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LOS DERECHOS HUMANOS EN LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE COLOMBIA DE 1991

Cuando se aborda el tema de los derechos humanos obligatoriamente se debe pensar, no

sólo en la teoría de éstos, sino en la forma en cómo hacerlos realidad en el mundo práctico;

este es un problema que no es posible de esquivar. Por otra parte, el hecho de que los

derechos humanos se encuentren inmersos en la Constitución Política de Colombia, ya es un

indicio de la importancia que estos enunciados normativos tienen para la sociedad

colombiana, así sea en teoría. Porque en verdad la pregunta es ¿Cómo hacer realidad y

validos estos derechos en Colombia? Sobre este tema se trata de abordar la lectura en

estudio encontrando que para lograr el cumplimiento y validez de estos derechos en el país

se cuenta con el aval de las Naciones Unidas (ONU), con la Organización de Estados

Americanos (OEA). Pero en la vida práctica a pesar de la inserción de ayuda de diferentes

organizaciones se siguen violando los derechos.

Los Derechos Fundamentales en la Constitución Política están respaldados por las leyes

judiciales, lo que constituye una fuerza punible para que ellos se cumplan en la práctica,

situación que sería real si no existieran tantas violaciones a los mismos. Lo anterior estaría

bien dentro de un Estado de derecho, pero se sabe que existen otros elementos que deben

visibilizarse, con el propósito de darle contenido a los derechos como teorías abstractas en

el marco de la Carta de Política. De estos elementos se pueden nombrar: el fundamento de

estos derechos, lo que significa que existe una axiología de estos derechos con el fin de

ganar fortaleza conceptual y conciencia de finalidad cuando se actúa, no sólo como

ciudadano sino como seres humanos articulados a una comunidad de fines políticos.

Se debe tener en cuenta los acuerdos legalmente vinculantes más amplios que ha

negociado bajo las directrices de la ONU son el Pacto Internacional de Derechos Civiles y el
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ambos textos fueron

aprobados en 1966, y entran en vigor en 1976, su reacción estuvo a cargo de la comisión de

Derechos humanos. Además de estos pactos la ONU ha establecido otras convenciones y

organismos especializados con el fin de supervisar y alcanzar el respeto de la dignidad

humana en asuntos concretos como los derechos de los refugiados, trabajadores, mujeres,

niños, minorías, etc.

Se debe resaltar, que la ONU ha negociado cerca de 60 tratados y declaraciones sobre

derechos, entre los que se encuentra:

 1961: Convención sobre el estatuto de los refugiados

 1979: Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra

la mujer

 1989: Convención de los Derechos del Niño

 1990: Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los

trabajadores migratorios y de sus familias.

Por otra parte, la ONU define la sociedad civil como la relación asociativa que los

ciudadanos (margen de sus familias, amigos y lugares de trabajo) entablan voluntariamente

para promover sus intereses, ideas, ideales e ideologías. No incluye la actividad asociativa

con fines de lucro (el sector privado) o de gobierno estatal o público). Entre los

componentes de la sociedad civil en las Naciones Unidas, tales como:

 Organizaciones populares

 Organizaciones confesionales

 Mundo académico

 Movimientos sociales y redes activistas

 Organizaciones no gubernamentales benéficas


Ahora bien, los Derechos Humanos como movimiento social buscan recuperar el espacio

público y en particular el de la ciudadanía, en un contexto donde el Estado bipartidista es

débil, pero a la vez excluyente, y en donde los conflictos sociales se han desbordado y la

violencia ha llegado a límites insospechados.

Aunque el movimiento de derechos humanos no es homogéneo, sus acciones no alcanzan

una verdadera cobertura nacional y padecen de cierto centralismo; pero su existencia ha

sido definitiva para exigir una política estatal en materia de Derechos Humanos, y sus

acciones han tenido trascendencia en el acontecer nacional, porque su labor ha visibilizado

las diferentes facetas de la violación de los Derechos Humanos. Es importante resaltar que

la acción en defensa de los Derechos Humanos representa una posibilidad de trabajar

construyendo democracia real y planteando soluciones; es una forma de dirimir conflictos

frente a los abusos de poder del Estado.

Para resaltar, es imperioso conocer los Organismos Control, los cuales son concebidos como

entidades autónomas respecto a las tres ramas del poder público. Estas entidades tienen

como fin velar el bien común y por la protección de los derechos y libertades de de los

ciudadanos. Los organismos de control están compuestos por la Contraloría de la República

y el Ministerio Público; éste está compuesto por la Procuraduría General de la Nación y la

Defensoría del Pueblo.

Entre tanto, al establecer los vacíos existentes dentro de la Constitución Política sobre el

tema de Derechos Humanos, se puede encontrar que en Colombia se han adoptado

medidas para popularizar las tecnologías permiten el acceso a la sociedad de la información

virtual: bibliotecas virtuales, descuentos en equipos, disminución de impuestos, dotación de

tecnologías informáticas a escuelas públicas, entre otras. No obstante, consideramos que en


materia de derechos de cuarta generación todavía hay mucho por hacer. El reconocimiento

jurídico de estos derechos en la Constitución sería un buen punto de partida.

La constitución de papel supone la constitución de la realidad en la cual se puede ver que

aún hay mucho por hacer. Si las declaraciones, mecanismos, organismos y demás entidades

abstractas no van acompañados una voluntad política, tanto del ciudadano de a pie como

de los dirigentes, el discurso sobre la dignidad no dejará de ser simplemente eso: un

discurso vacío y formal. El concepto vacío de dignidad ha de ser llenado con la experiencia.

Esta puede ser una buena medida para pasar del país legal al país real. De ahí la necesidad

de mirar la dignidad de la persona no sólo como un derecho formal, sobre todo, como un

valor material en construcción.

Por último, se puede terminar esta idea resaltando lo dicho por Daniel Herrera: Los

Derechos Humanos son ante todo un ethos, un modo de ser en construcción con base en

vivencias valorativas. Por lo tanto, la concepción sustancial de los derechos fundamentada

en la dignidad de la persona, no surge por decreto sino por la apropiación del conjunto de

valores que ella supone.

Para finalizar se entiende que las Naciones Unidas promueven y fortalecen las instituciones

y prácticas democráticas en todo el mundo, entre otras cosas, ayudando a los habitantes de

muchos países a participar en diferentes actividades que promuevan la protección de los

Derechos Humanos.