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Amén.

ACTO DE CONTRICION II

(Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos,


líbranos Señor Nuestro)

Señor mío, Jesucristo,


Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y
porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo
corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca
más pecar, apartarme de todas las ocasiones de
ofenderos, confesarme y, cumplir la penitencia que me
fuera impuesta.

Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción


de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en
vuestra bondad y misericordia infinita, que los perdonareis,
por los méritos de vuestra preciosísima sangre, pasión y
muerte, y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar
en vuestro santo amor y servicio, hasta el fin de mi vida.

Amén.
San Miguel Arcángel,
Ángel glorioso de Luz que custodias las Puertas Sagradas
del cielo, que pesas con tu balanza la Justicia, que partes
con tu espada las tinieblas, préstame los poderes que tu
posees para defenderme en la vida de los espíritus
malignos y de los enemigos que mal quieran contra mí,
contra mi casa o contra mis seres queridos.

Yo te invoco, amado Miguel, para que alejes de mi hogar y


mi persona todo mal, peligro y cosas negativas y apartes de
nosotros toda tentación maligna.

Protégenos san Miguel arcángel, de toda violencia exterior,


de toda injusticia, de todo abuso de poder, de toda traición,
defiéndenos de todo aquel que por envidia, odio, maldad o
egoísmo, quiera destruir la felicidad de nuestro hogar.

Yo te agradezco Miguel, ¡Ángel Custodio! mi amado


arcángel poderoso,
¡Te bendigo y te doy gracias por tu gran servicio hacia mí y
hacia toda la humanidad de tantos siglos! y te pido sigas
vigilando nuestras vidas para que nada ni nadie pueda
dañarnos, líbranos de toda hechicería, maldición o brujería,
corta toda magia y negatividad, danos fuerza, valor y coraje
para salir victoriosos en la lucha diaria contra cualquier
enemigo del cuerpo y alma.
Envía tus santos Ángeles de Protección para que nos
envuelvan y resguarden a todos los que formamos parte de
este hogar y alcánzanos mediante tu intercesión:

(Especificar ahora la petición).

San Miguel delante ¡san Miguel atrás! san Miguel a mi


derecha ¡san Miguel a mi izquierda! san Miguel abajo ¡san
Miguel arriba! san Miguel dentro de mí y mi familia.
Amado Miguel, ven a nosotros con tu espada poderosa
llena de luz y custódianos, defiéndenos, protégenos ¡aquí y
ahora y para siempre!
(Repetir tres veces).

Glorioso Príncipe san Miguel haz que nuestra voluntad,


secundada por tu gracia, produzca todos los días obras
dignas de la eterna felicidad y otórganos todo lo necesario
para cumplir y hacer cumplir la Ley del Amado.

Que así sea.

Rezar siete Padrenuestros, Avemaría y Gloria.