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Arthur Eddington, el hombre hizo

famoso a Albert Einstein al demostrar la


Teoría de la Relatividad
Matthew Stanley * Para BBC News

 25 mayo 2019

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Derechos de autor de la imagen Science Photo Library Image caption Einstein


(izquierda) y Eddington (derecha) solo se conocieron por primera vez años después del
final de la Primera Guerra Mundial.

Es difícil imaginar un momento en que el nombre de Albert Einstein no fuera


mundialmente reconocido.

Pero incluso después de que terminó su Teoría de la Relatividad en 1915, era casi un
desconocido fuera de Alemania. Hasta que el astrónomo británico Arthur Stanley
Eddington se involucró.

Las ideas de Einstein se habían quedado atrapadas por los bloqueos de la Primera
Guerra Mundial y aún más por un nacionalismo vicioso que hizo que la ciencia
"enemiga" no fuera bienvenida en Reino Unido.

 La nevera de Albert Einstein y la época menos conocida del científico más


famoso

Pero Einstein, un socialista, y Eddington, un cuáquero, creían que la ciencia debería


trascender las divisiones provocadas por la guerra.

Fue su asociación la que le permitió a la relatividad saltar las trincheras y hacer de


Einstein una de las personas más famosas del mundo.

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Fin de las recomendaciones.


Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Uno de los rostros más
conocidos del último siglo.

Einstein y Eddington no se conocieron durante los años de la guerra, ni siquiera


intercambiaron mensajes.

Pero un amigo mutuo de Países Bajos, que era neutral, decidió hacer pública la nueva
Teoría de la Relatividad en Reino Unido, entonces uno de los sitios claves en la esfera
científica.

Por suerte, quien recibió esa carta fue Arthur Stanley Eddington, el profesor Plumiana
en Cambridge y funcionario de la Real Sociedad Astronómica.

Eddington no solo comprendía las complicadas matemáticas de la teoría, sino que,


como pacifista, era uno de los pocos científicos británicos dispuestos al menos a
considerar la ciencia alemana.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Sir Arthur Stanley
Eddington era titular de la Cátedra Plumiana de Astronomía y Filosofía Experimental,
uno de los principales cargos académicos en el campo de la Astronomía en la
Universidad de Cambridge.

El astrónomo se dedicó a impulsar las teorías de Einstein tanto para revolucionar los
cimientos de la ciencia como para restaurar el internacionalismo entre los
científicos mismos.

Para lo último, Einstein era el símbolo perfecto: un alemán brillante y pacífico que
refutó todos los estereotipos de la guerra mientras desafiaba las verdades más profundas
de Isaac Newton.

La lucha desesperada para probar la teoría


Mientras Einstein estaba atrapado en Berlín, pasando hambre por el bloqueo y viviendo
bajo la vigilancia del gobierno por sus opiniones políticas, Eddington trataba de
convencer al hostil mundo anglófono de que un científico "enemigo" era digno de su
atención.

Escribió los primeros libros sobre relatividad, dio unas muy populares conferencias
sobre Einstein, y se convirtió en uno de los grandes comunicadores científicos del siglo
XX.
 Qué es la teoría de la relatividad de Einstein y por qué fue tan revolucionaria

Sus libros permanecieron en las listas de los más vendidos durante décadas y fue una
presencia constante en la radio de la BBC. Finalmente fue nombrado caballero por este
trabajo.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Un detalle de la Teoría de


la Relatividad General de Albert Einstein que fue mostrado en su totalidad por primera
vez en la Academia Israelí de Ciencias y Humanidades en 2010 en Jerusalén, Israel.
Einstein donó el manuscrito original de su innovadora teoría a la Universidad Hebrea de
Jerusalén en su inauguración en 1925.

Sin embargo, fue difícil convencer a Reino Unido de que se preocupara por el espacio-
tiempo y la gravedad, cuando los submarinos U-boots estaban hundiendo los transportes
de alimentos, y miles de vidas jóvenes se estaban perdiendo a cambio de escasas
victorias en Flandes, Bélgica.

Las ideas de Einstein no eran suficientes para entusiasmar ni a los entendidos. La


relatividad es extraña, con gemelos que envejecen de manera diferente y planetas
atrapados por la curvatura del espacio-tiempo.

Eddington necesitaba una demostración definitiva del tratado de física teórica de


Einstein. Su mejor opción era probar una extraña predicción de la Teoría de la
Relatividad General.

 La historia detrás de la icónica foto de Albert Einstein con la lengua afuera

Cambios sutiles
Según la tesis del famoso físico, cuando la luz pasa cerca de un cuerpo masivo como el
Sol, la gravedad doblaría los rayos ligeramente.

Eso significaba que la imagen de una estrella distante cambiaría sutilmente de manera
que la estrella parecería estar en el lugar equivocado.

Einstein predijo un número específico para ese cambio (1,7 arcosegundos o


aproximadamente 1/60 milímetro en una fotografía). Era difícil de medir, pero podría
hacerse.

 El eclipse que confirmó la teoría de la relatividad hace 100 años (y convirtió a


Einstein en una celebridad)

Desafortunadamente, normalmente es imposible ver las estrellas durante el día, por lo


que había que esperar hasta un eclipse total de Sol para realizar la observación.

Los eclipses totales son pocos, cortos y, a menudo, sólo se pueden observar bien en
lugares inconvenientes que requieren viajes extensos para los astrónomos europeos.
Einstein había intentado durante años probar esta predicción, sin éxito.
Eddington pensó que podría lograrlo en un próximo eclipse en mayo de 1919, visible en
el hemisferio sur.

La ayuda del astrónomo del rey


Incluso bajo la amenaza de los U-boots, ningún país estaba mejor posicionado que
Reino Unido para emprender una expedición para probar la predicción de Einstein.

 7 cosas que quizá no sabías de Albert Einstein

Derechos de autor de la imagen Science Photo Library Image caption Frank W Dyson
(izquierda) obtuvo fondos para la expedición de Eddington

Eddington necesitaba mucho apoyo para lograr su cometido.

Afortunadamente, era amigo íntimo de Frank W Dyson, el astrónomo real, quien


aseguró la financiación.

No obstante, la guerra hizo difícil obtener el equipo necesario.

Peor aún, era posible que Eddington no pudiera ir a la expedición por estar en
prisión.

Como cuáquero, Eddington fue un objetor de conciencia a la guerra y se negó a


participar en el servicio militar obligatorio. Muchos otros cuáqueros terminaron
encarcelados o realizando trabajos forzados.

Después de muchas apelaciones fallidas, parecía que Eddington efectivamente iba a ser
arrestado, pero en el último momento recibió una exención (sin duda diseñada por su
políticamente astuto amigo, el astrónomo real).

Sorprendentemente, se la dieron con la condición de que llevara a cabo la expedición


para probar la teoría de Einstein.

'El mejor momento de la vida'


El armisticio en noviembre de 1918 significó que la expedición podría seguir adelante.

Eddington quería asegurarse de que los resultados de la expedición, fueran los que
fueran, hicieran que los ojos del mundo estuvieran puestos en Einstein.

Einstein mismo, gravemente enfermo por la desnutrición que padeció en tiempos de


guerra y tratando de sobrevivir en el Berlín devastado, no estaba enterado.

Derechos de autor de la imagen Science Photo Library Image caption Eddington


fotografió el eclipse solar el 29 de mayo de 1919.

Eddington y Dyson comenzaron una campaña de relaciones públicas para entusiasmar


tanto a la comunidad científica como al público general con esa aventura científica.
A la prensa le presentaron la expedición como una batalla épica entre el británico
Newton y el advenedizo Einstein.

Y enviaron dos equipos para observar el eclipse: uno a Brasil y otro, dirigido por
Eddington, a la isla de Príncipe en África occidental.

Derechos de autor de la imagen Science Photo Library Image caption El 'comparador'


de Eddington midió los cambios en las posiciones de las estrellas, observados en las
placas de vidrio del telescopio montadas debajo de los microscopios móviles

El 29 de mayo de 1919, hace 100 años, esos astrónomos observaron el cielo oscurecido
durante seis minutos para captar un cambio diminuto en las estrellas y revelar un
salto enorme en nuestra comprensión del Universo.

Las expediciones volvieron con fotografías casi arruinadas por el mal tiempo, el
defectuoso funcionamiento del equipo y el vapor. Pero, si la suerte estaba de su lado,
mostrarían la luz de las estrellas desplazadas por la gravedad del Sol.

Después de meses de mediciones intensas y matemáticas, Eddington tuvo un resultado


positivo.

Llamó a ese el mejor momento de su vida: "Supe que la teoría de Einstein había pasado
la prueba y que esa nueva perspectiva del pensamiento científico debía prevalecer".

Newton o Einstein
Con el retrato de Newton observando el proceso, presentó los resultados en una sala de
la Royal Society repleta de científicos y reporteros ansiosos por saber quién había
triunfado, Einstein o Newton.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Sir Isaac Newton había
sido presidente de la Royal Society y sigue siendo reconocido como uno de los
científicos más influyentes de la historia.

El anuncio creó un gran revuelo. El presidente de la Royal Society declaró ese "uno de
los más altos logros en el pensamiento humano".

El diario Times tituló al día siguiente: "Revolución en la ciencia".

Eddington había planeado el evento perfectamente.

Prácticamente de la noche a la mañana, Einstein, pasó de ser un académico desconocido


a un sabio del que todos querían saber más.

Y Eddington le dio al público lo que quería.

Como el principal apóstol de la relatividad en el mundo anglófono, fue a quien


acudieron todos los periódicos y revistas.
Sus conferencias tuvieron que bloquear a cientos de personas. Aquellos que lograban
entrar no solo aprendían sobre la extraña física de la relatividad, sino también sobre
Einstein como símbolo de la ciencia internacional, capaz de superar el odio y el
caos de la guerra.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption La vida de Einstein cambió
de la noche a la mañana, para siempre.

El mismo Einstein apenas podía levantarse de su lecho de enfermo. Se enteró de los


resultados por medio de un telegrama proveniente de Países Bajos.

Estaba encantado de que su teoría hubiera sido verificada aunque lo desconcertó el


torbellino que repentinamente envolvió su vida.

Nunca más pudo salir por la puerta de su casa sin ser abordado por reporteros.

Sin Eddington, la relatividad no habría sido probada en 1919 ni Einstein se hubiera


convertido entonces en el ícono de la genialidad.

Eddington fue el aliado más esencial de Einstein, aunque sólo se conocieron años
después del final de la guerra.

Su colaboración fue crucial no solo para el nacimiento de la física moderna, sino


también para la supervivencia de la ciencia como una comunidad internacional a
través de los días más oscuros de la Primera Guerra Mundial.

* Matthew Stanley es el autor de "La guerra de Einstein: cómo la relatividad conquistó


el nacionalismo y sacudió al mundo".

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