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Áreas de Aplicación de la Psicología Social

o de qué nos ocupamos profesionalmente

Lic. Prof. Elena Isabel Rozas – 2019

Áreas de Aplicación de la Psicología Social es una asignatura llamativamente


poco desarrollada dentro de la Tecnicatura Superior en Psicología Social y
seguramente, de la profesión.
Tal vez esto tenga que ver con el hecho de que el perfil del egresado en la
tecnicatura se focaliza en la coordinación de grupos; en el “saber hacer con
grupos”…
Sin embargo, las áreas de aplicación indican campos de desarrollo profesional
muy interesantes, para lo que indefectiblemente será necesario especializarse
o al menos seguir capacitándose. Hay enorme cantidad de experiencias
profesionales en cada una de estas áreas que lo atestiguan, realizadas por
colegas a lo largo de los años. Lamentablemente, son muy pocas las que han
sido informadas o sistematizadas.
Tradicionalmente, se discutían dentro de este campo problemáticas como
familia, educación, salud y tiempo libre… Sobre casi todos estos temas se
recibe variada información a lo largo de la carrera, casi siempre dentro de
otras asignaturas, lo que luego dificulta su consideración como campo de
análisis e intervención profesional.
Me encontré con este “trabajo pendiente” cuando me hice cargo del Seminario
de Investigación Psicosocial, última materia de la Licenciatura en Psicología
Social, en 2009. Situación que resolví como pude en aquel entonces.
Ya en el 2015, conversando con la colega Marisa Pavón, decíamos que las
áreas de aplicación de la Psicología Social serían las 4 siguientes: Salud,
Educación, Trabajo y Desarrollo Local. Pensábamos que cualquier problemática
social, en cualquier circunstancia, podría seguramente ser pensada desde
alguna de estas áreas, para planificar una indagación-acción y un proyecto de
intervención adecuado y viable desde la Psicología Social.
No está de más señalar que considero que cualquier problemática social, como
podría ser la problemática de género o el maltrato laboral, por poner ejemplos
bien distintos, podrían ser analizadas y/o abordadas desde la perspectiva de
cualquiera de las áreas de aplicación de la Psicología Social. Son tanto
problemas de salud, como de educación, como de trabajo, como de desarrollo
local. Es decir, se trata de consideraciones y abordajes complementarios, que
bien podrían ser integrados en una perspectiva compleja. Aunque esto no
implica eludir la consideración de cada una por separado, dado que cada uno
implica distinto foco de análisis y distintas operaciones psicosociales -
estrategias de intervención.
Hoy escribí algo breve para los estudiantes del tercer año (del que esta nota
reproduce buena parte). Allí puntualicé en qué sentido entiendo que habría que
pensar cada área:
Salud: entendiéndola como la capacidad de adaptación activa a la realidad, en
cada uno de los ámbitos; es decir, desde un punto de vista tanto individual
como colectivo.
Educación: en cuanto al aporte que la Psicología Social puede hacer en los
distintos modos en que la institución educativa se desarrolla en nuestra
sociedad; lo que va desde la escuela clásica a los procesos formativos dentro
de cualquier actividad y la vida cotidiana. Entiendo a la educación como la
actividad colectiva y sólo en parte institucionalizada, por la que una generación
transmite a la siguiente sus valores, sus saberes, sus tecnologías… sus modos
de ser y hacer comunidad y sociedad. Dado que la sociedad produce sujetos
que la reproduzcan. De modo que esta actividad puede identificarse en
cualquiera de los ámbitos.
Trabajo: en cuanto al aporte que la Psicología Social puede hacer en los
distintos modos en que la institución laboral se desarrolla en nuestra sociedad.
El trabajo, más o menos informal, profesional o técnico, manual o intelectual,
repetitivo o creativo… más o menos industrial o postindustrial se vincula tanto
a la división social del trabajo, como a la alienación, como la condición salarial
y más en general, los modos en que la organización de los procesos
productivos condiciona y es condicionada por la vida social y las tramas
vinculares en las que existen las personas, los grupos y las comunidades.
Desarrollo local: en cuanto al aporte que la Psicología Social puede hacer en
los modos en que los grupos, organizaciones y comunidades identifican y
aprovechan o incrementan sus recursos y potencialidades endógenas: los
recursos sociales, culturales, históricos, institucionales, naturales, etc. Todos
estos factores son también decisivos en el proceso de desarrollo local en lo
económico.
Un modo de finalizar este breve escrito es comentar que así, desde la
Psicología Social, nos ocupamos de las interrelaciones humanas y sociales.
Operamos en las redes vinculares, grupos, organizaciones, comunidades y/o
sociedad toda, en pos de facilitar los modos de interacción y la potenciación del
capital social disponible. Nuestro propósito es que los conjuntos y las personas
incluidas en dichas instancias logren elevar su calidad de vida y la excelencia
en sus procesos compartidos. Asimismo, abordamos los emergentes ligados a
conflictos propios de las interrelaciones humanas y sociales en todas esas
instancias.
Pichon Rivière decía que la Psicología Social es la ciencia de las interacciones
orientada hacia el cambio social planificado. Pienso que estas ideas respetan
ese postulado.