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EL JANSENISMO

En el concilio de Trento vemos claramente que los problemas teológicos que había
suscitado la reforma protestante, todos no habian quedado totalmente resuelto, aun
hay temas abiertos. Ahora las controversias aparecen muchas veces suscitada en base
a temas bíblicos. El tema como la libertad y la gracia de la que va a hablar el
Jansenismo aún estaban sin resolver y que Jansenio en la de Auxiliis de Agustín de
Hipona, pensó encontrar una respuesta más satisfactoria.

El Concilio de Trento enseña que el hombre coopera con su salvación y que el libre
albedrío no está perdido o extinguido después del pecado de Adán. La doctrina católica
enseña que el hombre caído está tan débil por el pecado, que es totalmente incapaz de
salvarse sin ayuda de la gracia, cosa que niegan los protestantes y que Jansenio va a
afrontar también.

¿Qué es el Jansenismo?

Se designa como jansenismo un movimiento que surgió dentro del catolicismo a partir
de una cuestión teológica de permanente actualidad que marcó la discusiones
teológicas del siglo XVII Y XVIII, y que entró en conexión con otros ámbitos en particular
con el de la relación entre la Iglesia y el estado. El movimiento se desarrolló
primeramente en el seno de un problema, que se estaba imponiendo, y como parte de
los movimientos de la reforma que se estaban dando dentro del catolicismo francés,
más tarde , lo hizo en el contexto de la relación, crecientemente, hostil del estado hacia
la Iglesia. Este movimiento se da primordialmente Europa. Su nombre procede del
teólogo Cornelio Jansenio entre el 1585 y 1638. El Jansenismo se pregunta ¿Cuál es el
lugar respectivo de la gracia y de la libertad en la salvación del hombre?

Este problema, que en su doctrina de la justificación por la sola fe, Lutero había
convertido con irresistible empuje como centro de la predicación, ese mismo problema
adquirió en Francia una gravedad especial por causa del calvinismo, debido a una causa
del rigorismo y el fanatismo de su doctrina, sobre la predestinación, que con toda lógica
incluía en su sistema la idea de una predestinación positiva para la condenación.
En Francia, donde el calvinismo y el catolicismo pugnaban entre sí por alcanzar la
supremacía, este tremendo problema interesó a amplios sectores sociales por su
importancia en ese momento. Hay que decir que aunque la orientación general de las
decisiones conciliares había colocado en primer plano a Dios y la gracia divina, el
concilio no había determinado cómo colaboran ambos factores, Dios y la voluntad
humana, y tampoco había expresado su opinión concreta sobre el problema de si la
gracia opera infaliblemente y en qué medida y, de ser así, cómo puede explicarse la
libertad humana, en donde se cometen muchos errores.

Su doctrina

Temáticamente Jansenio enlaza sus doctrinas con las disputas (suscitadas por la
reforma protestante y, dentro del campo católico, por el molinismo y el bayanismo de
la escuela de Lovaina) en torno a la correcta concepción de la gracia divina y de su
relación con la autonomía del hombre.

Bayo a quien el jansenismo seguía sus teorías, se sometió a la condena que recibió por
parte del Papa Pio V(con ciertas reservas)ero el obispo Jansenio, también antiguo
profesor en Lovaina, brindó una nueva versión de sus opiniones. Sus doctrinas estaban
contenidas en su erudita obra póstuma, Augustinus, en torno a la cual había de girar la
controversia jansenista durante todo un siglo

Bajo este aspecto, y en oposición tanto a la tradición escolástica como a la concepción


humanista del hombre que se configura a sí mismo libre y soberanamente en orden a la
perfección humana y religiosa, Jansenio vuelve a la teología patrística y en especial a la
de Agustín siguiendo a Bayo (concretamente en su enfrentamiento al pelagianismo),
hasta tal punto que sus adeptos pudieron llamarse “amigos de san Agustín” y que es
posible caracterizar el movimiento jansenista como una forma moderna de
agustinismo. Partiendo de ahí desarrolla un sistema teológico propio, en el que le sirve
de hilo conductor un triple esquema de la historia de la salvación: originariamente, en
el estado de naturaleza pura, Adán era libre y dueño de sí mismo, en el sentido de que,
con la asistencia de la gracia indispensable para alcanzar el fin sobrenatural, podía
entonces decidir de forma personal y libre acerca de su salvación. Pero con el pecado
original el hombre perdió su autonomía tan completamente, que ya no le fue posible en
modo alguno orientarse sobre el valor religioso y moral de su conducta, ni tomar una
decisión propia y plenamente responsable de cara al bien; por el contrario, su voluntad
quedó sometida a la determinación de la concupiscencia victoriosa, la fuerza de
seducción de lo creado, con lo que en toda su conducta está abandonado al pecado.
Apoyándose en san Agustín, mostraba un gran pesimismo respecto a la naturaleza
humana caída por el pecado original.

Por eso decía que todos los intentos de corrección personal y autónoma, bien en el
terreno práctico a través de las virtudes universalmente reconocidas, o bien en el plano
teórico del filosofar, sólo pueden ser espléndidos vicios al servicio de las malas
inclinaciones, una vez que el hombre ha sucumbido tan ampliamente el pecado.
Sobre este trasfondo absolutamente negativo de total aniquilación de la libertad, la
redención viene presentada ahora, no como restauración de la libertad y como nueva
responsabilidad propia, sino como una nueva determinación de la voluntad, movida
ahora por el gozo celestial. Entre las consecuencias de esta idea de Jansenio, es uno de
los lugares teológicos más esenciales y discutidos, ya que pareciera que el hecho de la
voluntad salvífica de Dios y la fuerza salvadora de la muerte de Cristo se restringen por
principio a predestinados efectivamente a la salvación.

En todo caso, el interés que tenía jansenio en oponerse a los modernos pelagianos, que
defendían una concepción optimista del hombre y reducían al mínimo, conectaban el
poder y la eficacia de la gracia divina, le llevó a formular una doctrina en la que se
pueden destacar algunos datos principales. Son 5 proposiciones en las cual giraron sus
debates:

 Algunos preceptos divinos no pueden ser cumplidos por los justos con las solas
fuerzas de la naturaleza humana, por eso que es necesaria la gracia.
 La gracia interior que opera sobre la naturaleza corrompida es irresistible.
 Para el mérito o demérito se requiere únicamente la libertad de la coacción
externa.
 Los pelagianos son herejes por cuanto admiten la posibilidad para la voluntad
humana de resistir u de cera la gracia.
 es erróneo afirmar que Cristo muerto por todos los hombres.

Ante estas teorías o doctrinas de jansenio que fueron condenada en 1641, en 1642, el
Papa urbano VIII prohibió discutir en torno a las cinco proposiciones. Llegando así a
lo que conocemos como las crisis.

La 1ª crisis

 Es cuando los adversarios llevan el conflicto a Roma, las que condenas que
hemos visto anteriormente , aquí el conflicto sigue entre las dos posturas, por
una parte los jansenistas y por otra los jesuitas. Los jansenistas niegan esas
cinco proposiciones, en ayuda de ellos saldrá Blas Pascal, atacando en el
Provinciales la moral relajada de los jesuitas. En 1668 los jasenistas van a
firmar un formulario donde captan la paz.

La 2ª crisis

 Es el renacimiento del conflicto jansenista a finales del siglo con las reflexiones
Morales publicadas en 1695. Entonces se presentan como opositores políticos:
por lo que su jefe se van a refugiar en Holanda enemiga. Luis XIV destruye el
monasterio de Port Royal, va a encarcelar numerosos jansenistas y obtiene así
que el Papa condene la siento un proposiciones de Quesnel, mediante una bula
en 1713.
 El jansenismo entonces entenderá como un sinónimo de un cristianismo
fervoroso. en donde algunos jansenista propone una liturgia más accesible al
pueblo mediante el uso de la lengua vulgar, Los jansenistas defendieron los
derechos de la conciencia contra la razón del Estado, que los había oprimido.
 Entre las proposiciones condenadas por la bula del Papa Clemente XI, en la cual
condena 101 proposiciones de Quesnel, podemos mencionar algunas:
o La lectura de la Sagrada Escritura que para todos.
o La oscuridad santa de la Palabra de Dios, no es para los laicos razón de
dispensarse de su lectura.
o El día del señor debe ser santificado por los cristianos, con piadosas lecturas,
Y sobre todo la de la sagrada Escritura.
o Prohibir a los Cristianos la lectura de la Sagrada Escrituras, Particularmente
el Evangelio, es prohibir el uso de la luz a los hijos de la luz y hacer que sufran
una especie de comunión.

El establecimiento del jansenismo en Francia

Esta postura de jansenio tuvo consecuencias prácticas ante todo y sobre todo en Francia,
y concretamente en Port-Royal, un gran monasterio de religiosas cistercienses con dos
casas filiales, una en París y otra en sus alrededores. Monasterio que llevó su reforma a
cabo dentro de este espíritu jansenista. El jansenismo ejerció una enorme influencia sobre
la sociedad francesa, su concepción se fue perfilando hasta convertirse en un partido
eclesiástico, donde se exigía máximo respeto moral al sacramento del altar, respeto , en
oposición a la comunión frecuente recomendada por los jesuitas, sólo raras veces permitía
la recepción de la eucaristía y llevaba a considerar el ministerio sacerdotal como un
tremendo riesgo.

Para la realización de esta rigurosa vida religiosa, el jansenismo desarrolló una política
eclesiástica contraria al centralismo de las órdenes dotadas de una organización
suprarregional( que afecta o gobierna a mas de una región) y, cuando le fue posible,
también contra las sometidas directamente al Papa, fomentando la autonomía relativa de
las Iglesias particulares, de las diócesis y parroquias.

Consecuencia de este rigorismo moral y religioso

 Este rigorismo le sirvió a muchos de fácil pretexto para abandonar todo a la gracia
victoriosa de Dios y no intentar siquiera con sus débiles fuerzas humanas prepararse
dignamente a la recepción de los sacramentos, cosa según ellos imposible.
 El rigorismo echó también por tierra la auténtica confianza, que nace del amor y
busca el amor del Señor.
 Como tantas veces en la historia, la tendencia al rigor exagerado, no suscitaron una
vida de fe potente y fecunda, sino que la debilitaron.
 Lo religioso se mezcló sospechosamente con lo político; el papa Clemente IX adoptó
una postura poco clara. Pero, en general, la Iglesia se mostró una vez más como
sistema del centro, como sistema de la realidad cristiana plena.
 La iglesia condenó la proposición jansenista según la cual fuera de la Iglesia no se
concede gracia alguna.
 Hay que destacar que la iglesia defendió de manera radical los caminos de la
gracia, que ellos negaba rechazando las fuerzas humanas para conseguirla.