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TOMATE

Solanum lycopersicum,

Cómo Cultivar el Tomate

Al germinar las semillas, y una vez que las plantas alcanzan los 18-20 cm se
trasplantan a una maceta, donde por lo menos permanecerán 2-3 semanas al aire
libre antes de trasplantarlas al medio definitivo, para que se aclimaten y
endurezcan.

El trasplante definitivo suele darse a los 2 meses de la siembra. En este


momento, se entierran los tallos hasta las primeras hojas (si ha crecido mucho en
altura se puede incluso doblar un poco el tallo para enterrarlo más y que tenga
más raíces adventicias) con una distancia de 40 -50 cm de distancia entre plantas.

Se trata de una planta de gran porte, que ha de soportar el peso considerable de


sus frutos, los cuales, a su vez, no pueden tocar el suelo porque se pudren, por lo
que una tarea esencial es el entutorado, atar los tallos a unas cañas de unos 1,5
m que le van a servir de guía y soporte, siempre atándolas por debajo de cada
ramillete, ya que es la zona que ha de aguantar más peso, y con cierta holgura
para que no se estrangule el tallo.

Además, de cada axila de donde parte una hoja sale un tallo secundario con su
propio tallo de crecimiento. Para concentrar la energía es necesario podar estos
brotes, dejando 2-3 que serán como reserva en el caso que le ocurra algo al tallo
principal, y porque también las hojas van a proteger al fruto de un exceso de sol.
Aquí podéis ver más información sobre la poda del tomate.

TIPO DE RIEGO

1. Por surcos o inundación

Solo se debe emplear en cultivos al aire libre en zonas en las que la disponibilidad
de agua no es un inconveniente.

En cultivos bajo plástico no se debe regar mediante este método ya que hace
aumentar mucho la humedad relativa y, por tanto, el riesgo de enfermedades.

Por goteo
Más costoso a la hora de adquirir el material pero a la larga permite ahorrar mucha
agua y dosificar tanto la cantidad de agua aportada como el tiempo de riego.
Además, el suelo se humedece de manera más gradual y sin alterar la estructura
de éste, de forma que el intercambio gaseoso no se interrumpe.

TIEMPO DEL PRODUCTO

El fruto desde que recién está formado (del tamaño de una bolita más o menos)
tarda de 45 a 70 días, dependiendo de las temperaturas que haya en el ambiente.

TIPOS DE ABONO

Para abonar las plantas de tomate se puede usar el humus de lombriz,


aplicándolo bien sea cada 15 días o mensualmente; o cualquier otra clase de
abono ecológico.

Es necesario tomar en cuenta que con el propósito de promover el crecimiento y


la floración de los tomates, lo más conveniente suele ser usar un abono que
posea un alto contenido de potasio y fósforo. Por eso, se recomiendan varios de
los abonos conocidos como “balanceados”,

Al ser productos comestibles, se aconseja optar por un abono natural


especialmente indicado para la agricultura ecológica;.

algunos abonos naturales y orgánicos que podrías utilizar son:

Estiércol

Es posible adquirir bolsas de estiércol en la mayor parte de las tiendas dedicadas


a la venta de productos de jardinería, además si posees conejos, gallinas y/o
cabras, igualmente podrás usar sus excrementos, ya que al contener un elevado
contenido de nitrógeno.

Cascara de plátano

Basta con colocar las cáscaras de plátano dentro de un hoyo encima de la


plantación o enterrarlas debajo del mantillo, y podrán usarse como fertilizante.
CLIMA QUE NECESITA

Al tomate le gusta el clima cálido; muere con heladas (temperatura inferior a 0º C).

Las temperaturas óptimas para su crecimiento se encuentran en unos 25º C por el


día y entre 15 y 18º C por la noche. Por debajo de los 12º C se detiene el
crecimiento y por encima de 30-35º C también hay problemas, en este caso para
la polinización (polen estéril).

TAMAÑO Y DIAMETRO

Su tamaño es variable, desde 3 cm de diámetro hasta 16 cm pueden pesar entre


80 y 300 gramos, con semillas dentro de un pericarpio carnoso desarrollado de un
ovario. Su forma puede ser redondeada, achatada o en forma de pera y su
superficie lisa o asurcada.