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fisiológico más adelantado en relación a la muda no injertada.

PRODUCCIÓN Y COSECHA
El inicio de la cosecha ocurre entre 33 y 44 días después del trasplante (en ambiente protegido)
o entre 40 y 70 días después de la siembra (campo abierto) (BLANCO et al., 2002; CAÑIZARES;
GOTO; 2002; FILGUEIRA, 1981; RESENDE et al., 2001; SOLIS, 1982; SONNENBERG, 1980),
pudiendo variar dependiendo de las condiciones ambientales al realizar un cultivo o de
acuerdo con el híbrido utilizado.
En el cultivo tradicional, en campo abierto, generalmente se cultivan el pepino tipo Caipira,
el Aodai y el pepino para Conserva, cuyo ciclo de cultivo dura de 90 a 120 días. El momento
de la cosecha no se basa en el grado de madurez de los frutos sino en el tamaño de éstos. Para
pepinos de los tipos Aodai y Japonés, la cosecha se realiza cuando los frutos llegan a medir 20
a 25 cm de largo. En el caso del grupo Caipira, la cosecha se realiza cuando los frutos miden
entre 10 y 15 cm; en el caso del pepino Conservero, entre 5 y 16 cm de largo (SONNENBERG,
1980). Para el cultivo en ambiente protegido, en el que generalmente se cultiva el pepino de
tipo Japonés, el ciclo de cultivo varía entre 60 y 90 días para el pepino no injertado y de 100
a 140 días para el pepino injertado.
TOMA DE MUESTRAS PARA ANÁLISIS DE SUELOS – CÓMO HACERLA

Al hacer las toma de muestras para análisis de suelos se dividirá la superficie del
terreno objeto del muestreo en parcelas uniformes en función del color, situación,
profundidad, desarrollo de la vegetación, etc.
Cada una de estas parcelas debe muestrearse separadamente, teniendo siempre en cuenta
que la superficie a la que representa pueda ser fertilizada separadamente.
Cada muestra compuesta se formará mezclando submuestras, unas 10 ó 12 como mínimo,
sacadas de diferentes partes de la parcela, siendo lo más representativas posibles de la
misma.
Deben tener un peso aproximado de entre 100 y 200 g. Las submuestras se mezclarán de
manera homogénea, hasta completar un peso de unos 500 g.
Para la toma de muestras se utilizará una pala limpia, un tubo de muestreo, una barrena
o una sonda.
Cuándo se debe de hacer la toma de muestras para análisis de suelos

La toma de muestras debe realizarse después de la recolección y siempre antes de


efectuar un abonado o enmienda, eliminando los restos vegetales de la parte superior del
suelo. En el caso del nitrógeno es conveniente hacer dos ó más determinaciones para el
mismo cultivo: una antes de la siembra y otra durante las primeras fases de desarrollo del
cultivo para planificar el abonado de cobertera.
A qué profundidad se debe hacer la toma de muestras para análisis de suelos

La profundidad de la muestra depende del cultivo a fertilizar:

 Praderas y cultivos de no laboreo: La profundidad de la muestra debe ser hasta los 15


cm.
 Cultivos herbáceos: La profundidad del muestreo debe coincidir con la capa labrada,
25-30 cm.
 Cultivos leñosos: En la mayor parte de los casos, es suficiente con tomar una muestra
desde la superficie hasta los 40 cm. En el caso de nuevas plantaciones o si el cultivo se
asienta en terrenos calizos se tomarán dos muestras a distintas profundidades: una hasta
30 cm (suelo) y otra de 30- 60 cm (subsuelo).

Evaluación del nitrógeno: Para la evaluación del nitrógeno en forma de nitrato la


profundidad de la muestra debe de ser próxima a los 50 cm. En los climas áridos cabe
reducir la profundidad de muestreo, mientras que en las zonas húmedas será mayor, dada
la mayor lixiviación de los nitratos. Para estas muestras se aconseja un secado rápido para
interrumpir de forma inmediata la acción bacteriana que afectaría al resultado de los
análisis.
Análisis total y disponible de los elementos presentes en el
suelo
Escrito por Jorge Pizarro 16 septiembre, 2014

Las dificultades que entraña la determinación de los diferentes elementos en muestras


orgánicas e inorgánicas no están asociadas fundamentalmente con la fiabilidad de las
técnicas instrumentales, sino con la elección de los métodos para la preparación de las
muestras, lo cual constituye uno de los procesos más críticos del análisis. No se puede
recomendar un procedimiento generalizado de análisis de los elementos presentes en el
suelo debido a la diversidad de los elementos a determinar y a la gran variedad de métodos
analíticos aplicables. Por tanto, en la elección de la técnica analítica se debe tener en cuenta
la sensibilidad, precisión y exactitud de la misma.

1. Análisis Total
Tanto los elementos más abundantes como los elementos traza se encuentran en
diferentes compartimentos del suelo, dado que se pueden asociar a distintos componentes
del mismo. Las formas principales en las que se encuentran los elementos en el suelo son,
las siguientes:
1. Formando parte de la red cristalina de los minerales primarios, heredados del material
de partida y secundarios, formados como consecuencia de los procesos de alteración.
2. Adsorbidos a óxidos e hidróxidos de hierro, aluminio y manganeso.
3. Complejados o incluidos en la estructura de macromoléculas.
4. Retenidos por los residuos animales y vegetales.
5. Formando parte del complejo de cambio y, por lo tanto, asociados a las arcillas y
compuestos húmicos del sistema coloidal.
6. En fase soluble, formando parte de la solución del suelo.
Para obtener la concentración total de un elemento es necesario extraer todas las formas
del mismo que se pretende determinar, incluyendo las que forman parte de la red cristalina
de los minerales primarios y secundarios (silicatos, arcillas, carbonatos, etc.).
Tradicionalmente, los reactivos más usados en análisis de elementos en suelos han sido
una mezcla de ácido fluorhídrico y perclórico (HF + HClO4) o bien, el agua regia (HNO3 +
HCl). Los datos de la bibliografía indican que en algunos tipos de suelos los valores de
elementos totales liberados por estos dos agentes pueden presentar amplias diferencias
(Baize, 2000), de modo que cuando ocurre esto el agua regia proporciona valores inferiores.
Ello hace que sea difícil comparar valores de elementos totales obtenidos por métodos de
extracción diferentes.
El análisis total de los elementos presentes en el suelo se puede llevar a cabo mediante un
método semicuantitativo, la fluorescencia de rayos X (FRX), así como con un método
cuantitativo, la espectroscopia de emisión inducida por plasma argón (ICP-MS). Sin
embargo, Alloway (1995) considera que mediante estas extracciones no se produce una
digestión total, por lo que la composición obtenida correspondería, a una fracción
pseudototal.
1.1. Método semicuantitativo: fluorescencia de Rayos X (FRX)

Para realizar el análisis de los elementos a partir de las muestras de suelo se puede emplear
la fluorescencia de rayos X. Mediante esta técnica analítica se pueden determinar metales
como el Cu, Mn y Zn (Wilkins, 1979), Ti y Zr a una concentración normal en el suelo.
También pueden determinarse otros metales pesados y metaloides (As, Cr, Ni y Pb), pero
en el caso del Cd, Hg y Sn se requiere una preconcentración previa de la muestra.
La técnica de fluorescencia de rayos X (FRX) está basada en el principio de que si un átomo
es bombardeado con fotones de alta energía, algunos de sus electrones son expulsados.
Como otros electrones rellenan los niveles vacantes de energía ocupados por los electrones
expulsados, ellos emiten un cuanto de radiación característica de ese tipo particular de
átomo, de aquí que cada elemento tenga una serie propia de características de emisión o
de líneas de fluorescencia por rayos X.
Algunas aplicaciones de la FRX son, las siguientes:
1. Determinación cualitativa rápida de los elementos presentes en un material
desconocido sin prácticamente preparación de la muestra y determinación
semicuantitativa usando factores sencillos de corrección.
2. Detección de todos los elementos de la tabla periódica por debajo del B desde el límite
de detección de unas pocas p.p.m. hasta el 100%.
3. Determinación cuantitativa de todos los elementos de una muestra (excluyendo a los
elementos con número atómico por debajo de 5).
4. Composición en superficie (1 µm) comparada con el volumen (> 10 µm) usando líneas
de emisión con diferente profundidad de penetración en determinadas muestras
(cerámicas).
La FRX ofrece un número impresionante de ventajas. Generalmente, el método no es
destructivo y, por lo tanto, puede utilizarse sin dañar la muestra. Otra ventaja sería la
precisión y rapidez del procedimiento (Haneklaus et al., 1994). No obstante, presenta
también algunos inconvenientes; por ejemplo, no es un método tan sensible como otros
métodos ópticos. En el más favorable de los casos, se pueden medir concentraciones de
unas pocas p.p.m.; además, los métodos de FRX no se consideran adecuados para los
elementos ligeros de modo que las dificultades en la detección y en la medida aumentan
progresivamente por debajo del número atómico 23 (Vanadio) (Skoog y Leavy, 1994). Otra
desventaja de este procedimiento es el elevado coste de los instrumentos. Además, la
existencia de interferencias categorizadas como coincidencias espectrales o efectos
matriciales constituye otra dificultad añadida a la hora de realizar el análisis. El principal
inconveniente de este método es la escasa sensibilidad que presenta (Alloway, 1995); esto
hace que no sea posible medir algunos elementos como Mo y Co y que otros como Cd y
Hg no se puedan medir sin preconcentración. Pese a ello, las técnicas de análisis de rayos
X son las más empleadas en análisis de suelos.
Para llevar a cabo el análisis, una vez secadas y tamizadas las muestras con un tamiz de
2 mm, se pesan 10 g de suelo finamente molido, mediante un molino de bolas de ágata,
mezclándolo con 2,5 g de cera de carbono Hoescht micropowder. Las pesadas se realizan
en una balanza con una precisión de dos cifras decimales. La mezcla anterior se introduce
en una cápsula de aluminio de 4 cm de diámetro y 1 cm de profundidad, sometiéndola a
una elevada presión con el objeto de obtener pastillas para su posterior análisis (Lagen,
1996). Se realizan dos réplicas por muestra. Sobre las pastillas se realiza la determinación
semicuantitativa de los elementos, utilizando un espectrómetro secuencial de rayos X, con
un tubo de ánodo de rodio de 3.000 W de potencia con una ventana frontal de 125 µm de
espesor.
Las concentraciones de los elementos se estiman mediante el programa GeoQuant versión
2.1 expresándose los resultados en % para los elementos mayoritarios (Si, Al, Fe, K, Mg,
Ca, Ti, Na, P, Mn, Si, Ba, Cl, Zr, Cr, Zn) y en p.p.m. para los elementos minoritarios (Rb, Ni,
V, W, Sr, Y, Cu, Sc, Ga, Pb, Nb). Además también se expresa en % la pérdida por
calcinación a 975ºC.
1.2. Método cuantitativo: Espectometría de Masas-Plasma (ICP-MS)

Muchos métodos analíticos requieren que la muestra esté en solución. Esto puede ser un
inconveniente cuando se trabaja con muestras de suelo, porque los componentes orgánicos
e inorgánicos del mismo requieren diferente tratamiento para su disolución. El método más
fácil es la disolución de la muestra tras previo calentamiento, puesto que toda la materia
orgánica es destruida. Un tratamiento secuencial de las muestras de suelo con HF y HNO3
es, a menudo, efectivo a pesar de que los residuos inorgánicos deben ser tratados de nuevo
con HF y HNO3 hasta su completa disolución (Helmke, 2000).
El método de extracción utilizado, siguiendo el procedimiento oficial para análisis de suelos
empleado por la Agencia para la Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA –
“United States Environmental Protection Agency”), fue el método EPA-SW-846-3051.
Mediante el mismo se produce la oxidación de la materia orgánica empleando ácido nítrico
y sometiendo a la muestra a condiciones de elevada temperatura y presión. De esta forma,
no se logra solubilizar la fracción silicatada de la muestra por lo que no se puede cuantificar
la cantidad real de los elementos presentes en el suelo aunque disuelve aquellos no
enlazados a silicatos. Sin embargo, la mayoría de los metales pesados presentes como
contaminantes en los suelos pertenecen a este último tipo; por ello, se emplea para
determinar la cantidad de metales en suelos que han sido contaminados
antropogénicamente (Raij et al., 2001).
Las técnicas de digestión en microondas a 8.000ºC se encuentran entre los métodos más
recientes para disolver las muestras de suelo. Sus principales ventajas radican en que:
resulta más difícil la contaminación de la muestra, se produce una disolución más completa
de ésta y una menor pérdida de elementos volátiles. Su principal desventaja es la gran
cantidad de tiempo necesario para que se complete el proceso de digestión.
La determinación por ICP-masas se consigue sometiendo el flujo de un gas a presión
atmosférica a la acción de un campo magnético inducido por una corriente de alta
frecuencia. El gas usado, denominado gas plasmógeno, es habitualmente el argón, aunque
para determinadas aplicaciones se puede usar combinado con una baja proporción de
algún otro gas. Debido a las altas temperaturas del plasma, se minimizan las interferencias
matriciales. El argón es empleado por ser un material fácilmente encontrado en alto grado
de pureza y por desarrollar un ambiente químicamente inerte.
Además, el propio argón (Ar) junto con un flujo de agua son los responsables de la
refrigeración del sistema (Guidetti, 1981). El ICP es una buena fuente de iones, en la que
el gas o aerosol de la muestra introducida es volatilizado, automatizado e ionizado a muy
alta temperatura. Puesto que la fuente de iones (ICP) trabaja a presión atmosférica y el
analizador de masas y el detector lo hacen en régimen de alto vacío, ha sido desarrollada
una interfase que permite la transferencia de iones al espectrómetro de masas encargado
de analizarlos. En esta interfase se forma un chorro de iones que finalmente se dirige al
sistema analizador, que puede ser de dos tipos: el de sector magnético y los cuadrupolares,
siendo estos últimos los más extendidos por su mayor simplicidad, velocidad de barrido y
menor costo. Los analizadores cuadrupolares actúan como filtro, de manera que sólo
aquellos iones que cumplan una determinada relación carga/masa pasan a través de ellos
y llegan al detector. El sistema de introducción de la muestra es la nebulización neumática,
donde la muestra líquida interacciona con una corriente de gas en un nebulizador
generándose un aerosol que pasa a través de una cámara de spray en donde las gotas
grandes son eliminadas y las pequeñas son conducidas al plasma.
Para la determinación por ICP-MS se pesaron 0,5 g (con una precisión de 1 mg) de suelo
seco y molido en un frasco de digestión de teflón. Se añadieron 10 mL de HNO3
concentrado y se calentó lentamente. Se incorporaron, con sumo cuidado, 8 mL de HCl,
calentando hasta llegar a sequedad y, por último, se agregaron 8 mL de agua regia (2 mL
de HNO3 + 6 mL de HCl) y se calienta hasta ebullición.
Para un horno microondas (CEM MDS-2000) con potencia máxima de 600 W fueron
colocados apenas seis frascos para la digestión simultánea en un carrusel, y siempre con
una muestra como control. Para hornos con potencia de 950 W se puede trabajar hasta con
doce frascos de digestión. La programación del horno se hizo en una única etapa, de
acuerdo a los siguientes requerimientos: Potencia 600 W, Presión 415 KPa (60 psi), TAP
10:00 min., Tiempo 5,30 min. Al término de la programación, los frascos fueron enfriados
hasta alcanzar la presión en torno a 69 KPa (10 psi), tras la cual fueron abiertos. La abertura
debe ser cuidadosa y siempre bajo campana de extracción. Los frascos y tapas fueron
lavados con agua y la disolución transferida a un matraz aforado de 50 mL. Es preciso diluir
con agua Milli-Q (las muestras fueron diluidas empleando diluciones 1:200 y 1:50 para los
elementos mayoritarios según sea el caso y dilución 1:5 para los elementos minoritarios) y
filtrar como paso previo a la determinación de los cationes presentes. Para ello, se utiliza
papel de filtro cuantitativo (0,00007 g y de filtración lenta 1.500 segundos), leyendo en el
extracto el Mg, Ca, P, K, Na, Al, Fe, Mn, Cu, Zn, Pb, Ni, Cr y Cd obtenido mediante ICP-
MS, modelo Plasmaquad 2 Vg Elemental. Se efectuaron dos réplicas de extracción y tres
determinaciones en cada una de ellas.
Los resultados se expresan en % para los elementos mayoritarios (Al, Ti, Na, Ca, Mg, K, P)
y en p.p.m. para los elementos minoritarios (V, Cr, Mn, Co, Ni, Cu, Zn, Mo, Cd, Ba, Hg, Pb).

2. Análisis de Elementos Disponibles


Para evaluar el estatus nutritivo del suelo y/o contenido en metales pesados fácilmente
movilizables se llevaron a cabo extracciones con el agente quelante DTPA y la solución
ácida Mehlich-3.
2.1. Extracción con el agente quelante DTPA 0,005M

El método del DTPA (ácido dietilenotriaminopentaacético) está entre los más eficaces para
evaluar la disponibilidad de micronutrientes y metales pesados en muestras de suelo debido
a que resulta económico, reproducible, fácilmente adaptable a las operaciones rutinarias
del laboratorio y además de ello, los procedimientos para la preparación y extracción de las
muestras están estandarizados (Soltanpour et al., 1977). El principio del método utilizando
la solución de DTPA pH 7,3, desarrollado por Lindsay y Norvell (1978), es la complejación
de los metales, de forma que el agente quelante reacciona con los iones libres de los
metales en solución, formando complejos solubles, lo que provoca una reducción de la
actividad de los metales libres en solución. En respuesta a ello, los iones son desorbidos
de la superficie del suelo o se disuelven de la fase sólida para reabastecer a la solución del
suelo. La cantidad de metal quelatado que se acumula en la solución durante la extracción
es una función de la actividad de esos iones libres en la solución del suelo (factor
intensidad), de la habilidad del suelo en reabastecer a la solución (factor capacidad), de la
estabilidad del quelato y de la capacidad del quelante en competir con la materia orgánica
(Raij et al., 2001).
El DTPA formulado, se preparó disolviendo 7,84 g de DTPA 0,005 m L-1 en agua destilada,
agitando primero manualmente y luego con un agitador para agilizar la disolución. Se
adicionaron 60 mL de trietanolamina (TEA) y 5,88 g de CaCl2. Se transfirió todo el contenido
a un matraz aforado de 4 L y se enrasó con agua. Posteriormente, se corrigió el pH de la
disolución con aproximadamente 30 mL de HCl 6N hasta alcanzar un valor de pH de 7,3.
Para realizar la extracción, se tomaron 20 cm3 de TFSA en frascos de polietileno, se
adicionaron 20 mL de la disolución extractora mediante dispensador, se taparon los frascos
con parafilm o con tapones de polietileno, se dispusieron en bandejas de aluminio con
capacidad para 30 frascos y se agitaron durante 2 horas con rotación a 240 r.p.m. en un
agitador circular horizontal. Conviene tener en cuenta que factores como el tiempo de
agitación, la velocidad de agitación y la forma de la extracción influyen en la cantidad de
metales extraídos, de ahí que estos factores deban de ser estandarizados en cada
laboratorio de lo contrario los niveles críticos para cada micronutriente podrían verse
afectados. Pasado el tiempo, se filtró la suspensión por gravedad, con papel de filtro
Whatman nº42 y en el filtrado se determinó Fe, Mn, Cu, Zn, Pb, Ni, Cr y Cd mediante
espectrómetro de emisión atómica, ICP-AES, modelo Jobin Yvon JY 50-P. Los resultados
se expresan en mg kg-1 tanto para los micronutrientes (Fe, Cu, Mn y Zn) como para los
metales pesados (Cd, Cr, Ni y Pb).
El empleo de los espectrómetros ICP-AES se ha incrementado mucho en los últimos años,
ya que permiten el análisis multielementar de las muestras líquidas basadas en la emisión
atómica. La muestra es aspirada por un flujo de Ar, sufriendo nebulización y siendo
arrastrada hasta un plasma de Ar, el cual es producido inductivamente por medio de una
fuente de radiación electromagnética de alta frecuencia. En el plasma, las especies
químicas sufren procesos similares a los citados antes, emitiendo sus espectros de
radiación característicos, al lado de un espectro continuo de radiación. Debido a las altas
temperaturas del plasma, se minimizan las interferencias matriciales.
2.2. Extracción con la solución ácida Mehlich-3

La extracción y determinación de los elementos por este procedimiento es aplicable en un


amplio rango de pH, de ácido a básico (SPAC, 1992). El método de Mehlich-3 ha sido
desarrollado por Mehlich (1984) como una extracción multielemental del suelo. Para
preparar esta disolución extractante se emplearon como reactivos nitrato de amonio
(NH4NO3) 0,25M, ácido nítrico (HNO3) 0,013M, ácido acético glacial (CH3COOH) 0,2M y
ácido etilenodiaminotetraacético (EDTA) 0,001M y formulado como
(HOOCCH2)2NCH2CH2N (CH2COOH)2. En el procedimiento Mehlich-3, el P es extraído
por medio de una reacción que tiene lugar entre el ácido acético y los componentes con
fluoruro. Los cationes cambiables (Ca, Mg, Na, K) son extraídos debido a la acción de los
nitratos de amonio y el ácido nítrico. Finalmente, los micronutrientes (Fe, Cu, Mn y Zn) son
extraídos mediante NH4 y el agente quelante EDTA.
Para llevar a cabo este procedimiento de extracción, en primer lugar, se prepara la
disolución de fluoruro/EDTA, añadiendo en un matraz de 1 L, 600 mL de agua, 138,9 g de
NH4F y 73,5 g de EDTA, mezclando y completando el volumen para 1 L con agua destilada.
A continuación, y utilizando un matraz de 5.000 mL, se añaden 4.000 mL de agua y 100 g
de NH4NO3 y se disuelven. Se transfieren 20 mL de la disolución fluoruro/EDTA (preparada
anteriormente) y con la ayuda de un agitador, se facilita la disolución de los componentes
añadidos. Se incorporan 57,5 mL de ácido acético y 4,1 mL de ácido nítrico concentrado.
Se completa el volumen para 5.000 mL con agua destilada y se determina el pH de la
disolución hasta alcanzar un valor de 2,5 añadiendo NaOH. Para realizar la extracción, se
toman 5 cm3 de TFSA y 50 mL de la disolución extractante llevándolos a frascos de
polietileno, se tapan y se agitan durante 5 minutos en un agitador circular horizontal a 240
r.p.m. Transcurrido este tiempo se filtra el extracto utilizando papel de filtro Whatman nº42
y se leen las concentraciones de Mg, Ca, P, Fe, Mn, Cu, Zn, Pb, Ni, Cr y Cd en ICP-AES
modelo Jobin JY 50-P.
Como entre los objetivos de este estudio está comparar la cantidad extraída de cada
elemento mediante DTPA y Mehlich-3 con los métodos de análisis total (FRX e ICP-MS),
la cantidad de los elementos extraídos se transformó en unidad de peso (mg kg-1) a partir
del volumen muestreado, 20 y 5 cm3 respectivamente.