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GUÍA SEGURA PARA TI Y PARA ELLOS

Quienes son adultos y sobre todo padres, conocen en cierto grado, cómo es un
niño, su naturaleza, características y necesidades, pues al pasar años atrás por la
hermosa etapa de la niñez, experimentaron en carne propia lo que es pensar,
hablar, sentir y comportarse como niños.

Aunque yo sea joven, y no sea padre aún, soy hijo, y aunque no tengo hijos, fui
niño, y puedo recordar, al igual que ustedes, la manera en que tiempo atrás
nuestros padres nos criaron - educaron y corrigieron. Los tiempos han cambiado
mucho, y con eso, las maneras en que se cría a los niños hoy. La cultura cambia,
pero la naturaleza humana y el corazón del hombre siguen siendo los mismos.
Mucho dolor, frustración y error, nuestros padres hubiesen evitado, si tan solo,
hubieran conocido y obedecido el consejo y la enseñanza de Dios revelada en su
Palabra, la cual es esencial y útil para conocer el valor del ser humano (Creado a
imagen de Dios); su propósito (La gloria de Dios); su naturaleza (Corrupta por la
caída del hombre en pecado); su mayor necesidad (Salvación a través de Cristo);
y cómo relacionarse con los otros (Amando al prójimo más que a sí mismos).

Existen diversas fuentes que ofrecen maneras de cómo criar y educar a los niños.
Muchas de ellas, colocan al hombre como centro de todo, y no a Dios; tratan de
educar, corrigiendo al niño, para cambiar la conducta externa, pero no el corazón.
Con esto, no digo que hay que desestimar toda enseñanza sobre el tema, pero si
hemos de ser cuidadosos, y evaluar todo a la luz de la Escritura.

El Pastor Tedd Tripp declara lo siguiente: “La única guía segura es la Biblia. Es la
revelación de Dios quien tiene conocimiento infinito y por lo tanto te puede dar la
verdad absoluta. Dios te ha dado una revelación que es robusta y completa.
Presenta un cuadro real y global de los hijos, los padres, la vida familiar, los
valores, el entrenamiento, la crianza, la disciplina - todo lo que necesitas
para estar equipado para la tarea de la educación de los hijos”.

En resumen, la biblia, en combinación con la gracia y el poder transformador de


Dios, ofrecen la guía segura para educar a los niños según la óptica de Dios.

José Herrera. Ps. de la Iglesia Infantil