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CONTAMINACIÓN AMBIENTAL, VARIABILIDAD

CLIMÁTICA Y CAMBIO CLIMÁTICO: UNA


REVISIÓN DEL IMPACTO EN LA SALUD DE LA
POBLACIÓN PERUANA
Gustavo F. Gonzales1,2,3,a, Alisson Zevallos2,b, Cynthia
Gonzales-Castañeda1,2,e, Denisse Nuñez2,b, , Carmen
Gastañaga6,c, César Cabezas6,d Luke Naeher4,e, Karen
Levy5,e, Kyle Steenland5,e

RESUMEN
El presente artículo es una revisión sobre la contaminación del
agua, el aire y el efecto del cambio climático en la salud de la
población peruana. Uno de los principales contaminantes del
aire es el material particulado menor de 2,5 μ (PM 2,5), en la
ciudad de Lima, anualmente 2300 muertes prematuras son
atribuibles a este contaminante. Otro problema es la
contaminación del aire domiciliario por el uso de cocinas con
combustible de biomasa, donde la exposición excesiva a PM 2,5
dentro de las casas es responsable de aproximadamente 3000
muertes prematuras anuales entre adultos, con otro número
desconocido de muertes entre niños debido a infecciones
respiratorias. La contaminación del agua tiene como principales
causas los desagües vertidos directamente a los ríos, minerales
(arsénico) de varias fuentes, y fallas de las plantas de
tratamiento. En el Perú, el cambio climático puede impactar en
la frecuencia y severidad del fenómeno de El Niño oscilación
del sur (ENSO) que se ha asociado con un incremento en los
casos de enfermedades como cólera, malaria y dengue. El
cambio climático incrementa la temperatura y puede extender
2 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

las áreas afectadas por enfermedades transmitidas por vectores,


además de tener efecto en la disponibilidad del agua y en la
contaminación del aire. En conclusión, el Perú, pasa por una
transición de factores de riesgo ambientales, donde coexisten
riesgos tradicionales y modernos, y persisten los problemas
infecciosos y crónicos, algunos de los cuales se asocian con
problemas de contaminación de agua y de aire.
Palabras clave: Contaminación del agua; Contaminación del
aire; Cambio climático (fuente: DeCS BIREME).
ENVIRONMENTAL POLLUTION, CLIMATE
VARIABILITY AND CLIMATE CHANGE: A REVIEW
OF HEALTH IMPACTS ON THE PERUVIAN
POPULATION

ABSTRACT
This article is a review of the pollution of water, air and the
effect of climate change on the health of the Peruvian
population. A major air pollutant is particulate matter less than
2.5 μ (PM 2.5). In Lima, 2,300 premature deaths annually are
attributable to this pollutant. Another problem is household air
pollution by using stoves burning biomass fuels, where
excessive indoor exposure to PM 2.5 inside the household is
responsible for approximately 3,000 annual premature deaths
among adults, with another unknown number of deaths among
children due to respiratory infections. Water pollution is caused
by sewage discharges into rivers, minerals (arsenic) from
various sources, and failure of water treatment plants. In Peru,
climate change may impact the frequency and severity of El
Niño Southern Oscillation (ENSO), which has been associated
with an increase in cases of diseases such as cholera, malaria and
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dengue. Climate change increases the temperature and can


extend the areas affected by vector-borne diseases, have impact
on the availability of water and contamination of the air. In
conclusion, Peru is going through a transition of environmental
risk factors, where traditional and modern risks coexist and
infectious and chronic problems remain, some of which are
associated with problems of pollution of water and air.
Key words: Water pollution; Air pollution; Climate change
(source: MeSH NLM).
INTRODUCCIÓN

Muchas enfermedades han aumentado de manera importante


en las últimas décadas en los países en vías de desarrollo,
particularmente las enfermedades crónicas, las cuales estarían
asociadas a contaminantes ambientales (1) que pueden estar
en el agua y en el aire.
Por otro lado, la actividad antropogénica está produciendo
cambios sin precedentes al medioambiente global. La
acumulación de gases de efecto invernadero, como el dióxido
de carbono (CO2) y el metano, entre otros, tienen
implicaciones en el clima del planeta. El mundo se ha
calentado en aproximadamente 0,6 °C en las últimas tres
décadas. El tiempo que el CO2 reside en la atmósfera excede
los 100 años, por lo cual, lo que hoy se haga en la tierra tendrá
repercusiones en las futuras generaciones (2)
Aunque se presume que el cambio climático puede afectar la
salud, la evidencia aún es pequeña. Las investigaciones a la
fecha se han enfocado a estrés termal, eventos de climas
4 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

extremos, y enfermedades infecciosas, con alguna atención de


estimados futuros sobre producción de alimentos en la región
y prevalencia de hambre (3).

En el Perú, un tercio de vivienas utilizan combustible de


biomasa para cocinar o para calefacción (4). Los
contaminantes producidos por la combustión de esta biomasa
tienen efectos negativos en la salud (5,6). El aire exterior en
Perú también está contaminado, a un alto nivel comparado con
otros países latinoamericanos, según un reporte reciente de la
Organización Mundial de la Salud (OMS). Se sabe que la
materia particulada en el aire exterior está asociada con varias
enfermedades crónicas. El Perú es también un país netamente
minero, por lo cual está expuesto a la contaminación
ambiental producida por la explotación minera (7); esto
implica un importante efecto negativo tanto de la
contaminación de aire de exteriores y de interiores.
La diversidad de ecosistemas en el Perú y los
CONTAMINACIÓN DEL AGUA
El Perú es la mayor reserva de América Latina, y se ubica
entre los 20 países con mayor disponibilidad de agua del
mundo. El 65% de la población peruana que habita la costa
tiene disponibilidad solo del 1,7% de agua de todo el país.
Esto contrasta con la cuenca del Amazonas donde se localiza
el 97,7% del agua, y que está disponible para el 30% de la
población (9). El agua es un constituyente de suma necesidad
para la vida, pero también puede ser un agente que daña la
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salud de las poblaciones, cuando está contaminada con


agentes infecciosos o químicos.
AGUA POTABLE Y ENFERMEDAD DIARREICA AGUDA

En el Perú el acceso al agua potable y saneamiento es aún


muy bajo en el ámbito rural a diferencia del espacio urbano;
existe una proporción de la población sin acceso a dichos
servicios y se sabe que las tasas de cobertura en Perú son
menores que en América Latina en general, especialmente en
el área rural (Tabla 1). Con el crecimiento poblacional de
Lima, la demanda superará largamente la oferta.
En el 2009, nueve de cada diez hogares contaba con agua
segura; sin embargo, las brechas entre departamentos como
Lima (98,8%), Loreto (62,8%) y Ucayali (70,8%) son
notables. Respecto a los hogares con saneamiento básico, es
necesario precisar que las diferencias entre el área urbana
(92,9%) y el área rural (67,1%) también son marcadas
(4,10,11). La falta de acceso al agua segura y con un
saneamiento básico inadecuado es causal de la prevalencia y
persistencia de enfermedades diarreicas agudas (EDA) y las
parasitosis (12).
Tabla 1. Proporción de la Población del Perú y otras
áreas del mundo con fuente de agua y saneamiento mejorado
en el 2011
6 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

El tener acceso al agua y sistemas de eliminación de


excretas por la red pública mejora las conductas sanitarias de
las personas, como el lavado de manos antes o luego de una
actividad fisiológica, tal como lo muestra un estudio en
barrios marginales de Lima, Perú (13). Por otro lado, cuando
el acceso al agua potable disminuye, se puede facilitar la
contaminación fecal del agua (14,15).
En la región de las Américas, la OMS estima que el rotavirus
es responsable de la mayoría de casos de enfermedad
diarreica aguda (EDA) en niños < 5 años, seguido por E. coli
patógena (16). La EDA también puede verse influenciada por
factores de variabilidad climática en poblaciones pobres
localizadas en zonas marginales (17,18). Estudios recientes
en Perú demuestran que las EDA afectan tanto el peso del
niño como su crecimiento (19); igualmente, se ha demostrado
en Perú que el acceso al agua y a la eliminación de excretas
revierte el efecto adverso sobre el crecimiento de la estatura
en niños que previamente tenían inadecuado acceso a agua
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segura o a eliminación de excretas (20-22).

CONTAMINACIÓN CON ARSÉNICO


Argentina, Chile y Perú se encuentran expuestos a niveles
elevados de arsénico en agua, especialmente de origen
subterráneo (23-31). La toxicidad del arsénico depende de la
forma en que se encuentre así como su estado de oxidación,
siendo los arsénicos inorgánicos solubles más tóxicos que los
orgánicos (32). La exposición baja a moderada al arsénico
inorgánico ha sido prospectivamente asociada a un aumento
en la morbilidad y mortalidad por cáncer (33), enfermedad
cardiovascular (34) y diabetes mellitus (35).
En Bangladesh se ha asociado a las enfermedades diarreicas
con exposición prenatal de arsénico (36); este elemento
puede también aumentar los problemas de diarrea
mencionados arriba. En América Latina, con información
originada en Argentina, Chile y México, se reportan
asociados al arsénico al cáncer de vejiga, de pulmón, de
riñón, de hígado y de piel; igualmente, se menciona a las
lesiones en la piel, y la enfermedad cardiovascular y
respiratoria (24,27). La prevalencia de cada enfermedad es
distinta en cada país (37).
En el Perú, la presencia del arsénico en las fuentes de agua
para consumo humano se debe tanto a factores naturales de
origen geológico como a la explotación minera y refinación
de metales por fundición. El mismo proceso geológico de la
cordillera de los Andes que se asocia a la presencia natural de
arsénico en aguas superficiales y subterráneas, también lo
8 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

explican los yacimientos de cobre, cuya explotación y


posterior fundición contribuye a los niveles de arsénico
ambiental.
En el Perú se han reportado niveles de arsénico en agua de
consumo humano por encima del límite máximo permisible
recomendado en el agua potable de 10 ug/L (25), que es igual al
límite de OMS. Hace poco se publicó un estudio con 111
muestras de agua de consumo en Perú; en doce distritos, de los
cuales 86% suparaban 10 ug/L, y 56% superaban 50 ug/L (26).
Se ha reportado la presencia de arsénico (180 ug/L) en pozos
de Puno, de 200-400 ug/L en el río Locumba, y 25 ug/L en
el agua de consumo en la provincia de Hyatara (27).
Igualmente, se ha detectado arsénico en la cuenca del río
Rímac, que lleva el agua a Lima, donde en 1994, el 85% de
la muestras sobrepasaron los 50 ug/L (27).
Más recientemente, estudios de DIGESA y SEDAPAL
encontraron niveles en el río Rímac cerca al 50 ug/L en los
años 1997-2004, salvo los años de 2000, 2001 y 2002, en que
los promedios eran de 260 ug/L, 710 ug/L, y 780 ug/L (28).
En todo el Perú se ha estimado para el año 2000 que, al menos,
250 000 personas bebían agua con concentraciones de
arsénico > 50 ug/L (29-31)
Son pocos los estudios de seres humanos en cuanto al
arsénico en Perú. Dos estudios de los Centros para el Control
y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC)
en regiones mineras de Perú reportaron niveles bajos en la
orina, con un promedio de 6 ug/L en Ancash en la sierra norte
(38), y un promedio de 18 ug/L en la ciudad de Cerro de Pasco
en la sierra central (39). El nivel recomendado en la orina es
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50 ug/L (40). En cambio, se ha observado queratosis arsenical


en 5,7% de habitantes de una población residente a los 3290
metros de altitud expuesta a relaves mineros con arsénico
(41).
Es importante mencionar que el consumo de arsénico por la
población humana no es solamente a través del agua de
consumo diario, sino también a través de los alimentos, se
estima en América Latina que los alimentos contribuyen hasta
el 50% del total de la ingesta de arsénico (24). Falta mayor
información sobre el consumo de arsénico en agua potable en
cada región y el impacto en salud, tanto agudo como crónico,
de esta exposición.
CONTAMINACIÓN POR PARTICULAS DEL AIRE
AMBIENTAL
La mayoría de los efectos dañinos crónicos de la
contaminación del aire ambiental se miden, en la actualidad,
a través del material particulado menor a 2,5 micrones
(PM 2,5), que penetran los espacios profundos del pulmón
(42). En la Figura 1, se nota que
10 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

Figura 1. Concentraciones promedio anuales de materias


particuladas menores de 2,5 micras (PM 2,5) en Lima durante
el periodo 2001 a 2011.
Fuente: Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA),
Perú Elaboración: Observatorio Ambiental de Lima
las partículas PM 2,5 anuales en Lima, la capital del Perú, en
el periodo 2001-2011, han tenido un promedio de
aproximadamente 50 ug/m3. El nivel de PM 2,5
recomendado por la OMS es 10 ug/m3 (25 ug/m3 en Perú).
Para comparación, en Chile el nivel de PM 2,5 en el aire ha
bajado de 35 ug/m3 a 25 ug/m3 en el mismo periodo
(Comisión Nacional del Medioambiente), cuando en los
Estados Unidos ha bajado de 15 ug/m3 a 10 ug/ m3
(http://www.epa.gov/airtrends/pm.html). Estos datos
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indicarían que Lima tiene un problema por resolver con


respecto a la contaminación del aire con PM 2,5.
Para medir los posibles efectos en la salud en Lima de los
niveles de PM 2,5 mayores a lo recomendado por la OMS, se
puede utilizar estudios de cohortes de otros países que
consideran los efectos a largo plazo de la contaminación del
aire con PM 2,5. En estos estudios se ha comprobado que la
exposición crónica al aire ambiental contaminado por
partículas resulta en enfermedades crónicas, sobre todo
cardiovasculares, cerebrovasculares, y pulmonares,
incluyendo cáncer del pulmón y enfermedades pulmonares
no malignas. Basado en estos estudios, se ha podido calcular
la relación exposición-respuesta entre las partículas PM 2,5 y
las enfermedades mencionadas, ello permite la
cuantificación del riesgo para la salud de niveles específicos
de PM2,5 (43,44).
Tomando en cuenta la relación exposición-respuesta descrita
por Pope et al. (43) (y notando que 1 ug/m3 PM2,5 representa
una dosis individual de 0,18 mg PM 2,5/día) un aumento de 10
ug/m3 (considerado como ‘no-expuesto’) a 50 ug/m3 (nivel
promedio de Lima 2001-2011) corresponde un riesgo relativo
de aproximadamente 1,25 tanto para el cáncer pulmonar
como para las enfermedades
cardiovasculares/cerebrovasculares (ICD9 códigos 401-
459), o cardiopulmonares (ICD9 códigos 401-459, 460-519)
(este riesgo relativo concuerda bien con un trabajo reciente
(44)). Tal riesgo relativo se traduce en una fracción atribuible
de 20% [FA = (RR-1)/RR)] para una población donde todos
están expuestos, como Lima.
Puesto que el Ministerio de Salud reporta 940 muertes de
12 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

personas mayores de 20 años por cáncer pulmonar (código


ICD10 C34); 9550 muertes por enfermedades
cardiovasculares(códigos ICD10 I00-I59, I70-I99); 1170
muertes por enfermedades cerebrovasculares (ICD10 códigos
I60-I69) en el Departamento de Lima en 2012 (que
corresponden casi todas a la región metropolitana),se puede
estimar que hay, aproximadamente, 20% de estas muertes en
Lima, es decir 2330 (190 por cáncer pulmonar, 1910 por
problemas cardiovasculares, y 230 por problemas cerebro-
vasculares) atribuibles a un nivel aumentado de PM 2,5 en el
aire de Lima, encima de 10 ug/m3. A esta cifra se debería
agregar las muertes atribuibles a PM 2,5 ambiental en otras
ciudades de Perú.
Igualmente, la contaminación del aire en Lima se relaciona
directamente con enfermedades respiratorias crónicas en los
escolares; así, los escolares de Lima expuestos a un alto
tráfico vehicular cerca de casa y/o escuela desarrollan en
mayor proporción síntomas de asma y atopía con relación a
quienes viven más alejados (45,46). Además, los niños en las
zonas rurales tienen menos asma que los niños en zonas
urbanas (47).
CONTAMINACION DEL AIRE AMBIENTAL: EL CASO
DEL PLOMO
En el Perú, durante muchos años, la gasolina con plomo era
la fuente de emisión más importante para la población urbana
(48). En la actualidad, por disposiciones legales, está
prohibido el uso del plomo en la gasolina; esto ha tenido un
importante impacto, como lo demuestra el hallazgo de una
disminución del plomo en el aire y en la sangre de la
población (Figura 2).
Contaminación ambiental y cambio climático | 13

Sin embargo, todavía se encuentra en poblaciones locales


niveles elevados de plomo, ya sea debido a la actividad
minera, a la fundición de metales, desde almacenes de
minerales o durante su transporte.

Figura 2. Niveles de plomo medidos en la Estación


CONACO en avenida Abancay, Lima. Peridodo: 1996-2006
El peligro principal conocido de la exposición al plomo es su
efecto sobre el desarrollo intelectual de los niños (49,50). Según
el CDC de Atlanta, el nivel de plomo en la sangre de los niños
no deben exceder los 10 ug/dL (51). Entre los adultos expuestos
a niveles altos, hay evidencia del daño a los riñones (52), de
aumento de la presión arterial (53), y un aumento de riesgo de
cáncer pulmonar/estómago (54), aunque esto efectos no son
considerados tan concluyentes como los efectos en niños.
En lugares donde se almacena el plomo hay gran riesgo de
14 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

contaminación del aire; así, se ha demostrado niveles altos de


plomo en sangre de niños y mujeres posparto en Lima
Metropolitana y Callao, siendo mayores en niños que viven
en el Callao (26 ug/dL) comparado a 7 ug/dL entre niños en
Lima, como una consecuencia de la ubicación de almacenes
para el depósito de minerales como el plomo en el Callao (55).
Otros estudios en diversas comunidades de la ciudad minera de
Cerro de Pasco (Chaupimarca, Ayapoto y Paragsha)
demostraron que el 53% de niños y aproximadamente el 9%
de mujeres en edad fértil mostraban intoxicación por metales
pesados con niveles de plomo en sangre por encima de 10
ug/dL (51). Igualmente, dos estudios comparativos entre sujetos
varones adultos de Lima y Cerro de Pasco muestran mayores
niveles de plomo en sangre en varones de la ciudad de Cerro
de Pasco, distribuidos entre mineros y no mineros (56,57).
Los niveles de plomo en suelo que exceden 1200 mg/kg, un
estándar de referencia para suelo de residencias, se
encuentran presentes en 35 de 74 sitios en Cerro de Pasco
comparados con 4 de 47 sitios evaluados alrededor de
operaciones nuevas cerca de Huaral, en el norte de Lima
(58). En la ciudad de La Oroya, que desde el año 1922 la
población se encuentra expuesta a las emisiones de la planta
de fundición, se ha observado en las gestantes tasa altas de
plomo (≥ 10 ug/dL) en el 71,4% en La Oroya Nueva, 100%
en La Oroya vieja y 82,5% en otras zonas. Igualmente, las
tasas de plomo alto en el cordón umbilical oscilan entre
52,4 y 88,9% (59).
Todavía faltan estudios en Perú documentando efectos
dañinos en el desarrollo intelectual de los niños de estas zonas,
Contaminación ambiental y cambio climático | 15

o documentando efectos crónicos entre adultos.


CONTAMINACIÓN DE INTERIORES: EL CASO DEL
COMBUSTIBLE DE BIOMASA
La contaminación del aire intradomiciliario se ha vinculado con
enfermedades respiratorias entre niños (60), y resultados
reproductivos adversos (61). Se estima que en 2010 el aire
intradomiciliario fue responsable de 3,5 millones de muertes
prematuras en el mundo, que es mayor al número de muertes
atribuibles a contaminación ambiental del aire (3,1 millones de
muertes) (42). Estas muertes se deben a enfermedades
respiratorias entre niños (aproximadamente 40%), y muertes por
enfermedades cardiopulmonares y cardiovasculares entre
adultos (60%).
En Perú, estudios relacionados a la contaminación
intradomiciliaria se han llevado a cabo midiendo principalmente
los niveles de monóxido de carbono (CO) y PM 2,5 en el aire
(62-64), y a veces, biomarcadores como 8-hidroxi-2´-
deoxiguanosina y 8-isoprostano en la orina (65). Algunas
publicaciones muestran resultados que tratan de medir el impacto
de instalar cocinas mejoradas, que presenta varios desafíos (66).
Con los datos limitados en Perú, que se tiene acceso hasta ahora,
parece que las cocinas mejoradas pueden bajar los niveles de CO
y PM 2,5 inmediatamente en un porcentaje importante (47-74%)
(67), pero con el tiempo esta reducción parece ser menor (25-
50%), probablemente, entre otros, a falta de mantenimiento de
las cocinas (68). El nivel promedio de PM 2,5 de personas
viviendo en hogares usando biomasa, puede ser
aproximadamente 100 ug/m3 de PM 2,5, tanto en las ciudades
16 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

(69) como en la zona rural (67), usando mediciones de muestras


personales. Dado eso, una reducción de 25-50% (a 50-75
ug/m3) con cocinas mejoradas no será suficiente para eliminar el
riesgo excesivo de enfermedades; para ello, tendría que llegar a
un nivel de 10 ug/m3 PM 2,5, tal como lo recomienda la OMS.

En la Figura 3 se presentan los porcentajes de viviendas que


utilizan solo leña o solo gas en el Perú entre los años 2003 y
2012. A nivel nacional se observa una disminución en el
porcentaje de hogares que usan solo leña, de algo menos del
30% en el 2003 a un poco más del 15% en el 2012; por su
parte, hay un incremento en el mismo período de los hogares
que usan solo gas (40% en 2012). Hay muchos hogares que
usan ambos. Si en el Perú existen 6 millones de viviendas, los
datos indicarían que 3,6 millones de viviendas podrían estar
usando de alguna manera combustible de biomasa.
Contaminación ambiental y cambio climático | 17

En Perú, según estimaciones de OMS, cerca de 10 millones


de habitantes están expuestos a combustible de biomasa (leña,
champa, bosta, carbón) para cocinar (67). El nivel promedio
estimado de PM 2,5 de personas viviendo en estos hogares,
sería aproximadamente 100 ug/m3 PM 2,5 (62,64). Este nivel
es dos veces el nivel de PM 2,5 en el aire de Lima. Siguiendo

la lógica de los cálculos arriba


Figura 3. Porcentaje de hogares en el Perú que usan solo leña
o solo gas para cocinar: Evolución entre 2003 y 2012.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística e Informática.

relacionados con el aire ambiental, el riesgo relativo para la


muerte cardiovascular/cardiopulmonar sería aproxima-
damente 1,3-1,4 debido a esta exposición comparada con la
recomendada por la OMS de 10 ug/m3, y la fracción de
muertes atribuibles a PM 2,5 debería ser aproximada- mente
25% [(1,35-1)/1,35]. Asumiendo que los 10 millo- nes de
habitantes que usan biomasa tienen aproximada- mente las
18 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

mismas tasas de mortalidad que los habitantes de Lima,


podemos estimar que habría aproximadamente 3000 muertes
prematuras por causas cardiopulmonares anuales entre adultos,
por exposición excesiva a la PM 2,5. A ese número habría que
agregarse otra cantidad desconocida de muertes prematuras
entre niños por en- fermedades respiratorias, principalmente la
neumonía.
La exposición crónica a combustible de biomasa se asocia con
un aumento en el grosor de la íntima-media de la arteria carótida
y mayor prevalencia de la placa ateroesclerótica e hipertensión
arterial (68). Esto genera un alto riesgo cardiovascular. El
cocinar con combustible de biomasa y vivir en grandes altitudes
puede tener un efecto adicional adverso sobre la salud materno-
perinatal, teniendo en cuenta que la altitud se asocia a menor
peso al nacer, por la hipoxia ambiental (69). En un estudio caso-
control en dos zonas altoandinas en Perú (Apurímac y
Huancavelica) se encuentra que 52% de madres de niños
nacidos con bajo peso usaban combustible de biomasa para
cocinar, en comparación con las madres con niños normales
quienes en un 30% usaron combustible de biomasa (5).
CAMBIO CLIMÁTICO
El cambio climático, causado por seres humanos, afecta a todas
las naciones del mundo (70). Este cambio está asociado con un
aumento de temperatura y más variabilidad climática. Muchas de
las enfermedades prevalentes en Perú pueden ser afectadas por
fluctuaciones climáticas, desde la mortalidad cardiovascular y
enfermedades respiratorias debido a las ondas de calor o una
alterada trasmisión de enfermedades infecciosas y a la
malnutrición debido a escasez de alimentos por falta de agua.
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AUMENTO DE TEMPERATURA Y LA EXPANSIÓN DEL


ÁREA DE LOS VECTORES
Un impacto importante del cambio climático es que la
trasmisión de enfermedades infecciosas, antaño carac-
terizadas en una zona, ahora se puede ver en otras, por el
cambio del hábitat más adecuado de los vectores. Por ejemplo,
en la actualidad se han reportado cambios altitudinales de la
presencia de vectores de la leishmaniosis cutánea en
Colombia y Perú (71). En América del Sur, el paludismo, la
leishmaniosis, el dengue, la enfermedad de Chagas y la
esquistosomiasis son las principales enfer- medades de
transmisión vectorial sensibles al clima (72).
Recientemente se ha documentado la infestación urbana del
vector de la enfermedad de Chagas en Arequipa, Perú, y entre
otras variables que pueden explicar esta presencia se
encuentra el aumento de la temperatura de la superficie
terrestre (73,74).

VARIABILIDAD CLIMÁTICA, EL NIÑO, Y EFECTOS EN LA


SALUD

El fenómeno de El Niño oscilación sur (ENSO) es la


alteración climática anual que se manifiesta de modo cíclico
aproximadamente cada 4 años en relación a la corriente de El
Niño, y que puede variar de intensidad de leve, moderada o
severa. El fenómeno de El Niño se manifiesta con lluvias
intensas en la zona desértica de la costa norte con graves
20 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

sequías en la región sur, particularmente altoandina,


elevación de la temperatura del mar y disminución de la
temperatura en la selva (75,76).
Es de destacar que de 10 meganiños registrados desde el siglo
XVI en el Perú, dos ocurrieron en las últimas décadas
1982/1983 y 1997/1998. La previa a ellas fue en 1925.
Queda aún por dilucidar cuánto de esto se asocia al cambio
climático antropogénico que se describe para el planeta.
Se puede estudiar los efectos a la salud del ENSO en Perú
para entender cómo los cambios en el clima, que ocurran en
el futuro, pueden afectar a la salud humana (18). De esta
manera, la experiencia obtenida en Perú puede servir a otros
países del mundo para entender los cambios que se puede
esperar cuando se presenta una mayor variabilidad en el
clima.
En la epidemia del cólera se ha planteado que ocurre una
proliferación autóctona de V. cholera asociada al aumento de la
temperatura por efecto del fenómeno de El Niño. Se indica que
una vez introducidas en las comunidades costeras en
concentraciones suficientes para la infección humana, el cólera
se expandió a través del agua y por alimentos contaminados
(77). Basado en el número de casos de cólera reportados en
Perú de 1997 al 2000, se encontró una correlación significativa
entre la incidencia de cólera y una elevación de la temperatura
de la superficie del mar en toda la costa peruana. Igualmente,
se muestra que tanto el agua del mar de la costa y el zooplancton
actúan como reservorios para el cólera en el Perú (78).
Datos epidemiológicos e investigaciones de laboratorio
mostraron que las infecciones con V. parahemolíticus
Contaminación ambiental y cambio climático | 21

observados en la costa del Perú se asocian con el episodio de El


Niño 1997. Este patrón fue similar al previamente reportado
para el inicio de la epidemia del cólera en 1991 (79). A pesar
de estos datos, son necesarias mayores investigaciones para
demostrar fehacientemente esta asociación entre el cólera y
El Niño.
Aparte del cólera, hay índices de que El Niño está relacionado
con la diarrea. Durante los años 1997- 1998, El Niño aumentó
la temperatura ambiente de Lima en 5 °C por encima de lo
normal, y el número de admisiones diarias por diarrea
aumentaron en 200% de la tasa previa. Se atribuyeron a El
Niño los 6225 casos del exceso de admisiones, ello significó
un costo de USD 277 000. Durante el periodo antes de El
Niño, las admisiones por diarrea aumentaron en 8% por 1 °C
de aumento de la temperatura ambiental (18). La tasa de
diarrea en primavera aumentó en 55% durante El Niño,
comparado con datos antes de El Niño (17).
Otra epidemia asociada al clima es la del dengue. El clima
influencia la ecología del dengue al afectar la dinámica del
vector (Aedes aegypti), el desarrollo del agente, y/o las
interacciones entre el humano y el mosquito (80). En los
últimos años ha ocurrido una expansión global del dengue y
las causas parecen ser multifactoriales pero aún poco
entendidas.
En países influenciados por la variabilidad climática ENSO y
donde se registra aumento de la temperatura y de las
precipitaciones, como el reportado para Matamoros, en la
frontera de México y Texas, la incidencia del dengue aumenta
en 2,6% (IC 95%: 0,2-5,1) una semana después que aumenta
22 | Gustavo F.; Alisson Zeballos; otros

1 °C de temperatura (81). En el Perú, en 1958 el Aedes


aegypti fue erradicado de todo el país; sin embargo, en
octubre de 1984 el mosquito reaparece en Iquitos (82). Hacia
el 2005 se han presentado casos de dengue en más de trece
departamentos, incluyendo Lima (83).
CONCLUSIONES
El Perú, a pesar de su desarrollo económico, aún pasa por un
periodo de transición de factores de riesgo ambientales, ya que
coexisten tanto riesgos tradicionales como moder- nos, donde
persisten los problemas infecciosos asociados con problemas
crónicos, algunos de los cuales se asocian a problemas de
contaminación de agua y del aire.
Por otro lado, el Perú está sometido a la variabilidad climática
producto del fenómeno de El Niño estando en la actualidad
inmerso en mayores frecuencias y severidad de su presentación,
y por la probable extensión del área afectada por vectores de
enfermedades infecciosas. En cuanto al cambio climático, se
hace énfasis en la amplia y valiosa información obtenida en
Perú, y que se puede emplear en otros contextos. Queda, sin
embargo, mucho por analizar sobre la implicancia del cambio
climático en la salud. Los datos existentes permiten sugerir una
posibilidad de asociación entre El Niño y el cambio climático,
pero se requiere más investigación para comprobarla.
Esta revisión ha permitido detectar la necesidad de mayor
información que, si bien puede existir, no está al acceso o
en publicaciones para su análisis. Hay una urgencia imperiosa
de estudios sobre el impacto de la contaminación de
arsénico en agua sobre la salud. Igualmente, permite reflejar
la situación del Perú en su salud ambiental donde se
Contaminación ambiental y cambio climático | 23

detectan problemas en acceso a agua segura y a liberación


de excretas, e importantes fuentes de contaminación de aire
en interiores y exteriores que deben merecer la atención de
las autoridades de salud del país. Un área de investigación
importante sería cuantificar el impacto a largo plazo del uso
de cocinas mejoradas en la salud.
Se hace necesario profundizar en el estudio del impacto en la
salud de la población peruana que tiene la contaminación del
aire, del agua, y de la mayor frecuencia y severidad de la
variabilidad climática influenciada por el cambio climático
antropogénico.
Contribuciones de autoría: GGR y KS participaron en la
concepción y diseño del artículo, GGR, AZC, CGC, DNS,
MCG, CCS, LN, KL, KS participaron en el análisis e
interpretación de datos, redacción del artículo, revisión crítica
del artículo y aprobación de la versión final, KS participó en
la obtención de financiamiento.
Fuente de financiamiento: Grant 5R24TW009545 de los
Institutos Nacionales de salud (NIH) de los Estados Unidos y
del proyecto Especial Promoción de la Ciencia y de la
Tecnología en el Perú financiado a la Academia Nacional de
Ciencias por el Consejo Nacional de Ciencia, tecnología e
Innovación (CONCYTEC).

Conflictos de interés: los autores declaran no tener


Conflictos de interés.
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fted Exp Salud Publica. 2005;22(3):161-4.
Correspondencia: Gustavo Gonzales Rengifo Dirección: Av.
Honorio Delgado 430, SMP Teléfono: 3100000 anexo 2535
Correo electrónico:Gustavo.gonzales@upch.pe
EVOLUCIÓN DE LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE E
IMPACTO DE LOS PROGRAMAS DE CONTROL EN
TRES MEGACIUDADES DE AMÉRICA LATINA
Marina Lacasaña-Navarro, L.F., Dr. en F.,(1,2) Clemente
Aguilar-Garduño, Biól.,(1) Isabelle Romieu M.C., Dr. en C.(3)

Resumen

En este trabajo se discute la problemática de la contaminación


del aire en tres megaciudades de América Latina (Ciudad de
México, São Paulo y Santiago); en particular se revisan los
programas de control de la contaminación atmosférica que
han puesto en marcha los gobiernos de esas ciudades y la
evolución de los niveles de contaminantes durante el periodo
1988-1995 en Santiago de Chile y São Paulo, y hasta 1997 en
la Ciudad de México, con el objeto de evaluar el impacto de
esos programas. En las tres megaciudades se observó un
descenso en las concentraciones de PTS, PM10, SO2, NO2, CO
y O3 durante el periodo mencionado, aunque la mayoría de los
contaminantes siguen rebasando la norma de calidad del aire.
Cabe destacar que el mayor impacto de los programas ha sido
sobre los niveles de SO2. Se recomienda el desarrollo de
políticas de transporte sostenible; en ese sentido, en la
Conferencia Europea de Ministros del Transporte la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE) propuso distintas estrategias. Por otra parte, la
participación ciudadana es importante al tomar decisiones
relacionadas con las políticas de transporte.
Palabras clave: contaminación del aire/programas de control;
América Latina
38 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

Abstract
The present work discusses the problems of atmospheric
pollution of three Megacities of Latin America (Mexico City,
Sao Paulo and Santiago). The environmental pollution control
programs implemented by the Government are revised and the
evolution of pollution levels during the period of 1988-1995
at Santiago de Chile and Sao Paulo, but until 1997 at Mexico
City, in order to evaluate the impact of these programs. During
this period, a decreasing trend is observed in the three cities
in the levels of PTS, PM10, SO2, NO2, CO and O3, although
most of these contaminants still exceed the air quality
standards. It must be emphasized that the largest impact has
been on the levels of SO2. We recommend the development
of sustainable transport policies; in this context, various
strategies were proposed by the Organization for Economic
Cooperation and Development (OECD) in the European
Conference of Ministers of Transport. Additionally, public
participation is important when decisions are taken on
transport policies.

Key words: atmospheric pollution/control programs; Latin


America

Hoy en día son ampliamente reconocidos los problemas de


contaminación ambiental, en particular el del aire, que dan
lugar a la acumulación de riesgos para la salud y el bienestar
de la población.1,2 Gran parte de esos problemas son
consecuencia del rápido y desordenado crecimiento urbano y
de la industrialización, fenómenos que muchas veces no van
Evolución de la Contaminación del Aire | 39

acompañados de programas cuyo objetivo es proteger el


ambiente.3-5
Desde hace varias décadas la contaminación del aire se ha
asociado con ciertos efectos nocivos para la salud de las
poblaciones. En 1948 los niveles extremadamente altos de
contaminación del aire se asociaron con episodios de exceso
de mortalidad en Donora, Pennsylvania, en Estados Unidos de
América (EUA),6 al igual que en Londres, Inglaterra, en
19527 y en Meuse Valley, Bélgica, en 1930.8Esos episodios se
caracterizaron por elevados niveles de partículas, bióxido de
azufre y mezclas. Por otra parte, los niveles de contaminación
del aire no tan extremos también se han asociado con
mortalidad prematura. Los análisis de datos procedentes de
Londres han mostrado una asociación entre la mortalidad y un
amplio rango de concentraciones de contaminantes, sin que
exista evidencia de un umbral. La relación con partículas fue
independiente de los niveles de bióxido de azufre, pero no
viceversa.9 En otros países se han notificado hallazgos
similares.10
En un estudio realizado en niños menores de 15 años que
acudieron a los servicios de urgencias y medicina familiar de
un hospital de especialidades del Instituto Mexicano del
Seguro Social ubicado en la zona suroeste de la Ciudad de
México en 1993, Téllez-Rojo y colaboradores11 estimaron que
con un incremento de 50 ppb en el promedio horario de ozono
de un día ocasionaría, al día siguiente, un incremento del 9.9%
en las consultas de urgencias por infecciones respiratorias
altas en el periodo invernal, cifra que puede elevarse hasta en
30% si el incremento se diera en cinco días consecutivos como
promedio.
40 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

Por otra parte, en un estudio realizado en la Ciudad de México,


Borja y colaboradores12 observaron un incremento de la
mortalidad asociado de manera independiente con ozono,
bióxido de azufre y partículas totales en suspensión. Cuando
se consideraron los tres contaminantes simultáneamente en el
mismo modelo, sólo las partículas totales en suspensión se
asociaron con la mortalidad, de tal forma que se observó un
6% de incremento en la mortalidad por cada 100 µg/m3 (RR
1.058, IC95% 1.033-1.083). Los autores no encontraron un
efecto independiente del ozono asociado con la mortalidad,
pero es difícil atribuir los efectos observados a un
contaminante por sí solo a la luz de la complejidad de las
mezclas a las cuales la población está expuesta.
Loomis y colaboradores13 observaron un incremento de la
mortalidad infantil asociado con los niveles de PM2.5 que se
presentaron días antes de la muerte. La asociación más fuerte
que se observó fue con el promedio de la concentración de
PM2.5 durante un periodo de tres a cinco días previos: un
incremento de 10 µg/m3 en el promedio de partículas finas
durante esos tres días se asociació con 6.9% de incremento de
muertes infantiles (IC95% 2.5-11.3). La mortalidad infantil
también se asoció con los niveles de bióxido de nitrógeno y
ozono que hubo entre los tres y cinco días previos a la muerte,
pero dicha asociación no fue tan consistente como con PM2.5.
Estos hallazgos sugieren que la relación entre la mortalidad
infantil y la contaminación del aire requiere de más
investigaciones para identificar qué niños están en riesgo y de
qué manera pueden prevenirse los efectos adversos.
El proceso de urbanización en los países latinoamericanos ha
sido extremadamente rápido durante el siglo XX. Existen 14
grandes aglomeraciones urbanas con más de dos millones de
Evolución de la Contaminación del Aire | 41

habitantes; dos de ellas, la Ciudad de México y São Paulo, se


encuentran entre las 12 ciudades más grandes del mundo.
Ambas presentan elevadas tasas de crecimiento que en 1995
fueron de alrededor del 2.7% anual. En ese año, los habitantes
de las ciudades representaban aproximadamente 76% del total
de la población. Por otra parte, si bien en 1995 la ciudad de
Santiago de Chile presentaba una tasa anual de crecimiento
urbano inferior a 1.8%, su población urbana representaba 84%
de la población del país.14-16
Las estadísticas sobre uso de vehículos automotores
proporcionan uno de los índices de contaminación
atmosférica potencial más significativos. Así, se sabe que
desde 1984 hasta 1993, el parque vehicular de México ha
crecido a un ritmo acelerado, siguiéndole en orden de
importancia Chile y Brasil (42.3%, 37.1% y 13.6%,
respectivamente).15 A pesar de que las cifras que se
proporcionan se refieren al total de vehículos por país, no es
aventurado pensar que la mayoría se concentra en las
aglomeraciones urbanas y en sus áreas de tránsito.
En el presente trabajo se discute la problemática de la
contaminación del aire en tres megaciudades de América
Latina, y se revisan los programas de control de la
contaminación atmosférica puestos en marcha por los
gobiernos de dichas ciudades, así como la evolución de los
niveles de contaminantes de 1988 a 1995 en Santiago de Chile
y São Paulo, y hasta 1997 en la Ciudad de México. Lo anterior
permite evaluar el impacto de esos programas, emitir
recomendaciones para incrementar su efectividad y funcionar
como marco de referencia para las posibles políticas de
control de la contaminación del aire procedentes de otros
países de América Latina.
42 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

Programas de control de la contaminación atmosférica


Ciudad de México
A partir de 1986 comenzaron a establecerse medidas de
control de la contaminación del aire; en ese año arrancó la
sustitución del combustóleo por gas natural y se redujo el
contenido de tetraetilo de plomo en las gasolinas. En 1990 se
puso en marcha el programa de verificación vehicular, se
introdujeron las gasolinas oxigenadas y se inició el programa
Hoy no Circula, el cual prohibe la circulación de los
automóviles un día a la semana dependiendo del último
número de la placa.5
Por otra parte, se establece el Programa Integral Contra la
Contaminación Atmosférica 1990-1994 (PICCA),5 cuya
aplicación ha sido gradual y ha reducido de manera paulatina
las emisiones de contaminantes atmosféricos. Las áreas
prioritarias de acción de este programa eran las siguientes: a)
la industria petrolera, b) el transporte, c) la industria privada y
los establecimientos de servicios, d) las termoeléctricas, e)
reforestación y restauración ecológica, f) investigación,
educación ecológica y comunicación social.
Con ese programa se pretendía que no se rebasaran las normas
internacionales de plomo, así como tampoco las normas
nacionales e internacionales en cuanto al bióxido de azufre (a
partir de diciembre de 1991 se prohibió el uso de combustibles
con más de 2% de azufre). Asimismo se buscó frenar el
incremento de los niveles de partículas originadas por la
destrucción de bosques, erosión de suelos y tiraderos
clandestinos que van a dar al aire , y reducir de forma
significativa los hidrocarburos (precursores del O3), con la
incorporación gradual de los convertidores catalíticos y de
Evolución de la Contaminación del Aire | 43

mejores sistemas de combustión en la industria y los servicios;


por otra parte, los óxidos de nitrógeno y el monóxido de
carbono también se reducirían.5
Santiago de Chile
A partir de 1990 se desarrolló el Plan de Descontaminación
Atmosférica,17 que actúa en tres niveles: a) el Plan Maestro
que define políticas y acciones globales que enmarcan el
programa de descontaminación de Santiago; b) el programa
de emergencia de descontaminación atmosférica, mismo que
se ejecuta desde 1990, en lo meses de mayo-agosto, para
disminuir puntual y transitoriamente los niveles de emisión de
la distintas fuentes y evitar daños a la salud durante episodios
de alta contaminación atmosférica; c) las acciones inmediatas,
que se desarrollaron en los primeros años de funcionamiento
de la Comisión Especial de Descontaminación de la Región
Metropolitana (CEDRM), creada el 11 de abril de 1990, y
obligaron a las industrias que emitían contaminantes a tomar
medidas para reducirlos.
Las líneas clave del Plan Maestro de descontaminación son
las siguientes: a) ampliación de la red de monitoreo de
contaminantes atmosféricos; b) regulación de fuentes fijas; c)
control de emisión de fuentes móviles y regulación del sistema
de transporte; d) regulación de emisiones residenciales; e)
regulación de emisiones de fuentes fugitivas; f) adecuación
y/o creación de una nueva normatividad sobre la calidad de
combustibles y reforzamiento de labores de inspección y
control; g) contener la expansión urbana de Santiago, mejorar
la calidad de su infraestructura vial para reducir las emisiones
de polvo en suspensión y dotar a la ciudad de áreas forestadas
que contribuyan a oxigenar la ciudad.17
44 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

São Paulo
En São Paulo se desarrolló el Plan de Control de la
Contaminación del Aire para reducir las concentraciones
ambientales de partículas totales en suspensión (PTS) y
bióxido de azufre (SO2). La Companhia de Tecnologia de
Saneamento Ambiental (CETESB) desarrolló y puso en
marcha programas de control tomando como base acciones
preventivas y correctivas en la Región Metropolitana de São
Paulo (RMSP). En diciembre de 1979 se inició el programa
de control de partículas, basado fundamentalmente en la
aplicación de mejores tecnologías de control para reducir las
emisiones industriales de ese contaminante. El objetivo del
programa era reducir y conservar las concentraciones de PTS
dentro de la norma primaria de calidad del aire. Las fuentes
estacionarias de combustión son controladas por medio de un
programa de fiscalización permanente. En 1982 se inició el
programa de control de la contaminación por SO2, cuya
estrategia principal fue la búsqueda de combustibles más
limpios: se estableció una norma de emisión de 20 kg de
SO2 por tonelada de combustible quemado para fuentes
nuevas y de 40 kg de SO2 por tonelada de combustible
quemado para las fuentes existentes.18,19
En 1979 arrancó el Programa Nacional de Alcohol (Proálcool)
y a partir de entonces se realizaron numerosas modificaciones
en la composición de los combustibles que utilizan los
vehículos automotores. Las dos primeras consideraciones que
se hicieron fueron la adición de alcohol anhidro a la gasolina
de un vehículo móvil de alcohol hidratado. Una mezcla de
alcohol anhidro se inició en 1970 con un 15% y alcanzó el
22% en los años posteriores. En 1989 los vehículos que
utilizaban alcohol hidratado pasaron a representar la mitad de
Evolución de la Contaminación del Aire | 45

la flota, y en 1990 se introdujo también una mezcla de


gasolina-etanol-metanol (7%-60%-33%).
Al constatar la gravedad de la contaminación generada por los
vehículos automotores, la CETESB desarrolló una base
técnica que culminó con la Resolución 18/86 del Consejo
Nacional de Medio Ambiente (CONAMA), que establece el
Programa de Control de la Contaminación del Aire por
Vehículos Automotores (PROCONVE), mismo que,
complementado por otras resoluciones posteriores y la Ley
Federal 8723 de out/93, establece los límites máximos de
emisión. De esta manera, todos los modelos de vehículos
nacionales e importados son sometidos anual y
obligatoriamente a homologación en cuanto a emisión de
contaminantes.18,19
Evolución de los niveles de contaminantes e impacto de las
medidas de control
Partículas totales en suspensión (PTS)
Ciudad de México
En la zona metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM) se
ha observado un descenso en la concentración promedio
aritmético anual de PTS entre 1988 y 1997. De manera
concreta, desde 1988 hasta 1990 (periodo anterior al
establecimiento del PICCA)16 se observó una reducción del
promedio anual de este contaminante de 45 µg/m3,
considerando el promedio anual de las cinco estaciones de
monitoreo incluidas en este documento. Sin embargo, ese
descenso se hizo más marcado una vez que comenzó a operar
46 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

el PICCA, esto es, de 1991 a 1997, cuando hubo un descenso


global de 80 µg/m3 (figura 1)
No obstante, cabe destacar que durante el periodo todas las

estaciones registraron concentraciones de PTS por encima de


Evolución de la Contaminación del Aire | 47

la norma establecida por la Agencia de Protección del


Ambiente de EUA (EPA, por sus siglas en inglés)20 para
evaluar la calidad del aire en periodos largos (75
µg/m3 concentración promedio anual), y que era la norma en
vigor para PTS en 1995.
El primer máximo anual (24 h) ha mostrado una importante
disminución durante el periodo estudiado, pues se observa un
rango en 1989 de 523-1 331 µg/m3, y en 1997 de 153-747
µg/m3.
La reducción de las concentraciones de PTS fue una de las
prioridades establecidas en el PICCA,16 el cual incluye cinco
estrategias de control de la contaminación del aire; cada una
abarca acciones orientadas al control de las emisiones de
partículas suspendidas: a) mejoramiento de los combustibles;
b) expansión del transporte colectivo y control de emisiones
en los vehículos automotores; c) control de emisiones
provenientes de la industria y los servicios; d) reforestación
del Valle de México y su área de influencia ecológica; e)
educación ambiental, investigación local y participación
comunitaria.
En este contexto, las acciones de reforestación y, en general,
las de restauración ecológica del Valle de México, como la
recuperación de los ex lagos de Texcoco y Xochimilco y la
pavimentación de las áreas suburbanas, desempeñan un papel
central en el control de las emisiones de partículas de origen
primario.16
São Paulo
En la RMSP se ha observado una disminución de 28
µg/m3. (promedio de las cinco estaciones) en la concentración
promedio aritmético anual de PTS durante el periodo 1988-
48 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

1995. Sin embargo, todas las estaciones de monitoreo, con


excepción de la de Penha y Parque Ibirapuera, registraron en
1995 concentraciones de PTS por encima de la norma de la
EPA (75 µg/m3 concentración promedio anual)20(figura 1).
Respecto a los máximos diarios se observó cierta estabilidad
durante el periodo de estudio, con rangos de 220-623 µg/m3 en
1986, y de 209-685 µg/m3 en 1995.
Partículas de diámetro menor a 10 µm (PM10)
Las PM10 siguen siendo un problema de contaminación del
aire en las tres ciudades, en las cuales durante todo el periodo
estudiado se presentaron concentraciones promedio
aritmético anual por encima de las norma de la EPA (50
µg/m3) (figura 2).
Evolución de la Contaminación del Aire | 49

Ciudad de México
50 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

En general en la ZMCM los promedios aritméticos anuales de


PM10 muestran una tendencia decreciente entre 1988 y1990
en todas las estaciones de monitoreo, con un descenso global
del promedio aritmético anual de 21 µg/m3; sin embargo, entre
1991 y 1997 hubo una tendencia estable, aunque se aprecia un
incremento en el año 1993.
En el primer máximo diario se mostró la misma tendencia
durante el periodo 1988-1997, con un rango de 198-378
µg/m3 en 1988 y de 225-319 µg/m3 en 1997.
En la estación de Xalostoc es donde se han registrado las
concentraciones de partículas más elevadas, lo cual se debe a
que se encuentra ubicada en una zona industrial, cercana a la
autopista de Pachuca y además registra los polvos generados
por una maderería cercana y las calles sin pavimentar que la
rodean. Esa situación ocasiona que los datos registrados no
sean representativos de la zona.16
Esta tendencia más o menos estable de los niveles de
PM10 después de iniciado el PICCA puede deberse al
incremento en el parque vehicular que la ZMCM ha
experimentado durante estos años.
Santiago de Chile
En la región metropolitana de Santiago (RMS) el promedio
anual de PM10 muestra una tendencia estable durante el
periodo 1988-1993; a partir de 1994 se aprecia un ligero
descenso de este contaminante (figura 2). Los máximos
disminuyen año con año, de un rango de 178-424 µg/m3 en
1988, a otro de 203-302 µg/m3 en 1995.
Es probable que esta tendencia se explique por las medidas
incluidas en el Plan de Descontaminación que se emprendió
Evolución de la Contaminación del Aire | 51

en 1990, el cual se orientó sobre todo a combatir la


contaminación originada en los procesos de combustión que
constituyen la fuente principal de material particulado fino,
fundamentalmente a mejorar los motores diesel de autobuses
y a controlar las industrias y calderas.21 Por otro lado, dicha
tendencia también podría explicarse por las condiciones
climáticas favorables que se dieron en 1995, de tal manera que
habrá que esperar algunos años para poder interpretar este
descenso.
La RMS fue considerada una zona "saturada" de emisiones de
PM10, lo que obligó a dictar el Decreto Supremo No. 4 del
Ministerio de Salud, que estableció una norma de emisión
para las fuentes fijas, cuyo cumplimiento es controlado por un
equipo especial de fiscalizadores. El Decreto Supremo fue
dictado en el primer trimestre de 1992 y su aplicación
comenzó el 1 de enero de 1993.21
São Paulo
En la RMSP las concentraciones de PM10 no muestran una
tendencia clara durante el periodo 1988-1995. Entre 1988 y
1993 (en marzo de 1994 la CETESB tomó medidas para
controlar la emisión vehicular de material particulado18) se
observa un descenso de 5.4 µg/m3 en los promedios anuales
de PM10 considerando las cinco estaciones; posteriormente
aparece un incremento de 10 µg/m3 entre 1993 y 1994 y de 8
µg/m3 de 1994 a 1995. Cabe destacar que durante todo el
periodo las concentraciones de PM10 superaron la norma de
los 50 µg/m3 que estableció la EPA,22 salvo en la estación de
Cambucci (figura 2).
En diciembre de 1979 se inició en la RMSP el programa de
control de partículas, que se basa fundamentalmente en la
52 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

aplicación de las mejores tecnologías de control para la


reducción de la emisiones de este contaminante por fuentes
industriales. Por lo tanto, a los 150 principales emisores,
responsables de 90% del material particulado de origen
industrial emitido en la región, se les requirió que en un
periodo de cinco años se adecuaran a los requisitos
formulados. Sin embargo, en 1995 y a pesar de haberse
llevado a cabo dicha adecuación, en muchos puntos de la
RMSP persistían las concentraciones de partículas por encima
de las normas de calidad del aire, lo cual indica una clara
influencia de los vehículos automotores en estas
concentraciones, asociada a las necesidades de urbanización y
planeación del tráfico.18
Bióxido de azufre
Ciudad de México
La concentración de este contaminante se mantuvo
prácticamente constante y por encima de la norma de la EPA
(30 ppb)22 hasta 1992. A partir de ese año se observa un
descenso en el promedio anual de la concentración de
SO2 hasta alcanzar concentraciones por debajo de la norma;
en 1997 el promedio anual de este contaminante se redujo en
33 ppb (promedio de las cinco estaciones) en relación con
1991. En la figura 3 se muestra la tendencia de la
concentración promedio aritmético anual de SO2 (ppb) en la
ZMCM de 1988 a 1997.
Evolución de la Contaminación del Aire | 53
54 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

El primer máximo diario también mostró un importante


descenso entre 1991 y 1995, con un rango de 71-239 ppb en
1991, y de 34-74 ppb en 1997. Este descenso en las
concentraciones atmosféricas de SO2 puede atribuirse al
mejoramiento de los combustibles que se emplean en la
ZMCM y que constituyó la estrategia principal del PICCA
1990-1994.5 Con ese programa se tomaron las siguientes
medidas para reducir las concentraciones de SO2:
1. Fabricación de diesel y combustóleo con bajo contenido en
azufre (0.1 y 0.8%, respectivamente).
Evolución de la Contaminación del Aire | 55

2. Mejoramiento de la recuperación de azufre en la refinería


18 de Marzo.
3. Cambio de combustóleo por gas natural en las industrias.
4. Control de emisiones y reubicación de fundidoras.
5. Mejoramiento de procesos de combustión e instalación de
equipos de control en establecimientos de servicios.
6. Utilización de gas natural en las termoeléctricas hasta
contar con combustóleo de bajo contenido en azufre.
7. Suspensión invernal en la operación de unidades de
generación.
8. Cierre de una refinería de la ZMCM.
A partir de diciembre de 1991, en el Valle de México no
pueden utilizarse combustibles que contengan más de 2% de
azufre. Por esa razón, el combustóleo pesado usado hasta
entonces por la industria y los servicios ha sido remplazado
principalmente por gas natural y, en menor escala, por gasóleo
industrial con menor contenido de azufre.23 El gasóleo tiene
un contenido máximo de azufre de 2% en peso, lo cual ha
permitido reducir cerca de 40% de las emisiones de SO2 en
relación con el combustóleo.16
Santiago de Chile
El promedio anual de la concentración de SO2 (ppb) ha
disminuido durante el periodo 1988-1995 hasta alcanzar
concentraciones por debajo de la norma (30 ppb). Los niveles
de este contaminante mostraron una tendencia estable hasta
1990; posteriormente, entre 1991 y 1995 se observó un
descenso de los niveles de este contaminante con una
reducción global del promedio anual de 15 ppb (promedio de
56 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

todas las estaciones) (figura 3). El primer máximo diario


mostró la misma tendencia.
En Santiago se reglamentó en 1991 el funcionamiento de
fuentes emisoras de SO2 en todo el territorio nacional
mediante el Decreto Supremo No. 185 del Ministerio de
Minería, que estableció normas de concentraciones
ambientales máximas permisibles para SO2 y material
particulado. Por lo tanto, el decremento sustancial en las
emisiones totales de SO2 es resultado del esfuerzo conjunto de
tres industrias generadoras de la mayor parte de esas
emisiones: Enap mejoró de forma importante sus
combustibles, especialmente el diesel; Molymet realizó
inversiones por más de 10 millones de dólares para construir
una planta de ácido sulfúrico (por medio de esta medida,
adoptada en 1993, la industria redujo sus emisiones en más de
96%); Chilgener Renca sustituyó su operación basada en
carbón por otra a partir de mezclas petróleo-carbón,
disminuyendo así considerablemente la concentración de sus
descargas.24
São Paulo
En la RMSP el promedio anual de SO2 (ppb) ha ido
disminuyendo entre 1988 y 1994, con un descenso total de 7.6
ppb (promedio de las cinco estaciones) (figura 3),
manteniéndose durante todo este periodo por debajo de la
norma de la EPA (30 ppb).22 El primer máximo anual (24 h)
mostró la misma tendencia con un rango de 22 y 71 ppb en
1988 y de 6 y 30 ppb en 1994.
En 1982, la CETESB inició un programa para el control del
SO2 concentrándose fundamentalmente en los procesos de
combustión, responsables de 74% de todo el SO2 emitido en
Evolución de la Contaminación del Aire | 57

la RMSP. Una de las estrategias fue la búsqueda de


combustibles más limpios. A las 363 principales fuentes de
emisión de SO2 se les dio un plazo de cinco años para
adecuarse a las normas, esto es, 20 kg SO2 por tonelada de
petróleo quemado para las fuentes nuevas y 40 kg de SO2 por
tonelada de petróleo quemado para las fuentes existentes.19
Bióxido de nitrógeno
Ciudad de México
En la ZMCM, la situación global en relación con la
concentración promedio aritmético anual de NO2 para cada
uno de los lugares de monitoreo, parece ser más o menos
estable con variantes más o menos pronunciadas de un año a
otro. Entre 1991 y 1997 se ha observado una ligera
disminución del promedio anual de NO2 de 8 ppb (promedio
de las cinco estaciones); asimismo, se observó una
disminución del primer máximo anual (24 h), el cual osciló
entre 70 y 125 ppb en 1990 y entre 57 y 117 ppb en 1997.
Cabe destacar que durante todo el periodo de estudio la
concentración de este contaminante estuvo por debajo de la
norma EPA (50 ppb promedio anual),19 en todas las estaciones
de monitoreo, con excepción de la de Xalostoc (figura 4).
58 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.
Evolución de la Contaminación del Aire | 59

A pesar de que en 1990 se organizó la verificación vehicular,


se introdujeron las gasolinas oxigenadas y el programa Hoy
no Circula, la presencia de NO2 en el aire de la Ciudad de
México sigue siendo importante debido al incremento del
parque vehicular durante el periodo estudiado.
Una de las metas del Programa para Mejorar la Calidad del
Aire en el Valle de México 1995-2000,23 es la reducción de
aproximadamente 1350 ton/año de óxidos de nitrógeno
provenientes de los vehículos automotores en circulación.
Santiago de Chile
Durante el periodo de estudio, las concentraciones de NO2 en
la RMS estuvieron por debajo de la norma de la EPA.22 No
obstante, se observa una tendencia al aumento sostenido en
60 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

los últimos años; entre 1991 y 1995 ha habido un incremento


global del promedio anual de este contaminante de 16 ppb
(promedio de las estaciones) (figura 4). Del mismo modo, los
valores del primer máximo aumentaron entre 1992 y 1995,
con un rango de 158-374 ppb y 287-362 ppb, respectivamente.
Si bien la incorporación de vehículos con convertidor
catalítico significa menores emisiones unitarias, el gran
crecimiento del parque vehicular anula dicho efecto, de
manera que, en términos netos, las emisiones de
NO2 aumentan. La tendencia al aumento en las
concentraciones de este contaminante hace aconsejable
ampliar al máximo el control sobre las zonas de emisión tanto
de este contaminante como de su precursor directo, el NO.21
São Paulo
El promedio anual de NO2 no muestra una tendencia clara
durante el periodo estudiado; en todas las estaciones de la red
de monitoreo se registraron concentraciones de este
contaminante por debajo de la norma EPA,22 excepto en la
estación de Congonhas, donde en 1993 la concentración
promedio anual superó la norma (figura 4).
Este hecho se puede atribuir al incremento del parque
vehicular en Brasil, a pesar de las medidas de control que se
han establecido por CETESB; en general, la introducción de
alcohol como combustible causa una disminución en las
emisiones de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno,
hidrocarburos, partículas y óxidos de azufre, y elimina la
emisión de plomo, aunque aumenta las emisiones de
aldehídos.19
Monóxido de carbono
Evolución de la Contaminación del Aire | 61

Ciudad de México
Se observó un incremento en el número de días en que se
excede la norma de CO, entre 1988 y 1990; en conjunto las
cinco estaciones de monitoreo seleccionadas mostraron, en
promedio, un incremento de 65 días de exceso respecto a la
norma EPA para este gas (9 ppm promedio móvil de ocho
horas)22 durante ese periodo. Por otra parte, a partir de 1990
se aprecia una clara disminución del número de días en los
que se rebasó la norma, con una disminución global entre
1990 y 1997 de 78 días (promedio de las cinco estaciones).
Cabe destacar que a partir de 1993 se observó un importante
descenso en el número de días en que se rebasó la norma y en
1997 no hubo ningún día en que esto sucediera para el caso de
este contaminante.
En el primer máximo anual (promedio móvil ocho horas)
también se aprecia un descenso en el periodo estudiado,
rangos de 9.9-35.3 ppm en 1990 y de 7.1-9.6 ppm en 1997.
Esta disminución puede atribuirse a las medidas de control
que estableció el PICCA, tales como la verificación vehicular
y la incorporación de convertidores catalíticos en los
automóviles.
Santiago de Chile
En la RMS se observa un ligero incremento, entre 1988 y
1993, en el número de días en que se rebasó la norma (9 ppm,
promedio móvil de ocho horas); al tomar en cuenta el
promedio de las cinco estaciones, se observó un incremento
de 13 días. Sin embargo, de 1993 a 1994 hubo una
disminución importante de los niveles de este contaminante,
con un decremento de 35 días de exceso respecto a la norma
como promedio de las cinco estaciones.
62 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

Una tendencia similar mostró el primer máximo (promedio


móvil ocho horas), con rangos de 7.0-26.6 ppm en 1988, de
6.5-47.8 ppm en 1993 y de 10.1-41.6 ppm en 1994.
La explicación más razonable de esta tendencia se encuentra
en la introducción de convertidores catalíticos en automóviles
particulares.
São Paulo
En la RMSP, entre 1988 y 1990 se observó un incremento en
el número de días en los que se excedió la norma (9 ppm,
promedio móvil de ocho horas). Al tomar en cuenta el
promedio de las cuatro estaciones, el incremento fue de 51
días. Esta misma tendencia se aprecia con el primer máximo
de ocho horas, el cual osciló entre 7.7 y 20.7 ppm en 1988, y
entre 16.1 y 23.7 en 1990. Sin embargo, a partir de 1990 se
observa un descenso importante en los niveles de este
contaminante; al considerar el promedio de las cuatro
estaciones, hubo un descenso de 48 días de exceso respecto a
la norma para este gas.
Lo anterior podría explicarse por las acciones que incluye el
programa de control de la contaminación del aire por
vehículos automotores y, en especial, por el uso, desde
principios de la década de los ochenta, de gasolina con un
contenido de 22% de alcohol y alcohol hidratado como
combustibles de bajo poder contaminante. Al respecto, en
1990 se introdujo también una mezcla de gasolina-etanol-
metanol (7%-60%-33%), en consideración a que la adición de
alcohol a la gasolina se traduce inmediatamente en
reducciones del orden de 50% en la emisión de monóxido de
carbono de la flota antigua de vehículos,18,19 y en 1989 los
Evolución de la Contaminación del Aire | 63

vehículos que consumen alcohol hidratado pasaron a


representar la mitad de la flota.19
Ozono
Ciudad de México
En conjunto en la ZMCM el número de horas en que se
excedió la norma horaria de ozono (0.11 ppm) muestra una
tendencia creciente entre 1988 y 1990, con un incremento
global de 103 horas (promedio de las cinco estaciones). A
partir de 1991 y hasta 1997 se ha observado una reducción de
50% en el número de horas (517 horas) (figura 5).
64 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

Las concentraciones máximas anuales (una hora) han


mostrado la misma tendencia decreciente: en 1991 el primer
Evolución de la Contaminación del Aire | 65

máximo de una hora osciló entre 285 y 404 ppb, y en 1997


entre 210 y 309 ppb.
A pesar de esa disminución, las elevadas concentraciones de
ozono constituyen el principal problema de contaminación
atmosférica en el Valle de México. Los niveles de ozono
superan frecuentemente la norma de calidad del aire,
alcanzando cifras que superan en más de 100% el límite
establecido. La estación Pedregal, representativa del suroeste
de la zona metropolitana, es la que históricamente ha
registrado las concentraciones más elevadas de ozono, con
niveles persistentemente altos que presentan un
comportamiento relativamente estable.23
A pesar de las medidas que se tomaron con la puesta en
marcha del PICCA en 1990, la organización del programa de
verificación vehicular, la introducción de gasolinas
oxigenadas, la introducción de convertidores catalíticos en los
automóviles y el programa Hoy no Circula, la presencia de los
precursores de ozono en la atmósfera de la Ciudad de México
sigue siendo importante, debido en parte al incremento del
parque vehicular entre 1984 y 1995.
Santiago de Chile
En la RMS, en general se aprecia una ligera tendencia
decreciente en las concentraciones de ozono, o bien, a que se
mantengan, excepto para la estación monitora Parque
O'Higgins, donde se observa un leve incremento en la
frecuencia de excedencia de la norma. Entre 1988 y 1991 se
observó un incremento en el número de horas en que se rebasó
la norma de la EPA (0.08 ppm)22 de 54 horas (promedio de las
cinco estaciones); entre 1991 y 1994 se aprecia un descenso
de 67 horas (figura 5).
66 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

El primer máximo anual (1 h) mostró un descenso importante


a partir de 1990, con rangos de 108-766 ppb en 1990, y 81-
200 ppb en 1994.
Si bien no se contó con datos para 1995, cabe destacar que ese
año mostró, en general, indicadores mayores para este
contaminante que en los años anteriores,24 de tal manera que
la RMS fue declarada "zona saturada" en materia de ozono.
São Paulo
El número de horas en que se rebasó la norma en la RMSP es
muy inferior a lo observado en las otras dos megaciudades.
En la RMSP, entre 1988 y 1990, la norma (0.08 ppm) se
excedió durante 21 horas (promedio de las cuatro estaciones).
A partir de 1990 se observa una tendencia descendente: en
1990, considerando el promedio de las cuatro estaciones, la
norma se excedió por 39 horas, y en 1994 por 16 horas (figura
5). Sin embargo, la norma de la EPA19 es excedida y el nivel
de atención (0.11 ppm) también se sobrepasa con frecuencia,
en particular en los días de alta insolación, de tal manera que
se llega a concentraciones de 0.25 ppm.19
El primer máximo muestra un tendencia similar, con rangos
de 101-291 ppb en 1988, 158-259 ppb en 1990 y 87-155 ppb
en 1994. Esta situación justifica la necesidad urgente de
controlar las emisiones vehiculares y de tomar otras medidas
en el sistema de transporte , a fin de controlar los precursores
del ozono.

Discusión
Evolución de la Contaminación del Aire | 67

Los resultados de este trabajo indican que, durante el periodo


estudiado, en las tres megaciudades hubo una disminución de
las concentraciones de PTS, PM10, SO2, NO2, CO y O3,
aunque aún se siguen rebasando las normas de calidad del aire
en la mayoría. Cabe destacar que el mayor impacto de los
programas en las tres ciudades ha sido sobre los niveles de
SO2, de tal manera que se ha logrado obtener concentraciones
por debajo de la norma de la EPA (30 ppb promedio anual),
debido fundamentalmente al control de la emisión por fuentes
fijas y a la reducción del contenido de azufre en el diesel.
Respecto a las concentraciones de PTS y PM10 se encontró
que al final del periodo de estudio estaban por encima de la
norma de la EPA (75 y 50 µg/m3 concentración promedio
anual, respectivamente). Así entonces, los programas de
control para estos contaminantes no tuvieron el impacto
esperado, lo cual podría explicarse, en parte, por el rápido
crecimiento urbano y, en consecuencia, por el aumento del
parque vehicular. Por ejemplo, en la Ciudad de México a
partir de 1984 se ha observado, cada cinco años, un
incremento superior a 20% en el número de vehículos y, por
ende, en la cantidad de contaminantes emitidos a la atmósfera.
Estos elevados niveles de partículas ponen en riesgo la salud
de la población tomando en cuenta la asociación que se ha
observado en diversos estudios entre partículas y morbilidad
y mortalidad prematuras.12,13,25 Por lo tanto, es necesario
establecer nuevas medidas de control que podrían estar
justificadas en un contexto costo-beneficio sobre la base del
beneficio que representan para la salud y el bienestar de la
población.
68 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

La concentración de ozono en el aire de las grandes ciudades


sigue siendo un problema importante, ya que habitualmente
se excede la norma de calidad del aire de la EPA (0.08
ppm).22 En la ZMCM, entre 1991 y 1994, su concentración
rebasó la norma más del 90% del tiempo.26 En diversos
estudios epidemiológicos se ha informado acerca de los
efectos adversos para la salud asociados con la exposición a
este contaminante.27,28
Las medidas que se han adoptado en los últimos años con la
finalidad de frenar el deterioro de la calidad del aire en la
ZMCM, han generado buenos resultados en cuanto al control
en la tendencia creciente de algunos contaminantes como el
plomo, bióxido de azufre y monóxido de carbono. Empero, se
ha observado que ciertos contaminantes han alcanzado niveles
inaceptables por los daños que ocasionan a la salud de la
población y a los ecosistemas; tal es el caso de los oxidantes
fotoquímicos, en particular del ozono y de las PM10.29
En este contexto, en 1995 se estableció en México el
Programa para Mejorar la Calidad del Aire en el Valle de
México (1995-2000).23Para el año 2000 se pretende
disminuir, gradualmente, los niveles de contaminación
durante el día y tener menos contingencias al año, como
resultado de un abatimiento de 50% de las emisiones de
hidrocarburos, 40% de los óxidos de nitrógeno y 45% de las
partículas suspendidas de origen antropogénico, lo cual
implica desplazar hacia la izquierda la distribución de
frecuencias del índice metropolitano de contaminación del
aire (IMECA), logrando que la media de esta distribución pase
de los 170 puntos que había en 1995, a un nivel de 140 y 150
puntos, y que se abata en 75% la probabilidad de que ocurran
contingencias por encima de los 250 puntos.23
Evolución de la Contaminación del Aire | 69

Para lograr dichos propósitos, se plantearon diversas


estrategias fundamentadas en el marco conceptual
desarrollado en el inventario de emisiones y en el
conocimiento que se tiene, hasta ahora, de los problemas
ambientales de las tecnologías relevantes y de las experiencias
propias e internacionales. Las estrategias propuestas son las
siguientes: a) mejoramiento e incorporación de nuevas
tecnologías en la industria y los servicios; b) mejoramiento e
incorporación de nuevas tecnologías en vehículos
automotores; c) mejoramiento y sustitución de energéticos en
la industria y los servicios; d) mejoramiento y sustitución de
energéticos automores; e) oferta amplia de transporte público
seguro y eficiente; f) integración de políticas metropolitanas
(desarrollo urbano, transporte y ambiente); g) incentivos
económicos; h) inspección y vigilancia industrial y vehicular;
i) información y educación ambientales y participación social.
Además, el programa incluye importantes acciones de
vigilancia e información epidemiológica a cargo de la
Secretaría de Salud.23
En el mundo existe gran interés en los problemas de salud
ocasionados por la contaminación del aire, de tal manera que
se han tomado numerosas medidas para combatir la
contaminación atmosférica. En el marco del Acuerdo sobre la
Contaminación del Aire Transfronteriza de Largo Alcance,
adoptado el 13 de noviembre de 1979 y que entró en vigor el
16 de marzo de 1983, se desarrollaron los siguientes
protocolos con el objetivo de combatir la contaminación del
aire:30 a) Protocolo de Helsinki (1985) sobre la reducción de
las emisiones de compuestos de azufre o sus flujos
transfronterizos al menos en 30%; b) Protocolo de Sofía
(1988) relacionado con el control de emisiones de óxidos de
70 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

nitrógeno o sus flujos transfroterizos; c) Protocolo de Ginebra


(1991), orientado al control de emisiones de compuestos
orgánicos volátiles o sus flujos transfronterizos; d) Protocolo
de Oslo (1994) sobre la ulterior reducción de emisiones de
azufre. Los países se comprometieron a tratar de limitar y, en
la medida de lo posible, reducir gradualmente y prevenir la
contaminación del aire (incluyendo la del aire transfronterizo
de largo alcance), revisar y desarrollar políticas y estrategias,
así como intercambiar información sobre el tema, como una
forma de combatir la descarga de contaminantes al aire, y
difundir la información disponible sobre políticas y
estrategias nacionales, subregionales y regionales para el
control de compuestos de azufre y otros importantes
contaminantes del aire.30
Al establecer las medidas para controlar la contaminación del
aire, entre 1985 y 1993, los 21 países signatarios del Protocolo
de Helsinki lograron reducir 48% de las emisiones de SO2. En
Europa, entre 1980 y 1993 se ha observado una reducción de
45% de las emisiones de este contaminante, inclusive en los
países que no firmaron ese protocolo. Por otra parte, si bien
no se dispone de datos para todos los países hasta 1993, en
todas las naciones que firmaron el Protocolo de Sofía se
estabilizaron, en conjunto, las emisiones de NOx en 1990 a los
niveles de 1987, y en 1993 se redujeron en 4%.30
Cabe destacar que el mayor impacto de los programas de
control de la contaminación atmosférica en el mundo ha sido
principalmente sobre las concentraciones de óxidos de azufre,
quizás porque las medidas que se han aplicado para el control
de este gas son menos costosas que las necesarias para otros
contaminantes atmosféricos.
Evolución de la Contaminación del Aire | 71

Es importante mencionar que estudios recientes de


toxicología experimental y epidemiológicos sugieren que la
fracción de partículas más relevantes en cuanto a los efectos
adversos sobre la salud son las partículas finas procedentes de
la combustión (PM2.5), y quizás las partículas ultrafinas (que
contienen sulfatos, nitratos, ácidos fuertes y elementos traza,
tales como metales de transición), debido a que penetran en
profundidad en los pulmones y pueden causar reacciones
inflamatorias. El material particulado fino contiene una mayor
superficie de agregación que la fracción gruesa (PM10-2.5), lo
cual facilita la adsorción de componentes potencialmente
tóxicos y la disolución o absorción de contaminantes gaseosos
y su subsecuente depósito en la región torácica. Por lo tanto,
es extremadamente importante monitorear el material
particulado fino y definir un estándar para su concentración
en el ambiente con la finalidad de proteger la salud de la
población.
Debido a lo anterior, la EPA ha propuesto revisar los
estándares primarios actuales respecto al material particulado,
agregando dos nuevos valores límite de concentración o
estándares primarios para partículas finas, PM2.5 media anual
de 15 µg/m3 , y PM2.5 promedio 24 horas de 50 µg/m3, con el
objeto de incrementar la protección contra los efectos sobre la
salud relacionados con el material particulado, entre los cuales
se incluyen: mortalidad prematura; incremento en las
admisiones hospitalarias; incremento en síntomas
respiratorios y enfermedades en los niños y personas con
problemas cardiopulmonares; decremento en la función
pulmonar y alteraciones en el tejido y la estructura del pulmón
y en los mecanismos de defensa del tracto respiratorio.20,27
72 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

Es necesario considerar otras medidas de control que permitan


reducir los contaminantes emitidos por los vehículos
automotores, incluyendo combustibles limpios, reducción del
número de vehículos particulares, mejoramiento del
transporte público y prohibición de la circulación de vehículos
en la zona centro de las ciudades.
Una recomendación clave de 1992 de la Cumbre de la Tierra
en Río de Janeiro fue que cada gran ciudad preparara su propia
"Agenda 21 local" para mejorar su medio ambiente y permitir
un desarrollo sustentable. Un componente de estos programas
se refiere al desarrollo de políticas de transporte sustentable;
en este sentido, diferentes estrategias fueron propuestas por la
OCDE en la Conferencia Europea de Ministros de
Transporte.33 La efectividad de las medidas que se tomaron
fue variable; en consecuencia, es importante que los países de
América Latina las evalúen para buscar las alternativas más
adecuadas a la situación de sus ciudades.
De particular importancia es la colaboración entre los
encargados de tomar decisiones, los industriales, los
proveedores de servicios de salud y la comunidad, cuando se
trata de poner en marcha acciones para reducir la
contaminación del aire y para prevenir los efectos adversos de
los contaminantes atmosféricos en todos los países del
continente americano.
Evolución de la Contaminación del Aire | 73

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76 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.

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78 | Lacasaña M, Aguilar C, Romieu I.
CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA EN CENTROS
URBANOS.
DESAFÍO PARA LOGRAR SU SOSTENIBILIDAD:
CASO DE ESTUDIO BOGOTÁ
Juan Felipe Franco R.
1. Introducción
Para mediados del siglo XX, tres de cada diez personas en el
mundo vivía en áreas urbanas. Actualmente, se estima que
más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y
de acuerdo con las proyecciones de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) la mayor parte del crecimiento
poblacional de los próximos 30 años se concentrará en centros
urbanos (UN, 2010). Este proceso de urbanización ocurre más
rápidamente en países ubicados en regiones catalogadas como
de economías en desarrollo. Particularmente en América
Latina (incluyendo a Colombia) donde se calcula que el 75%
de la población vive en ciudades (UN-HABITAT, 2011).
Las dinámicas de crecimiento demográfico que enfrentan las
ciudades representan una seria amenaza para el medio
ambiente, así como para la salud y la calidad de vida de sus
habitantes. Dicho crecimiento genera nuevos procesos
económicos y está generalmente acompañado de un
incremento en las actividades industriales, mayores tasas de
motorización, superiores consumo de combustible y por ende
la generación de mayores emisiones de contaminantes del
aire.
Es así como la contaminación atmosférica en centros urbanos
de países de economías en desarrollo es un fenómeno que se
encuentra en constante crecimiento (Chow, et al., 2004). A tal
80 | Juan Felipe Franco R.

punto, que recientemente gobernantes y tomadores de


decisiones de importantes ciudades del mundo reconocieron
la contaminación del aire como uno de los mayores desafíos
ambientales que deben enfrenar las ciudades de hoy (Siemens,
2008). Bogotá, la capital colombiana y una de las más grandes
ciudades de América Latina, no ha sido ajena a esta condición
y ha sido catalogada como una de los centros urbanos con
mayor contaminación atmosférica en la Región (OPS, 2005).
La importancia del estudio y control de la contaminación
atmosférica está sustentada en la evidencia sobre su impacto
negativo en la salud respiratoria y cardiovascular de las
personas, así como con el deterioro de su calidad de vida
(OPS, 2005; WHO, 2005). Esta situación es prioritaria en
ciudades como Bogotá, en donde las autoridades de salud
pública han documentado que las enfermedades respiratorias
son la principal causa de morbilidad y mortalidad para niños
menores de cinco años de edad, así como una de las cinco
primeras causas para la totalidad de la población (SDS, 2009).
Por otro lado, el control de la contaminación atmosférica
representa altos costos generados a partir de la mitigación de
los efectos negativos de esta problemática, afectando de
manera significativa la competitividad de las ciudades.
Estudios realizados por instituciones internacionales como el
Banco Mundial, indican que el costo de la contaminación del
aire en Bogotá es del orden de los miles de millones de dólares
al año (BM, 2007). Situación que toma mayor relevancia
cuando simultáneamente a la inversión en el control de la
degradación de la calidad del aire, la ciudad debe racionalizar
su gasto en la resolución de otras problemáticas propias de un
centro urbano (por ejemplo: saneamiento básico, seguridad,
infraestructura vial, movilidad).
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 81

El objetivo de este estudio, fue realizar un análisis descriptivo


de la condición de calidad del aire para la ciudad de Bogotá y
de las políticas desarrolladas para su control. En este análisis
se relacionan los procesos de urbanización con los niveles de
contaminación atmosférica presentes en la ciudad.
Adicionalmente se describe cómo a pesar de los esfuerzos
realizados por las autoridades locales, aún la ciudad debe
afrontar un reto mayúsculo en el propósito de garantizar un
escenario de sostenibilidad urbana.
2. Urbanización y crecimiento económico
De acuerdo con el más reciente informe de la ONU sobre las
perspectivas de la urbanización mundial, para el año 2009 ya
había más personas viviendo en ciudades que en zonas rurales
en el mundo (UN, 2010). Sin embargo, la velocidad y la forma
como se da el fenómeno de urbanización es notablemente
diferente en regiones del mundo de economías desarrolladas
comparada con regiones que aún se encuentran el proceso de
desarrollo (figura 1).
82 | Juan Felipe Franco R.

A pesar de que como se muestra en la Figura 1, las regiones


del mundo con menor desarrollo tienen en este momento un
indicador actual de urbanización menor que el de los países
desarrollados, la región latinoamericana ha presentado una
dinámica divergente. Se estima que en países de América
Latina el porcentaje de personas viviendo en ciudades es
cercano al 80%. Así mismo, en el año 2009 tres importantes
ciudades latinas se encontraban en la lista de las diez áreas
urbanas más pobladas del mundo (Sao Pablo, Ciudad de
México y Buenos Aires). Se estima que para el año 2050, sean
29 las ciudades del mundo con más de diez millones de
habitantes. Entre estas se incluye a Bogotá en el puesto 27 con
una proyección cercana a los10.5 millones de habitantes (UN-
HABITAT, 2011).
De acuerdo con lo presentado por el Departamento Nacional
de Estadística de Colombia, Bogotá tiene hoy una población
de 7.5 millones de habitantes. La tasa de crecimiento
poblacional para la ciudad en los últimos 30 años ha sido
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 83

cercana al 2.5% anual (DANE, 2010). Muy superior a la


presentada en otras ciudades de la región tales como Buenos
Aires y Sao Pablo.
El hecho de que cada día más personas vivan en ciudades,
tiene unas implicaciones económicas, sociales y ambientales
importantes. El fenómeno de la urbanización demanda unas
mejores condiciones en servicios de saneamiento básico, de
transporte público, de salud e infraestructura urbana
orientados a ofrecer una mejor calidad de vida para los
ciudadanos. Particularmente, en Bogotá el crecimiento
demográfico ha estado acompañado de una mejor economía.
Gracias al dinamismo de sectores tales como el comercio, la
industria y la construcción, durante los últimos años la
economía bogotana ha crecido a una tasa cercana al 5% (CCB,
2010).
El crecimiento económico de la ciudad ha llevado a generar
nuevas tendencias de consumo y comportamiento que tienen
repercusiones importantes en las condiciones de
sostenibilidad ambiental y calidad de vida de la población. Por
ejemplo, hoy el número de viajes diarios realizados en
transporte público en Bogotá es menor que el de hace cinco
años y cada vez es más común hacer uso de medios de
movilización particulares (incluidos vehículos y motocicletas)
(CCB, 2010).
3. Contaminación atmosférica en Bogotá
La evidencia científica disponible para Bogotá es contundente
en demostrar que las condiciones de la calidad del aire en la
ciudad representan una seria amenaza para la salud y calidad
de vida de su población. El diagnóstico del problema actual
de contaminación ha sido posible gracias a que desde el año
84 | Juan Felipe Franco R.

de 1997 la ciudad cuenta con una moderna red de monitoreo


de la calidad del aire operada por la autoridad local en temas
ambientales (Secretaría Distrital de Ambiente). Los equipos
dispuestos en cada una de las estaciones que conforman dicha
red hacen seguimiento en tiempo real de las concentraciones
de especies contaminantes del aire, así como de variables
meteorológicas.
La red de monitoreo de calidad del aire ha sido una importante
herramienta en la definición y seguimiento de medidas que el
gobierno local ha establecido para mejorar las condiciones
ambientales en la ciudad. Según los registros de la red el
contaminante que por sus altas concentraciones se presenta
como más critico para la calidad del aire de la ciudad es el
material particulado respirable (PM10). Entre los años 1997 y
2008 siete de las estaciones que conforman la red de
monitoreo reportaron concentraciones anuales de PM10
superiores a los niveles máximos permitidos establecidos por
la normativa nacional (SDA, 2009).
La Figura 2, muestra un mapa de Bogotá en el que se
presentan las medias de concentración anual de PM10 durante
el año 2008. Como se puede apreciar en dicha figura, un
importante porcentaje del territorio bogotano presenta niveles
de PM10 que superan el estándar de 50 µg/m3 indicado como
norma anual para este contaminante (MAVDT, 2010). De
acuerdo con esta información se infiere además, que parece
que existen zonas de la ciudad donde el problema se torna aún
más dramático. Por ejemplo, la zona centro y sur occidental
de Bogotá, representan los lugares geográficos con mayores
niveles anuales de contaminación del aire por material
particulado.
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 85

Este mismo análisis ha sido expuesto por estudios


referenciados en la literatura científica, Gaitán et al (2007).
Establecieron que desde el año 2001 y a nivel de toda el área
urbana de Bogotá se incumple la norma anual de PM10
durante el 40% de los días del año. Concluyendo, además que
durante un importante porcentaje de tiempo los habitantes de
la ciudad se encuentran expuestos a concentraciones de
material particulado que han sido consideradas como
perjudiciales para la salud de la personas por la Organización
Mundial de la Salud (OMS).
86 | Juan Felipe Franco R.

4. Índice de ciudades verdes en América Latina


La problemática de contaminación atmosférica que presenta
Bogotá no es solamente reconocida a nivel local, es también
una percepción a nivel regional. Recientemente el Economist
Intelligence Unit realizó el denominado Índice de Ciudades
Verdes en América Latina (EIU, 2011). En este ejercicio se
evaluó y se comparó el desempeño ambiental de los 17
principales centros urbanos de la Latinoamérica. Los
resultados de este índice fueron presentados a los gobiernos y
tomadores de decisiones de las ciudades involucradas como
una herramienta para el entendimiento de los desafíos
ambientales propios de las ciudades en la región.
La evaluación de cada ciudad se hizo desde diferentes
categorías. Bogotá, en el análisis general, se ubicó por encima
del promedio en términos de su gestión de las problemáticas
ambientales. Superando en este sentido a grandes centros
urbanos tales como Ciudad de México, Santiago de Chile y
Quito. No obstante dicho resultado general, los indicadores
por categorías posicionan a la ciudad por su condición de
calidad del aire por debajo del promedio de la región (figura
3). Entre las observaciones que sustentan esta posición se
encuentran reportados los altos niveles de compuesto
contaminantes atmosféricos entre los que se incluyen óxidos
de azufre y material particulado.
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 87

5. Calidad del aire en interiores


La condición de contaminación atmosférica en la ciudad no se
limita a los impactos negativos generados de exposiciones
asociadas con ambientes urbanos exteriores, también se
incluyen problemas que se pueden presentar al interior en
espacios cerrados tales como viviendas, oficinas y medios de
transporte. Existe, por ejemplo, plena evidencia científica
sobre cómo actividades de cocción y calefacción en viviendas,
son generadoras de elevados niveles de especies
contaminantes del aire.
Según un análisis del Banco Mundial, en Colombia cada año
ocurren unas 6.000 muertes por causa de la contaminación del
aire (BM, 2007). Cerca del 20% de estas muertes se
encuentran asociadas con la exposición a elevados niveles de
contaminación del aire en espacios cerrados. Es por esta
situación que el fenómeno de contaminación en interiores ha
88 | Juan Felipe Franco R.

venido tomando especial relevancia para las autoridades


ambientales y de salud pública de la ciudad.
Para el caso específico de Bogotá, está documentado bajo
ciertas condiciones en los micromabientes donde realizan sus
actividades diarias, las personas se encuentran expuestas a
niveles de contaminación del aire reconocidos como
perjudiciales para la salud. Espinosa y Behrentz (2007),
adelantaron un estudio piloto que demostró la importancia que
el tema de calidad del aire en interiores puede tener para los
habitantes de la ciudad (especialmente en aquellos casos en
los que se habite una residencia en la que se haga uso
frecuente de gasodomésticos). En este trabajo se encontraron
hogares en los cuales las concentraciones de monóxido de
carbono (CO) y material particulado en sus fracciones
respirable y fina superan los niveles recomendados por la
OMS así como por las normas nacionales de calidad del aire
en Colombia.
En otra investigación, Franco et al. (2007) realizaron un
estudio en cuatro colegios distritales ubicados sobre vías con
alto tráfico vehicular en Bogotá. En este trabajo además de la
prevalencia de síntomas respiratorios en los menores que
asistían a estas instituciones, se caracterizaron las
concentraciones de material particulado en diferentes
microambientes (incluidos salones y auditorios). Las
concentraciones medias de PM10 al interior de los salones de
clase estuvieron en entre los 37 y los 78 ug/m3, mientras que
las concentraciones de material particulado fino (PM2.5)
registradas en los mismo espacios se encontraron en un rango
de 37 y 54 ug/m3. A partir del análisis de los resultados se
pudo establecer que los niños que asisten a los colegios que
hicieron parte de este estudio, se encuentran expuestos a
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 89

niveles de concentración de partículas que exceden


ampliamente los valores considerados como nocivos por la
OMS.
Recientemente la Universidad de los Andes con el apoyo de
la empresa Gas Natural ESP, llevó a cabo un estudio con el
fin de caracterizar los niveles de exposición a CO en una
muestra representativa de viviendas en Bogotá donde se
hiciera uso de gasodomésticos de manera frecuente (ULA,
2008). De acuerdo con los resultados obtenidos, se pudo
establecer que los gasodomésticos son una fuente importante
de CO en ambientes interiores y que en algunos casos las
personas se encuentran expuestas a niveles de CO
considerados perjudiciales para la salud (alcanzando
concentraciones de hasta 150 ppm durante largos periodos de
tiempo). Los resultados de esta investigación además,
demostraron que las condiciones socioeconómicas de las
viviendas y sus residentes son factor determinante de la
contaminación al interior de este espacio. Siendo los estratos
más bajos en donde se presentaron las mayores
concentraciones.
6. Percepción ciudadana
La problemática de contaminación atmosférica en la ciudad
de Bogotá ha venido siendo una prioridad para las autoridades
ambientales y de salud pública a nivel local y nacional. Como
se ha discutido hasta el momento en este caso, existe evidencia
contundente de la magnitud del problema. Sin embargo,
recientemente el programa Bogotá Cómo Vamos, con una de
sus encuestas de percepción anual dejó claro que el problema
de calidad del aire está afectando de manera importante a los
ciudadanos (figura 4).
90 | Juan Felipe Franco R.

Cuando se le preguntó a las personas, cuál de los problemas


ambientales está afectando más la salud de los bogotanos,
cerca del 75% de los encuestados identificaron la
contaminación atmosférica como principal problemática. A
pesar de que la percepción sobre el impacto negativo de la
mala calidad del aire ha venido descendiendo en los últimos
años, dicha problemática sigue ocupando el primer lugar en
cuanto a la percepción de implicaciones negativas en salud
para los ciudadanos (BCV, 2011).
7. Política pública para la sostenibilidad urbana
Es fundamental reconocer que las autoridades ambientales
locales y nacionales entienden la importancia de la
problemática de contaminación atmosférica y la magnitud de
sus implicaciones en la sostenibilidad de la ciudad. El
gobierno local representado por la Secretaría Distrital de
Ambiente y su par a nivel nacional, el Ministerio de
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 91

Ambiente, han realizado grandes esfuerzos e inversiones


orientados a favorecer la condición de calidad del aire de
Bogotá. Sin embargo, el desafío sigue siendo inmenso y estas
propuestas deben ser una apuesta de largo aliento.
A nivel nacional, tal vez la más importante de las acciones
ejecutadas recientemente tiene que ver con la definición de la
ley que permitió mejorar la calidad del combustible diésel en
el país. Para inicios del año 2008 en la ciudad, se distribuía un
diésel con un contenido de azufre de 1,200 partes por millón.
Gracias a lo que se denominó el: Pacto por una mejor calidad
del aire en Bogotá, se logró promulgar la Ley 1205 de 2008
(MAVDT, 2008), en la que se determinaban los plazos
graduales para la reducción del contenido de azufre en el
combustible a distribuir en Colombia y particularmente en
Bogotá. Actualmente la ciudad cuenta con un diésel de calidad
internacional cuyo contenido de azufre es inferior a las 50
partes por millón.
A nivel local una de las estrategias implementadas en la última
década para mejorar la movilidad de la ciudad y reducir la
contaminación atmosférica, ha sido la puesta en marcha del
sistema de transporte masivo Transmilenio. El desarrollo de
las primeras fases de dicho sistema permitió remplazar
parcialmente la flota de vehículos de transporte público en la
ciudad caracterizada por su operación ineficiente y altamente
contaminante. Sin embargo, la ciudad aún depende en su
mayoría, del modelo convencional de buses, que al igual que
en otras ciudades de países de economías en desarrollo, son
operados por propietarios particulares y no bajo una agencia
pública de planeación centralizada. Esta situación se convierte
en uno de los mayores obstáculos para la correcta
92 | Juan Felipe Franco R.

implementación de nuevas políticas en beneficio de la


movilidad y de las condiciones ambientales de la ciudad.
La más reciente de las iniciativas públicas para el control de
la contaminación atmosférica en la ciudad, ha sido la
formulación del Plan Decenal de Descontaminación del Aire
de Bogotá (PDDAB) (SDA, 2011). En este plan, se
estructuraron los proyectos encaminados a mitigar los efectos
negativos de la contaminación y las medidas que deben ser
implementadas entre los sectores público y privado para la
reducción de las emisiones de especies contaminantes del aire.
En la definición de esta política se tuvo en cuenta la relación
costo-beneficio de todas las medidas propuestas. De esta
manera el PDDAB se presentó como la hoja de ruta a seguir
durante los próximos diez años en Bogotá para garantizar una
mejor calidad del aire a sus habitantes.
Con esta política de calidad del aire, el Distrito plantea
promover la utilización de combustibles limpios, el uso de
sistemas de control de emisiones en las industrias y vehículos
y el fomento de mejores prácticas de conducción. La Figura
5, resume el portafolio óptimo de medidas a implementar en
la ciudad de acuerdo con lo establecido en dicho plan. De
acuerdo con los resultados de los modelos expuestos en el
PDDAB, la ejecución de las medidas propuestas en el
portafolio permitiría una reducción del 45% de las
concentraciones acumuladas de material particulado en el
periodo de tiempo comprendido entre los años 2010 y 2020.
Así mismo, según la valoración económica elaborada como
parte del PDDAB, la relación beneficio-costo de dicho plan es
de uno a ocho y su implementación llevaría a beneficios
económicos superiores a los 15 billones de pesos en el
horizonte de 10 años (SDA, 2011).
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 93

8. Conclusiones
Bogotá no ha sido ajena a los desafíos que ofrecen los
procesos de urbanización del mundo de hoy. La dinámica de
crecimiento poblacional demuestra que las ciudades seguirán
siendo vistas como centros de desarrollo económico en los que
las personas esperan encontrar una buena educación, cultura
y avances tecnológicos. Esto significa que los centros urbanos
del mundo enfrentan un futuro cercano con retos en nuevas
dimensiones para lograr garantizar las condiciones de calidad
de vida que demandan sus habitantes.
Con el propósito de alcanzar un escenario de sostenibilidad
urbana en Bogotá, una de las problemáticas ambientales de
mayor impacto es la contaminación atmosférica. El
94 | Juan Felipe Franco R.

diagnóstico de la condición de calidad del aire en la ciudad es


contundente en describir la gravedad del problema y sus
implicaciones en la competitividad de la ciudad. Para lograr
contrarrestar estas consecuencias, se requiere trabajar
conjuntamente entre el sector público, los actores privados y
la academia. Los esfuerzos realizados deben orientarse a un
mejor conocimiento de esta problemática, pero también deben
representar una verdadera estrategia para cumplir con las
medidas de control y mitigación propuestas en la política
pública para estos temas.
En este contexto es fundamental lograr vincular a los
ciudadanos en los procesos de planeación. Es de esta manera
que se puede generar un proceso participativo en el
entendimiento del problema, y en la formulación y aplicación
de políticas públicas orientadas a su solución. Un nuevo y
mejor conocimiento en esta materia por parte de los
ciudadanos llevará a la promoción de estrategias para lograr
unas mejorares condiciones de salud y calidad.
Bogotá empieza a ser percibida internacionalmente como una
ciudad que lleva a cabo iniciativas de procesos sostenibles.
Sin embargo y más allá de estas mediciones internacionales,
la ciudad afronta desafíos medioambientales que requiere del
liderazgo político de sus gobernantes y de una estrategia de
planeación a largo plazo. Garantizar la ejecución de las
estrategias consignadas en el PDDAB y debe ser una prioridad
para el Distrito, quien es además el ente responsable por la
gestión de los recursos necesarios para su implementación y
respectivo seguimiento. Los beneficios ambientales, sociales
y económicos relacionados con la aplicación del portafolio de
medidas propuestas en el PDDAB se encuentran plenamente
Contaminación Atmosférica en Centros Urbanos | 95

documentados. Su implementación es garantía de un aire de


mejor calidad y de una ciudad más amable y competitiva.

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LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE: SU
REPERCUSIÓN COMO PROBLEMA DE SALUD
Dr. Manuel Romero Placeres,1 Lic. Francisca Diego Olite2 y
Dra. Mireya Álvarez Toste3
Resumen
La contaminación del aire es actualmente uno de los
problemas ambientales más severos a nivel mundial. Está
presente en todas las sociedades, independientemente del
nivel de desarrollo socioeconómico, y constituye un
fenómeno que tiene particular incidencia sobre la salud del
hombre. El presente artículo de revisión define esta
contaminación, sus principales fuentes, los agentes
contaminantes y la importancia de los sistemas de vigilancia
de la calidad del aire. Enfatiza en la contaminación de
ambientes exteriores y expone una síntesis de la manifestación
histórica de este problema, que incluye la referencia de
convenciones y eventos internacionales. También aborda su
repercusión como problema de salud, a través de ejemplos en
distintos países de América.
Palabras clave: Contaminación del aire, infección respiratoria
aguda, asma bronquial, problemas ambientales, desarrollo
social.
Cada año, cientos de millones de personas sufren de
enfermedades respiratorias y otras asociadas con la
contaminación del aire, tanto en ambientes interiores como
exteriores. Existen grupos poblacionales expuestos a fuentes
fijas de contaminantes atmosféricos que carecen de zonas de
protección sanitaria; industrias que cuentan con chimeneas de
100 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

baja altura, lo que aumenta la acción contaminante de sus


emanaciones, y en muchas ocasiones no disponen de medidas
de control para la disminución de la contaminación a la
atmósfera.1
El crecimiento económico y la urbanización, asociados al
desarrollo de diversas actividades como la industria petrolera,
los servicios, la agroindustria y el incremento de las unidades
automotoras, traen como resultado un consumo intenso de
combustibles fósiles; al mismo tiempo, la práctica de
actividades agropecuarias no apropiadas inciden en la
generación de elevados volúmenes de contaminantes, que al
relacionarse con las condiciones ambientales pueden dañar la
salud humana, los ecosistemas y los recursos materiales.
La contaminación puede definirse como cualquier
modificación indeseable del ambiente, causada por la
introducción a este de agentes físicos, químicos o biológicos
(contaminantes) en cantidades superiores a las naturales, que
resulta nociva para la salud humana, daña los recursos
naturales o altera el equilibrio ecológico.2
La salud, definida en la Constitución Mundial de la
Salud2,3 como “un estado de completo bienestar físico,
mental y social y no meramente la ausencia de enfermedad o
incapacidad”, tiene una relación adversa con la
contaminación.4
Los objetivos fundamentales de este artículo son referir la
contaminación del aire como problema de salud asociado al
desarrollo histórico social y, en particular, al desarrollo de la
producción industrial, y exponer algunos de los efectos en la
salud que se hacen más agudos por diversos factores sociales.
Contaminación del aire. Consideraciones generales
La Contaminación del Aire | 101

El ambiente es definido, según la Ley No. 81 del Medio


Ambiente de Cuba (República de Cuba, Gaceta Oficial 1997),
como: “el sistema de elementos abióticos, bióticos y
socioeconómicos con que interactúa el hombre, a la vez que
se adapta al mismo, lo transforma y lo utiliza para satisfacer
sus necesidades”.3-6
La contaminación atmosférica o contaminación del aire es,
por consiguiente, una de las formas principales en que puede
ser degradado o afectado parte del ambiente. Yassi A la
describe como “la emisión al aire de sustancias peligrosas a
una tasa que excede la capacidad de los procesos naturales de
la atmósfera para transformarlos, precipitarlos y depositarlos
o diluirlos por medio del viento y el movimiento del aire”.2
Según su origen, puede ser clasificada por causas naturales o
antropogénicas. Las naturales siempre han existido, mientras
que las antropogénicas, como su nombre lo indica, son
causadas por las actividades humanas.2,6
Entre las principales fuentes de contaminación atmosférica
están:
1. Fuentes naturales: Polvo que contiene materias biológicas,
esporas, polen y bacterias.
2. Fuentes agrícolas: Insecticidas y herbicidas empleados en la
agricultura.
3. Fuentes tecnológicas:
 Procesos industriales de todo tipo.
 Consumo industrial y doméstico de combustibles fósiles.
 Vehículos de motor.
102 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

Existen factores topográficos y meteorológicos que influyen


en la contaminación atmosférica, entre los que se pueden citar:
 Topografía del terreno.
 Edificaciones existentes.
 Vientos: dirección y velocidad.
 Lluvia.
 Presión barométrica.
 Espacio de difusión (área sobre la que se mueven los
contaminantes y altura máxima a que pueden llegar las
corrientes de aire).
Clasificación de los contaminantes de la atmósfera
Por su forma física:
 Gases.
 Aerosoles (líquidos y sólidos).
Por su origen:
 Primarios: partículas sólidas y líquidas en suspensión, gases
y vapores.
 Secundarios: ácido sulfúrico y sulfatos, ozono, otros
contaminantes fotoquímicos.
Las partículas y gases descargados a la atmósfera pueden tener
diferente comportamiento:
 Desplazamiento en el sentido de la dirección del viento con
difusión progresiva lateral y vertical.
 Transformación física y química de los contaminantes
primarios dando origen a otros más tóxicos (contaminantes
La Contaminación del Aire | 103

secundarios) por la acción fotoquímica de la fracción


ultravioleta de la luz.
 Eliminación de la atmósfera por diversos procesos naturales.
La contaminación del aire. Apuntes históricos
Algunos autores consideran que con el dominio del fuego por
el hombre se inició la contaminación del aire, pero es con el
proceso de industrialización que este fenómeno alcanzó una
nueva dimensión. Desde el siglo XVI, en Inglaterra se
presentó una aguda crisis maderera que dio lugar a la
utilización de la hulla como combustible, a pesar de las
restricciones que existían para su empleo.1 Con anterioridad
a la revolución industrial, la liberación de sustancias químicas
al ambiente ocurría en muy pocos lugares y estas se
concentraban en las inmediaciones de las fuentes emisoras.
La revolución industrial marcó un dramático y decisivo punto
de cambio entre la actividad económica y el ambiente. Los
requerimientos de energía de una tecnología basada en el
hierro y el acero, condujeron a la contaminación del aire más
generalizada, así como a concentraciones locales de
contaminantes cerca del sitio de las fábricas.
Inglaterra, avanzada del cambio, fue el primer país en sufrir la
contaminación industrial. En los años del reinado de la Reina
Victoria (era victoriana 1837 - 1901) la fabricación en serie
necesitaba del reclutamiento de grandes conglomerados de
nuevos trabajadores como obreros jornaleros, la urbanización
se imponía para garantizar una fuerza laboral estable y no era
una prioridad relacionar la calidad del aire con el desarrollo
social.
104 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

Los principales problemas de salud eran atribuibles a las


enfermedades transmisibles. No existía ciencia de la salud
pública que abordara los efectos de la contaminación química,
aunque se describía el conocimiento que existía acerca de los
efectos para la salud que producía la exposición a sustancias
químicas, y que eran ocasionados con mucha frecuencia por
envenenamientos intencionales.2
Las nuevas ciudades industriales llegaron a ser infames, como
refería el poeta John Donne: “molinos satánicos oscuros,
lúgubres y sucios con el hollín”.1 La exportación de nuevas
tecnologías multiplicó esta realidad en las Islas Británicas,
Europa y muchos de los países que se encontraban bajo el
colonialismo y, por lo tanto, comenzaron a experimentar este
tipo de problema después de transcurridos muchos años.
A finales del siglo XVIII comenzaron a extenderse las áreas
urbanas, y aumentó la dependencia del campo para la
obtención de los alimentos. Resultaban necesarios una
capacidad de producción mayor y el almacenamiento de los
alimentos, de ahí que la agricultura adquiriese un carácter más
industrial.2
El desarrollo industrial aceleró la emisión a la atmósfera de
grandes cantidades de sustancias gaseosas y particuladas
procedentes de la producción y del uso de combustibles para
obtener energía y la transportación; fue así que en los primeros
años del siglo XIX la contaminación atmosférica causada por
la industria se identificara como un problema, ocasionado
fundamentalmente por los requerimientos de energía.2
En diciembre de 1952, Londres fue invadida por una niebla
asociada a un régimen anticiclónico y a una
inversión* térmica. Como resultado de las bajas temperaturas
La Contaminación del Aire | 105

los calefactores estuvieron funcionando y las condiciones


meteorológicas hicieron que la nube de humo persistiera sobre
la ciudad durante varios días. Se produjeron 2 851 muertes
más de las previstas en solo 9 días y se reportaron 1 225
fallecimientos a la semana siguiente. En 1956 la niebla que
envolvió a la ciudad durante 18 h causó 1 000 muertes más de
las previstas.2
Además de este ejemplo, donde se conjugaron factores
naturales y desarrollo social, se registraron disímiles sucesos
de contaminación originada por accidentes industriales; entre
ellos se destaca el ocurrido en Bhopal, India, en 1984.2
El deterioro continuo de la calidad del aire condujo a la
celebración de diferentes convenciones internacionales.
Desde fecha temprana como 1889, se convocó la Convención
Internacional para la Prohibición de las Armas Químicas; no
obstante, durante la Guerra Mundial, en abril de 1915, el
mando alemán utilizó por primera vez en la historia un gas de
combate: el cloro elemental, del cual sus propias tropas
también fueron víctimas. Ese episodio desencadenó una
intensa guerra química en el mundo.
De forma general, en sus inicios la respuesta de los gobiernos,
la industria, los investigadores y los organismos
internacionales fue lenta y pesimista respecto a la posibilidad
de dar solución a los inconvenientes, lo que propició que estos
se agravaran. La conciencia creciente de la comunidad acerca
de los problemas de la contaminación propició un cambio en
los gobiernos, que movilizó también a organismos
internacionales.
En 1972 se celebró la Primera Conferencia sobre el Ambiente
Humano de la Organización de Naciones Unidas, en
106 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

Estocolmo, donde –en conjunto con los movimientos


públicos– se persuadió a muchos gobiernos a desarrollar la
legislación necesaria para limitar las emisiones de
contaminantes químicos tóxicos al ambiente, así como la
introducción de nuevas tecnologías y políticas con este fin.
Como resultado de dichas acciones, en algunos países
desarrollados se redujeron los problemas de la contaminación
industrial.
En 1982 se creó la Comisión Mundial de Ambiente y
Desarrollo, y en 1983, bajo la presidencia en esta comisión de
la Dra. Gro Harlem Brundtland, Primera Ministra de Noruega
y antes Ministra de Medio Ambiente, se intensificó el trabajo
relacionado con temas del ambiente y la salud. Así el informe
“Nuestro futuro común”, en 1987, estableció pautas
fundamentales en los problemas ambientales e hizo un
llamado al “desarrollo sostenible”, para satisfacer las
necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la
satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras.2
El creciente desarrollo económico y tecnológico comenzó a
borrar la línea divisoria entre los problemas ambientales
locales y los globales, entre los que se destacan la
acidificación del ambiente, la destrucción de la capa de ozono
y el incremento del calentamiento global de la tierra.2
La Conferencia Multilateral sobre la Acidificación del
Ambiente fue celebrada en 1982. Las precipitaciones ácidas
tienen un pH inferior a 5,0 y sus precursores son el bióxido de
azufre y los óxidos de nitrógeno procedentes
fundamentalmente de la quema de combustibles fósiles. Estos
gases son oxidados en la atmósfera, reaccionan con el agua de
lluvia y forman ácidos sulfúrico y nítrico. Este fenómeno ha
La Contaminación del Aire | 107

implicado daños considerables en la flora y la fauna en


muchos países, así como la pérdida del patrimonio cultural,
por la destrucción de monumentos históricos y zonas
arqueológicas.2
Las investigaciones científicas han demostrado que los
compuestos químicos denominados clorofluorocarbonos
(CFC),7 utilizados fundamentalmente como gases
refrigerantes, y los halones, utilizados en la extinción de
incendios, liberan cloro al interactuar con la radiación
ultravioleta, el cual reacciona con el ozono y lo transforma en
oxígeno.
En marzo de 1985 se aprobó el Convenio de Viena para la
Protección de la Capa de Ozono, auspiciado por las Naciones
Unidas, que adoptó medidas para proteger la salud y el
ambiente de los efectos que provoca el agotamiento del ozono
estratosférico, donde 49 países acordaron proteger la capa de
ozono. En Cuba, se creó la Oficina Nacional encargada de
controlar el uso de los CFC en empresas y organismos.
En 1987 se firmó el Protocolo de Montreal para fijar límites a
la producción de CFC y halones, el cual entró en vigor en 1989
y ha sufrido sucesivas enmiendas. Se estima que los países
subdesarrollados utilizan solo el 16 % del consumo mundial y
resulta necesaria la transferencia de tecnologías para dejar de
utilizar dichos gases.2
El desarrollo de las cumbres mundiales sobre medio ambiente
y desarrollo, de Río de Janeiro (1992), y la de Johannesburgo
(2002) han evidenciado la necesidad de mejorar la calidad del
aire y alcanzar un desarrollo social donde prevalezca la
equidad.
108 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el


Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA) invitaron en 1985 a científicos de 29 países a
Austria para analizar el calentamiento de la atmósfera***y se
creó un comité técnico para estudiar este fenómeno. En 1990,
la Asamblea General de las Naciones Unidas creó el Comité
Intergubernamental de Negociación para la Convención
Marco sobre el Cambio Climático (CIN/CMCC). El CIN, con
representantes de más de 150 países, celebró cinco períodos
de sesiones entre 1990 y 1992, y el 9 de mayo de 1992 se
adoptó un texto de la Convención.2
Situación de algunos países de América
Para graficar el problema de la contaminación del aire se hará
referencia a 3 países del continente: México, Cuba y Estados
Unidos.
A pesar de que la contaminación atmosférica constituye un
hecho cotidiano en la zona metropolitana de Ciudad de
México, la circunstancia de vivir bajo un cielo turbio es un
fenómeno relativamente reciente. La parte más importante en
la historia del deterioro del aire en la ciudad se ubica, en los
últimos 40 años, como resultado del desarrollo y agudización
de múltiples desequilibrios de carácter económico, urbano,
energético, social y ambiental. Entre ellos se destaca un rápido
crecimiento de la población, que ha provocado una expansión
urbana sin precedente.6
Entre las mayores capitales latinoamericanas, la zona
metropolitana de Ciudad de México, única situada en el
corazón del continente, a una altura de 2 240 m sobre el nivel
del mar, muestra una amplia variedad de sustancias
contaminantes: partículas suspendidas totales, plomo,
La Contaminación del Aire | 109

monóxido de carbono, óxido de azufre, óxidos de nitrógeno,


hidrocarburos, ozono y otros oxidantes fotoquímicos.
Los problemas de la calidad del aire han provocado la
reacción de la opinión pública y fuertes demandas sociales.
Responder a ellas significa enfrentarse a uno de los más
grandes retos de esta urbe de dimensiones y complejidades
extremas, que se ha ganado la atención mundial por sus
problemas ambientales, especialmente la contaminación
atmosférica.
Se han realizado investigaciones sobre los efectos de los
contaminantes atmosféricos en la salud de los habitantes de
las zona metropolitana de Ciudad de México,5-7 y grupos de
investigación en universidades o instituciones civiles han
realizado estudios de interés que representan los primeros
intentos para diagnosticar específicamente los efectos en la
población urbana.1-12
La ejecución de programas locales para el monitoreo de la
calidad del aire se ha impuesto entonces como una necesidad,
de lo que es ejemplo en este país el portal de Tabasco, de la
Secretaría de Desarrollo Social y Medio Ambiente, para
mantener informada a la población acerca del nivel de calidad
del aire y la indicación para realizar actividades físicas en 3
ciudades que disponen de estaciones de monitoreo.13
De 1971 a 1980, en Cuba se produjo un proceso acelerado de
desarrollo industrial y de reducción de las desigualdades entre
el campo y la ciudad, lo que condujo a establecer la legislación
ambiental, como parte del proceso de institucionalización con
la creación de la Comisión Nacional para la Protección del
Medio Ambiente y Conservación de los Recursos Naturales
(COMARNA) en 1976.
110 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

Sobre la contaminación del aire, se realizó un estudio en


Ciudad de La Habana para determinar los niveles de
monóxido de carbono en algunas vías de tránsito, de acuerdo
con sus características específicas (ancho de la vía, cerrada o
semicerrada, relieve) y se encontraron concentraciones
elevadas del contaminante en todas las avenidas estudiadas,
hasta de 14,6 mg/m3, cuando la norma cubana establece 5
mg/m3.14
Investigadores del Instituto Nacional de Higiene,
Epidemiología y Microbiología, la Unidad Nacional de Salud
Ambiental, del Instituto de Meteorología y de otras
instituciones de salud del país han realizado diferentes
proyectos y muestran resultados de estudios locales y
territoriales, en los que se argumentan los efectos de la
exposición a contaminantes ambientales sobre la salud
respiratoria en niños y respiratoria y cardiovascular en
adultos.1,15
En el INHEM funciona una de las estaciones de monitoreo de
aire con registros de contaminantes. Por más de 20 años, los
datos obtenidos han servido para desarrollar diversos
estudios.16-23 Actualmente, el proyecto de saneamiento
ambiental de la Bahía de La Habana se propone entre sus
tareas el montaje de unidades de diagnóstico ambiental y salud
para la vigilancia de la contaminación en diferentes zonas de
la ciudad, lo que consolidará la vigilancia de la calidad del
aire.
En la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, en 1942, 1954
y 1955 se registraron episodios agudos de contaminación del
aire que contenía ozono, óxido de nitrógeno y
peroxiacetilnitrato. Este último compuesto se originó por
La Contaminación del Aire | 111

acción de los rayos ultravioletas de la luz solar sobre los


agentes químicos presentes en las emisiones de los
automóviles.
Las altas chimeneas de las industrias no reducen la cantidad
de contaminantes, simplemente los emiten a mayor altura y
reducen así su concentración in situ. Los contaminantes
pueden ser transportados a gran distancia y producir sus
efectos adversos en áreas muy alejadas del lugar donde tuvo
lugar la emisión. El pH o acidez relativa de muchos lagos de
agua dulce de la región de Norteamérica se ha alterado hasta
tal punto que ha destruido poblaciones enteras de peces. Las
emisiones de dióxido de azufre y la subsiguiente formación de
ácido sulfúrico pueden ser también responsables del ataque
sufrido por las calizas y el mármol a grandes distancias.16
Desde finales de la década de 1940, el creciente consumo de
carbón y petróleo ha llevado a concentraciones cada vez
mayores de dióxido de carbono. El efecto invernadero
resultante, que permite la entrada de la energía solar pero
reduce la reemisión de rayos infrarrojos al espacio exterior,
genera una tendencia al calentamiento que afecta al clima
global y podría llevar al deshielo parcial de los casquetes
polares. Es concebible que un aumento de la cubierta nubosa
o la absorción del dióxido de carbono por los océanos
pudieran poner freno al efecto invernadero antes de que se
llegara a la fase del deshielo polar. No obstante, los informes
publicados en Estados Unidos en la década de 1980 indican
que el efecto invernadero es un hecho y que las naciones del
mundo deberían tomar medidas inmediatamente para ponerle
solución.
112 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

El Plan de Gestión de la Calidad del Aire de 1967 y las


enmiendas constituyen la base legal para el control de la
contaminación atmosférica en este país. Ante la toma de
conciencia del problema, han surgido proyectos como
la iniciativa de aire limpio en las ciudades de América
Latina. Sistema de información de calidad del aire en el
continente,17 que recoge importantes experiencias y el
trabajo desarrollado por CEPIS.18
Efectos sobre la salud
En las últimas décadas se reportan evidencias sobre la
asociación entre los contaminantes atmosféricos y el
incremento de las consultas de urgencias por enfermedades
respiratorias.1,8,9,19,20-22
Los estudios epidemiológicos demuestran que la exposición a
diferentes contaminantes ambientales, incluso a niveles por
debajo de las normas internacionales, se asocian con un
incremento en la incidencia de asma, severidad en el deterioro
de la función pulmonar, así como mayor gravedad en la
presentación de las enfermedades respiratorias de niños y
adolescentes.1,7,8,11,15
La relación entre la exposición a material particulado (humo
y PM10) y los efectos adversos a la salud se han documentado
en diferentes estudios, aunque solo algunos han investigado el
impacto del humo sobre la salud de niños con crisis aguda de
asma bronquial.1
Entre los principales contaminantes con capacidad de afectar
la salud de los individuos están los que provienen de
emisiones primarias o transformaciones atmosféricas. Los
vehículos automotores son la fuente más importante de
algunos de estos contaminantes (en particular el monóxido de
La Contaminación del Aire | 113

carbono), óxidos de nitrógeno, hidrocarburos no quemados,


ozono y otros oxidantes fotoquímicos, plomo y, en menor
proporción, las partículas suspendidas totales de bióxido de
azufre y los compuestos orgánicos volátiles.
La creciente urbanización, el congestionamiento vehicular y
los grandes costos de los medios de control han convertido en
un problema crucial la contaminación del aire urbano. Los
contaminantes y sus derivados pueden producir efectos
adversos a la salud, e interactuar y alterar las moléculas
indispensables para los procesos bioquímicos y fisiológicos
del cuerpo humano.
Tres factores condicionan el riesgo de lesión tóxica por estas
sustancias: sus propiedades físico-químicas, las dosis de las
sustancias que entran en contacto con los tejidos críticos y la
respuesta de estos a las sustancias.
En Cuba se reporta que las enfermedades respiratorias agudas
constituyen el principal motivo de consultas médicas para
todas las edades, con una prevalencia elevada. El asma
bronquial también presenta tasas elevadas, sobre todo en la
infancia y la adolescencia, con tendencias al incremento, y
señala la exposición –en muchas ocasiones– a bajos índices
de contaminación atmosférica y su asociación con un aumento
de la morbilidad.1Estos resultados sirvieron de fundamento al
proyecto internacional de evaluación de la prevalencia de
asma y enfermedades alérgicas en la infancia (Molina E.
Contaminación atmosférica en Centro Habana. Asociación
con la morbilidad por asma bronquial y enfermedades
respiratorias agudas. Tesis. La Habana: Instituto Superior de
Ciencias Médicas de La Habana, 1998).
114 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

Dockery y Pope23 comparan estudios recientes que


demuestran evidencias de aumento de la mortalidad y la
morbilidad asociadas a concentración moderada de partículas
suspendidas. Fluctuaciones diarias de anhídrido sulfuroso y
partículas suspendidas han sido asociadas a un incremento en
la morbilidad, mortalidad y reducción en la función pulmonar.
Por su parte, Barnes24 plantea que el impacto de las
concentraciones ambientales de las partículas suspendidas en
niños con asma amerita una investigación, pues el tema es aún
controversial.
Estos problemas de contaminación del aire tienen una gran
relevancia sobre la salud pública por la demanda de servicio
que generan. Se calcula que una disminución de 20 µg/m3 en
las concentraciones de humo y de 30 µg/m3 en las
concentraciones de PM10, repercutiría en una disminución de
la demanda de 3,3 % en las urgencias por asma y en 5 % en
las correspondientes a IRA.1
Las sustancias en las emisiones vehiculares pueden provocar
efectos inflamatorios irritativos en el aparato respiratorio; las
principales son: nitrógeno, ozono, oxidantes fotoquímicos,
bióxido de azufre y las partículas.
En estudios realizados en Estados Unidos y Europa23-25 se
demostró que la concentración media anual de las partículas
totales estuvo significativamente asociada con la prevalencia
de tos y bronquitis en niños escolares, y fue más fuerte en
aquellos niños con diagnóstico de asma.
Otra evidencia describe que niños de 5 a 7 años de Ciudad de
México con asma moderada son afectados por
concentraciones de partículas suspendidas menores de 10 U y
en partículas de 2,5 U en el cual se demostró una fuerte
La Contaminación del Aire | 115

asociación entre los niveles de PM10 y el flujo espiratorio


máximo, mientras que los síntomas respiratorios fueron
asociados tanto a PM10 como a ozono.12
En estudios realizados en Chile se reporta incremento de
enfermedades respiratorias agudas asociado fuertemente con
los niveles de partículas en suspensión PM10.26
Otros efectos de la contaminación atmosférica
 Daños a la economía.
 Daños a la vegetación: alteraciones foliares, reducción del
crecimiento de las plantas, destrucción de flores, etcétera.
 Alteraciones del medio ambiente: reducción de la visibilidad,
efecto de invernadero, afectación de la capa de ozono, lluvia
ácida, etcétera.
 Daños a los animales: muerte, fluorosis, efectos genéticos,
acortamiento de la vida, entre otros.
 Efectos psicológicos sobre el hombre.
 Efectos fisiológicos sobre el hombre: agudos y crónicos.
Principales repercusiones económicas de la contaminación
del aire
 Pérdidas por efectos directos o indirectos en la salud humana,
en el ganado y en las plantas.
 Pérdidas por la corrosión de materiales y de sus revestimientos
de protección.
 Pérdidas por gastos de mantenimiento de las edificaciones y
la depreciación de objetos y mercancías expuestos.
116 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

 Gastos directos por la aplicación de medidas técnicas para


suprimir o reducir el humo y las emanaciones de las fábricas.
 Pérdidas indirectas por mayores gastos de transporte en
tiempo de niebla contaminada, o de electricidad por la
necesidad de encender el alumbrado antes del horario
establecido.
 Gastos relacionados con la organización administrativa de la
lucha contra la contaminación.
 Costo de investigaciones destinadas a la lucha contra la
contaminación.
Medidas para la prevención y el control de la
contaminación del aire e importancia de los sistemas de
vigilancia
Entre las medidas que pueden tomarse para la prevención y
control pueden citarse:
 Medidas legislativas: normas de calidad del aire.
 Planificación urbana y regional.
 Reducción de la generación de contaminantes.
 Control de las fuentes de contaminación:
a) Control de la emisión de partículas (cámaras de
sedimentación, separadores inerciales, purificación por vía
húmeda, filtración y precipitación electrostática).
b) Control de las emisiones gaseosas (por combustión,
absorción o adsorción).
Se han realizado estudios en diversas ciudades que han puesto
de manifiesto elevadas concentraciones de contaminantes
atmosféricos, tanto primarios (aquellos emitidos a la
La Contaminación del Aire | 117

atmósfera como resultado de un proceso natural o


antropogénico, como por ejemplo: dióxido de azufre,
monóxido de carbono) como secundarios (se forman en la
atmósfera producto de alguna reacción; por ejemplo: sulfatos
y ozono) en diferentes puntos de las avenidas principales.27-
28
Integración de un sistema de vigilancia de la calidad del
aire
1. Red de estaciones de muestreo.
2. Laboratorios para la determinación de los contaminantes.
3. Sistema de clasificación, análisis, archivo de la información y
recomendaciones.
Objetivos de la vigilancia de la calidad del aire en las zonas
urbanas
 Valorar si las normas establecidas de calidad del aire (CMA)
son respetadas.
 Observar las tendencias de la contaminación, comprendidas
las zonas no urbanas cercanas.
 Acelerar los mecanismos de control en casos de emergencia.
 Proporcionar una estimación de la magnitud de la exposición
de los grupos poblacionales.
 Disponer de elementos para:
a) La evaluación de los efectos.
b) La planificación de la utilización del espacio urbano.
c)La organización de campañas de lucha contra la
contaminación y la evaluación de sus resultados.
d) El establecimiento y verificación de modelos de difusión.
118 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

Objetivos del muestreo de contaminantes de la atmósfera


 Determinar el grado de contaminación del aire ambiental y su
relación con las condiciones de la exposición, los riesgos para
la salud y otros efectos adversos.
 Precisar la contribución de las diversas fuentes a la
contaminación de la atmósfera. Por ejemplo: efecto de las
instalaciones industriales y del tránsito en el grado de
contaminación del aire, así como de la contaminación
atmosférica en la higiene y en la salud pública.
 Evaluar los resultados de las medidas de prevención y control
y en particular la aplicación de las normas sobre calidad del
aire.
Mientras en muchas ciudades de países desarrollados ha
mejorado la calidad del aire con respecto a 1970, excepto para
el NO2, como consecuencia del incremento del tráfico de
automóviles, en muchas ciudades del mundo subdesarrollado
se ha producido un deterioro de esta, paralelamente al rápido
desarrollo de las actividades industriales, de la circulación de
vehículos de motor con deficiente estado técnico y la
inexistencia o el incumplimiento de normas sanitarias
adecuadas.
En Ciudad de La Habana, por ejemplo, existen grupos
poblacionales expuestos a fuentes fijas de contaminantes
atmosféricos que no cuentan con adecuadas zonas de
protección sanitaria (son zonas establecidas alrededor de una
industria, donde no deben existir asentamientos humanos), e
industrias sin filtros para disminuir la contaminación. Además
el transporte automotor presenta en general un insatisfactorio
estado técnico; esto genera un parque vehicular que aumenta
potencialmente la contaminación.1,12
La Contaminación del Aire | 119

Se han utilizado ampliamente los estudios epidemiológicos


para aclarar los efectos de los contaminantes atmosféricos de
origen vehicular en la salud. Con el fin de evaluar los riesgos
derivados de emisiones vehiculares a nivel de la población
general, deben considerarse diversos factores: exposición,
dosis, efectos biológicos, relación dosis-respuesta y
proporción de la población expuesta. Las estimaciones para
evaluar los efectos adversos potenciales de los contaminantes
de origen vehicular pueden hacerse para O3, partículas, CO,
plomo, así como para el riesgo cancerígeno de exposición al
benceno e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP).
Se concluye que la amplitud del tema y la diversidad de
investigaciones no posibilitan formular conclusiones
definitivas. La información científica disponible hasta el
momento es insuficiente para evaluar todos los efectos de la
contaminación del aire, lo cual reafirma la necesidad de
promover y ampliar las investigaciones epidemiológicas.
Sobre la exposición humana a los contaminantes atmosféricos
de origen vehicular puede afirmarse que numerosos estudios
han demostrado que las concentraciones de algunos
contaminantes dentro de los vehículos y junto a las calles son
generalmente más altas que los niveles registrados
simultáneamente en los monitores fijos, y que las
exposiciones tienden a ser mayores dentro de los automóviles
que en el transporte público (autobuses o trenes).
Dada la situación que se ha generado en la salud de los seres
humanos, animales y plantas se han tomado medidas
gubernamentales legales tanto nacionales como
internacionales que favorecen la calidad del aire, pero aún se
deben lograr acciones más decisivas.
120 | Romero M., Francisca D. y Álvarez M.

La existencia de agencias o instituciones encargadas de la


protección del medio ambiente, responsables de que se
apliquen los requerimientos, normas y se establezcan
estándares de calidad del aire para las sustancias peligrosas,
no es garantía del cambio en la situación actual.
La polución ambiental, promovida por la industrialización
acelerada, por el consumismo y la producción desenfrenada,
la dilapidación de combustibles fósiles y el desarrollo de
guerras devastadoras, son algunos de los factores a tomar en
cuenta cuando se evalúan las perspectivas de la salud en la
población urbana y rural, infantil y adulta, de países
desarrollados y subdesarrollados, donde la calidad del aire
resulta un elemento fundamental.
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