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ESTIMULACIÓN PARA NIÑOS CON RETRASO EN EL LENGUAJE

Nuestro lenguaje nos ayuda a cubrir algunas necesidades del ser humano:
como expresar nuestro estado de ánimo, ofrecer, pedir e intercambiar información.
El retraso en el desarrollo del lenguaje o cualquier otro problema del lenguaje ya
sea oral o escrito rápidamente se complica con otros problemas, ya que complica
la sociabilidad del niño y su integración en el grupo terminando por aislarse por no
entender ni ser entendido.

El lenguaje tiene un periodo crítico de desarrollo de 0 a 6 años, lo que


significa que a partir de este período es mucho más difícil aprenderlo. Por ello, es
normal que nos preocupemos, cuando percibimos que nuestro/a hijo/a no habla
igual que sus compañeros, por ejemplo dice apenas unas palabras o cuando las
dice no se le entiende, porque podemos estar ante un problema de retraso en el
lenguaje o en el desarrollo del habla.

Pautas para ayudar a los niños a desarrollar el lenguaje:

Tanto para los niños con dificultades en el desarrollo del lenguaje como para los
que no tengan estas dificultades existen algunas pautas y actividades que se
pueden hacer con niños de 3-4 años:

- Usa un lenguaje claro y sencillo que sea fácil de imitar.


- Muestra al niño que te interesas por lo que dice al repetir sus palabras y
añade información adicional. Por ejemplo, si el niño dice "flor bonita",
puedes responder diciendo: "Sí, esa flor es muy bonita. Es de color rojo.
Huele muy rico. ¿Quieres oler la flor?".
- Devuélvele la palabra mal articulada para que pronuncie bien varias veces.
- Demuestra al niño que para ti lo que él tenga que decir es muy importante
al pedirle que repita lo que no pueda entender por completo. Por ejemplo,
"Sé que quieres un bloque. Dime otra vez qué bloque quieres".
- Ayuda al niño a expandir su vocabulario. Introduce nuevas palabras
leyéndole libros que tengan una oración sencilla en cada página.
- Nombra objetos y describe las ilustraciones del libro. Presenta sinónimos
para las palabras familiares (ej., mami, mujer, señora) y usa el nuevo
vocabulario en oraciones para ayudar al niño a aprender las palabras en su
contexto.
- Pon objetos dentro de un cubo y pide al niño que los saque de uno en uno,
diciendo cómo se llaman. Repite lo que el niño diga y añade información
adicional: "Esto es un peine. Sara se peina el cabello". Saca los objetos del
cubo y ayuda al niño a agruparlos por categoría (ropa, alimentos, artículos
para dibujar, etc.).
- Recorta fotos de revistas viejas y haz un álbum de objetos familiares. Ayuda
al niño a pegar las fotos en el álbum. Practicad a nombrar lo que ilustran las
fotos, usando gestos y palabras para demostrar cómo usar los objetos. -
Mirad fotos de la familia e indica quién aparece en las mismas. Usa frases y
oraciones sencillas para describir lo que ilustran las fotos (ej., "Raúl nada en
la piscina").
- Escribe frases sencillas debajo de las fotos describiendo lo que ilustran. Por
ejemplo, "Puedo nadar", o "Feliz cumpleaños, papi". El niño comenzará a
entender que la lectura es la expresión escrita del lenguaje oral.
- Haz que el niño tome decisiones al contestar preguntas, en vez de hacer
preguntas que pueda contestar simplemente con un "sí" o un "no". Por
ejemplo, pregunta "¿Quieres un vaso de agua o un vaso de leche?" en vez
de preguntar "¿Quieres leche?, ¿Quieres agua?". Asegúrate de esperar por
la respuesta y de alentar al niño cuando pueda comunicar con éxito lo que
desea: "Gracias por decirle a mamita lo que quieres. Mamita te va a dar un
vaso de leche".
- Continúa cantando canciones, jugando juegos con las manos y los dedos
("Este cerdito fue al mercado*") y recitando rimas infantiles ("Ada, la
desordenada"). Estos juegos y canciones enseñan al niño sobre los ritmos y
sonidos del lenguaje.
- Reafirma las destrezas de comprensión del lenguaje del niño jugando a "sí
o no": "¿Eres una niña?, ¿Es eso una cebra? ...
- Desarrolla la atención por los sonidos, por ejemplo, los ruidos de los
coches, la gente en la calle o la música. Conviene que aprendan a
escucharlos para poder diferenciarlos.
- Desarrolla los músculos implicados en el habla, para lo que son apropiados
los juegos de estimulación tales como soplar, masajear la boca y la cara,
sacar la lengua, imitar expresiones faciales, dar besos, etc.

El tratamiento estará enfocado hacia la estimulación del lenguaje oral, la


comprensión, la percepción espacio-temporal, la secuenciación, la clasificación y
categorización etc., que ayuden al niño a organizar su pensamiento y le sea más
fácil entender y expresar.

ACTIVIDADES LUDICAS PARA ESTIMULAR EL LENGUAJE EXPRESIVO:

1.-Tarjetas: Las tarjetas pueden ayudar mucho a hacer que los niños aprendan
sonidos que no pueden pronunciar correctamente. Lo mejor es convertir este
ejercicio en un juego y recompensar al niño cuando pronuncia los sonidos que se
muestran en la tarjeta de manera correcta.

2.-Ejercicios con espejo: Los niños que sufren problemas de articulación tienen
dificultad para pronunciar palabras y sonidos debido a su incapacidad para hacer
el movimiento correcto de la boca para producir el sonido correcto. El ejercicio con
el espejo es uno de los ejercicios más de habla más útiles para los niños
pequeños que necesiten resolver este tipode problemas. Se debe enseñar al niño
el movimiento de la boca de forma correcta y el sonido que acompaña este
movimiento, mientras él lo repite delante de un espejo. Así sabrá como debe
mover la boca con las palabras que le resultan más complicadas.
3.- Repeticiones: La repetición puede ser muy importante para que los niños
mejoren su habla rápidamente. Cuando repitas las palabras para tu hijo, deberás
hacerlo de forma lenta y fácil para que las escuche y se dé cuenta de todos los
fonemas.

4. El salto de la rana: El salto de rana es un ejercicio divertido y simple para


mejorar el habla que implica repetir una palabra por lo menos seis veces seguidas.
El ejercicio necesita papel esparcido por toda la habitación donde habrán escritas
palabras que quieres que tu hijo refuerce. Tu hijo deberá ir saltando de un papel a
otro a modo de juego y cuando coja un papel deberá leer (con o sin ayuda) la
palabra que hay escrita. Para que no resulte un ejercicio muy pesado solo se
darán seis saltos por vez para pronunciar seis palabras.

5. Hablar con los niños: Las habilidades del lenguaje de los niños tienen más
probabilidades de desarrollarse rápidamente si los padres y la familia que les
rodea se comunican con ellos con frecuencia y potencian una buena comunicación
verbal. Con la gente hablando a su alrededor a menudo, el niño tiene la
oportunidad de escuchar nuevas palabras, aprenderlas y será capaz de
comunicarse de forma correcta.

6. Potenciar el habla: Hablar regularmente con un niño es la mejor manera de


lograr que desarrolle sus habilidades de habla y lenguaje. Otra manera de lograr
esto es pronunciar el nombre del objeto que el niño quiere, animándolo a decir la
palabra para conseguirlo. Para potenciar el habla en niños pequeños es ideal darle
solo lo que pide si dice la palabra adecuada y no solo usando los gestos con las
manos. Esto motivará al niño a buscar forma para poder usar el lenguaje y
conseguir lo que quiere.
7. Leer cuentos con los niños: Leer cuentos con los hijos es muy adecuado para
potenciar el lenguaje de los niños pequeños. Además de potenciar el vínculo
emocional entre padres e hijos, también se trabajará nuevo vocabulario y los niños
aprenderán a estructurar mejor las frases y a pronunciar palabras que le resulten
más complicadas. Además, los cuentos les ayudará también a estimular su
creatividad y su imaginación.

HAREN GARCIA
TERAPEUTA DEL LENGUAJE
C.C 1.127.962.808