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FORMOSA

EL LOBISÓN
El luisón viene a ser el sétimo hijo varón de una familia. Y éste se presenta como un perro
grande, enorme. Se transforma, éste, los día vierne y marte en un perro grande negro.
Gana los cementerios y se alimenta de la carne de los muertos. En las noches se aparece,
ese animal, ese fantasma, diría yo. Y los perros ladran todos. Un ladrerío infernal. Lloran,
ladran de miedo. Y no le hacen nada. No ataca. Solamente a una persona solitaria, que lo
encuentra, en el supuesto caso que le llega a pasar entre las pierna, entonce, se convierte
en luisón el otro y se salva él. Él queda en remplazo.
Si la sétima hija es mujer, dicen que se convierte en bruja, también los mismos días.
Godofredo Alcaraz, 39 años. Laguna Blanca. Pilcomayo.
Formosa. 1972.
El narrador, semiculto, es, oriundo del lugar. Trabajó
en su profesión de mecánico.
CHACO
EL LOBISÓN
En mi casa contaba una sirvienta que ella conocía una señora que se había casado con un
lobisón y que una vuelta le había pasado un caso muy terrible.
A la señora le habían dicho que su esposo era lobisón, pero ella no creía. Dice que una
noche había ido a buscar provista* a la almacén y andaba con una pañoleta celeste.
Dice que un perro grande le saltó y se le prendió de la pañoleta. Dice que después el
perro la dejó. Dice que al volver a la casa le vio al marido entre los dientes pedazos de
hilos celestes y entonce se dio cuenta que era lobisón y se disparó.
José Silvero, 14 años. Villa San Martín. Resistencia.
San Fernando. Chaco. 1953.
Oyó el relato a muchas personas.
CORRIENTES
EL LOBISÓN
En una familia cuando hay siete hijos varone seguido o siete mujere, si é varón é lobisón,
si é mujer é bruja.
El bolisón se transforma en un perro grande y sale la noche de luna, lo marte y lo vierne.
La bruja puede volar y salir montada en una escoba.
En una noche de gran luna sentí que lo perro se alborotaron, toreaban y toreaban, se vía
que tenían miedo. Salí del rancho para ver qué pasaba y vi un perro grandote, que tenía
una cadena por el cuello. Como vi que corría a mi perro, y no se iba, dentré de nuevo a
buscar con qué pegarle.
La bala no le entra al lobisón, sólo si é bendecida. Yo busqué unas alpargatas, porque
cuando se le pega al lobisón con una alpargata, se vuelve gjente. Yo me di cuenta que ese
perro era lobisón. Todo lo vecino decían que era lobisón por la forma de asustar a lo
perro, y por la forma como era. Así é el lobisón y é muy peligroso. Bueno, cuando yo salí
con la alpargata ya se había ido. A mucho le ha salido el lobisón.
Pedro Fernández, 42 añoq. Buena Vista. Goya. Corrientes.
1950
MISIONES
EL LUISOME
Cuando hay una mujer que tiene siete hijos varoneseguido el último es luisome, y si son
mujeres, la última es bruja. Y es mismo, porque yo vide un hombre alto, flaco, pálido,
que tenía la uña larga y sólo quería come yerba. Será mismo porque todos los viernes, de
noche, se escapaba de la casa, y dice que ía al cimenterio a come di junto. Y al otro día
tenía los dientes colorado, de come
di junto.
Un día, yo vide un perro grandote, que salía al trote y batía las orejas y golpeaba los
diente, y era él mismo, el luisome. Y el luisome se hace, de hombre, perro. A las doce en
puntito de la noche, se va en donde duerme las gallina, y bien desnudo, se regüelca en el
estércol, y ya sale el perro. Y después de madrugada, güelve él, otra vez, y hace lo mismo
para salí hombre. Y no hay que mátale porque si le salta la sangre a uno, él no es más
luisome, y uno queda en lugar de él.
Ana Ponte, 75 años. Santa Aana. Candelaria. Misiones.
1952.
Lugareña rústica.

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