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7 aspectos a tener en cuenta al hablar en

público
Mike Cellamare

 Administración
 01.01.2007
 5 minutos de lectura

comunicación organizacionalhabilidades comunicativas

Existen siete aspectos que un orador debe conocer para preparar y


transmitir un discurso o presentación en público. Un orador profesional y
efectivo sabe que debe aplicar estos siete elementos o aspectos al mismo tiempo.

No prestar atención a cualquiera de estos aspectos puede resultar en una


presentación poco profesional. Puede dar como resultado una presentación o
discurso poco profesional inclusive no prestar atención o no aplicar cualquiera de
estos elementos o aspectos puede dar como resultado un discurso desastroso.

 El orador
 El mensaje
 La audiencia o el público.
 El canal.
 La retroalimentación.
 El ruido.
 El lugar.

Aspecto 1. El orador

Uno de los mayores componentes de cualquier discurso o presentación es el


orador en sí mismo, es decir, la fuente del mensaje. Muchos oradores olvidan
que ellos son la presentación en sí misma, y no los apoyos visuales que
utilicen. Muchos presentadores u oradores de la actualidad ponen mucho
esfuerzo en los apoyos visuales y olvidan que esos elementos son sólo eso
apoyos visuales que ayudan al orador a realizar una mejor exposición. Confiar en
los apoyos visuales en un ciento por ciento no es recomendable.

Existen tres factores que necesitamos considerar acerca de cualquier orador.

A. Su motivación cuando realiza la presentación.

B. Su credibilidad como orador


C. Su estilo y personalidad para comunicar sus conocimientos e ideas.

A. Su motivación cuando realiza la presentación.

A. La motivación de un orador cuando comunica sus conocimientos e ideas


ante un público es un factor de gran importancia para lograr el éxito en su
discurso o presentación. Como siempre como siempre digo en mis programas
de entrenamiento, “si no lo vas a decir con pasión, déjame una nota”. Cuando una
persona habla en público debe hacerlo con pasión, energía, actitud
positiva y con muchas ganas de ayudar a la gente. De lo contrario, su mensaje no
llegará con la suficiente fuerza para que el público le preste atención desde el
principio y hasta el final.

B. La credibilidad del orador.

Las ideas y conocimientos de un orador son aceptadas como creíbles sólo si el


orador es he recibido como una persona con credibilidad. La credibilidad de un
orador inspira confianza en el público y depende de su entusiasmo, reputación,
competencia y profesionalismo. El orador bien organizado usualmente será
considerado como una persona competente. Cuando el orador transmite un
mensaje atractivo, interesante y útil será visto como un orador creíble. La
organización, la autoridad en la materia, su actitud profesional y la maestría
en los detalles, son características que inspiran confianza en el público. Por
lo tanto, el mensaje que transmita el orador será aún más creíble. La credibilidad
se construye con disciplina, respecto, trayectoria, responsabilidad y buena
reputación. La herramienta de un orador es la palabra, y por lo tanto, debe avalarla
con hechos.

C. Su estilo y personalidad para comunicar sus conocimientos e


ideas.

En la manera como el mensaje es presentado es un factor fundamental en el


objetivo de toda presentación. Un discurso o presentación bien diseñada o escrita
podría perder su efecto cuando el orador la presenta de manera mediocre. Por
esta razón, es importante que el orador transmita sus conocimientos e ideas en
forma ordenada y con estilo propio.

Aspecto 2. El mensaje

El mensaje se refiere a todo aquello que el orador a se o dice tanto verbal como
corporalmente. El componente verbal puede ser analizado en tres elementos
básicos.

Uno. Contenido.

Dos. Estilo.
Tres. Estructura.

Vamos a ver cada uno de estos tres elementos:

Contenido: es lo que dice el orador acerca de su tema.

Estilo: es la manera como se presenta el contenido del discurso. Ese es el estilo el


estilo puede variar, en algunos casos debe ser muy formal o muy informal. La
mayoría de las presentaciones pueden caer entre esos dos extremos y en cada
caso el estilo debería estar determinado por cuál debe ser el más apropiado para
el orador, la audiencia, como también la ocasión y el lugar.

Estructura: la estructura de un mensaje es su organización hay muchas maneras


de organizarlo, pero en cada caso, la estructura podría incluir una introducción, un
cuerpo o argumento y la conclusión.

Cuando los discursos y presentaciones son pobremente organizadas el impacto


del mensaje es reducido y la audiencia tendrá que conformarse con aceptarla. No
le queda más remedio. Para que un discurso o una presentación logre el
objetivo deseado, debe cautivar e impactar a la audiencia desde los primeros
60 segundos hasta el final de la intervención.

Aspecto 3. La audiencia.

Un orador profesional debe analizar a sus oyentes antes del discurso y decidir
cómo debe presentar sus ideas. Este análisis podría incluir algunas
consideraciones importantes: .

Necesidades, Edad, sexo, estado civil, raza, locación geográfica, tipo de grupo
(homogéneo o heterogéneo), educación, oficio, actividad y profesión.

El orador siempre debe adaptarse a la audiencia, tanto en su lenguaje y su


vestimenta.

Aspecto 4. El canal.

Cuando un orador se comunica con su audiencia utilizan muchos canales de


comunicación. Éstos incluyen: el canal no verbal, el canal visual y el canal
auditivo.

El canal no verbal:

1. Gestos.
2. Expresiones faciales
3. Movimiento del cuerpo
4. Postura física
El canal visual:

1. Diagramas
2. Dibujos
3. Gráficos
4. Fotografías
5. Videos
6. Objetos

El canal auditivo:

1. Tono de la voz
2. Variaciones en el volumen de la voz
3. Cintas, CDS o materiales audio

Aspecto 5. La retroalimentación

Entendemos por retroalimentación el proceso a través del cual el orador recibe


respuesta o información de la audiencia que ha escuchado su mensaje. El
proceso de retroalimentación no se completa hasta que el orador haya
respondido a las inquietudes de su audiencia. El proceso incluye las
reacciones del público hacia la respuesta del orador. Hubo orador puede
preguntarle a su audiencia cualquier cosa e incluso preguntarles si entendieron
algún punto del cual se haya hablado durante la presentación. Cuando cuando
hablamos en público debemos estar atentos a las reacciones no verbales de la
audiencia y estar preparado para responder a las reacciones del público durante la
presentación. La responsabilidad de un orador profesional es proveer le a su
audiencia toda la información que necesita escuchar.

Aspecto 6. El ruido.

Existen dos tipos de ruido que un orador debe conocer:

Ruido externo y ruido interno.

El ruido externo consiste en sonidos, en que hablando, risas, acústica deficiente


del auditorio, temperatura (demasiado calor o demasiado frío, poca ventilación,
interferencias visuales como poca luz u obstáculos entre el orador y el público.

El ruido interno se presenta cuando el orador está confundido o transmite un


mensaje poco claro acerca de lo que quiere expresar.

La mejor manera para combatir cualquier tipo de ruido es:

Usar más de un canal de comunicación al mismo tiempo (verbal y no verbal).


Asegurarse de que el auditorio esté acondicionado para presentarse en público.
Usar la repetición de las ideas durante toda la exposición. Transmitir un mensaje
claro y conciso para que la audiencia lo comprenda.

Aspecto 7. El lugar.

El lugar donde se pronuncia un discurso puede ser uno de los elementos más
importantes para el éxito de una presentación. Es importante revisar el lugar antes
de una presentación. Es necesario para el éxito del discurso. Yo recomiendo que
revise el lugar o auditorio donde va a realizar su presentación. Debemos conocer
previamente el lugar exacto donde vamos a hablar en público y coordinar
todos los detalles para tomar todas las precauciones con anticipación. Por
ejemplo: las condiciones del lugar, los asientos, el acondicionador de aire, la
iluminación, la disposición de la tarima, los asientos, las mesas, etc. todos los
detalles deben estar bajo control.

La capacidad de influencia y persuasión que pueda desarrollar un personaje


político, se debe en un gran porcentaje al desarrollo de técnicas adecuadas
para tener una buena oratoria. A continuación se citan 25 claves para lograrlo:

1. Lectura precisa. Aunque la recomendación general es no leer los discursos,


en algunas ocasiones de la exposición se necesitara de la lectura, por lo cual
se hace netamente necesario leer bien y utilizar adecuadamente la puntuación.

2. Articulación clara. La claridad en la oratoria obedece al desarrollo lógico-


lingüístico y la articulación que se emplea para socializar el mensaje.

3. Uso del bosquejo. Es fundamental usar un bosquejo donde se plasmen las


premisas más sobresalientes de la exposición, ello ayudara a desarrollar de
una manera más natural el discurso.

4. Pronunciación correcta. Uno de los elementos más importantes a la hora de


comunicar, es usar una buena pronunciación; esto contribuirá a que la gente
fije el interés por lo que se dice y no como se dice.

5. Introducción que despierte interés. Abrir con una cita bibliográfica, una
anécdota personal, una parábola, ilustración o ejemplo histórico ayudara a
enganchar al auditorio despertando su interés durante el desarrollo de la
exposición.

6. Fluidez verbal. La fluidez verbal es un ejercicio mental y comunicativo que se


logra con la práctica. Dicha riqueza surge del amplio vocabulario que se
obtiene de la lectura.

7. Uso adecuado de las pausas. Un discurso plano cansa, la capacidad


atencional sostenida depende de cada persona y la edad de la misma. No
obstante, es recomendable cambiar de actividad cada 15 minutos para
sostener la atención del auditorio, por lo cual se pueden emplear pausas y
apoyarse en diferentes herramientas que coadyuven a centrar la atención.

8. Énfasis acertado (ideas principales). Se debe hacer hincapié en las ideas


centrales del discurso, utilizando cambios en el ritmo de la voz y hacer énfasis
en las mismas.

9. Buen vocabulario (léxico). Se debe generar un equilibrio entre el vocabulario


enriquecido y el lenguaje rebuscado, es necesario precisar que dentro del
auditorio hay una generalidad de sujetos, razón por la cual lo más
recomendable es usar un buen léxico entendible para cualquier persona.

10. Volumen adecuado. Un elemento muy sensible para cualquier auditorio es


el volumen, identificar el espacio y el número de asistentes permite saber que
tono de voz emplear. Un mal manejo del volumen puede incomodar y/o hacer
perder el interés de los asistentes.

11. Moverse entre el auditorio. El término proxemia se refiere al empleo y a la


percepción que el ser humano hace de su espacio físico; la proxémica
entonces, es entendida como aquella herramienta que utilizan las personas
durante un proceso de comunicación, a través de sus posturas y de la
interacción que sostienen con otros elementos (personas y objetos). Por
consiguiente, caminar entre el auditorio ayudara a romper el hielo y a lograr
una comunicación asertiva y personalizada con el mismo.

12. Modulación. Al hablar se usa continuamente variaciones en la altura tonal


de la voz. La eficacia en la comunicación dependerá en gran medida de las
inflexiones, entonaciones y pausas que se utilicen.
13. Postura correcta. Una adecuada posición corporal lograr inyectarle
credibilidad a las palabras que se dicen; se debe resaltar que las personas solo
perciben el 7% de la comunicación verbal (palabras), el 38% de la
comunicación paraverbal (expresiones vocales – tono de la voz) y el 55% de la
comunicación corporal (expresiones faciales).

14. Entusiasmo y emotividad. Antes de entregar el mensaje se debe utilizar la


matriz AIDA, que consiste en despertar la atención, atraer el interés, generar el
deseo e inducir a la acción; solo logrando incidir en las emociones del auditorio
se podrá tener éxito en lo que se intenta transmitir.

15. Ademanes y expresión facial. La comunicación no verbal (corporal) es la de


mayor percepción durante un proceso comunicativo, es decir, tiene mayor
probabilidad de atención por parte de un auditorio quien domina a la perfección
esta herramienta, que quien no lo hace.

16. Contacto con el auditorio. Establecer una interacción permanente con el


auditorio es uno de los aspectos que se tornan más complicados para muchos
conferencistas. Sin embargo, el contacto visual y físico con algunas personas
que se encuentren dentro del público ayudará a generar una exposición más
amigable, el gran desafío es lograr la participación del mismo.

17. Naturalidad y tono conversacional. Se deben hacer el mayor esfuerzo para


que el discurso parezca más una conversación que una alocución.

18. Adecuada presentación personal. Un elemento de suma importancia es


una adecuada presentación personal, el aspecto físico debe ser coherente con
el mensaje que se quiere proyectar, más aún cuando dentro del auditorio se
encuentran personas netamente visuales.

19. Buen uso del micrófono. Conocer de antemano el tipo de micrófono


(diadema, inalámbrico, solapa o de cable) que se va a utilizar en la
intervención, ayudará al conferencista a identificar las oportunidades que tiene
de utilizar ambas manos, desplazarse por todo el escenario o por el contrario
estar supeditado a usar un atril.

20. Uso de citas bibliográficas. Utilizar frases célebres o citas bibliográficas no


solo impregna de mayor sutileza y elegancia el discurso, sino que da el
aspecto de hablar con propiedad.
21. Distribuir adecuadamente el tiempo. Un discurso largo desgasta el auditorio
y uno corto puede parecer irrisorio, tener clara la estructura del discurso
contribuirá a desarrollar de una manera lógica y oportuna la presentación de
cada uno de los contenidos, generando un equilibrio con la capacidad de
atención de las personas.

22. Generar interés del auditorio. Tener un auditorio enganchado garantizará el


éxito del discurso, se debe hacer énfasis en los momentos de efusividad y
lograr aplausos del público.

23. Convicción al expresarse. Para convencer se debe estar convencido.


Cuando un orador habla con propiedad y/o autoridad tiene mayor probabilidad
de entregar exitosamente el mensaje.

24. Claridad en la exposición. Hay discursos que no dicen nada, cuando un


expositor sabe conducir estructuralmente su presentación enlazando las ideas
principales, puede tener certeza que el auditorio sigue la secuencia lógica de
sus palabras.

25. Apoyo en herramientas audiovisuales. Es indispensable apoyarse en


diferentes herramientas o medios audiovisuales, las técnicas de programación
neurolingüística manifiestan que las personas aprenden solo el 7% de lo que
les llega a través de las palabras, razón por la cual es de gran ayuda los
medios alternos que se puedan utilizar para sensibilizar al público.

Por último, es importante precisar que “un buen orador nace de un excelente
lector” no se puede requerir una buena oratoria de quien no le guste la lectura.

¿Qué es un orador?
Un orador es aquella persona que habla ante un público, y para ello, se sirve del
recurso de la oratoria, la cual es definida como el arte de hablar con elocuencia
(la capacidad de persuadir).
Si bien el orador puede tener otros objetivos (por ejemplo, contar una historia),
siempre quiere provocar algún tipo de efecto en su audiencia (convencerlos de su
postura, motivarlos, informar un descubrimiento, alertarlos, plantear un problema,
interesarlos en una historia, etc.).

En última instancia, la persuasión del orador apunta a provocar el interés de su


público, para poder transmitir eficazmente su mensaje. La oratoria puede ser
individual (una sola persona se dirige a un grupo) o grupal (dos o más personas
alternan su participación en el discurso, dirigido a un grupo).

Características de un buen orador


Índice
 1. Presencia

 2. Preparación

 3. Práctica

 4. Credibilidad

 5. Dicción

 6. Vocabulario

 7. Ritmo

 8. Argumentación

 9. Gestualidad

 10. Contacto visual y verbal

1. Presencia
Un orador debe vestirse adecuadamente, pero siempre teniendo en cuenta el
público ante el cual se presenta. Su postura debe ser erguida (con los hombros
ligeramente hacia atrás), mostrando decisión y seguridad.

Su presencia no debe ser estática sino que debe moverse para dirigirse a
distintos sectores del público y para mostrar su entusiasmo y transmitirlo a la
audiencia.

2. Preparación
Debe dominar el tema, los argumentos que desarrollará pero también anticipar las
preguntas que pueden dirigirle. Su conocimiento sobre el tema que desarrollará
le permite mantener un discurso fluido, sin titubeos que pueden provocar la
desconfianza o disminuir el interés del público.

Por otro lado, la preparación también incluye la puntualidad, conocer el recinto


donde se realizará la presentación y saber con qué elementos tecnológicos contará
(micrófono, proyector, etc.)

3. Práctica
Conocer el tema no es suficiente para poder expresarlo con efectividad. Un orador
practicará en privado la mejor forma de exponer sus argumentos, combinando
contenidos, tono de voz, gestualidad, ritmo y cualquier otro elemento que incluya
en su disertación.

4. Credibilidad
Si bien en su preparación deben anticiparse posibles preguntas, si no puede
responder a alguna, es preferible que admita sus limitaciones que intentar
engañar a la audiencia con falsas respuestas.

5. Dicción
Las palabras deben ser pronunciadas de forma correcta pero también clara, con
una modulación distintiva de cada consonante y vocal.

6. Vocabulario
De la misma forma que la vestimenta, el vocabulario siempre
debe adaptarse tanto a la temática tratada como al público. Si es necesario
utilizar una palabra específica para designar un concepto de alguna disciplina
(biología, filosofía, medicina, etc.) que el público probablemente no conozca, el
término se utilizará sólo luego de haber sido explicado de forma amena, clara y
concisa.

7. Ritmo
La exposición de un buen orador debe ser dinámica, utilizando diversas técnicas
digitales o visuales que ayuden a mantener la atención del público. Parte de ese
dinamismo implica también hacer las pausas necesarias al hablar, para señalar
etapas en el discurso, crear expectativa o facilitar la comprensión del mensaje.

8. Argumentación
El orador debe ser consciente de los fragmentos de su exposición que son más
propensos al debate. Por eso su preparación debe incluir argumentos para
defenderse ante las críticas esperables.

Si bien el orador debe mostrarse convencido y firme en su posición, también


debe escuchar las opiniones de la audiencia y respetar a aquellos que disientan
con sus opiniones.

9. Gestualidad
La gestualidad tanto del rostro como del cuerpo debe ser utilizada para enfatizar
los mensajes verbales, para favorecer la empatía del público o para mantener el
dinamismo de la exposición.

Sin embargo, debe utilizarse de manera consciente como un medio de


comunicación no verbal, y nunca abandonarlo al azar, ya que si no es utilizado de
forma adecuada puede convertirse en un distractor o incluso contradecir el
mensaje que quiere transmitirse.

10. Contacto visual y verbal


Al establecer contacto visual con diferentes miembros del auditorio se promueve
la atención e integración hacia el tema que se está exponiendo. Además, debe
apelarse a la audiencia utilizando con frecuencia en su discurso la segunda
persona del singular.

Fuente: https://www.caracteristicas.co/buen-orador/#ixzz5mODvLyRZ