesitaban las baterías exteriores, no cesasen las milicias en el corte para tener
porción de ellas de respecto y emplearlas donde fuere necesarias haciendo ánimo de
mantenerse en el Castillo toda la noche para avivar con su presencia estos trabajos, pero,
el continuo movimiento de este dia, le agravó mucho el golpe de la pierna y le apretaron
tan agudamente los dolores que se vio precisado a retirarse al lugar, a las dos de la
mañana, con bastante cuidado recelando verse imposibilitado de continuar su asistencia
en lo que tanto le llevaba la atención.

El dia 6, al amanecer, se observó que estaban fondeados los navios enfrente del Castillo,
fuera de su tiro de cañón y del de las baterías, y, a las nueve de aquella mañana, se
levaron tomando el rumbo de barvolento a excepción de uno de 70 cañones que se
sotaventó y descayó hacía el Castillo , huta estar debajo de su cañón sin poder gobernar
porque otaba muy maltratada y se le hizo desde luego un vivo fuego de nuestra parte,
lográndose el gusto de verlo bien aprovechado hasta que, con muchas lanchas que lo
remolcaron, se puso en paraje donde no podía ser ofendido de la fortificaclon ni de las
baterías exteriores y se mantuvo allí hasta repararse algo y luego fue espiando y logró
arrimarse a la Isla de Ratones.

Este día se reconoció el destrozo de los enemigos en los cascos de sus navios, palos,
jarcia, y aparejos y, especialmente, en tres de ellos que estaban faltos, uno del mastelero
mayor, otro del bauprés y verga mayor y el otro de los palos del velacho y cevadera.

También se reconoció este día, por seis personas que pasaron a la parte del Este de
Punta brava, que la batería construida por los enemigos y que tenia cañones era aparente
con el designio, según se discurrió, de contener nuestra gente en caso de que quisiesen
resistir cualquier desembarco de la de los enemigos por aquel paraje.

La tarde de este día se incorporó a la escuadra un navio que se había separado de ella
cuando salió de Curazao.

El 7 estaba fondeada la escuadra al abrigo de la Isla Larga y de Ratones y, con el favor


del vendaval, se levó hasta que dio fondo en el Puerto de Borburata.

A las ocho, empezó la lombarda a arrojar bombas de todas especies a las fragatas "el
Coro" y "San Sebastian", y a las diez del dia, habiendo puesto una señal la Capitana,
cesaron estos fuegos.

Observóse, al mismo tiempo, que venia de los dos navios para tierra un bote con
bandera blanca en la proa y luego dio orden al Gobernador para que se le hiciese detener
afuera y que saliese un oficial con una falúa a informarse de la causa de su venida,
previniéndolo que si trajera alguna carta la recibiese haciendo detener el bote en el
mismo paraje. Ejecutóse así y volvió este oficial con una carta para el Gobernador
quien, por no haber hallado allí quien entendiese el idioma inglés en que estaba escrita,
volvió a mandarlo para que se informase de su contenido y para este efecto de su orden
fue su Secretario acompañado a este oficial a fin de que la trajese trasuntada, como se
hizo, sirviendo de intérprete uno de Curazao que venia en el bote y habla el castellano y
habiendo visto que era del Comandante de la escuadra y que su contenido se reducía a
proponer el cange de prisioneros ingleses por españoles que tenía a su bordo, le
respondió el Gobernador conviniendo en ello.
El 8, amaneció la escuadra en el mismo paraje a excepción de una balandra y un
paquebot que estaban en la boca del rio y la Almiranta con otro navio mas pequeño al
abrigo de la Isla reparándose de los daños recividos que les impidieron seguir las demás
embarcaciones cuando fueron a dar fondo en el puerto de Borburata y se observó que
las que en él se hallaban se estaban reparando con gran prisa.

El 9, aunque después que se pusieron en Borburata los 40 hombres no intentaron los


enemigos hacer aguada, hecho cargo el Gobernador de la dificultad que concebía en
poder embarcársela en la boca de aquel río en caso de que con la fuerza la intentasen,
llamó a D. Martín de Sansinenea para oír su dictamen en este punto y encontró
acreditado con la experiencia de este sujeto el que tenía formado el Gobernador, pero no
obstante, aunque se hallaba imposibilitado de montar a caballo, a causa del golpe de la
pierna, envió la misma mañana a aquel paraje al Capitán D. Manuel de Agreda y
Teniente de Tesorero D. Lorenzo Rosel, a fin de que, con todo cuidado y atención, lo
reconociesen y también lo que haría un paquebot y unas balandras que estaban
apostadas en aquella boca, y ejecutada esta comisión, volvieron dando cuenta de que
por lo descubierto de la boca y lo inmediato que estaban las embarcaciones y las demás
que podían arrimarse aunque fuesen grandes era imposible embarazar a los enemigos la
agua si la intentaban hacer al abrigo de su cañón, añadiendo que el paquebot y balandras
que fueron a reconocer estaban a la misma boca del río sin operación alguna.

Esta misma mañana vino a la boca del rio con bandera blanca una lancha de los
enemgios pidiendo Ucencia de parte de su Comandante al Cabo que se hallaba allí para
hacer agua para su escuadra y tropa y habiéndole respondido que no lo podía permitir,
por no tener orden para ello, se fue la lancha para su bordo diciendo que harían la agua
por íuerza y habiéndola llamado la gente de la guardia, le quitó un hombre y se lo envió
al Gobernador quien inmediatamente lo volvió reprendiendo al Cabo por aquella acción
previniéndole hiciese seña a la embarcación mas inmediata para que enviase por él y lo
llevase a su bordo.

Luego conoció el Gobernador que para estos lances se necesitaba en aquel paraje de un
oficial experto y envió uno de los de la tropa con orden de que se mantuviesen allí,
previniéndole lo que debía ejecutar en los demás que se ofreciesen y que si volviesen a
pedir agua para la escuadra respondiese que solo tenia orden para conceder una
lanchada para el Comandante y sus oficiales.

Habiendo este oficial llegado a aquel paraje, vino otro despachado por el Comandante a
pedir agua para toda su escuadra y tropa expresando que, si no se le concedía se la
sabría tornar, y preguntando el motivo que tuvo la guardia para detener al que vino
primero por ella a lo que le respondió el oficial que la agua que le permitiría hacer seria
una lancha para su Comandante y oficiales, y que ya el Gobernador había mandado
restituir el hombre que había sido arrestado, con lo que se volvió, sin querer tomar el
agua que se le ofrecía.

A las doce y media de este día vino otra lancha con bandera blanca hacia el Puerto de
Cabello y, estando a tiro de fusil, mandó al Gobernador un oficial a ella para ver lo que
quería, y volvió luego con una carta del Comandante de la escuadra diciendo remitía
siete prisioneros españoles, pero habiendo reconocido que la carta venia en idioma
inglés, sin embargo de lo que antecedentemente había pasado, y sabiendo que a su
bordo tenía personas que hablaban castellano, envió otra vez el Gobernador a este
oficial para Que se lo expresase así al Capitán de Bandera de la Capitana que era quien
lo conducía y que viese si quería dejar los prisioneros españoles y llevar los suyos, y
impuesto de esto tomó la resolución de volverse con los primeros disponiendo a su
propartida que se pasasen a la falúa unos licores y caldos, expresando que aquella fineza
enviaba al Gobernador su Comandante y que le pedía le favoreciese con unos agrios.

El 10 remitió el Gobernador un oficial en una falúa a bordo de la Capitana, llevando en


una lancha los agrios que le había pedido el Comandante acompañados de un refresco
de verduras y vino, en otra falúa, el propio Capitán de Bandera, con dos cartas de su
Comandante en Castellano. La una, trasunto de la que se volvió a bordo, en las que se
expresaba al Gobernador que enviaba en aquella ocasión siete prisioneros españoles
cogidos en una presa de un corsario de La Habana y, al mismo tiempo, que para
prevenir los yerros que se podrían ocasionar tocante al agua, agradecería saber en que
animo estaba, porque sería inútil disputar lo que podía obtener tan fácilmente a que le
respondió el Gober-. nador que había recibido los siete prisioneros españoles y que le
enviaba (como lo practicó) cinco de su nación que había en aquel Puerto, los dos
cogidos en la noche del desembarco y los tres en una balandra apresada sobre los
Roques por el Capitán de fragata D. José de Iturriaga y que en el particular de la agua
caminase en la inteligencia de que no se permitirla que se hiciese para la escuadra y
tropa, pero que reiteraba la orden para que se dejase hacer una lanchada para él y sus
oficiales.

No obstante la dificultad que había concebido el Gobernador para embarazar la agua a


los enemigos, si la intentaban hacer con fuerza contemplando que de echar gente en
tierra sería bajo de su tiro de cañón y fusil, dio orden para que pasasen a Borburata 500
hombres milicianos para guarnecer el Puerto y reforzar la guardia que estaba en él cargo
del Capitán D. Juan de Agreda a quien previno se mantuviese en aquel paraje y
procurase cubrir la gente para oponerse a los enemigos en los términos posibles, si
intentasen hacer la aguada que pretendían y embarazarse cualesquiera daños que
quisiesen hacer en las casas y haciendas de aquel valle, dándole las demás órdenes
convenientes para no exponer la gente y que esta estorbase a los enemigos sus designios
con escarmiento de su porfía.

El 11, envió también el Comandante de la escuadra otro prisionero español expresando


que no lo había remitido con los siete antecedente porque se hallaba enfermo en otro
navio y se contentó con enviar el mismo dia un oficial para la lancha de agua ofrecida
que llevó.

El 12, volvió a enviar el Comandante de la escuadra con un oficial pidiendo por gracia
se permitiese que se hiciese aquella mas de agua para su gasto, expresando que iba a
hacerse a la vela y que para el resto de la escuadra la haría en San Cristóbal a lo que
respondió el que se hallaba allí que daría parte al Gobernador para ver si condescendía
en ello y en el intermedio que volvió con el permiso entró una marejada que volcó la
lancha de modo que les fue preciso dejarla con las vasijas por haberse hecho toda
pedazos, frustrándoseles por este medio a los enemigos, aun lo que, por gracia, se les
había ya concedido.

Este dia disparó la escuadra cuatro cañonazos y a la tarde se levaron algunas de sus
embarcaciones haciendo viaje para afuera.

El 13 a las once de la mañana se levó la Capitana y ejecutaron lo mismo las demás


embarcaciones de la escuadra dirigiendo su rumbo para barvolento.

El 14 se vieron desde Puerto Cabello solamente tres embarcaciones a barvolento, pero, a


las diez del dia, ya se habían perdido de vista, aunque después se registraron estas del
Puerto de Cabello y de otros de la costa en diferentes ocasiones por espacio de 24 o 26
dias dando bordos.

A la vista de los enemigos y en los dias 8 y 9 de Mayo se sacaron en Puerto Cabello tres
anclas con algunos cables, calabrotes y guindaleras, y en la Guaira, después de la
retirada de los enemigos, se sacaron cuatro anclas, no habiéndose podido lograr recoger
las demás que abandonaron en los combates, a causa de hallarse entre peñas.
Las bombas de todas especies que los enemigos arrojaron durante la invasión de aquel
Puerto fueron cerca de 900 y de ellas metieron en el Castillo como 40.

El daño que recibió el Castillo en sus murallas, cuarteles y baterías no correspondió al


que se podía presumir del mucho luego de todas especies que hicieron los enemigos
contra él.

En todas las funciones hubo 30 hombres muertos entre ellos el Condestable del Castillo
y 60 heridos y en estos cuatro oficiales de la compañía Guipuzcoana nombrados D,
Antonio de Ebora, D. José de Hugalde, D. Pedro Guruchaga y D. Jerónimo Marituvarls
de los que les murieron los tres primeros y algunos otros de los demás heridos.

En las playas vecinas a aquel Puerto se halló una falúa, dos canoas, dos escalas grandes
con diferentes palos, tablas y muchos fragmentos que manifiestan los quebrantos que la
escuadra enemiga sacó de esta función en la cual y en la de la Guaira, con los hombres
perdidos de enfermedades, aseguran los prisioneros y desertores que llegaron a 200
aunque no ae sabe el N° fijo".

2. El Manifiesto de 1749.

La rebellón de Juan Francisco de León. Una de las inmediatas consecuencias de la


guerra contra las ingleses de que acabamos de ocuparnos y que, por cierto, tuvo su
principal origen en las querellas suscitadas por la política comercial hispanoamericana,
hubo de ser una apreciable baja en los resultados de las actividades mercantiles de la
Compañía. Aunque ésta, como lo hace constar Hussey en su honor, no fue afectada en
su actuación por aquella "prudencia que bien podía esperarse de marinos de comercio en
un mar dominado por la hostil flota inglesa" (49), sabemos que sufrió la captura de, por
lo menos, nueve navios, todos ellos de buen tamaño y cargados, por lo menos seis de
ellos, de cacao, cuando hacían su viaje a Europa. No queremos dejar sin consignar este
hecho porque, no sólo fueron los cabildantes de Caracas quienes, en el expediente que
puede verse transcrito en el Boletín del Archivo General de la Nación (50), astutamente,
como lo hace notar Estornés Lasa (51), "pidieron la certificación correspondiente a los
años de guerra con Inglaterra para demostrar que la Compañía no había cumplido con su
compromiso, pero ni siquiera una vez hace mención a esta circunstancia tan
importante.-.", sino que esta omisión de hecho tan capital para justipreciar la actividad
mercantil de la Compañía la notamos también en otros autores de nuestros días, quienes
parecen olvidar el esfuerzo bélico de los guipuzcoanos en la década 1739-1749 y lo que
ello hubo de pesar sobre sus intentos de cumplir siempre y aun incrementar sus
específicas actividades.

A la baja en las exportaciones de cacao, vino a sumarse la de las importaciones a


Venezuela, sobre todo, como señala Hussey, en dos productos esenciales, harina y
textiles. De éstos, los factores de Caracas recibieron, de 1740 a 1747, solamente
722.000 pesos de mercadería, cuando el normal consumo para estos años era estimado
en 4 a 5.000.000. En cuanto a la harina, la falta de existencias fue penosa y hubo de re-
currirse a medidas drásticas, como la entrada de algunas embarcaciones holandesas con
carga de dicho producto y la importación del mismo y otros alimentos de las islas
extranjeras Htissey,

Pero, como junto a esas deficiencias &n sus servicios mercantiles, los prestados en el
orden militar, durante estos años de guerra contra los ingleses, fueron de gran
consideración, el favor de la Corte hacia la Compañía creció y, en la medida de la
amplificación de sus privilegios, hubo de acrecentarse también el rencor y la envidia de
la antigua oligarquía caraqueña, al compás, sin duda, de la soberbia de los guipuz-
coanos, y, posiblemente, con ella, del endurecimiento de sus modos en el trato con los
naturales del país y los canarios, contrabandistas consuetudinarios. Todo ello fue
preparado el ambiente en que se incubó la revuelta de Juan Francisco de León.

Juan Francisco de León. En la carta dirigida por León al Gobernador Ricardos, en 16 de


diciembre de 1751, es decir, poco antes de su entrega (52), tenemos un auténtico
resumen de la historia de este hombre singular. Hombre, como se ha dicho bien, más a
propósito para calmar revueltas que para acaudillarlas, vemos que para él: "El principio
de todo estto fue el venir un thente. Viscaíno al valle de Panaquire, y al valle de
Caucagua y al Vezindo. de esttos valles les pareció mal el rezivlrlo".

Y este hombre, buscado y empujado por otros, ha de atender, no sólo al requerimiento


de los vecinos —de quienes es Juez— para que no se reciba teniente vizcaíno, sino a las
muchas cartas que "a estte mismo tiempo rezivi de essa. Prova. pero sin firma,
diziendome q. por ningún pretextto se rezivieran". Y no se debían recibir —según estos
anónimos Instigadores, sin duda aristócratas caraqueños del tipo del marqués de Toro,
de quien sabemos que, en cierta ocasión, presentó once de los catorce candidatos para
Tenientes en los pueblos donde tenia hatos, "por las muchas infamias que hauian
sucedido en tierra dentro".

La verdad es que Juan Francisco no ha sido agraviado en nada por la Compañía, como
confiesa, "yo no hallándome de ellos sentido, por parte ninguna, tiré siempre a sosegar y
mediar la gentte no agraviasen a nadie ni matar a ninguno". Verdad es también que,
siempre según Juan Francisco, "la Compañía cumpliendo lo q. ofreció a nro, rey, a la
Prova. es cómbente, no siendo juezes ninguno de ellos por lo q. se ha experimentado";
pero no es menos cierto que el clamor de sus vecinos y las cartas de Caracas le
empujaron "como que a buscarme vinieron toda la Prova.". Y, aunque su intento no fue
nunca "el reñir con los soldados del Rey mi Señor ni agraviar a nadie, por q. todos
somos basaltos suyos", hubo de encabezar el movimiento que le llevó hasta Caracas con
los tumultuados. De allí pensaba, seguramente, volver una vez presentada su petitoria;
pero, "Havdo. entrado, hize mi pedimento, y rebolviendo la Rienda a la bestia en que
iba, se armó un turbión de Gente, y se metieron en las casas Obispales". Arrastrado allá
por el empujón de la turba, allí hubo de mantenerse tres días, "y la noche de mi entrada
pr. orden del Governor y Capitán General —siempre es otro quien dispone lo que él ha
de hacer— le puso guardia a la Contaduría, y a la Cárzel, y rondas por las calles ..". Y si
otra vez actúa es porque "toda la gente vinieron y me sacaron de mi Casa, y me llebaron
a Paxarito, donde allí vine con toda la gente a hazer mi propuesta al Señor Governor ..".
Desde luego, que si un hijo suyo "fue a la tierra á dentro q. dizen fue a buscar gente, no
crea Vsa. q. yo lo mandé sino Vellacos de Caracas q. lo insistieron, y lo hizieron ir q. yo
loTnandé a Caracas...". La plebe y la aristocracia, el gobernador, "los vellacos de
Caracas", y el servicio del Rey y el amor a la Provincia, traen y llevan a este hombre
quien, si sirvió para dar nombre a la rebelión, a la vista está que, de ningún modo,
encamó ni podía encarnar lo que en esa rebellón podía haber de explosión de un
sentimiento patriótico profundo, siquiera fuese oscuro; de visión amplia de los
problemas a resolver; ni de esa voluntad incoercible que marcha recta a sus fines y que
es la médula del auténtico caudillo. El que esa carta, especie de testamento de Juan
Francisco, estuviese escrita por un hombre que se sentía ya vencido, resta poca fuerza a
lo que acabamos de decir, pues sabemos que no se trata de meras excusas o paliativos a
su conducta, sino que las cosas sucedieron, mas o menos, asi. De todas formas, no es
Juan Francisco el que interesa, sino la rebelión de la que fue bandera; rebelión a la que,
por otra parte, sólo nos referimos aquí en cuanto que ella fue motivo próximo de la
publicación del "Manifiesto" que, siguiendo nuestro estudio de don José de Iturriaga,
nos corresponde examinar aquí.

El "Manifiesto" de la R. C. G. Cuando la revuelta de León estalló, era Factor principal


de la Compañía en Caracas don Juan Manuel de Goizueta, antiguo secretario del
gobernador Lardizábal. El y los demás factores redactaron una "Noticia de la subcedido
en la Ciudad de Caracas desde el dia 1 de abril de 1749 en adelante hasta el dia 26 del
mismo" (Archivo de Indias. 135-7-22), que llegó a Pasajes en una balandra de la
Compañía el día 23 de agosto de 1749, y fue entregada a Ensenada el día siguiente, con
una nota que a la asamblea de la Compañía, que acababa de tener lugar, enviaba José de
Iturriaga para dar al Rey auténtica información sobre el castigo de los rebeldes. Hussey,
que incluye en su libro esta "Noticia" estimándola como "an excellent bit oí historical
reporting in any case", "realmente notable por su objetividad, y su omisión de toda
apología, explicación o condenación, considerando que sus autores eran hombres por
cuya remoción o destitución estaba clamando una abrumadora multitud de rebeldes" (*),
dice, en el mismo lugar, que Iturriaga era "un antiguo factor, que acababa de ser
llamado a España para su promoción a director". Salvado este evidente descuido del
casi siempre meticulosamente informado historiador norteamericano, puesto que
sabemos que Iturriaga era ya director de la Compañía cuando llegó a Caracas en 1742,
aceptaremos, provisionalmente, lo de su reciente regreso a España, por carecer nosotros,
hasta el presente, de información segura al respecto.

Allí estaba, desde luego, cuando el 11 de octubre de 1749 apareció el "Manifiesto que
con incontestables hechos prueba los grandes beneficios que ha producido el
establecimiento de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas". Este panfleto atrajo tan
rápidamente la atención del gobierno español, que "el 20 de octubre de 1749, Ensenada
escribió al fiscal del Consejo de Indias pidiendo saber si José de Iturriaga, el primer
director de la Compañía lo había firmado, por qué, y que licencia tenia para imprimir.
Tres días después el fiscal replicó Iturriaga, decía, confesaba su firma. El lo había
publicado para impugnar impresiones hechas, en la Corte o en cualquier parte, por
historias contra la Compañía, en papeles que no había visto, pero sobre los cuales tenía
segura información. Por lo que respecta a la licencia, pedía se le eximiera en cuanto a
que lo impreso era una alegación o defensa y no un libro. Como prueba de su sinceridad
en esto, había enviado, al mismo tiempo, un ejemplar al secretariado de Indias. Parece
que ninguna acción ulterior fue intentada en esta dirección

Pero, si Iturriaga es el firmante del "Manifiesto", no han faltado autores que


desconozcan su paternidad respecto al mismo. El primero de ellos, el cronista Terrero,
quien, en su acerba crítica de la Compañía, estampa estas palabras: "Véase el manifiesto
apológico que la hizo el padre Gallo" Y tras él, podemos citar a otros, como Arcila
Parías: "El padre Gallo (Nicolás) parece haber sido el autor del "Manifiesto...
que en 1749 circuló en España bajo la firma del primer Director de la Compañía, José
de Iturriaga" .

Para nosotros no hay cuestión aquí. No se trata de un monumento literario, sino de una
relación de hechos en la cual lo que cuenta, después de la verdad o no verdad de éstos,
es aquel que en posesión de los datos precisos que, por cierto, responden a años de su
propia actuación, los hace publicar y sale responsable de ellos. No se trata de despojar al
padre Gallo, o a quien sea, del mérito que le corresponda en la hábil ordenación de esos
hechos y en el adorno de que sepa revestirlos; pero, concedido ésto en cuanto a la parte
formal del documento, ha de reconocerse también que, por lo que hace a su sustancia,
ésta se halla intimamente ligada a la persona de Don José de Iturriaga.

Así lo entendían, sin duda, los cabildantes Blanco y Villegas, Liendo y Bolívar,
contemporáneos de Iturriaga, quienes, en su presentación al Gobernador contra la
Guipuzcoa-na, dicen, entre otras cosas: que no podían pasar por alto "hauer dado al
público el señor Dn. Joseph de Iturriaga director pral. de la Compañía Guipuzcoana un
papel, con titulo de manifiesto, en que da a entender bien a las claras hauer tenido esta
capí, parte en los alborotos del último año pasado" .

Ellos conocían bien la participación activa que Iturriaga había tenido en los negocios de
la Provincia, como lo sabía aquel Bul Fernández de Fuenmayor, quien, en la reunión
celebrada en las Casas Reales en 22 de Abril de mil setecientos cuarenta y nueve, es
decir, al comienzo de la insurrección de León, manifiesta que "en su poder para un
papel q. hizo Dn, Jph. Rodrlgs. del Toro, Oidor de México en la ocacion de ttrattar Dn.
Jph. de Yturriaga quese hiciera un Congreso de naturales y Guipuzcoanos pr. ber qual
era el mottivo desu unión" .

Iturriaga no era, ciertamente, el hombre que, como director de una compañía, se


limitaba a poner protocolariamente su firma al pie de un documento de ésta, y menos en
asunto tan capital. En los años que llevaba ya al frente de la Guipuzcoana, no sólo tenia
que haberse visto enfrentado con los problemas de rutina o de más enjundia que la
administración de la misma planteaba; ie había tocado conocer a fondo y palpar en la
entraña toda la complicada serie de problemas que el vivir de la Compañía suscitaba en
la misma tierra y ambiente venezolanos; el malestar del país, las criticas a la Compañía,
la identidad misma de las personas que movían principalmente los ataques contra ella le
eran familiares. Tenía que haber pensado mucho, y muchas veces, en todo ello y en los
argumentos de más fuerza que, en la defensa de la organización que presidía, podían y
debían esgrimirse. Cuando llegó la hora de lanzar el manifiesto, el encargado de
redactarlo recibió, seguramente, un guión del cual estaría ausente toda gala retórica,
pero en el cual las razones y los hechos estarían bien destacados y ordenados. Porque,
como lo advierte agudamente Morales Padrón, el Manifiesto es "muy del Norte", es
decir, muy de la casta de los Iturriaga.

Análisis del Manifiesto, Lo primero que se echa de ver


cuando se considera este importante documento, es que se trata, por parte de la
Compañía, de un acto necesario. Los guipuzcoanos necesitaban defenderse y no podían
siquiera demorar más la defensa. La rebelión de León había puesto el problema sobre el
tapete, pero ya, para cuando ella estalló, la propaganda y maquinaciones contra la
Compañía hablan hecho mucho camino, no sólo en Caracas, sino en la Corte de España,
donde el Conde de San Xavier movía cuantos resortes estaban a su alcance en apoyo de
los intereses de la resentida oligarquía caraqueña.

La Compañía conocía bien a sus enemigos. Cuando en el párrafo 7 del Manifiesto


leemos que: "El último alboroto suscitado por Juan Francisco de León, mirado con un
poco de reflexión y advertencia, es la prueba más convincente de la importancia y
necesidad de la Compañía; porque lo primero, no fue furor repentino y arrebatado del
pueblo, o de su comarca, que suele ser el origen de semejantes revoluciones, sino una
empresa practicada con mucha premeditación; lo segundo, se abstuvieron los sediciosos
de toda injuria personal al Gobernador, a los Dependientes y afectos de la Compañía:
moderación muy desconocida de los tumultos populares, que ni siquiera guardan
respeto a la justicia, ni se detienen en la efusión de sangre de los que son objeto de su
malevolencia, y moderación que acredita bien quanto procuraban huir del odioso y
sangriento sobreescrito de asesinos o amotinados; lo tercero, no tocaron los sediciosos,
ni a los caudales de la Compañía, ni a los géneros de sus Almacenes, observando en
todo una orden, una cuenta y una razón, qual pudieran en el negocio más tranquilo y
sereno de la paz". Y sigue en el 8: "Y todo esto, qué quiere decir? Un finísimo artificio
que, mostrando el cuerpo en la Provincia de Caracas, recibió, sin duda, el espíritu de
muy lejos; acaso le adquirió en mucha parte, de los Extranjeros, interesados siempre en
todo lo que sea atraso, pérdida, desgracia y persecución de la I-Compañía; y no hace ver
esto al mas ignorante, que quanto mas el daño que sienten aquellos por la Compañía, y
anto mas con máquinas ocultas, se traza disiparla, tanto |ÍB mayor la utilidad y provecho
que trae a los vasallos de la la, a la Nación y a la causa pública?", al leer esto, debien se
ve que la Compañía, en la rebelión de León, concede mucha importancia a éste ni a la
intervención apunta, en cambio, abiertamente contra los extran-"interesados siempre en
todo lo que sea atraso, pér-desgracia y persecución de la Compañía", y al hablar l'QUt el
espíritu que animó a la revuelta procedía "en mu-porte" de ellos, nos hace pensar,
naturalmente, que otra i de ese espíritu era insuflado por otras fuerzas, a las que de
nombrar, pero adivinamos eran las de los de Caracas.
reproche para éstos lo creemos ver también en 10, en el que, haciendo memoria de la
situación ela antes de la instalación de la Compañía, se dice:

la importancia y necesidad de la Compañía; porque lo primero, no fue furor repentino y


arrebatado del pueblo, o de su comarca, que suele ser el origen de semejantes
revoluciones, sino una empresa practicada con mucha premeditación; lo segundo, se
abstuvieron los sediciosos de toda injuria personal al Gobernador, a los Dependientes y
afectos de la Compañía : moderación muy desconocida de los tumultos populares, que
ni siquiera guardan respeto a la justicia, 'ni se detienen en la efusión de sangre de los
que son objeto de su malevolencia, y moderación que acredita bien quanto procuraban
huir del odioso y sangriento sobreescrito de asesinos o amotinados; lo tercero, no
tocaron los sediciosos, ni a los caudales de la Compañía, ni a los géneros de sus
Almacenes, observando en todo una orden, una cuenta y una razón, qual pudieran en el
negocio más tranquilo y sereno de la paz". Y sigue en el 8: "Y todo esto, qué quiere
decir?

Un finísimo artificio que, mostrando el cuerpo en la Provincia de Caracas, recibió, sin


duda, el espíritu de muy lejos; acaso le adquirió en mucha parte, de los Extranjeros,
interesados siempre en todo lo que sea atraso, pérdida, desgracia y persecución de la
Compañía; y no hace ver esto al más ignorante, que quanto es mas el daño que sienten
aquellos por la Compañía, y quanto mas con máquinas ocultas, se traza disiparla, tanto
es mayor la utilidad y provecho que trae a los vasallos de la Corona, a la Nación y a la
causa pública?", al leer esto, declamos, bien se ve que la Compañía, en la rebelión de
León, no concede mucha importancia a éste ni a la intervención popular; apunta, en
cambio, abiertamente contra los extranjeros, "interesados siempre en todo lo que sea
atraso, per dlda, desgracia y persecución de la Compañía", y al hablar de que el espíritu
que animó a la revuelta procedía "en mucha parte" de ellos, nos hace pensar,
naturalmente, que otra parte de ese espíritu era insuflado por otras fuerzas, a las que .»
abstiene de nombrar, pero adivinamos eran las de los aristócratas de Caracas.

Un reproche para éstos lo creemos ver también en párrafo 10, en el que, haciendo
memoria de la situación |;de Venezuela antes de la instalación de la Compañía, se dice:
"Tan notorio, como lamentable, era para estos Reynos la constitución de la fértilísima
Provincia de Venezuela o Caracas, antes del establecimiento de la Compañía; pues
siendo una heredad inculta, abandonada y desierta para España, era sin embargo un rico
patrimonio para los Holandeses, que estaban apoderados y hechos dueños
fraudulentamente de todo su comercio; y esto con una especie de tolerancia, que parecía
formal consentimiento, no menos doloroso que inevitable en aquel tiempo, tan contrario
a los intereses de la Nación".

Continúa Iturriaga hablando de la escasez de navios que iban a Caracas, de la penuria


que se hacia sentir, etc., etc., para referirse luego a las Reales Ordenes de 1 de
Noviembre de 1717 y 9 de Junio de 1718, por las que se prohibía la introducción en la
Península de todo género de frutos de las Indias que vinieran por manos de extranjeros.
Estas medidas no bastaron y fue entonces cuando las mismas circunstancias
determinaron el nacimiento de la Compañía Guipuzcoana.

Llegada ésta felizmente a Caracas (en la expedición de 1730), procedió al


establecimiento de sus factorías y a la organización del resguardo por mar y tierra, pero
no sin. que para ello dejara de sufrir "los insultos, violencias y robos de los Holandeses,
que, no contentos con sus propias hostilidades, fomentaron, cerca del río Yaracui, la
sublevación de un mulato zambo, llamado Andresote
Pero, las dificultades no vinieron solamente de fuera, y la Compañía "tuvo que vencer
también infinitas dificultades y contradicciones en lo interior de la Provincia, donde
sentían muchos hallarse privados de la dellnquente libertad del comercio furtivo en que
estaban connaturalizados por habito muy envejecido"
Todo esto trajo las cuestiones que ya conocemos, y que terminaron en la destitución del
Gobernador García de la Torre, por un lado, y del Factor principal Olabaniaga por
el otro, sustituidos, respectivamente, por don Martín de Lar-dizábal y don Nicolás, de
Francia. Y "con la rectitud, prudencia e integridad del primero, y la aceptada conducta
del segundo, se puso en el mejor orden la administración de la justicia en aquella
Provincia y en buena armonía el comercio y trato de la Compañía con sus naturales"

No se olvida Iturriaga de hacer constar que "por las quexas que habían precedido en la
Corte, llevó el señor Lar-dizabal comisión para hacer la más exacta pesquisa de la
conducta de los Factores y Dependientes de la Compañía", y habiéndolo hecho así, no
resultó cargo alguno de cuantos les imputaba la calumnia. "Verificóse asi por Testigos,
como por confrontación de Facturas, que en la venta de los géneros no se había
excedido de los precios de los Registros anteriores. Que a los Naturales se les había
comprado, su cacao y frutos de la tierra a precios justos. Que los empleados por la
Compañía no habían delinquido en el ilícito comercio de Extrangeria, antes bien lo
habían zelado e impedido, en todo lo posible.

Que por lo respectivo a daños y malos tratamientos, sólo anadia cierto número de
testigos hauer oído algunos rumores contra la gente del resguardo de la costa, pero con
voces tan vagas, que ni expresaban lances, ni nombraban los sugetos que causaron ni
recibieron estos daños; por lo que no halló materia sobre que tomar providencia". Así
hubo de expresarlo Lardizábal al Rey en consulta de 8 de Junio de 1733, con remisión
de tres piezas de autos de que constaban lo de dicha pesquisa, actuados todos de
Oficio".

Después de establecidas estas argumentaciones previas, pasa Iturriaga a estudiar, en


capítulos separados, las diversas cuestiones de más interés. La primera, la del
monopolio. No lo hay —dice el Manifiesto—. La Provincia comercia "por todos sus
quatro puntos cardinales". Por lo tanto, es falso lo del "estanco" por la Compañía.
Comercia Caracas con las Canarias (aguardientes, aceites, etc., etc.). Igualmente con
Mérida (lienzos, colchas, manteles, servilletas, etc.). Lo mismo con Margarita, Cumaná,
Barcelona, Coro, Uñare, Ipire, etc., etc. ''No es única vendedora la Compañía".
"Tampoco es única compradora".

Se ocupa luego de los "Beneficios que han resultado al Comercio Universal de los
vasallos del Rey", tratando, en primer lugar, del aumento de la importación del cacao a
España. De 1700 a 1730, salieron para España 642.023 íanegas de cacao (parte de ésto
también para Canarias y lugares permitidos de Hispano América). En cambio, desde ese
mismo año, 1730 (fecha de la instalación de la Compañía), al de 1748, es decir, en sólo
18 años, las exportaciones para los mismos lugares habían ascendido a 858.978 fanegas.
Se había mejorado grandemente el puerto de La Guaira, con la construcción de una gran
parte de muelle "que con más de 70 varas de largo y 9 de ancho ha construido en su
playa" y donde pueden atracar 4 o 5 lanchas, donde antes lo hacía malamente una sola.
Y en Puerto Cabello se construyó otro muelle de 92 varas de largo y 12 de ancho. Más
adelante nos dirá Iturriaga que en La Guaira, puerto principal de la provincia, cuando se
estableció la Compañía, no había más que un pequeño lugar y se ha ampliado éste de tal
modo que, no sólo ocupa todo el llano, sino que se extiende a la falda del cerro
inmediato y alto de San Antonio y van continuándose muchas casas por el camino para
la ciudad de Caracas. En cuanto a Puerto Cabello, era, cuando se fundó la Compañía, un
puerto abierto, sin fortaleza, casa ni vecindad alguna, y está hoy provisto, no sólo de una
fortificación que la Compañía hizo nueva, sino adornado de una población de cerca de
doscientas casas cubiertas de teja y edificado todo con los auxilios del comercio de la
Compañía
.
Refiriéndose después al "Bien del Estado", concluye que todo él se enriquece con el
producto del comercio vasco que antes iba a manos de extranjeros, además de lo cual, es
preciso tener en cuenta que la Compañía ha resultado ser un brazo fuerte en la defensa
contra los enemigos de la Corona.

En cuanto a "Aumentos de la Real Hacienda", nos dirá Iturriaga que hallábanse las
Reales Cajas de Caracas antes de la Compañía sin los fondos necesarios para cubrir sus
cargas, y precisaba Su Majestad atraer a veces algunos situados de otras partes. Por el
contrario, "después de establecida la Compañía llegaron a estar sobrantes, de tal modo
que, siendo Gobernador don Martín de Lardizabal, se situaron en ella diez mil ducados
de plata para Cumaná; como siete mil pesos para la Margarita; tres o cuatro mil para la
Trinidad; y todo lo que faltase en Maracalbo para cubrir los sueldos de aquella
guarnición"

No es menor el "Beneficio público en España", atendido solamente a la baja en el precio


del cacao que, de 70 y 80 pesos la fanega que se pagaba antes de 1728, había
descendido a un precio medio de 45 después que la Compañía comenzó a actuar, y
teniendo en cuenta las circunstancias de paz y de guerra que han pesado sobre la
Compañía.

Al ocuparse de los "Aumentos de la Provincia de Caracas en cosechas, ganados y


poblaciones", comienza el "Manifiesto" preguntando cómo es posible que la tiranía y la
opresión que se le achacan puedan dar tales frutos. Porque, en efecto, "cuando se erigió
la Compañía estaban graduadas las cosechas anuales de cacao en aquella provincia en
poco más o menos sesenta mil fanegas; porque reduciéndose entonces el número de las
haciendas de este fruto al de setecientos cincuenta y nueva compartidas en sesenta y un
valles, se hallaba más de la mitad del terreno inútil para su producción. Inculto, desierto
y abandonado" (107). Pero, "establecida la Compañía, con las oportunas anticipaciones
de dinero, que hacía por medio de sus factores a los cosecheros y labradores, fue
fomentando el cultivo de las haciendas existentes y estimulando la plantación de otras
nuevas, de tal modo, y con tan feliz éxito, que en el juicio mas cierto, regulado y
prudente han crecido las anuales cosechas de cacao de dicha imwinda hasta el
exorbitante número de ciento treinta mil fanegas que, a lo menos, es el duplo de lo que
rendían cuando ; n erigió la Compañía"
.
En cuanto a la ganadería, se nos dice que, al empezar gestión de los guipuzcoanos, se
encontraba contenida en un terreno más reducido "sirviendo de límite a estas crías el
Partido de las Palmas, con solo dos hatos más avanzados", mientras que hoy "se
extiende por la banda del Sur hasta las orillas del Orinoco, que distan cerca de cincuenta
leguas..." "habiéndose triplicado el número de ganado mayor de todas las especies"

En cuanto a construcciones en poblaciones y edificios públicos, ya adelantamos lo que


expresa con respecto a La Guaira y Puerto Cabello. Añadiremos sólo, como una prueba
de la veracidad del "Manifiesto", esta nota de Hussey ("The Caracas Company", pág.
89): "Existen en el Archivo de Indias (135-7-31) mapas, descripciones y planos de las
edificaciones y muelles, tales como eilas permanecían poco después del fin de la
Compañía. El que esto escribe posee fotostatos de las más importantes estructuras.

Muchas eran grandes y bien construidas, hermosos ejemplares de su estilo".


Capítulo interesante es el de las fundaciones. "Son también fundaciones nuevas las de
Panaquire y el lugar de Gua-tire, como las villas de Calabozo, San Juan Bautista del Pao
de Montalbán y Ospino, que si no están erigidas en villas, a lo menos lo pretendían por
su gran población, a que se agrega también el lugar de Sabana de Ocumare, de
numeroso vecindario, y toda la serranía desde el Macarao hasta el Río Tuy, en las
agregaciones de Volcán, San Pedro, Las Lagunetas, Las Mostazas, el Freyre (llamado
vulgarmente el Frayle) y el Márquez; de modo que se omite nominar, como se pudieran,
otros muchos aumentos de poblaciones por evitar prolixidad y no fatigar la atención de
los que ignoran la situación, extensión y terreno de aquel país"

Termina en el número siguiente, con este comentario: "Si por los efectos se conoce la
naturaleza de las causas, véase ahora si la Tiranía, la Opresión y la Pobreza (cargos que
injustamente imputan la emulación y la columnia a la Compañía) son capaces de
producir estos tan preciosos ventajosos efectos".

Tan convencido está el autor del "Manifiesto" de los felices resultados obtenidos por la
empresa guipuzcoana, y de la "satisíacción que ha mostrado la misma Provincia de
Caracas por el establecimiento y conducta de la Compañía, que no duda en manifestar
que si se sometiera a votación libre el caso, lo harían a favor de la Compañía, no sólo en
el interior sino en Caracas, puntualizando algunos casos concretos, ya de oposición,
como la del Conde de San Xavier y el Marqués de Toro, ya de adhesión, como la ciudad
de San Ftelipe, que permaneció del lado de la Compañía cuando la revuelta de León.

Después de referirse en los párrafos que siguen a los "Servicios a la Corona", de los que
nada diremos aquí por haber sido ya materia de la primera parte de este trabajo
("Defensa de las costas venezolanas"), se extiende el "Manifiesto" en varias
consideraciones sobre la "Utilidad de los interesados de la propia Compañía", para
terminar con un epílogo, el que resume los servicios de la Compañía que "ha defendido
a la Corona; ha aumentado la Real Hacienda; ha sido útil a sus interesados; y ha
producido generalmente al Estado los grandes beneficios que quedan demostrados, con
tanto honor de la Nación, con tanta gloria a S. Majestad y con tantas ventajas de la
misma Provincia de Caracas, a la que cuatro veces ha libertado de ser victima de los
enemigos de la Corona y de la Religión". Lo firma en Madrid, el 11 de octubre de 1749,
"Don Joseph de Iturriaga, primer Director de la Compañía".

Como se verá, comenta Hussey, "los Venezolanos mantenían opiniones disidentes por
lo que hace al beneficio para ellos, tan distinto del que derivaba para España o el real
tesoro. Sin embargo, sobre el conjunto de la memoria, y desde cualquier punto de vista
con algunas reservas, la Compañía tenia razón para congratularse de notables mejoras
en las condiciones de vida americanas" . "Muchos de los argumentos (del "Manifiesto"),
dice en otro lugar , tienen
R. O. Hussey. Tbe Curacas Company. 1934. pág. 89. í»> ídem., pftg. 138.
otros registros para Caracas. No seria justo que la Compañía sufriera los gastos y otros
se beneficiaran" (p. 44), Otra cosa es, finalmente, que, como claramente lo vio la serena
y perspicaz mente del Gobernador Arriaga, al enjuiciar la revuelta de León, "que el
mayor móvil de esta máquina sea la libertad en el ilícito comercio, no lo dudo"

Resumámoslo todo con estas palabras cié Hussey: "Fuera de toda duda, la Compañía de
Caracas fue a menudo culpable de dirigir su monopolio en perjuicio del bienestar
común, culpable en su Interferencia con el comercio legal de sus competidores, y digna
de censura en su política de precios. Ciertamente creó algunas veces escasez artificial de
mercaderías y falta de mercado para los productos venezolanos. Sus agentes fueron con
frecuencia hombres dominantes, bruscos y sin tacto. Los oficiales reales fueron, con
posibles excepciones, sus criaturas. Pero la Compañía habría sido odiada aunque nada
de esto hubiera sido cierto. Los venezolanos veían su mayor pecado en su embarazo al
comercio de contrabando" Ahí estaba la raíz del descontento del pueblo; esa es la causa
de que en todos los movimientos, desde el de Andresote al de León, estuvieran
presentes, junto a los rebeldes, los hombres, las armas, las embarcaciones y el dinero de
los holandeses.

3. La Expedición de Límites
La expedición al Orinoco. El 13 de enero de 1750 se celebraba en Madrid la firma de un
tratado entre Fernando VI, rey de España, y Joan V, de Portugal, para determinación de
los limites de sus conquistas en la América meridional, tratado del que llegó a decirse
que fue uno de los actos más importantes de la historia diplomática del siglo XVIII.
Portugal alegaba que España, por la ocupación de las Filipinas, había pasado de la raya
que le estaba señalada en el océano Indico. España, por su parte, protestaba de la
ocupación por los portugueses de las dos márgenes del Amazonas.

El acuerdo a que se llegó tenía como base el establecer una demarcación justa que,
partiendo del principio "uti po-sidetis", tomase los cursos de agua y los montes más
destacados para servir de frontera.

Aplicando esa regla, se determinaba que el estuario de! Plata pertenecía a España y el
del Amazonas a Portugal. Del lado del Brasil, el linde debía correr en línea recta por las
cumbres de los montes cuyas vertientes descendiesen, por una parte, para la costa que
corre al norte del regato al pie del monte de Castillos Grandes o para la laguna Merín; y,
para la otra parte, para la costa que corre del mismo regato al sur o para el río de la
Plata, de suerte que las cimas de los montes sirviesen de raya a los dominios de las dos
Coronas. Todas las vertientes que descendiesen para la laguna Merín o para el río
grande de San Pedro, quedaban para Portugal, y para España los que bajasen a los ríos
tributarios del Plata. El mismo sistema tenía vigencia con relación al Amazonas.

"Se ve que a los negociadores del tratado les interesaba más el aprovechamiento de los
ríos que el de las tierras; la navegación de los cuales sería común, en el caso de poseer
las dos Coronas establecimientos ribereños, y exclusiva cuando las dos márgenes
perteneciesen a la misma Corona". ("Anais da Biblioteca Nacional do Río de Janeiro".
Río de Janeiro, 1930).

Ratificado el convenio, por parte de Portugal en 26 de enero y, por parte de España en 8


de febrero, fueron, en 17 de enero de 1751, firmados otros tres tratados en Madrid, por
los cuales, respectivamente, se regulaban las instrucciones de los Comisarios que debían
pasar al Sur de América; se formulaban artículos separados sobre las mismas
instrucciones, y se prorrogaba el término de las entregas mutuas para que se extendieran
por todo el año de 1751, Portugal nombró sus comisarios, que fueron Gomes Freiré de
Andrada para la división del Sur, y Xavier de Mendonca Purtado para la división del
Norte. Este fue sustituido por Don Antonio Ro-lin de Moura. La Corte de Madrid, por
su parte, nombró para la división del Sur al Marqués de Valdelirios y para la del Norte a
Don José de Iturrlaga.

Este, a quien en el apartado anterior dejamos en Madrid como Director principal de la


Compañía Guipuzcoana, pasaba así a encabezar tan importante misión. Se ha dicho que
en su designación intervino el jesuíta P. Rábago, confesor y consejero de Fernando VI;
pero, sea lo que fuere de ésto, lo sensato es pensar, con el concienzudo investigador
Ramos Pérez (63), que en el nombramiento de Iturriaga "hay que ver el galardón de su
experiencia en aquellas tierras".

Sobre las personas de los otros Comisarios, prelación en el mando, facultades que se les
conceden, etc., etc., nos ilustra bien la siguiente Cédula del Rey Fernando VI, de la cual
hay en el Archivo Nacional (64) copia firmada por el propio Iturriaga:

"EL REY: Mis Virreyes, Presidentes, Governadores, Co-rrexidores y demás Justicias de


los Reinos de Indias ante quienes esta mi Cédula fuese presentada. Para evitar las
disputas y controbersias, que se ofrecían sobre limites demis Dominios, y los de la
Corona de Portugal enla parte Meridional déla America concluí cierto Tratado conla
Corte de Lisboa enel qual se establece una nueva linea que ha de ser en adelante la
única divisoria délos dos Dominios capitulando que para señalarla conforme a las
condiciones del Tratado fuesen Comisarios nombrados por las dos partes; y en su conse-
queneia he nombrado por la mía al Gefe de Escuadra Dn. Joseph de Iturriaga, al
Coronel de Infantería Dn. Eugenio de Alterado, al Capitán de Navio Dn. Antonio de
Urrutia, y al de Fragata Dn. Joseph Solano, los quales han de servir en primer, segundo,
tercero, y quarto lugar por el orden que aquí van expresados, de forma que en falta de
Iturriaga ha de servir Albarado, y asi los otros. Además del encargo principal que va
referido, llevan otros muí importantes de mi Servicio, para cuia execucion y
cumplimiento puede suceder que sea necesaria la formación de algún Pueblo o pueblos
en los parages despoblados de mis Dominios que corren desde el rio Orinoco al
Marañen, o a lo menos que necesiten valerse de algunas personas vasallos míos
hombres de valor, y de industria por el tiempo que sea necesario, como también de
algunas armas, viveres y pertrechos. En esta inteligencia os mando que, luego que el
referido Iturriaga y en su defecto el que haga oficio de mi primer Comisario os remita
esta Cédula, o copia firmada desu mano, y certificada déla persona que él señale para
Secretario de la expedición, executeis todo riuanto os pida y proponga concerniente al
expresado fin, remitiendo a su disposición la gente, armas, viveres y pertrechos que
necesite, y cumpliendo, por vuestra parte, lo que ofrezca eí'referido Iturriaga, asi porlo
tocante a la paga de todos los costos, sueldos, aiudas de costa, y gratificaciones que
señale, como también persuadiendo con todo esfuerzo alas personas de valor y
capacidad de vuestro distrito paraque se empeñen en un servicio que considero
importantisimo al bien de mis vasallos, asegurándoles en mi real nombre que mandare
cumplir inviolablemente qualesquier especie de gracias que también les ofrezca mi
primer Comisario, para cuia confirmación me dará cuenta, y vos también me la daréis,
para que no se les dilate el alivio que corresponde. Os encargo mucho que apliquéis
todo vuestro celo y eficacia al cumplimiento de lo que va expresado, como que en ello
se interesa el bien de mi Corona y la quietud publica. Dada en Buen Retiro, a catorce de
Diciembre de mil setecientos cin-quenta y tres. YO EL REY. — Dn. Cenon de
Somodevilla, etc.".

Interesa señalar que, ademas del fin principal y confesado de la demarcación de límites,
existían, según Ramos Pérez lo hace ver, otros propósitos secretos en la expedición, que
eran el estudio de las posibilidades de cultivo de la canela y el cacao en la región
litigada y la expulsión de ella de los intrusos holandeses.

No nos detendremos aquí en la relación de los preparativos de la expedición, como la


compra de la fragata "Venetíana" y el "Jason", y en las rivalidades que, ya desde los
primeros días, surgieron, principalmente entre Iturriaga y Alba-rado, que aspiró a
capitanear la empresa. El hecho es que, a principios del año 1754, salió de España la
Comisión formada por los cuatro Comisarios ya nombrados, un profesor de Historia
Natural, el discípulo predilecto de Linneo, Pedro Loe-fllng, dos cosmógrafos, el teniente
coronel Juan Galán, dos K? alféreces, cuatro sargentos y algunos individuos de tropa.
Sa-jt Marón de Cádiz el día 15 de febrero, e Iturriaga relata todas I las observaciones
naturales y físicas del viaje en una Memo-& ría que dirigió a la Corte desde Cumaná, a
los pocos días del itosembarco. Por cierto que el ministro Carvajal, el gran pro-¡pulsor
de la expedición, falleció el 8 de abril, es decir, casi la misma fecha en que los
expedicionarios llegaban a la de las costas americanas. estada en Cumaná. El
Gobernador Cual.

Cuando Iturriaga llegó a Cumaná —día 10 de abril—, allí Gobernador Don Mateo Gual,
el mismo que, como 10 de La Guaira, había luchado a su lado en la vic-defensa de la
plaza contra los ingleses, en 1743. Haya de las disputas que entre los historiadores se
han ítado sobre el papel predominante que en tal acontecíalo cupo al uno o al otro
personaje. Y cuando nos toca r, como ahora lo hemos de hacer, la enconada ene-entre
ambos, es natural que comencemos por recordar la verdad es que, como el mismo
Iturriaga sta en una de las cartas que escribió muy poco el Gobernador —dice—
el cacao en la región litigada y la expulsión de ella de los intrusos holandeses.

No nos detendremos aquí en la relación de los preparativos de la expedición, como la


compra de la fragata "Veneziana" y el "Jason", y en las rivalidades que, ya desde los
primeros días, surgieron, principalmente entre Iturriaga y Alba-rado, que aspiró a
capitanear la empresa. El hecho es que, a principios del año 1754, salió de España la
Comisión formada por los cuatro Comisarios ya nombrados, un profesor de Historia
Natural, el discípulo predilecto de Linneo, Pedro Loe-fling, dos cosmógrafos, el teniente
coronel Juan Galán, dos alféreces, cuatro sargentos y algunos individuos de tropa. Sa--
lieron de Cádiz el día 15 de febrero, e Iturriaga relata todas las observaciones naturales
y físicas del viaje en una Memoria que dirigió a la Corte desde Cumaná, a los pocos
días del desembarco. Por cierto que el ministro Carvajal, el gran propulsor de la
expedición, falleció el 8 de abril, es decir, casi por la misma fecha en que los
expedicionarios llegaban a la vista de las costas americanas.

La estada en Cumaná. El Gobernador Gual.

Cuando Iturriaga llegó a Cumaná —día 10 de abril—, era allí Gobernador Don Mateo
Gual, el mismo que, como Castellano de La Guaira, había luchado a su lado en la
victoriosa defensa de la plaza contra los ingleses, en 1743. Hablamos ya de las disputas
que entre los historiadores se han suscitado sobre el papel predominante que en tal
acontecimiento cupo al uno o al otro personaje. Y cuando nos toca examinar, como
ahora lo hemos de hacer, la enconada enemistad entre ambos, es natural que
comencemos por recordar ese hecho.

Sin embargo, la verdad es que, como e¡ mismo Iturriaga lo manifiesta en una de las
cartas que escribió muy poco después de su desembarco, halló al principio muy propicio
al Gobernador Gual: "Andubo tan celoso el Gobernador —dice—
que el mismo día 10 tubimos a bordo muchas embarcaciones para sacar los equipajes y
el 11 estaban prontos los alojamientos". Fue después, al presentarle las cédulas y pedirle
los consiguientes auxilios, cuando Iturriaga comenzó a experimentar la contraria
disposición en que, hacia él se hallaba Gual.

No tenemos ninguna documentación sobre las causas de esta mudanza en la inicial


disposición de Gual. Pero, al hallar en Ramos Pérez el dato de que, contrariamente a lo
que se ha venido escribiendo, fue al llegar la Expedición a Cumaná cuando se abrió el
pliego que contenia los ascensos, entre ellos el de Iturriaga a Jefe de Escuadra, como
premio a su actuación en la defensa de La Guaira, se nos ocurre pensar que los celos,
durante tanto tiempo reprimidos o disimulados, hallaron entonces el incentivo que los
hizo estallar de un modo incontenible.

Sea como fuere, el caso es que la rivalidad de Gual e Itu-riaga estanca la expedición en
sus mismos comienzos. Y en el cruce de cartas entre ambos, puede verse claramente la
oposición decidida de Gual a todo lo que significase un apoyo a la empresa de Iturriaga.
Asi, cuando el 19 de mayo pide a Gual que mande poner a sus órdenes 25 hombres al
mando de un oficial, según lo prometido, Gual le contesta accediendo en principio, pero
poniendo por condición a Iturriaga que le diga a dónde serían destinados. "Temeroso,
sin duda —comenta Iturriaga— de que yo pudiese distraerlos a otros fines antes de su
embarque". Y solo ante la insistencia de Iturriaga, le dirá, Gual que le dará los hombres
prometidos, pero 24 horas antes del embarque.

Así las cosas, Ituriraga se da cuenta de que dos de las embarcaciones que se le
proporcionan son de crecido tamaño y "por consiguiente, nada a propósito para el
transporte a Guayana", y pide diez lanchas. Pero Gual niega que sean superfores al porte
fijado. Insiste Iturriaga, obstinadamente, pero ante las dificultades que encuentra en el
Gobernador, ha de ceder y se dispone a construir él misino las lanchas; pero, según
escribe al ministro Wall, el Gobernador "le atajó los trabajos... y me vi precisado a
suspender todo en aquella parte, perdiendo el tiempo y lo trabajado", y viéndose
obligado a recurrir —según dice— a otra parte "donde no fuera la expedición tan
perseguida".

Dificultades de toda índole surgen por parte de Gual. Así, en los pagos a la tropa
agregada a la expedición; en lo referente al mando del resto de la escolta que había de
enviar y para cuyo puesto, habiendo Iturriaga solicitado al Sargento mayor de la plaza
don Gaspar de Salaverria, tropieza con la negativa de Gual; así en lo relativo a los
capellanes nombrados para la expedición que, aunque ellos mismos insisten en salir, no
pueden hacerlo por no permitírselo el Gobernador. Y así en todo.
Ante estos obstáculos, Iturriaga ha de recurir a sus amigos, los guipuzcoanos de
Caracas. El Factor general de la Compañía en La Guaira, don Matías de Urroz, le va
facilitando caudales, empezando los envíos con uno de 10.000 pesos, librado contra don
Juan Ignacio de Madariaga. Iturriaga comienza los preparativos con esos fondos, "Pero
—dice— como la idea del Gobernador era sofocar la Expedición y que no tubiese curso,
tiró a que, sin haver salido de Cumaná el primer transporte, gastase yo lo que me iban
remitiendo de Caracas mis amigos dando la providencia de apromptar los patronos y
bogas sin yo pedirlos y mandarlos a la puerta de mi casa para que los mantuviese,
diciendome que de lo contrario, no extrañase su deserción".

Así transcurren meses, consumidos en inútiles disputas. Iturriaga se declara dispuesto a


salir con las embarcaciones que hubiese. Le urgía la idea de penetrar en el Orinoco en ei
preciso momento en que las corrientes desaparecen. Hace reconocer las lanchas por
Madariaga, y, el 5 de agosto, salen de Cumaná 15 embarcaciones en las que van
Albarado, cuando el diario se interrumpe, a la vista de Ibiza, tras la escala hecha en
Cádiz. Desgraciadamente ,es muy poco lo que de interés particular se deriva de ese
diario, como no sea una hoja que, por cierto, no es sino el comienzo de un curriculum
vitae de Urrutia, cuya continuación se ha perdido.

Por esta hoja, encabezada con el título de "Relación de las Campañas y Varias
Comidones, que ha practicado, el capitán de fragta. Dn. Anto. de Urrutia desde 26 de
Marzo de 1729 que se le formó el Aclento de Cadete en el Rl. Cuerpo de Caua-lleros
Guardias Marinas, como consta en la Contaduría principal de Marina del departamto. de
Cádiz", nos enteramos de que Urrutia —cuyo lugar y fecha de nacimiento no
conocemos— en 21 de mayo de 1730, fue destinado a la campaña de Barcelona en el
navio "El Galicia", pasando después al "Andalucía". En 13 de agosto de 1731 fue
destinado para la campaña de Liorna en el "Santa Isabel", y al poco termina la hoja
privándonos de más noticias autobiográficas, que de tanto interés nos podrían ser.

La designación de Urrutia para organizar la expedición de limites, parece ser, según


Ramos Pérez, debida a la estimación con que le distinguió el marqués de la Victoria. No
sabemos qué grado de vinculación alcanzó con éste Urrutia, pero si haremos constar
que, precisamente, en su diario escribe que, estando en el puerto de Cádiz, "llegó desde
la corte el excmo. Sr. Marques de la Victoria Dn. Joseph Nauarro, Director Gral. de
Marina Interino que se le Resiuio a la puerta de su casa Con la Guardia de Ntra.
tropa..,". Según el mismo Ramos Pérez (67), en una minuta que existe en Simancas,
posiblemente de Albarado, se dice: " .. quanto a Urrutia me paredo cuando estubo aqui,
un hombre muy humilde de genio, pero solemne simplón, continuamente riyendo sin
propósito. En suma le tengo por sugeto de quien no hai que temer picardías ni esperar
muchos aciertos...". Algo más benévolo es su juicio cuando, en su "Informe reservado..
" de 1767, escribe que Iturriaga: "Hizo su proyecto secreto de entender-
El 30 de agosto de ese año, recibe orden de presentarse en Cádta el 15 de septiembre, y,
tras algunas dilaciones, recibe de Arrlaga la noticia de su destino en la Expedición.
Indudablemente llegó a intimar pronto con Iturriaga, pues vemos que éste le tiene como
hombre de confianza para enviarle a Caracas; le propone más tarde como Comisario y le
envía a Madrid" para nacer ver en la Corte los embarazos de su gestión".

Madariaga, quien vimos había ido en enero de 1755 de Cumaná a La Guaira con el
propósito de pagar con la carga de la "Veneziana" el préstamo hecho a Iturriaga por los
amigos de Caracas, se viene hacia el Orinoco donde, el 12 de julio de 1756, en el lugar
denominado por Iturriaga Puerto Sano, se encuentra con éste "con apariencia mas de
difunto que de bibo" y muy desfallecido de ánimo. Madariaga le insta a dar cuenta de
todo cuanto sucede a Madrid, pero Iturriaga demora el hacerlo hasta tanto tenga noticias
de Solano. Al comunicar éste su éxito en el paso del Raudal, Iturriaga, optimista con
estas nuevas, escribe a la Corte, a la que, entre otras cosas, propone el nombramiento de
Madariaga como Comisario para la vacante de Urrutia. Madariaga sale para los
Raudales y, después de reconocerlos, regresa a Cabruta, donde había quedado Iturriaga;
era en febrero de 1757 Pero Iturriaga, que, por una u otra causa (enfermedad, deserción
de amanuenses, etc.), no acababa de escribir a la Corte, como con Madariaga se había
comprometido, toma, por fin, la decisión de enviar a éste a Caracas para pedir fondos y
esperar allí los pliegos que habría de llevar personalmente a la Corte.

Madariaga era, pues, el hombre de confianza a quien Iturriaga encargaba de informar


personalmente en la Corte de todos los trabajos y dificultades que estaban retrasando el
éxito de la Expedición; de cargar el acento sobre los embarazos puestos por Gual, los
jesuítas, etc., y de exaltar, en fin, las dificultades de la empresa y el celo con que los
empeñados en ellos, los sobrevivientes, podríase casi decir, se desempeñaban. Pedía
Iturriaga ayuda económica y ascensos para los principales de ellos y al proponer, sobre
todo, el de Comisario para Madariaga, cree, sin duda, ganada la Incondicional adhesión
de éste. Pero, la ambición se reveló aquí superior a la amistad, y si es cierto que
Madariaga presentó en la Corte las quejas sugeridas por Iturriaga contra los jesuítas y el
Gobernador de dimana, y pide la destitución de Oual y el envío de un barco a Caracas
para transportar por tierra hasta Cabruta los víveres enviados de España, y solicita
igualmente 80.000 pesos y libertad de adquirir lo necesario en los almacenes de la
Compañía Guipuzcoana de Caracas hasta pasar los Raudales, y vemos cómo consigue
se le entregue el auxilio monetario para los gastos de la Expedición del Orinoco, etc.,
etc., la verdad es que presenta a su jefe como "infeliz y aturdido y da entender que en
todo está equivocado... y tiene expresiones que miran a dificultar la empresa,
creyéndose él —Madariaga— capaz de allanarlas".

No es raro, por lo tanto, que trabajase en la Corte, tanto como en la comisión específica
en que había venido, en la consecución de un nombramiento de Capitán de Navio; si
esto no era factible, el de Comisario ordenador de Marina o el de Gobernador de
Cumaná con grado de Coronel.

Luego veremos en qué paró todo ésto. Volvamos a Cumaná, donde habíamos dejado a
Ituiriaga. sale de Cumaná. La terrible enemistad del Gobernador Gual hacia el primer
Comisario, había herido gravemente a la Expedición en sus comienzos mismos. Es
difícil predecir hasta dónde, pero fácil es ver lo muchísimo que hubiera supuesto para la
Expedición el que el esfuerzo enérgico e incesante desplegado por Gual en combatirla,
se hubiera orientado en el opuesto sentido, de colaborar con ella. Lo cierto es que la
actitud de Gual, además del consumo de muchas preciosas energías, harto necesarias
para la empresa, costó a Iturriaga una detención de más de un año en Cumaná que, por
fin, abandonó, el 22 de abril de 1755, rumbo a Margarita con un convoy formado por
varias embarcaciones, entre ellas la balandra de Dn. José de Respaldiza, armada con 16
cañones.
La estada en Cumaná no había dejado de ofrecer algunas compensaciones. Una de las
más Importantes fue la carta que el piloto don Santiago de Zuloaga, piloto, capitán y
maestre de la "Concepción" —a quien, por cierto, podemos ver navegando con Urrutia,
según el "Diario" de éste— levantó, bajo las órdenes de Iturriaga, y en la cual, según se
expresa en la cartela, se comprende la "Descripción de la Punta de Araya, parte de la
costa del Este Golfo de Cariaco, Bahía de Cumaná (situado su castillo, según
observaciones astronómicas en la Latid, de 10 gs. 28 M.N.), Costa de Cordones hasta el
Campanario con los ptos. que hay en este intermedio con su sonda en brazs. Bajos y
Placeres, dado a luz por los pilotos de la Pragta. de S. M. que vino a operación del Real
Servicio a ésta, Bajo las Ordenes del Gefe de Esquadra de la Real Armada, Dn. Joseph
de Iturriaga, Comte. principal de la expedición secreta. Año de 1754. Dn. Santiago de
Zuloaga. Jph. Blanco" .

Que este trabajo fuese de orden práctico y bien conocido por los marinos
contemporáneos, lo podemos ver en un expediente: "Autos formados a pedimto. de
partte déla Real Compa. Guipuzcoana sobre haverles el señor Governador de la Prova.
de Cumaná despojado de una goleta q. los guardacostas de dha. Rl. Compañía apresaron
.." (72), en el que Antonio de Amestoy, capitán de la balandra de la Compañía
Guipuzcoana "La Caridad" y los pilotos de la misma, José de Belandia y José Domingo
de Larrañaga, declaran que: "La distancia que hai desde el Barrigón de Araya al Puerto,
y fondeadero de Cumaná es de Siete Millas, que componen dos leguas y una tercia,
según el plano levantado por el año de mil setezientos cinquenta y quatro por orden del
Gefe de Esquadra Dn. Joseph de Iturriaga por hombres peritos en la facultad..."

Otros guipuzcoanos, como Zuloaga, acompañaban a Itu-rriaga en Cumaná. Ignacio de


Mendizábal, que fue ascendido a Teniente de Fragata en el mismo papel de oficio en
que llegaron los ascensos de los cuatro Comisarios, Juan Andrés de Bereterrechea,
Cirujano Mayor, etc., etc.

Hizo escala Iturriaga en Churiapo, después en el río del Pilar y, luego, en la isla
Trinidad, donde construyó catorce champanes y cuatro piraguas con capacidad de carga
de seiscientas arrobas los primeros y de mil, en total, las cuatro últimas. Y en Trinidad
hubo de lamentar el fallecimiento del P. Haller, sabio consejero. Desde allí volvió a
solicitar la unión a la Expedición del Sargento Gaspar de Salaverria.

Renovada la navegación, por fin, el 22 de julio, "derrotado de los aguaceros y crecientes


del río, dejando atrás la mitad de su conboi, según palabras de Alvarado, llegó Iturriaga
a la Guayana'(73). Los enfermos eran legión y esto hubo de mover, al fin, al
Gobernador Gual a conceder a los PP. Borrego, Díaz Gallardo y Caulin —conocido
cronista de la expedición— la licencia, tantas veces denegada, para unirse a los
expedicionarios.

Síntesis de los movimientos y actividades de Iturriaga. Para volver de inmediato al


estudio de varios de los aspectos más interesantes de la labor de Iturriaga, trazaremos
ahora un cuadro que, sintéticamente, abarque sus trabajos y movimientos más
importantes hasta el fin de la expedición.

Vemos, así, que el dia 18 de septiembre se retira Iturriaga, acompañado de Solano, a las
Misiones de Caroní, donde ambos quedan convaleciendo.
Pasa a Murucurl, y allí entra en relación con el capitán caribe Tumuto (año 1755) y le
entrega el bastón de segundo capitán del pueblo fundado por Fray José de la Guardia. Y
en el rio Moriche se entrevista también con el capitán Taca-bapura, al que entrega el
bastón de Alcalde Mayor.

Despachando a Solano a la exploración de los Raudales, queda él en Murucuri


estudiando la situación general y el modo de ser y obrar de los caribes, y, a fines de
marzo, regresa de Murucuri a la misión de Caroní, donde tiene algunas diferencias con
los misioneros, por el trato enérgico que da a los caribes, que, en su concepto, ha de dar
mejor resultado que el blando, practicado por los frailes.

Le preocupa el problema de los negros sublevados a los holandeses, a los que procura
atraer, prometiéndoles, en nombre del Rey, la libertad para que fueran evangelizados
por los misioneros e incorporados por ellos a sus reducciones. Pero, sus buenos
propósitos quedan en proyecto, al no poder realizarse, por varios inconvenientes, la
expedición a la tierra ocupada por los negros.

Sigue, de otra parte, con las dificultades para remontar el Orinoco, pues, la precipitada
construcción de sus champanes en Trinidad, los hizo inútiles al poco tiempo, por haber
empleado en la fabricación madera que no estaba suficientemente seca.

El 27 de junio de 1756, sale de las Misiones. Embarca, deseoso de unirse a sus


compañeros de expedición, y llega a Mui-taco. Envía a Alvarado a Cabruta, mientras
que Solano continua en su empeño del paso de los Raudales y con el encargo de la
averiguación sobre la canela.

En Muitaco, al que llamó Puerto Sano del Orinoco, por haber hallado allí un clima que
le ayudó a reponerse de la enfermedad contraída en el viaje, permaneció los cinco mean
de aguas, ante la imposibilidad de remontar entonces el río. Allí comenzó Iturriaga a
fundar la población de Reaí Corona, como también a echar los cimientos de la de
Ciudad Real del Orinoco. El tener que valerse, para sus trabajos, de los indios de las
Misiones próximas le acarreó, otra vez, algunas diferencias con los frailes.

Pero, su principal preocupación seguía siendo el paso de los Raudales. Ya en febrero,


había enviado a Solano, acompañado de Milhau, Doz y Guerrero, comisionados para
esta empresa, a la que Solano dio cima el 28 de marzo siguiente. Iturriaga participó
enseguida este éxito al ministro Wall, pero, a pesar de su optimismo, fracasa en su
proyecto de llegar al Raudal. Es aquí donde comienzan sus problemas con los jesuítas, a
quienes achaca la falta de colaboración de los indios de sus misiones. Y después de
llegar a la Encaramada, regresa a Cabruta, donde habrá de permanecer por un tiempo, y
donde se entrevista con Madariaga, a quien envía con pliegos a la Corte. Mientras tanto,
Solano encuentra árboles de canela, de cuyo hallazgo Iturriaga, inmediatamente, da
cuenta a Wall.

Decide, al poco, enviar a Solano a Santa Fe a solicitar ayuda del Virrey. Según Ramos
Pérez, a quien principalmente seguimos en esta síntesis, los planes que se había formado
Iturriaga eran los siguientes: mientras Solano reunía en Santa Pe víveres y fondos, él
concentraría en el Raudal todas sus fuerzas para, una vez unido con Solano a la vuelta
de éste de Bogotá, continuar juntos hasta Río Negro. Mientras tanto, Madariaga
inclinaría a la Corte a su favor para conseguir ayuda y ascensos a los expedicionarios,
sin olvidar la especial gloria para el principal.

Desde febrero de 1757 a principios de 1758 parece como que Iturriaga apenas hubiera
hecho nada. Sin embargo, siguiendo atentamente las cosas, con justicia se puede decir
que lo realizado en estos meses significa "algo de verdadero interés para el progreso de
la Geografía", puesto que en ellos se ha efectuado la exploración del Apure, del que
tenemos un Informe de Doz y Guerrero, completado con un trabajo del propio Iturriaga.
Interesante estudio en el que se pueden considerar dos partes: a) el sistema fluvial, y b)
agrupaciones de población. A ello se refiere la carta de Iturriaga de 12 de junio de 1757.

Mientras tanto, las cosas en Madrid no marchaban, según Iturriaga, optimistamente, lo


habia imaginado. Las gestiones de Madariaga consiguieron ayuda y otras decisiones de
la Corte, de las que luego nos hemos de ocupar, pero, en principio, para Iturriaga,
sirvieron para dar más base a una "Información", que daremos por extenso como
apéndice de este estudio, pero en la que, desde ahora, adelantamos que los informes de
don Julián de Arriaga y don Francisco de Auzmendi contienen cosas muy amargas para
Iturriaga, ya en lo que refiere a su falta de diligencia en comunicar a la Corte noticias de
importancia y urgencia a juicio de ésta, ya en cuanto a sus demoras y desvío del
cumplimiento del fin principal que se le había encomendado, ya en cuanto a su
enemistad y falta de consideraciones para con su segundo Alvarado. La destitución del
Gobernador de Cumaná, don Mateo Gual, su viejo e irreductible adversario, era apenas
la única compensación a las amarguras que esa "Información" le hubo de causar. Las
palabras empleadas en la destitución de Gual eran duras: "...ha resuelto S.M. separar a
Vm. de ese gobierno por el poco tiempo que le falta, usando de piedad y por libertarle
de otro juicio, cuias resultas pidiesen una severísima demostración".

De acuerdo al dictamen de Auzmendi, se envió al conde Onhaon un pliego


disculpándose la corte de Madrid ante la portuguesa por no haber llegado a la zona
fijada por los Comisarios españoles. Y se iniciaron en Cádiz los preparativos de auxilio
a la Expedición, que dieron comienzo a primeros de Julio de 1757 y estaban a cargo de
don José de Abaría; pero tan pronto se le pedia que rematara su empresa con ía máxima
urgencia, como se le ordenaba aplazar todo, llegándose asi » mediados de 1758, sin
ningún adelanto. Muere en Diguja sin poder partir, a fin de atender "las insaciables
peticiones de Iturriaga". Hasta que no pudiendo soportar tanta dilación, encargó al
Gobernador de Margarita despachar los envíos que hiciera Iturriaga. Y, el 19 de marzo
de 1760, salló de Cumaná el Comisario Diguja para, atravesando los Uanos, llegar, por
las riberas del Orinoco, a Cabruta el 2 de abril.

Pero ya el fin de la Expedición estaba decretado. .La muerte de Fernando VI constituyó


para ella un golpe mortal. El día 15 de ese mismo abril, el ministro Wall escribia a
Iturriaga: "Reconociendo el Bey por las últimas cartas del Gobernador de Cumaná que
en el mes de Diciembre último, permanecía V.S. aún en Cabruta, y deduciendo de las
dificultades que han detenido a V.S. cerca de seis años en esas inmediaciones, lo remoto
que es el logro del objeto a que se dirige, ha resuelto S.M. no dé V.S. paso en él, y que
subsistiendo en el parage donde reciba esta orden, o retrocediendo a el en que sea mas
cómoda su mansión por temple y comodidad para surtirse de los víveres necesarios para
el todo de los empleados desde estos Reynos a esta comisión, espere V.S. en el, hasta
nueva orden, despidiendo a los Indios, tropa y cualesquiera otros individuos de los que
V.S. hubiese congregado para proseguir en su encargo, quedándose únicamente con lo
que de cualquiera clase le sea ínescusable para permanecer con los Comisarios y demás
Oficiales y otros sugetos que salieron de España a el consabido fin, y que, si estubiese
ya con VJS., Don José Diguja, se restituya a su gobierno de Cumaná: lo que participo a
V.S. de orden de SM. en conformidad de la igual que recibirá V.S. por el señor Don
Julián de Arriaga. Dios guarde a V.S. muchos años. Aranjuez, 15 de Abril de 1760"

Como vimos, solamente trece días hacia que Diguja llegara a Cabruta a reunirse con
Iturriaga cuando éste recibió el anterior despacho, por conducto del Gobernador de
Caracas, el 19 de junio. Y, cuando Alvarado, por el Meta, regresaba a Cabruta, después
de cumplir la comisión de petición de ayuda ante el Virrey de Santa Fe, que le había
sido encomendada por Iturriaga, recibió un pliego de éste en que le comunicaba la orden
del Rey de suspender todo avance en la expedición, hasta nueva orden. Era ésto hacia el
mes de agosto del citado año de 1760.

Es de creer que Iturriaga, encariñado con aquella empresa en la que se había afanado
años enteros y padecido como el primero, no debió darse gran prisa en deshacer todo lo
que a costa de tantos sacrificios había logrado (Ramos Pérez). Lo cierto es que se retiró
de Cabruta, a donde llamó a Alvarado y Solano para comunicarles las nuevas órdenes y
se instaló en Ciudad Real del Orinoco. Se retiraba de sus avanzadas, movido del interés
de conservar lo principal de lo logrado, y de confirmar la seguridad cíe que no volvieran
a repetirse las incursiones de cazadores de esclavos en el alto Orinoco. Por eso procura
salvar los establecimientos mas estratégicos, y "para evitar que por escasez de víveres se
vieran obligados los que permanecían en Casiquiare y San Fernando a abandonar las
fundaciones, les entregó mantenimientos y efectos para cerca de un año". Pero, estando
en Ciudad Real, recibió una nueva orden fechada el 27 de junio en la que, insistiendo
sobre los términos de lo anterior, se disponía que pasaran los expedicionarios a Cumaná
o a Caracas, para esperar allí la última resolución del Rey. Como esta orden venia de la
Secretaria de Indias y no de la de Estado, Iturriaga se creyó en la obligación de
cumplirla, pero dando cuenta antes de dicha novedad a Wall

Y, a pesar de haberse recibido en Ciudad Real de Orinoco una segunda orden de


Arriaga, firmada en Madrid, a 3 de Octubre de 1760, en la que se insistía en la rápida
retirada de los expedicionarios, por haberse anulado el Tratado de 1750(78), se llegó a
principios de 1761 sin que se notaran intenciones concretas de abandonar aquellos
cuarteles. Es cuando Alvarado, impaciente, escribe a Madrid í 79), diciendo que si no se
retira Iturriaga, se le conceda permiso para hacerlo él, ya que ve a Iturriaga "cada día. -.
más empeñado en nuevas poblaciones".

Se escribía esa carta el 15 de enero. Pocos días después, el 8 de febrero siguiente,


recibía Alvarado un oficio de Iturriaga en el que le comunicaba que, para dar
cumplimiento a la orden de retirarse a España, se ultimaban los preparativos de bogas y
lanchas que le conducirían a La Guaira.

Era la liquidación definitiva de la empresa, ".. .empresa que bien en contraste se


encontró con la realidad. La riqueza de conocimientos geográficos y biológicos que se
habrían reunido de consumarse' el intento, hubiera sido tan inmensa, que aun hoy,
después de dos centurias, no ha sido posible alcanzar. Sin embargo, los frutos logrados
por la Comisión de Límites no fueron, a pesar de las peripecias, menguados" (Ramos
Pérez)
.
Exploraciones
Esta era, obviamente, una de las mayores preocupaciones de Iturriaga. Si Wall le había
escrito: "Ninguno mejor que VJ3. está instruido del número y calidad de los Indios
Caribes que habitan a orilla del Orinoco..." (carta 6 de noviembre 1753), él, por
conocer, quizá mejor que nadie, ese territorio y sus habitantes, se daba perfecta cuenta
de lo poco que aún sabía y, sobre todo, de lo necesario que era, para cualquier adelanto
firme en el empeño que allá les llevaba, un estudio mucho más a fondo de la región.

Sabemos, por otra parte, la responsabilidad que sentía de concretar en memorias y


mapas las observaciones que realizaba. Asi lo vemos en la "Memoria" que, a los pocos
días de desembarcar en Cumaná, dirigió a la Corte, en la que relata todas las
observaciones naturales y físicas del viaje. Asi, en la carta que, también durante su
estada en Cumaná ordenó levantar al piloto Zuloaga y que comprende, como lo dijimos,
la "Descripción de la Punta de Araya parte de la costa del Este, Golfo de Cariaco, Bahía
de Cumaná, costa de Cardones hasta el Campanario con los puertos que hay en este
intermedio con su sonda en brazas. Bajos y Placeres, etc., etc.". Así, en el mapa de los
ríos Caura y Aroi con las fundaciones de las dos ciudades Real Corona y Ciudad Real,
mapa o plano del que, según esquela autógrafa de Wall, sabemos se lo guardó el Rey

Así, en el mapa que hizo sobre la comunicación del Amazonas y el Orinoco , mapa cuyo
paradero se ignora hoy en día. Así, aquel otro que (carta a Wall de 8 de julio de 1758)
dice que tiene formado de "todo el camino con sus jornadas y con las individualidades
predichas", y que comprende la región desde Cabruta hasta el primer pueblo de Negros
llamados leremista, con la descripción de las naciones intermedias, su calidad, ríos, etc.
y otros trabajos de esa índole.

Sobre sus exploraciones, realizadas u ordenadas por él, tenemos informaciones varias.
Así sabemos, por carta a Wall (20 octubre 1756), que en febrero de ese año envió a D.
José Solano, acompañado de D. Ignacio Milhau, D. Vicente Doz y D. Nicolás Guerrero,
"todos convalecientes, con la escolta y de más conveniente a experimentar de hecho la
insupera-bilidad ponderada de los Raudales y poder informar de todo a VJ3., como lo
hago ahora, que acaba de llegar D. José Solano con Doz y Guerrero, todos tres
enfermos, pero con las buenas noticias de haber vencido las temidas dificultades: pasó
el mismo Solano, embarcado en un champán, el primer raudal y ha hallado vencible el
segundo en la misma forma...", noticias con las que se han "comprobado mis esperanzas
y esforzado los ánimos"
.
En carta de 12 de junio de 1757, cuya copia se conserva en el Archivo General de la
Nación, expone Iturriaga, cómo restablecidos a su salud D. Vicente Doz y D. Nicolás
Guerrero, los envió al reconocimiento del río Meta hasta la boca de Sarare, y para que le
informasen también de las Misiones de Harinas a cargo de los Religiosos Dominicos de
Santa Fe. Y acompaña a su carta una descripción instructiva de las observaciones allí
hechas, cuanto al fondo del río y estado de las Misiones. También un mapa del viaje del
rio y de los brazos que navegaron, y añade Iturriaga que, para que el curso del río no
quedara desnudo en sus márgenes, se le agregó "por la parte del Norte, un travaxo que
él hizo en otro tiempo, haviéndolo corregido aora con estas nuevas observaciones como
manifestaba dicho Mapa. Que después havian querido emprender algunos otros trabajos
y no combino Iturriaga por que no perdiesen su poca constante salud con la continuas
llubias allí; y aunque todos se hallaban sin novedad particular todavía muy sensibles a
cualesquiera mutación del tiempo: Por cuia causa tampoco se ha podido reconocer otros
Ríos de que le aviso don Eugenio Albarado y lo mismo Don Ignacio Miíhau, embiando
algunas cortezas con nombre de canela, su fruta y ojas: y esperaba tiempo oportuno para
hir a reconocer aquellos Arboles y curar sus cortezas del modo que entendió curaban los
Olandeses las de los Arboles Canelas; y en fin si no correspondían haría las demás
pruebas que pareciesen conduzentes. La citada descripción hace difusa relación del
fondo y circunstancias del rio Apure, cuia principal boca dista de Cabruta tres leguas,
que su maior baxante hallaban ser tres brazas y media de fondo, y de ancho ochenta
varas, lo mismo que el Guarico: y añade los demás rios de que este se compone, y
parajes científicos son hasta hoy, puede decirse, de los más exactos con relación al
Orinoco arriba de los raudales de Maipures, como podemos confirmarlo dadas nuestras
excursiones por el Uainia-Río Negro, todo el Casiquiari y por el Orinoco, desde su
bifurcación hasta el mar" .

Se torna, pues, en gloria para Iturriaga aquel reproche que el Director General
Auzmendi le hacía de tomar "por asunto principal el descubrir los secretos de aquél río
y sus provincias situadas en clima que él mismo llama homicida, advlrtiéndoles muy
seriamente que su fin principal expreso en todas las instrucciones y órdenes es cumplir
el empeño de los Portugueses y mejorar la canela en la jurisdicción de Quito"

Al terminar este capítulo de las exploraciones, no hemos de dejar de dedicar unas líneas
a las encomendadas, en el campo de la historia natural, a uno de los más ilustres
integrantes de la Expedición de Iturriaga: el sabio sueco Loefllng.

El entusiasmo con que éste acogió su participación en la empresa, sólo podía ser
igualado por el de su maestro, et eminente Linneo, quien (2 de octubre de 1753), le
escribía, desde Upsala, cosas como éstas:

"Toda la maravillosa América será descrita por primera WB y por usted: ese destino le
han reservado los siglos a usted y a su época. ¡ Quién pudiera estar con usted un sólo día
en el más maravilloso de los paraísos! Le felicito tanto cono me compadezco a mí
mismo. Mi querido Loef ling: piense f; en mí cuando llegue a su reino; envíeme algún
ramito de alguna planta extraña para que pueda participar de su felicidad".

Sumado a su fervor el que así su maestro le comunicaba, Loefling: "Inmediatamente


después de desembarcar en Cumaná —escribe el profesor Stig Rydán— comenzó a
estudiar las plantas y los animales de los alrededores. Este trabajo le ocupa
aproximadamente medio año, dentro del cual hay que contar un viaje a las misiones de
la región de Pí-rltu". A esta parte de Venezuela, hace Loefling, desde Cu-maná, dos
viajes. "Como resultado —prosigue Rydén— de sus dos estancias en la región de Píritu,
existen dos manuscritos: "Primer borrador de la Flora Cumanensis" y "Fauna Cuma-
nensis", que se guardan actualmente en el Jardín Botánico (de Madrid) y que son la base
de la parte del ITER HISPANI-CUM, a la que Linneo ha dado el título de "Plantae
Ame-ricanae". Por otra parte, en carta a Iturriaga, resume Loefling los positivos
resultados de las investigaciones botánicas: "Estoy contento de haber hallado ahora,
después de la salida de Barcelona, otras 90 (noventa) especies de plantas que no había
visto aquí en el país; y entre ellas, si Dios fuere servido de conservar la vida y mis
observaciones, desde la salida de Cumana, veinte nuevos géneros para el aumento de la
ciencia".

Mientras los demás expedicionarios marchaban por la vía fluvial, Loefling fue por
tierra, siguiendo las órdenes de Itu-rriaga, deseoso de lograr un inventario, por
imperfecto que fuese, de esa parte de América. "Puede usted —ordenaba Iturriaga—
aplicar su atención al reconocimiento de las plantas que se ofreciesen en su tránsito y,
particularmente, en la orilla de los muchos ríos que se pasan, por lo que en ellas se
encuentre digno de examen".

Pero las fiebres tropicales acechaban a Loefling. "una dieta a base de gallina —escribe
Rydén— se consideraba conveniente para las fiebres tropicales", e Iturriaga se la
recomienda a Loefling, al regresar éste a Cumana de la región de Piritu y caer un par de
días con un nuevo ataque de fiebre. Pero la enfermedad no cede. A pesar de ella, sigue
trabajando: clasifica plantas, estudia toda clase de animales.

Mueren algunos de sus compañeros; su estado de salud va empeorando. Desde


Murucuri, Iturriaga ordena a su secretario, Francisco de Villalba, socorrer a Loefling en
el Caroní. Pero la enfermedad es mas poderosa y el 22 de febrero de 1756, muere "este
romántico mosquetero científico", a cuya memoria esculpió Linneo este epitafio:
"Loefling se sacrificó por la Plora y sus amantes. Estos le recuerdan". Otra nueva e
inmensa pérdida que la desgracia deparaba a la Expedición..

Fundaciones
una de las empresas en que más se empleó el celo de Iturriaga durante sus años de
permanencia en el Orinoco al frente de la Expedición de Límites, fue ésta de las
fundaciones. Se ve en él una constante preocupación por ello, y, por otra parte, no faltan
las instrucciones que en este sentido habla recibido de la Corte,
Asi, en carta que el Ministro don Ricardo Wall le dirige desde San Lorenzo el 6 de
noviembre de 1753, haciéndole algunas advertencias sobre la expedición, ya en víspera
de partida, podemos leer estos párrafos:

"Según el mapa de V.S. y otras noticias, parece que no debemos dudar de que se
comunican los ríos Marañón y Orinoco por otros intermedios, que corren por el centro
de la provincia de Guayana, ni tampoco se duda que V.S. descubrirá esta comunicación
en su tránsito a rio Negro.

"Siendo esto así, y como también que la tal comunica-citó puede ser perjudicial en
algún día a los dominios del Rey, quiere SM. que V.S., demarcado bien el terreno
"Dios guarde a V.S. muchos años. Cabruta 30 de Henero de 1758".

Recibida la anterior comunicación y la copia adjunta de la cédula (cuyo texto dimos ya


a conocer), el gobernador EstenozOI) hizo publicar el siguiente bando:
"En la ciudad de Caracas a quatro de Marzo de mil se-tezientos cinquenta y ocho, el Sr.
Dn. Phelipe Remirez de Estenoz, Brigadier de los Rs. Exerzitos Governador y Capitán
Gral. deesta Provincia dijo: que por quanto le ha sido remitida por el Sr. Dn. Joseph de
Iturriaga Gefe de Esquadra de la Real Armada, y primer Comisario para el señalamiento
de limites de los dominios de S.M. y los de la Corona de Portugal en la parte meridional
de esta America una copia firmada de su mano y certificada por Dn. Francisco
Rodríguez Vülalba secretario de la Real espedicíon de la real zedula en que SM. se
digna nombrarle por tal primer Comisario para dho. fin y demás encargos importantes
del Real Servicio y por la que se manda a los Virreyes, Presidentes, Gobernadores,
Correxidores y demás Justicias deestos Reynos, antte quien la enunciada Real Zedula.
fuese presentada, y en la que se previene pueda suceder sea necesaria la formación de
algunos pueblos en los Parages desiertos de los Dominios, gue corren desde el alto
Orinoco al Marañon, o que se necesiten de algunas personas vasallos de S.M. hombres
de valor y de Industria para poner en execucion los fines y su real in-tenzion y asimismo
algunas armas, víveres y peltrechos, y i; que la paga de los costos sueldos y
gratificaciones que se-fiale dho. Sr. Iturriaga, y que se les asegure a los que asi se
determinasen en el real nombre de S.M. que concurriendo * este servicio tan
importantissimo al bien de los vasallos se mandara guardar inviolablemente, y cumplir
qualquiera graque les ofrezca dho. Sr. Primer Comisario encargando se ¡dtt cuenta para
q. no se dilate el alivio que corresponde al ito de cada uno: en cuyo puntual
obedezimiento y deseando su Sa. concurrir a quanto sea de la mas prompta exe-cucion y
efectivo cumplimiento de lo que se prescrive en dha. Real Zedula, y se previene en la
cartta de dho. Sr, Comisario por la que se haze remisión de la citada Real Zedula: su Sa.
devia de mandar y mandó que se publique por vando a usanza militar en esta ciudad, y
que se libren con su inserción y de este auto despachos circulares a los valles de Aragua,
ciudad de San Sebastian, Villa de San Carlos, ciudad de Guanare y villa de detodos
Santos de Calabozo para la misma publicazn. y que se haga notorio a todos, y se es-
íuerzen a estas empresas en el seguro de lo que va referido: y practicada dicha
publicazn. remitan puesta la diliga, a este tribunal por mano del presente esno". Etc. etc.
Sabemos, por nota puesta al pie del anterior documento, que en 15 de marzo se libró el
despacho circular que se manda, y por los folios que siguen (hasta el 119 inclusive),
vemos se hicieron las publicaciones del dicho bando en San Sebastián, Candelaria del
Turmero, Calabozo, San Carlos de Austria y Guanare.

Iturriaga sabía la importancia que para el éxito de la Expedición y, sobre todo, para
ulteriores fines tenia la fundación de poblaciones en aquellas lejanas regiones. Como
leemos en Duarte(9¿): "Para 1747, dice Iturriaga: La ciudad de Santo Tomé, la única
ciudad en el rio Orinoco, se componía de 60 negros, mulatos y zambos residentes y
pocos blancos. Ellos y sus mujeres son indolentes, satisfechos con sus miserables
cabanas por vivienda, con pescado y con el ron que hacen con la caña que les queda
después de satisfacer su pasión por el dulce". Conociendo, pues, de años atrás estos
hechos y movido, sin duda, de ese impulso atávico que hace que los vascos, que desde
un principio participaron en la gesta de América como descubridores, intervinieran en
ella tan poco como conquistadores, y tanto, en cambio, como colonizadores y
pobladores primero, y como libertadores después, Iturriaga se dio a la tarea de las
fundaciones, entre las que destacan la de Ciudad Real y Real Corona.

Ciudad Real fue fundada por Iturriaga a orillas del río Uyapi, en su margen oriental,
"cerca del punto que en la actualidad desplaza el pueblo de Las Bonitas" (93), allá
donde la expedición de Doz, enviada por Iturriaga, acampó y tomó descanso antes de
volver a tomar la vía de regreso a Cabruta. En la colección de documentos de Cuervo,
puede verse el nombramiento que hace Iturriaga de capitán de dicha población a Dn.
Francisco Guigo, fechado en Cabruta el 9 de marzo de 1759. Para poblar a Ciudad Real,
envió a varias de las familias que habían llegado a Cabruta procedentes de Cu-maná y la
isla de Margarita.

Por la misma época, funda también a Real Corona, que "es hoy, poco más o menos, el
mismo lugar que ocupa Moitaco". En la citada colección de Cuervo, encontramos
también el nombramiento de Capitán de población, extendido a favor de D. Alonso de
Soto, dado, como el anterior, en Cabruta, a 9 de marzo de 1759. Lástima que éstos y
otros establecimientos tuvieran una existencia breve, pues cuando Iturriaga dejó de
auxiliarlas, las famlias que allí estaban repasaron el río. Ciudad Real subsistió, aunque
su vida nunca fuera muy vigorosa.

De estas preocupaciones de Iturriaga, encontramos testimonios en varias de sus cartas al


ministro Wall; así, cuando le escribe: "Para la subsistencia del quartel del Raudal y del
ideado de Maracoa y para la provisión del viaje se ha pasado. .. ganado a la banda de
enfrente de este pueblo y marchará arriba después del descanso de 15 días. Este ganado
se compone de bueyes, toros, bacas y becerros de uno a dos años para hacer útiles sus
creces y adelantamiemtos en caso que se retarde el viaje como hacen conjeturar las de
España relativas a la retirada del Comisario principal portugués y su resistencia a la
entrega de colonia"

Movido también de su afán de consolidar las nuevas fundaciones, escribe a Wall: "... le
he escrito en el particular —al Virrey de Santa Pe— y, hasta que llega su respuesta, he
pasado la cédula de poblaciones a los Gobernadores de Caracas, Cumaná y Margarita. Y
considerando que la distancia era de ocho días desde aquel sitio al del Raudal y de otros
tantos a San Juan de los Llanos y San Martín por Guariane y Ariari, ha de ser remora al
movimiento de algunas gentes voluntarias, añadí al Gobernador de Caracas que podían
ser útiles algunos presos que pudiera destinar a este fin y también muchos picaros
ladrones que infestan los llanos".

Por otra parte, hace parecidas gestiones con el Virrey citado, según vemos por carta
también dirigida a Wall: " . .pareciendo que, para cualquier intento, conviene poblar a
Ma-racoa, aunque sea con presos y vagamundos capaces de tomar las armas, pido al
Virrey en vista de su aviso, que si le pareciere envíe a Maracoa por el Ariari y Guariane
algunas familias de los Llanos de Casanare y Meta y los presos y vagamundos que
pudiere destinar la justicia"
.
Es notable el interés que Iturriaga muestra en el establecimiento de nuevas poblaciones
en el alto Orinoco, como se ve cuando escribe en la misma carta a Wall: ".. .el raudal de
Río Negro, poco más abajo de la boca de Casiquiare y Orinoco en este río, es puesto tan
ventajoso que corta el paso a las correrías casi continuas de los portugueses por el río
Negro, Casiquiare y Orinoco, en solicitud de nuevos esclavos y tan defensable como
asegura la necesidad de arrastrar las embarcaciones y pasar la carga por tierra, aunque
por corto trecho; que el pan délos que ocuparen aquel puesto se puede comprar a los
Indios del Casiquiare distante quince días de Maracoa embiando allá algunas reses de
las que saldrán de aquí para el Raudal antes de ocho días; pero esto pide alguna
población o providencia para su resguardo. En un día se baja de este Raudal al Arrayal,
que es un pueblito de doce casas con algunos portugueses".

Piensa Iturríaga en la defensa de las nuevas poblaciones, como lo vemos por carta suya
(97), según la cual, apela al recurso de recoger la artillería que, sin utilidad alguna,
estaba en manos de misioneros, y, obsesionado con esta idea de artillar puestos
avanzados, consulta con Solano si sería posible pasar artillería de calibre superior a
ocho libras, a lo que responde Solano,'poniendo sólo leves inconvenientes (98). Por su
parte, Alvarado, celoso como siempre de Iturriaga y de la gloria que con esto de las
fundaciones pudiera caberle, escribe a Madrid, exteriorizando su disgusto (99).

En cuanto a las reses enviadas por Iturriaga al Raudal, parece que llegaron con muy
pocas pérdidas y, por lo que hace a la técnica a seguir en las nuevas fundaciones,
escribía Iturriaga a la Corte: "Sobre todo, si los Iridios se ven libres de las cargas de las
Misiones, como fábrica de iglesia, casa del Padre y su servicio... que convendrá primero
la dirección civil para que fueran amando sus tierras y sus casas y después entraría bien,
que ellos abrazarían la santa doctrina del Evangelio" .

Por Solano, en carta que dirige a Wall, se puede juzgar del gran interés que, para el
éxito de la expedición tenían las nuevas fundaciones, y es el mismo Solano también
quien, en otra carta al citado ministro (102), expresa las instrucciones que había recibido
de Iturriaga sobre los lugares más convenientes para la fundación de nuevos pueblos,
para los que, aun con gran lentitud y respondiendo a las exhortaciones de Iturriaga, van
llegando nuevos pobladores. Así, el 28 de diciembre (1759), llegaban al cuartel general
de Iturriaga 123 personas procedentes de Caracas, etc., etc.

No nos detendremos en más detalles. Baste añadir que la idea de las nuevas poblaciones
seguía acuciando a Iturriaga hasta el último momento. Cuando, aún después de anulado
el Tratado de 1750, se llegaba a principios de 1761 sin que se notaran intenciones
ciertas de abandonar aquellos lugares y cuarteles, tan inhóspitos, por cierto, del Orinoco,
Alvarado escribe a Madrid (15 de enero de 1761), diciendo que si no se retira Iturriaga,
se le conceda permiso a él para hacerlo, ya que ve a Iturriaga " . .cada día más
empeñado en nuevas poblaciones". Ciertamente que, sin desearlo, Alvarado rendía, con
estas palabras, a su jefe uno de sus mayores homenajes.

Pacificación y Población de Indios.


Esta era otra de las principales empresas que, en todo momento, atendió la solicitud de
Iturriaga y para la cual no le faltaban conocimientos previos ni instrucciones de la Cor-
te,como puede verse en la carta que el Ministro Wall le dirigía desde San Lorenzo el 6
de noviembre de 1753: "Ninguno mejor que V.. está instruido del número y calidad de
los Indios Caribes que habitan a orillas del río Orinoco, y de las hostilidades que han
ejecutado en nuestras misiones, influidos y dirigidos por los holandeses. Respecto a ser
el ánimo quitarles a estos todos los medios de su subsistencia y evitar los continuos
daños que nos están haciendo, sobre que en esta ocasión le comunico & V.S. algunas
órdenes, parecía com-beniente y aun preciso tentar el animo de esta Nación Caribe por
si se les puede pacificar o reducir a que vivan entre nuestras misiones, ofrectóndoles
todas las comodidades que se puedan y sean compatibles con el estado de nuestras
provincias confinantes, para cuyo efecto he considerado muy oportuna la persona de
V.S. porque sobre las demás prendas concurre que ya es un hombre conocido entre
aquellos bárbaros".

"Sobre este supuesto quiere el Rey que en el tránsito desde Cumaná al Río Negro vea
V.S. si halla forma de introducir alguna platica con los principales de aquella Nación,
para que se consiga el esperado fin, ofreciéndoles en su Real nombre los premios que a
V.S. le pareciesen proporcionados, etc., etc." .

A cuya carta contesta Iturriaga con esta otra, fechada en Cádiz el 5 de diciembre del
mismo año de 1753: "Sé, por experiencia, que los Caribes del Orinoco no desamparan
los terrenos por venir a havitar las otras margenes del Rio, por mas que loa Usongeemos
con ventajas, ni tampoco condescenderán en admitir misioneros, pero puede ser que
permitan, que como auxiliares y amigos míos pongamos en su territorio un pueblo
nuestro, y si esto se consigue vendremos a dominarlos insensiblemente, y este me
parece el mejor termino para el intento de V.E. y si fuese de su aprobación convendría
expedir una orden al Virrey de Santa Pe y a los Gover-nadores de Maracaíbo y Caracas
para que permitan venir a la nueba población las familias de los Llanos de sus
respectivas jurisdicciones, que son terrenos del mismo temperamento que el país de los
Caribes y por tanto les será cómoda la transmigración"
.
Para Iturriaga, pues, que en sus años de actuación al frente de la Compañía Guipuzcoana
habia tenido ocasión de conocer a los naturales de las tierras venezolanas y guaya-nesas,
la consigna era la misma que años después haría famosa en la Argentina otro hombre de
su misma raza, Alberdi: "Gobernar es poblar", Habiendo, pues, abierto "comunicación y
amistad con los capitanes Indios que pueblan el Orinoco y Caziquiare hasta el Rio
Negro..." (Carta a Wall. 1-12-56), siguió en estas tareas, y así vemos que "a poca
distancia de la boca de este rio (Paragua) aguas abajo, se divide el Ca-roni en varios
brazos, que forman las islas de Arinava en que habita el Capitán Tumutú, alias Imoacán,
con toda su gente de Nación Carives Infieles, que ofreció poblarse el año de cinqüenta y
cinco, al llamamiento de Don Joseph de Iturriaga, Comisario principal de la Real
Expsdicion.. y recibió de su mano el bastón de Segundo Capitán del Pueblo de Mu-
rucuri".

Vemos también, según el mismo autor, que "a la margen Oriental del Cuchivero, y a
media jornada de su boca, está situado el pueblo de Cuchivero, que fundó Don Joseph
de Iturriaga con los Indios Caberes, fugitivos de la Misión de Cabruta" Y para terminar
con el mismo autor, en este orden de esfuerzos de Iturriaga referentes a la atracción de
los indios: "Hiciéronse varias diligencias para atraerlos a los pueblos (se refiere a la
nación de los Caribes): y según me escribió el Cavallero Don Joseph de Iturriaga a la
ciudad de Caracas, por el mes de febrero del siguiente año de cinqüenta y ocho, todos
los mas habían ya vuelto a sus pueblos y estaban limpiando sus labranzas que al tiempo
de la fuga dexaron enteramente abandonadas. Al llamamiento de este celoso Cavallero
salió de los montes el celebre Abaruana, a quien regaló y agasajó, como hizo con otros
muchos .."

A esta labor se refiere el propio Iturriaga, cuando escribe a Wall el 8 de julio de 1758,
entre otras cosas: "Muy señor mió: Demás de las muchas labranzas que tienen hechas y
están haciendo los Indios de Atabapu se hacen otras por los que envió el Gobernador de
Caracas. Están encargados y trabajan en lo mismo los muchos Indios de Casiquiare y
otros del alto Rio Negro, a fin de que la escasez de cazabe de estas Misiones no sirva de
embarazo al cumplimiento de las resoluciones de SM. relativas a la comisión de
Limites.
"El pueblo se ha aumentado considerablemente y se aumentará más cuando lleguen dos
capitanes de Rio Negro amigos y parientes de Cruceru que insisten en juntarse. Hay
noticias del rio Iniricha que también quieren poblarse los Punavis, nación numerosa y
bizarra, y también los Maipures y Megepures del Bentuari. Se procurará repartirlos en
diferentes pueblos al largo del viaje que ha de seguir la expedición por Orinoco hasta
que despida al Casiquiare. En este punto se quisiera poblar al capitán Imo a quien se
espera en San Fernando en la boca de este brazo en Rio Negro"
.
En carta posterior (15 de diciembre de 1758), nos dará más noticias sobre estos
movimientos de indios, su política de atracción, consideraciones que tiene presentes
para la fundación de poblaciones, etc. "Muy señor mió: los indios del alto Orinoco, los
de Casiquiari y algunos del Rio Negro se han movido favorablemente como lo tenían
ofrecido. Asi me escribe Don José Solano como informara a V.E.

"Para mas cabal inteligencia de las noticias de Solano, diré que el viaje de Imo, como
padre de una numerosa familia y como capitán guerrero famoso entre aquellos Indios,
ha tenido muchos secuaces y tantos que ha sabido ponerse en campaña con seiscientos
hombres. Cocubí es hiemo suyo y amigo de los Irruminabis...

"Habíale yo dicho a Solano que debían poblarse con preferencia los puestos mas
ventajosos como la boca del Qua-viarre, principio de Casiquiari. Dígele que se hiciese
diligencia de algún buen sitio dentro de Casiquiari para asegurar .la reciproca
navegación de Orinoco y Rio. Negro.

"Cocubi ha avisado que sus amigos los Irruminabis no quieren subir a Orinoco y que los
agregará al pueblo que intenta formar con su gente en las juntas de Rio Negro con
Casiquiari a la parte oriental de este. Prevengo a Solano que no permita la saca de los
Irruminabis del raudal de Corocubi; que llame a algunos de sus capitanes, y de los
Marabizanes; que regale a unos u otros; que los atraiga a nuestra amistad, que los
asegure en ella; que les encargue la unión y buena correspondencia entre si y los prontos
avisos de cualquier movimiento de los Portugueses, asegurándoles que serán agasajados
y regalados. Parece conveniente mantener en el confín los enemigos y conservarlos en
nuestra amistad para asegurar gente y viveres cuando necesiten.

"Vino a San Fernando el Capitán Tapu del alto Rio Negro con cincuenta buenos moros
a levantar la Iglesia, obra que se le tenia encargada y a hacer casa y labranzas para atraer
después su gente...

"Vino también de Rio Negro el capitán Feyo con alguna gente y ofreció juntar tanta
como Cruceru en San Fernando (y San Fernando tiene mas de doscientos Indios de
Macana) como se le dejase poblar en Rio Negro a la boca de un riecíto. Distara este
pueblo de San Fernando ocho días; los cuatro primeros de navegación por Atabapu, los
tres siguientes también de navegación por Femi, rio que entra en Atabapu por la banda
del Sur, y uno corto por tierra hasta la boca de otro riecito, donde estará el pueblo y será
resguardado de las avenidas de Rio Negro para San Fernando por Atabapu.

"En las cercanías de este pueblo desagua un canal de comunicación con Casiquiari. Su
principio es el puerto deseado dentro de Casiquiari; un pueblo puesto en él asegurará la
navegación de Casiquiari, cortará la unión de Cocubi con su suegro Imo, tendrá a raya a
los dos y también a Peyó porque todavía es menester velar sobre su reciente amistad, si
bien tratándoles como a amigos antiguos y sin manifestar el menor recelo.
"Vinieron también unos Maquiritares, Nación de Orinoco en la cercanía de sus
cabeceras. Al mismo tiempo que han pedido sitio para poblarse, han confirmado la
noticia que ya se tenia de grandes arboledas de cacao y han ofrecido enseñarlas.. ."

No todo era facilidad y éxito en la atracción de los indios y en el trato con ellos. Las
deserciones de éstos se multiplican cuando más necesaria es su colaboración, falta que,
como otras, según puede verse en sus cartas, achaca muchas veces Iturriaga a los
misioneros, al menos en parte. "Recuerdo a V.E. —escribe a Wall en 14 de marzo de
1760— que pedidos ochenta Indios al Superior de estas Misiones, me envió solo
cuarenta y seis y de estos se huyeron catorce; de otros veinte que me han dado después
y envié a Solano, faltaron seis antes de llegar al Raudal de Atures y de todos no ha
quedado mas de uno., . Tengo por sin duda que se repetirán las fugas de los Indios de
estas Misiones del Orinoco y de las de Meta y que su falta puede atrasar lastimosamente
el servicio... Desde que entre en el Orinoco recele la falta de bogas por la fuga de los
Indios . No dejan recurso las esperanzas a los Indios de Guayaría, Trinidad, Margarita y
Cumaná. Saben desertar desde sus países a Cabruta temerosos de que se les obligue al
viage de Rio Negro; mas bien desertaran cuando de resultas de un viaje a Maipures
perdieron algunos Ja vida y otros la salud que aun lloran perdida. En tal caso se
padecerían dos males; la falta de bogas y la despoblación de las Misiones y doctrinas.
Lo mismo digo de algunas misiones de Caracas que pudieran enviar por agua algunos
Indios"

Se estimaba que Iturriaga, con el conocimiento adquirido durante sus años de Director
de la Compañía Guipuz-coana de las prácticas y modos de los holandeses, era el hombre
adecuado para llevar a cabo en la forma deseada tal misión.

Entre las instrucciones que el ministro da a Iturriaga en su carta fechada en Madrid el 8


de octubre de 1753, haciéndole algunas prevenciones sobre las conferencias que ha de
tener con el Comisario portugués, le recuerda que todo el territorio entre los ríos
Marañón y Orinoco pertenece a las dos Coronas, por lo que, cualquier establecimiento
de extranjeros (ya se sabe Quiénes son éstos), debe mirarse como contrario a derecho.
Así, pues: "Aunque las dos Cortes no han juzgado conveniente atacarlos con fuerza
abierta, no obstante están conformes en que se procure desalojar a unos y otros con la
industria y a este efecto han resuelto que ambas naciones procuren estrecharlos cada una
por su parte, los españoles por la del rio Orinoco y los portugueses por el Marañón o
Amazonas, de forma que por los extremos de la línea, y por toda ella vengan ocupando
y estrechando el terreno con el rumbo a la costa para que no se internen buscando
mejores establecimientos y mas útil comercio, en inteligencia de que si con este género
de hostilidades u otro mejor que se discurra, desamparasen los que ahora tienen, partirán
el terreno amigablemente ambos Soberanos" .

En otra orden reservada del mismo ministro, de la misma fecha que la anterior,
insistiendo en el asunto y sugiriendo soluciones, se le dice a Iturriaga: "Con esta fecha
se le comunica a V.S. lo resuelto por las dos Cortes, tocante a que de acuerdo con el
Comisario principal portugués, practique V.8. los medios mas oportunos para desalojar
o estrechar a los extranjeros de la costa de la provincia de Guayana, y en «1
consecuencia conviene que V.S. entienda uno de los mas efectivos para lograr el fin con
los Holandeses. Algunos años
Y en el Archivo General de la Nación (116), pueden verse las "Copias autenticadas por
el Archivo General de Indias de cuatro cartas de Don Joseph de Iturriaga, Jefe de
Escuadra, al Gobierno Español, sobre usurpaciones de los holandeses en el Orinoco
1757-1758 (Tomadas del expediente que se anota que se encuentra en dicho Archivo)".
En rigor, son dos las que tratan concretamente de los holandeses, la tercera y la cuarta.
Por la tercera, fecha quince de diciembre de mil setecientos cincuenta y siete, vemos,
siguiendo la copia, que Iturriaga, "... de oficio propio, avisa que haviendo entendido por
los Padres Capuchinos de la Guayana que los Olandeses construhian un nuevo Fuerte en
el Rio Moroca a barlovento y poco distante de la boca de Navios de Orinoco, y
persuadido que el Comandante de Guayana no haría por si alguna diligencia para
descubrir el intento, dispuso embiar una lancha para el reconocimiento del estado de la
fabrica, tamaño, Artillería, etc. A esto le respondió el Governador de Guayana Don Juan
Valdes, en carta del dos del citado mes, que no havia tal fortificación en el parage que
Ee informaron, ni en otros inmediatos, y solo havia la novedad de pretender los
Olandeses de la Colonia de Esequivo mudar la Guardia que con nombre de Posta
mantienen en el citado caño de Moroca, baxandola a la boca que sale al mar, y dista
unas seis leguas, haviendo hecho para esto muchos desmontes y rozas para la siembra
de aquel sitio, y las casas que al tren de aquellos Indios Arnacas y Olandeses son
necesarios; cuia novedad no save con certidumbre quien la motiva, y solo havia Oido
decir que tiene la mira a que no se pasen fugitivamente a estos Dominios con facilidad
los negros esclavos de la Compañia y vecinos de aquella Colonia. Iturriaga comprende
de este informe que lo que se intenta, es establecer algunas ha-j| tiendas de azúcar
agregando a sus dueños y esclavos algún ¡¿numero de Indios Arnacas que son los de su
maior confianza impedir el paso de los desertores, soldados y esclavos, dos y Negros
por aquel parage, y que acaso para cubrir haciendas de algún levantamiento de unos y
otros esclavos, harán algún fuertecillo con dos o tres cañones para servirlo de quatro o
seis hombres.

Con tal motivo dize que abrá catorce años vio una Protección o Patente otorgada en
latín por el Governador de Esequivo a un Capitán Carive que vivia dentro del rio
Orinoco. Que esto le movió a inquirir los fundamentos del Governador de Esequivo
para conceder tal Protección, y llegó a entender que los Estados Generales en sus
Patentes a los Govemadores de Esequivo les añaden el titulo de Govemadores de
Orinoco: y que lo cierto es que estos Govemadores se nombran de Esequivo y del
Orinoco en las licencias que dan. Que permitidos oi en Momea, pasaran otro día a
Baríma, y más adelante vendrán al rio Aguirre, cuia voca está en el mismo Orinoco
algunas leguas distante del mar: que por este rio se sube a las cercanías de la Misión del
Palmar, y por su medio lograran comunicación franca con las demás Misiones de lo
interior del Pais, como que lo ha-vian practicado por la indiferencia de Fray Bruno de
Barcelona ; si bien que por esta causa fue quitado de ella por su Prefecto y reducido a
servir de compañero en otra Misión, privado de voz actiba y pasiba en sus capítulos.
Añade que no es mui conforme al titulo de los Govemadores de Esequivo y Orinoco,
pero si preciso para sus utilidades, la suplica que hacen por escrito al Comandante de la
Guayana para que deje pasar mas arriba a sus Arnacas que vienen a la pesca de la
Tortuga. A esto principalmente se reduce el contexto de esta carta".

En cuanto a la otra, es decir, a la cuarta de las copiadas en el volumen citado, es de


fecha diez y nueve de abril de mil setecientos cincuenta y ocho, y "... Continua el
asumpto de la anterior, y con motivo de nuevas preguntas que hizo Iturriaga al
Governador de Guayana, le dize este que aquella mudanza de Guardia que queda
referida tienen los Olandeses de la Colonia de Esquivo, no havia tenido efecto, y que
solo la tubo una casa de quince varas de largo que hicieron en la voca que sale al Mar y
dizen ha de servir para los pasa-geros que trafican a la citada Colonia en las
intermisiones del tiempo que les causa las estaciones del Rio por sus cerecientes, o
vaxantes: manteniéndose por consiguiente sin aumento de gente ni Artillería aquella
Guardia: y que dichos Indios Arnacas situados en este parage para su comercio, ee
hallan en tres divisiones de Pueblo y cada una de diez a doce casas pequeñas y
correspondientes a una familia de Indios y distancia de una legua, o mas de unas a otras,
y siguen las inmediaciones de las orillas de dicho Rio Moruca. Y Iturriaga solo añade a
este informe, que publicaban los de Esquivo y sostienen, que la extensión del dominio
de los Estados Generales llega a la boca de Navios, o voca grande Orinoco, y aun entran
en él bien adentro a disfrutar sus pesqueros con tan considerable utilidad como persuade
la falta total de carne en su tierra y grande escasez de pescado en su rio".

Es muy interesante el informe que emite Solano, el principal colaborador de Iturriaga y,


quizá, el mejor hombre de la expedición, sobre las cuatro cartas citadas y en el que: "Por
lo que mira al contexto de la tercera y cuarta de Iturriaga, sobre pretensiones de los
Olandeses del Rio Esequivo al Orinoco, no halla en que puedan fundarlas sino en la
quietud con que los Comandantes de Guayana les han dejado pescar en Boca de Navios
y Ríos Barima y Aguirre, y estender su navegación hasta Guayana. Que asi acercan su
dominio a la boca grande de Orinoco, y se introducen en Barcelona, Caracas y Varinas,
y a no haber socorrido la escolta y Guarnición de la Guayana no hubieran podido
mantenerse los religiosos Misioneros".

Abunda después en consideraciones de orden estratégico sobre defensa del territorio y,


entre otras cosas, señala que: "Si la ciudad se situase treinta y cuatro leguas arriba del
Castillo, en la angostura donde el Orinoco se estrecha, a ochociemtas varas, tendría la
tropa un segundo puesto donde repararse, detendría el progreso deí enemigo, y
congregadas alli mayores fuerzas, podrian bajar a desalojarle, conserbar la población,
aumentar y socorrer la tropa de los castillos, etc., etc.". Para terminar diciendo: "Que a
esta providencia corrobora que S.M. cree en Govierno la Comandancia de Orinoco, por
lo que ya importa; que se retire la ciudad a la angostura, y a mejor temple los pueblos de
Indios inmediatos al sitio donde oy está; que estos y los vecinos de Guayana, retiren sus
ganados para que la Colonia Olandesa de Esequivo, no tenga carnes frescas, ni muías
para sus trapiches. Que estando en la angostura la Guayana, pasarla el trato ilícito por el
embarazo de los fuegos del castillo y fortín de Limones, y se le imposibilitaría su
introducción si la Guarnición tu-biese dos lanchas armadas que se revelasen en la
descubierta y se socorriesen mutuamente, etc., etc., no perecería tanta gente por el mal
temple de la Guayana pasándola a la angostura", y en resumen: "podrá el Governador
acudir desde allí en todo tiempo a qualquiera parte de su Provincia de Caracas y
Cumaná, defenderá la ciudad con seis cañoncitos, cerrará el estrecho paso, y impedirá
que los Olandeses suban al Caura a comprar esclavos de los Caribes, a proveerlos de
armas y cultivar el odio a los Españoles, con otras ventajas que resultarían de esta
providencia y que expresa menudamente".

Al leer el documento fechado en Aranjuez, el 5 de junio de 1762 y dirigido por el Bailio


Frey Don Julián de Arriaga al comandante Moreno Mendoza encargándole "de orden
del Rey" la traslación de la capitalidad, "mudando la población de Guayana a la
angostura del citado rio" y comprobar los párrafos del dicho documento que son, casi a
la letra, copia de los del anterior informe de Solano, no dudamos en reconocer a éste
como el verdadero fundador de la ciudad de la Angostura, la gloriosa Ciudad Bolívar de
nuestros días.

El problema de los Negros.


Estrechamente ligado al de los holandeses estaba este problema, según ya hemos
adelantado en el apartado anterior, pues creía la Corte de Madrid que en la atracción de
los negros, huidos a los holandeses, tenía una de las mejores armas para la lucha contra
éstos.

Iturriaga, pues, procura atraérselos siguiendo dichas directrices, concretadas en diversos


documentos, como aquél de Amaga según el cual había de "tentar el animo por medio
de españoles ladinos de un excesivo numero de negros fugitivos de los Colonias
Holandesas de la costa por si se les podía reducir a la fe y al servicio de S.M.". Pero la
verdad es que sus buenos propósitos quedan en proyecto al no poder realizarse, por
diversas circunstancias, su expedición a tierra de negros. En carta dirigida a Wall y
fechada en Cabruta, 8 de julio de 1758(118), se refiere a otra anterior, la de 1° de
diciembre de 1757, por la cual "informé a V.E. de mis primeros pasos en punto a los
Negros alzados de Su-rinan y de la buena disposición de los Padres Capuchinos
Catalanes, misioneros de Guayana, a emprender su solicitud con tal que se removiese un
grave inconveniente en que tropezaba su celo". Habla de cómo ha llegado a Cabruta,
enviado por el Prefecto de aquellos Misioneros el Padre Narciso de la Bisbal:
"...suficientemente instruido del camino de las naciones intermedias, su calidad, ríos y
demás que puede conducir al intento. El camino es de mas de treinta dias, los Indios de
el dóciles, unos en pueblos formados, y otros en ranchos y ningún rio caudaloso... hasta
dar con el primer pueblo de Negros llamados leremista, y de este que no dista muchos
de los rios Maho y Rupononi o Apononi, como lo llaman los naturales, sigue el camino
para otros muchos, pasando el rio Esequibo por las juntas de Rupononi. Tengo formado
un borrador de mapa de todo este camino con sus jornadas, y con las individualidades
predichas, y espero otras noticias que ha ofrecido enviarme el padre Narciso para
añadirlas al borrador y ponerle en estado de pasarle a V.E. Entre tanto, diré a VJ5. que
el tiempo mas propio para dar principio a esta empresa, es el mes de Henero y que los
Padres se contentan con diez o doce hombres para escolta del viage, por si V.E. gustare
pasar a noticia de S.M. las que he comunicada a VJE. en esta materia a fin de que S.M.
resuelva lo que fuere mas de su real agrado".

Sin embargo, Ituniaga tenía fundamentos para pedir dicha cédula real. En la orden
reservada de S. M., que le fue comunicada por el Ministro Wall y fechada en Madrid el
8 de octubre de 1753, al tratar de este problema, se le decía que: "A este fin me manda
el Bey comunicar a V.S. reservadamente estas noticias para que procure en la misma
reserva animar a los Negros sublevados contra los Olandeses, de suerte que ejecuten
contra ellos todas las hostilidades posibles... y también podrá V.S. ofrecer a los Negros
que quieran retirarse a la vida civil libertad y tierras donde pueden poblarse en la isla de
Trinidad, o en otro parage mas oportuno, acu-diéndoles también con regalos o ayudas
de costa que le parezca a V.S. de los intereses que lleve a su disposición y asegurando a
todos que cuanto V.S. ofrece en nombre del Rey lo aprobará S.M. y lo mandará
ejecutar". "Y en caso de que desalojen a los Holandeses y se pongan por comisarios a la
protección del Bey, los mantendrá V.S. como Ubres, les dará tierra en propiedad y les
situará en los mismos lugares que quiten a sus contrarios ayudando a impelerlos si
vuelven a procurar recobrarlos, sí lo prefieren a situarse en otro terreno del Rey" .

No había, pues, por qué escandalizarse de que Iturriaga pidiera esa Cédula Real de
libertad para los negros. Y, en todo caso, con fundamento o sin él en las intrucciones
recibidas; y con lesión o sin ella de las reservas diplomáticas, la petición de ese
documento declaratorio de libertad de los negros, es algo que redundará siempre en
honra de don José de Iturriaga.

Los Portugueses.
La ejecución del Tratado de Límites con Portugal era el fin principal de la expedición,
sin que ésto excluyera que se contemplaran otros objetivos a los que la Corte de España
daba, aunque no lo dijera, tanta importancia como a ese confesado : la canela, la
expulsión de los holandeses, etc.

Este objetivo principal no fue cumplido. Aunque la expedición española llegó al rio
Negro, bajó por él y fue hasta Cocurubi, cerca de Barcelos, lugar éste que se había
fijado para la reunión con los comisarios portugueses, en octubre de 1760 se dieron por
terminadas estas negociaciones, y "todavía para 1855, cuando viajaba el primer
explorador venezolano Francisco Michelena y Rojas por el Amazonas, se veían en
Barcelos medio enterrados en la arena de las orillas del Rio Negro, como monumento de
duplicidad y mala fe en el cumplimiento de los tratados públicos, los marcos de mármol
traídos para colocarlos en los principales puntos de la demarcación de las fronteras"

Fueron varias las causas del fracaso. En primer lugar, como ya lo señalamos, a los
negociadores del Tratado se ve que les interesaba más el aprovechamiento de los ríos
que el de las tierras; la navegación de los cuales sería común en el caso de poseer las
dos Coronas establecimientos ribereños; sería exclusiva cuando las dos márgenes
perteneciesen a la misma Corona. Así, para quedar con la navegación del Río de la
Plata, España trocó los siete pueblos de las Misiones del Uruguay por la Colonia de
Sacramento, que el Tratado de Utrecht restituyera a Portugal.

"De ahí arranca el fracaso —dice Rodolfo García— del Tratado de 1750. España cedía a
Portugal la navegación del río Uruguay juntamente con los siete pueblos de las
Misiones que albergaban en aquella época una población de treinta mil almas en plena
prosperidad material y espiritual. Ceder tierras con habitantes —como dice Capistrano
de Abreu— es una amputación muy dolorosa. Téngase en cuenta, además, que esos
moradores eran descendientes de aquellos otros que las Bandeiras paulistas devastaron
sin piedad desde mediados del siglo XVII al comienzo del siguiente, enemigos natos y
pertinaces del Portugués y del Brasileño"
.
Eso por lo que hace al estuario del Plata. Por lo que hace al del Amazonas, la
expedición se encontró con una serie de dificultades para superar las cuales se revelaron
insuficientes los precarios recursos de que se habia provisto a Iturriaga; dificultades,
algunas de ellas, con vigencia en el dia de hoy, pese a todos los adelantos modernos.

Pero, además de esas razones de fracaso, existe otra superior. El que dejara de existir lo
que fue la causa de la corriente de buena voluntad que llevó a la firma del tratado, "Está
fuera de duda que la variación del gobierno español fue