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Aaron Rojas

Literatura Novohispana
Primer Semestre LELIT

DEL BARROCO AL NEOCLÁSICO EN


LA NUEVA ESPAÑA

El periodo de evolución artística comprendido entre los siglos XVI y XIX, fue a la vez
causa y consecuencia de importantes aspectos característicos de la época, que van desde
sucesos a escala global, hasta completos cambios en la cosmovisión de una sociedad. El
pensamiento renacentista trajo consigo una importante permuta en la concepción que el
hombre tenía del mundo y de sí mismo, los horizontes se expandieron para el hombre
renacentista, que sentía que su mundo y su capacidad de conocerlo y manipularlo no tenía
límites. Sin embargo, el tiempo haría girar en el vaivén del arte y la filosofía una vez más
entre los siglos s. XVI-XVII. Eventos como el concilio de Trento, resultarían en un nuevo
viraje en el pensar de la época, el enfoque artístico fue tornándose paulatinamente hacia lo
divino, lo irreal, lo sublime; a la vez que se alejaba de la fascinación renacentista por el aquí
y el ahora. Este nuevo movimiento, conocido como barroco, si bien inició en Italia a
mediados del siglo XVI, tuvo mayor preponderancia en España.

El furor del barroco no tardó en hacerse presente en la Nueva España, la arquitectura y la


literatura fueron los principales medios de expresión del barroco en la colonia española.
Destaca entre los artistas de la época la décima musa, Sor Juana Inés de la Cruz, cuya
popularidad rebasó los límites de la época, llegando a convertirse en una de las escritoras
femeninas más famosas de la historia. La obra de Sor Juana destaca por representar
puntualmente el pensamiento barroco.

Los sonetos de Sor Juana se caracterizan por el manejo de diversas figuras retóricas
que le otorgan a su lírica lo intrincado del barroco.

Con tardo vuelo, y canto, de él oído


mal, y aún peor del ánimo admitido,
la avergonzada Nictímene acecha
de las sagradas puertas los resquicios
Aaron Rojas
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o de las claraboyas eminentes
los huecos más propicios,
que capaz a su intento le abren la brecha,
y sacrílega llega a los lucientes
faroles sacros de perenne llama,
que extingue, sino inflama
en licor claro la materia crasa
consumiendo; que el árbol de Minerva
de su fruto, de prensas agravado,
congojoso sudó y rindió forzado. (Sor Juana, 2012)

Es de destacar también el uso de referencias y simbolismos. En el fragmento citado se


hace mención de Nictímene y de Minerva, ambos personajes mitológicos que son usados
para reforzar una idea. Al personificar un concepto se le atribuyen cualidades mitificación y
enaltecimiento, se vuelve sublime.

Uno de los elementos más importantes y característicos de la pintura barroca es el


claroscuro, el fuerte contraste entre matices y tonalidades, que resulta en una armoniosa
dicotomía conceptual. Los sonetos de Sor Juana están fuertemente permeados por el
claroscuro, representándolo en sus versos tanto a través de la forma, como del fondo.

¡Oh, famosa Lucrecia, gentil dama,


de cuyo ensangrentado noble pecho
salió la sangre que extinguió a despecho
del rey injusto la lasciva llama!
¡Oh, con cuánta razón el mundo aclama
tu virtud, pues por premio de tal hecho
aún es para tus sienes cerco estrecho
la amplísima corona de tu fama.
Pero si el modo de tu fin violento
puedes borrar del tiempo y sus anales,
quita la punta del puñal sangriento
con que pusiste fin a tantos males;
que es mengua de tu honrado sentimiento
decir que te ayudaste de puñales.(Sor Juana, 2012)
Aaron Rojas
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En el anterior poema titulado “Oh famosa lucrecia, gentil dama”, Se puede apreciar
una referencia a Lucrecia, personaje histórico del imperio romano, quien fue violada por
Tarquinio. Sor Juana aborda los dos cuartetos con una oda y enaltecimiento de las virtudes y
las acciones de Lucrecia, sin embargo, los dos tercetos cambian el enfoque hacia una
exhortación a Lucrecia, pidiendo rectificación de sus acciones, e incluso recriminando el uso
de su historia para alcanzar la fama. Esto es una clara expresión del contraste de matices
expresivos del claroscuro.

Avancemos en el tiempo y situémonos en el apogeo del neoclasicismo. Tras el fuerte


auge del barroco y el rococó, el neoclasicismo surge como contraposición a estas corrientes,
y como un resurgimiento del pensamiento renacentista. Buscando retomar la estética de las
culturas clásicas, valiéndose de la sencillez y la belleza obtenida dentro de y a través de la
razón.

Uno de los principales impulsos del neoclasicismo en la Nueva España fueron las
reformas borbónicas, que supusieron cambios políticos, económicos y sociales en todo el
virreinato. La administración fue modernizándose y olvidando los intereses barrocos de
siglos anteriores. El neoclásico en la Nueva España se hace presente principalmente en la
arquitectura y en la escultura, sin embargo, la pintura y la literatura son también medios a
través de los cuales se representa el pensamiento neoclásico de los siglos XVIII y XIX.
Si en la pintura se hacía presente el retrato de México con el paisajismo de José María
Velazco, en la literatura lo hace con Rusticatio Mexicana de Rafael Landívar, una obra en la
que se busca exaltar las cualidades de las tierras mexicanas. El neoclásico se hace presente,
desde el hecho de que el texto esté escrito en hexámetros latinos. El claroscuro desaparece
por completo, y la forma de tratar los temas es más directa, y encuentra la manera de presentar
su belleza en la sencillez, la pureza y la sobriedad.

(. .. ), el indio, alterado de rostro y mente por los prodigios


ins6litos, afirma no poder seguir las perdidas huellas de los lugares que
la Reina había santificado con su planta,· se detiene suspenso a medio
campo, a la cabeza de la titubeante multitud de compaiieros, cuando
súbitamente, rotas las entraiias del campo salado, la tierra -i suceso
admirable!- vomita salutíferos arroyos (. . .) (L. XII, p. 276)
Aaron Rojas
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En este opúsculo no tendrá cabida la ficci6n ( ...) Narro las cosas
que vi y las que me refirieron testigos oculares, por demás veracísimos.
Cuide, por otra parte, comprobar las afirmaciones -pocas en verdad-
sostenidas por la autoridad de los testigos. ("Preámbulo del autor", p.
46)

Sin duda es notable el cambio de intereses entre el barroco y el neoclásico. Tanto Sor
Juana Inés de la Cruz como Rafael Landívar supieron crear textos maravillosos, cada uno a
su manera particular y permeándolos de las características del pensamiento de la época.

BIBLIOGRAFÍA
Inés de la Cruz, Sor Juana. Obras Completas.
México D.F.: Porrúa, 2012

Landívar, Rafael. Rusticatio Mexicana.


México D.F.: Jus, 1990.