Está en la página 1de 6

En esta obra el autor hace un estudio y narración sobre el culto, el

derecho y las instituciones de Grecia y Roma. La lectura nos adentra


en el conocimiento de las costumbres de estas culturas en la época
antigua, analizando las relaciones entre las instituciones que eran
básicamente entre la propiedad y las instituciones político-religiosas,
las relaciones entre familias, el alto grado de paternalismo y el papel
nulo de la mujer frente a la sociedad además de la muy poca libertad
de las personas de aquella época donde predominaba la autoridad
sagrada y casi divina del Estado, para quien el ser humano tenía muy
poco valor.

En la obra inicialmente el autor plasma las investigaciones que hace


sobre los orígenes de las instituciones de las sociedades griegas y
romanas más antiguas, cuyo fundamento está en la religión y el culto,
donde cada familia podía tener sus creencias, sus cultos y sus dioses,
siendo el culto el que regía las normas de propiedad y herencia, entre
otras, aunque con el paso del tiempo y las diferentes necesidades, se
fue extendiendo la sociedad hasta llegar a conformar la ciudad, todo
ello girando alrededor de la religión y el culto a los dioses.

Como las leyes eran privilegio de los aristócratas se fue generando


descontento entre la plebe que a la postre provocó la primera
revolución que fue cambiando el fundamento de la sociedad de la
religión para el bien común, por lo que la ciudad se fue extinguiendo
paulatinamente hasta llegar a su extinción con la aparición del
cristianismo.

Adentrándonos en las entrañas de la obra, el autor señala que los


griegos creían que después de esta vida existía otra ubicada debajo
de la tierra, donde el cuerpo y el alma seguían unidas, por lo que
enterraban a sus muertos con pertenencias para suplir allí sus
necesidades. Además creían que las personas muertas se convertían
en Dioses y por eso debían ofrecerles sacrificios y cuidados a esa
morada o tumba para evitar que esa alma se convirtiera en sombra
errante y atormentara a los vivos.

Esta cultura, griegos y romanos, tenían en sus hogares altares para


rendir culto a sus muertos en los que siempre permanecía fuego
encendido, pues el fuego tenia para ellos un significado espiritual y le
asignaban poderes divinos, por lo que le pedían favores y le rendían
culto al principio y final de cada comida.

Igualmente la costumbre era rendir culto a los antepasados, que como


ya dijimos eran convertidos en dioses después de su muerte, y era
prohibido que extranjeros tocaran las tumbas. Las creencias iban
pasando de generación en generación pero solo de varón en varón,
porque se creía que el padre darle la vida al hijo le transmitía todos los
derechos, y las mujeres solo podían estar en los cultos si estaban
acompañadas de sus maridos o padres.

El matrimonio en Grecia y Roma era muy similar de tal manera que la


mujer debía separarse de su hogar paterno y era conducida al hogar
del esposo y allí ante el fuego hacían sacrificios y hacían oraciones y
compartían una torta, quedando los dos bajo protección de los mismos
dioses del marido. Lo primordial del matrimonio era engendrar hijos
varones, para poder continuar la descendencia y el culto, razón por la
cual ls mujeres no tenían ninguna importancia y tampoco era
recomendable el celibato en los hombres porque al no tener
descendiente varón quedaría privado de todo culto después de su
muerte condenándose él mismo y a sus antepasados.
Entonces se permitía la adopción con el fin de garantizar perpetuar el
culto doméstico, así quien adoptaba aun hijo lo iniciaba en su culto y
religión doméstica, por lo que el adoptado se emancipaba renunciando
al culto de su familia original.
Respecto de la propiedad se decía que la idea de propiedad era
implícita a la religión y primaba como propiedad los ganados, pero se
exigía tener propiedad de tierra para garantizar instalar en ella el lugar
destinado a las tumbas de los antepasados el cual debía ser perpetuo
para cada familia. Así, en el caso de las sucesiones la herencia se
daba de varón a varón con miras a heredar el derecho a continuar
dirigiendo el culto, al igual que las deudas y beneficencias que tuviera
el padre. Si el padre no tenía hijos varones se buscaba al heredero
varón entre los parientes más cercanos.

En la antigüedad el derecho no es obra de un legislador sino que la


autoridad encuentra su origen en la familia y el derecho privado tenía
su origen en la religión que imponía al padre toda la autoridad sobre la
mujer y los hijos y era el propietario de todos los bienes y a él nada se
le oponía y ninguno de los miembros de la familia podía ser propietario
de nada, el padre podía vender a sus hijos y era el responsable de los
delitos que la familia cometiera, pero la mujer tenía alguna importancia
en lo relacionado con la moral y el cuidado del esposo y los hijos, y el
adulterio era visto como un acto terrible que avergonzaba a las
familias.

Las Gens en Roma y Grecia comprendida por varias familias que por
lo general eran agnadas, otros podían ser adoptados para efectos de
heredar, pero como requisito era que fueran ingenuos, es decir que
nunca hubieran sido esclavos. También podían hacer parte de los
gens algunas personas que no eran de las familias, pero que se
recibían dentro de los gens, llamados clientes que por lo general eran
personas que habían sido esclavos pero que habían obtenido su
libertad o personas que por sus deudas se ponían bajo la autoridad del
pater familias.

Otros grupos se denominaron Curias, que operaban en Roma, y


Fratrias en Grecia; las fratrias eran asociaciones que se formaban con
el fin de rendir cultos a un Dios superior diferente al de cada tribu.
Cada fratria estaba conformada por varios clanes de una tribu.

Luego vino la formación de la ciudad conformada por varias tribus


organizadas con la condición de respetarse el culto. La ciudad era una
asociación religiosa y política de las familias y las tribus, cada uno con
sus dioses y cultos.

La ley en Roma y Grecia fue en principio parte de la religión y los


hombres obedecían por la fe en la religión. Los llamados ciudadanos
de Roma era el que tenían derechos civiles y políticos, participaban
del culto y ceremonias religiosas, derechos que no tenían los
extranjeros, de quienes se decía quedaban desprotegidos de los
dioses, porque no podían rendirles culto.
El sentido de patria era muy importante entre los antiguos y significaba
“tierra de los padres” por lo que el destierro era un castigo muy severo,
pues conllevaba la interdicción (prohibición) del culto, del fuego y del
agua, y entre cada ciudad había abismales diferencias y distancias y
formaban sociedades completamente distintas y tenían cultos y dioses
completamente diferentes. Por eso cuando tenían guerras esa guerra
era prácticamente religiosa ya que no solo peleaban los hombres y las
mujeres y niños sino que también lo hacían los dioses

En la época antigua no existían libertades individuales ya que el


Estado basado en la religión, era quien todo lo controlaba y nada se
hacía sin que el Estado lo ordenara, dándose las desigualdades y
luchas y luego surge la fuerza de los plebeyos, que eran grupos que
estaban por debajo incluso de los clientes, y eran muy numerosos
pero carecían de todos los derechos.
Luego los reyes querían ostentar solos el poder absoluto y los padres
se oponían, entablándose una lucha en todas las ciudades entre la
aristocracia y los reyes ganando los aristócratas, relegando a la
realeza a simples sacerdotes, lo cual se extendió en Esparta, Atenas y
Roma, originándose una revolución política que introdujo cambios en
la familia y transformación en la sociedad, alterando la religión
primitiva surgiendo nuevas ideas más basadas en la naturaleza
humana y las virtudes cívicas y los deberes del Estado.

La ciudad antigua empezó a debilitarse en sus instituciones y se inició


la dominación romana destruyendo el régimen de la ciudad y se perdió
la noción de derecho y su régimen de gobierno y la noción de religión.

Con la llegada y victoria del cristianismo se marca el fin de la ciudad


antigua y se acaba la transformación social por el desaparecimiento de
la antigua religión, dando paso a la adoración de un solo Dios supremo
y todopoderoso, que era de todos y que no tenía pueblo escogido y
que no hacía distinción de razas, familias ni de Estados, separando lo
religioso del gobierno, porque si ese dios no era terrenal no debía
mezclarse con las cosas de la tierra y se cambiaron las normas
antiguas dando más igualdad a la mujer frente al hombre,
cambiándose la constitución de la familia y se cambió la forma del
gobierno de los hombres.