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Universidad Autónoma de Sinaloa

(Sursum versus)
Escuela de filosofía y letras
“Ensayo: La Soledad en Octavio paz y su relación con el sentimiento de inferioridad e
identidad del mexicano.”

Alumno: José Raymundo Barajas Rocha

Maestro: Mauricio Enríquez Zamora

Materia: Seminario de Filosofía mexicana

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En el presente ensayo busco relacionar de manera sencilla los conceptos de soledad como el
de la identidad del mexicano, basándome principalmente en la obra de Octavio Paz: El
Laberinto de la Soledad.

Paz juega un papel muy importante pues él estaba de acuerdo con algunos filósofos acerca
del tema de la identidad del mexicano, pues la mayoría de los filósofos mexicanos de esta
época se pregunta por este hecho en particular, sin embargo, paz no está totalmente de
acuerdo con otras posiciones como el sentimiento de inferioridad del mexicano, es en parte
aceptado, pues menciona paz que al inicio el creía eso del sentimiento que describe Samuel
Ramos, pero esto lo veremos más adelante.

Paz hace un buen comentario acerca de que los filósofos que se han preguntado por esta
identidad del mexicano lo han hecho, a partir del vivir en México y hasta cualquier trasterrado
al adoptar la nacionalidad mexicana se pregunta por ella. Paz, en cambio vivió varios años
de su vida en estados unidos en una parte donde había muchos inmigrantes (los llamados
pachucos que menciona en su libro) y él se preguntara por la identidad del mexicano estando
fuera de México, me parece un comentario muy pertinente y digno de reflexión. Pudiera ser
que la búsqueda de la esencialidad del mexicano pueda encontrarse bajo la observación pero
no de los mexicanos que residen en México, sino de aquellas que se encuentran en otro país,
como es el caso de Paz, y que basan su concepto de identidad a partir de las diferencias que
se obvian entre un mexicano y otro ciudadano de otro país, pero este tipo de conceptos a
partir de diferenciaciones me resulta un poco impreciso.

Pero sobre todo me enfocare un poco más sobre el concepto de esta soledad de la que hace
mención Paz. Buscare además mencionar y relacionar esta identidad del mexicano y como
bien pudiera estar relacionada con la soledad. ¿Qué es la soledad de la que habla paz y como
se relaciona con la identidad del mexicano que tanto se ha hablado por otros filósofos? ¿Son
acaso la misma cosa?

Se mencionara además de manera muy superficial el carácter hermético del mexicano, como
parte fundamental junto con la soledad, que ambas forman y construyen el ser del mexicano,
un ser único y tan diferente a los demás. He de aclarar que en el libro se hace una clara
referencia del ser mexicano como hombre o “macho” ya que en parte las descripciones que

2
hacer son del hombre y difieren en parte al ser de la mexicana sin embargo, los dos están
construidos a partir de estas dos bases, la soledad y el hermetismo.

Nueva propuesta:

Desde el principio paz desarrolla de manera muy ligera este planteamiento de la soledad en
el mexicano en las primeras páginas de su escrito nos propone:

“A TODOS, en algún momento, se nos ha revelado nuestra existencia como algo particular,
intransferible y precioso. Casi siempre esta revelación se sitúa en la adolescencia. El
descubrimiento de nosotros mismos se manifiesta como un sabernos solos; entre el mundo y
nosotros se abre una impalpable, transparente muralla: la de nuestra conciencia. Es cierto
que apenas nacemos nos sentimos solos; pero niños y adultos pueden trascender su soledad
y olvidarse de sí mismos a través de juego o trabajo”.1

Paz propone dos tipos de mexicanos aquellos que son reflexivos y aquellos que no, no es que algunos no
reflexionen, pues dice paz que todos pasamos por esta etapa de la reflexión, pero hay mexicanos que no
son conscientes de su soledad, “No quiero decir que el mexicano sea por naturaleza crítico, sino que atraviesa
una etapa reflexiva.”2 Con reflexivos me refiero a aquellos quienes son conscientes de este sí mismo como
uno y un saberse solo, pues al saberse uno se excluye o se niega lo múltiple en sí. Es pues como esta
unidad niega la multiplicidad y se entiende esta soledad de la que habla primeramente. Respecto a esto
último recuerdo a Hegel en su fenomenología del espíritu donde explicita esto mismo pero en un plano
ontológico o gnoseológico acerca de las cosas que se nos aparecen y como entramos en reflexión a partir
de estas, llegamos a una negación positiva, pues al saberse que un objeto cualquiera dado v. gr. Un
bolígrafo, a partir de la reflexión o de la negación hegeliana negamos todo aquello que no es un bolígrafo
y al hacer esto afirmamos lo que es un bolígrafo, posteriormente afirmaremos que este es uno y daremos
por hecho que al ser uno niega todo lo que no es, que al ser uno se niega lo múltiple y se reafirma la
individualidad de la cosa.

Advierte Paz que esta conciencia de saberse solos se da en la adolescencia, pues es cuando
se da el tiempo de la reflexión, pues tras este sentimiento de soledad que también se da de
niños y de adultos solemos ignorarlos, paz utiliza el concepto de “trascenderlos” pero no es

1
Paz, Octavio, El laberinto de la soledad, México, Ed: FCE, 1950, pág. 1
2
Ídem, pág.1 y 2

3
más que un olvidarse de él temporalmente, por medio del “trabajo o del juego”, sin embargo
creo profundamente que este fenómeno se ha expandido actualmente, pues hoy en día se
utilizan tantos medios de distracción para olvidarse de este tipo de reflexiones ontológicos o
existenciales, que sirven para llegar a una conciencia de sí como lo que se es, para conocerse
a sí como lo que realmente se es, conocer las virtudes y defectos, y hasta conocer la oscuridad
propia y sacar los monstruos que llevamos escondidos. Inclusive el mismo adolescente que
era el principal consiente de esta etapa reflexiva o este darse cuenta de estar siendo solo se
ve envuelto en esta problemática de evitar los momentos de reflexión, distrayéndose con
cualquier cosa, desde quedar hipnotizados por la televisión, escuchar música constantemente
o leer un libro, distraen. Sin embargo el darse cuenta de este estar siendo solo o estar solo es
un paso inevitable para el joven adolescente. Paz, nos dice que este fenómeno reflexivo se da
en la adolescencia, infiero que es por el estado en el que se encuentra el adolescente un
continuo preguntarse el ¿porque? de algunas cosas de una manera más crítica, una etapa
donde se abre cabida a un espacio de reflexión tanto de sí mismos como de las cosas que lo
rodean, un espacio de tiempo donde al adolescente ya no le interesa jugar pero tampoco
trabajar, un espacio donde solo se ocupa de los estudios y por lo tanto tiempo al pensar. Una
etapa donde se vuelve un ser rebelde, donde duda de todo, y no se deja llevar tan fácilmente
por tradiciones, que quiere sentirse libre, y se rehúsa a obedecer cualquier imposición, no a
esa etapa donde le interesan las cosas más vánales, que su intelecto pareciese no estar
formado y solo le interesa divertirse y alejarse del saber. A su vez esta soledad podría
entenderse como esta misma singularidad de la que se percata el individuo.

“Sí, nos encerramos en nosotros mismos, hacemos más profunda y exacerbada la conciencia
de todo lo que nos separa, nos aísla o nos distingue. Y nuestra soledad aumenta porque no
buscamos a nuestros compatriotas, sea por temor a contemplarnos en ellos, sea por un penoso
sentimiento defensivo de nuestra intimidad.”3

Este encerrarse a sí mismo no es otra cosa más que la reflexión, es un volver sobre sí y al
estar dentro de si se observa que la soledad es conciencia de nosotros mismos como
singularidad y de aquello que nos separa de todas las demás cosas, así como de todas las otras
singularidades, al estar encerrado y alejado de lo otro, uno llega a encontrarse a sí, hace falta

3
Ídem pág. 5

4
esta reflexividad aislada para hallarse tal cual uno es, pues se verá a si mismo tal cual, no
habrá excesos de lo que se es, será él. Así pues, este encerrarse nos reafirma como individuos
y se confirma la soledad del estar siendo individual, aclaro que lo individual se concibe a
partir de lo que es uno. Afirmando que algo es uno negamos que sean múltiples, y queda
claro que lo uno siempre se está solo, cuando nos referimos a lo individual en contraposición
de lo general o lo múltiple. Es decir cuando hablo aquí de que se reafirma la individualidad,
se niega todo lo otro, y al negar todo lo que no es yo, quedo completamente solo; quedo yo
como uno, como individuo, y separado de todo, como lo que soy. “sentirse solo no es sentirse
inferior, sino distinto.”4 Este sentimiento de soledad es pues reflexivo, nos viene también a
través de percibir nuestras diferencias de las otras singularidades. En esta última cita hace
una diferenciación acerca del sentimiento de soledad contra el sentimiento de inferioridad
del que había hablado Samuel Ramos y que en un principio Paz estaba de acuerdo con este:

“Sentirse solo no es sentirse inferior, sino distinto. El sentimiento de soledad, por otra parte,
no es una ilusión —como a veces lo es el de inferioridad— sino la expresión de un hecho
real: somos, de verdad, distintos. Y, de verdad, estamos solos.”5

La soledad es un sentimiento claro está, hay ocasiones en que los individuos tienen este
sentimiento de estar solos, de abandono de “orfandad” puesto que como dice Octavio paz el
sentimiento de soledad es real, es un hecho que nosotros nos encontramos solos, somos un
constante estar solos, nacemos solos, crecemos solos, morimos solos, la conciencia o el
pensamiento es todavía una interiorización de nuestro ser solos. El hombre es un ser solitario
y nadie podrá negarlo, pues aunque el hombre busca compañía de algún tipo sus experiencias,
sentimientos y pensamientos le son lo más íntimo al hombre, cuando sufre nadie sufre lo que
el sufre, al igual con otros sentimientos, en personas cercanas a este, podría haber un cierto
grado de cariño y esto provoca empatía pero jamás serán los mismos sentimientos y
experiencias, es tanto pues un poco evidente este carácter solitario del hombre, pero no se
reduce solo a esto. Pero a pesar de ser un sentimiento, es un hecho como ya lo mencione, es
real este carácter solitario del hombre y en tanto que individuo o singularidad un tanto obvio,
solo es sentimiento cuando uno se da cuenta de que participa de esta soledad.

4
Ibíd.
5
Ibíd.

5
El sentimiento de inferioridad, es precisamente eso, un sentimiento, no está el hecho de ser
inferior sino que tal o cual sujeto tiene cierta sensación o experiencias que le marcaron y que
piensa que es inferior, esto pues en algunos casos sería erróneo, podría darse el caso de que
hubiera un individuo que sea inferior en algún sentido pero no estableceré en cual, pues solo
lo menciono por generar un supuesto, pero que sea inferior no significa que esa inferioridad
le genere este sentimiento. Y viceversa el sentimiento de inferioridad no crea a su vez una
inferioridad, pues según creo ontológicamente todo hombre es igual al otro y no hay
inferioridad entre ellos, si bien pudiera verlos en otros aspectos más contingentes y vánales
como la supuesta superioridad de líderes sobre seguidores, o de políticos sobre el pueblo,
resultan en realidad dados por la sociedad y no porque realmente lo sea.

Si bien ha quedado claro en el libro de paz, que este sentimiento no es exclusivo del
mexicano, sino que es una condición natural del todo ser humano, menciona que en el
mexicano era o se manifestaba de una manera muy especial. Diferente al yanqui y al francés,
es una solead especial, lo característico del mexicano y que modifica su soledad es el
territorio, entre otras, no es que haya diferentes tipo de soledad, pienso desde mi punto de
vista que solo hay una soledad pero cada persona la vive de modo muy especial, la vive según
sus circunstancias, por ello es que la soledad del mexicano y la de yanqui como la de
cualquier otro es diferente, menciona:

“En todos lados el hombre está solo. Pero la soledad del mexicano, bajo la gran noche de
piedra de la Altiplanicie, poblada todavía de dioses insaciables, es diversa a la del
norteamericano, extraviado en un mundo abstracto de máquinas, conciudadanos y preceptos
morales. En el Valle de México el hombre se siente suspendido entre el cielo y la tierra y
oscila entre poderes y fuerzas contrarias, ojos petrificados, bocas que devoran.”

He de insistir en lo siguiente, es una misma la soledad que viven cuales quiera de los hombres
que habiten cualquier lugar, lo que cambia es la manera en que se vive, las circunstancias y
el que se hace con esta soledad. Ahora bien, el sentimiento de inferioridad pudiera bien
funcionar a modo de un estado temporal por el cual pasa o debe pasar el individuo y a través
de su paso por este, se de la reflexión y por ella llegue a encontrarse con su soledad, creo que

6
este es uno de los modos por los cuales se llega a la soledad. Sin duda prepondera la reflexión
en la mayoría sino es que en todos los modos de llegar a saberse solo, son de estos mexicanos
de los que habla paz en su libro, cuando menciona a los mexicanos reflexivos, son aquellos
que son conscientes de su soledad, además de ser críticos. No todo aquel que se dé cuenta de
su soledad y que sea consiente de ella es por ello un ser crítico, ya que paz menciona que en
estados unidos donde se vive pareciera “felizmente” la crítica no forma parte de ellos. He de
añadir que no estoy convencido de que a partir de la soledad se llegue a tener un sentimiento
de inferioridad sobre todo porque este es un sentimiento que llega de la nada, sin reflexión,
y que de lo contrario, si se reflexionara en el mismo se daría cuenta de que no es un ser
inferior.

Hasta aquí el sentimiento de inferioridad, he de señala ahora que en el primer capítulo no


dice nada en concreto, en cuanto a la esencialidad del mexicano, más bien hace y señala una
lista de diferenciaciones o contraposiciones del yanqui con el mexicano, como culturas
totalmente opuestas y contrarias por ejemplo dice que el yanqui es activo, mientras que el
mexicano es quietistas; estas múltiples diferenciaciones que hay entre estos dos hombres, no
señala desde mi punto de vista el meollo de la esencialidad del mexicano, sino más bien
estos son a modos de síntomas de algo más interno, son manifestaciones de la esencia, son
meras características que bien pudieran ser contingentes, creo yo. Es hasta el segundo
capítulo donde pareciese que da un esbozo de lo que es el mexicano, donde deja a un lado las
diferenciaciones y se enfoca en el mexicano.

“El mexicano se me aparece como un ser que se encierra y se preserva: máscara el rostro y
máscara la sonrisa. Plantado en su arisca soledad, espinoso y cortés a un tiempo, todo le sirve
para defenderse: el silencio y la palabra, la cortesía y el desprecio, la ironía y la resignación.
Tan celoso de su intimidad como de la ajena, ni siquiera se atreve a rozar con los ojos al
vecino: una mirada puede desencadenar la cólera de esas almas cargadas de electricidad.
Atraviesa la vida como desollado; todo puede herirle, palabras y sospecha de palabras. Su
lenguaje está lleno de reticencias, de figuras y alusiones, de puntos suspensivos; en su silencio
hay repliegues, matices, nubarrones, arco iris súbitos, amenazas indescifrables. […]”

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Se vuelve a repetir el enclaustramiento del mexicano, un adentrarse en sí mismo, pero no en
un aspecto negativo, sino más bien con ese carácter reflexivo distintivo del mexicano que
paz ha remarcado y yo reitero en este ensayo, el mexicano está encerrado en sí mismo ( de
nuevo hago la aclaración que el mexicano que es motivo de la reflexión de paz, es aquel
mexicano que es crítico o por lo menos tiene consciencia de su soledad) alejado del otro,
reservado para con los otros, esperando no ofender al otro y buscando defenderse de cualquier
ataque del otro.

“En suma, entre la realidad y su persona establece una muralla, no por invisible menos
infranqueable, de impasibilidad y lejanía. El mexicano siempre está lejos, lejos del mundo, y
de los demás. Lejos, también de sí mismo.”

Y es aquí donde se manifiesta y relaciona el concepto de soledad con el de la identidad del


mexicano, es como ya se dijo un ser aislado de los otros, un ser solitario, aunque no por eso
insensible, sino más bien levanta la muralla esta para no ser lastimado, como defensa de su
persona, no es –en mi opinión- un ser que no ame, que no se compadezca, que sea apático.
“El hermetismo es un recurso de nuestro recelo y desconfianza. Muestra que instintivamente
consideramos peligroso al medio que nos rodea.” Sino más bien es su modo de estar y lidiar con
la realidad en la que se encuentra inmerso. Para el mexicano la vida es un peligro según paz,
por ese constante peligro no debe abrirse al exterior, y cuando lo hace se queda indefenso,
pues ha quedado expuesto, se ha abierto al mundo exterior, que como dice, es una constate
lucha, llena de peligros y desgracias, sorprende que según paz el mexicano es un desconfiado
y si confía es un débil, por decirlo así, claro que lo dice desde un contexto histórico diferente.
Ahora podemos inferir que si desconfía de todos, e incluso de sí mismo, la consciencia de
estar siendo solo, aumenta, pues no confía en los otros y por tanto no comparte nada de su
intimidad con ellos y solo se tiene a sí.

El caso es que el mexicano sea cerrado, pero ya no ahora en un plano reflexivo, sino más
bien de estar separado de todo lo que no es él, mantenerse cerrado y no abrirse, aunque hay
una excepción, dice paz: “Cuando nos enamoramos nos "abrimos", mostramos nuestra intimidad,
ya que una vieja tradición quiere que el que sufre de amor exhiba sus heridas ante la que ama.” Este

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es un caso diferente en el que el mexicano debe abrirse, mostrarle su intimidad a la mujer
amada, que espera que la amada le vea con los mismos ojos que él se mira.

A pesar de todo esto, ahora paz se concentrara en el hermetismo del mexicano, hermetismo
que bien tiene un trasfondo de la soledad, pues se está hermético, es decir no deja pasar a
nadie, está solo. Curiosamente a pesar de estar hermético y estar siendo solo, dice paz que al
mexicano le encantan las fiestas, pareciera en principio que es algo contradictorio que busque
fiestas para reunirse con otros, cuando se siente o está alejado de todos. Según paz esto le
sirve a modo liberación, es cuando “descarga su alma” y así por lo menos algunos días del
año, (las fiestas) deja de ser silencioso para ser gritón y silbador, para estar acompañado, y
librarse así del tiempo que cae rutinario. Las fiestas son donde el mexicano se explaya.
“Porque el mexicano no se divierte: quiere sobrepasarse, saltar el muro de soledad que el resto del
año lo incomunica” quiere en parte dejar de estar solo por un momento, por el lapso de las
fiestas, que es donde surge en parte su verdadero yo, se deja ver diferente de como
cotidianamente es, aunque creo que a pesar de que se muestra sin mascara por ese lapso, no
es considerado como abrirse por lo menos de la forma peyorativa que es el Rajarse, pues todo
mexicano se abre en esas fiestas, y al estar así todos se da la confianza, confianza que quizá
dure lo que dura la fiesta. Una confianza efímera, por lo efímera de la fiesta, aunque en
ocasiones se forman vínculos, se abre a conocer a otras personas que de forma común no lo
haría. Así que si es una abertura no le será totalmente dañino. Porque le es necesario desahogar
ese hermetismo del que se ha cubierto todos los días de su existencia.

“Nuestra soledad tiene las mismas raíces que el sentimiento religioso. Es una orfandad, una
oscura conciencia de que hemos sido arrancados del Todo y una ardiente búsqueda: una fuga
y un regreso, tentativa por restablecer los lazos que nos unían a la creación.”6

Vemos pues que este sentimiento de soledad es parecido al religioso, pues se ve uno en
“orfandad” arrancado de lo divino y se busca volver a ellos, en la soledad uno se ve distinto
a todo y se ve solo.

6
Ídem. Pág. 6

9
“LA SOLEDAD, el sentirse y el saberse solo, desprendido del mundo y ajeno a sí mismo,
separado de sí, no es característica exclusiva del mexicano. Todos los hombres, en algún
momento de su vida, se sienten solos; y más: todos los hombres están solos. Vivir, es
separarnos del que fuimos para internarnos en el que vamos a ser, futuro extraño siempre. La
soledad es el fondo último de la condición humana.”7

A pesar de todo lo que hemos hablado aquí, nos dice paz que esta soledad, no es únicamente
del ser mexicano, sino que es una condición que cualquiera puede vivir y aun más dice que
es una condición de la humanidad. El hombre será pues un continuo separarse de todo, será
un continuo ser solitario. Pues ciertamente el hecho de estar solo no se remite solo al
mexicano si no que es algo muy humano, la soledad es algo inmanente a la propia condición
de individuo, aquel que carezca de este carácter de individualidad y por lo tanto de soledad,
no será luego un hombre. Pues no cabe concebir a un hombre no dotado de esa individualidad.

“Todos nuestros esfuerzos tienden a abolir la soledad. Así, sentirse solos posee un doble
significado: por una parte consiste en tener conciencia de sí; por la otra, en un deseo de salir
de sí. La soledad, que es la condición misma de nuestra vida, se nos aparece como una prueba
y una purgación, a cuyo término angustia e inestabilidad desaparecerán. La plenitud, la
reunión, que es reposo y dicha, concordancia con el mundo, nos esperan al fin del laberinto
de la soledad.”8

Y como el sentimiento de la lo religioso busca regresar a la divinidad, el sentimiento de la


soledad busca acabar con esa carencia de sí mismo, buscando otras individualidades.

La soledad no es pues única en el mexicano y como es parte de la condición humana en


general, y no solo del mexicano, no formaría parte de la esencialidad de este, pero a pesar de
que no sea lo esencial, si tiene una gran influencia en él, pues se ha visto en todo lo anterior
que el mexicano tiene a la contemplación y es hombre pasivo, en tanto que lo es se ha ido
dejando moldear por la soledad y le ha dado un lugar especial en él, y si bien soledad
entendida como diferente, dependiendo el lugar la soledad mexicana, es pues parte de la
esencialidad del mexicano, todo su ser se ve afectado por esta y sea o no consciente de ella.

7
Ídem. Pág. 82
8
Ibíd.

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Algunas partes del libro quedan fuera de la actualidad, aun así pueden servir para revisar
aquellos pueblos que alejados de la civilización tienen todavía practicas anteriores a las que
hoy se tiene, o si bien son pensamientos que actúen en el ser del mexicano de una forma no
consiente.

Para finalizar, la vida será un continuo ir atenuando esa soledad, ya que la soledad no puede
ser abolida, pues como dije antes es una condición humana. Así pues humanidad, soledad e
individualidad son conceptos inherentes unos de otros, pues uno conlleva al otro, y unos no
se pueden concebir sin los otros. Y que solamente se encontrara la plenitud al final de la
vida, pues mientras dure la vida estamos inmersos en ese laberinto de la soledad.

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