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La Legítima Defensa Analizada Por Su Definición

La Legítima Defensa es en Derecho Penal, una causa que justifica la acción de


una conducta sancionada penalmente, eximiendo de responsabilidad a su autor
respetando una serie de requisitos ya establecido en nuestro código, y en caso
de no cumplirse todos sus requisitos, permite reducir la pena aplicable. Esta es
una situación que permite eximir, o reducir, la sanción ante la realización de una
conducta generalmente prohibida.

Otra definición más concreta revela que la legítima defensa es contra ataque o
repulsión de una agresión actual, inminente e inmediata con el fin de proteger la
vida o bienes jurídicos propios o de terceros.

Caso

Caí por no llevarme de consejos, reflexiona una muchacha de 16 años que lleva
un año y un mes privado de libertad en el centro femenino de adolescentes en
conflicto con la ley, ubicado en el sector Villa Consuelo, del Distrito Nacional.

Oriunda de un barrio de Moca, fue condenada a cinco años de prisión al ser


acusada de cómplice en un homicidio. Procede de una familia disfuncional, pues
fue criada por su padre en el hogar de sus abuelos paternos, ya que su madre se
separó de su padre y emigró a New York, Estados Unidos, cuando ella tenía
pocos meses de nacida.

Su padre tampoco podía dedicarle mucho tiempo, porque, tal como ella cuenta,
trabajaba todo el día fuera del hogar para poder mantenerla a ella y a sus cuatro
hermanos.
Sus padres y abuelos vivían orientándola para que no se deje influenciar de
amigos que andaban por malos pasos. Yo crecí en la calle, andaba para arriba y
para abajo. Cuando salía de la escuela me iba andar con mis amigos y llegaba
hasta a las ocho de la noche, relata la adolescente, cuyo nombre se omite por ser
menor.

En el nivel primario fue una estudiante meritoria, pero su dedicación cambió en el


bachillerato, donde bajó las calificaciones. Se casó a los 15 años de edad con un
muchacho con el que mantenía un noviazgo desde los 11 años, que la superaba
con tres, y el que precisamente fue acusado de ser el autor material del homicidio
que la llevó a prisión como cómplice.

Mis padres me decían que me quedara en mi casa, que no me casara tan joven”,
recuerda. Y a seguidas medita: Esto me pasó por no llevarme de esos consejos.
Piensa concluir el bachillerato, para lo cual le faltan dos años, para luego
matricularse en la universidad a estudiar medicina. No abunda mucho sobre el
delito del que está acusada, pues dice que todo pasó tan rápido que no se dio
cuenta realmente cómo sucedió.

Pero cuenta que ese día salió con su pareja a la ciudad de Moca a comprar un
carbón, y que mientras ella estaba dentro del negocio, chateando por el teléfono
con su mamá, ocurrió un incidente fuera con su marido, pero que cuando ella
salió solo vio que la víctima estaba ensangrentada. Ahí llegó la policía y los
apresó.

Desoyó las orientaciones

Fue por mi desobediencia. Esa es la razón que da otra adolescente, de 17 años,


que también guarda prisión desde hace un año y siete meses, por homicidio.
Recibió una sanción de tres años de prisión, pues según precisa, fue en legítima
defensa.
Nativa de Santiago, se ha criado solo con su madre, pues su padre vive en
Estados Unidos. Su mamá, ama de casa que ha tenido que ocuparse del cuidado
de ella y de sus otros seis hermanos, con el apoyo económico del esposo. Mis
padres me dieron muchos consejos, y yo no me llevé, reconoce. Está acusada
de dar muerte a su pareja, con el que tenía, cuando ocurrió el hecho, cuatro
meses de casada. Con él duró cinco años de noviazgo.

Apenas tenía 15 años cuando se juntó, con una persona que exhibía conducta
agresiva, porque estaba involucrado en el tráfico y consumo de drogas, lo cual lo
llevaba a maltratarla. “Mi papá nunca me lo aceptó, porque él era más de la calle,
dice. Hace una pausa cuando se le pregunta cómo ocurrió el hecho. Y luego se
limita a expresar que fue en legítima defensa. Lamenta que no dialogaba con su
familia, pues ahora comprende la importancia de la comunicación en el hogar.
Afirma que ha cambiado mucho, que tiene más confianza en su familia y que ha
aprendido a valorar las orientaciones de sus padres.

Pasó ahora al cuarto de bachillerato y aspira estudiar medicina. Otra joven, que
ya cumplió la mayoría de edad, se dejó influenciar por malas coyuntas, aunque
se crió junto con ambos padres, con formación religiosa. Su madre es una
maestra. Tuve una buena educación, pero uno a veces falla, comenta. La tercera
de seis hermanos, procede de la provincia Santo Domingo. Lleva recluida dos
años y 11 meses cumpliendo una sanción de tres años, por homicidio. Concluyó
el bachillerato en el centro este año y quiere estudiar enfermería. La privación de
libertad le ha dado una lección: “Uno resbala, pero puede levantarse, dice.
Expresa que fue la primera vez que incurrió en un delito. Enfatiza que ha
aprendido a conocer más las personas.

Tema 1
Observar si en el momento de que sucede el hecho se han dado las condiciones
que exige la normativa
Como podemos ver en el caso si se dan hechos que exigen la normativa ya que
la persona ha sido violentada y al parecer se establece la norma del artículo 25
del código procesal penal.

Tema 2

¿Por qué se debe tomar en cuenta las condiciones establecidas en el Art. 321 y
326 del CPD?

En estas circunstancias se debe de tomar en cuenta ya que en este caso solo se


ha hecho heridas y golpe y como establece este tipo de caso es excusable si la
parte que agrede ha sido provocada.

Tema 3

Tomar en cuenta si están dadas las condiciones dictadas en los art. 330,
331(Modificados por la Ley No.24-97, del 28 de enero de 1997, G.O.9945) y 355
del CPD.

Como podemos ver en este caso hubo agresión y en el artículo 330 nos habla
sobre la amenaza aunque no hubo agresión sexual.