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REPÙBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL
EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS OCCIDENTALES – EZEQUIEL ZAMORA
EN CONVENIO CON ENLACE LATINOAMERICANO DE UNIVERSIDADES

DERECHO CONSTITUCIONAL

Prof.: Abg. José A. Márquez P.

INTEGRANTES

Bohorquez Vargas Marisol V-14.418.832


Paredes Aydee Milena V-14.530.607
Pinzón Yusmila V-11.219.161
Poveda Rincón María Fernanda V-14.249.003

El Vigía, Mayo 2019


INTRODUCCION.

El hombre por su misma condición de ser ente social, así se ha manifestado desde
su existencia, es el único sobre la tierra, que desde tiempos remotos ha convivido
en comunidad, habiendo ensayado diversos y complejos sistemas de organización
política persiguiendo encontrar fórmulas que le permitan desarrollar adecuadas
relaciones de comunicación y cooperación con los demás.

Uno de los sistemas, el más complejo quizá, es sin lugar a dudas, el sistema de
organización constitucional creado, hace apenas tres siglos como consecuencia
del avance de las ideas democráticas liberales, con el fin de proveer a la sociedad
los mecanismos esenciales e indispensables para dar solución a sus naturales
conflictos dentro de un clima de paz y tranquilidad.

Construir este sistema, hasta darle forma y contenido doctrinario ha costado a la


humanidad sangre, sudor y lágrimas a través de un largo y complejo proceso
histórico de lucha permanente por lograrlo.

La independencia de las colonias inglesas y la Revolución Francesa, en este


contexto, constituyen los hitos más importantes en la formación del
constitucionalismo, cuyos principios fundamentales rigieron, con sobresaltos,
durante los siglos XVIII y XIX y que, a pesar de que muchos de ellos han sido
superados, siguen siendo el referente lógico para el desarrollo del
constitucionalismo contemporáneo que busca hacer realidad la más elevada
aspiración humana de vivir en un mundo en el que lejos del miedo, el terror y la
miseria pueda disfrutar de la libertad y la justicia, dentro de un ambiente de
tolerancia y respeto mutuo.
EL DERECHO CONSTITUCIONAL.

Es una rama del derecho público cuyo campo de estudio incluye el análisis de las
leyes fundamentales que definen un Estado. Además, esta tiene la posibilidad de
verse desde el punto de vista tanto formal, como material. De esta manera, es
materia de estudio todo lo relativo a la forma de Estado, forma de gobierno,
derechos fundamentales y la regulación de los poderes públicos, incluidas las
relaciones entre los poderes públicos y ciudadanos. Tiene su fundamento en el
orden jurídico de un Estado como la ley suprema que determina la organización
del mismo, reglamentando el ejercicio del poder y consagrando los derechos y
garantías que se consideran fundamentales para el ser humano.

Su objeto principal es el estudio de las normas que se refieren a la estructura del


Estado, a la organización y competencia de los poderes del gobierno y a los
derechos, garantías y obligaciones individuales y colectivas, así como las
instituciones que los garantizan, como también la jurisprudencia, doctrina, práctica,
usos y costumbres.

Según Andueza (2007), “es la parte del derecho público que estudia la
organización superior de los poderes del Estado y las bases sustanciales de éste,
así como sus limitaciones frente a los particulares y las fuentes de la Constitución".

Según el Dr. Andueza (Ob. Cit), el Derecho Constitucional nos permite:

1. Actuar como ciudadanos en nuestro suelo patrio, y no como extranjeros.

2. Examinar toda la estructura legal del Estado.

3. Determinar cómo están creados los órganos superiores del Estado y sus
competencias.

4. Regular la relación existente entre los gobernantes y los gobernados.

5. Determinar hasta dónde puede llegar la acción de la administración


pública y los derechos fundamentales y deberes de cada ciudadano para
facilitar la convivencia pacífica a la vez que armónica de los hombres
mediante las relaciones entre el Poder y aquellos que le dieron tales
facultades, basados siempre en las ideas que persigue toda la sociedad: La
Justicia y el Derecho.

La era constitucional comenzó a fines del siglo XVIII al sancionarse la Constitución


Federal de los Estados Unidos de Filadelfia de 1787 y la primera Carta Orgánica
Francesa de 1791. Durante el siglo XIX, las constituciones fueron liberales,
protegían al individuo frente al poder del estado absoluto. Después comenzó la era
de las constituciones sociales, la primera fue la de México de 1917 y luego la de
Weimar (Alemania), donde se trató de defender al individuo del poder de la gran
empresa económica, por primera vez se reconoció el derecho de la familia y del
grupo obrero.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL DERECHO CONSTITUCIONAL.

Los principios fundamentales en los que reposa el derecho constitucional son esos
pilares que le dan fuerza y valor a las leyes que están estipuladas en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el ordenamiento jurídico
constitucional es el conjunto de normas que regula las relaciones entre el estado
como ente jurídico del poder público, las personas jurídicas privadas y las
personas naturales, cuando el Estado actúa en ejercicio de sus legítimas
funciones públicas, en la constitución se pueden observar una serie de valores y
derechos constitucionales de una gran importancia, tales como la paz, la justicia,
la igualdad, la equidad, el respeto, el derecho a la integridad física, el dercho a la
vida, entre otros valores y derechos constitucionales los cuales son esenciales
para la sociedad, existen varios principios fundamentales para la constitución, los
cuales son:

 El Principio de Legalidad: es muy importante por cuanto exige al estado


para cumplir al pie de la letra el ordenamiento jurídico y con el cumplimiento
del mismo llegar alo que es un estado democrático, es decir, que todos los
actos realizados por el Estado deben esatr regisod por el ordenamiento
jurídico venezolano, de este principio nace la seguridad jurídica, la cual le
brinda a las empresas privadas garantías, lo que las induce a invertir en el
Estado, el cumplimiento de este principio es necesario para afirmar un
estado de derecho.

 El Principio de Supremacía Constitucional: se basa en poner a la


constitución venezolana como norma superior, es decir, que esta va esatr
jerárquicamente por encima de las otras normas jurídicas, tal y como lo
establece el artículo 7, la aplicación directa e inmediata también es
considerada como un principio fundamental ya que la constitución es una
norma imperativa, con fuerza coactiva y tiene capacidad de crear derechos
y regular los deberes exigibles.

 Principio de la Formación del derecho por grado: nos permite ubicar el


ordenamiento jurídico constitucional por encima de las otras normas, es
decir nos permite una relación jerárquica donde la Constitución se coloca
como norma suprema en el peldaño más alto y ella tiene la capacidad de
crear nuevos ordenamientos que van a regular dentro del estado
Venezolano.

 La personalidad Jurídica del Estado: el Estado tiene personalidad jurídica


y su misión es promover y contribuir a mejorar la sociedad, el Estado
mediante entes especializados es la representación jurídica de la nación,
éste busca implementar las medidas más idóneas para alcanzar el
desarrollo de las personas dentro de la sociedad y del Estado en general,
asi como también puede ir de la mano con las entidades privadas para
satisfacer las necesidades de todos los ciudadanos.

 El Principio de los Fines Democráticos, Sociales y de Justicia:


establece que dentro del territorio venezolano deben cumplirse todos los
derechos individuales de las personas consagrados en nuestro
ordenamiento jurídico, es decir, debe llevarse a cabo el cumplimiento del
derecho a la vida, derecho a la justicia, derecho a la igualdad, a la libertad,
en fin, garantizar todos los derechos humanos establecidos en los
convenios internacionales, este principio está previsto en el artículo 2 de
nuestra Constitución Venezolana.

 El Principio de Progresividad: establece que las leyes van evolucionando


de manera progresiva y beneficiosa para el mejor cumplimiento y aplicación
de la misma, es decir, que la evolución de las Leyes debe ser para mejorar
las mismas.

 El Principio de la Universalidad del control Judicial sobre los actos


estatales: debemos saber primero que los actos estatales son todas
aquellas declaraciones generales o particulares dictadas por el Estado
como cuerpo político de la nación, este principio es el que va mantener
todas las declaraciones y actos emanados del estado se mantengan dentro
de la norma, cualquier acto que no cumpla con este será denominado como
inconstitucional.

EL CONSTITUCIONALISMO Y LA DECLARACIÓN

DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO.

El Constitucionalismo es un concepto político que se ha definido como “un


complejo de ideas, actitudes y pautas de comportamiento que establecen el
principio de que la autoridad del gobierno deriva y está limitada por la parte
principal de una ley suprema”. Su objetivo es arbitrar la autoridad y consagrar los
derechos de los hombres y mujeres. En un régimen o sistema constitucionalista
cualquier ley debe estar fundamentada en la constitución, por lo que todas las
leyes quedan reguladas y supeditadas al articulado general de la constitución.

El constitucionalismo Social es un movimiento universal que defiende y promueve


la incorporación a las constituciones de los derechos sociales que tuvo su inicio
con la sanción de la Constitución de México de 1917, resultado directo de la
Revolución mexicana; en Argentina, con la Constitución de la Provincia de
Mendoza en 1916; en Alemania, con la Constitución de la República de Weimar en
1919; y en España con la Constitución española de 1931.

Las constituciones sancionadas en el siglo XIX, a cuyo esquema responde la


argentina de 1853, seguían el modelo liberal y sólo consideraron los derechos del
individuo sin tomar en cuenta su posición en la sociedad. Las constituciones
sociales que aparecen en el siglo XX agregaron los llamados derechos sociales en
los cuales se contempla la posición del individuo en la sociedad,
fundamentalmente en su carácter de trabajador.

En general, el derecho del trabajo se incorpora a las constituciones del mundo con
la necesidad de reconstrucción luego de la posguerra: Francia (1946), Suiza
(1947), Italia, Luxemburgo (1948), etc. En los Estados Unidos surgió la Carta de la
Seguridad Social.

En Latinoamérica, incorporaron los derechos sociales, entre otras, las


constituciones de México (1917), Perú (1933), Uruguay (1934), Cuba (1940),
Panamá (1941) Brasil (1946), Argentina (1949, 1957), El Salvador (1950).

La creación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 1919, con


dirección tripartita de gobiernos, sindicatos y empleadores, y las invocaciones del
Preámbulo de su Constitución, de validez mundial.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano inspirada en la


Declaración de Independencia estadounidense de 1776 y en los pricipios
filosófico-políticos que se propagaban durante el siglo XVIII, marca el fin del
Antiguo Régimen y el principio de una nueva era. Esta Declaración se suma a los
decretos del 4 y el 11 de agosto de 1789 sobre la supresión de los derechos
feudales, uno de los textos fundamentales votados por la Asamblea nacional
constituyente, la cual fue formada tras la reunión de los Estados Generales
durante la Revolución Francesa.

El principio de base de la Declaración fue adoptado antes del 14 de julio de 1789 y


dio lugar a la elaboración de numerosos proyectos. Tras largos debates, los
diputados votaron el texto final el día 26 de agosto. El Rey Luis XVI la ratificó el 5
de octubre, bajo presión de la Asamblea y el pueblo. Sirvió de preámbulo a la
primera constitución de la Revolución Francesa, aprobada en 1791.

Aun cuando establece los derechos fundamentales de los ciudadanos franceses y


de todos los hombres sin excepción, no se refiere a la condición de las mujeres o
la esclavitud, aunque esta última seria abolida por la Convención Nacional el 4 de
febrero de 1794. Sin embargo es considerado un documento precursor de los
derechos humanos a nivel nacional e internacional. No fue hasta que Olympe de
Gouges, en 1791, proclamó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la
Ciudadana que las mujeres entraron en la historia de los derechos humanos.

La Declaración fue el prefacio a la Constitución de 1791. La primera traducción


americana completa de sus 17 artículos al español es obra de Antonio Nariño,
publicada en Bogotá en 1793.

Una segunda versión ampliada, conocida como Declaración de los Derechos del
Hombre de 1793 fue aprobada posteriormente e incorporada a la Constitución
francesa de 1793, ambas de muy breve aplicación. Seguida de la Declaración de
los Derechos y Deberes del Hombre y del Ciudadano de 1795 en la Constitución
de 1795 que establece el Directorio.

En el derecho constitucional francés, la Declaración de 1789 es parte de la


Constitución francesa de 1946, que agrega los derechos sociales en su
preámbulo, y de la Constitución francesa de 1958 que conserva el preámbulo de la
Constitución de 1946.

LAS FUENTES DEL DERECHO CONSTITUCIONAL

La palabra fuente deriva del latín “frontis”, que significa provenir, derramar, brotar,
emerger. Etimológicamente fuente es el “lugar de donde emana o fluye algo”.
Fuente es el origen de algo. En sentido figurado significa aquello que es principio
fundamental u origen de algo. Por fuentes del Derecho se entiende al conjunto de
fenómenos y serie de actos creadores del Derecho en general.

El concepto de fuentes del Derecho responde a la idea de cómo se produce el


conjunto de normas que integran el ordenamiento jurídico. Por tanto, señala
DUPASQUIER, “inquirir la fuente de una regla jurídica es buscar el punto por el
cual ha salido de las profundidades de la vida social para aparecer en la superficie
del Derecho”.

Una norma jurídica tiene su origen en un acto o hecho que le otorga el carácter de
obligatoria o, en palabras de BOBBIO, las fuentes responderían a la idea de
“aquellos hechos o aquellos actos de los cuales el ordenamiento jurídico hace
depender la producción de normas jurídicas”.

Para PEÑASOLÍS, “son las categorías formales en las que aparecen integradas
las normas jurídicas”, que se expresan en “actos normativos, leyes escritas como
hechos normativos, derecho consuetudinario” y son calificados por “una norma de
producción jurídica”, como idóneos para producir normas jurídicas, crearlas,
modificarlas o extinguirlas.

Su estudio permite al jurista analizar las formas en que se producen y se


manifiestan las reglas que integran el Derecho; por lo tanto, no basta con saber
que existen las normas jurídicas, pues para determinar si en verdad están dotadas
de juridicidad, es decir, si obligan por ser coercibles, hay que proceder al análisis
de los diversos aspectos que intervienen en su producción.

Desde el punto de vista pedagógico, para incursionar en el tema de las fuentes del
Derecho se ha elaborado por la doctrina una teoría que describe su estructura
general, pero también ocurre, y de hecho es frecuente, que cada área del
ordenamiento jurídico establezca catálogos especiales a través de sus textos
legales principales, como se observa, verbi ratia, en el Derecho Mercantil, Laboral,
Internacional Privado y Civil. Pero, en realidad, tales listas son expresiones
didácticas, ya que el “sistema de las fuentes del ordenamiento jurídico” proviene
generalmente de las normas constitucionales.

Por otra parte, el conocer el origen de una disposición representa un eslabón


importante en la cadena de aplicación del Derecho, aunado a ello está la
interpretación, es decir, la actividad mediante la cual se desentraña de la norma,
su significado, su contenido concreto. Por tanto, son dos procesos distintos pero
convergentes que se requieren para aplicar la norma jurídica a una situación dada.

Lo descrito ha dado pie para que la doctrina efectúe una clasificación de las
fuentes según pongan énfasis en uno de los dos anteriores procesos: origen-forma
o contenido-materia, a saber.

Las fuentes del Derecho Constitucional son:

 La Historia: ciencia que investiga documentalmente hechos notables


ocurridos en el pasado, es fuente porque investiga la forma de organización
y constitución en Estado de las primeras sociedades

 Leyes políticas y Las leyes constitucionales: norma emanada del


Congreso para la modificación de la Constitución política, por ejemplo Ley
de necesidad de Reforma de la Constitución Política del Estado, y las leyes
constitucionales, normas que reglamentan los postulados constitucionales
por ejemplo Ley Orgánica De Las FF.AA, Ley De Organización Del Poder
Ejecutivo. Ambas, las leyes políticas y las leyes constitucionales son
fuentes del Derecho Constitucional porque modifican una parte del objeto
de estudio del Derecho Constitucional: la constitución positiva. Ambas son
leyes básicas excepcionales. Por su forma sistemática y la amplitud con
que encaran una cuestión se llaman también Leyes Orgánicas.

 La Jurisprudencia Constitucional: conjunto de decisiones judiciales


uniformes emitidas por el Tribunal Constitucional de un Estado acerca las
sentencias de jueces inferiores o actos del Poder Ejecutivo, ratificando,
modificando o anulándolos, es fuente porque las sentencias
constitucionales dirigirán en un futuro las decisiones judiciales de los jueces
inferiores.

 La doctrina y El derecho comparado constitucional, del latín "doceo”


enseñanza, conjunto de teorías y proposiciones científicas que elaboran los
peritos en Derecho y, que sirven de guía para los legisladores y para
quienes proyectan reformas a la Constitución y nuevas leyes políticas y el
Derecho constitucional comparado, estudio de diferentes constituciones de
diferentes países y épocas para analizar sus instituciones y así incluirlas a
las Constitución nacional. Estudia los preceptos positivos constitucionales
vigentes o no, de varios Estados con el objeto de señalar sus
concordancias y diferencias. Ambas, la Doctrina y el Derecho constitucional
comparado son fuentes porque ambas guían las sentencias
constitucionales y las modificaciones a la Constitución, respectivamente.

 La constitución: es la fuente de primera importancia, porque la ciencia del


derecho constitucional, las estudia, las compara, las analiza, etc.

 La costumbre: es la forma inicial del Derecho Consuetudinario, que


consiste en la repetición constante de un acto que con el paso del tiempo
se vuelve obligatoria y por necesidad, consentimiento colectivo y apoyo del
poder político llega a convertirse en ley, es fuente porque se convierte en
norma constitucional a través de un proceso reflexivo del legislador.

LAS RELACIONES DEL DERECHO CONSTITUCIONAL

CON OTRAS DISCIPLINAS

El derecho constitucional es la rama del derecho público en el cual el


ordenamiento jurídico regula las relaciones entre las personas y entidades
privadas con los órganos que muestra el poder público. El poder político es la
rama jurídica que une todos los ámbitos de estudio del derecho que están
relacionadas con el fenómeno político que se encarga de estudiar y dirigir las
leyes fundamentales de los derechos humanos, tanto del mando constitucional
como del estado.

De esta forma, estudian todo lo que sea referente a la forma de estado, que son
las diversas expresiones utilizadas en los textos legislativos, en la forma del
gobierno son las que hacen la observación del poder constitucional que protege un
estado así como los derechos fundamentales y el ordenamiento de los poderes
públicos.

El derecho constitucional corresponde al derecho público en el cual se afirma en la


constitución de un texto jurídico-político que fundamenta el ordenamiento del
poder político. La constitución de la norma superior de un país, lo que predomina
cualquier otro reglamento o la ley.

El poder político está constituido por las instituciones donde la sociedad le puede
establecer el acaparamiento de la utilización de la violencia, que tiene la cavidad
de sujeción para así poder obligar a que cumplan sus órdenes autoritarios a través
de la intensidad legítima, siempre y cuando sea imprescindible.

Por otra parte la constitución se determina por su velocidad porque puede estar
modificado bajo ciertas condiciones peculiares que se encuentra aislado en su
propio texto. Donde la estructura constitucional que observa un encabezamiento y
una parte doctrinal con los derechos fundamentales procesales y sustantivos y
una parte organizado con la creación de los poderes constituidos.

CONCEPTOS DE CONSTITUCION

La Constitución es el texto de carácter jurídico-político, fruto del poder


constituyente que fundamenta (según el normativismo) todo el ordenamiento,
situándose en él como norma que recoge, define y crea los poderes constituidos
limitándolos al servicio de las personas. Además, tendrá el carácter de norma
suprema, de manera que prevalecerá sobre cualquier otra que fuese posterior y
contraria a ella (jerarquía constitucional). Al decir de Kelsen, es la norma que da
lógica a todo el sistema. El derecho común surgirá de ella por mecanismos de
derivación y aplicación.

También diremos que es el conjunto de reglas fundamentales que organizan la


sociedad política, estableciendo la autoridad y garantizando la libertad; es la ley
magna de la Nación. Todo estado tiene una constitución, en el sentido amplio de
esta palabra, o sea, como conjunto de leyes que regula su vida y acción. Pero, en
el sentido estricto, la Constitución exige la norma especial, votada por la Nación, y
aplicada en forma regular, principalmente en el conjunto de derechos y deberes
establecidos en forma general y particular para cada ciudadano. Igualmente el
maestro, Dr Luis Sanojo en su obra Derecho Político dice: “La Constitución es la
Ley Suprema de la Tierra y superior a todos los Poderes activos de la sociedad,
que deben respetarla como el único título en cuya virtud ejercen sus funciones”
COPP Arts 19,196.

La Constitución, en sentido formal: son las reglas relativas a la organización y la


actividad del Estado, y el conjunto de normas que consagran los derechos
humanos fundamentales.

La Constitución en sentido material: es el documento que debe ser elaborado y


modificado según un procedimiento especial, distinto de aquel que se observa
para la legislación común.

En Venezuela, desde su independencia en 1.811 ha tenido formalmente 25


constituciones, si incluimos nuestra Acta de Independencia de 5 de Julio de 1811 y
la constitución de la Gran Colombia de 1821; el Acta de Independencia
normalmente no se la clasificaría como una constitución, sin embargo en puridad
de teoría si lo es, pues es la que nos constituye como pueblo independiente, en
nuestra voluntad y decisión política original como pueblo, manifestada un antes de
que la independencia fuera realidad y como tal decisión es el fundamento de todas
las otras constituciones, que la presuponen como base de toda su normativa.
Aparte de ello algunas de las constituciones son realmente meras modificaciones
de la precedente, aunque normalmente no parezcan como tales. Por ello y
dependiendo de puntos de vista, no hemos tenido más de 7 u 8 constituciones, si
tomando en cuenta la primera, no obstante su corta vigencia real; pensamos en
aquellas que han significado una estructura constitucional con real eficacia, ya por
su duración -10 años o más de vigencia (las de 1830, 1864, 1881 y 1961), ya
porque aunque con una vigencia menor no fueron un simple disfraz para la
hegemonía de algún caudillo, o dictador (las de 1811, 1936,1947), ya porque
significan una concepción constitucional importante o un rompimiento con la que
sustituyeron 8 las de 1811, 1830, 1858, 1864, 1947, 1961). La nueva Constitución
Bolivariana, entró en vigencia el 30/12/1999 publicada en gaceta Oficial Nro
36.860; fue modificada y publicada en Gaceta Oficial Nro 5.453 Extraordinario del
24 de Marzo del 2.000.

CLASES DE CONSTITUCIONES

Según la clasificación formulada originalmente por Lord Bryce, “las constituciones,


en su acepción formal, pueden ser flexibles o rígidas.

 Constituciones flexibles: son aquellas constituciones que pueden ser


modificadas en cualquier momento, por el procedimiento legislativo
ordinario, con la ventaja de que pueden adaptarse a nuevas condiciones y a
nuevas concepciones de la sociedad, Jurídicamente, las normas
constitucionales no se diferencian de las demás, aunque desde el punto de
vista político o de hecho, son más estables que las ordinarias” el ejemplo
típico de Constitución flexible lo encontramos en Inglaterra, cuyo
Parlamento es el único órgano legislativo, tanto en lo ordinario como en lo
constitucional y a pesar de la flexibilidad de su constitución, nos
encontramos que su Carta Magna y sus leyes e instituciones políticas,
siendo apenas fragmentos de constitución, están completados por el
Derecho común histórico, que la jurisprudencia consagra y que el pueblo
acata con ejemplar disciplina. Se puede reformar mediante una ley común
de acuerdo al procedimiento ordinario de sanción de las leyes. Si las
normas constitucionales pueden ser modificadas por el legislativo ordinario
de la misma manera que las demás leyes estamos frente a una constitución
flexible.

 Constituciones rígidas: solo pueden sufrir modificaciones mediante el


cumplimiento de prescripciones especiales, que de una forma u otra
dificultan su reforma, bien sea por requerimiento para ello de órganos
legislativos especiales que actúan como superlegisladores, como es el caso
de una Asamblea Constituyente, o bien mediante el establecimiento en la
misma constitución, de un procedimiento más complejo que el simple de
reformar las leyes por el legislador ordinario, como podría ser el de la fusión
de las cámaras, con una mayoría absoluta y el referéndum popular. En
estos dos casos vemos la distinción entre el poder legislativo ordinario y
otro poder constituyente muy especial que se encuentra implícito en la
misma constitución, para poderla revisar o reformar, y que por existir ya en
la Constitución, se denomina constituido o derivado. Son las Constituciones
en las cuales existen ciertas formalidades que no existen en las ordinarias
para reformarla y afirman que esto le da más estabilidad y mayor fuerza
legal a las Constituciones. Ejemplos: La Constitución política de la
República de Guatemala de 1985, la Constitución de Estados Unidos del 17
de septiembre de 1787, La Constitución Política de El Salvador de 1983 y la
francesa del 3 de septiembre de 1791.

Las normas constitucionales que están colocadas por encima o fuera del alcance
del poder legislativo, a razón de que habiendo sido dictadas por una autoridad
superior “Asamblea Nacional Constituyente” no puede cambiarse. En
consecuencia, la constitución rígida es la que no se puede reformar mediante una
ley común sin un procedimiento especial distinto a las leyes y sectores .
Tipos de Constituciones por su forma

Constituciones consuetudinarias: son mezcla de usos y costumbres sobre la


manera de gobernarse, fruto de la idiosincrasia de un pueblo concreto. Suelen
estar acompañadas de algún texto escrito de carácter parcial por lo que podemos
decir que tienen una pluralidad de fuentes normativas. Ejemplos de Constituciones
consuetudinarias los tenemos en la Constitución inglesa y la de Israel.

Constituciones escritas: son incorporadas por lo general a un texto único pero a


veces formadas por una pluralidad de textos. Un autor (Lord Bryce) estableció que
esta clasificación más que a la forma respondía más bien a la mayor o menor
dificultad para su modificación, lo que nos lleva a la siguiente clasificación:

1. Constituciones por la mayor o menor dificultad de modificación

Constituciones rígidas: son aquellas Constituciones que para modificarse


establecen un procedimiento más agravado que el procedimiento legislativo
ordinario. Según el grado de complejidad del mismo se denominarán bien rígidas,
bien súper rígidas.

Constituciones flexibles: se modifican mediante el procedimiento legislativo


ordinario, lo que significa que una ley del parlamento puede cambiarlas.
Desde este punto de vista podemos decir que todas las consuetudinarias son
flexibles pero no todas las escritas son rígidas porque puede haber Constituciones
escritas que no tengan previsto un procedimiento especial para su modificación.

2. Constituciones por su forma de establecimiento

En esta clasificación atendemos al hecho de determinar cuál es el poder que está


detrás de la aparición de un texto constitucional.
Cartas otorgadas: son las Constituciones del periodo de la monarquía limitada en
el que el soberano (el rey) auto limita su poder mediante el otorgamiento de una
"Constitución" y conservando todo el fondo de poder político del que no ha
establecido una limitación expresa.

Cartas pactadas: son las Constituciones del periodo doctrinario, orleanista o de


monarquía constitucional pura en el que, como sabemos ya, se encuentran al
mismo nivel la legitimidad del monarca y la popular representada en el parlamento.
Rey y parlamento acuerdan una Constitución, que por eso se denomina pactada.

Constituciones de soberanía nacional: son aquellas Constituciones que reflejan


ya la desaparición de la soberanía de los reyes y el triunfo de la legitimidad
popular. Responden a la actuación de un poder constituyente que se encarna en
el concepto de nación.

Aunque la explicación de esta clasificación parte de los supuestos históricos que


caracterizaron, en Europa, la desaparición del Antiguo Régimen y su sustitución
por el Nuevo Régimen su valor no es solamente histórico sino de circunstancias.
Es decir, en nuestro tiempo también podemos contemplar estas variables
tipológicas en distintos países de la tierra, en los que no hay reyes pero puede
haber un dictador que en un momento dado autolimita su poder con una Carta
Otorgada o las seudo Cartas Pactadas por las que se gobiernan muchos países
árabes y asiáticos.

3. Constituciones por su vigencia

Constituciones normativas: son las que regulan racionalmente los procesos del
poder y éstos se cumplen conforme están previstos en la Constitución. La
Constitución sienta como un guante al pueblo que rige o, por utilizar un ejemplo
muy gráfico, es como un magnífico traje que nos ha hecho un buen sastre y que
nos cae divinamente.
Constituciones nominales: Hay países en los que hay buenos textos
constitucionales, que incluso responden al concepto ideológico, pero que en la
realidad no se aplican porque no hay suficiente madurez política en la población ni
en los gobernantes. Los procesos del poder no se desarrollan como algo deseable
a lo que se quiere llegar. Se trataría aquí del mismo traje del ejemplo anterior pero
que está colgado en el armario a la espera de que nuestro hijo adolescente crezca
y pueda ponérselo.

Constituciones semánticas: son aquellas que se promulgan para engañar sobre


el desarrollo de los procesos del poder que se desenvuelven en la práctica
extramuros de la Constitución. Estas Constituciones se hacen para cubrir esa
especie de requisito, del que hemos hablado, de que todos los países necesitan
una Constitución para presentarse ante la comunidad internacional, pero no existe
ninguna intención de cumplirlas. Ya no estamos describiendo un traje que nos
sienta bien, o que le sentará bien a nuestro hijo cuando crezca sino, lisa y
llanamente, un disfraz.

LA SUPREMACÍA CONSTITUCIONAL.
GARANTÍA DE LA CONSTITUCIÓN Y ÓRGANOS CONTROLADORES

La Supremacía de la Constitución tiene dos sentidos. En un sentido factico, propio


de la Constitución material, significa que dicha constitución o derecho
constitucional material es el fundamento y la base de todo el orden jurídico-político
de un estado. Pero el sentido con que el constitucionalismo utiliza la noción de
supremacía constitucional es otro: apunta a la noción de que la constitución
formal, revestida de superlegalidad, obliga a que las normas y los actos estatales y
privados se ajusten a ella. Ello envuelve una formulación de deber-ser: todo el
orden jurídico-político del estado debe ser congruente o compatible con la
constitución formal.
La Supremacía Constitucional supone una gradación jerárquica del orden jurídico
derivado, que se escalona en planos distintos, los más altos subordinan a los
inferiores, y todo el conjunto se debe subordinar a la Constitución. Cuando esa
relación de coherencia se rompe, hay un vicio o defecto, que llamamos
“inconstitucionalidad” o “anti-constitucionalidad”.

El principio de supremacía se vincula con la teoría del poder constituyente, y con


la tipología de la constitución escrita y rígida.

La constitución es establecida por un poder constituyente, el poder constituido o


poder del estado no puede ni debe sublevarse contra la constitución que deriva de
un poder constituyente, formalmente distinto y separado del poder constituido. Si
ese poder constituyente ha creado una constitución escrita y rígida, fijando para la
reforma de la misma un procedimiento distinto al de las leyes ordinarias , ha
sustraído a la constitución de las competencias y formas propias de los órganos
del poder constituido. Todo acto contrario a la constitución implica, de hecho, y por
esa sola alteración, una “reforma” a la constitución, llevada indebidamente a cabo
fuera del mecanismo que ella ha arbitrado para su enmienda. Si tales actos
valieran, se frustraría el sentido del tipo constitucional escrito y rígido.

EL ORDEN JURÍDICO Y LA JERARQUÍA DE LAS NORMAS

El Ordenamiento Jurídico es el conjunto de Normas Jurídicas que rigen en un


lugar determinado en una época concreta. En el caso de los Estados
Democráticos, el Ordenamiento Jurídico está formado por la Constitución del
Estado, que se rige como la Norma Suprema, por las leyes y del Poder Ejecutivo,
tales como los Reglamentos, y otras regulaciones tales como los Tratados,
Convenciones, Contratos y Disposiciones Particulares.

No se debe confundir el Ordenamiento Jurídico con el Orden Jurídico, que se


traduce en el conjunto de normas que rigen una determinada área del
ordenamiento jurídico. La relación en conceptos es de género a especie.
La palabra Orden tiene varios significados, pero el más importante viene de
colocar cada cosa en su lugar de acuerdo a una jerarquía lógica. En este sentido,
el Orden Jerárquico implica dar una estructuración de acuerdo a la importancia de
cada elemento. Es decir, siempre en primer lugar de ese Orden Jerárquico va a
estar aquel elemento que es de total relevancia para la continuación del mismo.

Establecidos ambos conceptos por separado, para poder determinar al Orden


Jerárquico del Ordenamiento Jurídico como a la Organización de el Sistema
Jurídico de un Estado partiendo de la Norma Máxima o Suprema, a partir de la
cual se van a regir el resto de las Normas.

En el caso del Sistema Jurídico Venezolano, en el Ordenamiento Jurídico, el


Orden Jerárquico viene encabezado por la Constitución Nacional de la República
Bolivariana de Venezuela; que al ser la Norma Suprema, ninguna otra ley puede
tener mayor Jerarquía que la misma (sólo en caso de tratados de Derechos
Humanos donde resulten más favorables que los establecidos en ella Artículo 23
de Constitución de la república Bolivariana de Venezuela).

La Jerarquía de nuestra Constitución se encuentra reflejada dentro del Articulado


constitucional, específicamente en el Artículo 7: "La Constitución es la Norma
Suprema y el fundamento del Ordenamiento Jurídico. Todas las personas y los
Órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a estas Constitución"
(Principio de Supremacía Constitucional).

Este artículo establece claramente que sobre la Constitución no hay ninguna Ley;
y que cualquier ley que sea creada, debe respetar su contexto, de manera tal que
cualquier Ley que colide con ella será Nula.

Pero el Orden Jerárquico, no es un invento del Estado Venezolano. Esta


estructura o Sistema Jurídico fue concebido por el Jurista, Político y Filósofo del
Derecho Austriaco Hans Kelsen
Al referirse al Orden Jurídico se debe considerar que los mandatos jurídicos están
constituidos por reglas de conducta concatenadas y ordenadas con estrecha
vinculación entre sí, dando origen a los ordenamientos normativos de la conducta
humana. Se considera que el vínculo de unión entre las normas jurídicas es la
“razón de validez”. Kelsen nos enseña que cada norma vale si hay otra norma
superior que la soporte, por lo que todas las normas que se funden en una misma
normativa superior tienen la misma razón de validez y el conjunto organizado de
esas normas constituyen el Ordenamiento Jurídico de un Estado. Las normas
Jurídicas de un mismo sistema pueden tener igual o diferente rango.

En este sentido se puede aceptar que el Orden Jurídico es “el conjunto de normas
que integran el Derecho Positivo”. Pero si nos referimos a determinado Estado,
restringimos el concepto a la normativa de ese Estado. Al respecto señala García
Maynez que el Orden Jurídico es una larga jerarquía de preceptos, que cada
ordenamiento jurídico tiene un límite superior y otro inferior. Siguiendo a Kelsen,
estos extremos serían: La Norma Fundamental y las normas individualizadas.

Kelsen, expone, en su “Teoría Pura del Derecho” que: “Una pluralidad de normas
constituyen una unidad, un sistema o un orden cuando su validez reposa, en
último análisis, sobre una norma única”.

Kelsen llamado también el fundador de la Teoría Pura del Derecho de acuerdo a


la concepción piramidal del Derecho pretendía dar un carácter de ciencia a la
misma. Sobre el particular, tenemos que decir que "piramidarizar" el derecho es
una forma de hacer ciencia en el sentido de categorizar las normas desde un
estado superior a otro inferior, esto pasa también por ejemplo en la biología, la
taxonomía es una forma de hacer ciencia en la misma, pero es insuficiente para
proclamarla como ciencia: es decir, remitiéndonos solo a esta categorización
tendríamos que ver también los aspectos políticos, muy ligados al derecho, pues
no existe lo uno sin lo otro.

Según Merkl, señala que examinando el derecho se descubre la posibilidad de


establecer una ordenación jurídica entre las diversas normas y los actos jurídicos.
Desde la Edad Media la estructura escalonada del Orden Jurídico, ha
planteado la inquietud sobre el orden jerárquico de las normas jurídicas, pero es
Bierling quien retoma el asunto, en tiempos modernos, considerando que las
normas de Derecho Positivo deben jerarquizarse, aceptando que junto a las leyes
debían incluirse las normas individualizadas como las resoluciones
administrativas, las sentencias y hasta los testamentos. Con estas ideas, Adolfo
Merkl crea la “Teoría Jerárquica de las Normas Jurídicas”.

Según el maestro de Praga una norma es válida cuando ha sido creada de una
manera formal, siguiendo reglas determinadas y bajo un método especifico. Así
que el único derecho valido es el Derecho Positivo. Cuando se pregunta por la
validez de la norma fundamental, dado que toda norma depende de otra, la Teoría
Pura del Derecho le asigna a la norma fundamental el rol de una hipótesis básica,
de esta manera al ser válida la norma fundamental también es válido el orden
jurídico que se le subordina. La norma fundamental no requiere ser creación del
Derecho Positivo, es una norma supuesta. Se presenta la misma situación que se
les presentó a los creadores del Derecho Positivo que descartaban al Derecho
Natural como fuente de validez.

La validez del orden Jurídico depende de la validez de las reglas de conducta que
lo constituyen. El Orden Jurídico vale mientras sus principios, leyes y demás
fuentes del derecho ofrezcan garantías generales a las personas en sus
relaciones públicas o privadas.

La estructura jerárquica es una estructura donde predomina la jerarquía o el


mando, es como una forma de organización que se puede ver en un triangulo o en
una pirámide (por eso también se llama piramidal) donde el vértice (la parte de
arriba) es muy chica y la base (lo que esta abajo) muy amplia, donde obviamente,
el poder se concentra de arriba a abajo

La teoría de la Pirámide Jurídica del Kelsen es una teoría expuesta por el jurista
Hans Kelsen que se refiere a la jerarquía de las leyes en donde se representa la
supremacía de una sobre otra en un esquema de una pirámide invertida.
Se inicia con la Constitución, seguida por las leyes orgánicas y especiales,
después por leyes ordinarias, y más abajo sigue el resto de la legislación
(reglamentos, códigos, circulares, etc).

En Venezuela, para hablar de la jerarquía de las normas es necesario distribuir los


distintos instrumentos que las contienen en los siguientes tipos, que han de
entenderse en un sentido decreciente: 1. Normas constitucionales (Constitución,
tratados y convenios internacionales en materia de derechos humanos, cuando
consagran derechos y garantías más generosos que los previstos en el Texto
Magno, y las normas que transfieran competencias desde el poder nacional hacia
los Estados y los Municipios); 2. Normas subconstitucionales (Ley orgánica, leyes
ordinarias, tratados y decretos-leyes); y 3. Normas sublegales (Reglamentos,
Decretos y Resoluciones con contenido normativo).

Los decretos-leyes son normas con rango de ley dictadas por el poder ejecutivo;
tienen la fuerza derogatoria de las leyes ordinarias. El presidente de la República
sólo puede dictarlos previa autorización, a través de Ley habilitante sancionada
por la Asamblea Nacional.
En relación con los tratados, éstos, al ser incorporados al ordenamiento jurídico
interno, se convierten en ley nacional de carácter especial, salvo los que versen
sobre derechos humanos -en los términos explicados anteriormente.

Por último, se encuentran los reglamentos dictados por las autoridades


administrativas, que no pueden contener disposiciones que choquen con la
Constitución ni pueden alterar el espíritu, propósito y razón del acto legislativo

EL PODER CONSTITUYENTE.

El Poder es la suprema potestad del Estado que lo autoriza para imponer


decisiones de carácter general y regir, aun coercitivamente, según reglas
obligatorias, la convivencia de cuantos residen en su territorio sujeto a sus
facultades políticas y administrativas que los obedecerán. Weber, define “El poder
es la probabilidad de que cierta orden sea obedecida por algún grupo.”

El Poder constituyente es la voluntad originaria, soberana, suprema y directa que


tiene un pueblo, para constituir un Estado dándole una personalidad al mismo y
darse la organización jurídica y política que más le convenga. El poder
constituyente puede ser delegado a una asamblea o a una convención.

Se define al poder constituyente como aquella facultad de acción que deriva del
derecho originario de la colectividad para proveer su organización política y
jurídica, estableciendo e imponiendo como regla obligatoria de conducta una
constitución. Este concepto corresponde a Messineo, quien además señala que el
poder constituyente, es un poder esencialmente jurídico, y que por su naturaleza
está destinado a imponer la norma fundamental del Estado, y sobre la cual
descansan las restantes normas inferiores del mismo. Siguiendo a Sánchez
Agesta, el poder constituyente tiene tres características fundamentales:
1. Es un Derecho Originario: por cuanto no encuentra justificación o
legitimidad jurídica en una norma anterior, es decir, su justificación o su
fundamento trasciende al orden jurídico positivo. Por ello es que el poder
constituyente, incluso puede manifestarse como un simple hecho de
fuerza, pero en ese caso habrá que buscar su justificación en un derecho
anterior.

2. Es un Derecho de Eficacia Actual: se refiere que no basta con que el


poder constituyente no tenga una justificación en una norma del dercho
positivo, sino que además es preciso, que quien invoca este Derecho, este
en condiciones por razón de la fuerza de que dispone o por la autoridad
que se hay investido de realizar esa creación del orden frente a las fuerzas
que pueden oponerse a dicho poder.

3. Es un Derecho Creador: implica una violencia jurídica y por lo tanto


renovadora del orden jurídico, se diferencia por ello de la actividad política,
la cual es esencialmente conservadora del orden, por ello el poder
constituyente no es defensor de la constitución, por cuanto es superior a
ella, como a todo otro poder que pueda ser establecido en esa
constitución.

PODER CONSTITUYENTE ORIGINARIO Y CONSTITUIDO.

El profesor español Luis Sanchez Agesta caracteriza al Poder Constituyente como


"voluntad política creadora del orden, que requiere naturaleza originaria, eficacia y
carácter creador"; el fundamento del Poder Constituyente dice, Sanchez Agesta,
no esta en una legitimidad jurídica anterior, sino que es de carácter trascendente
al orden jurídico positivo, en consecuencia el fundamento de la legitimidad de esta
afirmación solo puede hallarse en el derecho natural.

En opinión de Sanchez Viamonte, citado por Linares Quintana, el Poder


Constituyente es "la soberanía originaria, extraordinaria, suprema y directa en
cuyo ejercicio la sociedad política se identifica con el estado, para darle nacimiento
y personalidad, y para crearle sus órganos de expresión necesaria y contínua".

A modo de fundamento Sanchez Viamonte analiza las características que le da a


la soberanía por el llamada Poder Constituyente, de la siguiente forma:

a) Originaria: porque es su primera manifestación de soberanía y da origen al


orden jurídico.

b) Extraordinaria: porque a diferencia de los poderes del gobierno, que son


ordinarios y permanentes, el Poder Constituyente solo actúa cuando es necesario
dictar una constitución o reformarla y cesa cuando ha llenado su cometido.

c) Suprema: porque es superior a toda manifestación de autoridad, desde que


la crea o constituye (poder constituido), determina su naturaleza, organiza su
funcionamiento y fija sus límites.

d) Directa: porque según la doctrina que inspiro su creación, su ejercicio


requiere la intervención directa del pueblo. Por ultimo reproducimos el más claro y
a la vez explicativo concepto, en nuestra opinión, de Poder Constituyente; dice
Bidart Campos: "Poder Constituyente es la competencia, capacidad o energía para
constituir o dar constitución al estado, es decir para originarlo, para establecer su
estructura jurídico - política".

En lo que respecta a la titularidad de la soberanía, a partir de la Revolución


Francesa es el pueblo quien la ostenta, y no el rey. Y en la misma medida en que
la soberanía se concibe como parte inherente del pueblo, el poder constituyente
también corresponde, como ya se ha señalado, única y exclusivamente al Pueblo
al pueblo

Así pues, el poder constituyente es de absoluta pertenencia del pueblo; es el


resultado de la expresión soberana de una Nación, traducida en la elección de una
asamblea encargada de redactar y promulgar una Constitución.
El poder constituyente originario no puede encontrar fundamento en ninguna
norma y por tanto no puede poseer una naturaleza jurídica. Como se ha afirmado,
la tarea del poder constituyente es política, no jurídica. El poder constituyente, al
ser origen del Derecho, no puede tener dicha naturaleza.

Emmanuel Joseph Sieyès, en su obra “Qué es el Tercer Estado”, atribuía dos


características al poder constituyente: es un poder originario y único, que no
puede encontrar fundamento fuera de sí; y que era un poder incondicionado, es
decir, que no posee límites formales o materiales.

CLASES DE PODER CONSTITUYENTE.

1. PODER CONSTITUYENTE ORIGINARIO

Es el que crea la Constitución: una vez cumplida su labor desaparece; pero como
su tarea requiere continuidad, suele establecer un órgano que se encargue de
adicionar y modificarla, de acuerdo a las circunstancias o problemas que surjan, a
este se le denomina poder constituyente derivado, instituido o permanente..

2. PODER CONSTITUYENTE DERIVADO

Se entiende aquel establecido en la propia Constitución y que debe intervenir


cuando se trata de reformar la Constitución. Es generalmente ejercido por una
asamblea, congreso o parlamento. Es aquel cuyo ejercicio está regulado y limitado
por el poder constituyente originario a través de la Constitución. Llamado también
Poder Constituyente Jurídico o Reformador. Actualmente ya no se acepta esta
clase de poder constituyente, ahora todo Poder Constituyente, es originarioPoder
Constituyente Originario

Las diferencias en cuanto al Poder Constituyente, diríamos que es la clasificación


de su relación interna; el Poder Constituyente puede ser originario y derivado,
esta es, por ejemplo tipología de Bidart Campos. El Poder Constituyente es
originario cuando se ejerce en la etapa fundacional del estado, para darle
nacimiento y estructura; a su vez el Poder Constituyente es derivado cuando se
ejerce para reformar la constitución. El Poder Constituyente originario tiene como
titular al pueblo o a la comunidad, porque es la colectividad toda la que debe
proveer a su organización política y jurídica al momento de crearse el estado, esta
noción responde a la búsqueda de la legitimidad en el uso del Poder Constituyente
originario. Hay una aclaración muy importante que hacer, en cuanto a la titularidad
del Poder Constituyente, tema sobre el que vamos a volveremos infra; la
aclaración en realidad, como no podía ser de otra manera, la construye Bidart
Campos en estos términos: "la residencia o titularidad del Poder Constituyente en
el pueblo solo debe reconocerse en potencia, ósea, en el sentido de que no hay
nadie (ni uno, ni muchos, ni pocos) predeterminado o investido para ejercerlo; y no
habiendo tampoco una forma concreta predeterminada por Dios ni por la
naturaleza para constituir a cada estado, la decisión queda librada a la totalidad o
conjunto de hombres de la comunidad, el ejercicio en acto (material) de ese Poder
Constituyente se radica en razón de eficacia en quienes dentro del mismo pueblo,
están en condiciones, en un momento dado, de determinar la estructura
fundacional del estado; son pues las condiciones socialmente determinadas en
razón de lugar y de tiempo, las que espontáneamente confieren eficacia histórica a
la voluntad del hombre o de un grupo, con suficiente base de consenso (acuerdo)
y participación de toda la comunidad". Tenemos que reconocer que en 1994 ("la
reforma de la reelección", le hemos escuchado decir a Hutchinson en las XX
Jornadas Provinciales de Derecho Administrativo (Corrientes, 1997), en el fondo
sentimos estar de acuerdo en un todo con esa expresión); hubo un amplio
consenso, un consenso general, pero que de ninguna manera fue total. Digamos
que estuvieron presentes las necesarias razones de lugar y de tiempo; en cuanto
a la eficacia histórica, hasta ahora el único beneficiado fue el reelecto presidente,
pero tranquilicémonos porque queda mucho camino por recorrer.

PODER CONSTITUYENTE Y PODERES CONSTITUIDOS.

Dice Quiroga Lavie, que existen un orden constituyente y un orden constitucional,


el primero es lo que la mayoría de los autores llaman Poder Constituyente, en
realidad el mencionado autor no los iguala sino que le da más amplitud al orden
constituyente, pero da algunas pautas que nos permiten asimilarlos, como, por
ejemplo: "el primer acto del Orden Constituyente estará desprovisto de toda
regulación previa, será la pura creación del sentido común social, solo
condicionado por los sentidos subjetivos de los integrantes de la comunidad".

En realidad Quiroga Lavie ubica al orden constituyente como creador del Poder
Constituyente y a este a su vez como creador del orden constitucional o lo que se
llama comunmente poderes constituidos, dice el profesor de la Universidad de La
Plata que "una vez creado el orden constitucional funciona por un proceso
dinámico de aplicación - creación cumplido según corresponda a cada poder
constituido: el legislador aplica la constitución y crea la ley, el administrador aplica
la ley y crea el reglamento, el juez aplica la ley y el reglamento y crea la sentencia"
este análisis del proceso de aplicación-creación de los poderes constituidos que
hace Quiroga Lavie es muy útil para una comprensión primaria del funcionamiento
principal de cada uno de los poderes constituidos. Finalizando con la relación
externa del Poder Constituyente acudimos a lo que llamamos una explicación
clásica, el Poder Constituyente opera en un nivel superior que no admite la
posibilidad de otro por encima de él, crea el ordenamiento jurídico del estado, da
vida a los poderes constituidos (Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder
Judicial), a los cuales a través del texto constitucional, encauza y limita, como que
tienen su campo de actuación en un nivel inferior al del Poder Constituyente.

TITULARIDAD DEL PODER CONSTITUYENTE.

En referencia a este tema digamos que en las monarquías absolutas de la


antigüedad, el monarca era el dueño, y no el titular, del Poder Constituyente; y en
todo tiempo en los regímenes arbitrarios o despóticos, tan suprema facultad es
detentada por un individuo o un grupo de individuo que oprimen a los demás
habitantes; pero en el estado constitucional el sujeto titular del Poder
Constituyente es el pueblo y únicamente es la comunidad política soberana la que
ha de decidir sobre la organización constitucional del estado. La titularidad del
Poder Constituyente originario en nuestro país fue ejercida por los representantes
de las provincias preexistentes en 1853, pero también lo ejercieron los
constituyentes de 1860; según Bidart Campos la revisión de 1860 forma parte del
ciclo del Poder Constituyente originario que quedo abierto en 1853; y porque
quedo abierto? porque Buenos Aires no lo ratifico, no lo acepto y recién en 1860
se incorporó a nuestro estado federal, y como Buenos Aires, por naturaleza, forma
parte de la Argentina, hasta que no su hubiera logrado su ingreso no se podría
considerar clausurado el Poder Constituyente originario o fundacional de la
República Argentina. Observa Sanchez Viamonte que el Poder Constituyente
corresponde al pueblo, como función mediante la cual ejerce el dominio de si
mismo y fija el marco, incluso, de su futura actividad constituyente.

LIMITES DEL PODER CONSTITUYENTE.

El Poder Constituyente no tiene restricciones porque su carácter es extraordinario,


supremo y directo, algunos autores (Sieyès) establece que las únicas limitaciones
podrán ser algunos derechos naturales y éticos (derecho la vida) por la sencilla
razón de que los derechos fundamentales del hombre valen como anteriores y
superiores al Estado. Aunque es refutado por autores que dicen que los derechos
fundamentales no son límites al Poder Constituyente, sino su base, el fundamento,
el principio del mismo.

Pero otros autores dicen que el Poder Constituyente si tiene restricciones, solo la
voluntad divina no tiene restricciones, la voluntad humana está condicionada y el
poder constituyente, está condicionada por el proceso político del momento en que
es ejercido por el pueblo.

Según a las ideas de la Ilustración que aportaron a la Teoría del Poder


Constituyente dice que el límite del Poder Constituyente es el Principio de la
división de poderes, asumido como dogma por el constitucionalismo liberal. Es
decir, el Poder Constituyente no se puede eliminar esta división al constituir, al
conformar un Estado
Según el autor Jellinek; el Poder Constituyente puede estar limitado por diversos
factores, unos procedentes de la órbita jurídica y otros ajenos al derecho; y aun en
el primer grupo admite un ulterior desdoblamiento, según que la voluntad que se
impone al Poder Constituyente sea interna o externa, de esto entonces resultarían
tres órdenes de limitaciones:

A) LIMITACIONES HETERÓNOMAS: que serían jurídicas y de procedencia


exterior a la constitución, provenientes:

1- Del derecho estatal, como las que existen en las relaciones federales,
en las que las constituciones de los estados miembros no pueden
contrariar los criterios establecidos por el orden federal.

2- Del derecho internacional, como las que surgen de los tratados


internacionales.

B) LIMITACIONES AUTÓNOMAS: que son jurídicas y de origen interno, que


presuponen que existe y se respeta una forma correctamente establecida para la
revisión constitucional.

C) LIMITACIONES ABSOLUTAS: que rebasan el área estricta de lo jurídico,


por ejemplo el derecho natural.

Dice Linares Quintana; que el Poder Constituyente originario es ilimitado, en


cuanto el pueblo, al constituirse originariamente en estado y darse las bases de su
ordenamiento, no se encuentra condicionado por limitación alguna de orden
positivo, por lo que posee una amplia y discrecional potestad para elegir el
régimen político que estime más adecuado para reglar la organización y el
funcionamiento del gobierno así como las relaciones entre este y los habitantes.
En cambio, el Poder Constituyente derivado (que es el que ejercitan las
convenciones reformadoras) es esencialmente limitado, por cuanto, como se ha
visto en 1994, aparte de las restricciones que puedan surgir del espíritu de la
constitución originaria, está sujeto al procedimiento, a las condiciones y hasta a las
prohibiciones que determine la misma constitución y más particularmente la ley
que declara la necesidad de la reforma. Vemos finalmente en el tema de los
límites del Poder Constituyente, la construcción de Bidart Campos que, al analizar
el Poder Constituyente originario, se acerca a la clasificación propuesta por
Jellinek, comienza diciendo el tratadista de los contenidos pétreos:" el Poder
Constituyente originario es, en principio, ilimitado, ello significa que no tiene un
límite de derecho positivo o, dicho de otra manera, que no hay ninguna instancia
superior que lo condicione". Ahora bien, la limitación no descarta:

a) Los limites suprapositivos del valor justicia (interpretamos derecho


natural).

b) Los límites que pueden derivar colateralmente del derecho internacional


público (tratados).

c) El condicionamiento de la realidad social con todos sus ingredientes,


que es un método realista de elaboración a tener en cuenta para organizar
el estado.

LA CONSTITUCIÓN VIGENTE.

La Constitución de un Estado, representa su máxima norma, donde se establecen


los principios fundamentales que rigen en él, su estructura, tipo de régimen, entre
otros aspectos. La Constitución Venezolana, es el documento vigente que
contiene la Ley fundamental del país, dentro de cuyo marco deben ceñirse todos
los actos legales.

La Constitución de Venezuela de 1999 ( Constitución de la República Bolivariana


de Venezuela) es la Carta Magna vigente en Venezuela, adoptada el 15 de
diciembre de 1999 mediante un referéndum popular. El 15 de febrero de 2009, le
fue introducida la Enmienda № 1 impulsada por el presidente Hugo Chávez,
recibiendo respaldo de diversos sectores y el rechazo de los partidos tradicionales.
La constitución establece los principios y la reglas que ordenan los relaciones
entre los habitantes de un país y ellos con sus instituciones, garantizando así los
derechos de todas las personas y los deberes que también tienen con su país y
sus habitantes.

Estructura de la Constitución: Se entiende como la distribución y orden de las


partes que componen el texto constitucional.

Preámbulo: donde se invoca la protección de Dios y se exalta al Libertador Simón


Bolívar y a los "grandes servidores de la patria". en el cual el pueblo de
Venezuela, en ejercicio de sus poderes y con el fin de reinventar la republica
estableciendo un sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica, y
pluricultural en un Estado de justicia, federal y descentralizado que consolide los
valores de libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común,
asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia
social, y a la igualdad sin discriminación ni subordinación alguna. Fomenta la
cooperación pacífica entre las naciones e impulsa la integración latinoamericana,
el desarme nuclear, el equilibrio ecológico y los bienes jurídicos ambientales como
patrimonio común e inquebrantable de la humanidad.

En sus pocas líneas (unas veinte y tantas) se halla resumida de forma admirable
la invocación que hace el pueblo soberano y la inspiración que le sirvió de guía, en
ejercicio de su poder originario, para dejar formulado, con precisión, el fin supremo
impuesto con la elaboración del texto constitucional, no otro que la
REFUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA para establecer una sociedad democrática,
participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un Estado de justicia,
federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la
independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la
convivencia y el imperio de la ley. Además, señala este Preámbulo: para asegurar
la vida, el trabajo, la cultura, la educación, la justicia social y la igualdad sin
discriminaciones ni subordinaciones. Un verdadero y radical cambio es el
propuesto en el texto constitucional.
Parte Dogmática o material (garantías Individuales): en la que se reconocen
los derechos individuales y de la ciudadanía; en la cual se establecen como pilares
la democracia, la independencia y el carácter de forma federal del Estado
venezolano, entre otros;

o Derechos fundamentales sustantivos.


o Derechos fundamentales procesales. (aunque estos deberían estar
seguramente regulados en los códigos de procedimiento civil, penal,
laboral, etc; No en la carta política como regla fundamental)

Parte Orgánica o Formal: dedicada a determinar la organización del Estado. Así,


la estructura formal de un texto constitucional establecida por la doctrina sería la
siguiente:

 Justificación del propio poder constituyente originario.


 Soberanía nacional.
 Poderes constituidos.
 Enumeración de derechos fundamentales (parte dogmática).

La estructura general de la Constitución venezolana vigente, está conformada por


un Preámbulo, nueve títulos con 350 artículos, más las disposiciones transitorias.

La Constitución como instrumento jurídico fundamental debe declarar


derechos y libertades para los individuos que viven en Sociedad y limitar
poderes para el Estado. Los elementos esenciales que debe consagrar toda
Constitución son: la estructura gubernamental, la protección de los derechos
humanos y los procedimientos para las enmiendas y reformas.

Disposición Derogatoria: Queda derogada la Constitución de la República de


Venezuela decretada el veintitrés de enero de mil novecientos sesenta y uno. El
resto del ordenamiento jurídico mantendrá su vigencia en todo lo que no
contradiga esta Constitución.
y Disposiciones Transitorias: compuestas por 23 disposiciones. Todo lo que
determina el cuerpo de la Constitución con carácter temporal mientras se dictan
los instrumentos jurídicos para que tenga efectiva vigencia.

Disposiciones Finales:

Única. Esta Constitución entrará en vigencia el mismo día de su publicación en la


Gaceta Oficial de la República de Venezuela, después de su aprobación por el
pueblo mediante referendo. Aprobada por el pueblo de Venezuela, mediante
referendo constituyente, a los quince días del mes de diciembre de mil
novecientos noventa y nueve, y proclamada por la Asamblea Nacional
Constituyente en Caracas, a los veinte días del mes de diciembre de mil
novecientos noventa y nueve. Año 189° de la Independencia y 140° de la
Federación.

LA REFORMA CONSTITUCIONAL.

La Reforma Constitucional tiene por objeto una revisión parcial de esta


Constitución y la sustitución de una o varias de sus normas que no modifiquen la
estructura y principios fundamentales del texto constitucional.
La iniciativa de la Reforma de la Constitución la ejerce la Asamblea Nacional
mediante acuerdo aprobado por el voto de la mayoría de sus integrantes, por el
Presidente o Presidenta de la Republica en Consejo de Ministros o a solicitud de
un número no menor del quince por ciento de los electores y electoras inscritos en
el Registro Civil y Electoral (Art 342 dela Constitución). Pero esto no es todo, el
proyecto de reforma se someterá a referéndum.

En los países con sistemas de Constitución rígida o semirrígida, las reformas


constitucionales requieren de un procedimiento especial, diverso al que utiliza para
la aprobación de las leyes ordinarias. En ella se conocen tres mecanismos para
cambiar o modificar algo dentro de su constitución, estos son: enmienda, reforma
y constituyente. En España se reconocen dos formas: un procedimiento ordinario y
otro agravado (este último para diversos artículos de mayor relevancia
constitucional)

La clasificación que tomaremos para reformar la constitución es doctrinaria;


propuesta por varios estudiosos del Derecho, con base en su contenido que
pueden ser:

Innovadoras: pretenden introducir o suprimir normas nuevas que no estaban


reguladas antes para dar lugar a un tipo de institución verdaderamente original.
Actualizadoras: su objetivo es reforzar el carácter de una institución ya
existente o bien suprimirle elementos que ya no tienen razón de ser por su propia
evolución.
Explicativas: su fin es explicitar el alcance de una norma constitucional que
generalmente sea entendible por la sociedad.
Correctivas: pretenden enmendar las deficientes expresiones de los artículos
sin alterar su contenido

ENMIENDAS.

La palabra enmienda tiene su origen en el participio latino emenditus,


emenditum; del verbo emendo que significa enmendar, corregir, retocar, mejorar.
De esta manera, el concepto de este vocablo siempre está referido al hecho de
“agregar o modificar algo a lo original para mejorarlo”. Por lo que, enmienda se
constituye en una propuesta de modificación de algún documento oficial,
especialmente en los artículos y textos de leyes y proyectos de ley.

La Constitución de 1999 sólo ha sufrido una enmienda, aprobada por el


Referéndum constitucional de 2009, con el precedente del Referendum
constitucional de 2007, en el que se propuso una reforma general al texto
constitucional, que no resultó aprobada.
Primera Enmienda
Artículo principal: Primera Enmienda a la Constitución de Venezuela
El 15 de febrero de 2009 se realizó el referéndum para decidir la aprobación
o no de la enmienda de los artículos 160, 162, 174, 192 y 230, con el fin de
permitir la reelección inmediata de cualquier cargo de elección popular de
manera continua o indefinida. Según el segundo Boletín emitido por el CNE
el 16 de febrero, el Si alcanzó 6.310.482 votos (54,85%) y el No 5.193.839
votos (45,14%), con el 99,57% de actas transmitidas y una abstención de
29,67%, siendo promulgada por el Presidente de la República en Caracas,
el 19 de febrero de 2009. Año 198º de la Independencia y 149º de la
Federación

La enmienda constitucional es uno de los mecanismos de reforma que se utiliza


para cambiar o modificar la constitución de un Estado. Su objetivo es revisar la
carta magna y sustituir una o varias de sus normas, o algunos de sus artículos que
se considere necesario, sin modificar la estructura y los principios fundamentales
del texto. En nuestra constitución nacional está contemplado este mecanismo,
específicamente en el artículo 340 y ss. De este articulado se desprende:

Objeto. El procedimiento de la Enmienda tiene por objeto la adición o modificación


de uno o varios artículos de la Constitución, sin alterar su estructura fundamental.

La iniciativa. De acuerdo con el artículo 341, numeral 1, la iniciativa para la


Enmienda puede partir del 15% de los ciudadanos inscritos en el Registro Civil y
Electoral; o de un 30% de los integrantes de la Asamblea Nacional o del
Presidente de la República en Consejo de Ministros.

La discusión parlamentaria El numeral 2 del artículo 341 establece lo siguiente:


“Cuando la iniciativa parta de la Asamblea Nacional, la enmienda requerirá la
aprobación de ésta por la mayoría de sus integrantes y se discutirá, según el
procedimiento establecido en esta Constitución para la formación de leyes”. De
esta norma, se deduce que la discusión legislativa de las enmiendas sólo se
produce cuando la iniciativa parta de la Asamblea Nacional. Por tanto, si la
enmienda parte de una iniciativa popular o del Presidente de la república, no se
somete a discusión ni aprobación por la Asamblea Nacional, sino que
directamente se debe someter a referéndum aprobatorio.

El referéndum aprobatorio. De acuerdo con el mismo artículo 341 de la


Constitución, numerales: 3. El Poder Electoral someterá a referendo las
enmiendas a los treinta días siguientes a su recepción formal. 4. Se considerarán
aprobadas las enmiendas de acuerdo con lo establecido en esta Constitución y la
ley respecto al referendo aprobatorio. El artículo 73 de la Constitución exige que
en los referendos aprobatorios deban concurrir al menos el 25% de los electores
inscritos, bastando para su aprobación que haya mayoría de votos afirmativos.

La promulgación. Conforme a lo establecido en el artículo 346, el Presidente de


la República está obligado a promulgar las Enmiendas dentro de los 10 días
siguientes a su aprobación. De lo contrario, se aplica lo previsto en el artículo 216
de la Constitución: “Cuando el Presidente o Presidenta de la República no
promulgare la ley en los lapsos señalados, el Presidente o Presidenta y los dos
Vicepresidentes o Vicepresidentas de la Asamblea Nacional procederán a su
promulgación, sin perjuicio de la responsabilidad en que aquél o aquella incurriere
por su omisión”.

Las formalidades. Por último, la Constitución exige que las enmiendas sean
numeradas consecutivamente. Se deben publicar a continuación de la
Constitución sin alterar el texto de ésta, pero anotando al pie del artículo o
artículos enmendados la referencia de número y fecha de la enmienda que lo
modificó.
CONVOCATORIA PARA UNA NUEVA CONSTITUCIÓN.

Dice la Constitución: Art. 347: El pueblo de Venezuela es el depositario del


poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder (el pueblo),
puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente…”

En Venezuela, el Presidente de la República NO puede convocar una Asamblea


Constituyente, pues conforme al texto del artículo 347 de la Constitución antes
citado, quien puede convocar una Asamblea Constituyente es el pueblo
exclusivamente, quien es el único que detenta el poder constituyente
originario.

Y el pueblo no es una fracción o facción, sino que está conformado por el universo
de todos los electores, titulares de derechos políticos, considerados en su
globalidad, y no solo una componente del mismo como podría ser la “clase
obrera,” o los “líderes comunitarios,” o los representantes de “gremios” o sectores
de intereses, o de “regiones”.

En Venezuela, la “clase obrera” por supuesto es parte del pueblo, pero no es el


pueblo ni pueden atribuírsele las prerrogativas del pueblo. Por tanto,
pretender convocar inconstitucionalmente una constituyente y que se conforme
solo con supuestos representantes de la “clase obrera,” es inconstitucional y
discriminatorio políticamente.

Ahora bien, precisamente porque el pueblo en su globalidad es el depositario del


poder constituyente originario, el mismo conforme a la misma norma es quien “en
ejercicio de dicho poder,”[…] “puede convocar una Asamblea Nacional
Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo
ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución;” debiendo hacerse dicha
convocatoria como resultado de la expresión de la voluntad popular, la cual
conforme a la Constitución solo se puede expresar a través de un referendo
como consecuencia de una votación popular universal, directa y secreta. 2
Con la declaración expresa del artículo 347 de la Constitución de 1999, la misma
(siguiendo precisamente la experiencia de la Asamblea Constituyente de 1999),
eliminó toda posibilidad de que un órgano del Estado pueda “convocar” una
Asamblea Nacional Constituyente (solo el pueblo puede hacerlo mediante
referendo), y además, eliminó toda otra discusión sobre que la Asamblea Nacional
Constituyente, una vez convocada mediante referendo y posteriormente, una vez
electa, pudiese o no asumir el poder constituyente originario, que estando
exclusivamente en manos del pueblo, nadie más puede asumirlo.

Es decir, esa discusión ya no cabe conforme a la Constitución de 1999, cuyo texto


eliminó toda posibilidad de que la Asamblea Nacional Constituyente pudiese
ser convocada por algún órgano del Estado y que pudiese usurpar el poder
constituyente originario que sólo lo tiene el pueblo.

Ahora, para que el pueblo pueda convocar una Asamblea Nacional Constituyente
mediante la expresión de su voluntad a través de un referendo, el artículo 348 de
la Constitución asigna la iniciativa para que se inicie el proceso y pueda el
pueblo pronunciarse sobre la convocatoria, primero, al Presidente de la
República en Consejo de Ministros; segundo, a la Asamblea Nacional, mediante
acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; tercero, a los Concejos
Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos;
o cuarto, el quince por ciento de los electores inscritos en el Registro Civil y
Electoral. Estos tienen la iniciativa para proponer que el pueblo convoque la
Constituyente mediante referendo, pero iniciativa no es convocatoria, es iniciativa
para que se convoque por el pueblo.

No puede conformarse una Asamblea Constituyente, por tanto, como lo ha


propuesto quien ejerce la Presidencia, con unos “constituyentes electos por la
base de la clase obrera” ni por “líderes del pueblo en las comunidades,” ni por
“sectores gremiales” o regionales. Esa propuesta constituye un fraude a la
Constitución y a la voluntad popular. Los miembros de una Asamblea
Constituyente, una vez convocada la misma por el pueblo, solo pueden ser
electos por votación popular, directa y secreta, siendo ello de la esencia de
la Constitución.

Conforme a lo anterior, entonces, una vez formulada la iniciativa por cualquiera de


los cuatro legitimados para ello (Presidente, Asamblea Nacional, Concejos
Municipales, iniciativa popular) junto con las bases comiciales (Estatuto) de la
Constituyente, tal iniciativa debe ser consignada ante el Poder Electoral, para
que el Consejo Nacional Electoral proceda en consecuencia a convocar un
referendo, precisamente para que el pueblo pueda adoptar la decisión de
convocar la Asamblea Nacional Constituyente; de manera que solo si el pueblo la
aprueba mayoritariamente es que podría procederse a elegir los miembros de la
Asamblea.

En otras palabras, una vez ejercida la iniciativa y luego de que el pueblo (todo el
pueblo) se manifieste mediante referendo sobre la convocatoria y sobre el
estatuto básico de la Asamblea Constituyente, si gana el SI, entonces debe
procederse a la elección de los miembros de la Asamblea de acuerdo con el
Estatuto que se apruebe popularmente.

En cuanto a la propuesta anunciada por el Presidente de la República, para que la


misma llegue a materializarse, tendría que el pueblo aprobarla en referendo, y
estoy seguro que conforme al resultado del referendo de 2007, que rechazó todo
lo que ahora se vuelve a proponer, el pueblo, si se lo deja votar libremente,
rechazaría en forma mayoritaria y contundentemente la propuesta, por
inconstitucional, antidemocrática y discriminatoria, por violar el principio
democrático y vulnerar el principio de pluralismo político que impone
garantizar el derecho de asociarse en partidos políticos y de que éstos
puedan actuar como mecanismo de participación en la vida política, de manera
que no haya exclusiones en el universo de los electores.
CONCLUSION.

La Constitución como ley de leyes, como ley fundamental, como ley suprema
refleja toda la organización de un Estado Constitucional, que se resume en la
famosa Declaración Universal de los derechos del hombre y del ciudadano,
aprobada al comienzo de la Revolución Francesa, en 1789, cuando nos dice que
en una nación, en una sociedad en donde no están reconocidos los derechos del
hombre y establecida la división de poderes, carece de Constitución.

Ahora bien, ¿por qué es tan importante la Constitución?, porque ella mantiene
unido los demás sistemas jurídicos, y además no solo es la ley fundamental de
todo Estado de Derecho, sino que permite determinar cuáles son las demás leyes.

El constitucionalismo procura, en definitiva, una racionalización del poder, en


virtud de la cual todo título de mando y su ejercicio legítimo deben derivar de una
competencia asignada por la constitución. Teóricamente, el movimiento
constitucionalista propone un nuevo tipo de régimen: el “gobierno de la ley”,
distinguiendo, respecto de ésta, una ley superior (la constitución) y otra inferior (las
demás normas del aparato jurídico: decretos, leyes, ordenanzas, entre otras).
BIBLIOGRAFIA

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999). Gaceta Oficial de


la República Bolivariana de Venezuela Extraordinaria, 5.453, Marzo 24, 2000.

Osorio, Manuel. (1986). Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y


Sociales. Uruguay: Editorial Obra Grande.

https://temasdederecho.wordpress.com/tag/estructura-de-la-constitucion/

http://www.ulpiano.org.ve/revistas/bases/artic/texto/RVLJ/7/rvlj_2016_7_373-
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http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/jerarquia-normativa/jerarquia-
normativa.htm

http://allanbrewercarias.com/wp-content/uploads/2017/01/BREWER-TRATADO-
DE-DC-TOMO-X-9789803652951-txt.pdf