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LA JUNTA DE GENERALES* Seftor presidente de la Repriblica: Yo quiero hacerles presente que en esta ocasién, como en todas, voy a poner en mis palabras toda Ia sinceridad, oda la franqueza de que soy capaz. Posiblemente mis expresiones serdn un poco duras, pero quiero hacerles Ia ad- vertencia de que estas expresiones no tienen por objeto lastimar a nadie; quiero también manifestarles que no los he reunido con la intencidn de que celebremos una especie de convencién militar que resuelva los destinos de la Repablica, ni tampoco para con- vertimos en arbitros de tan grandes destinos. Yo creo que el ejército es tinicamente un elemento de coope- racién para la tesolucién de los trascendentales problemas que tenemos actualmente, y nosotros, los miembros del ¢ debemos considerarnos como el factor tinico y porque existen otros factores dignos de tomarse en consideracién, y sobre todos ellos el factor opinién piiblica, Mi objeto al reunirlos ha sido pedir de ustedes una cooperacién fran resada, para consegui no ¢s otra que el bienestar del pais. Y quiero exponer ante ustedes jentos sean un secreto para ninguno de ustedes. Expuesto por mi en la Camara de tados el plan que en mi concepto debe seguirse para lograr la id a que antes me r lo conveniente cambiar con todos ustedes impre- ricos, para que todos procuremos idad que nqueza, lo depende en gran parte la realizacién de nuestros LA GESTION PRESIDENCIAL 283 guardando una perfecta unificac quebranta, nada consegui mos; desunido el ejércit porque si esa unificacién se absolutamente nada conseguire- ia como consecuencia ineludible ~olucionaria, porque una parte con un grupo y otra con otro grupo, y un gobierno llegara a constituirse en semejantes con: seria un gobierno de cin. Tienen que presentarse los dos problemas fundamentals, de que hablamos en el informe presidencial: la designacién presidente provisional y la candidatura para presidente con ional. Yo no s¢ si estaré equivocado, pero creo conocer bastante naturaleza humana, y creo también conocer personalmente a casi todos y cada uno de los componentes del basado en se conocimient jueen este periodo, ue ninguno de sus ién dentro de la institucién, porque despertaria jeque les hablaria con dureza— recelos en unos y suspica- SOLFO: unos no creerian asegurada su situacid temerian encontrar hostilidad, y asi el ejérit dirse en grupos. Ese es el criterio que tengo de la actual si algan miembro del ej aspira a ocupar la primera magistratura de la Republica, Como les dije desde un principio, esta reunién no significa una conven: ién, ni debemos tomar acuerdos que impliquen un pacto de honor, porque yo sé que esto sale sobrando. Ya que las reuniones que con tal carécter se han celebrado en distintas épocas de nuestra historia, han fracasado siempre, pues cuando no se tiene buena voluntad, todos los pactos salen sobrando y no se hace caso de de manera que no se trata, pues, de pactos de honor ni de la firma de ningiin documento. £1 que yo siento, es el resultado de mis estudios y de mis observa- ciones; pero si algin miembro del ejército no cree que esto sea exacto, cree que estoy en un error, mis palabras no llevan ningin compromiso a quienes las escuchan, y pueden seguir el camino ques Y su conciencia les dicten. Si ese miembro del ejército cree que si debe ser candidato, que sf debe aspirara ocupar 24 PENSAMIENTO POLITICO Y SOCIAL la primera magistratura de la Repiblica, muy bien, puede hacer- 10; y aun en este caso, yo le aconscjaria que no lo hiciera, porque se presentaria una divisién en é seria muy peligrosa para la Repiil que hemos logrado obtener, piensen ustedes que no esta- 1undo; que este mundo en su total intento, ver siera posible poner de acuerdo, uni las cimaras con el criterio del ejér LA GESTION PRESIDENCIAL 258 ccimaras sigan su proceso legal, y someternos nosotros nada més que al cumplimienio de la ley. Esos dos puntos fundamentales son los que queria exponcrles a ustedes. Yo quisiera escuchar la opinién de ustedes sobre el primer punto que, como les dije y sin compromiso, ningtin pacto de ho- los que conocen a los miembros de tucién, Ios que cambian impresiones y orientaciones, quiero que me lo digan con toda franqueza; que me digan since, ramente si !an que no estoy en lo justo al decir que un. candi ir, salido de las filas del ejército, de entre los que actualmente estén con mando de tropas, traeria la divisién de nuestro ejército. Yo quiero oftlos expresarse con toda claridad, General Cruz: Voy a dirigirme’a todos los compafieros aqui fentes con toda esa franqueza que tenemos los hombres salidos de la Revolucién, Esta oportunidad que el sefior presidente de la Reptblica nos presta para cambiar impresiones respecto a los trascendentales asuntos que nos ocupan, es seguramente de una trascendencia historica muy grande. Debemos en primer lugar, segiin mi manera de pensar, tener una absoluta fe en las palabras del sevior presidente, puesto que después de la forma en que se ha expresado en el informe leido ante las cimaras el sabado uiltimo, después de que ha empefiado su palabra y su honor ante el mundo nteto, de que no buscaria la continuacién en el poder y que ‘ampoco intentaria jamas volver a ocupar el puesto que actual- mente ocupa, seguramente, sefiores, nadie mas autorizado que él forma que lo ha hecho. No solamente ante nosotros, los hombres de la Revolucién, sino ante el mundo ente- ro, esas palabras, esa orientaci efior presidente han venido a tomar cuerpo. La opinién piblica ¢: de nosotros y seffores, que el ejército dé un ejemplo de ‘margen de todas estas cuestiones, y cons- wyéndose Gnicamente en defensor y " ‘ones legales. Esta opinién no es s6lo mia, sino de un periédico feaccionario como todos sabemos que lo ¢s El Univers os reacci Y suspicacias entre nosotros mis- f€ muy justamente, muy patridticamente y le revolucionario, que no venga una divisién entre en un hombre que lene todas las condiciones, todos los requisitos, y que tenga la prepara- 256 PENSAMIENTO POLITICO Y SOCIAL cién necesaria para que venga a ser una garantia para todos; que no venga a formar un gobierno unilateral que gobierne dnica- mente para determinado grupo politico, para determinadas per- sonas, sino que sea una persona ecudnime que por su preparacion y sus antecedentes sea una garantia para todos; éste seria ¢l go- bierno ideal en estos momentos de transicién que estamos pa- sando, momentos que son. una prueba para la Revolucién y para la patria, No quiero terminar esta breve alocucién (porque despu iremas la opinién de los demas compafieros ustedes que debemas hacer honor al compromiso que contr sefior presidente de la Republica cuando dijo que en fiador del ejército. Después de que hayamos oi ypafieros volveré a hacer uso de la palabra. Para evitar confusiones, yo suplico al sefior presidente tenga la bondad de aclarar su criterio respecto a que si no debe figurar ningéin cane 3r para el periodo provi- ‘estimo que seria conveniente que hablaran brigadieres, en seguida los de brigada y después los de divisién. General Amezcua: Sefiores: los momentos que vivimos ac twalmente son verdaderamente criticos para la p estar en estos momentos muy por encima de cualquier suspi a ver que tengo razén, digan que me vaya a Tia sido uno de los hombres que ha venido resolviendo dignament na de Ia repar ido posibles par labor vamos a in tomar en cuenta que la Revolucién no requiere ese problema. A estas horas, examen asi ‘el supremo mandatario de la Repiblica, porque después de hat visto cémo ha resuelto nuestros problemas el sincero revoluciona- rio que actualmente ocupa el poder, después de esa labor, sefiores, LA GESTION PRESIDENCIAL, aT se necesita una que secunde Ia labor que el presidente Calles ha iniciado, y yo pregunto: quién de nosotros, quién, se encuentra preparado para hacerla? Porque hay que ser honrac ‘muchas ambici (si me Haruara el sefi Repii yo le diria que no aceptal hhontados, porque en estos moment iereses de la patria. Yo creo que cl seti ‘conveniente que el jado para entrar a una época a las aspiraciones del y mafiana 0 pasado Repiiblica, porque el partido revolucionario los {ado, si el pueblo no re: ramenie el ima palabra. Esa es mi opinion sincera y podemos esperar que el seior presidente Cal que él mismo no lo qu dole ver que noe dad imperiosa, ya que la a no la constituye que lo conduzcan sabia- General Madrigal: Para hacer una aclaracién. El sefior presi- dente nos hizo dos preguntas y estamos viendo que cada uno echa tun discusso. El sefior presidente nos pregunté que si en nuestro concepto un militar debe provisional y Aebemos sujetarnos a contestar lo que nos pregunta el seiior pre: sidente. Mi opinin es que el sefior presidente nos indicara dos 0 {tes personas para discutirlas o que nos diga solamente una per- soma, pues ya sabemos que la que nos la mds capa- itada, ‘General Mora: Respecto a lo que acaba de decir mi amigo el general Madrigal, me permito manifestar que en estos momentos no debemos concretarnos a decir sio no. Ese procedimiento tiréni- o ha pasado y ahora se trata de elementos revolucionarios, que para expresar 5us ideas tienen que hacerlo en forma detallada. Yo ‘me voy a concretar a dar mi opinién muy hurnilde, sin mas inten- cin que procurar Ia paz organica de mi patria. Quiero decir que