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Universidad Pedagógica Nacional

Facultad de Educación
Departamento de Psicopedagogía
Licenciatura en Educación Especial
Nicole Arias
2015156008

Fumigaciones y sus implicaciones

Uno de los problemas bioéticos que se abarcan en la actualidad es la

implementación del glifosato en las fumigaciones agricultoras, el cual es perjudicial

para la salud de los seres vivos y el medio ambiente, pues las industrias que

suministran el producto (glifosato) insisten en contrarrestar esta postura.

Así pues, la Organización Mundial de la Salud ha calificado el glifosato como un

producto cancerígeno para los seres humanos afectando además al medio

ambiente y otros seres vivos, pues “Después de un riguroso estudio de un año se

concluyó reclasificar al glifosato como una sustancia tipo 2A, es decir, aquella que

puede causar cáncer a los humanos, luego de que se encontrara una relación

directa de este herbicida con el linfoma non hodgkin, cáncer del sistema linfático.”

(V, 2015) Evidenciando así el daño causado a la población.

Aunque ya se estén presentando nuevos productos para la realización de

fumigaciones no se realizan las campañas suficientes para informar a la

comunidad que implementa este producto, produciendo así su propagación en

alimentos, fusionándose con el agua y el medio ambiente afectando a la población

en general desde los medios básicos de subsistencia.


Situándonos desde Colombia “donde se ha rociado por vía aérea durante décadas

para combatir los cultivos de coca, así como para fumigar cultivos transgénicos de

soya, maíz y algodón inmunes al potente herbicida, conocido como Round-up.” (V,

2015) Produciendo afectando a los ciudadanos en general, ya que es utilizado

como salida fácil para combatir los cultivos ilícitos sin tener presente el daño

generado a los seres vivos y al planeta.

Es entonces cuando desde el estado se presentan soluciones para combatir los

cultivos ilícitos sin tener presente las implicaciones de estas, ya que se busca

generar acciones directas por medio de las fumigaciones con glifosato para que el

pueblo colombiano evidencie la efectividad de las políticas presentadas, además

de no se realizar los estudios necesarios en el entorno para la realización de estas

prácticas.

Ello se puede tomar como el desinterés por parte del estado hacia la población,

pues no les interesa el bienestar y el progreso de sus ciudadanos, sino por el

contrario busca dar soluciones rápidas a lo que aqueja a Colombia desde hace ya

mucho tiempo como lo son los cultivos ilícitos.

Siendo esta otra manera más de justificar la guerra y violencia del país, ya que

conlleva a despojar a los campesinos, indígenas e indígenas campesinos

propietarios de estos predios quienes no utilizan estas sustancias para

suministrarlas a la población con fines lucrativos, sino que tienen sus propias

creencias, rituales y usos curativos de estos cultivos.


Por su parte es necesario aclarar que el uso de este tipo de producto para las

fumigaciones no ha sido simplemente en Colombia, también se ha realizado en

otras grandes partes del mundo como Europa, llevando a un desinterés por parte

de las personas que habitamos el planeta, siendo además una posible solución de

control natal, ya que al estar presente en todo el mundo se genera muertes

producto de la implementación de este tipo de fumigaciones y cada vez

produciendo sujetos enfermos, dependientes y poco funcionales en su entorno.

Así pues, se puede pensar que también es visto como un medio lucrativo para las

sociedades, ya que al haber tantas personas enfermas se generan medicinas de

alto costo para curar sus complicaciones, si se producen alimentos que contengan

este tipo de afectaciones lleva a construir nuevos productos consumibles con otros

tipos de productos que no conlleven este cáncer, si se produce agua contaminada

lleva al consumidor a generar otro ingreso de bebidas y si hablamos del planeta

lleva a la población a buscar e invadir otros territorios que posiblemente sean

aptos para la supervivencia humana y desechar esta tierra que hoy en día

tenemos tan descuidada.

Esta realidad no es algo nuevo para las personas que habitamos el planeta, pues

todos somos conscientes de que ya se están buscando nuevos planetas

posiblemente habitables, que cumplan con ciertas características de supervivencia

y así tomar la salida fácil de abandonar y destrozar nuestro planeta.

Es entonces cuando desde la escuela se debe tomar las medidas necesarias

frente a este tipo de acciones, aparte de generar conciencia frente a los productos

que se van a fumigar, la implicación que lleva el cultivarlos, el conflicto generado


por este tipo de productos en el país y en el mundo en general, pues de esto se

trata el acto educativo de forjar sujetos críticos capaces de empoderarse de su

entorno y contexto, ello no significa que porque viva en la ciudad las acciones

realizadas en los medios rurales no afecten directamente al medio citadino, sino

partir del hecho del reconocimiento del sujeto, luego el reconocimiento en su

contexto, luego en su país y finalmente el papel que desempeña en el mundo y

como se puede contrarrestar este tipo de acciones.

No se puede permitir seguir formando personas inconscientes de lo que los

aqueja, no se puede seguir fomentando la formación productora de sujetos que su

único foco de interés sea el capital y asimismo la obtención de productos

materiales, no se puede permitir seguir formando para la sociedad plástica,

insensible, intolerante a hechos reales que nos afectan a todos.

De allí que la educación sea uno de los medios principales para la formación de

sujetos, suministrando así la información necesaria para brindarle la realidad al

estudiante, pues de este modo se pueden consolidar sujetos propositivos,

políticos, éticos y conscientes de su medio.

Bibliografía
V, A. C. (14 de 04 de 2015). “Glifosato puede causar cáncer”: OMS. El espectador,
pág. 1.