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ENSEÑAR CON AMOR UN RETO INELUDIBLE DEL PROCESO DE

TRANSFORMACIÓN DE LA PRÁCTICA DIRECTIVA Y PEDAGÓGICA

El amor es el principio pedagógico esencial


Antonio Pérez Esclarín

El proceso educativo en Venezuela siempre ha estado en crecimiento y a la


búsqueda de alternativas que aseguren el derecho de la población a una educación con
calidad. Es necesario enfatizar el deber indeclinable que tiene el Estado en la
formación integral de sus ciudadanos y ciudadanas como lo establece el artículo 102,
de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: “la educación es un
derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y
obligatoria… La educación es un servicio público y está fundamentada en el respeto a
todas las corrientes del pensamiento…El Estado, con la participación de las familias y
la sociedad...”. En definitiva, se concibe al hombre como un ser social que
transciende lo colectivo.

En este sentido, en 2014 el Gobierno nacional con el objetivo de generar


propuestas orientadas a mejorar el sistema educativo venezolano inició un proceso de
Consulta Nacional que buscaba recopilar las opiniones de los distintos sectores de la
sociedad venezolana, especialmente padres, docentes y estudiantes sobre la calidad
educativa en el País. Es pertinente señalar que los resultados de todos los sectores
consultados manifestaron la importancia que tiene la escuela para ofrecer seguridad
afectiva a los niños, niñas y adolescente. Esta consulta demuestra que "Los
estudiantes anhelan que se les convoque al aprendizaje de forma amorosa, que sus
horas de clase sean de descubrimiento del sentido de la vida, de estímulo a la
curiosidad, de comprensión de los problemas y desafíos de la realidad local y global
de una manera sencilla sin perder profundidad". Además arrojó “Queremos que
nuestras clases sean dinámicas y participativas, con muchas actividades fuera del
salón; que no sea solo dictar o copiar” (Consulta Nacional por la Calidad
educativa/Resultados: 2015)

En función de estos resultados, el Gobierno asume las 10 banderas de lucha


para seguir construyendo una política pública que siga propiciando la inclusión,
mejore las prácticas educativas y logre que los centros de Educación Inicial, las
escuelas y los liceos se conviertan en una referencia de calidad pedagógica e invita a
los estudiantes, docentes y familias de la patria a asumir una actitud de compromiso
en los cambios necesarios para mejorar la práctica educativa y por ende, al impulso
de la calidad educativa.

Es por ello, que la segunda bandera “Desarrollar una pedagogía del amor, el
ejemplo y la curiosidad, que sea rigurosa y forme para el amor a la patria”, es un
reto ineludible que debemos asumir con la responsabilidad las maestras y los
maestros para brindar a las y los estudiantes aprendizajes significativos desde la
pedagogía del amor, la pregunta y el ejemplo. De aquí, la necesidad de cultivar
nuestra inteligencia emocional y espiritual, como eje dinamizador para que como
personas adultas aprendamos a vivir desde lo mejor de nosotros mismos,
desarrollemos acciones que nos ayuden a reconocer, valorar y gestionar nuestro
propio mundo interior y logremos convivir en la sociedad como ejemplo de vida que
refleja amor, paz, felicidad, libertad, plenitud, unidad y compromiso.

Aceptemos los retos pedagógicos que implican los cambios en la mentalidad y


en nuestra manera de actuación docente, revisemos la concepción que tenemos sobre
la profesión docente, porque para dar amor primero debemos amarnos a nosotros
mismos; para actuar amorosamente debemos amar lo que hacemos; además de amar
a todos y cada uno de nuestros alumnos, tenemos que amar y amar nuestra profesión
y amar la materia que enseñamos y con ello “ Estará siempre buscando, aprendiendo,
formándose, y de este modo provocará en los alumnos su hambre de aprender”
(Esclarín 2015:3); porque el aprendizaje significativo, pertinente y perdurable se
logra con amor, cariño y ternura.

Es ineludible revisar nuestra esfera afectiva. Es el momento de reflexionar, de


asumir desde nuestros intereses profesionales a partir la motivación intrínseca y el
compromiso social, los procesos de investigación, autoformación y formación que
nos ayudan a mejorar nuestras potencialidades y habilidades creativas, que nos
permite determinar hasta dónde hemos llegado en nuestra función docente; y con ello
generar procesos educativos de acuerdo con las exigencias de la sociedad venezolana.

La pedagogía del amor debe despertar el humanismo del educando como parte
de un proceso de formación, es importante escuchar al educando y saber hablar al
educado, demostrar que somos seres humanos con emociones y sentimientos, es por
ello debemos organizarnos como un verdadero equipo de trabajo, unidos en la misma
identidad y misión, en donde cada uno de nosotros aporte lo mejor de sí y esté
siempre dispuesto a recibir de los compañeros, debemos eliminar las actitudes que
propician conflictos y violencia entre los colectivos educativos, solo así las maestras
y maestros podemos lograr ejemplo de vida en nuestros estudiantes.

Enseñar con amor es la esencia de todo educador, la formación continua nos


confiere el poder de crecer como persona y de influir en el mundo del otro
(estudiantes, colegas, familias) estamos llamados a transformar ese modelo de
enseñanza mecanicista, memorística, repetitiva en otras palabras vacía, o como la
llama Freire una educación bancaria, por una educación emancipadora que propicie
desde el amor la libertad del pensamiento y la capacidad de generar ideas, con
conciencia crítica, un aprendizaje socializador de los saberes en función del bienestar
propio y de su entorno.

MSC. MERVIS Y. VELÁSQUEZ


BIBLIOGRAFÍA

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Gaceta oficial


00000extraordinaria. Nº 5.453. Caracas marzo 22, 2000.

Consulta Nacional por la Calidad Educativa En:


00000http://www.cerpe.org.ve/tl_files/Cerpe/contenido/documentos/Calidad%20Edu
00000cativa/PRESENTACIu00D3N%20DEFINITIVA%20DE%20LA%20CONSUL
00000TA%20POR%20LA%20CALIDAD%20EDUCATIVA.pdf

MINISTERIO POPULAR PARA LA EDUCACIÓN. Diez Banderas de Lucha.

Pérez Esclarín, A. (2015). Pedagogía del amor y la ternura.