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República Bolivariana De Venezuela

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Universitaria Ciencia Y Tecnología


Universidad Bolivariana De Venezuela
Programa de Formación de Grado en Gas
Maturín Estado Monagas

ECONOMIA AGRICOLA, ARTESANAL Y


CAPITALISTA

Profesor: Alexis Arriechi


Bachilleres:
Marifer Marcano C.I: 22.968.489
Mayerlin Velásquez C.I: 26.847.2307

Maturín, Febrero de 2019


Resumen
La economía agrícola trata los problemas relacionados al sector agropecuario y
forestal de un país determinado, de un sub sector, de una empresa, u organización.
El economista agrícola se concentra en el qué de los fenómenos y no en el cómo,
sin embargo, un economista agrícola debe conocer cómo y por qué funciona el
sistema productivo y reproductivo del sector agropecuario y forestal. La economía
feudal poseía un carácter mayoritariamente agrícola. Ello resultaba lógico en un
contexto de intensificación de la vida rural, basado en las relaciones de vasallaje y
de servidumbre.
Tras la caída del Imperio Romano, que se sustentaba sobre una importante red
urbana, se frenó el desarrollo económico. Sin embargo, a partir del siglo X
comenzaría un proceso de innovación en la tecnología agrícola, que se
intensificaría a partir del siglo XII. La economía del Imperio romano era la propia de
un imperio esclavista; los esclavos trabajaban, obviamente sin remuneración
alguna, lo cual producía una enorme riqueza. Las diferentes ciudades y provincias
estaban conectadas por una red de comunicaciones, vías y puertos, que
fomentaban el comercio notablemente. La economía artesanal, El artesano es una
figura vital en las comunidades medievales; ya que la mayoría de ellas deben
procurarse sus propios aperos de labranza, paños y los útiles cotidianos.
El capitalismo es un orden o sistema social y económico que se encuentra en
constante movimiento, derivado del usufructo de la propiedad privada sobre
el capital como herramienta de producción, que se encuentra mayormente
constituido por relaciones empresariales vinculadas a las actividades
de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales, tanto
autónomas como asalariadas subordinadas libres, con fines mercantiles En el
capitalismo.
Palabras claves: Economía, capitalismo, imperio, agrícola, feudal, artesanal.
Introducción
El presente trabajo de investigación aborda diversos temas, relacionados con
la agricultura y la economía agrícola como por parte de la economía en general. Entre los
temas investigados están la renta del suelo, parte de la plusvalía que crean los obreros.
Renta feudal del suelo refiriéndose al sistema feudal esta renta siendo el trabajo adicional
de los siervos y de la cual los señores feudales se apoderaban; renta capitalista y sus
tipos.
El régimen capitalista en la agricultura privada sobre la tierra es un tema de mucha
importancia, ya que representa el conjunto de relaciones capitalistas de producción en la
agricultura; así como lo es la pequeña y gran producción en la agricultura la cual
desarrolla el núcleo familiar y la gran producción agrícola la establece
la inversión de medios de producción y de trabajo.
La industrialización de la agricultura esta suele ser identificada con el uso de
semilla hibridas y orgánicas, como si fuera el rasgo definitorio de la agricultura industrial.
La cadena alimentaria como proceso en transferencia de energía alimenticia a
través de una serie de organismos.
La economía agrícola como parte de la economía en general que estudia
los problemas acerca de la agricultura y actividades a fines.
La agricultura en países subdesarrollados y desarrollados, en la mayoría de los
países desarrollados los problemas económicos más graves y sin duda surgen del exceso
de producción agrícola; mientras que en los subdesarrollados no es solo la agricultura
sino toda la economía.
En la teoría de los ciclos económicos, se establece que las fluctuaciones de
la producción y del empleo son el resultado de toda una variedad de perturbaciones
reales que afectan a la economía, suponiéndose que los mercados se ajusten
rápidamente y permanecen siempre en equilibrio. La teoría de los ciclos económicos
reales en el resultado natural de la implicación teórica del enfoque de las expectativas
racionales, a saber, que la política monetaria prevista no produce ningún efecto real y de
la implicación empírica de la teoría del paseo aleatorio, a saber, que las perturbaciones de
la demanda agregada no son una fuente importante de fluctuaciones.
Crecimiento Económico: Enfocado al funcionamiento de la economía capitalista, la
motivación empresario, el origen y valorización del beneficio, las tendencias de estos
beneficios, el crecimiento del motor del modelo capitalista, abordando aspectos de
condiciones y factores para la obtención de dichos beneficios y los modelos de
crecimiento económico; aplicación de estudio de algunos ejemplos prácticos de
tendencias de crecimiento.
Desarrollo
La economía agrícola se caracteriza, como su nombre implícitamente lo insinúa, por la
administración y desarrollo de la agricultura, el uso de la tierra, para sacarle su mayor
provecho, primero en la alimentación de las personas y luego en su comercialización para
generar riqueza, crecimiento y prosperidad. La economía agrícola se centra por supuesto
en las regiones y países que fueron bendecidos con los recursos naturales y su riqueza
de pisos térmicos que les permite desarrollar este campo productivo relacionado con la
tierra, como las frutas, el trigo, las legumbres.
La economía agrícola le aporta beneficios de alimentación a los individuos, de materia
prima a las empresas que se sirven de la agricultura en su estado natural o mediante su
procesamiento para la generación de nuevos productos como la gasolina o el aceite, y a
los gobiernos le aporta el beneficio de empleo por ser un sector que lo utiliza en forma
intensa, y en la generación de riqueza porque es un bien que se puede vender y
comercializar.
La economía agrícola aspectos y caracteristicas se ha movido entre dos polos
opuestos, el de ser una actividad muy importante y a la vez generar dependencia y
subdesarrollo. La importancia de la economía agrícola se encuentra en que el sector
alimentario satisface las necesidades básicas de las personas, y la dependencia de la
economía agrícola es que por su relación estrecha con la tierra y de lo rural entonces por
lo general se concentra su producción en los países subdesarrollados, con mano de obra
barata y en algunos casos relacionada con la esclavitud.
Por tratar la economía agrícola con un bien relacionado con el suelo y subsuelo como
son las siembras y sembrados, indispensable para alimentar a la población que es una
necesidad primaria, entonces la economía agrícola es controlada por el gobierno y los
estados en forma centralizada, con tendencia a la planificación y a la programación que
permita renovar los recursos y la producción todo el tiempo, a fin de garantizar la
estabilidad de este bien vital. En una segunda etapa y una vez el consumidor interno ha
sido satisfecho, la economía agrícola pensará en su comercialización e intercambio con
otros bienes y servicios que les suplan otras necesidades en los campos de la tecnología
y el consumo de bienes y servicios fabricados y más elaborados.
La economía agrícola por su alta dependencia de la tierra y sus grandes extensiones,
puede generar desequilibrios cuando los pequeños productores son reemplazados por los
latifundios los cuales concentran el poder y eliminan los pequeños emprendimientos, en la
búsqueda de lograr mayor eficiencia y aporte de la tecnología. Adicionalmente, factores
ajenos y externos de difícil control como los cambios climáticos y las inundaciones o
sequías, afectan la producción de la tierra, la recolección de sus productos y de la
economía agrícola, generando quiebras, hambre y desplazamiento.
La época feudal: contexto económico y social
La palabra feudalismo tiene su origen en el término feudo. Un feudo no era más que
el territorio que los nobles recibían de los reyes, como pago por su servicios, durante el
Medievo. Por tanto, esta práctica puede señalarse como una de las bases sobre las que
se configuraría el feudalismo.
El nacimiento del feudalismo se sitúa en el momento en que se desintegró el Imperio
Carolingio. En tal situación, los monarcas comenzaron a tener serias dificultades para
defender sus posesiones. Ello condujo a que los reyes que reinaron tras la caída del
Imperio Carolingio se viesen obligados a buscar el apoyo de nobles, especialmente
condes y marqueses, a cambio de ceder parte del poder regio, así como tierras en los que
tendrían un poder casi absoluto: los feudos.
Durante estos momentos, se puede detectar como se produce una crisis de poder y se
expande la sensación de inseguridad. De forma paralela, el comercio y
la industria entran en una grave crisis y la economía pasa a ser, básicamente, de
subsistencia. La posesión de tierras pasa a convertirse en el elemento clave para
determinar el poder que cada individuo ostenta.
La estructura social, basada en el nivel social que se ocupa, se configuraba a partir de la
práctica del vasallaje y de la servidumbre. El vasallaje, que era un pacto que se establecía
entre nobles, es decir, hombres libres, era la protección que un hombre poderoso ofrece a
otro con menos poder, a cambio de lealtad y ayuda militar. La servidumbre, por su parte,
era la relación que existía entre un campesino en relación con su señor feudal. El
campesino quedaba obligado a trabajar las tierras y a vivir dentro del señorío, a cambio
de cierta protección.
Las características del sistema feudal
Entre las principales características que podemos destacar del sistema feudal, podemos
destacar las siguientes:
 División social, con fuerte jerarquización, en dos estamentos: señores
(privilegiados) y vasallos (no privilegiados). Entre los señores se encontraban
nobles y clero. El pueblo llano conformaba el estamento no privilegiado, es decir,
la población que producía y pagaba impuestos a los señores, a cambio de,
teóricamente, protección física y espiritual.
 Desaparición de un poder central y expansión de feudos que asumían funciones
estatales: legislación, impuestos y justicia.
 La lealtad del vasallaje configuró un sistema de dependencia personal entre
individuos. Esta lealtad personal sustituyó a lazos basados en estados o
estructuras políticas territoriales.
 La vida rural se intensificó, gracias al papel preponderante de las tierras en la
economía. Consecuentemente, el mundo urbano quedó reducido a su mínima
expresión, en un proceso de desurbanización que se inició en los últimos tiempos
del Imperio Romano.
 La Iglesia Católica se consolidó como un actor de primer orden política, social,
económica y culturalmente, con un importante poder terrenal, basado en sus
posesiones territoriales y en el prestigio adquirido.

Entre los avances podemos destacar la mejora de los molinos de agua, que se
generalizaron; en la Península Ibérica, bajo dominio musulmán, se perfeccionaron las
técnicas de irrigación, con extensas redes de acequias. También se mejoraron los
métodos de enganche para los animales, lo que facilitó el cultivo. El barbecho se extendió
por el centro de Europa, lo que permitió, mediante la rotación del suelo, una mayor
eficiencia en la producción agrícola.
Estos avances que, poco a poco, se desarrollaron y expandieron por Europa, significaron
un aumento de la producción. Con ello, se pusieron las bases para que se produjese un
aumento demográfico, parejo a una producción cada vez
mayor.
La economía feudal se caracteriza por la presencia de
unos terratenientes o dueños de las tierras, alrededor de
los cuales se organizan los trabajadores o vasallos, los
arrendadores o siervos y los colonos. La tierra permite el
desarrollo de la agricultura, la explotación de los
minerales y el pastoreo de animales, actividades
sobresalientes en la economía feudal, en donde unos
pocos tenían el control y los demás trabajaban para ellos.
La economía feudal surge como reacción al poder supremo de los reyes quienes ya no
podían controlar y administrar las extensiones de las tierras cada vez más ampliadas por
las conquistas y nuevos dominios. En la economía feudal sigue el poder centralizado y en
unos pocos, pero comienza la descentralización paulatina por regiones gobernada por los
feudales quienes se encargaban de la explotación de la tierra y consumo de los bienes
obtenidos. En la economía feudal el comercio era exiguo y muy poco desarrollado.
La economía feudal aporta beneficios de organización de la explotación de los recursos
naturales, estableciendo lineamientos y directrices bajo el mando de los feudales o
dueños de las tierras, quienes al mismo tiempo brindaban trabajo y protección a los
trabajadores, y luego sistemas rudimentarios de pequeñas manufacturas denominadas
artesanías, que por lo general eran más esfuerzos individuales que comunitarios o
colectivos. La economía feudal aporta los medios para desarrollar y explotar la agricultura
y la minería a una mayor escala.
4) ¿Qué diferencias existen entre la economía feudal y la capitalista?
La economía feudal se orienta a los sectores rurales y a los productos provenientes de la
tierra, mientras que la economía capitalista se desarrolla en las ciudades y en los
productos manufacturados generados en las industrias. La economía feudal es de
tendencia centralizada e individualista mientras que la economía capitalista persigue la
descentralización y el trabajo colectivo. La economía feudal realiza muy poco comercio
mientras que la economía capitaliza florece con el comercio y el mercado.La economía
feudal tiene su origen y residencia en la época de la Edad Media, iniciando en el siglo V y
evolucionando después del siglo X, momento en el cual se da inicio al comercio de los
productos agrícolas, luego de los textiles y artesanías, hasta lograr su máxima expresión
económica, artística y en todo nivel en la época del Renacimiento.
Economía en el imperio Romano

Monedas de plata del Imperio romano en el Museo Arqueológico de Samsun, en Turquía.

Renta per cápita estimada hacia el 1 d. C. para diferentes regiones del imperio, Italia y la
región oriental del imperio tenían mayor renta per cápita. 5
Artículos principales: Economía en la Antigua Roma y Ruta de la seda.
La economía del Imperio romano era la propia de un imperio esclavista; los esclavos
trabajaban, obviamente sin remuneración alguna, lo cual producía una enorme riqueza.
Las diferentes ciudades y provincias estaban conectadas por una red de comunicaciones,
vías y puertos, que fomentaban el comercio notablemente.
Aunque la vida se centraba en las ciudades, la mayoría de los habitantes vivían en el
campo con un buen nivel, donde cultivaban la tierra y cuidaban el ganado.
Los cultivos más importantes eran el trigo, la cebada, la viña y los olivos, también árboles
frutales, hortalizas y legumbres. Los romanos mejoraron las técnicas agrícolas
introduciendo el arado romano, molinos más eficaces, como el grano, el prensado
de aceite, técnicas de regadío y el uso de abono.
Desde el punto de vista económico, la base agrícola varía bastante según las zonas.
 En el Valle del Po predominaba el pequeño campesinado que convivía con los
grandes dominios. El cultivo de cereales, cultivo idóneo para la zona, tiende a
desaparecer.
 El Ager Galicus y el Picenum es una tierra de pequeños campesinos surgidos de
la distribución de tierras por el Estado.
 Etruria y Umbría son tierras de ciudades, cuya organización dificulta el progreso
del campesinado.
 En el Lacio, País Marso y País de los Sabélicos la situación es similar a la de la
propia Roma.
 En Italia del Sur las ciudades están arruinadas y existe poco campesinado.
 En el Samnio hay una despoblación notable y las ciudades están también
arruinadas.
 En Campania y Apulia las antiguas ciudades han quedado arruinadas, y los
repartos de tierras, en general no prosperaran. En parte de Campania las tierras
eran Ager Publicus y solo se dejaban a su ocupante a título de arrendatario por
tiempo limitado.
En el Brucio y Lucania el poblamiento es débil y la agricultura apenas progresa.
ECONOMIA ARTESANAL
El artesano es una figura vital en las comunidades medievales; ya que la mayoría de ellas
deben procurarse sus propios aperos de labranza, paños y los útiles cotidianos.
Desde el siglo XI los artesanos comenzaron a agruparse en cofradías de ayuda mutua.
Estas cofradías estaban alentadas por la Iglesia y consagradas a un santo o virgen. Las
cofradías comenzaron a reglamentarse por estatutos, algunos de ellos privilegiados, y
acogían artesanos de distintos oficios. Paralelamente se crearon los gremios, con
artesanos del mismo oficio, o de oficios complementarios, que reglamentaron la
producción y el aprendizaje. Los reglamentos de los gremios regulaban desde cómo y con
qué se debían hacer los productos, hasta los precios. Se intentaba evitar el fraude y la
competencia irresponsable. Cada gremio tenía sus maestros, inspectores y cajeros,
elegidos cada uno o dos años.
El aprendizaje del oficio también estaba regulado, y había tres categorías: aprendiz,
oficial y maestro. Las condiciones del aprendiz estaban pactadas. El aprendiz lo era
durante un periodo concreto, de tres a ocho años. Una vez superado el período se
convertía en oficial y podía ejercer el oficio por su cuenta o por cuenta ajena. El oficial
podía pasar a ser maestro superando un examen, que consistía en la presentación una
obra maestra que acreditase su dominio del oficio.
Los gremios más poderosos tendieron a controlar el gobierno de la ciudad, y a tener un
reglamento privilegiado, con sus propias leyes y sus jueces.
La mayoría de los ingenios que permitían transformar los productos agrarios para su
consumo eran de propiedad señorial.
La industria textil fue una de las más prósperas, de una importancia casi tan grande
como la agricultura. Además, implicaba a numerosos oficios, desde el ganadero hasta el
tintado. Destacaron los paños florentinos y flamencos. Los paños eran, generalmente, de
lana o piel; la seda era un artículo de lujo; pero también sobresalieron los paños
de lino y cáñamo. En torno a la industria textil se desarrollaron los tintes, como el glasto,
el alumbre, etc.
De importancia vital fue la minería, sobre todo metálica, que proporcionaba hierro para la
labranza. Los productos principales serán: el hierro, el estaño, el cobre, el mercurio o
azogue y el plomo. Las minas solían ser de propiedad real.
Fue de destacar la industria de la construcción, que nos dejó iglesias, catedrales,
monasterios, lonjas, casas gremiales, castillos, puentes, murallas, etc. Las técnicas de
construcción tuvieron una evolución impresionante, desde el arte prerrománico hasta el
gótico. Este será un oficio de especialistas, donde la división del trabajo está más
asentada.
Es en la Edad Media cuando comienza a desarrollarse la burguesía, y un
incipiente capitalismo, que es plenamente feudal, como el resto de la sociedad. En cuanto
se recuperó el comercio apareció el interés por acumular dinero, incluso con la patente de
corso.
El comercio
Uno de los tópicos más arraigados de la Edad Media es que el comercio desapareció
totalmente. Nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que la actividad comercial
disminuyó, sobre todo la internacional de productos de poco valor añadido, ni mucho
menos desapareció. Lo que ocurría era que, en gran medida, las rutas comerciales no
estaban en manos cristianas, sino musulmanas. El comercio siguió siendo importante, en
productos no ubicuos, como la sal o los metales, y los artículos de lujo, de alto valor
añadido. El comercio a larga distancia está abierto, pero es escaso. Este comercio se
organiza en torno a dos ejes fundamentales: el Mediterráneo y el Báltico e interior del
continente. Después de las oleadas de las invasiones el comercio se recupera, en los
siglos VI y VII. Es la época de esplendor de Bizancio. A partir del siglo X el comercio
vuelve a tener un auge importante.
Desde el siglo XII mejoran notablemente los métodos de navegación, por la adopción de
la brújula, el astrolabio y el timón fijo. Además, la capacidad de carga de las cocas, barcos
mercantes, aumentó. La carabela, con sus 300 toneladas de carga, no fue inventada
hasta el siglo XIV. Por otro lado, siempre fue muy importante la navegación fluvial. Todas
las grandes ciudades de Europa tenían puerto, pero las nuevas técnicas facilitaban la
navegación de altura. Constantinopla y Alejandría eran los grandes puertos comerciales
internacionales del Mediterráneo.
El comercio internacional estuvo dominado por musulmanes, genoveses y venecianos.
Genoveses y venecianos comerciaban, desde el siglo XI, sobre todo con Bizancio, pero
también con Asia, a través de los musulmanes. Los productos más transportados fueron
los metales y los paños, sobre todo de Flandes, Francia e Inglaterra; y las especias
asiáticas. A lo largo de la Edad Media, los musulmanes pierden el dominio del
Mediterráneo en favor de Aragón.
Pero el comercio no sólo se centró en torno al Mediterráneo. En el Atlántico norte y el
Báltico se creó otro importante eje comercial, donde dominaban el comercio flamencos y
normandos, desde el siglo XII. Desde aquí partían rutas fluviales (Rin, Danubio) y
terrestres que llegaban a Novgorod y Kiev, y de allí a Asia. Otras rutas importantes
comunicaban el Atlántico norte con la península ibérica. A través del sur de Francia, por
el Ródano, se comunicaban estos dominios comerciales.
Muy fructífero fue, también, el comercio entre musulmanes y cristianos en la península
ibérica, que conectaba las rutas musulmanas con las cristianas.
Fue en el ámbito del comercio del Báltico donde las ciudades portuarias firmaron un pacto
de amistad y mutua libertad de comercio. El primer pacto lo firmaron las ciudades de
Lübeck y Hamburgo en 1230, pero a él se fueron adhiriendo otras ciudades. En 1247 se
había creado la Hansa, una asociación de mercaderes que se unió para fomentar el libre
comercio, terminar con la piratería y defenderse de los príncipes de las ciudades que
querían poner impuestos de paso. La Hansa perduraría hasta 1669, y llegó a contar con
200 ciudades asociadas, del entorno báltico.
Los mercaderes que establecían relaciones en diferentes ciudades velaban por sus
intereses a través de los consulados. Los consulados organizaban las relaciones
comerciales, tenían sus jueces, y procuraban infraestructuras, en los puertos, a los
comerciantes.
El comercio al por menor se organizó en torno a un sistema de ferias y
mercados locales en distintas ciudades. El mercado, o la feria, era una concesión real,
que se desarrollaba en unos días concretos. Los mercados se montaban en planicies, o al
pie de las murallas y puertas de las ciudades, ya que no había lugares abiertos dentro,
aunque en ciudades importantes,
como Barcelona, Valencia, París, Génova o Florencia se edificaron lonjas para albergar el
mercado. Los días de mercado eran la oportunidad de hacer compras de lo que no se
podía proveer el campesino. Los mercados estaban gravados con impuestos, que recibía
el Señor. Se podían encontrar productos foráneos que traían los buhoneros, pero
fundamentalmente se vendían productos de la tierra.
La feria fue un mercado más importante, que se hacía en determinadas fechas señaladas.
Las transacciones de las ferias eran más cuantiosas, y se compraban cosas que durarían
todo el año. Tuvieron ferias
importantes Brujas, Ypres, Lille, Champaña, Beaucaire, París, Fréjus, Amberes y Medina
del Campo. En Amberes y Brujas se creará la primera bolsa de valores (siglo XV); en
Medina del Campo (siglo XIII) se inventará la letra de cambio, o de feria, desarrollada
luego en Italia, y en torno a ellas aparecen las instituciones financieras, de crédito y
préstamo, y el derecho mercantil.
Desde el siglo XII, se generalizan en Europa las acuñaciones de moneda, cosa habitual
en el mundo musulmán. La moneda musulmana solía tener mejor calidad que la cristiana,
y se utilizaba como moneda de intercambio internacional, habitualmente.
En 1401 se crea en Barcelona el primer banco europeo: la Taula de Canvi. En el 1402 se
abren establecimientos parecidos en Fráncfort, en Génova en el 1407. Los banqueros
italianos, como los Medici, se hicieron con la hegemonía de la banca, para lo que
implicaron a sus familiares en el negocio, lo que les permitía tener abiertas sucursales en
diferentes ciudades.
La falta de una definición aceptada con cierta ecuanimidad no ya a nivel mundial, sino
incluso europeo de lo que se entiende como artesanía, dificulta y hasta puede decirse que
impide abordar con rigor la economía de los trabajadores especializados en esta
actividad: los artesanos. Pero en cualquier caso, pueden tener interés algunas reflexiones.
Si partimos de la genérica definición de considerar como artesanos a los que producen
bienes con su sello personal, para lo que utilizan fundamentalmente sus manos, reducida
participación de maquinaria y que pueden emplear a escaso número de trabajadores, es
evidente la dificultad para conocer a los que actividades como los peluqueros que son
considerados como artesanales en algún país europeo entre nosotros difícilmente se les
concede esta condición o que no lo sean los jóvenes que en nuestras calles o plazas
venden artículos de adorno general personal.
Estamos pues ante un conjunto de trabajadores dispersos geográficamente que utilizan
tecnologías muy variadas y que tienen también economías diferentes. Además se trata de
un colectivo de edad media comparativamente avanzada y sin que a pesar de los
esfuerzos de diversas instituciones de nuestro país existan enseñanzas específicas
regladas o no, que garanticen en alguna medida, su continuidad.
En economía siempre hay dos cuestiones clave, que hay que responder: ¿qué es lo que
hay que fabricar y a quién lo vendemos?. La primera de las cuestiones, parece resuelta, al
menos no se plantean especiales problemas. Nuestros artesanos saben fabricar los
bienes de su especialidad y lo hacen bien como se pone de manifiesto en las distintas
ferias que regularmente se celebran. Las ineficacias, si las hubiera, deberían trasladarse
al precio, quien en artesanía y dentro de unos límites los satisface el comprador, ya que la
comparación entre artículos es más difícil que en los productos fabricados en serie.
La cuestión clave en la economía de los artesanos es la venta. Casi sin canales de
comercialización especializados en la artesanía de nuestro país, el fabricante de estos
bienes se encuentra sin opciones para dar a conocer su oferta, y bastante indefenso ante
el cliente a la hora de fijar el precio, aunque existen excepciones de alguna importancia.
Las ferias y exposiciones y las ayudas económicas que se conceden a los asistentes son
valiosas y contribuyen al sostenimiento de los artesanos, pero no dejan de ser una
especie de auxilios a la supervivencia.
Una política más activa de nuestras instituciones que debería abarcar a corto plazo, sobre
todo la comercialización, requiere el conocimiento detallado de lo que se está haciendo o
s ha hecho en otros lugares para tratar de adaptarlo a nuestra situación, pero condición
previa es la unión de los principales afectados, los artesanos, para establecer, junto con la
administración, las medidas (y no solo las ayudas fiscales) que aseguren un futuro al
sector.
Lo cierto es que una parte importante de nuestros artesanos, son jubilados que completan
sus ingresos económicos, trabajando en el oficio "de toda la vida" o aplicando las
tecnologías que dominan a otras fabricaciones. No faltan tampoco los dedicados a
actividades artesanales como un medio de vida o los que lo hacen como "hobby",
completando otras actividades.
Pero lo que es preocupante, es la falta de jóvenes, aunque también hay excepciones, que
se inicien en la fabricación de productos artesanales y la carencia de escuelas o de
centros de formación, sean reglados o no. Es cierto que es muy difícil competir con las
opciones que hoy ofrece nuestra economía a los jóvenes, pero sin ellos los nuevos
artesanos, el futuro es como mínimo oscuro.

1. Capitalismo

Maquinaria de una empresa capitalista del siglo XIX.


El capitalismo es un orden o sistema social y económico que se encuentra en constante
movimiento, derivado del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como
herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido por relaciones
empresariales vinculadas a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así
como de relaciones laborales, tanto autónomas como asalariadas subordinadas libres,
con fines mercantiles En el capitalismo, los individuos y las empresas usualmente
representadas por los mismos, llevan a cabo la producción de bienes y servicios de forma
privada e interdependiente, dependiendo así de un mercado de consumo para la
obtención de recursos. El intercambio de los mismos se realiza básicamente
mediante comercio libre y, por tanto, la división del trabajos desarrolla de forma mercantil
y los agentes económicos dependen de la búsqueda de beneficio. La distribución se
organiza, y las unidades de producción se fusionan o separan, de acuerdo a una dinámica
basada en un sistema de precios para los bienes y servicios. A su vez, los precios se
forman mayoritariamente en un mercado que depende de la interacción entre una oferta y
una demanda dadas por las elecciones de productores y consumidores, y estos a su vez,
son necesarios para la coordinación ex-post de una economía basada en el intercambio
de mercancías. El origen etimológico de la palabra capitalismo proviene de la idea
de capital y su uso para la propiedad privada de los medios de producción, sin embargo,
se relaciona mayormente al capitalismo como concepto con el intercambio dentro de
una economía de mercado que es su condición necesaria, y a la propiedad privada
absoluta o burguesa El origen de la palabra puede remontarse antes de 1848 pero no es
hasta 1860 que llega a ser una corriente como tal y reconocida como término, según las
fuentes escritas de la época.
Existen diferentes apreciaciones sobre la naturaleza del capitalismo según la perspectiva
social e ideológica desde la cual se lo analice.

Características
Si bien el capitalismo no encuentra su fundador en un pensador sino en las relaciones
productivas de la sociedad, la obra La riqueza de las naciones concedió a Adam Smith el
título de fundador intelectual del capitalismo.

John Locke, con su obra Dos tratados sobre el gobierno civil, establece los principios que
posteriormente servirán para identificar el capitalismo como sistema productivo y
el liberalismo como sistema de pensamiento que lo respalda.
El capitalismo, o más concretamente los sistemas económicos capitalistas, se
caracterizan por la presencia de unos ciertos elementos de tipo socioeconómico, si un
número importante de ellos está ausente el sistema no puede ser considerado como
propiamente capitalista. Entre los factores que acaban haciendo que un sistema sea
considerado capitalista están:
 El tipo de propiedad de los medios de producción y el tipo de acceso a los factores
de producción.
 La presencia de dinero, capital y acumulación capitalista.
 La presencia de mercados de capital y mercados financieros así como el papel
asignado a los mismos.
 La existencia de salarios monetarios y una estructura de clases ligada a las
diferentes funciones dentro de la actividad económica.
 Factores macroeconómicos varios.
En términos más descriptivos, los sistemas capitalistas son sistemas socioeconómicos
donde los activos de capital están básicamente en manos privadas y son controlados por
agentes o personas privadas. El trabajo es proporcionado mediante el ofrecimiento de
salarios monetarios y la aceptación libre por parte de los empleados. La actividad
económica frecuentemente está organizada para obtener un beneficio neto que permita a
las personas propietarias que controlan los medios de producción incrementar su capital.
Los bienes y servicios producidos son además distribuidos mediante mecanismos de
mercado. Si bien todos los sistemas capitalistas existentes presentan un mayor o menor
grado de intervención estatal y se alejan por diversas razones del modelo de mercado
idealmente competitivo, razón por la cual se definen conceptos como la competitividad o
el índice de libertad económica, para caracterizar hasta qué punto difieren unos sistemas
capitalistas de otros
Capital, trabajo y régimen de propiedad
En los sistemas capitalistas la titularidad de la mayor parte de medios de producción es
privada, entendiéndose por esto su construcción sobre un régimen de bienes de
capital industrial y de tenencia y uso de la tierra basado en la propiedad privada.
Los medios de producción operan principalmente en función del beneficio y en la de los
intereses directivos. Se acepta que en un sistema capitalista, la mayor parte de las
decisiones de inversión de capital están determinadas por las expectativas de beneficio,
por lo que la rentabilidad del capital invertido tiene un papel muy destacado en la vida
económica. Junto con el capital, el trabajo se refiere al otro gran conjunto de elementos de
producción (algunos autores añaden un factor tradicionalmente llamado «tierra» que en
términos generales puede representar cualquier tipo de «recurso natural»). El papel
decisivo del trabajo, junto el capital, hacen que uno de los aspectos importantes del
capitalismo sea la competencia en el llamado mercado de trabajo asalariado.
Sobre la propiedad privada, los sistemas capitalistas tienden a que los recursos invertidos
por los prestadores de capital para la producción económica, estén en manos de las
empresas y personas particulares (accionistas). De esta forma a los particulares se les
facilita el uso, empleo y control de los recursos que se utilizan la producción de bienes y
servicios. En los sistemas capitalistas se busca que no existan demasiadas restricciones
para las empresas sobre cómo usar mejor sus factores de producción (capital, trabajo,
recursos disponibles).
Contrato libre, ganancias y movilidad social
El capitalismo se considera un sistema económico en el cual el dominio de la propiedad
privada sobre los medios de producción desempeña un papel fundamental. Es importante
comprender lo que se entiende por propiedad privada en el capitalismo ya que existen
múltiples opiniones, a pesar de que este es uno de los principios básicos del capitalismo:
otorga influencia económica a quienes detentan la propiedad de los medios de producción
(o en este caso el capital), dando lugar a una relación voluntaria de funciones y de mando
entre el empleador y el empleado. Esto crea a su vez una sociedad de clases móviles en
relación con el éxito o fracaso económico en el mercado de consumo, lo que influye en el
resto de la estructura social según la variable de capital acumulada; por tal razón en el
capitalismo la pertenencia a una clase social es movible y no estática.
Las relaciones económicas de producción y el origen de la cadena de mando —
incluyendo la empresaria por delegación— es establecida desde la titularidad privada y
exclusiva de los propietarios de una empresa en función de la participación en su creación
en tanto primeros propietarios del capital. La propiedad y el usufructo queda así en manos
de quienes adquirieron o crearon el capital volviendo interés su óptima utilización, cuidado
y acumulación, con independencia de que la aplicación productiva del capital se genere
mediante la compra del trabajo, esto es, el sueldo, realizado por los asalariados de la
empresa.
Libre mercado, empresas, competencia y trabajo.
El capitalismo se basa ideológicamente en una economía en la cual
el mercado predomina, esto usualmente se da, aunque existen importantes excepciones
además de las polémicas sobre qué debe ser denominado libre mercado o libre empresa.
En este se llevan a cabo las transacciones económicas entre personas, empresas y
organizaciones que ofrecen productos y las que los demandan. El mercado, por medio de
las leyes de la oferta y la demanda, regula los precios según los cuales se intercambian
las mercancías (bienes y servicios), permite la asignación de recursos y la distribución de
la riqueza entre los individuos.
La libertad de empresa propone que todas las empresas sean libres de conseguir
recursos económicos y transformarlos en una nueva mercancía o servicio que será
ofrecido en el mercado que estas dispongan. A su vez, son libres de escoger el negocio
que deseen desarrollar y el momento para entrar o salir de este. La libertad de elección se
aplica a las empresas, los trabajadores y los consumidores, pues la empresa puede
manejar sus recursos como crea conveniente, los trabajadores pueden realizar un trabajo
cualquiera que esté dentro de sus capacidades y los consumidores son libres de escoger
lo que desean consumir, buscando que el producto escogido cumpla con sus necesidades
y se encuentre dentro de los límites de su ingreso. Esto en un contexto teórico capitalista
es denominado cálculo económico.
La empresa por sociedad de capitales
El tipo de empresa actual suele resultar de una asociación. A principios del siglo XIX, las
empresas eran generalmente de un individuo que invertía en ellas capitales, fueran estos
propios o procedentes de préstamos, y los ponía al servicio de una capacidad técnica,
que generalmente él mismo tenía. Sin embargo, el posterior desarrollo o auge del
capitalismo demostraron claramente la superioridad de la empresa, que supera los límites
de la personalidad individual o de la continuidad familiar. Este sistema permite al mismo
tiempo agrupar capacidades que se completan y disociar las aportaciones de capital de
las aptitudes puramente técnicas, antes confundidas. Hay que distinguir dos grandes
categorías de sociedades:
1. Las de personas, constituidas por un pequeño número de individuos que aportan al
fondo social capitales, llamados (partes) o capacidades técnicas (caso del socio industrial
opuesto al capitalista), que, como son en realidad fracciones casi materiales de la
empresa no pueden ser cedidas sin el acuerdo de los copartícipes.
2. Las de capitales, en las que las partes llamadas (acciones),se consideran como
simples pruebas materiales de la aportación de cierto capital por los asociados, en
general numerosos y tienen por tanto la posibilidad de transmitirse o negociarse
libremente en la bolsa de valores.
Crecimiento económico
Teóricos y políticos han enfatizado la habilidad del capitalismo para promover
el crecimiento económico buscando aumentar los beneficios, tal como se mide por
el Producto Interno Bruto (PIB), utilización de la capacidad instalada o calidad de vida. Sin
embargo, debe notarse el análisis de la tasa de crecimiento ha revelado que el progreso
técnico y causas no asignables a la intensividad del capital o la asignación de trabajo,
parecen ser responsables de gran parte de la productividad (ver productividad total de los
factores). Igualmente los sistemas de economía planificada lograron entre 1945-1970
tasas muy superiores a la mayor parte de países capitalistas. Aun dejando a un lado el
peso de los diferentes factores en el crecimiento económico, la posible benéfica influencia
de la organización capitalista de la producción ha sido históricamente el argumento
central, por ejemplo, en la propuesta de Adam Smith de dejar que el libre mercado
controle los niveles de producción y de precio, y distribuya los recursos.
Organizaciones por interés individual
De acuerdo con los argumentos de los defensores del capitalismo, cada uno de los
actores del mercado actuaría según su propio interés; por ejemplo, el empleador, quien
posee recursos productivos y capital, buscaría maximizar el beneficio económico por
medio de la acumulación y producción de mercancías. Por otra parte, los empleados,
quienes estarían vendiendo su trabajo a su empleador a cambio de un salario; y, por
último, los consumidores, que estarían buscando obtener la mayor satisfacción o utilidad
adquiriendo lo que desean o necesitan en función a la calidad del producto y de su precio.
De acuerdo con numerosos economistas, el capitalismo podría organizarse a sí mismo
como un sistema complejo sin necesidad de un mecanismo de planeamiento o guía
externa.
Liberalismo y papel del Estado
La doctrina política que históricamente ha encabezado la defensa e implantación de
este sistema económico y político ha sido el liberalismo económico y clásico del cual se
considera sus padres fundadores a John Locke, Juan de Mariana y Adam Smith. El
pensamiento liberal clásico sostiene en economía que la intervención del gobierno debe
reducirse a su mínima expresión. Solo debe encargarse del ordenamiento jurídico que
garantice el respeto de la propiedad privada, la defensa de las llamadas libertades
negativas: los derechos civiles y políticos, el control de la seguridad interna y externa
(justicia y protección), y eventualmente la implantación de políticas para garantizar el libre
funcionamiento de los mercados, ya que la presencia del Estado en la economía
perturbaría su funcionamiento. Sus representantes contemporáneos más prominentes
son Ludwig von Mises y Friedrich Hayek por parte de la llamada Escuela austríaca de
economía; George Stigler y Milton Friedman por parte de la llamada Escuela de Chicago,
existiendo profundas diferencias entre ambas.
Tipos de sistemas capitalistas
Como se ha indicado anteriormente, existen distintas variantes del capitalismo que se
diferencian de acuerdo a la relación entre el mercado, el Estado y la sociedad. Por
supuesto, todas comparten características como la producción de bienes y servicios por
beneficio, asignación de recursos basada principalmente en el mercado, y estructuración
en torno a la acumulación de capital. Es importante destacar que entre los círculos ligados
a la Escuela austríaca de economía se conoce como «capitalismo» a su variante más
pura, el laissez faire.39 Otros defensores del capitalismo han adoptado visiones del
capitalismo más moderadas y más matizadas con respecto a su implementación práctica.
Algunas de las formas de capitalismo históricamente existentes o propuestas son:
 Mercantilismo y proteccionismo
 Laissez faire y capitalismo deregulado
 Capitalismo corporativo
 Economía social de mercado
 Economía mixta
En gran medida en la mayoría de países modernos predominan formas de capitalismo
más cercanas a las dos últimas formas, la economía social de mercado y la economía
mixta. El mercantilismo y el proteccionismo parecen casi universalmente abandonados
aunque tuvieron su auge durante los siglos XVIII y XIX.
Conclusión
 La renta del suelo no es más que la parte creada por los asalariados en la
agricultura y que esta es plusvalía y quienes se apropian de ella son los dueños de
la tierra.
 Por renta de suelo también podemos distinguir: renta feudal esta incluye: renta en
especie, renta trabajo y renta en dinero por otro lado está la renta capitalista la
cual incluye dos tipos: renta diferencial y renta absoluta.
 Las relaciones capitalistas de producción en la agricultura están desarrolladas de
forma tal que el propietario privado que da sus tierras en arriendo y recibe la renta
del suelo; al arrendatario capitalista que utiliza la tierra arrendada este a su vez
invierte su capital y obtiene ganancias; las relaciones se establecen en la
agricultura entre las clases fundamentales de la sociedad burguesa.
 El régimen capitalista en la agricultura se caracteriza por el hecho de que la tierra
como condición de producción se encuentra separada de su propietario, el
desarrollo del capitalismo en la agricultura está sujeta a la acción de leyes
generales del modo capitalista de producción.
 La agricultura en el capitalismo se encuentra a la zaga del desarrollo con respecto
a la industria. El desarrollo de la actividad agrícola es más lento que el de la
industria; esto se ve reflejado en el desarrollo desigual de la ciudad y el campo.
 A través de los años se han producido importantes cambios en cuanto al
comportamiento de los consumidores, ello a su vez generan una demanda
creciente de productos alimenticios; por otro lado en el sector de la distribución se
han producido cambios significativos.
 La globalización de la economía y de los mercados hace que la tecnología
aplicada sea muy similar en los diferentes países ya que hace unas décadas la
tecnología apropiada para países desarrollados era muy diferente.
 Las transformaciones tanto en la agricultura como en la ganadería se han
aumentado tanto al mercado urbano como global siendo ellas, concentración de la
propiedad de la tierra en menos propietarios, aumento de la dependencia y el
gasto en soluciones tecnológicas por manos de las multinacionales, productoras
similares, maquinaria , fertilizantes entre otros.
 El medio ambiente el cual desempeña un papel significativo, siendo este el
espacio donde se desarrolla la vida sino que también abarca seres vivos, objetos,
agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos.
 La economía agrícola como rama de la economía que estudia la especificidad del
sector agropecuario y sus múltiples interrelaciones con el conjunto de la economía.
 La realización de mejoras en agricultura y uso de tierras es fundamental para
alcanzar la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza y un desarrollo
integral sostenible.
 Los procesos económicos a nivel mundial están adecuados a una sucesión de
cambios que se generan según diversos factores, lo que sugiere que la economía
sea de carácter flexible que se adapte a dichos cambios. Como consecuencia de
los cambios que se generan y la rapidez con la que se presentan, se debe estar
preparado, para afrontar estos retos a nivel económico con medidas útiles y
eficientes que puedan solventar un escenario adverso si este se presenta.
Bibliografía

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 http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-
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agricola/agricultura-y-economia-agricola2.shtml
 https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_agr%C3%ADcola