Está en la página 1de 9

Corte Directo

El ensayo de corte directo consiste en hacer deslizar una porción de suelo, respecto a otra
a lo largo de un plano de falla predeterminado mediante la acción de una fuerza de corte
horizontal incrementada, mientras se aplica una carga normal al plano del movimiento.

2.1 Principio del ensayo de corte directo:

Los aspectos del corte que nos interesa cubrir pueden dividirse en cuatro categorías:

a. Resistencia al corte de un suelo no cohesivo (arenas y gravas) que es prácticamente


independiente del tiempo.

b. Resistencia al corte drenado para suelos cohesivos, en que el desplazamiento debe ser
muy lento para permitir el drenaje durante el ensayo.

c. Resistencia al corte residual, drenado, para suelos tales como arcillas en las que se
refieren desplazamientos muy lentos y deformaciones muy grandes.

d. Resistencia al corte para suelos muy finos bajo condiciones no drenadas en que el corte
es aplicado en forma rápida.

2.2 Ensayos de resistencia al esfuerzo de corte en suelos


Los tipos de ensayos para determinar la resistencia al esfuerzo cortante de los suelos
en Laboratorio son: Corte Directo, Compresión Triaxial, Compresión Simple.

Durante muchos años, la prueba directa de resistencia al esfuerzo cortante fue


prácticamente la única usada para la determinación de la resistencia de los suelos: hoy, aún
cuando conserva interés práctico debido a su simplicidad, ha sido sustituida en buena parte
por las pruebas de compresión Triaxial.

2.3 Clasificación de ensayos de corte directo


2.3.1 Ensayos no consolidados – no drenados
El corte se inicia antes de consolidar la muestra bajo la carga normal (vertical). Si el suelo es
cohesivo, y saturado, se desarrollará exceso de presión de poros. Este ensayo es análogo al
ensayo Triaxial no consolidado – drenado.

2.3.2 Ensayo consolidado – no drenado


Se aplica la fuerza normal, se observa el movimiento vertical del deformímetro hasta que
pare el asentamiento antes de aplicar la fuerza cortante. Este ensayo puede situarse entre
los ensayos triaxiales consolidado – no drenado y consolidado – drenado.
2.3.3 Ensayo consolidado – drenado
La fuerza normal se aplica, y se demora la aplicación del corte hasta que se haya
desarrollado todo el asentamiento; se aplica a continuación la fuerza cortante tan lento
como sea posible para evitar el desarrollo de presiones de poros en la muestra. Este ensayo
es análogo al ensayo Triaxial consolidado – drenado.

Para suelos no cohesivos, estos tres ensayos dan el mismo resultado, esté la muestra
saturada o no, y por supuesto, si la tasa de aplicación del corte no es demasiado rápida.
Para materiales cohesivos, los parámetros de suelos están marcadamente influidos por el
método de ensayo y por el grado de saturación, y por el hecho de que el material esté
normalmente consolidado o sobreconsolidado. Generalmente, se obtienen para suelos
sobreconsolidados dos conjuntos de parámetros de resistencia: un conjunto para ensayos
hechos con cargas inferiores a la presión de preconsolidación y un segundo juegos para
cargas normales mayores que la presión de reconsolidación. Donde se sospeche la
presencia de esfuerzo de preconsolidación en un suelo cohesivo sería aconsejable hacer
seis o más ensayos para garantizar la obtención de los parámetros adecuados de resistencia
al corte.

3 Fundamentos para el análisis del ensayo – Ley de coulomb


El ensayo de corte directo impone sobre un suelo las condiciones idealizadas del ensayo. O
sea, induce la ocurrencia de una falla a través de un plano de localización predeterminado.
Sobre este plano actúan dos fuerzas (o esfuerzos): un esfuerzo normal debido a una carga
vertical (Pv) aplicada externamente y un esfuerzo cortante debido a la aplicación de una
carga horizontal (Ph). Estos esfuerzos se calculan simplemente como:

n= Pv /A t f = Ph /A
Donde A es el área nominal de la muestra (o de la caja de corte) y usualmente no se corrige
para tener en cuenta el cambio de área causada por el desplazamiento lateral de la
muestra (Ph).La relación entre los esfuerzos de corte de falla ( t f ) y los esfuerzos
normales ( σ n ) en suelos, se muestra en la figura 5.21 y puede representarse por la
ecuación siguiente:

tf = c + σ n * tg Φ
Fig. 5.21 Relación entre los esfuerzos de corte máximo y los esfuerzos normales. La línea
recta obtenida se conoce como Envolvente de falla

3.1 Ecuación de falla de corte de Coulomb

En 1776 Coulomb observó que si el empuje que produce un suelo contra un muro de
contención produce un ligero movimiento del muro, en el suelo que está retenido se forma
un plano de deslizamiento esencialmente recto. El postuló que la máxima resistencia al
corte, t, en el plano de falla esta dada por

t = c + s tan j
Donde s es el esfuerzo normal total en el plano de falla

j es el ángulo de fricción del suelo

c es la cohesión del suelo

La utilización de la ecuación de Coulomb no condujo siempre a diseños satisfactorios de


estructuras de suelo. La razón para ello no se hizo evidente hasta que Terzaghi publicó el
principio de esfuerzos efectivos.

s = s´+ u

Donde u = presión intersticial

s´= esfuerzo efectivo

Pudo apreciarse entonces que, dado que el agua no puede soportar esfuerzos cortantes
substanciales, la resistencia al corte de un suelo debe ser el resultado únicamente de la
resistencia a la fricción que se produce en los puntos de contacto entre partículas; la
magnitud de ésta depende solo de la magnitud de los esfuerzos efectivos que soporta el
esqueleto de suelo. Por tanto, cuanto más grande sea el esfuerzo efectivo normal a un plano
de falla potencial, mayor será la resistencia al corte en dicho plano. Entonces, si se expresa
la ecuación de Coulomb en términos de esfuerzos efectivos, se tiene:

t = c´ + s´ tan j´
En la cual los parámetros c´ y j´ son propiedad del esqueleto de suelo, denominadas
cohesión efectiva y ángulo de fricción efectiva, respectivamente.

Puesto que la resistencia al corte depende de los esfuerzos efectivos en el suelo, los análisis
de estabilidad se harán entonces, en términos de esfuerzos efectivos. Sin embargo, en
ciertas circunstancias el análisis puede hacerse en términos de esfuerzos totales y por tanto,
en general, se necesitará determinar los parámetros de resistencia al corte del suelo en
esfuerzos efectivos y en esfuerzos totales. Es decir, los valores de c´, j´ y c, j. Estos se
obtienen, a menudo en ensayos de laboratorio realizados sobre muestras de suelo
representativas mediante el ensayo de corte directo (ASTM D-3080-72) o el ensayo de
compresión Triaxial (ASTM D-2805-70).

3.2 Componentes de la resistencia al corte

De la ley de Coulomb se desprende que la resistencia al corte de suelos en términos


generales tiene dos componentes:
a) Fricción (tg Φ) que se debe a la trabazón entre partículas y al roce entre ellas cuando
están sometidas a esfuerzos normales.
b) Cohesión (C) que se debe a fuerzas internas que mantienen unidas a las partículas en
una masa.
Como en la ecuación ” t f = c + σ n * tg Φ” existen dos cantidades desconocidas (c y Φ), se
requiere obtener dos valores, como mínimo de esfuerzo normal y esfuerzo cortante para
obtener una solución.
Como el esfuerzo cortante t y el esfuerzo normal σn tienen el mismo significado dado en la
construcción del círculo de Mohr, en lugar de resolver una serie de ecuaciones simultáneas
para c y paratg Φ, es posible dibujar en un plano de ejes cordenados los valores
de t contra σn para los diferentes ensayos (generalmente con t como ordenada), dibujar
una línea a través del lugar geométrico de los puntos, y establecer la pendiente de la línea
como el ángulo y la intersección con el eje t como la cohesión c.
Para materiales no cohesivos, la cohesión debería ser cero por definición y la ecuación de
Coulomb se convierte en:

tf = σ n * tgΦ
Siendo N la fuerza vertical que actúa sobre el cuerpo, la fuerza horizontal necesaria ( T )
para hacer deslizar el cuerpo, debe ser superior a N, siendo el coeficiente de roce entre los
dos materiales. Esta relación también puede ser escrita de la forma siguiente:
T = N tgΦ

siendo Φ, el ángulo de roce o ángulo formado por la resultante de las dos fuerzas con la
fuerza normal. La resistencia al deslizamiento es proporcional a la presión normal y puede
ser representada Por la figura 5.22.

3.3 Ensayo de corte directo

los principales detalles del aparato de corte directo, en el cual la muestra de suelo se
introduce en un molde dividido horizontalmente en dos mitades. Se aplica luego a la
muestra una fuerza normal N mediante una placa de carga, y, luego de fijar la mitad
superior del molde, se corta la muestra en un plano horizontal mediante la aplicación de
una fuerza cortante t.
El diseño del molde no permite el control del drenaje de la muestra. Esta no es una limitante
en el caso de arenas y gravas, que son materiales de drenaje libre y por lo general fallan en
condiciones completamente drenadas. Sin embargo, en depósitos de arcilla un elemento
de suelo en el campo puede fallar sin ningún drenaje, con drenaje parcial, o drenaje
completo. La falta de control del drenaje hace obvio que exista una incertidumbre sobre si
este valor representa o no la verdadera resistencia no drenada. Por esta razón, la resistencia
al corte no drenada de un suelo arcilloso a menudo se mide en una cámara Triaxial, la cual
permite el completo control del drenaje de la muestra. Sin embargo, el ensayo de corte
directo puede utilizarse para medir la resistencia drenada de los suelos arcillosos si primero
se consolida por completo la muestra bajo la carga normal y luego se corta la muestra a una
velocidad suficientemente lenta para asegurarse de la disipación inmediata del exceso de
presión intersticial que se produce durante el corte.

La Fig. 5.20b muestra las relaciones típicas esfuerzo-deformación unitaria-cambio de


volumen. Al graficar el máximo esfuerzo cortante tf en función del esfuerzo normal
efectivo s´ se obtiene el ángulo de fricción efectivo para un estado de densidad en
particular. Para establecer la envolvente de falla se realizan diferentes ensayos con
diferentes valores de presión de confinamiento (esfuerzo normal) y se dibuja una línea recta
desde el origen (ya que s´ = 0 en suelos granulares) pasando por los respectivos puntos; la
pendiente de esta línea se designa con j’.

Tipo de suelo
j´ Grados

Suelto Denso

limo 27 – 30 30 – 34

arena limosa 27 – 33 30 – 35

arena uniforme 28 34

arena bien graduada 33 45

grava arenosa 35 50

Tabla V.21 Valores de j´ para suelos granulares

Se ve que los cambios de volumen tienen una influencia fundamental en el valor de la


resistencia al corte de los suelos. Tales efectos se reflejan empíricamente en el valor j´ en la
ecuación de Coulomb. Sin embargo, un tratamiento detallado requiere un estudio del
comportamiento de las partículas del suelo para separar el componente de la resistencia
debido a la estructura de partículas, de aquel que corresponde a la fricción entre partículas.

Algunas veces para obtener el desplazamiento necesario debe invertirse de manera


repetida la dirección del corte, pero ello distorsiona el alineamiento de las partículas y no
se logra el verdadero valor para el estado mínimo. El problema puede resolverse utilizando
el aparato de corte de corte tipo anular en el cual se prueba una muestra de suelo de forma
anular en un anillo partido horizontalmente en su plano medio, lo cual permite que la mitad
inferior de la muestra sea cizallada continuamente en una dirección sobre la mitad superior
fija, sin cambio de contacto en el área de contacto entre las dos caras.
Compresión simple:
El ensayo de compresión no confinada, también conocido con el nombre de ensayo de
compresión simple o ensayo de compresión uniaxial, es muy importante en Mecánica de
Suelos, ya que permite obtener un valor de carga última del suelo, el cual, como se verá
más adelante se relaciona con la resistencia al corte del suelo y entrega un valor de carga
que puede utilizarse en proyectos que no requieran de un valor más preciso, ya que entrega
un resultado conservador. Este ensayo puede definirse en teoría como un caso particular
del ensayo triaxial. Es importante comprender el comportamiento de los suelos sometidos
a cargas, ya que es en ellos o sobre ellos que se van a fundar las estructuras, ya sean
puentes, edificios o carreteras, que requieren de una base firme, o más aún que pueden
aprovechar las resistencias del suelo en beneficio de su propia capacidad y estabilidad,
siendo el estudio y la experimentación las herramientas para conseguirlo, y finalmente
poder predecir, con una cierta aproximación, el comportamiento ante las cargas de estas
estructuras. Debido a la compleja y variable naturaleza de los suelos, en especial en lo
referido a la resistencia al esfuerzo cortante, existen muchos métodos de ensayo para
evaluar sus características. Aun cuando se utilizan otros métodos más representativos,
como el triaxial, el ensayo de compresión simple cumple el objetivo buscado, sin tener que
hacer un método tan complejo ni usar un equipo que a veces puede ser inaccesible, lo que
significa menor costo. Este método de ensayo es aplicable solo a materiales cohesivos que
no expulsan agua durante la etapa de carga del ensayo y que mantienen su resistencia
intrínseca después de remover las presiones de confinamiento, como las arcillas o los suelos
cementados. Los suelos secos friables, los materiales fisurados, laminados o varvados, los
limos, las turbas y las arenas no pueden ser analizados por este método para obtener
valores significativos de la resistencia a la compresión no confinada.

RESUMEN
El ensayo de compresión simple se realiza con el fin de determinar la resistencia o esfuerzo
último de un suelo cohesivo a la compresión no confinada, mediante la aplicación de una
carga axial con control de deformación y utilizando una muestra de suelo inalterada tallada
en forma de cilindro, generalmente con una relación alto/diámetro igual a 2. Esta prueba
tiene la ventaja de ser de fácil realización y de exigir equipo relativamente sencillo, en
comparación con las pruebas triaxiales, si se desea ir al fondo de los mecanismos de falla
que tienen lugar; por el contrario, los resultados de la prueba son de fácil aplicación a los
trabajos de rutina, por lo menos en apariencia.

También se determinara la resistencia por medio de carga triaxial con control de


deformación.

MUESTREO
Obtener por medio de una prueba de compresión simple, la resistencia del material en
estado natural extraído del terreno, la muestra inalterada, es de un tamaño de
aproximadamente 20 x 20.
OBJETIVOS
Compresión simple:

Determinar la resistencia a la compresión simple.

Definir adecuadamente el parámetro de resistencia “c”

Interpretar debidamente el tipo de falla que sufrió el material conforme a sus


características.

Reconocer y utilizar correctamente los materiales y el equipo necesario para realizar el


ensayo de compresión no confinada, aprendiendo las características de cada uno, y los
cuidados que se deben tomar para realizar la experiencia.

Obtener datos a partir de los ensayos y anotarlos en un registro ordenado de acuerdo a un


método establecido.

Comprender con exactitud la metodología y procedimientos usados en el ensayo, incluido


el tiempo e intervalos con los que será ensayada la muestra.

Construir el gráfico esfuerzo-deformación a partir de los datos obtenidos de la experiencia


y de las fórmulas teóricas necesarias.

EQUIPO
↔ Prensa con buena aproximación o una prensa triaxial.

↔ Calibrador con vernier.

↔ Balanza con aproximación a 0.1 gr.

↔ Cronómetro.

↔ Molde cilíndrico.

↔ Pisón.

↔ Muestra de suelo

PROCEDIMIENTO
Muestra Inalterada
1. Si se trata de muestra inalterada, se labran los cilindros; también se pueden remoldear
tratando de reproducir el peso volumétrico que se requiera, buscando que el diámetro de
estos, sea de 3.3 cm y la altura sea de 2 a 2.5 veces el diámetro.
2. La muestra es medida y pesada y se anota en el registro correspondiente.
3. Si las muestras son labradas se medirán los diámetros: superior (Ds), central (Dc) e inferior
(Di).
4. De los diámetros anteriores se saca el promedio, el cual es multiplicado por 2.5, esto para
obtener la altura que tendrá el espécimen.
5. Se corta el espécimen a la altura media calculada, después de haberlo cortado, se toma la
altura real del espécimen y es la que se anota como altura media (Hm).
6. Se coloca la muestra en la prensa, se le coloca la placa de aplicación de carga.
7. Se procede a aplicar la carga a la muestra, tomando lecturas de carga y deformación
correspondiente a cada 15 segundos, hasta que el espécimen falle, esto es, que se registren
2 cargas iguales o que de una carga menor que la inmediata anterior.
8. Se realizan los cálculos del registro y se obtiene el valor de la Cohesión del suelo con la
siguiente fórmula:
Cohesión (c) = q/2
q = Esfuerzo máximo (kg / cm^2)

Procedimiento de prueba con aplicación directa de la carga. (esfuerzo


controlado)
1. Montar muestra en la base con base y cabezal ya instalado bien centrado bajo el marco de
carga. Se verifica que el peso de marco de carga este completamente balanceado por el
contrapeso y se coloca una pesa en la ménsula. se coloca el extensómetro o un micrómetro
en el soporte pegado al marco de carga ajustado en cero.
2. Al mismo tiempo que aplicamos la priméra carga, activamos el cronómetro y antes de
incrementar de nuevo la carga se registra la lectura del micrómetro 5 segundos antes de
aplicar el siguiente incremento.
3. Mientras más se acerque la muestra a la falla, debemos observarla para detectar los
posibles planos de falla, grietas y otros puntos de interés.
4. Si la muestra falla bruscamente registrase el tiempo transcurrido tras la aplicación del
último incremento de carga; después quitense las pesas de la ménsula. Si no hay falla brusca
, la prueba se dará por terminada al sufrir la muestra una deformación unitaria DEL ORDEN
DE 20%.
5. Cortese la muestra del aparato y hagase un esquema de su falla y agrietamientos a una
escala correcta.
6. Cortese una laja delgada, de unos 3 mm de espesor, paralela al plano de falla, para
determinación del contenido de agua. El resto de la muestra se pondrá a secar para el
mismo fin.
7. Calculase las deformaciones correspondientes a los diferentes esfuerzos, según los datos
observados, calculado con áreas corregidas y dibujese un diagrama esfuerzo-deformación.
CONCLUSIONES:
Compresión simple:
El ensayo de compresión simple o no confinada es un ensayo relativamente sencillo que nos
permite medir la carga última a la que un suelo sometido a una carga compresión falla. Sin
embargo es muy importante tener en cuenta las simplificaciones que este ensayo supone,
y por las cuales no es un método exacto, sino más bien aproximado, a pesar de esto es un
ensayo muy solicitado, ya que la sencillez de su método y el equipo que utiliza lo convierten
en un ensayo de bajo costo en relación a otros relacionados, como el ensayo triaxial, que
requiere de equipo más especializado.

Se podría decir que este ensayo es un caso particular del ensayo triaxial, en el que la presión
lateral es igual a cero, y aunque esto pueda significar una imprecisión, pues no reproduce
claramente las condiciones en el terreno, en realidad se obtiene un resultado más
conservador, ya que la presión lateral de confinamiento ayuda al suelo a resistir la carga, y
al no existir ésta el valor obtenido sería inferior al real, lo que deja al ingeniero con un
margen de seguridad adicional. En este ensayo se trabaja manteniendo la deformación
constante, lo que se controla por medio del dial o deformímetro solidario a la muestra de
suelo y el cronómetro, siendo la carga aplicada, o resistida, lo que varía y produce la forma
de la curva esfuerzo-deformación.

También podría gustarte