Está en la página 1de 3

El café se cultiva en lugares con una precipitación que varía desde los 750 mm anuales (7.

500 m3/ha) hasta


3000 mm (30.000 m3/ha), si bien el mejor café se produce en aquellas áreas que se encuentran en altitudes de
1200 a 1700 metros, donde la precipitación pluvial anual es de 2000 a 3000 mm y la temperatura media anual
es de 16º a 22º. Pero aún más importante es la distribución de esta precipitación en función del ciclo de la
planta. Podemos decir que el cultivo requiere una lluvia (o riego) abundante y uniformemente distribuida desde
comienzos de la floración hasta finales del verano (Noviembre – Septiembre) para favorecer el desarrollo del
fruto y de la madera. En otoño sin embargo es conveniente un período de sequía que induzca la floración del
año siguiente.

C.canephora es nativa de altitudes bastantes bajas y de las regiones más húmedas de la Costa Occidental de
África, lo cual debe dar cierta indicación en cuanto a sus exigencia climáticas. El mejor café robusta de
Tanzania se produce a una elevación a una elevación de 1200 m con una lluvia anual distribuida
uniformemente y de más o menos 3000 mm, con temperaturas que varían entre un mínimo de 17º C hasta un
máximo de 27 ºC en el año.

El café prospera en un suelo profundo, bien drenado, que no sea ni demasiado ligero ni demasiado pesado.
Los limos volcánicos son ideales. La reacción del suelo debe ser más bien ácida. Una variación del pH de 4,2-
5,1 se considera lo mejor para el café arábigo en Brasil y para café robusta en el África Oriental.

Caña de azúcar

Las condiciones ideales de suelo para el cultivo de la caña de azúcar son: suelo bien drenado, profundo,
franco, con una densidad aparente de 1.1 a 1.2 g/cm3 (1.3 - 1.4 g/cm3 en suelos arenosos), con un adecuado
equilibrio entre los poros de distintos tamaños, con porosidad total superior al 50%; una capa freática bajo los
1.5 a 2 m desde la superficie y una capacidad de retención de la humedad disponible del 15% o superior (15
cm por metro de profundidad del suelo).

El pH óptimo del suelo es cercano a 6.5, pero la caña de azúcar puede tolerar un rango considerable de
acidez y alcalinidad del suelo. Por esta razón se cultiva caña de azúcar en suelos con pH entre 5.0 y 8.5. El
encalado es necesario cuando el pH es inferior a 5.0, y la aplicación de yeso es necesaria cuando el pH
sobrepasa 9.5. Las infestaciones por nematodos ocurren naturalmente en suelos muy arenosos.
La temperatura óptima para germinación de las yemas y desarrollo del cultivo se ubica entre los 27
y 33° C. Es una especie que requiere durante su periodo de crecimiento vegetativo, entre 1200 a
1500 mm. Se adapta a una amplia variedad de suelos y los mejores resultados se ven en suelos
fértiles, profundos y con buen drenaje

La plantación se puede realizar en dos épocas, una en los meses marzo-abril y otra en los meses
de julio a septiembre. La primera tiene la ventaja de disponer de semilla de calidad y la desventaja
del descenso de la temperatura. La segunda es la más practicada en Corrientes, presenta la
desventaja de disponer de semilla de calidad dependiendo de la cantidad y severidad de heladas
ocurridas
Cacao

EXIGENCIAS EN CLIMA

Los factores climáticos críticos para el desarrollo del cacao son la temperatura y la lluvia. A estos se le unen el
viento y la luz o radiación solar. El cacao es una planta que se desarrolla bajo sombra. La humedad relativa
también es importante ya que puede contribuir a la propagación de algunas enfermedades del fruto. Estas
exigencias climáticas han hecho que el cultivo de cacao se concentre en las tierras bajas tropicales.

Temperatura.

El cacao no soporta temperaturas bajas, siendo su limite medio anual de temperatura los 21 ºC ya que es difícil
cultivar cacao satisfactoriamente con una temperatura más baja. Las temperaturas extremas muy altas pueden
provocar alteraciones fisiológicas en el árbol por lo que es un cultivo que debe estar bajo sombra para que los
rayos solares no incidan directamente y se incremente la temperatura.

La temperatura determina la formación de flores. Cuando ésta es menor de 21 ºC la floración es menor que a
25 ºC, donde la floración es normal y abundante. Esto provoca que en determinadas zonas la producción de
mazorcas sea estacional y durante algunas semanas no haya cosecha, cuando las temperaturas sean
inferiores a 22 ºC.

Agua.

El cacao es una planta sensible a la escasez de agua pero también al encharcamiento por lo que se precisarán
de suelos provistos de un buen drenaje. Un anegamiento o estancamiento puede provocar la asfixia de las
raíces y su muerte en muy poco tiempo.

Las necesidades de agua oscilan entre 1500 y 2500 mm en las zonas bajas más cálidas y entre 1200 y 1500
mm en las zonas más frescas o los valles altos.

Viento.

Vientos continuos pueden provocar un desecamiento, muerte y caída de las hojas. Por ello en las zonas
costeras es preciso el empleo de cortavientos para que el cacao no sufra daños. Los cortavientos suelen estar
formados por distintas especies arbóreas (frutales o madereras) que se disponen alrededor de los árboles de
cacao.

Sombreamiento.

El cacao es un cultivo típicamente umbrófilo. El objetivo del sombreamiento al inicio de la plantación es reducir
la cantidad de radiación que llega al cultivo para reducir la actividad de la planta y proteger al cultivo de los
vientos que la puedan perjudicar. Cuando el cultivo se halla establecido se podrá reducir el porcentaje de
sombreo hasta un 25 o 30 %. La luminosidad deberá estar comprendida más o menos al 50 % durante los
primeros 4 años de vida de las plantas, para que estas alcancen un buen desarrollo y limiten el crecimiento de
las malas hierbas.

Para el sombreo del cultivo se emplean las llamadas especies para sombra, que generalmente son otros
árboles frutales intercalados en el cultivo con marcos de plantación regulares. Las especies más empleadas
son las musáceas (plátano, topochos y cambures) para sombras temporales y de leguminosas como el poró o
bucare (Eritrina sp.) y las guabas (Ingas) para sombras permanentes. En nuevas plantaciones de cacao se
están empezando a emplear otras especies de sombreo que otorgan un mayor beneficio económico como son
especies maderables (laurel, cedro, cenízaro y terminalia) y/o frutales (cítricos, aguacate, zapote, árbol del pan,
palmera datilera, etc.).

EXIGENCIAS EN SUELO

El cacao requiere suelos muy ricos en materia orgánica, profundos, franco arcillosos, con buen drenaje y
topografía regular. El factor limitante del suelo en el desarrollo del cacao es la delgada capa húmica. Esta capa
se degrada muy rápidamente cuando la superficie del suelo queda expuesta al sol, al viento y a la lluvia directa.
Por ello es común el empleo de plantas leguminosas auxiliares que proporcionen la sombra necesaria y sean
una fuente constante de sustancias nitrogenadas para el cultivo.

Las plantaciones están localizadas en suelos que varían desde arcillas pesadas muy erosionadas hasta arenas
volcánicas recién formadas y limos, con pH que oscilan entre 4,0 y 7,0. Se puede decir que el cacao es una
planta que prospera en una amplia diversidad de tipos de suelo

Tabaco

En las regiones tropicales, con climas cálidos y húmedos, es donde mejor se cultiva. Le va bien la temperatura uniforme. En
estos climas, las hojas transpiran poco, y el grosor de la hoja disminuye dando mayor finura a la misma.

No debe haber grandes oscilaciones ni en temperatura ni en luminosidad. Las interrupciones vegetativas por sequía, exceso de
humedad, descensos nocturnos de temperatura, etc, aumentan la absorción del cloro lo que provoca una disminución en la
combustibilidad de la hoja.
La temperatura óptima para el cultivo del tabaco varía entre los 18 y 28 ºC. Durante su fase de crecimiento en semillero,
requieren temperaturas superiores a los 16 ºC, y desde el trasplante hasta la recolección se precisa un período libre de helada
de 90-100 días.

Los climas secos y cálidos producen una hoja más corta y con mayor contenido en nicotina. Un aporte de agua suficiente y una
humedad ambiente elevada producen hojas más grandes y con menor proporción de nicotina (que es la tendencia actual del
mercado).

Esta planta prefiere un poco de sequía a un exceso de agua que sería perniciosa.

También se ha observado que una humedad alta, al coincidir con períodos de luz, produce un aumento en el contenido en
almidón y nicotina de las hojas.

En general se puede decir que el tabaco prefiere tierras francas, tirando a sueltas, profundas, que no se encharquen y que sean
fértiles.

En los suelos arenosos se obtienen tabacos finos y de color claro, y los arcillosos dan productos más bastos. No debe sembrarse
el tabaco en suelos donde haya cloruros, por lo que se debe huir de las tierras salitrosas.

algodo

Exigencias de clima del cultivo de algodón


El algodón es un cultivo típico de las zonas cálidas. La germinación de la semilla se produce
cuando se alcanza una temperatura no inferior a los 14 ºC y el terreno tiene humedad
suficiente.
El rango de temperatura para los procesos metabólicos y bioquímicos del algodón es de 23,5
ºC a 35 ºC, siendo la temperatura óptima de 28 ºC.
Es un cultivo del algodoón es exigente en agua, siendo el mes anterior a la floración, el
periodo más sensible a la sequía.
Exigencias de suelo del cultivo de algodón
Respecto a las exigencias edáficas, el cultivo del algodón requiere suelos profundos y
permeables para que las raíces se desarrollen sin dificultad.
Es bastante tolerante a la salinidad.
Un retraso de la floración y la formación de frutos puede ser debido a la compactación del
suelo, exceso de nitrógeno, temperaturas nocturnas bajas, etc