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TITULO

FOMENTO A LA CULTURA EMPRENDEDORA DE COLOMBIA A PARTIR DE


LAS CÁTEDRAS DE EMPRENDIMIENTO EN LAS INSTITUCIONES DE
EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MARCO DE LA LEY 1014 DE 2016

ENRIQUE CABRALES B

MAESTRÍA EN GOBIERNO Y TERRITORIO Y GESTIÓN PÚBLICA


ASIGNATURA, INVESTIGACIÓN APLICADA

Bogotá, Colombia
2019
Tema

Fomento a la cultura emprendedora de Colombia a partir de las cátedras de


emprendimiento en las instituciones de educación superior en el marco de la Ley
1014 de 2016

Problema

El emprendimiento dirigido a la creación de empresas recientemente ha sido un


tema que ha cobrado importancia dentro de las estrategias de planeación del
desarrollo económico de los países. Colombia ha seguido esta tendencia y desde
el año 1999 ha emprendido diferentes políticas con la finalidad de establecer con
el emprendimiento una estrategia efectiva para impulsar el desarrollo económico
del país y lograr un mayor crecimiento en el largo plazo. Inicialmente, las
iniciativas han sido incentivadas por el gobierno, pero paulatinamente el sector
privado se ha vinculado con incentivos directos al emprendimiento o con
vinculaciones a programas públicos. Más recientemente, esta tendencia creciente
de apuesta por el emprendimiento, se ha visto reflejada en el CONPES sobre
Política Nacional de Desarrollo Productivo que proporciona las bases para una
nueva política de emprendimiento.

Una de estas primeras grandes apuestas es la Ley 1014 de 2006 de fomento al


emprendimiento. Según GEM (2016), los planes, proyectos, programas,
actividades y acciones que surjan de la Ley 1014 de 2006, deberán estar
orientados a incrementar el porcentaje de la población adulta motivada a
convertirse en empresarios potenciales, y debe ayudarlos para que su transición
sea exitosa, de potencial a intencional a naciente a nuevo, y ha establecido, de tal
forma que haya más y mejores empresas orientadas a la innovación y a la
creación de valor. Por esta razón, las instituciones universitarias que según la ley
1014 de 2006, deben fomentar la actividad empresarial, deberán desarrollar
acciones que permitan fortalecer actitudes hacia el emprendimiento y las
competencias empresariales requeridas para la creación de empresa y de cara a
la creación de valor.

El informe de 2017 del Global Enterpreneurship Monitor (GEM), evaluó cómo está
Colombia en cuanto a las actitudes hacia el emprendimiento y encontró que del
2014 al 2017 la proporción de personas que perciben el ser empresario como una
alternativa profesional valiosa aumentó de 67% al 72%, el reconocimiento del
estatus de los emprendedores mejora también notablemente pasando de 67% a
75%. Al comparar estos porcentajes con el porcentaje promedio de este mismo
indicador en las economías de Latinoamérica y el Caribe, se encuentra que
Colombia en cuanto al emprendimiento como opción de carrera, las supera en 13
puntos porcentuales, y sobrepasa en 7 puntos porcentuales a las economías
basadas en eficiencia,1 y en cuanto al estatus positivo de los empresarios, supera
en 20 puntos porcentuales a LATAM, lo que representa un gran potencial para el
crecimiento del tejido empresarial y la consolidación de una cultura emprendedora
que se destaca con respecto a economías similares (GEM, 2018). Por otra parte,
en cuanto a la percepción de capacidades (conocimientos, habilidades y
experiencias necesarios) para emprender de los colombianos, este informe revela
que pasó de 58% en el 2013 a 69% en el 2017, evidenciando una mayor cantidad
de colombianos que se autoreconocen con capacidades para emprender, lo que
podría asociarse a mayores capacidades para identificar mejores oportunidades
de negocio. En comparación con economías similares, Colombia presenta la
mayor percepción de oportunidades en su entorno; supera al promedio de
Latinoamérica y el Caribe en 7 puntos porcentuales. De esta manera, en cuanto a
las actitudes hacia el emprendimiento, el informe GEM de 2018, evidencia que se
ha generado una cultura emprendedora en la que se valora el emprendimiento,
objetivo contemplado en la Ley 1014 de 2006.

Sin embargo, al referirse al sector económico de las nuevas empresas en


Colombia, el informe (GEM, 2018) muestra que el país ha estado caracterizada
por el incremento del sector consumo que pasa de significar el 26,7% del total de
las empresas en 2013 al 66,5% en 2017; el sector servicios pasó de 12,4% en el
2013 al 10,5% en 2017 ; el sector de transformación disminuyó de 52,2% en 2013
a 21,9% en 2017 y el sector extractivo disminuyó también pasando de 8,7% en
2013 a 1,1% en 2017. La distribución sectorial de las nuevas empresas tiene
fuertes implicaciones económicas, toda vez que con esta tendencia, los ingresos
de emprendedores colombianos muy probablemente se ubicarán por debajo del
promedio de los emprendedores en economías basadas en innovación, 2 dado que
el sector consumo se caracteriza por bajos niveles de innovación, muchos
productos similares, poca transmisión del conocimiento y menor generación de
empleo en comparación con los sectores de transformación y servicios (GEM,
2018).

1
“Son economías en las cuales existe un relativo avance en cuanto a los factores que deben existir
en el entorno, debido a que durante esta fase se aprovecha el potencial de eficiencia de las
economías de escala para impulsar el desarrollo” (GEM, 2018)
2 “Estas economías incluyen factores asociados de forma directa con el emprendimiento y la

innovación, tales como la financiación emprendedora, los programas gubernamentales de apoyo al


emprendimiento, el entrenamiento en creación de empresas y la existencia de una infraestructura
comercial y legal para el emprendimiento. En los países que se encuentran en esta etapa, las
nuevas empresas impactan el crecimiento económico nacional en mayor medida que en los países
de las etapas previas, ya que el marco de condiciones de este tipo de economías propicia el
aprovechamiento de las oportunidades que otorga el mercado; además, la actividad empresarial es
más propensa a ser intensiva en conocimiento.” (GEM, 2018)
Este mismo comportamiento se presenta en las empresas establecidas. Así pues,
más del 50% de las empresas nuevas y establecidas se encuentran en el sector
consumo, seguida del sector de servicios, transformación y extractivo con un 20%,
10% y 1% respectivamente. Ante este panorama, el informe GEM 2018 señala
que, la mayor participación del sector consumo puede estar relacionada a bajos
niveles de innovación, debido a que los emprendedores se ubican en mercados en
los que existen productos similares y en los que se presenta una baja utilización
de tecnología de vanguardia en sus procesos.

Este resultado es reforzado por el análisis en cuanto a la capacidad de generación


de nuevos productos o servicios de las empresas nuevas y establecidas, en el que
se muestra que en Colombia, el 76,3% de los emprendedores consideran que sus
productos los ofrecen muchas empresas, el 22,5% creen que pocas empresas
ofrecen un producto similar y solo el 1,3% considera que solo ellos ofrecen sus
productos (GEM, 2018). Así mismo, Al analizar el grado de novedad de los
productos de las nuevas empresas y de las establecidas, más de dos tercios de
los empresarios perciben que sus clientes no consideran su producto como nuevo
y solo el 5,7% de los emprendedores considera que sus clientes efectivamente
perciben su producto como nuevo (GEM, 2018).

De acuerdo a estos resultados se podría intuir que en Colombia se ha fomentado


la cultura emprendedora; sin embargo, la tarea pendiente se encuentra en el
grado de innovación contenido en los emprendimientos. Este rezago en cuanto al
emprendimiento innovador probablemente se ha dado debido a la falta de una
política nacional de emprendimiento unido a una posible anacronía o concepción
disímil de la de la Ley 1014 2006. Cuando la Ley 1014 fue creada, el país se
enfrentaba a otros retos muy diferentes a los que enfrenta el día de hoy. La
necesidad de fomentar la cultura emprendedora llevó a que esta ley en sus
objetivos, referentes a las cátedras de emprendimiento, se enfocara
exclusivamente en esto, en el fomento, obviando el enfoque de las cátedras hacia
procesos formativos que incluyeran la innovación.

Los resultados GEM 2018, permitirían intuir que Colombia ha hecho su tarea en
cuanto al fomento de la cultura emprendedora a partir de las cátedras de
emprendimiento; sin embargo, no ha sido suficiente en cuanto la generación de
emprendimientos innovadores. Es preciso entonces conocer si efectivamente las
cátedras de emprendimiento han contribuido al fomento de la cultura
emprendedora y de ser así, establecer la posibilidad de enfocar ahora las políticas
de emprendimiento hacia los retos presentes que genera la baja innovación
contenida en las nuevas empresas, y hacia un cambio de dirección que permita
fomentar la formación de empresas de alta calidad y alto crecimiento, toda vez que
una mayor creación de firmas no reactiva a las economías en problemas, generará
innovación o empleos per se; por lo que los incentivos del gobierno deberían estar
exclusivamente dirigidos a empresas con alta innovación y probabilidad de
crecimiento (Scott, 2009); pues lo que se evidencia hoy en el país, es que
Colombia no tiene déficit de emprendedores sino exceso de los mismos, por lo
que es preciso incentivar la aparición de empresas de alto impacto, en lugar de
estimular el emprendimiento de supervivencia como se ha venido haciendo hasta
ahora. (Melendez, 2019).

Aunque Colombia tiene una tasa de emprendimientos superior a sus vecinos


latinoamericanos, la estructura productiva del país está rezagada y continúa
caracterizada por la producción de bienes con bajo valor agregado, poca
intensidad tecnológica y baja sofisticación. Se podría esperar que a casi 20 años
de la expedición de las primeras leyes sobre emprendimiento, y a más de 10 años
de la puesta en marcha de la Ley 1046 existan fortalezas en lo que a la cultura del
emprendimiento se refiere. Sin embargo, el componente de innovación que
permite emprendimientos de alto impacto y que podría impulsar un cambio
importante en la estructura productiva del país hacia bienes con mayor valor
agregado, aún está pendiente.

Justificación

El rezago actual en competitividad y estructura productiva de Colombia, precisa


que se implemente herramientas que permitan tener emprendimientos con alto
contenido innovador y que generan impacto económico positivo. Sin embargo,
este resultado esperado requiere un esfuerzo anterior y este es la formación en
habilidades y capacidades para emprender. La educación para el emprendimiento
es un mecanismo que, además de fomentar la mentalidad empresarial, entrega
las competencias y actitudes necesarias para desarrollar cultura emprendedora en
Colombia. Conocer si las cátedras de emprendimiento efectivamente han
fomentado la cultura emprendedora en Colombia podría contribuir en la discusión
sobre la necesidad de avanzar hacia un enfoque que priorice la calidad del
emprendimiento.

Pregunta de investigación

¿De qué manera cátedras de emprendimiento en las instituciones de educación


superior en el marco de la ley 1014 han fortalecido la cultura del emprendimiento
en Colombia?
Objetivos
Objetivo General:

Analizar el efecto en el fortalecimiento a la cultura del emprendimiento de las


cátedras de emprendimiento en las instituciones de educación superior, en el
marco de la ley 1014 de 2006.

Eje curricular del programa


La relación con el eje curricular del programa, tiene relación con los cursos de
Investigación Aplicada II y Gobernanza, Control y Ciudadanía.

Investigación Aplicada II:

1) Para la metodología propuesta (sistematización de experiencias), el aparato


conceptual referente a la planificación, seguimiento y evaluación de
resultados de desarrollo, permiten determinar en las experiencias
seleccionadas estos apartes, contribuyendo a una más fácil categorización
y selección de pregunta central de la sistematización.
2) Analizar el fomento a la cultura emprendedora propuesto por la
sistematización de experiencias, se enmarca en el contenido del curso
referente al seguimiento y evaluación de resultados de política y evaluación
de la implementación de la misma.
3) Las herramientas proporcionadas por el curso para el análisis y diseño de
políticas, permite analizar la Ley 1046 de 2006, desde su carácter de
política para el emprendimiento, como las demás normas complementarias
surgidas a lo largo del tiempo.
4) Tanto las encuestas propuestas como la sistematización de experiencias
(prácticas basadas en diagnósticos), constituyen dos tipologías de
investigación aplicada; así como las categorías, preguntas orientadoras, las
técnicas usadas, las etapas para el desarrollo de la investigación. Por su
parte, en cuanto a la sistematización, la definición sobre lo que se pretende
sistematizar, la elección de las experiencias que se pretenden sistematizar,
la elección del eje central de la sistematización, la elección de las preguntas
que permitirán realizar el ejercicio analítico para comprender el resultado,
así como la guía para conclusiones, hacen parte de la contribución de este
curso al presente trabajo de grado.

Gobernanza, Control y Ciudadanía:


1) En la presente propuesta de investigación, se argumenta con recurrencia la
necesidad de mejorar la educación en emprendimiento, con el fin de
aprovechar el impacto positivo que tiene en el crecimiento. El crecimiento
económico implica mayor nivel de desarrollo económico. Así mismo, las
cátedras de emprendimiento incentivan la participación de la sociedad en el
ámbito económico y social, lo que aumenta la probabilidad que este
incentivo se extienda hasta el ámbito político.
2) Por otra parte, a partir de (Alvarez & Urbano, 2011), se adopta un enfoque
de emprendimiento desde una mirada institucional, en el que son estas las
que condicionan las dinámicas del emprendimiento, y desde un enfoque
económico, en el emprendimiento cataliza el crecimiento económico. En
este sentido, a partir del contenido de este curso se podría intuir que, la
democracia estable como institución refuerza la gobernabilidad, fortalece al
Estado y la fortaleza de institucionalidad estatal permitiría mayores niveles
de emprendimiento.

Marco de referencia

El emprendimiento dirigido a la creación de empresas recientemente ha sido un


tema que ha cobrado importancia dentro de las estrategias de planeación del
desarrollo económico de los países. El proceso de globalización generalizado ha
creado un entorno de fuerte competencia en el que el desarrollo endógeno,
(entendido como el crecimiento que se da por medio del potencial de desarrollo
existente en cada territorio), a partir de la difusión del conocimiento y la
innovación, la flexibilización de la producción y el fortalecimiento de las
instituciones, determinan el aumento de la productividad (Vásquez Barquero,
2000), que unido al fomento de la capacidad emprendedora con el fin de conseguir
una ventaja competitiva con relación a otros países y regiones (Díaz Casero,
Urbano Pulido, & Hernández Mogollón , 2005), le permite a las economías
responder a los desafíos que la globalización implica. Esta tendencia a favor del
emprendimiento ha sido adoptada como mecanismo para propender por mayores
niveles de crecimiento económico (Minniti, 2010; Grossmann, 2009; Kritikos,
2014; Stel, Carree, & Thurik, 2005; Spulber, 2011), como instrumento que
contribuye a la recuperación del equilibrio de la economía en situaciones de crisis
financiera (Pelikan, 2000; Ilie, 2011), como solución a la problemática del
desempleo (Moncayo , 2008; Zúñiga Jara, Soza Amigo, & Soria Barreto, 2015),
como potenciador de desarrollo económico (Coulibaly, Erbao, & Melonchog, 2018;
Wim, 2008; Martínez Fierro, Biedma Ferrer, & Ruíz Navarro, 2016), como medio
para lograr mayor nivel de innovación a partir del carácter innovador como rasgo
del emprendedor (Hébert & Link, 2006; Lukes, 2013; Stam & Nooteboom, 2011),
su impacto en dimensiones que trascienden la materia económica como el
desarrollo sostenible (Dhahri, 2018; Christian & Johanna, 2005; Jeremy, Gregory,
& Michael, 2010; Lalangui, Santos, & Hormiga, 2005; Horisch, 2016), su
importante contribución para la generación de dinámicas que contribuyan al
desarrollo humano y social (Dhesi, 2010; Busan, 2015; Halunko, Ivanyshchuk, &
Popovych, 2018; Chandra, 2017; Alean Pico, Del Río, & Simancas Trujillo, 2017) y
más recientemente, desde una perspectiva de género (Castiblanco Moreno, 2013;
(Ortiz Riaga, Duque Orozco, & Camargo Mayorca , 2008; Dianne, Eugene, &
Rania, 2017; Lloyd, Bo, & Jhon , 2008).

La transversarialidad del emprendimiento en dimensiones que no son


exlusivamente las económicas, es una razón importante para prestar especial
atención a la figura del emprendedor. Mucho antes de la creciente atención al
emprendimiento como estrategia de desarrollo, el economista Schumpeter
consideró al empresario un agente activo del progreso económico, proponiendo
además la innovación como causa del desarrollo y al empresario innovador como
propiciador de los procesos de innovación (Montoya Suárez, 2004). Más
recientemente, el interés se ha enfocado en las características intrínsecas y
motivacionales que dan origen a los emprendedores (Maidana, 2016).

El constructo teórico y académico que se ha desarrollado a través de los años,


precisa entonces de la consolidación del emprendimiento como un campo de
investigación, pues aún se encuentran vacíos conceptuales necesarios para el
establecimiento de un lenguaje común que permita la categorización y
homogenización de los hallazgos encontrados por la academia. Con esta
pretensión se ha intentado analizar el emprendimiento desde la cronología de la
caracterización del emprendedor y desde un enfoque multidimensional. En el
primer caso, (Herrera Guerra & Montoya Restrepo, 2013) luego de un análisis
bibliométrico del emprendimiento, categorizaron la definición de emprendedor en :
Definiciones de la escuela clásica (autores como Richard Cantillón, Jean Babtiste
Say, Adam Smith y J.H. Thunen); autores cuyas ideas ideas empiezan a principio
del siglo XIX hasta el siglo XX (Max Weber, Alfred Marshall, Keynes, Francis
Walter, Bates Clark y Frank Knigth); los aportes de Schumpeter; la escuela
austriaca (Von Mises, Freiderich Hayek, Israel Kizner; desde otras escuelas no
categorizadas como la escuela comportamental, escuela económica, escuela de
procesos) y aportes de otros autores (investigaciones de percepciones ejecutivas,
William Baumol, Orvis Collins, Global Enterprenourship Monitor y otros).

Desde el enfoque multidimensional (Alvarez & Urbano,2011) plantean que el


desarrollo investigativo realizado alrededor del empremdimiento, se ha dado
desde tres enfoques: enfoque económico- que propone al emprendimiento como
catalizador del crecimiento económico-, enfoque psicológico- que plantea que el
emprendimiento es generado por el capital humano- y enfoque institucional-
establece que son las instituciones las que condicionan los procesos de
emprendimiento-.

Ahora bien, una vez se ha entendido el rol del emprendedor, el interés ha migrado
hacia en conocer cuáles son las condiciones y competencias necesarias para
generar motivaciones intrinsecas en los agentes, que los lleven a querer ser
emprendedores. Para ello, se ha llevado a cabo un proceso de creación de
modelos educativos para el emprendimiento en los que se argumenta que la
incersión de enseñanza de la educación para el emprendmiento en los programas
educativos, es un propulsor de actitudes empresariales futuras, más aún, en la
etapa de la educación superior, toda vez que el acceso a conocimientos tecnicos
más fuertes, el ambiente investigativo de las universidades, la mutidiciplinariedad
del entorno y otro factores, ofrecen mejores condiciones para los resultados de la
enseñanza del emprendimiento. De esta manera, cuando los estudiantes reciben
educación para el emprendimiento, la motivación hacia el espíritu empresarial, sus
competencias para comercializar presentan diferencias significativas antes y
después de asistir a la clase de emprendimiento (Satambolious, 2014), las
intenciones de creación empresarial incrementan (Kutim, Kallaste, & Vanesaar,
2014), existe un efecto positivo de los cursos de emprendimiento en las
habilidades empresariales y empoderamiento sobre estas (Graevenitz, Harhoff, &
Weber, 2010), . La identidad empresarial, por ejemplo, es decir, saberse así
mismo como capaz de emprender, es estimulada cuando se imparte educación
para la creación de empresas (Donnellon , Olilla, & Williams, 2014).

La importancia de la inserción de las cátedras de emprendimiento en la educación


superior se ve reforzada por el importante concenso que existe en que para lograr
mayores niveles de desarrollo económico, es necesario que converjan los flujos de
egreso del sistema escolar y los requerimientos del aparato productivo (Muñoz
Izquierdo, 2010). Esta convergencia entre el sistema educativo y el sistema
productivo, es posible también desde la creación de aptitudes para el
emprendimiento que transformen la educación recibida en empresa con alto
impacto económico. En este sentido, para el caso colombiano, se han propuesto
diferentes leyes con el fin de lograr mayores dinámicas de emprendimiento que
contribuyan de manera efectiva al vínculo entre el sistema educativo y el sistema
productivo.

(En esta parte, adicionaré lo sugerido en cuanto la historia y crítica


multidimensional al emprendimiento
http://bdigital.unal.edu.co/42967/1/428309.2013.pdf)
Marco de referenca jurídico

En primer lugar se tiene que tener como eje fundamental La Constitución Política
de 1991, en su artículo 333, donde establece la libertad económica y se considera
a la empresa como la base para el desarrollo. Este desarrollo que es una de las
finalidades planteadas por el Estado, debe ir de la mano con el empleo y la
educación para hacer que las condiciones de vida mejoren y se facilite el
desarrollo. Es por ello que la Constitución tiene como derechos fundamentales el
trabajo y la educación, como se denota en los fragmentos siguientes:
ARTICULO 25. El trabajo es un derecho y una obligación social y goza, en todas
sus modalidades, de la especial protección del Estado. Toda persona tiene
derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas.

ARTICULO 44. Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad


física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y
nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la
educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán
protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro,
venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos.

ARTICULO 67. La educación es un derecho de la persona y un servicio público


que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la
ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura. La educación
formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la
democracia; y en la práctica del trabajo y la recreación, para el mejoramiento
cultural, científico, tecnológico y para la protección del ambiente. El Estado, la
sociedad y la familia son responsables de la educación, que será obligatoria entre
los cinco y los quince años de edad y que comprenderá como mínimo, un año de
preescolar y nueve de educación básica. La educación será gratuita en las
instituciones del Estado, sin perjuicio del cobro de derechos académicos a quienes
puedan sufragarlos. Corresponde al Estado regular y ejercer la suprema
inspección y vigilancia de la educación con el fin de velar por su calidad, por el
cumplimiento de sus fines y por la mejor formación moral, intelectual y física de los
educandos; garantizar el adecuado cubrimiento del servicio y asegurar a los
menores las condiciones necesarias para su acceso y permanencia en el sistema
educativo. La Nación y las entidades territoriales participarán en la dirección,
financiación y administración de los servicios educativos estatales, en los términos
que señalen la Constitución y la ley.

La preocupación por dejar de ser un país subdesarrollado es tan efusiva que


durante muchos gobiernos se han dictado leyes, decretos y todo tipo de
normatividad vinculante para mejorar e implementar en la economía herramientas
que ayuden a las personas a emprender.
Por ello se deben destacar las siguientes:
1. La ley 29 de 1990, en donde en su artículo 1 se resalta que: “Corresponde
al Estado promover y orientar el adelanto científico y tecnológico y, por lo
mismo, está obligado a incorporar la ciencia y la tecnología a los planes y
programas de desarrollo económico y social del país y a formular planes de
ciencia y tecnología tanto para el mediano como para el largo plazo”.
Además, el artículo 4, dispone que, el Consejo Nacional de Política
Económica y Social determinará, en cada vigencia fiscal, a propuesta del
Fondo Colombiano de Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales
"Francisco José de Caldas", Colciencias, las entidades descentralizadas
que deberán destinar recursos y su cuantía, para actividades de
investigación y desarrollo tecnológico.

2. La ley 344 de 1996, en esta cabe resaltar el artículo 16, donde se


enuncia que “de los recursos totales correspondientes a los aportes de
nómina de que trata el artículo 30 de la Ley 119 de 1994, el Servicio
Nacional de Aprendizaje (SENA) destinará un 20% de dichos ingresos para
el desarrollo de programas de competitividad y desarrollo tecnológico
productivo. El SENA ejecutará directamente estos programas a través de
sus centros de formación profesional o podrá realizar convenios en aquellos
casos en que se requiera la participación de otras entidades o centros de
desarrollo tecnológico”

3. LA LEY 789 DE 2002, Por la cual se dictan normas para apoyar el empleo
y ampliar la protección social y se modifican algunos artículos del CÓDIGO
SUSTANTIVO DEL TRABAJO. Lo importante de esta norma es el artículo
40. donde se crea el Fondo Emprender, FE, como una cuenta
independiente y especial adscrita al Servicio Nacional de Aprendizaje,
SENA, el cual será administrado por esta entidad y cuyo objeto exclusivo
será financiar iniciativas empresariales que provengan y sean
desarrolladas por aprendices o asociaciones entre aprendices,
practicantes universitarios o profesionales que su formación se esté
desarrollando o se haya desarrollado en instituciones que para los efectos
legales, sean reconocidas por el Estado de conformidad con las Leyes 30
de 1992 y 115 de 1994 y demás que las complementen, modifiquen o
adicionen.
4. LA LEY 905 DE 2004, Por medio de la cual se modifica la Ley 590 de 2000
sobre promoción del desarrollo del micro, pequeña y mediana empresa
colombiana y se dictan otras disposiciones. Es importante que resaltar de
esta norma la creación del “Fondo Colombiano de Modernización y
Desarrollo Tecnológico de las micro, pequeñas y medianas empresas,
Fomipyme, como una cuenta adscrita al Ministerio de Comercio, Industria y
Turismo, manejada por encargo fiduciario, sin personería jurídica ni planta
de personal propia, cuyo objeto es la financiación de proyectos, programas
y actividades para el desarrollo tecnológico de las Mipymes y la aplicación
de instrumentos no financieros dirigidos a su fomento y promoción”.
5. LA LEY 1014 DE 2006, Por la cual se dictan normas para el fomento a la
cultura de emprendimiento empresarial en Colombia. Esta ley tiene por
objeto: “Promover el espíritu emprendedor en todos los estamentos
educativos del país, en el cual se propenda y trabaje conjuntamente sobre
los principios y valores que establece la Constitución y los establecidos en
la presente ley. El segundo objeto es, Disponer de un conjunto de principios
normativos que sienten las bases para una política de Estado y un marco
jurídico e institucional, que promuevan el emprendimiento y la creación de
empresas…”
6. En el Código de Comercio Colombiano se consagran las distintas
clases de sociedades que en Colombia son consolidación del ingenio
de muchas personas. Estas sociedades son : Sociedades Colectivas,
Sociedades en Comandita, Simple o por acciones, Sociedades de
Responsabilidad Limitada, Sociedades Anónimas, Sociedades de
Economía Mixta, Sociedades Extranjeras, Sociedades Mercantiles de
Hecho y la traída por la ley 1248 de 2008 la Sociedad por Acciones
Simplificada.
7. El DECRETO 393 DE 1991, por el cual se dictan normas sobre asociación
para actividades científicas y tecnológicas, proyectos de investigación y
creación de tecnologías. Este decreto establece dos MODALIDADES DE
ASOCIACION para adelantar actividades científicas y tecnológicas
proyectos de investigación y creación de tecnologías. La primera es la
creación y organización de sociedades civiles y comerciales y personas
jurídicas sin ánimo de lucro como corporaciones y fundaciones y la segunda
la celebración de convenios especiales de cooperación. Estas modalidades
de asociación tienen como propósitos importantes: “a) Adelantar proyectos
de investigación científica. b) Apoyar la creación, el fomento, el desarrollo y
el financiamiento de empresas que incorporen innovaciones científicas o
tecnológicas aplicables a la producción nacional, al manejo del medio
ambiente o al aprovechamiento de los recursos naturales. c) Organizar
centros científicos y tecnológicos, parques tecnológicos, e incubadoras de
empresas”.
8. El DECRETO 585 DE 1991, por el cual se crea el Consejo Nacional de
Ciencia y tecnología, se reorganiza el Instituto Colombiano para el
Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Colciencias) y se dictan otras
disposiciones.
9. El DECRETO 4466 DE 2006, por el cual se reglamenta el artículo 22 de la
Ley 1014 de 2006, sobre constitución de nuevas empresas.
10. Ley 1014 de 2006, que busca fomentarla cultura del emprendimiento,
promoviendo el espíritu emprendedor entre los estudiantes, egresados y
dotarlos de la capacitación necesaria para que desarrollen actividades
empresariales.

Para el presente trabajo, se pretende conocer la dinámica del emprendimiento


desde el enfoque económico, toda vez que nos interesa conocer su efecto en el
sector productivo y sus externalidades positivas relacionadas con la economía, así
como el enfoque institucional, pues se aborda a partir de lo estipulado por la Ley
1014, una norma que constituye una institución formal. De la misma manera, para
efectos de guardar coherencia y unidad con el marco legal en el que se
desarrollará esta investgación, los conceptos emprendedor, emprendimiento,
empresarialidad, formación para el emprendimiento, correspondena los definidos
en esta Ley.
Diseño metodológico

El tipo de investigación aplicada que se ha seleccionado para la elaboración de la


presente propuesta es la sistematización de experiencias y las prácticas basadas
en diagnósticos.

1) Sistematización de experiencias:

Si bien el concepto y la práctica de sistematizar no tiene un significado único, pues


es una práctica que refleja la diversidad de los contextos en los que se aplica
(Martinic, 2010), en el contexto del presente protocolo se entenderá la
sistematización como una estrategia de investigación que consiste en un proceso
de reflexión respecto a una experiencia o práctica, en el que se dispone y organiza
la información de manera que sea posible interpretarla y sacar conclusiones
enmarcadas en un marco de referencia.
La implementación de la sistematización de experiencias permitirá conocer y
descubrir si las cátedras de emprendimiento han fomentado la cultura del
emprendimiento en las universidades que han sido impartidas, a través de la
descripción, organización y análisis de las evaluaciones que han desarrollado
estas universidades sobre la implementación de las cátedras; y en contraste con
los objetivos de fomento a la cultura emprendedora que estipula la Ley 1014 de
2006.

En el capítulo III “Fomento a la cultura del emprendimiento” de la Ley 1014 de


2006, en su Artículo 12, presenta como objetivos de la formación para el
emprendimiento los siguientes:

a) Lograr el desarrollo de personas integrales en sus aspectos personales, cívicos,


sociales y como seres productivos.
b) Contribuir al mejoramiento de las capacidades, habilidades y destrezas en las
personas, que les permitan emprender iniciativas para la generación de ingresos
por cuenta propia.

c) Promover alternativas que permitan el acercamiento de las instituciones


educativas al mundo productivo.

d) Fomentar la cultura de la cooperación y el ahorro así como orientar sobre las


distintas formas de asociatividad.

La ruta de sistematización de las experiencias se desarrollará a partir de la


propuesta metodológica en cinco tiempos para la sistematización de (Jara
Holliday, 1994).

B) Preguntas
iniciales
A) Definición de ¿Para qué
carácteristicas queremos D)Análisis,
C)Ordenar y
de las sistematizar? síntesis e
clasificar la E)Conclusiones
experiencias a ¿Qué queremos interpretación
información.
sistematizar y sistematizar? crítica.
búsqueda. ¿Qué aspectos
centrales nos
interesan?

A) Las experiencias a sistematizar:

Los criterios de elección de las anteriores evaluaciones son: Evaluaciones de


impacto, de programas, cursos y cátedras de emprendimiento dictadas por una
institución de educación superior de Colombia, a partir de 2010.
1) Universidad y emprendimiento, aportes para la formación de profesionales
emprendedores de la Universidad Autónoma de Cauca. Oscar Alvarado
Muñoz (2011)
2) Impacto del programa emprendedor en la Universidad Tecnológica de
Bolívar mediante un análisis a través de spss. Luis Carlos Arraut, Humberto
Sánchez, Kathia Novoa (2012)
3) Evaluación del impacto del emprendimiento empresarial en los estudiantes
y egresados de la carrera de administración de empresas de la Pontifica
Universidad Javeriana y estudios de los factores de éxito de sus empresas
creadas a partir de los talleres de grado. Laura Fandiño Padilla, María
Cristina Bolívar (2008).
4) El efecto de la formación en emprendimiento sobre la construcción de una
mentalidad emprendedora en estudiantes de ingeniería industrial en la
Universidad de la ciudad de Barranquilla. Ernesto Fidel Castillo, Oscar
Piña, Adriana Gómez, Ivonne Volpe (2013).
5) Promoción del emprendimiento para el desarrollo productivo. Fundación
Educación Superior Empresa. Patricia Ramos Rubio (2012).
6) La formación empresarial y el emprendimiento en ingenierías de la
Universidad Tecnológica de Bolívar. Luis Carlos Arraut. (2013).
7) Emprendimiento como proceso de responsabilidad social en instituciones
de educación superior en Colombia y Venezuela. Sonia Durán, Alejandro
Fuentemayor, Sergio Cárdenas, René Hernández. (2016).
8) Interacción universidad entorno: marco para el emprendimiento. Pedro
Sanabria, María Eugenia Morales, Carolina Ortíz. (2014).
9) Visión del emprendimiento desde el estado y la universidad. El caso del
plan de desarrollo de Antioquia visión 2020 con el programa de
emprendimiento de la UPB. Ana Cecilia Terán, Gloria León. (2010).
10) Capacidad de fomento del espíritu emprendedor en la Facultad de Ciencias
Económicas de la Universidad de Cartagena. Francisco Maza, Nancy
Rodríguez, Vanessa Tobón. (2015).
11) Educación en emprendimiento: fortalecimiento de competencias
emprendedoras en la Pontifica Universidad Javeriana de Cali. María del
Pilar Gómez, Katherin Satizabal. (2011).
12) Hacia un modelo de emprendimiento de innovación abierta totalmente
responsable: caso Universidad Tecnológica de Bolívar. Luis Carlos Arraut.
(2011).
13) Cómo lograr desarrollo desde la universidad. Una propuesta de creación
de empresas entre universitarios. Luis Carlos Arraut. (2006)
14) Determinantes de la dinámica empresarial de los egresados de la UPB.
Gloria Lenon. (2013).
15) Aplicación de un ambiente virtual de aprendizaje orientado a la formación
empresarial. Juan Fernando Reinoso. (2012).
16) Fomento del emprendimiento a través de actividades académicas
investigativas. Fernando Suárez Galvis. (2017).

Objeto de la sistematización:

Incidencia de las cátedras de emprendimiento en el fortalecimiento de la


cultura para el emprendimiento propuesto por la Ley 1014 de 2006.

Objetivos de la sistematización:

- Conocer y descubrir si las cátedras de emprendimiento han fomentado la


cultura del emprendimiento en las universidades que han sido impartidas, a
partir de los objetivos para fomento de la cultura emprendedora propuesto
por la Ley 1014 de 2006.

B) Pregunta eje de la sistematización:

¿De qué manera las cátedras de emprendimiento han incidido en el fomento


de la cultura para el emprendimiento en el marco de la Ley 1014 de 2006?

C) Ordenar y clasificar información.


Basados en (Jara Holliday, 1994), se aplicará en primer lugar la ficha a
continuación, a las experiencias seleccionadas.

TÉCNICA: FICHA DE RECUPERACIÓN DE APRENDIZAJES

Formato de la ficha
Título de la ficha:

a) Contexto de la situación: (1 o 2 frases sobre el contexto en que se dio el momento


significativo: dónde, cuándo, quiénes participaron, con qué propósito; es decir, una
referencia que ubique lo que se va a relatar en un contexto más amplio).
b) Relato de lo que ocurrió: (1 o 2 páginas máximo, describiendo lo que sucedió,
narrando de tal manera que se pueda dar cuenta del desarrollo de la situación, su
proceso; el rol jugado por los diferentes actores involucrados).
c) Consecución de objetivos: (Determinar categorías que permitan intuir el
cumplimiento de los objetivos a contrastar).
d) Recomendaciones:

Palabras clave: (Descriptores que permiten identificar los temas centrales a los que se refiere
la experiencia). Permite clasificar temas comunes.
D) Análisis, síntesis e interpretación crítica.

A partir de los objetivos establecidos por la Ley 1014 de 2006 en cuanto al


fomento de la cultura del emprendimiento, se propone el siguiente cuadro que será
contrastado con los resultados expuestos por las experiencias seleccionadas.

2) Prácticas basadas en diagnóstico: Aplicación de encuesta

Objetivo 1 Objetivo 2 Objetivo 3 Objetivo 4

¿Las cátedras de emprendimiento han ¿Las cátedras de emprendimiento han


¿Las cátedras de emprendimiento han ¿Las cátedras del emprendimiento han
logrado el desarrollo de personas contribuido al mejoramiento de las capacidades,
promovido alternativas que permitan el fomentado la cultura de la cooperación
integrales en sus aspectos personales, habilidades y destrezas en las personas, que
acercamiento de las instituciones y el ahorro así como orientar sobre las
cívicos, sociales y como seres les permitan emprender iniciativas para la
educativas al mundo productivo? distintas formas de asociatividad?
productivos? generación de ingresos por cuenta propia?

Así mismo, nuevamente a partir de (Jara Holliday, 1994) se propone la siguiente


matriz para el análisis e interpretación de resultados.

Técnica: Matriz de ordenamiento y reconstrucción

Objetivos:

- Permite tener una síntesis visual de lo realizado en la experiencia ordenada


cronológicamente.
- Identifica momentos significativos.
- Identifica etapas
- Permite ver continuidades y discontinuidades.
- Facilita el analizar aspectos por separado

Experiencia Resultados Com plem entarios


Fecha Nom bre de la experiencia Objetivo de la experiencia Método Objetivo 1 Objetivo 2 Objetivo 3 Objetivo 4 Contexto Observaciones

E) Conclusiones.
¿Cómo se determinaría que las cátedras implementadas en estas universidades
han fomentado la cultura del emprendimiento? Si los resultados de las
experiencias responden a los objetivos propuestos por la Ley 1014 de 2006 en
esta materia, se asume que esta experiencia fomenta la cultura del
emprendimiento.

Plan de trabajo

SEMANAS
TAREAS A REALIZAR
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
Establecer el título del proyecto
Objetivos Generales y Específicos
Metodología - Programa de Trabajo
Presentación Anteproyecto
Aprobación del Anteproyecto
Levantamiento de la información
Análisis de la información
Implementación de estrategias
Elaboración de Marco Teórico
Conclusiones y recomendaciones
Entrega del proyecto
Revisión y aprobación del proyecto
Corrección
Sustentación - Entrega final
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