Está en la página 1de 4

TOMAS UN HOMBRE INCREDULO

Juan 20:19-31 Nueva Versión Internacional (NVI)

Jesús se aparece a sus discípulos


19 Al atardecer de aquel primer día de la semana, estando reunidos los discípulos
a puerta cerrada por temor a los judíos, entró Jesús y, poniéndose en medio de
ellos, los saludó.

—¡La paz sea con ustedes!

En el Verso 19 se describe de una manera muy clara la condición en la que


estaban los discípulos de Jesús nuestro señor, la palabra nos dice que
tenían miedo aún cuando habían escuchado y aprendido del hijo de Dios. No
se acordaron de lo que había dicho Jesús en Marcos 2:18.

La Duda es contraria a la Fe, y la duda produce miedo y el miedo produce


estancamiento y el estancamiento produce fracaso.

Jesús camina sobre el agua

Mateo 14:22-33 Nueva Versión Internacional (NVI)


22 En seguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y se le adelantaran
al otro lado mientras él despedía a la multitud. 23 Después de despedir a la gente,
subió a la montaña para orar a solas. Al anochecer, estaba allí él solo, 24 y la barca
ya estaba bastante lejos de la tierra, zarandeada por las olas, porque el viento le
era contrario.

25 En la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago. 26 Cuando

los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados.

—¡Es un fantasma! —gritaron de miedo.


27 Pero Jesús les dijo en seguida:

—¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.

28 —Señor, si eres tú —respondió Pedro—, mándame que vaya a ti sobre el agua.

29 —Ven —dijo Jesús.

Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús. 30 Pero, al


sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó:

—¡Señor, sálvame!

31 En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió: Diciendo

—¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Esta enseñanza nos hace valorar que lo que se aprende de la palabra se


debe colocar en práctica para que todo en lo que acciones en tu vida tendrá
un buen resultado, como así….?; es sencillo si crees aún sin haber visto y
tienes por habito el orar y accionar para que esa Fe sea sustentada en la
palabra, tu caminar diario será de Bendición porque en este tiempo has
entendido que de esta manera Dios hace conforme a lo diligente que tú
puedas ser. ……¿Ahora qué te detiene levántate? Te diría yo al ver que
muchas cosas te han dañado y que la duda te ha desenfocado del propósito
de Dios para contigo.

Juan 20:20

20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Al ver al Señor, los discípulos se
alegraron.

21 —¡La paz sea con ustedes! —repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así
yo los envío a ustedes.

22 Acto seguido, sopló sobre ellos y les dijo:


—Reciban el Espíritu Santo. 23 A quienes les perdonen sus pecados, les serán
perdonados; a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.

A cuantos les cuesta perdonar, nótese que de la manera en que disponemos


nuestro corazón para perdonar así Dios Justifica y perdona a quienes con
corazón de mansedumbre hacen tales cosas.

Jesús se aparece a Tomás

24 Tomás, al que apodaban el Gemelo, y que era uno de los doce, no estaba con
los discípulos cuando llegó Jesús. 25 Así que los otros discípulos le dijeron:

—¡Hemos visto al Señor!

—Mientras no vea yo la marca de los clavos en sus manos, y meta mi dedo en las
marcas y mi mano en su costado, no lo creeré —repuso Tomás.

Has Visto tal vez lo que Dios ha hecho en ti o en un familiar y aún así dudas
en entregar tu corazón para ser renovado hoy te muestro las manos como
señal a ti y te digo Levántate que te detiene, porque dudas si has visto la
grandeza del señor Levántate que es hora en que los hijos de Dios con la
autoridad que te ha sido dada empieces a Obrar en tu vida.

26 Una semana más tarde estaban los discípulos de nuevo en la casa, y Tomás
estaba con ellos. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró y, poniéndose
en medio de ellos, los saludó.

—¡La paz sea con ustedes!

27 Luego le dijo a Tomás:

—Pon tu dedo aquí y mira mis manos. Acerca tu mano y métela en mi costado. Y
no seas incrédulo, sino hombre de fe.

28 —¡Señor mío y Dios mío! —exclamó Tomás.


29 —Porque me has visto, has creído —le dijo Jesús—; dichosos los que no han
visto y sin embargo creen.

30 Jesús hizo muchas otras señales milagrosas en presencia de sus discípulos, las
cuales no están registradas en este libro. 31 Pero estas se han escrito para que
ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer en su
nombre tengan vida.

Mateo 28:1-20

Marcos 16:1-11

Lucas 24:1-12

Juan 20:1-10

1 ra corintios 15:1-5

Romanos 10:17