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eién de la prescrip- 'y cesado el hecho 3) Futela y curatelg/las acciones conty& sus pupilos e inéapaces y vicevpfsa se suspenden mientras BI CAPITULO XIII CONTRATOS -A. cosas, de se ibn de trabajo ley 20.744) 5. Sociedad. Socied: ‘comercial CONCEPTO DE CONTRATO. CLASIFICACIONES: UNILATERALES Y BILATERALES: ONEROSOS Y GRATUITOS; CONMUTATIVOS Y ALEATORIOS; NOMINADOS E INNOMINADOS concepto de eontrato. Es el acto juridico bilateral y patrimo Este concepto se 1ye, con base en el Cédigo Civil, conee- tando dos articulos: el 1137 con el 1169. ‘el Cédigo Civil lo relativo a contratos debe- .do, que se titula "De los derechos 1s". Consta de tres seeciones: la 7 igaci tos juridicos y hechos y la restante, bajo el titulo “De las obligaciones que nacen de los contratos” atafie a los contenidos que abordamos. En el articulado de esta Seccién Tercera esta regla- mentado el contrato en general y distintos contratos en particular. Elart. 1197, que dice: “Hay contrato cuando varias personas se ‘ponen de acuerdo sobre una declaraci6n de voluntad comiin, des- tinada a reglar sus derechos”. ‘Esta idea, tan amplia, os en rigor el acto juridico bilateral. Los / actos juridicos son bilaterales, “cuando requieren el consentimiento ‘unénime de dos o més personas" (asf se expresa en el art. 946). Tngresarian como actos juridicos bilaterales actos juridicos como el matrimonié, un convenio entre padre y madre sobre tenencia y visitas del hijo menor de ambos, ete. é ¢ ia ‘OMAR BARBERO Poro ol art, 1169 restringe el concepto tan amplio del art. 1137. Establece el art. 1169: “La prestacién, objeto de un contrato, puede consistir on la entrega de una cosa, 0 en el cumplimiento de un he- cho positivo o negativo susceptible de una apreciacién pecuniaria”. Por tanto, solamente es contrato, para el Cédigo Civil, lo que tiene objeto patrimonial: crear obligaciones, modificarlas, extinguir- las, crear derechos reales, transferir derechos intelectuales, ete ‘Asi es que hemos comenzado definiendo al contrato como el acto juridico bilateral y patrimonial. Pero volvamos al texto del art, 1197, que de inmediato sugiere el siguiente andlisis. T°. Concurrencia de “varias personas”. Se ha observado que de- bie decirse “varias partes” o “dos o més partes”. Las personas ~plu- rales que concurren en un contrato pueden tener intereses co- ‘munes: por ejemplo, dos personas que venden la cosa de que son propietarias en condominio a otras tres que la adquieren. Se ve ahi la diferencia entre persona y parte. Hay cinco personas involucradas on la compraventa, pero sélo dos vendedo- ra (los condémi pran). En suma, no siempre coincide el concepto de persona con el de parte, siondo més adecuado acudir a éste para indicar los distin- tos protagonismos que concurren en la plasmacién del contrato. Es conveniente recordar, vinculando esta nocién con el requisi- to del doble ejemplar del instrumento privado -forma ala que se ‘al otorgarse ol eontrato- que el Cédigo exige que se re -antos ojemplares como “partes haya con un interés dis- tinto”, Sobre el tema del doble ejemplar, remitimos al capitulo VI. 2° Declaracién de voluntad comtin. Es decir, el acuerdo de vo- luntades de los contratantes, Por supuesto que se neck nifestacién de voluntad coincidente para que el contrat feccione: tanto de las personas que componen una parte (aquellos ‘acuerdo de voluntades entre las de sus respectivos intereses. Los partes ena conflu vendedores deben coincidir entre sf y luego con los adquirentes - también de acuerdo entre ellos- con referencia a la cosa vendida, CONTRATOS-A 267 precio, particularidades del pago, y los tantos tépicos que singula- rizan cada contrato. Si no, existiré disenso y no consentimiento contractual. Sin embargo, a titulo de situacién excepcional y en el émbito del Derecho Administrativo, es comiin en el contrato de pavimen- tacién -roglamentado por las provincias y promovido por las mu- nicipalidades- que deba conocerse la voluntad de todos los fren- tistas abarcados en la obra, pero la manifestacién positiva de una mayorfa de ellos que establecen las disposiciones, coincidente con 1a propuesta de la pavimentadora, es suficiente para que nazea ol contrato. Razones de obvio sentido préctico -Ia unanimidad seria muchas veces inalcanzable, frustréndose un adelanto comunita- rio- y la imposicién normativa que surge del reglamento, hacen viable y necosaria osa situacién que configura una excepeién a la regla de la voluntad comin. ‘3° El acuerdo debe estar destinado a reglar los derechos de las ‘personas. El contrato es un acto juridico bilateral y patrimonial. Su finalidad es la de crear, modificar, transferir, conservar 0 aniqui- lar derechos; derechos u obligaciones; y siempre dentro de lo que tione apreciacién pecuniaria, conforme lo determina el art. 1168. to de dos o mas personas para su existencia: en el contrato hay, al menos, dos partes. En est ‘pues, los contratos son siem- contrato que lo forme una sola persona. _ Pero la clasificacién que tratamos depende de otro criterio cla- sificador: es segtin las obligaciones que nacen del contrato. Si una sola de las partes so ot cacién; de unilaterales, el comodato 0 préstamo de uso gratuito de una gosa y la fianza. Inerosos y gratuitos. Los primeros son aquellos en quo “las ventajas que procuzan una u otra de las partes no te es concedida sino por una prestacién que ella ha hecho, o que se obliga a hacer- é oc 268 ‘OMAR BARBERO Je” y “son a titulo gratuito cuando aseguran a una u otra de las partes alguna ventaja, independientemente de toda prestacién de su parte” (art{eulo 1139 del Cédigo Civil). En el contrato oneroso Ia prestacién de una de las partes tiene su razén de ser en la contraprestacién que pesa sobre la otra. Es decir, existe reciprocidad, mutua correspondencia. Los contratos bilaterales son siempre onerosos. En la compraventa se entrega Ia cosa vendida porque el adquirente debe pagar o ha pagado el precio; en la locacién de cosa, cedo el uso y goce del inmueble a cambio de un precio en dinero. Qué relacién hay entre estas dos clasificaciones, unilaterales- bilaterales y onerosos-gratuitos? Son acaso coincidentes, es decir, que siempre van juntos bila- teral y oneroso, por un lado, y unilateral y gratuito, por el otro? La respuesta es negativa. Lo correcto es lo siguiente: todo con: trato bilateral es oneroso, pero no todo contrato oneroso es bilateral. ‘Puede haber un cantrato oneroso que, a pesar de ello, sea uni lateral. La paradoja se resuelve tomando en cuenta que otra cl ficacién distingue los contratos en consensuales y reales. mutuo (préstamo de consumo, por ejemplo, préstamo de di puede ser gratuito u oneroso (si se pactan intereses), Pero no obs- tante es unilateral debido a ‘mutuo, hace que recién se considere perfe trato de mutuo recién existe cuando se De allf surge que el tnico obligado ‘que a su tiempo deberd restituir Para redondear la idea: todo lateral es oneroso, pero 1no todo contrato oneraso es bilateral. Porque hay contratos onero- 808 unilaterales, debido a que son contratos reales. Conmutativos y aleatorios. Es una subclasificacion dentro de os contratos onerosos. En el oneroso conmutativo las ventajas de las partes son ciertas y apreciables desde la concertacién del con- trato y se suponen equivalentes. Hay, entre los esfuerzos y venta- jas de los contratantes, una suerte de compensacién que no esta sujeta a ninguna eventualidad, En los onerosos aleatorios las ventajas o pét partes contratantes, o solamente para una de ‘un acontecimiento incierto, Etimolégicamente aleat (aleatorius) CONTRATOS-A 269 0s lo propio del juego de dados. Pertenece al ambito del azar, algo fortuito, Son aleatorios los contratos de juego y apuesta, lote- fas y seguros. En esos contratos quien apuesta esta sujeto al dlea de ganar o perder y en ol seguro existe la incertidumbre en torno del riesgo asegurado, que puede concretarse 0 no. ‘Nominados e innominados. Los nominados son los que estan reglados por la ley: compraventa, locacién, sociedad, ete. Estos contratos aparecen tratados en la parte especial de las normas de contratos de los que la ley se ocupé expresamente. Los innominados -0 atipicos— son aquellos que no fueron ex- plicitamente regulados pero que las partes pueden crear en fun- cin de la posibilidad que tienen los interesados de establecer propios contratos, Ja autonomia de la tad. En ese sentido las pers contrato, que las Civil, que ya vimos, y particularmente del 1197, segin el cual “las ‘convenciones hechas en los contratos férman para las partes una regla a la cual deben someterse como ley misma”. Son ejemplos de estos contratos creados por los interesados y las necesidades de la realidad, los de guarda de automotores, de deportes (karting, pistas de patinaje, ete.), Por supuesto que de lo precedente no sigue que las partes pue- den pactar lo que quiran, sea por imposicién ie ellasoen interés de ambas. {que los contratos atfpicos pueden celebrarse ‘siempre que se diri- jan a satisfacer int merecedores de tutela segxin el ordena- ‘miento legal”. Es que la libertad contractual no puede ser usada para perpetrar transgresiones a la regla moral, leyes imperativas o derechos fundamentales de las personas, Dicho en otras pala- mmsensuales y reales. Son consensuales los quo se perfeccio- nan desde que lay-partes hubiesen reciprocamente manifestado su consentimiento. Y reales los que quedan coneluidos desde que ¢ ¢