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El Juzgado Especializado de Medio Ambiente resolvió ayer que el ingenio La

Magdalena debe de pagar un millón 580,191 dólares como multa por haber
derramado miles de galones de melaza en el río San Lorenzo de Chalchuapa,
Santa Ana. El referido tribunal declaró en su resolución que el ingenio causó
severos daños ambientales al río en el que hubo una mortandad de peces. El
incidente se registró el 5 de mayo pasado.

La resolución judicial señala que “la restauración implica volver las cosas a su
estado original, recuperar la integridad del ecosistema, atender los impactos
en el recurso pesquero y la calidad del agua, lo cual deberá hacerse con apoyo
especializado o por medio del Fondo Ambiental de El Salvador (FONAES)”.

Los daños provocados por el derrame de melaza en el río y las medidas que se
deben adoptar para remediarlos costarán 4.9 millones de dólares, según un
estudio del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

Ese monto de dinero se determinó por la compensación a las comunidades


que fueron afectadas y perdieron sus medios de ingresos; los gastos para la
restauración del ecosistema; los costos administrativos que el gobierno central
y local han realizado para atender la emergencia ambiental y las medidas de
reconversión que debe realizar el ingenio La Magdalena para que no vuelva a
ocurrir un accidente similar.

En la resolución judicial se ordena que el referido ingenio tendrá que pagar


13,446 dólares por los costos de los gastos de la gestión institucional. Además,
el juzgado le otorga 5,000 dólares a la Asociación Ecológica para la acción y
protección del medio ambiente “Tierra Verde” (Aeproterra) por su “labor en
la justiciabilidad del caso por medio del FONAES, y los fondos serán
destinados a los fines de dicha asociación”.

El Juzgado Especializado de Medio Ambiente declaró, el martes, responsable civil de daños


ambientales al Ingenio La Magdalena S.A de C.V, a causa del derrame de melaza ocurrido el 5 de
mayo de este año, en el Río San Lorenzo, municipio Chalchuapa, en Santa Ana.
El tribunal condenó a los propietarios del ingenio a restaurar los daños ambientales por un monto de
$1,580,191 dólares.

La restauración implica volver las cosas a su estado original, recuperar la integridad del ecosistema,
atender los impactos en el recurso pesquero y la calidad del agua, lo cual deberá hacerse con apoyo
especializado o por medio del Fondo Ambiental de El Salvador (Fonaes).

Ademas, se condenó al Ingenio al pago de los costos o gastos de gestión institucional, por un monto
de $13, 446.00.
También el Tribunal otorgó a la Asociación Ecológica para acción y protección del medio ambiente
“Tierra verde” (AEPROTERRA), una gratificación financiera por $5,000, por su labor en buscar justicia
en el daño ambiental; los fondos serán destinados a los fines de la asociación.

El tribunal tambien dio por cumplidas las medidas cautelares ordenadas en la zona del derrame, entre
éstas la evaluación de daños y la presentación de informes sobre las acciones de limpieza
desarrolladas, salvo las de restauración ambiental que ya se ordena en la Sentencia.
El Juzgado de Medio Ambiente solicita a la Asamblea Legislativa la aprobación de una ley General del
Agua.

El plazo a cumplir con la sentencia y medidas por el Ingenio La Magdalena S.A de C.V, el plan de
restauración y el inicio de la fase de ejecución, serán fijados en la sentencia íntegra, la cual será
entregada en un plazo de 15 días hábiles a las partes procesales, así como lo establece la ley.

La audiencia probatoria tuvo como objetivo el desfile de la prueba ofrecida al tribunal, tanto de cargo
como de descargo. Para el caso, declararon seis peritos además de conocerse prueba documental y
pericial.

Ejecutivos del ingenio La Magdalena contradijeron al Ministerio del Medio


Ambiente (MARN) al asegurar que el derrame de melaza, ocurrido el pasado
jueves, fue de 250 mil galones y no 900 mil como lo ha estimado la cartera de
Estado.

El ingenio informó que de los 250 mil galones, nueve mil fueron a parar al río
La Magdalena, el cual provocó grave contaminación que afectó la vida de flora,
fauna y a los residentes de los cinco cantones que se encuentran en la zona de
influencia.

“Queremos aclarar que la pila donde estaba la melaza tiene una capacidad de
900 mil galones, pero solo se desbordó 250 mil y de esa cantidad solo llegó al
río nueve mil galones”, dijo el gerente del ingenio, Enzo Graniello.

Agregó que cantidad derramada de melaza se determinó a través de un


inventario que realizaron y del cual le dieron una copia a la Fiscalía General
de la República.

El presidente de la Asociación Azucarera, Mario Salaverría, respaldó a los


miembros del ingenio, y explicó que si el derrame de melaza hubiese sido de
900 mil galones “el desastre hubiese sido tremendo y hubiese llegado al mar”.

Pero mientras la empresa aplica medidas compensatorias para reparar el daño


causado, el Juzgado Ambiental, a cargo de Samuel Lizama, decretó “medidas
urgentes” y ordenó que en un plazo de diez días contados a partir de hoy, el
ingenio emita una disculpa pública a la ciudadanía por los daños ambientales
ocasionados por el derrame de melaza.

Además, ordenó que el ingenio debe comprometerse a realizar labores de


limpieza y llevar a cabo medidas de restauración ambiental.
Otra de las medidas cautelares ordenadas por el juez es que la Fiscalía General
de la República debe iniciar una investigación exhaustiva y promover las
acciones penales y civiles por los delitos que correspondan.

Hasta el momento, los miembros del ingenio La Magdalena desconocen qué


fue lo que provocó la diseminación de la melaza y aún lo están investigando
para determinar el problema.

Después de aclarar que la cantidad de melaza que llegó al río y se contuvo en


las calles por medio de bordas, el director del ingenio, Ernesto Allwood, aclaró
que el accidente no les exime de responsabilidades.

Como empresa, explicó, van a solventar toda la situación aplicando las


medidas que se han ordenado dentro de la emergencia ambiental que decretó
el Ministerio del Medio Ambiente (MARN).

Allwood insistió que las medidas que tomaron, desde que inició el derrame,
fue construir más bordas para evitar que una mayor cantidad de melaza
llegara al río.

Por el momento, las medidas compensatorias que están aplicando es la


limpieza del río La Magdalena.

“Ahorita lo más importante es decirle a la población que lo que se está


haciendo, es lo que se tienen que hacer”, dijo el director de ingenio.

El Ministerio del Medio Ambiente también ha dicho que por los daños
ambientales causados con el derrame, la empresa puede ser sujetas a multas;
sin embargo, esa institución “no tiene la facultad para poner multas; esto va
(la investigación de lo ocurrido) a un tribunal ambiental y a la Fiscalía”, dijo
Allwood.

Los ejecutivos del ingenio están conscientes que pueden ser sujetos a una
sanción económica, pero por ahora están concentrados en realizar las labores
para revertir el daño ambiental.
El ingenio hizo un llamado a sus trabajadores, quienes se han mostrado
preocupación de perder sus empleos producto de una posible sanción
económica. Allwood dijo que los empleados “deben de estar tranquilos”.

Mientras las autoridades locales del municipio de San Lorenzo, en Ahuachapán,


consideraron que los daños causados por la Melaza proveniente del ingenio La
Magdalena, de Chalchuapa, son irreversibles, un equipo de profesionales cubanos
que realizó una inspección en la zona del ingenio ha concluido que no habrá un
daño sistémico al medioambiente.

Según el Concejo Municipal de San Lorenzo, el 90 por ciento de las especies


animales han sufrido el daño directo al morir debido a los efectos de la
Melaza. Específicamente han sido afectados los tepemechines, chibas, tilapia,
camarón y cangrejo, además de buena parte de flora acuática, pero los miembros
de la Asociación Azucarera de Cuba (Azcuba) aliada con el Consejo Salvadoreño
de la Agroindustria Azucarera (Consaa), dicen que al contrario la melaza ayudará a
“restaurar la fauna y la flora”, al menos la afirmación se refiere al caso del río
Magdalena, en Chalchuapa, departamento de Santa Ana.

Mejor conocido como Río Grande, el río San Lorenzo, en el municipio del mismo
nombre es un caudal principal que permite el desarrollo de cientos de familias, pues
de éste sobreviven con diversas actividades económicas y representa un ingreso
desde el rubro turístico.

Toda esta actividad ha sido afectada por la contaminación del río a causa del
derrame de miles de galones de Melaza del ingenio, cuyos representantes han
admitido que se superó la capacidad de los contenedores.

La muerte de las especies deja en desventaja económica a quienes dependen de


la pesca; el turismo se ha anulado prácticamente y quienes abastecen de alimentos
a turistas, han dejado de obtener ingresos; las familias se abastecen de agua de
este río y ahora la municipalidad debe otorgarles agua racionadamente para cubrir
las necesidades básicas.

En el caso de la cabecera departamental de Ahuachapán, el Alcalde Abilio Flores


ha advertido a los pobladores que no consuman agua del Río Paz, debido a la
contaminación.

El Ingenio La Magdalena ha emitido un comunicado en el que informa de la


inspección medioambiental y destaca la opinión de Reinaldo Ruiz Guevara,
subdirector del Grupo Azucarero Azcuba , quien afirma que “la miel no ocasiona un
daño sistémico al medio ambiente, es un producto orgánico que contiene un alto
contenido de nutrientes y que incluso puede ayudar a recuperar muy rápidamente
la fauna y la flora del río”.
Los técnicos se mostraron complacidos sobre las labores de limpieza y expresa que
los residuos de Melaza han sido removido en su totalidad del área de contención,
mismos que será transformados en abono orgánico.

Luego de la visita del pasado viernes, que tuvo una duración de cinco horas
aproximadamente, los técnicos realizaron un reporte con recomendaciones, el cual
será dado a conocer públicamente en los próximos días, dice el informe del ingenio

El juzgado resolvió que, en los próximos cinco meses, el ministerio de Medio


Ambiente deberá inspeccionar todos los ingenios azucareros del país para
cerciorarse de que cumplan con medidas de seguridad para evitar que haya
nuevos casos de contaminación ambiental.

Mientras que la Unidad Ambiental de la Alacaldía de Chalchuapa le ordenó


que verifique el cumplimiento de acciones de limpieza, flora y fauna de la zona
que se ha visto afectada.

El recuento de costos fue calculado con base en cuatro rubros. Estos son
compensación a las comunidades afectadas en su medio de vida (pesca y
turismo); gastos y costos para la restauración del ecosistema; costos
administrativos incurridos por el gobierno central y municipal; y medidas
para la reconversión del ingenio La Magdalena.
“El trabajo de los empleados, colaboradores y personal de las diferentes
municipalidades que nos han apoyado en los trabajos de limpieza en río y sus
zonas aledañas han sido en jornadas 7/24. Hemos enviado brigadas a La
Hachadura, Garita Palmera, San Lorenzo y sobre todo en el río de la zona de
La Magdalena”, añadió Batres.
Ref. 36-2016-MC

Juzgado Ambiental de San Salvador: San Salvador, a las diez horas del día once de mayo de dos mil
dieciséis.

Vista el acta de inspección de las once horas del día nueve de mayo del presente año realizada en
el Ingenio La Magdalena, Chalchuapa, Santa Ana, el suscrito juez Ambiental de San Salvador hace
las siguientes CONSIDERACIONES:

I.- Que de la inspección realizada a las once horas del día nueve de mayo del presente año en el
Ingenio La Magdalena ubicado en Cantón La Magdalena, Carretera al Coco, kilómetro ocho y medio,
Chalchuapa, Santa Ana, se verificó en lo medular, lo siguiente:
a) Un derrame de melaza de grandes proporciones al interior de las instalaciones del Ingenio La
Magdalena;

b) La construcción de bordas para contener el derrame con la consecuente afectación del recurso
suelo;

c) La realización de obras para recuperar la melaza y adopción de medidas de mitigación en el sitio;


d) La realización de obras para desviar el curso del río La Magdalena con la finalidad de evitar más
ingreso de melaza al curso del río;

e) La fuerte presencia del olor a melaza en el ambiente atmosférico;

f) La afectación de especies de flora, arbustos y árboles en el sitio de realización de las obras de


mitigación al interior del Ingenio La Magdalena y en el sentido del curso del río La Magdalena; y

g) La contaminación del río La Magdalena con melaza y la consiguiente afectación del recurso
hídrico, especies de flora y fauna del río (mortandad de peces y otras especies).

II.- Que en razón de la gravedad de los hechos descritos y no obstante no contarse aún con el
Informe del Equipo Multidisciplinario de este Juzgado, el suscrito juez considera necesario adoptar
medidas cautelares urgentes, de conformidad al artículo 102-C de la Ley del Medio Ambiente, sin
perjuicio de que una vez rendido el informe respectivo puedan adoptarse nuevas medidas o
modificarse las que por medio de esta resolución se decretan.

III.- El artículo 102-C de la Ley del Medio Ambiente establece que el Juez Ambiental tiene la potestad
de decretar medidas cautelares, de oficio o a petición de parte, como acto previo o en cualquier
estado del proceso, siempre y cuando concurra alguno de los siguientes presupuestos: a) Que se
esté ante la amenaza o inminencia de un daño al medio ambiente que pueda afectar o no la salud
humana; b) Que se esté ante la presencia de un daño al medio ambiente, que pudiese generar un
peligro o afecte la salud humana y la calidad de vida de la población; y c) Que se esté en la necesidad
de prevenir un daño a las personas o bienes de los afectados, siempre y cuando estos se deriven de
los supuestos de los literales anteriores.

Asimismo, el artículo 102-C inciso 2° de la Ley del Medio Ambiente establece que cuando la solicitud
de medidas cautelares sea como acto previo a la demanda, el juez ordenará por cualquier medio la
corroboración de los hechos en que se fundamente la petición, estando obligadas las entidades
públicas, sin cobro de ningún tipo o naturaleza, a atender los requerimientos de apoyo técnico que
el mencionado Juez le formule para esos efectos. La disposición anterior parece indicar que cuando
alguien solicita medidas cautelares, antes de decretarlas, el juez debe ordenar la corroboración de
los hechos por cualquier medio. Sin embargo, el inciso 3° establece que cuando el informe técnico
emitido por las entidades públicas corrobore los extremos planteados en la solicitud de parte, el
juez deberá ordenar la continuidad de las mismas, indicando con ello que se dictaron con
anterioridad a los informes técnicos de corroboración de los hechos.

IV.- El artículo 433 del Código Procesal Civil y Mercantil, aplicable al proceso ambiental, con las
particularidades propias establecidas en la Ley del Medio Ambiente y los principios del Derecho
Ambiental, establece que las medidas cautelares sólo podrán adoptarse cuando el solicitante
justifique debidamente que son indispensables para la protección de su derecho, por existir peligro
de lesión o frustración del mismo a causa de la demora del proceso; y esto en el sentido de que, sin
la inmediata adopción de la medida, la sentencia que eventualmente estime la pretensión sería de
imposible o muy difícil ejecución. Asimismo, el solicitante deberá acreditar, en la forma adecuada,
la buena apariencia de su derecho, y para ello deberá proporcionar al juez elementos que le
permitan, sin prejuzgar el fondo, considerar que la existencia del derecho, tal como lo afirma el
solicitante, es más probable que su inexistencia. La acreditación de la apariencia de buen derecho y
del peligro, lesión o frustración por demora deberán justificarse en la solicitud, en la forma que sea
más pertinente y adecuada.

El principio de prevención previsto en el artículo 2 letra “f” de la Ley del Medio Ambiente modula el
rigor de la norma anterior, que ha sido prevista para pretensiones exclusivamente patrimoniales y
sin relación a derechos fundamentales de naturaleza colectiva, como el derecho al medio ambiente
sano y ecológicamente equilibrado, derecho a la salud y calidad de vida de las personas (arts. 65,
69, 117 de la Constitución). El artículo 433 del Código Procesal Civil y Mercantil también ha sido
previsto para medidas cautelares a solicitud de una parte interesada, no para medidas cautelares
oficiosas, como en el proceso ambiental, en el que están en juego derechos fundamentales
colectivos o difusos.

V.- Las medidas cautelares que el Juez Ambiental puede decretar, de conformidad al inciso 4 del
artículo 102-C de la Ley del Medio Ambiente, son la suspensión total o parcial del hecho, actividad,
obra o proyecto; el cierre de establecimientos y cualquier otra necesaria para proteger el medio
ambiente y la calidad de vida de las personas. La referencia legal a cualquier otra necesaria alude a
las medidas cautelares innovativas o atípicas, cuya determinación, condiciones, plazos y
mecanismos de verificación la Ley los deja a la determinación judicial atendiendo a las circunstancias
fácticas y jurídicas de cada caso.

VI.- En el presente caso, en el acta de inspección de las once horas del día nueve de mayo del
presente año se ha constado lo siguiente: a) Un derrame de melaza de grandes proporciones al
interior de las instalaciones del Ingenio La Magdalena; b) La construcción de bordas para contener
el derrame con la consecuente afectación del recurso suelo; c) La realización de obras para
recuperar la melaza y adopción de medidas de mitigación en el sitio; d) La realización de obras para
desviar el curso del río La Magdalena con la finalidad de evitar más ingreso de melaza al curso del
río; e) La fuerte presencia del olor a melaza en el ambiente atmosférico; f) La afectación de especies
de flora, arbustos y árboles en el sitio de realización de las obras de mitigación al interior del Ingenio
La Magdalena y en el sentido del curso del río La Magdalena; y g) La contaminación del río La
Magdalena con melaza y la consiguiente afectación del recurso hídrico, especies de flora y fauna del
río (mortandad de peces, caracoles de río y otras especies). Lo anterior permite considerar que nos
encontramos en presencia de un daño ambiental significativo del recurso suelo, hídrico, aire, flora
y fauna no solo en el interior de las instalaciones del Ingenio La Magdalena sino en el cauce del rio
La Magdalena, el rio San Lorenzo hasta el rio Paz en San Francisco Menéndez, Ahuachapán (sentido
en el cual fluye el río La Magdalena), lo que hace indispensable adoptar medidas cautelares de
protección adecuadas a las constataciones realizadas.

VII.- Por otro lado, es necesario indicar que en materia ambiental se admite la validez de las medidas
cautelares anticipatorias, con lo cual es posible ordenar cautelarmente aquello que podría ser
objeto de un pronunciamiento propio de la sentencia, razón por la cual se admite la validez del
dictado de medidas de restauración ambiental como medidas cautelares. Lo anterior también tiene
expresión en el artículo 85 de la Ley del Medio Ambiente que estipula como primera obligación a
cargo de quien genera los daños ambientales la obligación de restauración del medio ambiente y
solo en caso que ello no sea posible se da paso a la indemnización económica. La validez de las
medidas de restauración ambiental como medidas cautelares anticipadas también encuentra
fundamento en lo absurdo que sería esperar hasta el dictado de una sentencia para comenzar con
las actividades de restauración de un daño ambiental. En razón de lo anterior se ordenarán las
medidas de restauración que correspondan.

Es necesario indicar que aunque el presente caso tiene como sujeto pasivo al Ingenio La Magdalena
S.A. de C. V., tanto las medidas cautelares de protección ambiental previstas en el artículo 102 –C
Ley del Medio Ambiente, como la sentencia dictada en un proceso ambiental, prevista en el artículo
103 de dicho cuerpo normativo, tienen eficacia general o erga omnes para todas las personas
relacionadas al caso de estudio, aunque no hayan intervenido personalmente en las actuaciones
judiciales respectivas, por tratarse de derechos de titularidad colectiva o difusos, por lo cual es
posible la adopción de medidas cautelares o de restauración del medio ambiente, cuyos sujetos
pasivos o afectados no sean los que motivan el inicio oficioso de un proceso cautelar de protección
ambiental.

VIII.- El artículo 102-C inciso 5° de la Ley de Medio Ambiente prescribe que las medidas cautelares
están sujetas a revisión periódica. El elemento de temporalidad es una de las características de toda
medida cautelar. La Ley no ha determinado tiempo específico de duración de las medidas
cautelares, pero indica que la autoridad judicial valorará siempre, para su imposición, revocación o
mantenimiento, la proporcionalidad de éstas y el equilibrio entre los bienes jurídicos que puedan
estar en conflicto. No puede considerarse aplicable en todos los casos a la materia ambiental el
plazo de caducidad de las medidas cautelares previsto en el artículo 434 del Código Procesal Civil y
Mercantil, por ser un plazo previsto para pretensiones patrimoniales. En el presente caso, en razón
de las medidas innovativas que por medio de la presente decisión se decretan, la complejidad de su
ejecución y la necesidad de monitorear su cumplimiento el plazo de duración de las medidas
cautelares será de seis meses.

IX.- Que de conformidad con el inciso 3° del artículo 102-C de la Ley de Medio Ambiente, se deberá
certificar el presente expediente a la Fiscalía General de la República para que promueva la demanda
de responsabilidad por daños ambientales en el plazo máximo de quince días hábiles que estipula
la ley.

Por lo antes expuesto, disposiciones legales citadas y artículos 2, 65, 69, 102, 117 y 172 de la
Constitución; artículos 3, 99, 102-C de la Ley del Medio Ambiente; 12, 192, 433, y 434 del Código
Procesal Civil se RESUELVE:

MEDIDAS POR INSTITUCIONES

Requiérase al Ingenio La Magdalena S.A. de C.V. el cumplimiento de las medidas siguientes:

1.- Emitir una disculpa pública dirigida a la ciudadanía salvadoreña por los hechos constitutivos de
daños ambientales derivados del derrame de melaza realizados a partir del día cinco de mayo del
presente año y el compromiso de adoptar las acciones de limpieza y medidas de restauración
ambiental correspondientes. La disculpa deberá publicarse en dos periódicos de circulación nacional
y presentarse a este Juzgado en el plazo de diez días hábiles contados a partir de la notificación de
la presente resolución.

2.- Adoptar las acciones de limpieza y restauración ambiental del recurso suelo, hídrico, flora, fauna
y demás recursos naturales afectados no solo en el interior de las instalaciones del Ingenio La
Magdalena sino en el cauce del rio La Magdalena, el rio San Lorenzo hasta el rio Paz en San Francisco
Menéndez Ahuachapán. El Ingenio La Magdalena S.A. de C.V. deberá informar a este Juzgado cada
diez días hábiles de las acciones ejecutadas en cumplimiento de esta medida.

3.- Presentar a este Juzgado en el plazo de tres meses contados a partir de la notificación de la
presente resolución, un Plan de Medidas de Emergencia frente a potenciales daños derivados de las
actividades del Ingenio La Magdalena.

Requiérese al Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales lo siguiente:

1.- Realizar una inspección exhaustiva en el Ingenio La Magdalena con la finalidad de determinar
actividades de funcionamiento que deban ser corregidas, emitir las recomendaciones respectivas y
controlar su cumplimiento. El Ministerio informará mensualmente del cumplimiento de esta medida
a este Juzgado.

2.- Controlar el cumplimiento por parte del Ingenio La Magdalena S.A. de C.V. de las acciones de
limpieza y restauración ambiental del recurso suelo, hídrico, flora, fauna y demás recursos naturales
afectados no solo en el interior de las instalaciones del Ingenio La Magdalena sino en el cauce del
rio La Magdalena, el rio San Lorenzo hasta el rio Paz en San Francisco Menéndez, Ahuachapán.

3.- Verificar mediante inspección en todos los Ingenios de Azúcar del país las condiciones de
funcionamiento de los mismos, las medidas de seguridad adoptadas para prevenir daños
ambientales a la población salvadoreña y particularmente las condiciones de almacenamiento de
melaza. El cumplimiento de esta medida deberá ser informado a este Juzgado en el plazo de cinco
meses contados a partir de la notificación de la presente resolución.

Requiérese a la Unidad Ambiental de la Alcaldía de Chalchuapa en Santa Ana lo siguiente:


1.- Controlar en coordinación con el Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales el
cumplimiento por parte del Ingenio La Magdalena S.A. de C.V. de las acciones de limpieza y
restauración ambiental del recurso suelo, hídrico, flora, fauna y demás recursos naturales afectados
no solo en el interior de las instalaciones del Ingenio La Magdalena sino en el cauce del rio La
Magdalena, el rio San Lorenzo hasta el rio Paz en San Francisco Menéndez, Ahuachapán.

Requiérese al señor Fiscal General de la República lo siguiente:


1.- Realizar una investigación penal exhaustiva por los hechos acontecidos en Ingenio La Magdalena
y promover las acciones penales y civiles por los delitos que correspondan.
Certifíquese el presente expediente a la Fiscalía General de la República para que promueva las
acciones correspondientes en un plazo máximo de quince días hábiles, de conformidad con el inciso
3° del artículo 102-C de la Ley de Medio Ambiente, al efecto, líbrese el oficio correspondiente.