Una de las cuestiones clave para la UE en la negociación de acuerdos
comerciales con otros países es lograr que se mantengan los estándares que se aplican en territorio comunitario, por ejemplo, en relación a la calidad de los alimentos. Para el Parlamento Europeo respetar esos estándares de calidad es un factor imprescindible, por lo que cualquier intento de reducirlos podría ser una razón para vetar los acuerdos.
2. Cláusulas
Los negociadores de la Unión Europea incluyen a menudo cláusulas
sobre derechos humanos y laborales protección, del medio ambiente, desarrollo sostenible o comercio justo y ético, entre otras en los pactos para ayudar a mejorar la situación del país con el que están negociando.
3. Las ventajas para las empresas
Derivan de la eficiencia que aporta la eliminación de gravámenes y otras
barreras muy heterogéneas (requisitos específicos, dobles certificaciones, licencias de importación y normas de origen de los productos, entre otros).
Estas son algunas ventajas para las empresas:
Menores costes al no haber costes de cambio ni trabas al
comercio. Es la principal ventaja: no existen aranceles. Antes de la UE para vender un producto español en Italia, por ejemplo, había que pagar un arancel que encarecía el precio final de venta, lo que restaba competitividad a las exportaciones. Mayor especialización. La integración económica trae consigo la especialización de los distintos países en las actividades en las que son más productivas. En el caso de España, por ejemplo, tras la adhesión a la UE se han especializado más aún en sectores como el turismo o la producción de coches. Mejores precios y mayor calidad al haber más competencia. Al no existir aranceles, es más fácil y barato comprar productos de otros países de la UE. Por ejemplo, hoy día es mucho más barato que hace unos años comprar tecnología comunitaria. Menor incertidumbre gracias a una moneda fuerte como el euro. El poder del euro como moneda única es incuestionable. Al funcionar como la moneda común de varios países, las tensiones de un solo país no son suficientes para desestabilizarla en un entorno internacional frente a otras monedas, como el dólar o el yen.
4. Las ventajas para los consumidores
Son los producidos por la reducción de costes que suponen los
acuerdos y que les permiten adquirir una muy amplia variedad de productos y servicios a precios ajustados.
5. Ventajas para los trabajadores
La apertura comercial implica la creación de empleo, no sólo en los
mercados de origen sino también en los de destino. Solo a modo de ejemplo, más de 30 millones de puestos de trabajo en Europa, casi uno de cada siete, dependen directamente de las exportaciones hacia terceros mercados.
La libre circulación de personas y trabajadores se traduce en mayores
posibilidades de formación y trabajo para los trabajadores de la UE. Antes de la UE, trabajar en un país europeo conllevaba unos trámites tediosos y complicados que dificultaban el éxodo de trabajadores. Sin embargo, hoy en día para trabajar o estudiar en otro país de la UE no son necesarios los permisos de trabajo y residencia que, sin embargo y en general, si son exigibles a otros ciudadanos de fuera de la Unión Europea.
DESVENTAJA
El inconveniente de estos tratados para una pequeña economía es que
implican más concesiones que beneficios a largo plazo, mientras que para una economía mayor no hay tantas concesiones respecto a las barreras comerciales.
Costes derivados de licencias y otras regulaciones
Una de las desventajas del comercio internacional más notables es su costo. Resultará imprescindible que haya definido su plan de marketing internacional correctamente y tenga estudiados los diversos impuestos derivados de su actividad comercial en el país en cuestión. Es preciso que incluya también otras posibles regulaciones específicas del país, puesto que pueden existir variaciones significativas con respecto al país de origen de su actividad económica.