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PASTORAL JUVENIL

PARROQUIA INMACULADO CORAZÓN DE


MARÍA
La Ceiba

CRISTO SIGUE MURIENDO EN CADA JOVEN QUE SUFRE HOY

VIA CRUCIS PARA JÓVENES

Nos hemos reunidos esta noche con el fin de conocer un poco más a Jesús de Nazaret.
Ese Jesús, Hijo de Dios, que se hizo amigo de los hombres y mujeres, en todo, menos en
el pecado. Ese Jesús, que no es posible conocer de verdad sin acompañarlo por su difícil
pero hermoso camino hacia la cruz y, a través de la cruz, hacia la nueva vida.

Esta noche lo vamos a intentar, vamos a caminar con Él, nuestro hermano y amigo, Jesús
de Nazaret, pero lo haremos de una manera diferente, tratando de vivir en nuestra
propia carne, los sufrimientos de Cristo, presente en nuestra vida.

PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos. Condenado por los mismos que le
habían aclamado poco antes. Y Él calla...
Nosotros huimos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente...

Laura es una joven de 18 años, víctima de todos los chismes de sus vecinos; es
condenada, sin su consentimiento, sin importar las consecuencias.

Señor, muchas veces nosotros mismos acusamos o condenamos a nuestros hermanos, por
envidia, por indiferencia. Danos, Señor, un corazón que ame sin medidas, sin importar
lo demás.

SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS CARGA CON LA CRUZ

Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces


de cada día, de mis achaques, de mis dolencias, de mi soledad.

Carlos, Juan y César son jóvenes que les gusta la bebida, salen de sus
estudios, de su trabajo para enfrentarse inmediatamente con su vicio, su
CRUZ.

Señor, existen muchas cruces, algunas más pesadas que otras, pero a
nuestros hermanos, con sus cruces, les ignoramos y rechazamos, sobre
todo cuando su cruz se vuelve más difícil de llevar.
TERCERA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudar a levantarme de mis caídas


diarias, aun cuando, después de haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir
en mis defectos cotidianos.

Luis es parte de una familia que tienen problemas de violencia doméstica, su


papá golpea a su mamá y sus hermanos, él no encontró otro camino más que
refugiarse en su propio mundo: celular, internet, pornografía… por primera
vez.

Señor, tú sabes cómo duele la primera caída y duele aun más, cuando no hay
nadie que ayude a levantarme. Señor, ayúdame a levantarme siempre y a
seguir mi camino hacia ti.

CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE

Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi


vida. Con ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti
en el último día de mi existencia.

Carmen es una joven de 16 años, necesita hablar con su mamá, pero ella nunca
tiene tiempo, siempre es más importante la comida, el celular, la novela, el
esposo… todo es más importante que su propia hija.

Padre, Tú nos conoces, sabes cómo nos encerramos en nuestros propios mundos.
María, haznos sentir tu amor, tu cariño. Enséñanos a vivir en familia, a compartir
las cruces de mi hogar, a comunicarnos, porque muchas veces no somos la solución, sino el problema.

QUINTA ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA A CARGAR LA CRUZ

Cada uno de nosotros tenemos una vocación, hemos venido al mundo para
algo concreto, para realizarnos de una manera particular. ¿Cuál es la mía y
cómo la llevo a cabo?
Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los
demás, la de ayudar a otros.

Oscar es un joven drogadicto, afanado con el trabajo y la bebida; termina de


trabajar y se va para la cantina, no tiene ayuda, viven en la soledad. Todos
pasan de largo, nadie le tiende sus manos.

Señor, qué suerte la nuestra tenerte como nuestro amigo, nuestro Cirineo. Gracias por estar conmigo,
gracias por ayudarme a cargar con mi cruz. Haz que ningún joven, ninguna jove se quede sin amigos
por vivir alejados de Ti; por no querer acercarnos, escuchar y acompañarlo en su soledad.
SEXTA ESTACIÓN: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te abandonan. Es


quien nos muestra su rostro sufriente.

Alejandro, Claudia y Teresa son los “mejores amigos” de Paty; mientras ella no
está, ellos se dedican a criticarla y a levantarle falsos, abandonan su amistad
por el simple hecho de quedar bien entre ellos y con otros.

Yo, Señor, te abandono cuando me dejo llevar por el "qué dirán", cuando no me
atrevo a defender al prójimo ausente.

SEPTIMA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ.

Caes, Señor, por segunda vez. El Vía Crucis nos señala tres caídas en tu
caminar hacia el Calvario. Tal vez fueran más.

Hace más de dos meses que Pedro no había vuelto a beber, pero ayer tuvo
un desliz, volvió a caer en su vicio, volvió a caer con su cruz.

Señor, hay momentos donde sentimos que no podemos más y nos


refugiamos en todo esto que nos hace alejarnos de Ti, permite que mi vida sea una ofrenda agradable a
tus ojos, danos tus fuerzas, tus energía y dime: ¡LEVANTAME Y ANDA!

OCTAVA ESTACIÓN: JESÚS HABLA A LAS MUJERES DE JERUSALEM

Unas mujeres seguían a Jesús, llorando y quejándose. En medio de su


sufrimiento, Jesús tiene tiempo para ellas y les dice que no lloren por Él.

Eliza y Sofia son grandes amigas, pero nunca están conforme con lo que tienen,
quieren vestir con la ropa cara, quieren el último celular de moda; lloran y
lloran a sus papás para que le cumplan el capricho hasta que lo logran.

Muchas veces, tendría yo que analizar la causa de mis lágrimas. Mi corazón se


entristece por cosas netamente superficiales y no me doy cuenta del dolor de mi
Señor por las veces que no le quiero escuchar, cuando no voy a la Misa, cuando
soy desobediente, cuando cualquier cosa se vuelve más importante que Él.
Dame, Señor, la oportunidad de agradecer todo lo que me das.
NOVENA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Tercera caída. Más cerca de la Cruz, más agotado, más falto de fuerzas… caes
desfallecido, Señor.

Aníbal es un joven que fue parte de un grupo juvenil, después de asistir un


tiempo, se sintió decepcionado de sus amigos y decidió retirarse del grupo y no
asistir más a la iglesia. Sentía que nadie le comprendía, quería suicidarse.

Señor, te admiramos mucho porque ni siquiera esta tercera caída te impidió


levantarte y seguir adelante. A menudo somos tan débiles y cobardes. Nuestra mala conciencia y
nuestros malos sentimientos de culpa nos tienen como clavados al suelo. Haznos entender que ninguna
caída, que ningún pecado o ninguna decepción resiste al poder del perdón y por lo tanto no debo pensar
en quitarme la vida, que es un don tuyo.

DECIMA ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Arrancan tus vestiduras, adheridas a Ti por la sangre de tus heridas.

Doña Cecilia llora la muerte de su hijo, Él fue asesinado en una pelea que tuvo con
unos de sus compañeros de trabajo. Le han despojado de su don más valioso, LA
VIDA.

A infinita distancia de tu dolor, yo he sentido, a veces, cómo algo se arrancaba


dolorosamente de mí por la pérdida de mis seres queridos. Que yo sepa ofrecerte el
recuerdo de las separaciones que me desgarraron, uniéndome a tu pasión y esforzándome en consolar a
los que sufren, huyendo de mi propio egoísmo.

DECIMO PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ.

Eran las nueve de la mañana, aquel primer viernes santo, hace más de 2000 años,
cuando te clavaban en la cruz y te colocaban junto a los pecadores.

Ricardo es un joven de la calle, desamparado, sin un techo, sin una familia; las
personas que pasan junto a Él lo ignoran, lo rechazan, lo maltratan, LO CLAVAN EN
LA CRUZ.

Señor, a veces somos nosotros quienes nos merecemos estar crucificados a tu lado. Por
nuestra falta de comprensión y nuestras críticas negativas causamos mucho dolor y
tanto daño. Ayúdanos a crucificar nuestro egoísmo, para que TÚ puedas ser el verdadero Rey de
nuestras vidas.
DECIMO SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ.

Te adoro, mi Señor, muerto en la Cruz por Salvarme. Te adoro y beso tus llagas, las
heridas de los clavos, la lanzada del costado... ¡Gracias, Señor, gracias! Has muerto
por salvarme, por salvarnos.

Blanca es una joven de 17 años, ella ha venido muriendo desde hace varios meses,
el nuevo esposo de su mamá la ha violado, ella calla, muere por dentro, se siente
insegura, amenazada, está MURIENDO.

Dame Señor tu fuerza de voluntad, tu valentía, tu perseverancia. Tú has muerto por mí en la cruz, para
mi salvación, hazme sentir todo es amor, esa misericordia.

DECIMO TERCERA ESTACIÓN: JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ

Cayó la tarde de aquel primer viernes santo, Jesús es bajado de la cruz en brazos de su
madre María y fue envuelto en una sabana.

Leonar es una joven de 18 años. Durante varias semanas ha mantenido relaciones


sexuales con su novio. ¡Quedó embarazada! Todos le decían que debía abortar. No
aguantó con la presión. ¡Asesinó a su hijo no nacido!

Señor, a veces nos resulta difícil darnos cuenta que Tú eres el Señor de la vida. No
somos nadie para asesinar a otra persona, mucho menos a un pequeño bebé que no ha
nacido. Regálame la fuerza para perdonarme por ser parte de esto, por callar o
aconsejar mal… perdóname por convertirme en una asesina, en un asesino. Señor, pon tu mirada de
misericordia sobre mi vida.

DECIMO CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES SEPULTADO

El cuerpo sin vida de Jesús fue depositado en una tumba recién excavada en la
roca, taparon la entrada con una gran roca…

Desde hace unos días el Abuelo de la familia Romero no hace más que molestar,
ya está viejo, no sirve para nada, solo estorba… los nietos lo rechazan y sus
hijos no lo consideran. Lo mejor es desecharlo, apartarlo de su grupo.

Señor, fácilmente nos olvidamos de los jóvenes, adultos y ancianos que están enfermos y han sido
apartados de la alegría de nuestra vida joven. A veces los tenemos sepultados en el olvido, en el
desprecio, en la indiferencia. Perdona nuestra falta de sensibilidad y anímanos a llevarles vida y
esperanza.