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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PDER POPULAR PARA LA EDUCACION SUPERIOR


PROGRAMA NACIONAL DE FORMACION PERMANENTE DEL MAGISTERIO
MICROMISION – SIMON RODRIGUEZ
EDUCACION PARA LA PRODUCCION E INDEPENDENCIA TECNOLOGICA I
LA AZULITA – MERIDA

Las normas de la didáctica y su


aplicación en las escuelas
técnicas.

La Azulita, Junio 2018


Sistematización del tema generador: Las normas de la didáctica y su
aplicación en las escuelas técnicas.

La didáctica es la disciplina de carácter práctico y normativo que tiene por


objeto específico la técnica de la enseñanza, esto es, la técnica de dirigir y orientar
eficazmente a los alumnos en su aprendizaje, también se puede decir que la
didáctica es el conjunto sistemático de principios, normas, recursos y
procedimientos específicos que todo profesor debe conocer y saber aplicar para
orientar con seguridad a sus alumnos en el aprendizaje de las materias de los
programas, teniendo en vista sus objetivos educativos.

Podemos decir que son cinco los componentes de la situación docente que
la didáctica procura analizar, integrar funcionalmente y orientar para los efectos
prácticos de la labor docente: el educando, el maestro, los objetivos, las
asignaturas y el método.

a) El educando, no sólo como alumno que debe aprender con su memoria y


con su inteligencia, sino como ser humano en evolución, con todas sus
capacidades y limitaciones, peculiaridades, impulsos, intereses y reacciones, pues
toda esa compleja dinámica vital condicionará su integración en el sistema cultural
de la civilización.

b) El maestro, no sólo como explicador de la asignatura, sino como


educador apto para desempeñar su compleja misión de estimular, orientar y dirigir
con habilidad el proceso educativo y el aprendizaje de sus alumnos, con el fin de
obtener un rendimiento real y positivo para los individuos y para la sociedad.

c) Los objetivos que deben ser alcanzados, progresivamente, por el trabajo


armónico de maestros y educandos en las lides de la educación y del aprendizaje.
Estos objetivos son la razón de ser y las metas necesarias de toda la labor escolar
y deben ser el norte de toda la vida en la escuela y en el aula.

d) Las asignaturas, que incorporan y sistematizan los valores culturales,


cuyos datos deberán ser seleccionados, programados y dosificados de forma que
faciliten su aprendizaje, fecundando, enriqueciendo y dando valor a la inteligencia
y a la personalidad de los alumnos. Las asignaturas son los reactivos culturales
empleados en la educación y los medios necesarios para la formación de las
generaciones nuevas.

e) El método de enseñanza, que fusiona inteligentemente todos los


recursos personales y materiales disponibles para alcanzar los objetivos
propuestos, con más seguridad, rapidez y eficacia. De la calidad del método
empleado dependerá, en gran parte, el éxito de todo el trabajo escolar.

Normas de la didáctica

La base normativa de la didáctica surge debido a que en este proceso es de


carácter práctico e instrumental donde existen reglas y métodos que son dirigidas
a una enseñanza eficaz, la didáctica busca el alcance de los objetivos, se
considera una disciplina pedagogía y se apoya en teorías educativas para la
ejecución de técnicas que faciliten e impulsen un aprendizaje significativo en el
aprendiz, esta comienza con un método, un conjunto de técnicas y procedimientos
que el docente debe aplicar pues se basa en el cómo actuar, cómo enseñar y que
estrategias utilizar para el desarrollo del proceso enseñanza aprendizaje ya que
este es su objeto de estudio.

Recorrido histórico y visibilidad didáctica de la educación técnica

El saber didáctico de la educación técnica se ha soportado desde la


constitución de las escuelas de artes y oficios a mediados del siglo XIX, que nacen
al regular las prácticas de los artesanos y convertirlas en objeto de estudio
escolar; dicha práctica se articula luego a la educación dual, que relacionaba la
enseñanza de las competencias técnicas aplicadas en las fábricas, con la
educación en la escuela, vínculo de doble vía que con el tiempo determinó lo que
hoy conocemos como educación técnica (industrial, comercial, agrícola, entre
otras), la cual implica una triple función: fortalece el saber académico, apropia
competencias para el trabajo y moviliza competencias ciudadanas y para la vida.
También es un aprendizaje social, es decir, de valores, conductas y pautas,
características del trabajo técnico. La educación técnica no es únicamente el
aprendizaje de un saber hacer sino también de un saber ser. Este “ser” o papel
social y ocupacional del técnico, es característico de la cultura técnica desarrollada
a través de su experiencia educativa, y es distinto del correspondiente al
trabajador intelectual. La educación técnica implica una cultura propia, distinta de
la académica tradicional. Esta cultura está formada por una ética propia, respecto
al trabajo, la eficiencia, la innovación, la productividad, y la disciplina.” (Gómez,
1998, p. 38).

Pensar que la educación técnica tiene su génesis en lo artesanal, es


considerar las habilidades y destrezas como un producto de la relación de
pensamiento y acción, cuyo vínculo clave se da entre el pensar cabeza y la
actuación a través de la mano.

El artesano explora estas dimensiones de habilidad, compromiso y juicio de


una manera particular. Se centra en la estrecha conexión entre la mano y la
cabeza. Todo buen artesano mantiene un diálogo entre unas prácticas concretas y
el pensamiento; este diálogo evoluciona hasta convertirse en hábitos, los que
establecen a su vez un ritmo entre la solución y el descubrimiento de problemas.
La conexión entre la mano y la cabeza se advierte en dominios aparentemente tan
distintos como la albañilería, la cocina, el diseño de un patio de recreo o la
ejecución musical al violonchelo, pero todas estas prácticas pueden fracasar o no
desarrollarse plenamente. No hay nada inevitable en lo tocante a la adquisición de
una habilidad, de la misma manera en que no hay nada irreflexiblemente
mecánico en torno a la técnica misma (Sennett, 2009, p. 21).

Lo anterior significa, desde una hipótesis pedagógica, asociar la


potencialidad de la teoría con la especificidad de la práctica. Aquí aparece una de
las primeras dificultades de esta nueva didáctica, pues se puede pensar que el
saber práctico no implica un dominio teórico. Al parecer, en la didáctica de lo
técnico la práctica es más un hábito que un modo de disposición para hacer.
La didáctica, en consecuencia, es un campo de saber que analiza los
materiales, los recursos, la institucionalidad, los dispositivos, los artefactos, lo
narrativo-discursivo para plantear diseños y soluciones a las prácticas singulares.
En este sentido, la didáctica de lo técnico no solo es disciplinar, sino específica de
las instituciones técnicas. Ser docente en una institución técnica industrial,
comercial, turística o agrícola, por mencionar algunas, impone una didáctica
determinada por el mismo tipo de institución.