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Lo que falta es más acceso a la tecnología

Cuarta revolución industrial: el momento es ahora

PERIODICO EL ESPECTADOR Tecnología


24 Mar 2017 - 6:01 PM
Gary Coleman

Robótica, inteligencia artificial (IA), sensores, impresión 3D, nanotecnología e


informática cuántica. De eso se trata y ya está en marcha. ¿No lo ha notado?

Istock

Si todavía sigue hablando de la cuarta revolución industrial (4RI) como teoría, lo invito
a descubrir por qué esta es una realidad. Con la transformación digital de la
fabricación ya bastante adelantada, lo único que le falta a la siguiente revolución
industrial es un acceso más amplio a las tecnologías exponenciales: robótica,
inteligencia artificial (IA), sensores, impresión 3D, nanotecnología e informática
cuántica. Estas tecnologías, ahora más asequibles y de tamaño más manejable, hacen
que la cuarta revolución industrial ya esté en marcha.

Contemple las siguientes estadísticas. Los 4.900 millones de artículos conectados por
medio de la internet de las Cosas (IoT, según sus siglas en inglés) en 2015, alcanzará
los 25.000 millones en 2020. Se espera que las tecnologías de fabricación avanzadas
se dupliquen a un valor de $85.000 millones a nivel mundial para 2019. Inversiones de
capital en robótica e inteligencia artificial (IA) con un crecimiento mayor al 70 % desde
el año 2011.

En términos de innovación, el diseño y la prueba de ideas es mucho más sencillo con


las tecnologías avanzadas, posibilitando así un ciclo de innovación acelerado. Una de
las principales compañías automotrices está utilizando la realidad virtual para hacer
pruebas de nuevos diseños casi en tiempo real, en vez de esperar por los prototipos
físicos. Los datos recopilados por medio de los sensores en continua proliferación
pueden ser analizados utilizando el aprendizaje de máquina y el análisis predictivo –lo
cual permite a los innovadores evaluar mejor el potencial impacto de sus ideas. Lo que
además se está convirtiendo en una oferta empresarial en sí. Un sitio web de
propiedades de finca raíz puede utilizar sus datos para analizar y predecir los precios
de vivienda. Una empresa de semillas puede usar su investigación acompañada de
modelamiento predictivo para suministrar recomendaciones especializadas de
siembra. Esta capacidad exponencial puede incluso llegar a transformar a los
productores de bienes en proveedores de información y así permitirles a otros entrar
en un campo con un capital de inversión bajo.
Si no está seguro de si ha llegado o no la cuarta revolución industrial sólo observe
cómo están reaccionando los países y las regiones alrededor del mundo:

· El gobierno chino recién lanzó la iniciativa “Hecho en China 2025, con el objetivo de
hacer de China un gigante de fabricación en 10 años, utilizando tecnologías
avanzadas como la robótica, sensores e inteligencia artificial para enfocarse en la
automatización y los sistemas digitales que optimizan los controles de procesos y
reducir la dependencia en mano de obra de bajo costo en la fabricación.

· En África, las tecnologías exponenciales están aportando en áreas como la


agricultura y la salud. Ya más del 70 % de los agricultores africanos han utilizado la
tecnología de la información y comunicaciones, con un 90 % de ellos experimentando
una mayor producción. El Código 8, inventado por cuatro ugandeses, utiliza un
dispositivo de sensor en un teléfono inteligente para diagnosticar malaria sin muestra
sanguínea. Y un mayor acceso a la impresión 3D les permitió a los cirujanos
sudafricanos “crear” un implante maxilar en casos donde las opciones convencionales
eran muy costosas.

· Los emprendedores latinoamericanos que están navegando los mares de tecnologías


exponenciales incluyen ONG como Po Paraguay, la cual utiliza la impresión 3D para
crear prótesis de brazos y manos, y un startup brasileño llamado Strider, que utiliza big
data y sensores en aplicativos móviles para permitir a los agricultores monitorear sus
cultivos y a los ganaderos hacer seguimiento y gestionar su ganado. Estos esfuerzos
han sido respaldados por inversiones a lo largo y ancho de Latinoamérica para
promover y acelerar los startups tecnológicos. México cuenta ya con más de 100
incubadoras, 20 agilizadoras y una gran cantidad de plataformas de crowdfunding. El
gobierno brasileño apoya a los emprendedores tecnológicos hasta con US$100.000 en
subvenciones, y Startup Chile amplió recientemente su financiamiento para ofrecer
US$100.000 adicionales a firmas tecnológicas.

Pero aun cuando es claro que la 4RI ya llegó, descubrir su potencial para fomentar la
productividad y estimular el crecimiento es otra historia. Por el momento la mayor
amenaza a la 4RI es la falta de personas que puedan diseñar, construir y mantener las
tecnologías exponenciales. Las grandes empresas tecnológicas ya están luchando por
el talento, algunas están ya financiando centros académicos y catedráticos para
cultivarlo. Este tipo de mentalidad va a ser esencial dado el desbalance de habilidades
actual en el mundo, lo que hace referencia a que no hay suficientes trabajadores con
las habilidades adecuadas. En Sudáfrica, entre los empleadores que dicen tener
dificultades para llenar las vacantes, 47 % citan una falta de competencias
tecnológicas o habilidades exactas, y 46 % citan una falta de solicitantes calificados o
no hay solicitantes en general. En Colombia, por ejemplo, existe un déficit de 15.000
ingenieros profesionales en software y telecomunicaciones, que podría aumentar a
90.000 para 2018. Incluso en Estados Unidos se estima que habrá 1,4 millones de
ofertas laborales para especialistas informáticos para 2020 y sólo suficientes
egresados para cubrir el 30 % de la demanda.

Si la 4RI realmente se va a materializar, en el sentido que produzca la siguiente ola de


innovación y crecimiento económico, se deben abordar desafíos como el talento. Con
el ritmo del cambio y la disrupción social y empresarial que es tan acelerado hoy en
día, las economías no pueden darse el lujo de enterrar sus cabezas en la arena con
relación a la 4RI. La oportunidad que esta representa es demasiado valiosa. El
momento de formar parte de la revolución es ahora.

*Director general de Industria Global y asesor sénior de clientes, Deloitte.


Colombia, en la cuarta revolución industrial

Economía
18 Jun 2016 - 8:44 PM
Edwin Bohórquez Aya / Enviado especial Medellín

El Foro Económico Mundial, versión Latinoamérica, puso el debate de la tecnología


sobre la mesa. Ya hay casos de éxito, persisten los retos en la regulación y hay críticos
que dicen que el país está en pañales. La realidad es que ya está en la palma de su
mano. ¿La ha notado?

Winston Haddkins tiene 71 años y pesca con tecnología en las aguas de La Boquilla,
en la costa bolivarense. / Cortesía

Imagine a un pescador artesanal en su pequeña balsa. Imagine sus manos curtidas y


cortadas por la red. Ampolladas y quemadas. Imagine que hoy sale de madrugada
pero la subienda es esquiva y amarga. Imagine siete días, al sol y al agua, con tres
pescados brincando en la madera. Imagine, sólo imagine. Ahora, visualice a ese
mismo pescador, después de capacitarlo en el uso de tecnología, con tableta en mano,
leyendo la información que le da el cruce del viento con la corriente del mar. Sale sólo
tres días a la semana y tiene un 15 % más de animales en sus manos. Así se ve la
cuarta revolución industrial o Industria 4.0 entre la gente de a pie, que está cambiando,
por completo, los hábitos de la sociedad. Ese pescador se llama Winston Haddkins,
tiene 71 años, pesca en las aguas de La Boquilla, la costa bolivarense, un rostro
visible de la nueva era industrial.

“La nueva era ha sido desencadenada por los bajos costos de la computación infinita,
los grandes avances en la tecnología digital, unidos a la convergencia de lo nuevo,
más manejable, asequible y accesible de las tecnologías exponenciales como la
robótica, la inteligencia artificial, los sensores, la impresión 3D, la nanotecnología, la
computación cuántica, etc. Creó nuevos modelos de negocio, innovadores, que están
impactando en los procesos tradicionales de negocio, en las cadenas de valor”, cuenta
Gary Coleman, uno de los expertos en la materia invitado por el Foro Económico
Mundial, versión Latinoamérica, que este semana se llevó todas las miradas del
mundo porque se celebró en Medellín, la ciudad que lleva en su espalda el rótulo de
ser la más innovadora del mundo.

Empresas de transporte compartido como Uber, banca móvil, los viajes espaciales
comerciales y la atención médica domiciliaria son algunos de los ejemplos más
populares y conocidos. Otros menos vistosos son los pequeños comerciantes en
zonas rurales de África que compran un panel solar y un teléfono inteligente barato,
activan una aplicación de banca móvil y mantienen sus tiendas abiertas muchas horas
después de que anochece, elevando sus ingresos. Son capaces de recoger dinero en
efectivo y pagar facturas en formato electrónico sin tener que tomar horas o días de
descanso para viajar a un banco físico, donde antes era obligatorio hacer todas las
transacciones.

Esto es una realidad. Ya dejó de ser un plan y está en cada uno de los teléfonos, por
más básico que sea, que usted lleva en las manos. David Luna, el ministro colombiano
de las TIC, tiene una lectura acorde. “En la última década, Colombia vivió un boom
minero-energético, hoy estamos viviendo un boom digital. Y se está viendo reflejado
en la transición del internet del consumo al internet de la producción”. Su colega, la
ministra de Comercio, María Claudia Lacouture, tiene su propia forma de verlo:
“Tenemos aplicaciones que ofrecen soluciones a la agricultura desarrolladas en
Colombia pero operando en Holanda. Hay otras que lo hacen en el sector de logística.
Estamos siendo pioneros y al mismo tiempo eficientes en la nueva industria”.

Hugo Guerrero, director regional de desarrollo de negocios de Oracle, consultado por


El Espectador, logra explicarlo en las empresas, el soporte de la economía tradicional
y de la nueva economía. “Las organizaciones exitosas son aquellas que manejan su
universo digital para analizar comportamientos, basadas en datos reales y utilizando
los conceptos de ‘computación en la nube’, con lo que pueden acceder rápidamente a
la información para tomar decisiones sobre acontecimientos reales”. Claramente son
los empresarios los que primero accedieron a ella y por eso hablan con tanta
propiedad. “Desde la revolución industrial no habíamos tenido algunos elementos que
afectaran tanto a tantos ciudadanos simultáneamente como es la digitalización, lo que
está pasando con la conectividad va a generar mucho bienestar y por eso se
denomina revolución”, apunta Alfonso Gómez, presidente de Telefónica Colombia.

Sin embargo, porque siempre hay un pero, el mayor obstáculo para esta nueva era
resulta siendo la regulación, o más bien, la articulación. Una voz autorizada para
hablar de ello es Andrés Freire, cofundador de una plataforma llamada llamada
Officenet, primer emprendedor Endeavor en la historia y hoy ministro de la
Modernización, Innovación y Tecnología de la ciudad de Buenos Aires. Y es autorizada
porque la sorpresa que trajeron a la sociedad aplicaciones como Uber y su nueva
oferta de transportar a las personas o Airbnb, la aplicación que está cambiando el
modelo de hospedarse en el mundo, tienen a todos buscando cómo convivir con ellas
en una sana competencia.

“La cuarta revolución industrial está viniendo y creo que no la estamos aprovechando
bien porque lo que hace falta, y se lo digo como ministro, es un cambio de paradigma
en la manera de pensar del Estado, dejando de pensar que este Estado puede
generar respuestas a las necesidades y pasando a entender que son los
emprendedores los que deben generar esas respuestas y entonces el Estado debe
convocar y articular a esos emprendedores para que sean los generadores de esas
respuestas”.
Ahora que está del otro lado del barco, ve las cosas de otra forma. “Creo que el
Estado tiene una cierta arrogancia en su manera de pensar, cree que tiene las
respuestas a esas preguntas en vez de verse a sí mismo como un simple articulador
de la iniciativa privada. Ese es el cambio profundo que hay que hacer y que estoy
tratando de generar. Una de las primeras cosas que hice fue convocar a los mejores
emprendedores de Endeavor, el fundador de Mercado Libre, por ejemplo, y a otros,
para que sean parte de las mesas de innovación y trabajo, que sean ellos los que nos
ayuden a pensar de una manera distinta todos los proyectos que estamos encarando
en el Estado. Esa es una de las maneras de acercarnos a ese nuevo paradigma, pero
nos falta mucho. Estamos dando los primeros pasos”.

El escenario descrito prueba que sí se está haciendo la tarea. “Son varios los ejemplos
de empresarios colombianos que sí están innovando, especialmente en el campo de
servicios con desarrollos de software, videojuegos y aplicaciones móviles que
compiten con grandes jugadores mundiales de la tecnología en mercados competitivos
como Estados Unidos y Canadá porque ofrecen cualidades técnicas y contenidos
creativos. Queda mucho por hacer y es precisamente esa la invitación que hacemos
constantemente desde Procolombia a las empresas del país, innovar y apostarle al
valor agregado para aumentar la competitividad y en consecuencia la rentabilidad y las
posibilidades de crecer”, cuenta Felipe Jaramillo, el recién llegado presidente de
Procolombia, también ejemplo de los jóvenes que han logrado sacarla del estadio con
la tecnología.

Sin embargo, Diego Molano, gerente de Innovando LLC, exministro de TIC


colombiano, lanza sus críticas. “Tenemos la tecnología en la mano, donde fallamos es
cómo la usamos. Hay que pasar del gobierno electrónico al gobierno digital. El gran
problema que tiene Colombia es que la empresa privada no usa la tecnología
adecuadamente, creen que es solo tener una página web. No, eso no es, es
transformar su modelo de negocio. Las empresas no innovan usando la tecnología,
porque este no es el fin, es la herramienta. El fin es cambiar el modelo de negocio, eso
es ser innovador. Y donde estamos peor es en el talento, porque cada profesional
debería tener algo de ingeniero. Un médico debería saber usarla para hacer
telemedicina. El país que va a ganar esta nueva revolución va a ser el que tenga el
capital humano para hacerlo”.

Bien lo decía Coleman, de Deloitte: en este nueva era “los casos (de éxito) son
pequeños, entonces el impacto total a la economía latinoamericana es relativamente
limitado. Para lograr un impacto más significativo en el crecimiento del PIB de América
Latina se tiene que invertir más dinero en la infraestructura, apostarles a la políticas
públicas de negocio amigables” y diseñar planes educativos que se enfoquen en las
nuevas demandas de los negocios. Mientras eso pasa, Winston Haddkins, el pescador
de 71 años, en medio de su trabajo artesanal, ya lo puede contar, porque hace parte
del proyecto en el que se pretende incrementar sus ingresos en 55.000 pesos
fomentando el uso de dispositivos móviles en la población. Él ya hace parte de la
cuarta revolución industrial de las pequeñas cosas.

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Foro Económico Mundial
Este articulo es de 2017 pero sirve porque las reducciones están vigentes.

INTERESES Y ARANCELES, ARMAS CONTRA LA DEBILIDAD


ECONÓMICA

Gobierno decidió suprimir arancel a los bienes de capital y las materias primas
para la industria.

El presidente Santos asistió a la clausura de la Asamblea de la Andi. En el


escenario con el presidente del gremio, Bruce Mac Master (izq.) y el presidente
de la junta directiva, Gustavo Carvajal (c).

Foto: César Alandete / EL TIEMPO


Por: Rolando Lozano
11 de agosto 2017, 10:46 p.m.

El Gobierno se apresta a dar dos empujones a la economía, y particularmente


a la industria, para enfrentar la desaceleración.

Uno es la intervención de la tasa máxima (usura) de crédito permitida por


la Superintendencia Financiera y la otra la prolongación de la reducción
de aranceles a materias primas y bienes no producidos en el país.

En el quinto mes del año (últimas cifras disponibles), la producción de la


industria tuvo un descenso del 0,6 por ciento, mientras que en igual mes
del 2016 registraba un aumento del 5,2 por ciento.

Además, sólo 15 de las 39 actividades del sector registraron variaciones


positivas en la producción real.

En los cinco primeros meses del año, agrega el Dane, la actividad


manufacturera acumula un descenso del 1,3 por ciento, muy por debajo
del nivel que se veía hace un año, cuando el indicador se ubicó en el 5,7 por
ciento. En los últimos 12 meses presentó un crecimiento, pero si se extracta la
refinación de petróleo el comportamiento de la actividad manufacturera también
es negativo.

Los analistas atribuyen la destorcida de la industria y en general el


crecimiento económico del país por debajo de lo esperado a una serie de
situaciones como la inflación, las altas tasa de interés, bajo crecimiento o
descenso en el consumo de países vecinos, que son mercados a los que
exporta Colombia, como Perú, Chile, Brasil y México.

Mauricio Hernández, de BBVA Research, dice que aunque es posible que


a este momento haya recuperación de la demanda, el sector tiene altos
inventarios que se van a tomar unos meses en colocar, y ahí sí empezará a
demandar más bienes de capital y mano de obra.

Los empresarios por su lado dijeron ayer, en el marco de la asamblea 73 de la


Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), que existe un
problema de confianza del ciudadano respecto al periodo electoral y el
posconflicto, entre otros.

Incertidumbre

Las demandas ante diferentes instancias que paralizan proyectos o las


consultas populares estarían generando incertidumbre jurídica, que detienen
los planes de expansión.

Al cierre de la cumbre de la Andi, la ministra de Comercio de Industria y


Turismo, María Claudia Lacouture, anunció que entre las medidas para
ayudar a sacar de la postración a la industria está la eliminación de
aranceles para 3.400 productos, correspondientes a materias primas y bienes
de capital, tanto para dicho sector como agricultura, y que no se producen en el
país.

La medida era temporal, pero las empresas no volverán a pagar arancel por su
importación. La norma significa 1,2 billones de pesos al año menos en pago de
aranceles.

Según reveló la funcionaria, el Gobierno firmó decreto que prorroga de


forma indefinida el arancel de 0 por ciento, para estos bienes, medida que
está vigente desde el 14 de agosto del 2015, con el Decreto 1625.

“Con la prórroga se excluyen 82 subpartidas que hoy tienen registro de


producción nacional”, sostuvo. Además, dijo, el Gobierno determinó que el 30
de septiembre se actualizará el listado de bienes que se beneficiarán con la
rebaja arancelaria, que a esa fecha no registren producción nacional.

Entre los bienes que se benefician, están máquinas como trilladoras,


ordeñadoras y tractores, transformadores, motores eléctricos, aparatos de
medición, equipos de laboratorio, insumos para la industria química y
fabricación de medicamentos, generadores, válvulas y materiales para la
construcción de vivienda, entre otros.