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Escuela de estudios en psicoanálisis y psicoterapias

Área curricular de Psicología y Psicoanálisis


Programa curricular de Psicología
Asignatura Psicoanálisis y Psicoterapias
Ricardo Hurtado Clavijo

Psicoanálisis y psicoterapias: La evaluación

¿Qué tienen en común y que diferencian el psicoanálisis a las


psicoterapias? es la pregunta base que se desarrolla en el texto, en una mirada a
la historia del psicoanálisis en Francia y donde el estado obliga a estas prácticas
buscar su sentido científico y como se acomodan al modelo de salud del país.
La principal diferencia es el sentido del psicoanálisis como singular, tiene un
método, solo una práctica y una experiencia, esto quiere decir que los analistas
manejan su labor de una misma manera, casi que sistemática entre todos los que
ejercen este análisis, además de términos propios del ejercicio del cual todos
hacen uso, hablan de la importancia de la experiencia del sujeto y es base de su
proceso analítico, que tiene fines curativos. En contra parte las psicoterapias son
plurales por ubicar al individuo en sus características culturales, la variedad de
prácticas que se pueden llevar a cabo hacen difícil de identificar una sola silueta
de lo psicoterapéutico (Izcovich, 2005).
Esta cuestión de si es singular o plural el ejercicio de cualquiera, generó la
intención de relacionarlas con el método científico. Muchos separaron al
psicoanálisis de la ciencia por usar la hipnosis como parte del proceso analítico, ya
que asocian esta práctica con lo místico y hasta el gobierno Francés intenta ver la
diferencia con una secta. Freud sostuvo que el psicoanálisis existe por la ciencia
pero autores como Levi Strauss argumentan que la palabra del psicoanálisis es la
palabra sugestiva (Izcovich, 2005), teniendo en cuenta que la palabra es el centro
de todo el proceso analítico, queda indefenso el psicoanálisis hasta que Lacan
logra poner la palabra por separado de la sugestión, el poder de la palabra reside
en la capacidad de identificar lo real, lo tangible y lo medible, por lo tanto si la
palabra da cuenta de lo inconsciente se infiere que este existe, y lo hace
analizable y por lo tanto se habla de un proceso científico. Lacan también en el
seminario “los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis” demuestra que
el proceso analítico es un proceso racional y está separado de las psicoterapias.
El argumento que más valor tuvo en esta discusión es la cita de Michael
Foucault “la escucha es heredera de la ciencia ya que se constituye en un
sustituto de la mirada. Es decir, no es la escucha por la escucha, sino que es una
escucha basada en el método de recoger el material, establecer observaciones y
construir una experiencia científica” (Izcovich, 2005). La escucha analítica es una
herramienta que busca lo más puro del sujeto separándolo de su ideal y de su
deseo, sin una finalidad especifica como la cura. En cambio la psicoterapia intenta
comprender la experiencia del sujeto por medio de la palabra.
Retomando las diferencias entre estas dos prácticas, la relación que exige
el analista es de ser tratado como otro, un objeto externo que servirá como un
integrador de su sufrimiento y como descifrarlo, en cambio la relación en la
psicoterapia es la aproximación carismática donde el paciente tenga la confianza
de dar toda la información necesaria para que el terapeuta decida la ruta a la cura,
esto quiere decir que el terapeuta busca poder desarrollar una transferencia sana
con el paciente, y el analista será un simple observador que escuchara en detalle
las palabras de su paciente. Pero en nuestro contexto moderno donde la rapidez
es lo importante, la psicoterapia toma ventaja pues ella busca anticipar la cura
(predecir cuando llegara) llegando a establecer un tiempo corto de las sesiones y
la prontitud de la cura al mismo tiempo, esto es gracias al poder proceder de dos
maneras.; un proceso lento o el rápido donde se ayudara al paciente a
identificarse en base a los otros, hacer que el sentimiento de diferencia con el otro
no exista, por lo tanto si el otro se curó en dos semanas, yo también lo haré.
En los 90´s hubo un aumento de psicoterapeutas, los cuales intentaron
ubicarse legalmente en Francia, pero se descubre que muchos de los
simpatizantes del nuevo movimiento en un inicio fueron analistas. Este origen
hace que haya un conflicto interno que retrasaran sus planes. Llega entonces a la
historia la Terapia Cognitivo Conductual o TCC demostrando que es una técnica
psicoterapéutica evaluable y con respuestas esto quiere decir que esta puede ser
comprobada y va de la mano con el método científico, así que Francia usa al
INSERM como entidad que juzgara el carácter científico de la TCC. Para ello
utilizara varios trastornos que están en el DSM lV para comparar el análisis,
diagnóstico, tratamiento y eficacia, todos estos valores serán analizados
cuantitativamente. Después del estudio se concluyó que la terapia era efectiva y
por lo tanto se legalizo el ejercerla, mientras que de todos los casos solo uno fue
tratado a la perfección por el psicoanálisis, por lo tanto el psicoanálisis quedara de
lado por un tiempo. (Izcovich, 2005).
Para finalizar al ser parte del tratamiento en la salud, el servicio se presta
en las entidades de la salud y naturalmente los economistas que dirigen las
instituciones en su afán de recortar gastos, mantienen las terapias con el mínimo
de apoyo y para su fortuna llega la medicina como respuesta a una nueva salud
mental basada en la ingesta de medicamentos que neutralizan el síntoma, esto es
culpa de que la psiquiatría se vuelve rama de la medicina, dejando su
independencia histórica. Llega una luz en esta situación oscura en 1964 cuando
Lacan funda la primera escuela de psicoanálisis lacaniana, renovando las fuerzas
de este método analítico, organizando también a los que decidieran unirse en el
movimiento, surgiendo los AE (Analista de la escuela) y los AME quienes son
personas experimentadas en el ejercicio y además tienen el visto bueno y
reconocimiento de los que hacen parte de la escuela. Esta acción garantizara la
permanencia y vigencia de la escuela hasta los tiempos modernos.

Bibliografía
Lzcovich, L. (2005) “La depresión en la modernidad” Psicoanálisis y psicoterapia:
La evaluación. Universidad Pontificia Bolivariana. Pág 103-117
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Asignatura Psicoanálisis y Psicoterapias
Ricardo Hurtado Clavijo

Sobre el psicoanálisis y la psicoterapia

Así como es necesaria la salud física, es de la misma importancia la salud


mental, en un principio se atribuyó que estos males eran consecuencia de
demonios y posesiones, y la iglesia por muchos años fue la encargada del
tratamiento, pero a lo largo del tiempo nació la ciencia con el método científico y
gracias a los filósofos del pasado quienes se preguntaron en primer lugar de cosas
como el alma y la mente, Wilhelm Wundt (1832-1920) dio los primeros pasos de la
psicología, gracias a un laboratorio experimental donde buscó comprobar y medir
de manera científica los procesos mentales. Años más tarde surgió un nuevo
paradigma psicológico para el tratamiento del enfermo mental, Sigmund Freud
(1856-1939) fundó la escuela del psicoanálisis quien estudió la histeria, el
inconsciente, la relación entre las dolencias físicas y la mente, etc… El
psicoanálisis fue entonces la herramienta para encontrar la cura, y hoy en día esta
escuela sigue vigente, dando aportes para la salud mental y para el desarrollo de
la psicología. Con esta introducción encontrará en el desarrollo de este ensayo el
debate de la psicoterapia y el psicoanálisis, también, de la importancia de la
palabra para el proceso psicoanalítico y como esta permite el diagnóstico y
muestra el síntoma para llegar a la cura. Temas que fueron vistos en el desarrollo
de la pase de psicoanálisis y psicoterapias de la Universidad Nacional de
Colombia y dictadas por las docentes Carmen Lucia Díaz y Gloria Gómez.
El psicoanálisis y la psicoterapia puede que tengan cosas en común, estas
similitudes a su vez hacen que se pierda la distinción entre ambas, en una mirada
profunda a sus objetivos, manera de proceder en un tratamiento y sus bases,
encontraremos dichas distinciones. Hay una vasta revisión teórica que ayuda a
tratar esta problemática. Freud por ejemplo quien se puede decir que es el padre
del psicoanálisis, en sus textos trato de marcar la diferencia de ambas, alabando
el proceso psicoanalítico en su función investigadora hacia el conocimiento
“Comparado con los otros procedimientos de psicoterapia, el psicoanálisis es sin
dudas el más potente. En toda justicia es así; pero también es el más trabajoso y
el que más tiempo demanda” (Baldiz, 2007)
Como Freud menciona, el psicoanálisis hace parte de las psicoterapias;
buscando la definición de psicoterapia se dice que es un tratamiento para
enfermedades mentales principalmente, pero en distinción a los demás
tratamientos de la salud mental, este se caracteriza por variar según la corriente
que use el psicoterapeuta. Pero independiente a la corriente, “aprovecha el
diálogo entre el terapeuta y el consultante para hallar el problema y generar
cambios que alivien el malestar” (APA). Dicho así cuando la psicoterapia está
orientada por el procedimiento psicoanalítico, el terapeuta no hará distinciones
entre lo correcto y lo incorrecto, alejándose de la estandarización del paciente,
permitiendo la subjetividad de cada persona y en la transferencia, encontrar las
verdades del inconsciente que en sentido último el paciente encontrará dentro de
sí las razones de lo que le pasa.
Encontramos entonces que estos procesos son dados a través del
desarrollo del diálogo entre las dos partes, que si se descompone en un sentido
fundamental hallamos la palabra como base importante del proceso
psicoterapéutico “Si no hay palabras, no hay psicoterapia. esta evidencia nos lleva
de inmediato a formularnos una posible equivalencia entre lo psíquico y las
palabras”(Baldiz, 2007).
Si se desglosa la palabra psicoterapia, en primer lugar está compuesta por
“psique” que proveniente del griego, y traduce “alma”, por lo tanto, este proceso es
una terapia al alma humana. Se infiere entonces que el protagonismo de la
palabra en la terapia es de darle forma a lo que hay en el alma o inconsciente, que
agrupa todas las representaciones de la persona, estas son las que guían su
manera de actuar, sus ideas y personalidad; cuando las representaciones se ven
afectadas, es cuando encontramos el síntoma y este es reportado por la persona.
Primeramente se hacen las entrevistas preliminares en el psicoanálisis,
donde a través de la palabra la persona le mostrará al psicoanalista si el síntoma
que reporta está realmente presente, la cantidad de sesiones será definida por el
analista ya que dará paso a lo que toscamente llamaremos diagnóstico. Esto se
debe a que no es un proceso cuadriculado que encasilla al paciente y después
dictara una manera específica de proceder, sino “pensamos que el proceso
diagnóstico psicoanalítico es mucho más complejo y genera posibilidades
terapéuticas mucho más específicas y ricas a su vez. El diagnóstico constituido en
la situación transferencial, que es una innovación de la clínica psicoanalítica, ubica
un punto por fuera de cualquier intento sugestivo del terapeuta de “catalogar” el
malestar del paciente” (Mordoh, Gurevicz, Lombardi, 2007) La profundidad del
diagnóstico psicoanalítico reside en que a pesar de una apreciación (neurótico,
psicótico, perverso) que en sentido último no afecta el proceder del analista, lo que
hace o es ser ya un proceso terapéutico, porque la persona se va transformando
en parte activa de su síntoma, ese hecho de ser consciente de la propia
participación puede resultar liberadora, pero es apenas el inicio de la curación.
Entonces el reconocer que soy parte activa de mi problema compromete a
la persona a encontrar esas bases que yacen en su inconsciente, por lo tanto el
analista queda en la posición de ser un guía en este camino. Entonces llega la
transferencia que es el proceso donde el analista recibirá los elementos de
inconsciente que son liberados en ese diálogo de palabras “la psicoterapia es el
tratamiento que usa lo psíquico como herramienta terapéutica, es decir, la terapia
por lo psíquico” (Baldiz, 2007) es entonces la palabra el recurso más importante
que tiene el paciente para poder hacer ver a su terapeuta un panorama claro de su
psique. Pues en ella se forman las bases del diagnóstico. Aunque nunca el
analista compartirá su diagnóstico, este le permite dar forma al síntoma, como por
ejemplo:
● Neurótico: Es una persona más cercana a una objetividad de la percepción
de la realidad y esta acepta la norma/ley (Castración del deseo).
● Psicótico: La persona presenta una mayor distorsión donde domina su
mundo imaginario, puede estar en delirio (alucinaciones), que aunque
puedan tener momentos de paz aunque siempre estará la paranoia hacia el
otro.
● Perverso: Que contrario a la neurosis la persona conoce la norma/ley y aun
así la transgrede.
Llegados a este punto el tiempo dirá cuánto tiempo tarda la palabra en
curar. La cura vista desde el psicoanálisis no es más que una consecuencia
producida en el transcurso de la investigación, “Los analistas no deberían de
avergonzarse de curar y de aliviar a los sujetos. Sería una extraña paradoja. No
vamos a perder por ello nuestra especificidad como analistas. Todo análisis bien
conducido tiene efectos terapéuticos, y esa es una de sus finalidades, aunque no
sea la única” (Baldiz, 2007) Lacan respaldada esta idea, pues el sentido principal
del psicoanalista es la investigación y por eso la psicoterapia en pro de un proceso
terapéutico curador utiliza en muchos casos al psicoanálisis y sus herramientas.

Aunque muchas veces no se abre ese espacio que se llama inconsciente,


ese lugar donde se encuentran escondidas las cosas que se van guardando de
nuestra historia, Freud señala y nos enseña que nuestro proceso de desarrollo es
crucial para la formación del adulto. Una de las herramientas que por mucho
tiempo se uso fue la hipnosis, la cual pone es un estado sugestivo a la persona
pero que tiene el privilegio de permitir al individuo llegar a esas memoria que están
bloqueadas y que de manera consiente o por voluntad, no puede retomar. Estas
memorias servirán para el proceso analítico. Aunque en la actualidad este método
no se usa con frecuencia ya que se confía en el proceso trasferencial del ejercicio.
Uno de los riesgos o posible consecuencia de llevar a cabo este proceso es
la vulnerabilidad en la que se mantiene el paciente, no solo el será consiente de
que es parte participe de su síntoma, sino que en el proceso de trasferencia, al ser
un acercamiento considerable entre el analista y el analizante, este último podría
sentirse atraído por su terapeuta, claramente no en por su atractivo, sino por su
conocimiento. La mejor manera de evitar estos sucesos es la remisión del
paciente.
En conclusión aunque la psicoterapia y el psicoanálisis lleguen a lo que
llamamos una cura, tienen en principio dos orientaciones diferentes, y juntas son
el mejor proceso terapéutico para el alma, en este proceso habrá una relación de
transferencia de fragmentos del inconsciente que darán claridad al síntoma y
también harán al sujeto parte activa de su síntoma. Puede que sea un proceso
demorado o rápido, esto dependerá de una cierta “facilidad” por así decirlo del
paciente a la hora de abrir esa puesta a las cosas que hay dentro de él y de la
capacidad de orientación que le brindara el analista o terapeuta para explorar las
zonas más escondidas de su ser.
Bibliografía

● Freud, S. Nuevos concejos sobre la técnica del psicoanálisis II. Recordar,


repetir y reelaborar, 1914.
● Ruiz J. José y Sánchez J. José. Las Psicoterapias: Introducción a las
orientaciones psicoterapéuticas para profesionales sanitarios. 1998.
● Mordoh, Edmundo, Gurevicz, Mónica, & Lombardi, Gabriel. (2007). Algunas
precisiones sobre el proceso diagnóstico en psicoanálisis. Anuario de
investigaciones, 14, 00. Recuperado en 18 de febrero de 2019
● Baldiz, M. “¿Es terapéutico el psicoanálisis?” El psicoanálisis y las
psicoterapias. (2007) Madrid: Biblioteca nueva.
● Baldiz, M. “Definición de psicoterapia, lo psíquico cura. La palabra es
curativa” El psicoanálisis y las psicoterapias. ( 2007) Madrid:Biblioteca
nueva.
● Clase de psicoanálisis y psicoterapias, Carmen Lucia Diaz y Gloria Gomez,
Universidad Nacional de Colombia, calendario académico 2018-2.