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Historia de la enfermería.

Evolución histórica del cuidado


enfermero
La evolución del cuidado enfermero está estrechamente ligada a la consideración del concepto de salud-enfermedad que ha
caracterizado a cada momento histórico. Por este motivo, los contenidos de este texto tratan de resaltar los hechos que han
determinado los distintos estilos de cuidar desde el inicio de la civilización hasta nuestros días. Para ello se han tomado como
referente las cuatro etapas descritas por Collière en su libro Promover la vida, de la práctica de las mujeres cuidadoras a los
cuidados de enfermería (Collière, 1993). Estas cuatro etapas, doméstica, vocacional, técnica y profesional, no tienen límites
temporales definidos, pero sí se corresponden con distintos períodos de la evolución sociocultural en el mundo occidental y con
cuatro concepciones distintas del cuidado.

La primera de estas etapas, denominada «etapa doméstica del cuidado» por ser la mujer en cada hogar la encargada del
mantenimiento de la vida frente a las condiciones adversas del medio, se desarrolla en el período histórico que comprende desde las
primeras civilizaciones a la caída del Imperio Romano. La «etapa vocacional del cuidado», segunda etapa de la evolución del
cuidado enfermero, se encuadra en la historia desde el origen del pensamiento cristiano, momento en que el concepto de salud-
enfermedad adquiere un valor religioso, hasta el final de la Edad Moderna. La tercera etapa, «etapa técnica del cuidado», que se
desarrolla a lo largo del siglo XIX y gran parte del XX, surge como resultado del tipo de atención a la salud predominante en la
época, centrada en la lucha contra la enfermedad, en la que el saber médico se enfoca a la persona como enfermo y las personas
encargadas de prestar cuidados adquieren un papel de auxiliar del médico. Finalmente, la «etapa profesional del cuidado», en la que
la enfermería se consolida como disciplina y como profesión con una responsabilidad definida en el cuidado de la salud de la
población, es la cuarta etapa en la evolución del cuidado enfermero y desde un punto de vista cronológico comprende las últimas
décadas del siglo xx hasta nuestros días.

Etapa doméstica del cuidado Etapa vocacional del cuidado Etapa Técnica Etapa Técnica Etapa profesional

Prehistoria Civilizaciones antiguas Edad media Edad moderna


Edad contemporánea

Figura 1. Evolución histórica del cuidado enfermero.


LA ENFERMERIA

HISTORIA DE LA ENFERMERÍA

El concepto de cuidar no se ha detenido, sino que ha ido variando a medida que el contexto
sociocultural, donde estos cuidados estaban inmersos, iba variando igualmente. El cuidar es
una actividad, profesionalizada desde hace algún tiempo y se enmarca en la historia universal
como una profesión humanística.

En las distintas etapas de la sociedad, la consideración de salud y enfermedad es diferente,


determinado por valores, creencias, cultura, economía y otros factores sociales que se
presentan en un período determinado.

ETAPAS HISTÓRICAS DEL CUIDADO

1. Etapa Doméstica
2. Etapa Vocacional
3. Etapa Técnica
4. Etapa Profesional

ETAPA DOMÉSTICA

Se denomina etapa doméstica, por ser la mujer en los hogares la encargada de los cuidados
en sus hogares. Frente a las condiciones adversas del medio, el principal objetico de la
atención de la mujer cuidadora es el mantenimiento de la vida.
La mujer utiliza elementos del medio, como el agua para la higiene, las pieles para el abrigo,
las plantas y el aceite para la alimentación y las manos como forma maternal para transmitir
bienestar y así con estos elementos asegurar la vida, su promoción y su continuidad.

En esta etapa es constante el interpretar la salud-enfermedad como intervención


sobrenatural, considerándolos como premio y castigo respectivamente ante las conductas
humanas sociales. Según esta consideración se usa métodos que entremezclan los saberes
naturales con ritos espirituales para tratar la enfermedad. Esas prácticas curativas eran
llevadas a cabo por curanderos, chamanes, sacerdotes-magos y otros. Sin embargo no se
tiene claridad de quien practicaba directamente los cuidados.

TIEMPOS REMOTOS

En África, Amazonas, Australia y América Central, se asentaron los principales pueblos


primitivos. Los colonizadores intentaron conocerlos al darse cuenta de que podían aprender
de ellos conceptos sobre enfermedad, medicina y farmacología. Una serie de plantas (coca,
curare, rauwolfia y otras) fueron traídas a occidente para usarlas como fármacos,
aprendiendo su utilización de estos pueblos.

Cuidados de la salud

En la mujer y el sanador recayeron el cuidado de la salud y el mantenimiento de la vida,


durante la prehistoria.

La mujer cuidadora desempeñaba en cada familia las prácticas para mantener la vida, a
través de los elementos naturales y llevaba todos los cuidados que favorecen el bienestar.

En esta época para le hombre, el mundo conocido se refería a lo que podía observar y a lo que
entendía por que sucedía, como las heridas por animales, pero lo desconocido, a lo que no
pudo darle explicación, como lo que ocurría al enfermar lo relaciono con lo sobrenatural. Así
la incorporación de creencias en espíritus influyo mucho en el cuidado de la salud; esos
cuidados estaban a cargo del sanador, quien era alguien que se diferenciaba de los demás y
esa diferencia era concedida por alguna divinidad; una diferencia se podía ser una tara física,
joroba, tuerto, epilepsia.

Como la enfermedad era considerado un castigo, esta se clasificaba según el delito cometido.
El diagnóstico se basabaen la falta cometida y el pronóstico dependía de la gravedad de la
misma. Estos dos procesos se llevaban a cabo a través de la anamnesis, la observación y la
adivinación.

Métodos empíricos

1. Farmacopea: Usaron recursos de tres reinos, el vegetal, animal y mineral.


2. Cirugía: Reducían fracturas y luxaciones, abrían abscesos, entablillaban, cerraban
heridas, y hacían trepanaciones, esta ultima quizás con la intención de que por allí
saliera el espíritu maligno o el alma.
3. Fisioterapia: Utilizaban calor, masajes y lavados para purificar el cuerpo.
4. La magia: Todo lo anterior debía estar acompañado de un rito, siendo esto lo más
importante.

BABILONIA

Consideración salud y enfermedad

Se creía que la humanidad vivía en estado de salud y felicidad en un paraíso, en donde había
ocho frutos y entre estos uno era prohibido, la cassia, que no podía ser comido. Si no se
respetaba eso, la persona era castigada con una enfermedad de nombre shertu.
El enfermo, quien era el que sufría la enfermedad, también era aislado socialmente al ser un
individuo en pecado. Si después de ser tratado, no sanaba, el enfermo debía resignarse y no
volver a la sociedad.

Se describieron varios síntomas, los cuales los agruparon en torno a tres cavidades del
cuerpo:

Cabeza: Fragilidad, picor y mal olor del cabello (sarna) – dolores de cabeza y oídos –
inflamación, lagrimeo y sequedad de los ojos – hemorragias nasales – dolores dentales.

Tórax: Tos – esputo – opresión y dolor del tórax – disnea (tuberculosis)

Abdomen: Fuego en el estómago – diarrea – cólicos – ictericia – hemorroides y prolapso


rectal.

Cuidados de la salud

Los cuidadores: A cargo de los sacerdotes y escribas estaba la lucha contrala enfermedad,
ellos recibían el conocimiento a través de la palabra y se servían de las tablillas como
consulta o recordatorio.

Como clase inferior a los anteriores, estaban los cirujanos, que actuaban como sanadores,
mediante técnicas cirujanas.

El código Hammurabi

Primera reglamentación jurídica (1783 a C), elaborado por Hammurabi, sexto rey de
Babilonia, considerado como el mas grande rey y gobernador. Este código regulaba aspectos
para circunstancias de robos, contratos comerciales, préstamos, rentas y controlaba las
prácticas médicas y quirúrgicas.
Esta es la primera reglamentación que se conoce para el ejercicio profesional.

Diagnóstico de la enfermedad

Este se efectuaba a través del conocimiento del pecado cometido, así como en los pueblos
primitivos. El pronóstico dependía de la gravedad de la falta. A ambos, se llegaba a través del
interrogatorio y la adivinación.

Tratamiento

Si la enfermedad pronosticada se consideraba mortal, no se intervenía, porque suponía actuar


en contra de los designios de los dioses; pero si la enfermedad era considerada leve, se
intervenía con oraciones y sacrificios de animales, especialmente el cordero.
Remedios empíricos

Como en los pueblos primitivos, ellos también utilizaron conocimientos basados en fármacos,
empleando los reinos animal, mineral y vegetal; la cirugía y la fisioterapia.

PUEBLO HEBREO

Consideraciones de salud y enfermedad

La enfermedad sobrevenía como un castigo por un estado de impureza del espíritu. La


creencia de los hebreos de que todo el poder sobre la vida y la muerte estaba en manos de
Jehová, hizo que Dios se convirtiera en la fuente de salud y que ésta se podía conservar
manteniéndose puros ante el señor.

Cuidados de la salud

La religión y la medicina estaban combinadas y la responsabilidad de la salud pública recaía


en los sacerdotes médicos, ellos eran considerados de manera especial, se recomendaba al
pueblo que los honrara, pues eran intermediarios para que Dios los curara.

Se fomentaron los deberes de hospitalidad hacia los extraños y el consuelo a las viudas,
huérfanos, ancianos y pobres. El conjunto de hebreos lograron avances en la práctica de la
higiene, el saneamiento y la prevención sistemática y organizada de la enfermedad.

La higiene en la antigua Palestina

Los sacerdotes-médicos eran los sancionadores en


materia de salud e higiene. Los judíos, fueron pioneros del concepto de contagio y tenían
normas de aislamiento por la lepra.

La ley Mosaica
Ley instaurada por Moisés, que recoge normas estrictas de higiene personal, desecho de
excrementos y selección de alimentos.

Instituciones para el cuidado

Se instituyeron casas para forasteros, llamadas xenodochias, que después se ampliaron para
incluir el cuidado de los enfermos.

EGIPTO

Consideraciones de salud y enfermedad

Se creía que la salud y la enfermedad eran designios de los dioses, dando un carácter
sobrenatural a estos dos aspectos. Egipto se caracteriza por la gran variedad de creencias
mitológicas.

Cuidados de la salud

Había dos grupos que se ocupaban al tiempo de los enfermos, unos eran los sacerdotes y los
otros eran los médicos técnicos. Los médicos alcanzaron un alto nivel de especialización y
cada uno trataba un único trastorno, por eso Egipto rebosó de médicos técnicos

La higiene egipcia

Al parecer existió un cuerpo de inspectores sanitarios oficiales de la salud. Reconocieron la


importancia de un sistema de desagüe adecuado, de un buen suministro de agua y de la
inspección de mataderos. Promulgaron reglas estrictas para regular cuestiones tales como la
limpieza, la comida, la bebida, el ejercicio, y las relaciones sexuales.

Los egipcios se destacan por los embalsamientos, en esta práctica, existían profesionales
especializados en diferentes partes del cuerpo, a eso se debe el gran conocimiento de los
egipcios del cuerpo humano y la habilidad para los vendajes, ya que practicaban en los
cadáveres la técnica de momificar. Llegaron a utilizar mil metros de tela para una solo momia.

Los cuidadores

Es probable que los cuidados fueran la principal responsabilidad de la madre o las hijas
mayores en la casa. Además los médicos del Antiguo Egipto, no practicaban la obstetricia,
campo que se dejaba en manos de las parteras.

Métodos para tratar la enfermedad

Diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico llego aun grado elevado. El médico egipcio no sólo valoraba la importancia del
pulso, sino que conocía además de la palpación, la inspección y probablemente la
auscultación.

Tratamiento

Utilizaban remedios como, la cerveza, la miel, la levadura, los higos, los ajos y las telarañas
para curar abscesos. A los moribundos les daban cerveza o estupefacientes para evitar el
sufrimiento. Estas sustancias eran preparadas en forma de polvo, cocciones, cataplasmas y
emplastos por el farmacéutico.
Los egipcios eran expertos en intervenciones y vendajes, utilizaban fundamentalmente los
cuchillos. Los tipos de operaciones que practicaban habitualmente eran: Extirpación de
tumores de cuello – reducción de luxaciones – aplicación de emplastos para desaparecer
arrugas en la frente – entablillamiento – cauterización de vasos, con instrumentos al rojo vivo
para contener la hemorragia – coberturas de caries con oro.
Donde realmente se distinguieron en el aspecto quirúrgico, fue en las intervenciones de
cráneo.

Instituciones de cuidado

Existieran o no hospitales, los templos ofrecían algún tipo de alojamiento para los enfermos.
En dichos templos, frecuentados por personas que buscaban recobrar la salud, los sacerdotes
médicos ejercían la práctica médica.

INDIA

Consideraciones sobre la salud y la enfermedad


En el pueblo hindú, el concepto de salud – enfermedad estuvo influenciado por los dos
sistemas filosóficos imperantes: el brahmanismo y el budismo. Pero a pesar de las influencias
religiosas en relación con el enfermar, sabían que la transmisión de enfermedades específicas
era producida por los mosquitos (malaria).
Los médicos hindúes se adelantaron de los griegos en lo referente a la teoría humoral,
destacando la idea de que la enfermedad podía estar causada por la impureza de líquidos o
humores corporales.

Cuidados de la salud

Los cuidadores
La base para la curación eran los médicos, el paciente, los fármacos y el ayudante del médico.
Se afirmaba que sin el médico los demás no tenían ningún valor.
Los cuidadores eran hombres jóvenes y las cualidades que debían tener eran:

1. Conocimiento de como deben prepararse o combinarse los medicamentos para su


administración
2. Astucia
3. Dedicación al paciente
4. Pureza, tanto de mente como de cuerpo

En situaciones excepcionales, las ancianas podían brindar cuidados, siempre y cuando


cumpliera con éstas exigencias: Altos principios – habilidad – capacidad de inspirar confianza.

Métodos para tratar la enfermedad

La cirugía estaba más perfeccionada, hacían intervenciones como la amigdalectomía,


desconocida en las civilizaciones griega y romana. Los cirujanos amputaban, extirpaban
tumores, reparaban hernias y labios leporinos, eliminaban cálculos de vejiga, operaban
cataratas y realizaban partos mediante cesárea.

Los cirujanos drogaban a los enfermos con belladona, beleño, cannabis índico y usaban la
sinapsis como intento de anestesia.
Conocieron muchas enfermedades, cuyos cuadros clínicos son exactos a la cólera, la lepra y la
diabetes, esta de calificativo mellitus (como la miel). Practicaban vacunación en la parte
superior del brazo.

Terapéutica:

1. Utilización de los reinos animal, vegetal y mineral, preferiblemente el vegetal.


2. Para la sífilis usaban mercurio y para curación de la lepra, usaban el aceite de
chalmugra.

Instituciones para el cuidado

En el reinado de Asoka (269-237 a. C), se construyeron los primeros hospitales de la historia.


Posiblemente los cuidadores aparecieron por la necesidad de que se cuidaran enfermos
ingresados. Se cree que existieron edificaciones para el parto, farmacia y salas de operación.

CHINA

Consideraciones de salud y enfermedad

La salud se consideraba como el resultado de un estado de armonía del espíritu con uno
mismo y con el universo. La naturaleza estaba regida por el Yin y el Yang. El yin oscuro,
negativo y femenino y el Yang, claro, positivo y masculino. El desequilibrio de estos genera la
enfermedad.

Cuidados de la salud
Los cuidadores

No hay referencias concretas de los cuidadores debido a la posición inferior de la mujer, por
la doctrina Confucio y a al miedo que se producía al tratar a un enfermo, por ser poseído.
Figuraba la responsabilidad de cuidar de los miembros de la familia en el hogar. Se
identificaron salas de curación, junto a templos con el fin de orar y recuperar la salud.

Métodos para tratar la enfermedad

Se realizaron estudios sobre los sistemas circulatorio y digestivo. Explicaron funciones


fisiológicas, basándose en el sistema delos humores. Le dieron gran importancia al examen
del pulso como técnica de diagnóstico, la cirugía estaba limitada al tratamiento de heridas.
Practicaban tratamientos basados en masajes, baños, ejercicio físico y aplicación de yesos.
En cuanto a la farmacopea, apreciaban doscientos clases de polvos, emplearon el ma huang,
del que se obtiene la efedrina para tratar el asma.

NUEVO MUNDO

Con este nombre los historiadores denominan al continente americano.

Consideraciones sobre salud y enfermedad

Creían que la enfermedad era desencadenada por el enfado de dioses. El dios sol, era
reconocido y adorado por muchos pueblos. La salud era cuestión de equilibrio entre el
hombre, la naturaleza y lo sobrenatural.

Cuidados de la salud
Los indios americanos hicieron notables aportes a la medicina moderna. Se combinaba la
religión, magia, medicina, cuidados y farmacia. Lo anterior estaba a cargo de un individuo
conocido como curandero y después sacerdote, que intentaba sanar enfermedades tanto de la
mente como del cuerpo.

La mujer gozaba una posición en la sociedad alta, tenía autoridad total sobre el hogar,
cuidado de los niños, asistencia a partos y participación en el cuidado de los enfermos y los
ancianos.

Métodos para tratar la enfermedad

Combinaban rituales de tipo religioso con tratamientos a base de hierbas y métodos


quirúrgicos como extracción de piezas dentales, trepanaciones, vendajes, suturas y
amputaciones.

Hacían rituales para transferir la enfermedad a un animal. Recurrieron a prevención de


enfermedades mediante ingestión de hierbas, baños. Usaban amuletos y fetiches para
protección.
Etapas del cuidado en enfermería

1. ETAPA DOMESTICA Cuidados centrados en el mantenimiento de la vida, basados en la promoción de la higiene y la


adecuada alimentación y vestido. Papel de la mujer: Cuidado en el hogar

COMPONENTE COGNITIVO: Se adquiere por medio de los conocimientos, creencias y opiniones de las mujeres encargadas
del cuidado, quienes aprenden con las conductas del individuo

COMPONENTE AFECTIVO: Considerado como “natural”, no adquiere las dimensiones afectivas y conductuales esperadas.
La hegemonía del sexo masculino es muy poderosa, y se da pérdida del reconocimiento del trabajo.

COMPONENTE CONDUCTUAL: Mujeres con el poder del conocimiento, que tiene las condiciones de influir en su momento
histórico, pero que no lo hace debido a la sobrevaloración masculina, la falta de reconocimiento y consideración.

2. ETAPA VOCACIONAL Actividades de cuidar = salud y enfermedad, designios de Dios. Aparece la figura de la cuidadora
conocida como la mujer consagrada No existe la valoración económica, el trabajo es recompensado con la salvación del alma
+COMPONENTE COGNITIVO: Sublimado a dogmas de fé y género. La religión representa formas de la violencia contra las
mujeres poseedoras del conocimiento.

COMPONENTE AFECTIVO: Se ve afectado por un manejo de las creencias y una dictadura del pensamiento, los juicios de
valor se limitan al poder religioso.

COMPONENTE CONDUCTUAL: No existen sentimientos de valía personal, lo que prevalece es el discurso de la humildad
como una forma más de represión.
3. ETAPA TECNICA La enfermera cambia de la hegemonía del sexo a la de lo religioso, y de ésta al poder del hombre-médico,
lo que impacta en su desarrollo profesional. Enfermera= Auxiliar del medico

COMPONENTE COGNITIVO: Se frustra el desarrollo personal y la creatividad, se frenan el autocrecimiento y la


autorrealización, y también la iniciativa y la capacidad de pensar.

COMPONENTE AFECTIVO: Se eliminan los deseos y emociones, se manipulan los valores personales y el acto de servir se
transforma en servilismo

. COMPONENTE CONDUCTUAL: La sumisión de la enfermera, hace que renuncie a toda forma de expresión y defensa a lo
que diga el medico

4. ETAPA PROFESIONAL Por aportes de Florence Nightingale, la enfermería empieza su profesionalización. Actualmente, las
enfermeras tienen la capacidad de ejercer acciones propias, mostrar su insatisfacción, tener participación y formación laboral,
todo logrado por su capacidad profesional

COMPONENTE COGNITIVO Conocimiento: Preparación profesional para sobresalir en el ámbito laboral Autoimagen Ha hecho
parte del “paternalismo medico” se identifica con la tradición, teme destacar y el miedo le impide futuras posibilidades de trabajo
Identidad: Construcción sociocultural y en su desarrollo del rol social de su profesión Autoconcepto Decisión de tomar esta carrera
que no es para todos

COMPONENTE AFECTIVO Autovaloración: Reconocer sus estados de animo y proyectar su valor social real Autoevaluación:
Insatisfacción laboral por sus remuneraciones y ascensos, aunque poseen satisfacción personal con su profesión

COMPONENTE CONDUCTUAL Autonomía: Falta de poder tomar decisiones por si misma, de acuerdo a el cuidado de los
pacientes Actitud profesional: Caracterizada con una mayor actitud en el campo laboral profesional
VENEZUELA, SU ENFERMERÍA, SU HISTORIA

El origen de la enfermería es el de la misma humanidad. Desde siempre ha existido la enfermedad y desde que el mundo es mundo, ha
habido personas encargadas de cuidar a los enfermos. A lo largo del tiempo y en todos los lugares, la aportación de la enfermería a la
sociedad se centra en los cuidados de la salud.

La enfermería abarca los cuidados, autónomos y en colaboración, que se prestan a las personas de todas las edades, familias, grupos y
comunidades en todos los contextos, e incluye la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y los cuidados de los
enfermos, discapacitados y personas moribundas. Históricamente, las funciones esenciales de la enfermería son la defensa de los
enfermos, el fomento de un entorno seguro, la investigación, la participación en la política de salud en la gestión de los cuidados y los
sistemas de salud, así como la formación.

Órdenes religiosas
La enfermería moderna comenzó a mediados del siglo XIX. Uno de los primeros programas oficiales de formación para las enfermeras
comenzó en 1836 en Alemania a cargo del pastor protestante Theodor Fliedner. Por aquel tiempo, otras órdenes religiosas fueron
ofreciendo también formación de enfermería de manera reglada en Europa, pero la escuela de Fliedner es digna de mención por
haberse formado en ella la reformadora de la enfermería británica Florence Nightingale. Su experiencia le brindó el ímpetu para
organizar la enfermería en los campos de batalla de la Guerra de Crimen, y, más tarde, establecer el programa de formación de
enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres. La llegada de las escuelas de enfermería de Nightingale y los heroicos esfuerzos y
reputación de esta mujer, transformaron la concepción de la enfermería en Europa y establecieron las bases de su carácter moderno
como profesión formalmente reconocida.

Una sola palabra “Cuidar”, puede definir hoy día a la enfermería, sencillo término pero lleno de significado. Cuidar es una ciencia
social y humana que necesita preparación, conocimientos, investigación y sobre todo, experiencia de trabajo con los enfermos. Cuidar
es poner laboriosidad, diligencia, atención, disponibilidad y por supuesto, comunicación.
Inicio y desarrollo de la Enfermería venezolana.
La enfermería tiene un gran destino que no podrá cumplirse hasta que todos los que hacemos vida en ella “tú y todos nosotros”
cambiemos lo que somos. Para hacerlo posible debemos modificar la forma en que pensamos, la forma en que sentimos y la forma en
que actuamos.

Desde la antigüedad, uno de los efectos generados como consecuencia de las terribles pandemias extendidas por todo el mundo
producto del fenómeno colonizador, ha sido la necesidad de una demanda de cuidados que, por fortuna, han venido evolucionando a lo
largo de la historia. Comenzó como un período empírico de los cuidados iniciado con los cuidados propios de los pueblos indígenas,
pasando por una atención a los enfermos en el hogar, acompañado de sentimientos cristianos, vocación, afecto, observación,
conocimiento y habilidades, hasta un período científico y técnico que permitió la creación de los primeros programas de formación de
enfermeras y el surgimiento de una educación formal y sistemática hasta la actualidad.

El desarrollo histórico de la enfermería en Venezuela ha pasado por las etapas clásicas de la evolución universal. En la antigüedad se
caracterizó por el culto de la salud, las supersticiones, las creencias sobre la enfermedad y la muerte, así como el uso de plantas
medicinales, pasando por un proceso de sociogénesis o causación social del proceso salud – enfermedad íntimamente ligado a los
pasos histórico – sociales, políticos y económicos propios de la nación y del sistema sanitario, coyunturas éstas que representaron hitos
históricos con repercusión y eco en el devenir social y, por ende, en el desarrollo de la enfermería.

A finales del siglo XIX, la enfermería en Venezuela estaba en manos de las religiosas que atendían en centros de salud. En los años
treinta era evidente que requería un nuevo modelo para formar enfermeras profesionales que elevaran los estándares de la profesión.
Sin embargo, el precario nivel educativo con que llegaban las aspirantes y las exigencias de los servicios hospitalarios, que buscaban
una manera económica de llenar sus demandas con personal adiestrado pero sin mejoras educativas, impidió que se cumpliera tal
aspiración. La enfermería se centró en la dimensión técnica y en la subordinación médica, aunados a la resistencia de la medicina
curativa de la época que impidió una visión integral de la salud.

Los estudios de enfermería se iniciaron entre 1837 y 1900 con la formación de enfermeras obstétricas, y luego, de forma discontinua
hasta 1937. En 1940 nace formalmente la Escuela Nacional de Enfermeras (ENE), y entre los años 1944 y 1959, por decretos
presidenciales publicados en gacetas, se establecen reglamentos y parámetros a seguir por las distintas escuelas de enfermería en
Venezuela. Pero es sólo a mediados del año 1959 cuando se modifica el currículo relacionado con la formación de enfermeras en base
a dos pensa de estudios otorgándose el título de Enfermera Profesional.

Período precolombino
El concepto de cuidado y ayuda a los demás está presente desde el inicio de las civilizaciones, lo que se ha dado en llamar actualmente
“cuidados de enfermería” ha estado presente de manera intrínseca en los cuidados de la vida del hombre en su esencia, en su mundo,
en fin, en su vida cotidiana.

En la época precolombina venezolana, nuestros pueblos indígenas combinaban diversas formas de cuidar. Esta primera etapa, llamada
por algunos autores de la historia de la enfermería universal etapa doméstica de los cuidados, se caracterizó por la división de roles, en
la cual, la mujer encargada de algunos cuidados de la vida cumplía un papel importante en cada hogar, de la misma manera que lo hizo
el hombre indígena llamado de diferentes formas, como sostiene Sánchez (2005): “…pinches, voz chaima y tamanaca con formas
afines en otras lenguas caribes; entre los caquetíos, boratios; entre los curamanagotos, guisidatus; entre los guajieros, antishi; y entre
los banivas, kamajáiminares”.

Es así como la mayor preocupación del indígena primitivo fue combatir las agresiones externas y las enfermedades, así como cuidar
sus necesidades y su entorno para sobrevivir. De su relación con la naturaleza, nuestros indígenas no solamente observaron su
ecosistema, los elementos naturales y animales salvajes, que les proporcionaron alimentos, abrigo y medios para la elaboración de
objetos y herramientas, sino también el uso de plantas, raíces y hojas con propiedades terapéuticas que les permitieron sobrevivir en un
ambiente primitivo y hostil. Es necesario señalar que las diferencias biológicas determinaron la participación y el reparto n el seno de
las diversas comunidades indígenas asignando a la mujer las actividades de protección, promoción y mantenimiento de la vida frente a
las condiciones adversas del medio y utilizando para ello elementos naturales como el agua, las pieles, las plantas y los aceites. Los
cuidados básicos fueron dirigidos a la alimentación, la asistencia durante la gestación, el parto, la crianza y el cuidado de los niños,
ancianos y enfermos.

Esta época se basó en el animismo, por eso la magia, los ritos y las creencias primitivas (exorcismos, utilización de hierbas, amuletos,
cantos, uso de maracas y tabaco), aunado todo al uso de baños en ríos (abluciones), el arropamiento húmedo (arcilla mojada) y la
sangría, que constituyeron asuntos íntimamente relacionados con los procesos de salud – enfermedad, tanto en lo que concierne al
propio concepto y a su evolución en el tiempo como a las prácticas de las distintas civilizaciones no sólo para mantener la salud, sino
también para curar las enfermedades.

Período Colonial
La época colonial comienza con el descubrimiento o encuentro de las civilizaciones (1498 en Venezuela) y la independencia en 1810.
La primera parte de este período consistió básicamente en lo que se podría llamar la conquista del nuevo territorio por parte de los
españoles, es decir, la época de guerra y colonización de los indígenas, la fundación de ciudades y el primer poblamiento. Se desarrolló
en gran parte del siglo XVI.

La segunda parte del período colonial corresponde al desarrollo y población del territorio por los españoles, negros y mestizos.

En cuanto a la medicina de la época, al arribar los españoles e iniciar la colonización guiados por la codicia, imbuidos por el
misticismo cristiano y provistos de una “mejor tecnología”, trajeron también su medicina, que no era otra cosa que una medicina
medieval aún, galénica o hipocrática, una medicina de examinar el pulso y la orina prescribiendo purgas y sangrías.

Es importante destacar que las diversas culturas prehispánicas se vieron afectadas por una serie de enfermedades infecciosas
endémicas de características regionales, pero con el arribo de los colonizadores españoles surgieron nuevas enfermedades que
produjeron estragos en la población local, entre ellas el sarampión, la varicela, la tos convulsiva, la difteria, la malaria, la fiebre
amarilla, la peste bubónica, el tifus exantemático y la lepra, traídas de Europa y África principalmente con los grupos de esclavos
africanos o los navegantes españoles.

Como las enfermedades afectaban a los indios y españoles, se vieron en la necesidad de establecer centros de atención médica como
hospitales, casas de reposo, refugios ya silos. En general, la atención en estos hospitales estaba destinada a la gente pobre, los
abandonados, desprotegidos, incurables o desahuciados. Los españoles de buena posición económica solían ser atendidos en sus
domicilios, en donde recibían atención médica y religiosa. Los que ejercían los cuidados de la salud a las personas se encontraban
dispuestos en estamentos según sus características de clase social y de estudios cursados. Según Archiva, citado por Sánchez (2005),
“…el ejercicio de la profesión médica estuvo sin control legal, uno de los rasgos típicos de la medicina colonial, consistió en la
obligada convivencia de médicos, curanderos, barberos, cirujanos, comadronas, parteras, sangradores y flebotomistas”.

Los doctores en medicina eran los togados o facultativos (a partir de 1777 mediante el Protomedicato de la capitanía General de
Venezuela), los que se habían graduado en una facultad o colegio de medicina, y eran españoles o descendientes “legítimos” por
ambas ramas paternas. Como en el siglo XVI aún no había ocurrido la fusión entre la medicina y la cirugía en Europa, la parte manual
la ejercían los cirujanos, quienes también tenían que haber cursado estudios en un colegio o facultad y debido a su conocimiento del
latín eran conocidos como cirujanos latinos, a diferencia de los cirujanos romancistas, quienes habían cursado y rendido exámenes en
español.
Por su parte, los flebotomistas eran practicantes menores cuya principal labor era hacer sangrías por orden de los doctores. La boticaria
o farmacopea, era parte de la medicina en ese entonces, y la labor de los boticarios consistía en preparar y expender las recetas
ordenadas por los doctores.

En esa época, las damas de la nobleza criolla contribuyeron a organizar los primeros servicios elementales de asistencia pública en
Caracas y Maracaibo utilizando sus conocimientos domésticos. Se da la apertura del Hospital de San Pablo a cargo de practicantes de
la escuela de medicina y enfermeros empíricos (Jamieson, Sewall y Suhrie, 1968). Asimismo, la lepra vino a constituir un problema en
aquel momento (conocida como mal de Lázaro), por lo que fue fundada, según Jamieson por Real Orden del 21 de marzo de 1752, el
Hospital de Lazarinos “Esquina de San Lázaro”. Posteriormente, los “leprosos” fueron enviados a las colonias de cabo Blanco, Distrito
Federal y Providencia en el estado Zulia.

No habiendo en Santiago de León de Caracas hospitales para la clase pudiente, eran mujeres las que asistían a los enfermos a
domicilio, entre quienes figuraron Francisca de Torres, Margarita Díaz y Antonia de Becerra. En cuanto a la atención obstétrica
figuran como primeras parteras Isabel de Montes y Juana Henríquez.

Durante la Colonia hubo otro tipo de cuidados de la salud y medicina no tradicionales: las prácticas curanderas tanto de indígenas
como de africanos, quizás de mayor arraigo y extensión que la misma medicina tradicional. Los curanderos, fieles a la tradición oral de
sus antepasados, siguieron haciendo uso del rico herbario medicinal, las prácticas curativas y los ritos míticos que venían haciendo
desde la época precolombina y que son aún parte de nuestra cultura.

La República
La Venezuela independiente, caracterizada por profundas transformaciones, entre ellas el cambio generado en las condiciones
demográficas y la introducción de nuevas enfermedades por parte de los colonizadores (las desastrosas epidemias de fiebre amarilla y
viruela), trajeron graves consecuencias sobre la población. Consecuentemente se establecieron medidas defensivas, y de este modo,
mediante la lucha anti-epidémica, se inició el desarrollo del Sistema de Salud en Venezuela (Archila 1956).

Algunos acontecimientos después de la Guerra de la Independencia (1810 – 1823) o comienzos de la vida republicana (1830),
influyeron en lo relacionado con la salud. Según Archila 1956, …

…la ley de Organización Política y de Régimen de las Provincias de 1830, estableció que los Alcaldes Municipales velasen por la
salubridad y ordenó la creación de Juntas Municipales de Sanidad en las Capitales de Provincias y las Subalternas en las cabeceras
de Cantones y Parroquias …
Enfermedades como malaria, fiebre amarilla, peste bubónica, tifus y disentería constituyeron la forma de vivir, enfermar y morir de la
población. Las acciones del Estado fueron llevadas por las juntas de sanidad u otros organismos, cuyo funcionamiento fue irregular e
intermitente (García 1981).

Este período se caracterizó por una práctica empírica de la enfermería, cuya prestación de cuidados se llevaba a cabo principalmente en
el hogar, siendo su marco referencial el ejercicio del cuidado a los enfermos. Este cuidado exigía un sentimiento cristiano, vocación y
servicio, así como observación, conocimiento y habilidades para curar.

En 1837, el Dr. José María Vargas autorizó al Dr. Santos Gásperi para dictar cursos a las mujeres que quisieran dedicarse a la atención
de partos.

El 24 de julio de 1874, en el convento de las Dominicas de Caracas se crea la casa de beneficencia para los pobres de la solemnidad
con un apartamento separado para los enfermos mentales, reglamentándose por decreto el 20 de febrero de 1877 la administración y
servicio de esta casa, en donde también se crea una sala de maternidad.

Entre 1865 y 1889 aparecieron los primeros reglamentos, en los cuales se describieron las funciones del personal de enfermería en
instituciones sanitarias. Durante esta época, el grueso de la población estaba ubicado en áreas rurales y los cuidados de enfermería eran
llevados a cabo en las distintas localidades por practicantes empíricos con escasa formación o por asistentes médicos.

Los cuidados de salud relacionados con la enfermería fueron llevados a cabo sobre todo por mujeres, y se caracterizaron por el uso de
plantas en infusiones, cataplasmas, vigilancia de la alimentación, abrigo, masajes, cuidado de los enfermos en el hogar y asistencia
como parteras. Por otro lado, los curanderos, “brujos o brujas”, eran personas a las que la población atribuía poderes especiales, puesto
que combinaban ritos mágicos con conocimientos propios de los cuidados de la salud, uso de hierbas, rezos y amuletos.

Por resolución del 11 de febrero de 1889, el gobierno de entonces contrató a monjas francesas de la orden Hermanas de la Caridad de
San José de Tarbes (1a) y a dos capellanes para la dirección económica y atención de pacientes en lo que es actualmente el Hospital
vargas, fundado en 1888. Pese a su valiosa contribución, el control por parte de las congregaciones religiosas retrasó el desarrollo de la
enfermería (en 1907 se inicia la preparación del personal auxiliar de enfermería en Ciudad Bolívar con un curso de dos años en el
Hospital Ruiz Páez). No es sino hasta el año 1912 cuando se crea la primera escuela de enfermería en el Hospital vargas. Es importante
señalar que las religiosas no permitieron a las estudiantes hacer su trabajo práctico, aunado eso a su oposición a que ingresaran las
primeras enfermeras graduadas. Restricciones como estas ocasionaron el cierre de la escuela de enfermería.
Ahora bien, las cuidadoras religiosas tenían un modo de vida basado en la estricta disciplina, la obediencia, la humildad y la sumisión.
Las hermanas daban énfasis a la ayuda y asistencia al enfermo, pero sus conocimientos empíricos no cubrían los requerimientos
médicos de los pacientes. La enfermería, desde esta perspectiva, no requería ningún tipo de formación profesional especializada, a no
ser su dedicación religiosa. Lo antes señalado se relaciona significativamente con la influencia de la etapa vocacional descrita por
algunos autores como Martín Caro, para quien “…las actividades de cuidar se basan en el consuelo, con un enfoque humanitario y en
estrecha relación con la religión”.

Para 1916, se recibió en Venezuela la primera visita de una comisión de higienistas de los Estados Unidos, de carácter cívico-militar,
para asesorar la lucha contra la fiebre amarilla, dirigida por el mayor general William C. Gorgas. Según la Fundación Rockefeller, la
apertura del Canal de Panamá podía favorecer que la fiebre amarilla se propagase al oriente, y considerando que era posible extinguir
totalmente los focos de endemicidad de las regiones en donde existían, resolvió constituir, como en efecto hizo, una comisión
destinada a erradicar dichos focos y a cooperar con los gobiernos respectivos en su eliminación (Machado 1982).

Después de la experiencia del programa de malaria y fiebre amarilla, comenzado en 1916 y finalizado abruptamente en 1932 por las
condiciones políticas desfavorables, las relaciones entre el Gobierno venezolano y la División Internacional de Salud (DIS) de la
Fundación Rockefeller se reestablecieron en 1936 tras la caída del régimen del dictador Juan Vicente Gómez (1908 – 1935), en un
período de intensa reinstitucionalización del país bajo un signo modernizador.

1935 – 1960 La institucionalización de la enfermería


En el transcurso de 1930, las nuevas demandas de salud, los cambios sociales y demográficos y el crecimiento del sistema de salud,
demandaron un nuevo modelo de formación de personal de enfermería que diera una respuesta real a las necesidades existentes. Sin
embargo, el atraso educativo de la población en general impuso ciertas limitaciones para formar un personal altamente capacitado. De
acuerdo con Sawyer, citado por Vessuri (2001), “…las actividades estaban dispersas y se carecía de personal adecuadamente
adiestrado. Por encima de todo, el país tenía demasiada prisa, lo cual de por sí, constituía un problema”.

Al principio de este período se asignaba el cuidado de los enfermos a estudiantes de medicina, congregaciones religiosas y pacientes
convalecientes, en su mayoría analfabetos, quienes aprendían de forma empírica a cuidar de otros en el único hospital civil de la época
(Hospital Vargas). Los enfermos de familias pudientes eran atendidos en su domicilio por el médico de cabecera (2), encomendándose
a los familiares procedimientos simples como aplicación de calor, frío, enemas, fricciones, cataplasmas, alimentos y cuidados de
higiene personal; asimismo, algunos enfermos de clases humildes eran también atendidos en sus domicilios por vecinos y curanderos.
Con la creación de los cursos de enfermería dirigidos por el Dr. Francisco Antonio Rísquez, se mejora la asistencia técnica de los
enfermos, ya que las egresadas de estos cursos comenzaron a prestar sus servicios en instituciones públicas y privadas, así como
también en el domicilio de las familias adineradas (Jamieson 1968).

En cuanto a la enfermería asistencial se crearon “servicios de puericultura” con un médico jefe, dos médicos adjuntos y cuatro
enfermeras auxiliares. Estas últimas visitaban especialmente a las madres y niños inscritos para comprobar que las prescripciones
médicas se cumpliesen. También había consultas de tuberculosis, venereología y lepra en los dispensarios, con médicos especializados
y auxiliares.

Al respecto, Jamieson 1968, señalaban que “…para 1931, el gobierno contrató enfermeras puertorriqueñas, no solamente para la
labor docente, sino también para cargos administrativos en hospitales, escuelas de enfermería, unidades sanitarias y clínicas
particulares”.

Las secuelas de la Segunda Guerra Mundial propiciada entre 1936 y 1945 aumentaron el flujo de inmigrantes europeos, en su mayoría
exiliados españoles, a quienes el Estado acogió y contrató para aumentar la fuerza de trabajo capacitada.

En 1956 se creó el Ministerio de sanidad y Asistencia Social (MSAS), entre cuyas tareas estaban la capacitación de recursos humanos,
la contratación de peritos extranjeros y el otorgamiento de becas a personas, entre ellas a estudiantes de enfermería, para formarse en el
extranjero mediante convenios con la Fundación Rockefeller, el Instituto de Asuntos Sanitarios y la Oficina Sanitaria panamericana
(Maldonado 1970).

Desde la perspectiva descrita anteriormente, el MSAS junto con el de Educación, determinaron la formación de Enfermeras en los años
sucesivos. Para 1937 ya Caracas contaba con la Escuela de Enfermería del Hospital Vargas, creada en el año 1912 (3). El Dr.
Francisco Antonio Rísquez (1856 – 1954), ilustre representante de la medicina clínica y miembro fundador de la Academia Nacional
de Medicina, apoyó la creación de esta escuela, anexa a la de Artes y Oficios para mujeres, siendo su primer director (Boyle 1954).

Asimismo, durante los años que precedieron la década de 1940, los estudios y avances en materia de pediatría y puericultura eran muy
incipientes. No existían centros de salud especializados en la atención del niño, que pudieran suplir las necesidades médicas de la
población infantil, hasta la fundación del Hospital Municipal de Niños “Dr. José Manuel de los Ríos” (4). Ante la imperiosa necesidad
de formar profesionales de la salud, esta institución médica se convirtió en sede de otra Escuela de Enfermeras.
Otro centro de enseñanza de la época fue la Escuela de Enfermeras de la Cruz Roja “Dr. Francisco Antonio Rísquez” (Actualmente
Colegio Universitario de Enfermería de la Cruz Roja) (5), que graduaba desde 1914 enfermeras en cursos de dos años. También desde
1914, la formación de enfermeras por parte de la Cruz Roja se realizaba en otras ciudades fuera de la capital como eran: Maracaibo,
Puerto Cabello y San Cristóbal. En 1928, su director el Dr. Rísquez, implementó un sistema de formación con cursos abreviados. Para
1937, la formación fue una modalidad de internado de 2 años en un régimen semestral.

En 1937, el Ministerio de educación Dr. Rafael E. López, organiza una escuela de enfermería adscrita a ese ministerio y conocida
como la “Escuela Normal Profesional de Enfermeras” (Boley 1954). Como se señaló anteriormente, las circunstancias de la época
permitieron al Gobierno venezolano la acogida de recursos humanos capacitados para aligerar el desarrollo de un país que cimentaba
las bases de un nuevo tiempo.

Así fue como dos exiliadas españolas fueron contratadas por el Gobierno por recomendación de la Fundación Rockefeller. La primera
se formó en Cataluña, poseía una experiencia profesional de 18 años, había llevado a cabo estancias de especialización en Londres,
Paris y Norteamérica, así como ocupado la dirección de la Escuela de Enfermeras de la Generalitat catalana (7). La segunda se formó
en Madrid, en donde adquirió una experiencia de diez años. También se había especializado en el extranjero y ocupado el puesto de
directora del Instituto Infantil de Sevilla. Ambas conocieron a fondo los principios de la enfermería anglosajona liderada por Florence
Nightingale y consideraron que la única vía de progreso de la enfermería como disciplina era su profesionalización. La primera tomó el
cargo de directora y a la segunda se le asignó el de subdirectora. Sus tareas en Venezuela consistieron en organizar y dirigir la escuela
de enfermería pese al bajo presupuesto, la falta de equipos y los inadecuados salones de clase.

En cuanto a la preparación profesional de la época, su formación estuvo a cargo de las instructoras, médicos y estudiantes avanzados
de medicina. Con la creación del MSAS se estableció una estructura gubernamental que potenció la adopción de programas de
envergadura en salud pública, como las luchas antimalárica y antituberculosa, sumadas a una creciente inversión en la construcción de
un sistema público nacional y la adquisición de equipos e inversión en la formación de recursos humanos, entre ellos los de enfermería,
y se iniciaron los estudios de postgraduadas en el exterior y en el país (6) en las diferentes ramas de la enfermería: salud pública, arte
de la enfermería, anestesia, pediatría, puericultura, obstetricia, nutrición, dietética, tuberculosis, psiquiatría, quirófano, cuidado de los
niños prematuros, administración de hospitales, planificación, desarrollo de la comunidad, así como cursos docentes para directoras,
coordinadoras e instructoras de escuelas de enfermería y campos clínicos.

En 1940 la enfermera Mary Elizabeth Tennat, enviada por la Fundación Rockefeller del Programa de Enfermería de Salud Pública de
la DIS, recomendó fundar una escuela nacional independiente que tomó como punto de partida la Escuela Normal Profesional de
Enfermeras.
Las primeras escuelas de enfermería en Venezuela pasaron por un proceso discontinuo de crecimiento, incluso con desaparición o
integración, ya que inicialmente eran programas para enfermeras planificados por médicos con un contenido programático elemental
básico y teórico de la medicina más que nada. La educación para enfermeras se fundamentó en el modelo pedagógico del “aprender
haciendo”, así como en la vigilancia moral y técnica de los aprendices por parte de sus instructores. La formación fue principalmente
llevada por médicos o estudiantes de medicina para contar con un personal de apoyo cuya preparación les permitiera asumir de manera
competente algunas actividades de atención a los enfermos en los hospitales, pero principalmente bajo la conducta y tutela médica, lo
cual determinó marcadamente el quehacer de las enfermeras de la época, caracterizado sobre todo por las conductas socialmente
aceptadas de obediencia y sumisión, así como un mecánico cumplimiento de funciones y asistencia basado principalmente en las
necesidades de los médicos.

Cambios sociopolíticos y su influencia en la salud


Entre 1945 y 1960 acontecen cambios que transforman profundamente la sociedad venezolana. En 1947 se creó el Instituto nacional de
Hospitales, en 1949 sólo había 7 hospitales nacionales para todo el país, el resto eran municipales y privados.

En 1950 ya había 23 hospitales, con 2.932 camas y en 1960 se contaban con 22.773 camas oficiales (Archiva 1954).

Escuela Nacional de Enfermeras (ENE)


La Escuela se crea por decreto ejecutivo el 22 de julio de 1940, según la Gaceta nº 20.400, siendo su asiento principal la ciudad de
Caracas, adscrita al MSAS con personalidad jurídica, autonomía y patrimonio propio. Su inauguración fue el 15 de noviembre de ese
mismo año.

A la ENE se transfirieron las estudiantes e instructoras de la Escuela Normal. Comienza con 38 alumnas de la Escuela Normal y 115
nuevas. El proyecto contó con la presencia de las enfermeras Montserrat Ripol y Aurora Mas Gaminde (7), ocupando los cargos de
directora y subdirectora, además de los de docencia y supervisión que venían desempeñando anteriormente. Hacia 1941 se incorporó
otra enfermera española, ex becaria de la Fundación Rockefeller, Manolita Ricart procedente de Barcelona y con un amplio bagaje
profesional, la cual desempeñó importantes funciones como docente, así como también de subdirectora. Al fallecer Montserrat, Aurora
Mas pasa a ocupar el cargo de directora, bajo cuya dirección comenzó a publicarse la revista de la ENE (Se empezó a publicar en
1942, imprimiéndose la última en 1950.

En 1943 es nombrada directora de la ENE de Caracas Antonia Fernández, enfermera venezolana graduada en Panamá y con amplia
experiencia en salud pública, quien contrató como instructora del arte de la enfermería a la enfermera estadounidense Evelyn A.
Sturner, integrante de la Oficina Panamericana de la Salud (OPS). Su labor fue de gran valor para la preparación y formación de la
escuela e instructoras de otras escuelas de enfermería del país. Para el 19 de marzo de 1946, con la colaboración de Marieta Lares S.,
integrante de la primera promoción de enfermeras de la ENE de Caracas, la enfermera Sturner elabora el “Manual Técnico de
Enfermería” (Dolores 2011).

Los objetivos de estas enfermeras que llevaban la dirección de la Escuela Nacional de Enfermeras eran:
Formar enfermeras profesionales.
Servir como modelo para la organización de la instrucción de enfermeras en el país.
Elevar los estándares de la profesión en Venezuela.
Coordinar los esfuerzos de todas las agencias interesadas en proporcionar mejores servicios de enfermería.

El propósito primordial de la ENE fue preparar enfermeras para el ámbito de la Salud Pública (Fernández 1942). Estas escuelas se
crearon por todo el territorio venezolano, resaltando las siguientes según su orden cronológico de creación:
1947, Valencia, Escuela Nacional de Enfermeras “Dr. Francisco Antonio Rísquez”, cuya primera directora fue Aurora Vivas.
1948, Barquisimeteo, Escuela Nacional de Enfermeras “Dr. Juan Alberto Olivares”, y su directora fue Ramona Contreras.
1949, Cumaná, Escuela Nacional de Enfermeras “Dr. Domingo Badaraco Bermúdez”, cuya directora fue Lastenia Izaguirre.
1954, Maracaibo, Escuela Nacional de Enfermeras de Maracaibo, cuya directora fue Antonia Campos.
1957 Caracas, Escuela Nacional de Enfermeras “María de Almenar”.
1963, Mérida, Escuela Nacional de Enfermeras, cuya primera directora fue Maruja Rivas Belandria.

En Caracas se crearon también la Escuela de Enfermería de la Cruz Roja (1937), la Escuela del “Trabajo y Estudio” (1959), la Escuela
“Municipal de Enfermeras” (1960), la Escuela “Florence Nightingale” (1963), la Escuela de Enfermería de las Fuerzas Armadas y la
Escuela de Enfermería del Hospital Coromoto en Maracaibo.

NOTAS

(1) Las Hermanas de San José de Tarbes vinieron desde Cantaous (Francia) a Venezuela en 1889. Las 18 primeras religiosas dirigidas
por la Reverenda Madre Saint Simón, llegaron a La Guaira, Venezuela, el 13 de junio de 1889, con el objeto de desempeñarse en
centros hospitalarios y educativos. A petición de las familias de Caracas, el 1 de marzo de 1891, se abrió una casa particular contigua
a la Iglesia de San Juan, el "Internado de San José de Tarbes", con una matrícula inicial de 40 alumnas. En 1902 el colegio se traslada a
su nueva sede en “El Paraíso”, donde continúa su funcionamiento. Al transcurrir del tiempo, el Colegio ha crecido hasta alcanzar una
matrícula considerable, incorporando de nuevo la educación mixta. En función de las exigencias pedagógicas, acorde con los nobles
objetivos de la Institución y de una Venezuela de avance, fue necesario ampliar sustancialmente la infraestructura del Plantel.

Durante los primeros 30 años de funcionamiento, además de la formación integral que se impartía a las alumnas, se cultivaba el buen
gusto por las bellas artes, se fomentaba el amor al deber, se formaba su corazón inspirándoles una piedad sólida, cualidades que eran y
continúan siendo el encanto de la sociedad y aseguran el bienestar de la familia como Institución. Junto a la educación Primaria, el
Colegio impartía la enseñanza del idioma francés como segunda lengua. Otorgaba a las alumnas el Diploma Francés, Título máximo
reconocido en este Instituto. En 1936, se crea la Educación secundaria y la Educación Preescolar, ajustándose a las exigencias
legales establecidas por el Ministerio de Educación. Esta apertura de la Institución a los diferentes niveles educativos, impone la
necesidad de construir una edificación dedicada a tales fines, la cual es llevada a cabo por la compañía Guinand y Brillembourg,
gracias al dinamismo de la Reverenda Madre Saint Jacques, quien con grandes esfuerzos adquirió terrenos adyacentes al edificio
central y gradualmente fue impulsando nuevas instalaciones, hasta lograr lo que constituye el actual Colegio San José de Tarbes - El
Paraíso.

(2) Dentro de los cuidados médicos estaban el control de la temperatura, las inyecciones, los vendajes, las sangrías y las ventosas, entre
otros).

(3) Esta Escuela funcionó hasta 1919 y luego pasó a formar parte de la Escuela Normal de Maestros.

(4) Hospital Municipal

(5) Escuela de Enfermeras “Dr. Francisco Antonio Rísquez” (Actualmente: Colegio Universitario de Enfermería de la Cruz Roja
Venezolana)
La creación de la Escuela de Enfermeras de la Cruz Roja se debe al Dr. Francisco Antonio Rísquez (1856-1941), quien se dedicó, entre
otras cosas, a idear y llevar a cabo proyectos en la formación y capacitación de Enfermeras.
Desde 1914, la Escuela Pública de Enfermeras graduaba Enfermeras en cursos de 2 años, pero para el Dr. Francisco Antonio Rísquez
había necesidad de formar Enfermeras a la brevedad posible, por lo que en 1928 en su carácter de Director de la Escuela Oficial y
Secretario de la Cruz Roja, creó cursos abreviados de 4 meses. Funcionaron hasta 1934 y su éxito puede medirse por la aparición de
los cuatro grupos de Samaritanas, que ganaron su diploma de la Cruz Roja con que se las distingue y son hoy la gala y honor de la
Cruz Roja Venezolana. El 24 de julio de 1936, Risquez inaugura el primer curso definitivo. Dicha inauguración se hizo junto con la del
Hospital.
En 1937 la Escuela es una Institución sólida. Su sede está en la Cruz Roja, en un pabellón de dos pisos construido especialmente para
el plantel. Las alumnas son todas internas y el personal directivo habita igualmente en la sede. El curso consta ahora de dos años, cada
uno dividido en semestres.
En 1947 los estudios son de tres años y, para la fecha, han egresado de la Escuela 105 profesionales que trabajan en distintos
hospitales, clínicas e institutos médicos-asistenciales. Para ese mismo año se construye una nueva sede.
En sesión del 20 de mayo de 1948, el Comité Ejecutivo de la Cruz Roja Venezolana decide dar el nombre de Francisco Antonio
Risquez a la Escuela de Enfermeras Profesionales de la Cruz Roja. En el mismo año, la Primera Convención de la Cruz Roja dicta
nuevos Estatutos, en cuyo artículo 37 se basa el Comité Central Nacional para redactar y promulgar un Reglamento para el
funcionamiento de los Comités de Samaritanas. La Escuela de Enfermeras Francisco Antonio Rísquez se desenvuelve en forma
progresiva en los años siguientes, hasta que le es otorgado el voto oficial favorable para que pase al rango de Colegio Universitario de
Enfermería de la Cruz Roja de Venezuela (Según Gaceta Oficial No. 267.281 del 11/10/1988) Hay que tener en cuenta que esta
profesión, si bien provee de un modo de vida, requiere de una gran dosis de entrega, de humanidad, de servicio a la colectividad.

(6) Los estudios de postgraduadas apoyados por el Ministerio de Sanidad comenzaron a partir de 1938 y se desarrollaron de forma
discontinua a lo largo del siglo XX.

(7) Aurora Mas Gaminde, enfermera visitadora madrileña que a sus 36 años fue becada durante el gobierno de la IIa República para
cursar sus estudios de Salud Pública en la Fundación Rockefeller. En 1940 por sugerencia de Mary E Tennant fue a Venezuela junto
con Montserrat Ripol, y participó en la recién creada Escuela Nacional de Enfermeras (ENE).
Fue directora de la ENE de 1941 a 1943 durante los cuales creó la revista también llamada ENE en la que publicó cuatro artículos.
Carlos Álvarez Nebreda recoge esta revista en “Catálogo Bibliográfico de Publicaciones Enfermeras - 1864 – 1977”. También trabajo
con Manolita Ricart en Maracaibo cuando abandonó la escuela ENE. En 1933 había participado en la nueva revista La Visitadora
Sanitaria. (Grupo de investigación, Cuidados Invisibles. Aurora Más.

SIGLO XX HISTORIA DE LA ENFERMERÍA EN


VENEZUELA.
HISTORIA DE LA ENFERMERÍA EN VENEZUELA.
Dadas las urgencias locales y en gran medida como resultado de los esfuerzos de otro ministro del presidente López Contreras, el de
educación, en 1937 se organizó una escuela de enfermeras dependiente de ese ministerio, conocida como la "Escuela Normal
Profesional de Enfermeras" (Ministerio de Educación, 1937, p. XXXIX). La escuela abrió sus puertas en febrero de 1938 con 24
estudiantes, "jóvenes muy selectas de 18 a 30 años, con sexto grado"El principal propósito del Ministerio de Educación con respecto a
esta escuela era la preparación de enfermeras profesionales que a su vez pudieran convertirse en docentes de las futuras escuelas de
enfermeras a abrirse a lo largo y a lo ancho del país.

Al parecer, basándose en la recomendación de la FR, el gobierno venezolano contrató a dos antiguas becarias españolas de la DIS
como administradoras y docentes: la señorita Montserrat Ripol Noble, quien fue nombrada directora y la señorita Aurora Mas
Gaminde, como la segunda en el mando. Ambas estudiaban en la Western Reserve University cuando la Guerra Civil española les
impidió regresar a España. Había sólo otras dos integrantes del personal para ayudarlas a poner la escuela en marcha: la señorita Sara
Colmenero, egresada de la Universidad de California en Los Angeles y de la escuela de enfermeras de Los Angeles County Hospital,
contratada como instructora a tiempo parcial y una maestra que enseñaba temas de quinto y sexto grado, en un intento del gobierno por
reducir las deficiencias de las estudiantes y quien sirvió como secretaria de la escuela (Ministerio de Educación, 1938, p.
46). Estudiantes avanzados de medicina enseñaban la ciencia médica debido a la dificultad de conseguir que los médicos dieran clase
con regularidad.

El presupuesto era reducido y el equipo inadecuado. Los salones de clase consistían en un pequeño laboratorio para el arte de
enfermería, una sala de aula y un laboratorio, no menos inadecuado, de química (Archila, 1956, p.258). La residencia estaba repleta
con cuatro a ocho camas por habitación. Las estudiantes no pagaban ni matrícula ni mensualidades. Ninguna escuela pública en el país,
incluyendo la Escuela de Medicina de la Universidad Central, cobraba matrícula. La escuela proporcionaba alojamiento, alimentación,
uniformes, zapatos y medias a las internas.

En dos años de funcionamiento, a comienzos de 1940, el personal de la escuela, algunos funcionarios médicos del ministerio y la FR
habían identificado varios problemas. Hasta entonces sólo tres enfermeras se habían encargado de una población numerosa: las
señoritas Ripol, Mas y Colmenero. Ellas comían y dormían en la escuela, tratando de atender todos los problemas, tanto escolares
como personales, de un "grupo de jovencitas indisciplinadas y sin educación". Era evidente que el equipo docente se había excedido en
sus esfuerzos intentando lo imposible al admitir a un grupo de alumnas tan grande y con tan limitada base educativa. En septiembre de
ese año se llegó a una situación crítica cuando ingresó un nuevo grupo de 115 estudiantes, totalizando 156 estudiantes inscritos.
En 1940, la FR envió a Caracas a miss Mary Elizabeth Tennant , del programa de enfermería de salud pública de la DIS, con el
propósito de estudiar el proyecto de la escuela. Después de analizar diferentes aspectos del problema y las necesidades sanitarias del
país, ella recomendó fundar una escuela nacional independiente que tomara como punto de partida la Escuela Normal Profesional de
Enfermeras. En noviembre de 1940, por medio de un decreto gubernamental, se creó la Escuela Nacional de Enfermeras dependiente
del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social.

Estudiantes e instructoras de la Escuela Normal fueron transferidas a la nueva Escuela Nacional. En el ínterin, una de las dos escuelas
restantes había descontinuado la inscripción y se recomendó oficialmente que la segunda fuera cerrada. La Escuela Nacional fue
mudada del edificio en que había venido funcionando, en la Plaza del Panteón, a un moderno edificio en Cotiza, construido como asilo
de ancianas aunque nunca fue usado para ese fin, que permitió mejores condiciones para el funcionamiento y la residencia de las
estudiantes. El lugar quedaba fuera de la ciudad, "sin ruido, en una quebrada con árboles tropicales y altas montañas como marco." La
FR colaboró con cantidades sustanciales de nuevos equipos para los salones de clases y los laboratorios de química, bacteriología,
dietética y arte de enfermería.

Los objetivos de la Escuela Nacional de Enfermeras fueron: (a) formar enfermeras profesionales; (b) servir como modelo para la
organización de la instrucción de enfermeras en el país; (c) elevar los estándares de la profesión en Venezuela; y (d) coordinar los
esfuerzos de todas las agencias interesadas en proporcionar mejores servicios de enfermería. La idea era desarrollar la escuela como
`líder', marcando el camino hacia mejores estándares de educación de enfermería en todo el país. Un aspecto enfatizado a lo largo de la
década de 1940, tanto por el gobierno venezolano como por la FR, fue que el propósito primordial de la escuela era preparar
enfermeras para el ámbito de la salud pública del país y no para la práctica privada. La propuesta para Venezuela era, de este modo,
parte del movimiento de salud pública que adquirió un gran impulso después de la Primera Guerra, en buena medida promocionado
por las agencias oficiales y la DIS de la Fundación Rockefeller.

La escuela era autónoma con respecto a personal y manejo del presupuesto, estando adscripta al Ministerio de Sanidad. Se solicitó a
cada estado que hiciera un aporte en la forma de becas. Comprendiendo la necesidad de conseguir estudiantes más calificadas, el
ministro comisionó a las docentes de la escuela para que dieran inicio a una campaña de propaganda dirigida a llamar la atención de
jóvenes mujeres con inclinación hacia esa profesión. El llamado a instituciones oficiales y privadas, gobiernos de los estados y
municipios, empresas industriales y juntas de bienestar social fue positivo.

Evolución de la enfermería en Venezuela.


La enfermería experimenta actualmente importantes cambios que surgen de la propia dinámica de crecimiento y evolución de las
profesiones dentro del sistema de salud. Algunos de los factores que han contribuido a que la enfermera sea considerada como un actor
trascendental en el equipo de salud, participando decisivamente en la atención y cuidados de los distintos procesos de salud y
enfermedad son, entre otros, el surgimiento de una base teórica como fundamento de la práctica, una mejor y mas precisa definición de
su rol profesional, junto con el desarrollo de estudios de enfermería a nivel universitario. En cuanto a como debe ser el rol profesional
y como debe desarrollarse coexisten dos corrientes o formas de pensamiento, una tradicional y otra moderna. Tradicionalmente, a la
enfermera se le ha atribuido valores como la caridad, altruismo, abnegación, vocación y sumisión frente a otros profesionales
disminuyendo la autonomía en sus decisiones. Sin embargo, a partir de los años 50 surge una corriente de opinión importante que toca
de lleno la propia filosofía de la profesión y busca dar a la enfermería una identidad propia dentro de las profesiones de salud. Estos
aspectos conceptuales, inherentes a toda búsqueda de identidad, han ido madurando y evolucionando a lo largo del tiempo. Se ha
tratado de clarificar el marco conceptual de la profesión y su identidad. Fundamentalmente se busca, como objetivo global, el
desarrollo de una profesión que puede aportar a la sociedad una serie de cuidados de salud que otras profesiones no ofrecen,
adaptándose a las nuevas estructuras y estrategias del sistema sanitario de privilegiar la promoción de la salud y la prevención de la
enfermedad.

Los nuevos retos de la enfermería de hoy: aumentar los niveles de formación, de investigación y de servicio; adaptarse al ritmo del
avance científico y tecnológico; aumentar la autonomía, la autoridad y el ámbito de la práctica de acuerdo con sus niveles de
competencia y responsabilidad; reconocer el estatus social de la profesión al nivel de su contribución social, deben estar presentes y ser
asumidos por las enfermeras profesionales y a través de ellas por el sistema de salud y el de educación superior.

En españa la mala situación de la enfermería se prolonga hasta los años 20, aunque en 1915 se instituyó el título de enfermera por
primera vez en la historia. La primera escuela española de enfermeras fue la Escuela de Santa Isabel de Hungría en Madrid, fundada
por el Dr. Rubio y Galí (las clases las impartían médicos).
En los años 1917 y 1919 se fundan en Barcelona la Escuela de Santa Madrona y la Escuela de la Mancomunidad de Cataluña.
En el año 1923 se crea la Escuela Nacional de Puericultura donde se podían cursar los estudios de enfermera visitadora puericultora y
comadrona puericultora. En el año 1924 se crea la Escuela Nacional de Sanidad y el año 1929 la Escuela de la Casa de Salud de
Valdecilla.
Es en los años treinta cuando la enfermería llega a su máximo nivel de actividad gracias a la infraestructura sanitaria de la Segunda
República.
Con la Guerra Civil comienza una involución de la profesión y de las libertades de la mujer. Mediante la Sección Femenina y leyes
retrogradas se pretende reducir a las mujeres al ámbito domestico.
En el año 1952 se crea el título de Auxiliar Técnico Sanitario que unifica los planes de estudio de practicantes, comadronas y
enfermeras por primera vez, y empieza a dar consistencia al trabajo de las enfermeras hasta llegar al año 1977 en que se crea el título
de Diplomado en Enfermería que permite que las enfermeras tengan una formación universitaria.
Durante este siglo los avances tecnológicos y sociales han ido a un ritmo vertiginoso. Es imposible nombrarlos todos:
Comunicación (televisión, teléfono móvil, vídeo conferencia, satélites de telecomunicaciones, internet...).
Transportes (coches al alcance de todos, trenes de alta velocidad, aviones...).
El espacio (llegada del hombre a la luna, exploración de los planetas y del sistema solar, la estación espacial internacional...).
Tecnología (robots, ordenadores, energía nuclear, realidad virtual...).
Salud (transfusiones de sangre, transplantes, prótesis, microcirugía, tratamientos terapéuticos y exploratorios altamente sofisticados,
antibióticos, quimioterapia, insulina, anticonceptivos, reproducción in vitro, clonación...).
Con respecto a la enfermería los avances también han sido notables:
- El nuevo concepto de salud que la define como el máximo bienestar posible, resultado de la adaptación y participación activa de la
persona, en la promoción y conservación de un equilibrio dinámico con si mismo y con su entorno.
- Diagnostico de enfermería que define los problemas de salud, reales o potenciales que afectan a un individuo, familia o grupo, y que
pueden ser modificados por la intervención de la enfermera. Al cual se llega después de recoger y evaluar una serie de datos.
- La definición de la relación de necesidades fundamentales de orden biopsicosocial de las personas:
1- Respirar.
2- Beber y comer.
3- Eliminar.
4- Moverse y mantener una buena postura.
5- Dormir y descansar.
6- Vestirse y desvestirse.
7- Mantener la temperatura dentro de los limites de la normalidad.
8- Estar limpio, confortable y proteger los tegumentos.
9- Evitar peligros.
10- Comunicarse con los demás.
11- Actuar según las creencias y valores.
12- Estar ocupado para sentirse realizado.
13- Distraerse.
14- Aprender.
- El Proceso de Atención de Enfermería, conocido popularmente por PAE, que es la herramienta de trabajo que permite la aplicación
del método científico, unifica criterios de trabajo y permite hacer estudios posteriores para evaluar la efectividad.
Este siglo ha tenido grandes enfermeras y enfermeros que con su trabajo nos han permitido llegar a los conceptos nombrados
anteriormente: Virginia Henderson, Hildegard Peplau, Callista Roy, Imogene M. King...

Evolución Histórica de la Enfermería en Venezuela (1830-1959)


introducción
Desde la antigüedad, uno de los efectos generados a causa de las terribles pandemias extendidas por todo el mundo como
consecuencia del fenómeno colonizador, ha sido la necesidad de una demanda de cuidados que por su parte, han venido
evolucionando a lo largo de la historia. Ello, desde un periodo empírico de los cuidados iniciado con una atención a los enfermos
en el hogar, acompañado de sentimientos cristianos, vocación, afecto, observación, conocimiento y habilidades, a un periodo
científico y de profesionalización, que permitió la creación de los primeros programas de formación de enfermeras y el
surgimiento de una educación formal y sistemática hasta la actualidad.
El desarrollo histórico de la enfermería en Venezuela ha pasado por las etapas clásicas de la evolución; en la antigüedad se
caracterizó por el culto de la salud, las supersticiones, las creencias sobre la enfermedad y la muerte, el uso de plantas
medicinales, hasta por un proceso de sociogénesis o causación social del proceso salud-enfermedad íntimamente ligado a los
procesos históricos/sociales, políticos y económicos propios de la nación y del sistema sanitario; coyunturas que representaron
hitos históricos con repercusión y eco en el devenir social y por ende en el desarrollo de la enfermería.
A fines del siglo XIX, la enfermería en Venezuela estaba en manos de religiosas que atendían en centros de salud. En los años
treinta era evidente que se necesitaba un nuevo modelo para formar enfermeras profesionales que elevaran los estándares de la
profesión. Sin embargo, el precario nivel educativo con que llegaban las aspirantes y las exigencias de los servicios hospitalarios
que buscaban una manera económica de llenar sus demandas, con personal adiestrado pero sin mejoras educativas, impidió que
se cumpliera tal finalidad. La enfermería se centró en la dimensión técnica y en la subordinación médica, la resistencia de la
medicina curativa de la época impidió una visión integral de la salud.
Los estudios de enfermería se iniciaron entre 1837 y 1900, con la formación de enfermeras obstétricas, luego de forma
discontinua hasta 1937, con tres Escuelas: En el Hospital Vargas, Hospital Municipal de Niños y la Cruz Roja. En 1937 nace la
Escuela Nacional de Enfermeras. En 1959 se modificó el currículo según Gaceta Oficial, y se especificaron dos pensum de
estudios, otorgando el título de Enfermera Profesional.
De acuerdo a lo anteriormente planteado, en el presente trabajo se pretende describir la evolución histórica de la Enfermería en
Venezuela y su estrecha relación con los cambios sociales, políticos y económicos ocurridos entre 1830 y 1959; Como resultado
de la experiencia docente y de investigación en la Cátedra: Introducción de la Enfermería de la Escuela de Enfermería de la
Universidad de Los Andes, y como contribución al vacio existente en cuanto al tema.
Etapa Empírica

Periodo (1830-1930)
La Venezuela independiente, caracterizada por profundas transformaciones; entre ellas, el cambio generado en las condiciones
demográficas, introducción de nuevas enfermedades por parte de los colonizadores (las desastrosas epidemias de fiebre amarilla
y viruela), trajeron graves consecuencias sobre la población. Consecuentemente se establecieron medidas defensivas y de este
modo, por la vía de la lucha anti-epidémica empezó el desarrollo del sistema de salud en Venezuela.
1
Algunos acontecimientos después de la guerra de la independencia (1810-1823) o comienzos de la vida republicana (1830),
influyeron en lo relacionado con la salud. Según Archila: "La ley de Organización Política y de Régimen de las provincias de 1830,
estableció que los alcaldes municipales velasen por la salubridad pública y ordenó la creación de Juntas Municipales de Sanidad
en las capitales de provincias y las subalternas en las cabeceras de cantones y parroquias...".
2
La economía primaria-exportadora fundamentalmente agraria, sustentada en la explotación y exportación de cacao, café y
ganado, fue un factor determinante en la sociogénesis y por ende en los cuidados de la salud en donde enfermedades tales
como: la malaria, la fiebre amarilla, la peste bubónica, el tifus, la disentería entre otras, constituyeron la forma de vivir, enfermar y
morir de la población. Las acciones del estado fueron llevadas por las Juntas de Sanidad u otros organismos, cuyo
funcionamiento fue irregular e intermitente.
3
Este periodo se caracterizó por una práctica empírica de la enfermería, en donde la prestación de cuidados se realizaba
principalmente en el hogar, siendo el marco referencial del ejercicio; el cuidado de los enfermos, para el cual se exigía que el
mismo tuviese un sentimiento cristiano, de vocación y servicio, así como: observación, conocimiento y habilidad para curar.
En 1837, el Dr. José María Vargas autorizó al Dr. Sántos Gasperi para dictar cursos a las mujeres que quisieran dedicarse a la
atención de partos. Entre 1865 y 1889 aparecieron los primeros reglamentos en donde se describieron funciones del personal de
enfermería en instituciones sanitarias.
4
Durante esta época, el grueso de la población estaba ubicado en las áreas rurales, y los
cuidados enfermeros, eran llevados a cabo por practicantes empíricos con escasa formación o asistentes de médicos en las
distintas localidades.
Los cuidados de la salud, fueron llevados principalmente por las mujeres, y se caracterizaron por el uso de plantas en infusiones y
cataplasmas, vigilancia de la alimentación, abrigo, masajes, cuidado de los enfermos en el hogar y asistencia como parteras. Por
otro lado, los curanderos "brujos o brujas", eran personas a las que la población les atribuyó poderes especiales, puesto que
entremezclaban ritos mágicos con conocimientos propios de los cuidados de la salud, en cuanto al uso de las hierbas en formas
de infusiones, inhalaciones y cataplasmas, así como también de rezos y uso de amuletos.
En 1889, el gobierno nacional contrató a monjas francesas de las Hermanas de la Caridad de San José de Tarbes, para la
dirección económica y atención de pacientes del Hospital Vargas. Pese a su valiosa contribución, el control de la enfermería por
parte de las congregaciones religiosas retrasó el desarrollo de la enfermería profesional.
Cuando se creó la primera Escuela de Enfermería en el Hospital Vargas, en 1913, las monjas, no permitieron que las estudiantes
hicieran su trabajo práctico en las salas del hospital y se opusieron a la entrada de las primeras enfermeras graduadas en los
hospitales que ellas administraban. Restricciones como estas ocasionaron el cierre de la Escuela de Enfermería en 1924.
5
Estas cuidadoras tuvieron como modo de vida: una estricta disciplina, basada en la obediencia, la humildad y la docilidad, siendo
importante la ayuda y asistencia al enfermo, en donde los conocimientos requeridos, eran nulos y los procedimientos muy
simples. La enfermería desde esta perspectiva no requería de ningún tipo de formación profesional a excepción de la religiosa,
con un alto sentido de cristiandad, caridad, sumisión y obediencia. Lo antes descrito, esta muy relacionado con la influencia de la
etapa vocacional descrita por algunos autores como Martín Caro Catalina, en donde las actividades de cuidar se basan en el
consuelo, con un enfoque humanitario y en estrecha relación con la religión.
6
Para 1916, se recibió en Venezuela la primera visita de una comisión de higienistas de los Estados Unidos, de carácter cívico-
militar para asesorar la lucha contra la fiebre amarilla, dirigida por el Mayor General William C. Gorgas. La Fundación Rockefeller
pensando que la apertura del canal de Panamá pudiera favorecer que la fiebre amarilla se propagase al oriente, y considerando
que era posible extinguir totalmente los focos de endemicidad de las regiones en donde existían, resolvió constituir; como en
efecto lo hizo, una comisión destinada a erradicar dichos focos y a cooperar con los gobiernos respectivos en su eliminación.
7
Después de la experiencia del programa de malaria y fiebre amarilla, comenzado en 1916 y finalizado abruptamente en 1932 por
las condiciones políticas desfavorables, las relaciones entre el Gobierno Venezolano y la División Internacional de Salud (DIS) de
la Fundación Rockefeller se restablecieron en 1936, posterior a la caída del régimen del dictador Juan Vicente Gómez
(1908-1935), en un período de intensa reinstitucionalización del país bajo el signo modernizador. Sobre la importancia histórica
del Gral. Juan Vicente Gómez, señalaba el más eminente escritor, historiador e intelectual venezolano, Dr. Arturo Uslar Pietri, lo
siguiente:
"El papel de Juan Vicente Gómez en la historia de Venezuela, es de una magnitud extraordinaria. La creación de un Estado Nacional
en Venezuela, la integración de
una unidad nacional en Venezuela, fue un viejo propósito difícilmente alcanzable en la anarquía que caracterizó al país después de la
independencia. Tres grandes
caudillos nacionales intentaron hacerlo. Primero José Antonio Páez, no lo logró, vino la Guerra Federal a la salida de él, vino el
desbarajuste y la anarquización del país.
En segundo lugar, Guzmán Blanco, surgido de la Guerra Federal, intenta a su vez, por su parte, unificar, crear un Estado Nacional y
crear una Nación en Venezuela.
Lo logró a medias, porque él no logra acabar con el caudillismo, tiene que componer con él y entenderse con él y el caudillismo florece
cuando él desaparece. Y por
último, el que completa ese programa realmente es Juan Vicente Gómez, que logra cosas increíbles: logra acabar con la Guerra Civil
que duró 100 años, logra acabar
con el caudillismo, crea un Estado Nacional, crea una Hacienda Nacional y crea un Ejército Nacional, sobre esas bases se podía
construir una Venezuela democrática
y moderna". Arturo Uslar Pietri.
8
En este mismo orden de ideas, el Estado Venezolano a partir de la explotación petrolera comenzada en 1917, jugaría desde
entonces un papel importante en la distribución de la renta obtenida, mediante diversos mecanismos: gasto público, generación
de empleos, servicios, construcción de infraestructura y obras públicas. Lo anterior, aunado a una serie de cambios demográficos
y el creciente flujo migratorio de los campesinos a las ciudades en busca de mejores condiciones de vida, generaron profundas
transformaciones en la sociedad. En cuanto a las acciones del estado respecto a la organización del sistema de salud, las
mismas se centraron en desarrollar prácticas dirigidas a mejorar las condiciones de vida de los más necesitados; se trataba de
una política que dirigía sus efectos a lo inmediato, sin el menor interés de transformar la estructura social y que solo respondía a
los acontecimientos de la época.
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Etapa Técnica
Periodo (1930-1960)
Entre 1927 y 1928, la Fundación Rockefeller realizó una encuesta malariológica y sobre anquilostomiasis, problemas a los
cuales se otorgaba prioridad sanitaria; desde 1929 a 1933 hubo un programa cooperativo entre el Gobierno Nacional y dicha
Fundación.
Por Decreto Presidencial del 11 de agosto de 1930, se creó el Ministerio de Estado, provisto de dos Direcciones: la de
Salubridad Pública y Agricultura y Cría, hibrido separado el 25 de febrero de 1936 por Decreto Presidencial del General Eleazar
López Contreras, en su condición de Presidente de la República de Venezuela.
10
En ese mismo año se creó el Ministerio de
Sanidad y Asistencia Social (MSAS), siendo una de sus tareas, la capacitación de recursos humanos. Se contrataron peritos
extranjeros y se enviaron personas becadas, entre ellas a estudiantes de enfermería] a formarse en el extranjero
mediante convenios con la Fundación Rockefeller, Instituto de Asuntos Sanitarios y Oficina Sanitaria Panamericana.
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La orientación de la Política Sanitaria Nacional se ubicó en el concepto integralista, atendiendo a la orientación preventiva a
distancia de la función curativa; concepción apoyada en la creación de las Unidades Sanitarias, que se convirtieron en el centro de
la actividad de salubridad a nivel local. Durante este periodo tanto el gobierno del General Eleazar López Contreras (1935-1941),
como el de Isaías Medina Angarita (1941-1945) construyeron sus proyectos en el contexto de exigencias socio-políticas
inaplazables para la época, donde convergieron las nuevas reivindicaciones de las mayorías empobrecidas, con las demandas de
los nuevos sectores medios, ampliamente estimulados por sectores burgueses críticos surgidos en la dinámica manufacturera
reciente. Tanto en el gobierno de López Contreras como en el de Medina Angaria, se produjeron escenarios de toda una
coyuntura ampliamente favorable para las políticas de modernización progresistas del país, convergieron múltiples factores de
todo orden, desde los económicos hasta los políticos, tanto nacionales como continentales. En cuanto al sistema de salud era
necesario reforzar el contingente de recursos humanos.
12
La era Postgomecista generó un cambio en la organización social, facilitando la organización de partidos, sindicatos y gremios,
como también un progreso en el área educativa, contribuyendo al avance técnico-científico y cultural, y por ende, al desarrollo del
campo de la salud y de la enfermería. Así, para finales de 1937 existían en Caracas 3 Instituciones en donde se formaban
enfermeras: En el Hospital Vargas, En el Hospital Municipal de Niños y en la Cruz Roja.
La Escuela de Enfermería del Hospital Vargas, fue creada en el año 1912. El Dr. Francisco Antonio Rísquez (1856-1954), ilustre
representante de la medicina clínica y miembro fundador de la Academia Nacional de Medicina; apoyó la creación de esta
Escuela, anexa a la de Artes y Oficios para mujeres, siendo su primer Director.
Durante los años que precedían la década de 1940, aún el estudio y los avances en materia de pediatría y puericultura eran muy
incipientes. No existían centros de salud especializados en la atención al niño, que pudieran suplir las necesidades médicas de la
población infantil. El 2 de febrero de 1937, un grupo de médicos fundan el Hospital Municipal de Niños "Dr. José Manuel de los
Ríos", entre ellos los Doctores: Gustavo Machado, Pastor Oropeza, Guillermo Hernández Zozaya, Ernesto Vizarrondo, Julio Murzi
Dalta, Simón Gómez Malaret y Lya Imber. Ante la imperiosa necesidad de formar profesionales de la salud, esta institución
médica se convirtió en sede de la Escuela de Enfermeras.
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Asimismo, la creación de la Escuela de Enfermeras "Dr. Francisco Antonio Risquez" de la Cruz Roja (actualmente: Colegio
Universitario de Enfermería de la Cruz Roja) que graduaba desde 1914 enfermeras en cursos de 2 años. En 1928 su director, el
Dr. Risquez implemento un sistema de cursos abreviados.
14
Para 1937, la formación fue una modalidad de internado de 2 años
en un régimen semestral.
Las Escuelas de Enfermería en Venezuela pasaron por un proceso discontinuo de crecimiento, incluso de desaparición o
integración, ya que las mismas inicialmente eran cursos para enfermeras, planificadas por médicos, con un contenido
programático elemental, básico y teórico de la medicina.
Escuela Nacional de Enfermeras
En el transcurso de 1930 las nuevas demandas de salud, los cambios
sociales y demográficos y el crecimiento del sistema de salud,
demandaron un nuevo modelo de formación de personal de enfermería
que diera una respuesta real a las necesidades existentes, sin embargo,
el atraso educativo de la población en general impuso ciertas limitaciones
para formar un personal de enfermería altamente capacitado. De acuerdo con Sawyer; las actividades estaban dispersas y se carecía de
personal adecuadamente adiestrado. Por encima de todo, el país tenía
demasiada prisa, lo cual de por sí, constituía un problema.
La creación del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS),
estableció una estructura gubernamental que potenció la realización de
programas de envergadura en Salud Pública, como la lucha antimalárica
y antituberculosa, sumado a una creciente inversión en la construcción de un sistema público nacional, adquisición de equipos e
inversión en la formación de recursos humanos.
En 1937 El Ministro de Educación Dr. Rafael E. López, organiza una Escuela de Enfermería adscrita a ese Ministerio, conocida
como La Escuela Normal Profesional de Enfermeras.
Las primeras instructoras fueron la Señorita Montserrat Ripol Noble, quien fue nombrada Directora y la señorita Aurora Mas
Gaminde, antiguas becarias españolas de la Western Reserve University, que tras la guerra civil no retornaron a su país, junto
con la Señorita Sara Colmenero, egresada de la Universidad de California en Los Ángeles y de la Escuela de Enfermeras de Los
Ángeles County Hospital. En cuanto a la preparación profesional, la formación estuvo a cargo de las instructoras, médicos y
estudiantes avanzados de medicina. El presupuesto era reducido y el equipo inadecuado, los salones de clase consistían en un
pequeño laboratorio para el arte de enfermería, una sala de aula y un laboratorio.
15
En 1940 la Señorita Mary Elizabeth Tennant, enviada por la Fundación Rockefeller del Programa de Enfermería de Salud Pública
de la División Internacional de Salud (DIS), recomendó fundar una Escuela Nacional Independiente que tomó como punto de
partida la Escuela Normal Profesional de Enfermeras. En noviembre de 1940, por medio de Decreto Gubernamental, se creó la
Escuela Nacional de Enfermeras dependiente del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Se transfirieron a las estudiantes e
instructoras de la Escuela Normal. Los objetivos de la Escuela Nacional de Enfermeras fueron: (a) formar enfermeras
profesionales; (b) servir como modelo para la organización de la instrucción de enfermeras en el país; (c) elevar los estándares
de la profesión en Venezuela; y (d) coordinar los esfuerzos de todas las agencias interesadas en proporcionar mejores servicios
de enfermería. El propósito primordial de la escuela era preparar enfermeras para el ámbito de la salud pública.
16
La Escuela Nacional de Enfermeras funcionó hasta 1954 en el edificio de Cotiza. Entonces, con el apoyo de miembros del
gobierno y médicos prominentes, fue fusionada con la Escuela Municipal de Enfermeras (ex Municipal de Niños), y trasladada a

San Bernardino-Caracas.
17
En 1957, la escuela fue nuevamente trasladada, al Campus Universitario donde estuvo hasta 1976,
cuando parte del edificio fue cedido a la Universidad Central de Venezuela.
Cambios sociopolíticos y su influencia en la salud
Entre 1945 y 1960 acontecen cambios que trasformaron profundamente la
sociedad Venezolana. En lo Político la nación atravesó varios procesos que
van desde elecciones directas hasta golpes de estado, como se observa a
continuación en la Tabla II
.
El 2 de Noviembre de 1945 se establecieron las Regiones Sanitarias y
después en la resolución del MSAS de ese mismo año, se estableció la
Comisión Nacional Planificadora de Instituciones Médico-Asistenciales. Sin
embargo, el rasgo más notable de la nueva época consistió en la formulación
de una doctrina integralista, clara y precisa, cimentada en una filosofía bien
definida.
En 1947 fue cuando por primera vez, aparece en la Constitución de los
Estados Unidos de Venezuela, la salud como un derecho de todos los
venezolanos y la obligatoriedad por parte del Estado de establecer los
servicios necesarios para la prevención y el tratamiento de las
enfermedades.
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La tendencia principal durante los primeros años de la década de 1940, estuvo dirigida al campo económico y de renta
proveniente del petróleo, los cuales eran recursos cuantiosos y en crecimiento que potenciaban un sistema capitalista. El
señalado incremento fiscal le permitió al gobierno hacer considerables inversiones en el campo de la Salud Pública. Se intensificó
la gestión sanitaria a combatir enfermedades tropicales y de carácter endémico como el paludismo y la anquilostomiasis.
También se inició la construcción de nuevos hospitales y medicaturas rurales entre otras inversiones sociales.
19
Adicionalmente, el cambio sociopolítico generado de la economía petrolera, determinó por una parte la creación de nuevos
sectores sociales: clase obrera, sectores medios urbanos que accedieron a mejores condiciones de vida, y con las nuevas
inversiones, a una mejor situación de salud. Por otro lado, una centralización creciente conllevó al estado a dictar todas las
políticas de salud en el país. Además, el interés de los consorcios petroleros por un saneamiento del medio, se convirtió en
condición necesaria para un mejor desarrollo de sus actividades.
La articulación dinámica de este conjunto de factores conllevó a un cambio sustancial de las condiciones de salud en el país
desde 1935 en adelante; la mortalidad general e infantil pasó de 17 por 1000 habitantes en 1935 a 9,6 por 1000 habitantes en
1955. La mortalidad infantil cayó de 137,5 por 1000 nacidos vivos a 62,5 por 1000, y la expectativa de vida se elevó de 47 años
a 62,5. El perfil epidemiológico sufrió en ese periodo profundas modificaciones, las causas de muerte se comenzaron a
jerarquizar y la tendencia fue una disminución de las muertes ocasionadas por enfermedades transmisibles y un incremento cada
vez mayor de las accidentales y degenerativas.
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En 1947 se creó el Instituto Nacional de Hospitales, cuya razón de ser se fundamentó en fortalecer el sistema de salud mediante
la inversión y el aumento del número de camas. Para 1949, había solo 7 hospitales nacionales con 1.049 camas, el resto eran
municipales y privados, luego pasaron al MSAS, el país a partir de 1950 fue más urbano, hubo una creciente demanda de
empleo, la cual fue canalizada a través de una extraordinaria política de construcción, inversión y generación de empleos
públicos.
Para esta época ya había 23 hospitales con 2.932 camas; en 1954, había 4.000 camas; y en 1960 el Ministerio tuvo 22.773
camas oficiales.
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La dictadura militar de los años 50, constituyó un periodo histórico en el que se consumieron ingentes esfuerzos humanos,
produciéndose a posteriori una radicalización de la política que culminó con el derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez
el 23 de enero de 1958.
La enfermería y el sistema curativo de la época
La construcción de hospitales, que comenzó con el Plan Nacional de
Hospitales en 1942-1946 de la División de Hospitales, se expandió
rápidamente, creciendo en cantidad, tamaño, complejidad e importancia en
paralelo con la estructura de la provisión de atención médica y de enfermería.
Las principales funciones de una sección de la enfermería hospitalaria, fueron
la organización de los servicios de enfermería pertenecientes al MSAS y la
formulación de normas técnicas y administrativas, para guiar al personal de
enfermería en la ejecución de sus actividades.
Con la creación de los hospitales y el fortalecimiento de un sistema curativo
en crecimiento, se requirió de personal de enfermería suficiente para atender
as necesidades en cuanto al cuidado. Estos centros se constituyeron en la
fuente de empleo para las enfermeras. Bajas remuneraciones, largas horas,
turnos partidos, supervisión autoritaria y falta de normas claras y
estandarizadas, plagaron la enfermería hospitalaria de esa época.
Los directivos de los hospitales en su afán de buscar personal que llenara sus servicios de enfermería, empezaron a emplear a
estudiantes en formación, incluso hasta con menos de un mes de haber comenzado los estudios de enfermería.
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La enfermería, para ese entonces, y como resultado de los paradigmas de la época, no tenía un posicionamiento profesional,
debido a que el acceso al adiestramiento y el proceso de educación eran gobernados por las necesidades de los hospitales.
Médicos que concebían a la enfermera meramente como una subordinada, adiestrada en la práctica. En tanto, la diferencia entre
la enfermera entrenada y la no entrenada permaneció incierta debido a lo expresado anteriormente.
La educación para enfermeras durante esta etapa, se fundamento en un modelo pedagógico "aprender-haciendo" y en la
vigilancia moral y técnica de las aprendices por parte de sus instructoras; siendo una formación principalmente llevada por
médicos o estudiantes de medicina, cuyo fin fue la necesidad de contar con un personal de apoyo. La preparación se cimento en
asumir algunas actividades de atención con los enfermos en los hospitales principalmente, bajo la conducta y tutela médica, factor
que determinó enormemente el comportamiento de las enfermeras de la época, caracterizadas por conductas moralmente
aceptadas de obediencia sin replica alguna, cumplimiento de roles y asistencia mecanicista basada en las necesidades médicas.
En 1959, se modificó el currículum de las Escuelas de Enfermería según Gaceta Oficial 26104 y 26139, donde se especificaron
dos pensum de estudios: Un plan de 4 años con educación primaria completa, que incluyó materias profesionales y el primer ciclo
de educación secundaria, y un segundo plan que incluyó como requisitos, tener aprobado el primer ciclo de educación secundaria:
incluía materias profesionales y el segundo ciclo de educación secundaria en ciencias o humanidades; el título otorgado era de
Enfermera Profesional.
Nota Final
Desde sus inicios la enfermería venezolana ha estado plagada de disputas en el seno de un grupo heterogéneo que no logró
suficiente reconocimiento social tanto por los paradigmas propios de la época, así como por los procesos históricos propios de
un país que paso por profundas transformaciones. La visión que tuvieron las pioneras de una enfermería profesional,
complementaria de la prestigiosa profesión médica, con énfasis en la educación superior y la creación de un estrato profesional
de elite imbuido de una ideología meritocrática y tecnocrática distintiva, tardó en realizarse hasta una etapa más avanzada del
desarrollo social, que prosigue con el inicio de una educación universitaria y un lento pero progresivo desarrollo de una profesión y
una disciplina con una filosofía propia, un cuerpo de conocimientos y una razón de ser fundamentada en el cuidado.

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