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Sistema punitivo

y política
criminal
El sistema punitivo es el conjunto
de instituciones, normas y
autoridades estatales implicadas en
la aplicación del ius puniendi, lo
que se traduce en la expresión
político-criminal de una forma de
respuesta que el poder público
ofrece frente al fenómeno criminal.
Principales penas utilizadas en
los sistemas punitivos:
• Muerte
• Prisión.
• Económicas.
La pena de muerte, pena
capital o ejecución consiste en provocar
la muerte a un condenado por parte
del Estado, como castigo por la comisión
de un delito establecido en la legislación.
Los delitos por los cuales se aplica esta
sanción suelen denominarse «delitos
capitales».
Se ha utilizado para criminales y
disidentes políticos por gran parte de
las sociedades a lo largo de la historia.
Ha sido abolida y penalizada en casi todos los
países europeos (excepto Bielorrusia), y la mayoría de los
correspondientes a Oceanía (como Australia, Nueva Zelanda
y Timor Oriental). La mayoría de países latinoamericanos han
abolido la pena de muerte, mientras que en países como
los Estados Unidos de América, y la mayoría de los estados
del Caribe todavía sigue siendo aplicada.
En Asia la pena de muerte está permitida en países
como China, India, Indonesia, Irán y Japón. En África, todavía se
usa en varios países, especialmente de la zona nororiental del
continente (Egipto, Etiopía, Libia y Sudán). Igualmente la pena de
muerte sigue siendo aplicada en la mayoría de países árabes y en
toda la zona de Oriente Próximo. Los países que le han puesto fin
son 160 de los cuales 104 son totalmente abolicionistas, seis la
impiden para crímenes ordinarios, en otros seis rige una
moratoria y 44 son "abolicionistas de hecho" y no aplican la pena
capital.
La pena de prisión es una pena privativa de
libertad que consiste en que el condenado debe
ingresar en una prisión durante un tiempo
determinado por la sentencia condenatoria.

Cuando el ingreso en prisión tiene carácter


indefinido, la pena de prisión recibe la
denominación de prisión o cadena perpetua.
Pena de muerte
.
Argumentos teóricos en favor de su
aplicación:
• La pena de muerte es la única respuesta
eficaz para sociedades muy violentas
(Ejemplo EEUU).
• Determinados crímenes producen tal
alarma social que el único medio para
calmarla es la ejecución del autor.
• La pena de muerte inhibe la conducta
criminal de aquellos que sienten
tendencias a perpetrar los ilícitos más
perversos.
• Evita la reincidencia de sujetos muy
peligrosos.
• La pena de muerte tiene bajo coste en
comparación con las largas condenas en
centros penitenciarios, que suponen una
gran carga económica para el Estado.
• Trae a colación el derecho de venganza
de la sociedad y de los propios familiares
de la víctima, marcado por la Ley del
Talión (“Ojo por ojo, diente por diente”).
Argumentos en contra de su aplicación:

• Si el Estado tiene la labor de impartir


Justicia, no tiene que colocarse en la misma
situación que los infractores. Por eso los
argumentos de la mera retribución, de la Ley
del Talión, de la venganza de la sociedad y de
la víctima, no pueden aceptarse.
• Desde el punto de vista ético, la Justicia no se
mide de manera irracional e impulsiva, sino
que siempre debe ser racional.
• Se argumenta en este sentido que la
proporcionalidad entre delito y pena no
es estricta (vida por vida, libertad por
libertad, propiedad por propiedad), sino
valorativa, es decir, a crímenes graves,
sanciones graves, pero con cualidad
distinta en cuanto a los bienes jurídicos
que privan unas y otras.
• Se argumenta también que la política
criminal de todo Estado tiene límites, y uno
de ellos es que no se puede instrumentalizar
la vida humana para alcanzar determinados
fines (algunos ya expuestos, como llegar a
una mayor prevención general, calmar la
alarma social, y, en última instancia,
disminuir las cifras de criminalidad).
• Es cuestionable el presumible gran efecto de
prevención general con el que cuenta la
ejemplaridad de la pena capital.
• Cabe, finalmente, señalar que la pena
de muerte, una vez ejecutada, no
admite marcha atrás en los casos de
error judicial
Pena de Prisión

Razones de su implementación:

• Es una respuesta de los autores ilustrados


quienes criticaron el sistema penal feudal y
de la Monarquía Absoluta, por su crueldad,
arbitrariedad, ineficacia e injusticia,
argumentando que la pena privativa de
libertad es una de las sanciones más
civilizadas y razonables.
Puntos a favor (en el tiempo en que se
implementó):
• No atentaba a la vida o a la integridad
corporal del reo.
• Era fácilmente fraccionable, de tal forma que
podía acoplarse proporcional y
cuantitativamente a la entidad del delito.
• Permite la reintegración social del reo.
• Toda vez de que la libertad tiene gran
relevancia como bien fundamental del
individuo, su privación en el reo provocaba
en el resto de la ciudadanía temor a las
consecuencias del delito, y por tanto,
inhibición de las tendencias a perpetrar
otros crímenes (prevención general). Por
ello, pena de prisión fuera acogida con gran
entusiasmo en la doctrina del siglo XVIII, y
posteriormente, en las respectivas
legislaciones penales.
Puntos en contra (posturas actuales):
• Por muy execrable que pueda haber sido la
conducta de un sujeto, es inhumano que se
le prive a éste de su libertad, encerrándole
en un centro penitenciario, como si se
tratase de un animal enjaulado.
• La larga privación de libertad produce en el
ser humano un paulatino embrutecimiento,
con la correspondiente merma de su
dignidad humana.
• Se señala que es difícil preparar al reo para
la vida normal en sociedad desde la
privación de su libertad.
• Las dificultades de reinserción del reo llegan a
tal nivel, que en muchas ocasiones ya no se
pretende la ilusión de su recuperación social,
sino en lograr que, a su regreso a la comunidad,
llegue lo menos desocializado que cuando
ingresó en el establecimiento penitenciario.
• De la misma manera, el gran nivel de contagio
criminal existente en las prisiones es uno de los
grandes obstáculos para alcanzar la prevención
especial en el individuo, hasta tal punto, que se
ha dicho de éstas que constituyen auténticas
universidades del crimen.